no sé cuánto tiempo me queda ni Cuántas noches más podré soportar este peso que llevo en el alma me puedes llamar simplemente el cardenal Aunque mi fe Debería ser mi refugio últimamente se ha convertido en una carga un yugo que aplasta mi espíritu desde que ingresé a la iglesia he sido testigo de secretos que el mundo no es está preparado para conocer verdades que desafían la cordura y la propia esencia de la humanidad Pero de todos esos secretos hay uno en particular que no puedo seguir ocultando a lo largo de los siglos El Vaticano ha
sido El guardián de innumerables misterios algunos quizás son relatos fantásticos de épocas pasadas leyendas que se han exagerado con el tiempo pero otros otros son demasiado reales y demasiado oscuros en nuestras cámaras subterráneas se guardan documentos que jamás verán la luz objetos que no deberían existir y testimonios que el harían la sangre del más devoto creyente he dedicado mi vida a la fe Pero me pregunto si esa fe es suficiente para soportar lo que sé fue en el año 1980 cuando recibí la orden El prefecto de la congregación para la doctrina de la fe el
cardenal luciani me convocó a su despacho su oficina como siempre estaba envuelta en penumbra con las pesadas cortinas rojas apenas dejando pasar la luz del día su voz habitualmente serena y firme tenía un Matiz de inquietud que no había percibido antes un informe de Transilvania dijo entregándome un sobres sellado con el escudo papal Necesito que lo leas y te prepares para partir inmediatamente tomé el sobre desde el principio supe que no sería una misión ordinaria la región mencionada en la carta eran los montes apuseni abrí el sobre y comencé a leer el informe describía una
serie de ataques brutales en una pequeña aldea enclavada en las montañas cuerpos encontrados en condiciones indescriptibles con miembros desgarrados y órganos faltantes las autoridades locales aterrorizadas habían recurrido a la iglesia buscando una solución a lo que solo podía describirse como obra del demonio mientras leía sentí una presión en el pecho un mal presentimiento que se ía más fuerte con cada palabra esto no era solo un caso de exorcismo ni una simple intervención Pastoral algo oscuro se ocultaba detrás de esta misión algo que el Vaticano quería mantener en secreto a toda Costa y yo había sido
elegido para descubrirlo entiendo murmuréis me miró fijamente sus ojos grises estudiando mi reacción esta misma noche un equipo te estará esperando con un vehículo especial sé que esto es un encargo difícil pero Confío en que estarás a la altura asentí sabiendo que no tenía opción no se le dice que no a la iglesia pasé el resto del día preparando mi equipaje y mis pensamientos tratando de encontrar algún Consuelo en la oración a medida que el sol se ocultaba me Entré en el estacionamiento en las afueras del Vaticano donde me esperaba un Jeep militar modificado con
una cabina cerrada y una jaula reforzada en su interior era un vehículo diseñado para transportar algo más que personas estaba Claro que la iglesia no escatimaba en recursos para misiones como esta mientras el jeep avanzaba por las oscuras calles de Roma mi mente no podía dejar de imaginar lo que me esperaba en esos remotos Montes de Transilvania sabía que me dirigía a enfrentar un mal antiguo pero lo que no sabía era si estaba preparado para lo que me esperaba En los montes apuseni sin embargo una cosa era segura mi fe iba a ser puesta a
prueba como nunca antes el viaje hacia los montes apuseni fue largo y agotador mientras el jeep avanzaba Por los caminos serpenteantes de Transilvania cuando finalmente llegamos a la aldea el ambiente era aún más opresivo era un lugar pequeño y remoto enclavado entre las montañas y rodeado de espesos bosques que lo aislaban del resto del mundo las casas hechas de piedra y madera parecían haber sido construidas hace siglos con techos de Tejas rojizas cubiertos de musgo y peque ventanas protegidas por contraventanas de madera tallada a pesar de ser pleno día la aldea estaba envuelta en una
penumbra inquietante como si el sol evitara iluminar ese lugar los pocos Aldeanos que vimos al entrar nos observaban con una mezcla de curiosidad y desconfianza sus rostros eran duros marcados por años de trabajo en el campo y tal vez por el miedo algunos se persignan al vernos mientras otros simplemente se apartaban murmurando entre ellos Nos dirigimos hacia la casa del alcalde y onel un hombre de apariencia severa con la piel curtida por el sol y los ojos hundidos como si no hubiera dormido en días nos recibió en la puerta de su hogar una construcción robusta
de piedra que destacaba entre las demás por su tamaño y apariencia algo más cuidada bienvenidos su eminencia dijo con voz grave haciendo una leve inclinación sabía que la iglesia no tardaría en responder Gracias por recibirnos yonel respondí entendemos que han pasado por momentos difíciles y estamos aquí para ayudar en todo lo que podamos yonel asintió invitándonos a entrar dentro la casa estaba decorada con muebles antiguos y una gran chimenea que dominaba la sala nos sentamos alrededor de una mesa de madera maciza y lonel comenzó a relatar los extraños y horribles sucesos que habían afectado a
su aldea hace unas semanas empezó con voz tensa un hombre llegó al pueblo buscando Refugio parecía estar huyendo de algo pero nunca nos dijo de qué se trataba lo único que pidió fue un lugar donde quedarse y yo como buen cristiano no pude negarle ayuda le ofrecimos una de las casas que usamos para alojar a refugiados y a otros necesitados mientras ionel hablaba no pude evitar notar como su rostro reflejaba una mezcla de arrepentimiento y temor al principio todo parecía normal continuó el hombre se ofreció a ayudar en las granjas y parecía tranquilo Aunque siempre
se mantenía alejado de los demás sin embargo Poco después de su llegada empezaron a ocurrir cosas extrañas la gente del pueblo empezó a escuchar ruidos por la noche gritos que venían del Bosque y luego encontramos los cuerpos los cuerpos estaban destrozados de una manera que no puedo describir Los Aldeanos que los encontraron quedaron traumatizados algunos ni siquiera quieren hablar de ello eran hombres mujeres incluso algunos niños desmembrados con partes del cuerpo faltantes parecía el trabajo de una bestia pero no de una que conozcamos algo más estaba sucediendo y este hombre pregunté qué pasó con él
después de los ataques yonel me miró sus ojos reflejando un miedo profundo después del primer ataque empezamos a sospechar de él sabíamos que había algo extraño en su comportamiento Y aunque no teníamos pruebas muchos en el pueblo comenzaron a decir que era él quien traía la desgracia yonel dejó la frase incompleta su voz quebrándose encontramos una escena que solo puedo describir como obra del demonio mismo fue en la tercera noche desde que llegó ese hombre empezó jonel su voz baja y temblorosa era una madrugada tranquila con el sol apenas insinuáis la luna llena colgaba en
lo alto bañando el pueblo en una luz pálida y etérea todo parecía en calma hasta que sin previo aviso los gritos rompieron el silencio eran gritos desgarradores llenos de terror que emanaban desde la casa de refugiados nos despertamos todos de inmediato continuó yonel los hombres del pueblo armados con lo que pudimos encontrar corrimos hacia la casa mientras nos acercábamos el aire se llenó de un olor nauseabundo sangre el corazón se me heló al pensar en lo que podríamos [Música] encontrar los ojos de ionel parecían perdidos en el recuerdo reviviendo cada momento con dolorosa Claridad Cuando
llegamos la puerta estaba abierta de par en par dentro todo era un caos sangre por todas partes los cuerpos de los refugiados esparcidos por el suelo destrozados de maneras que no puedo ni escribir parecía el trabajo de una bestia algo inhumano hizo una pausa como si las palabras se le atascar en la garganta pero lo peor estaba en la esquina de la habitación allí lo vimos al hombre extraño pero ya no era él su cuerpo había cambiado estaba cubierto de un pelaje gris sus manos se habían convertido en garras y su rostro su rostro era
una monstruosidad un ocico con colmillos afilados y ojos rojos como la sangre nos quedamos petrificados incapaces de movernos la bestia estaba devorando lo que quedaba de uno de los refugiados era una visión sacada de las profundidades del infierno Pero entonces algo cambió la luz del sol se filtró por la ventana y cayó sobre él la criatura comenzó a retorcerse sus aullidos se convirtieron en gritos humanos y poco a poco la bestia desapareció dejando en su lugar al hombre que conocíamos yonel cerró los ojos como si tratara de borrar la imagen de su mente estaba débil
desnudo y cubierto de sangre pero ya no era una bestia algunos de los hombres querían matarlo ahí mismo acabar con el monstruo pero yo yo no podía hacerlo sabía que esto era algo más grande algo que necesitaba la intervención de la iglesia lo encadenamos y lo mantuvimos vigilado Hasta que llegaste asentí lentamente comprendiendo la gravedad de la situación sabía que lo que enfrentaba no era algo que se pudiera resolver con violencia o simple fe era una oscuridad antigua un mal que requería la intervención de fuerzas que superaban a los hombres comunes hiciste lo correcto al
mantenerlo con vida dije con voz calmada pero firme este hombre o lo que sea necesita ser llevado al Vaticano Allí se decidirá su destino yonel asintió Aunque la duda y el temor seguían marcados en su rostro por favor su eminencia dijo con un ruego apenas disimulado libos de esta maldición no podemos seguir viviendo con este terror me levanté y acompañado por ionel me dirigí a la casa donde el hombre estaba encadenado al entrar en la casa el hedor de la sangre aún colgaba en el aire y los ojos vacíos de Los Aldeanos presentes me siguieron
mientras me acercaba a la figura encadenada en la esquina el hombre cubierto con una bolsa en la cabeza y atado con gruesas cadenas apenas se movía parecía Derrotado un prisionero de su propia maldición respiré hondo y me acerqué sabiendo que lo que sucedería después cambiaría mi vida y la de todos los presentes para siempre mi nombre es el cardenal dije con voz calmada estoy aquí para ofrecerte ayuda pero necesitamos que vengas con nosotros no hay ayuda para alguien como yo murmuró su voz apenas un susurro estoy condenado maldito por algo que está más allá de
la comprensión humana lo que sea que te haya pasado podemos encontrar una solución insistí pero necesitamos llevarte al Vaticano donde podremos tratar tu condición esta aldea no está preparada para enfrentar lo que sea que lleves dentro el hombre soltó una risa amarga que resonó en la sala como un eco fantasmal condición llámalo maldición he vivido con esto durante tanto tiempo que ya no sé lo que es ser humano pero no tengo otra opción verdad si me quedo aquí terminaré por matarlos a todos sus palabras cayeron como un peso sobre mí sabía que tenía razón no
había más opciones asentí tratando de mostrar una confianza que apenas sentía es lo correcto dije prepárate para el viaje te llevaremos con nosotros y te prometo que haremos todo lo posible por ayudarte le hice una señal a yonel para que trajera La jaula Los Aldeanos trabajaron en silencio moviéndose con una mezcla de miedo y prisa las cadenas que rodeaban al hombre fueron aseguradas antes de que lo levantaran con cuidado y lo depositaran dentro de la jaula reforzada el proceso fue tenso todos temíamos una transformación repentina pero el hombre permaneció inmóvil casi como si estuviera ya
resignado a su destino una vez que estuvo dentro cerraron la Puerta de Hierro Con un fuerte chasquido as el cerrojo con varias vueltas de una gruesa cadena el vehículo estaba listo un Jeep especialmente adaptado para transportar La jaula sin Llamar demasiado la atención mias nos preparábamos para partir y onel se acercó a m su rostro marcado por la preocupación cuida de él su eminencia dijo No sé si es un hombre o un monstruo pero sé que no puede quedarse aquí haré lo que pueda respondí el viaje desde la aldea hasta el Vaticano fue largo y
cargado de tensión dentro del vehículo el silencio era solo interrumpido por el sonido rítmico del motor y el ocasional crujido de las cadenas que mantenían al hombre en su lugar no puedes imaginar lo que es susurró desde dentro de la jaula rompiendo el silencio estar Atrapado en esta maldición sentir cómo te devora por dentro me acerqué más con cautela intentando discernir sus palabras quién te hizo esto pregunté mi voz resonando en la oscuridad Por qué estás sufriendo esta condena el hombre soltó una risa amarga cargada de un dolor que solo los condenados conocen fue hace
tanto tiempo ni siquiera sé cuántos años han pasado hice un pacto un pacto que creí me daría poder pero solo me condenó a esta existencia a este infierno sus palabras eran vagas fragmentadas como si su mente estuviera dividida entre el hombre que había sido y la bestia que ahora dominaba su cuerpo quién te maldijo insistí es obra del demonio más antiguo que eso más oscuro respondió su voz desvaneciéndose en un murmullo apenas audible no soy solo un hombre poseído soy algo más algo que ni siquiera los exorcismos pueden purgar llegamos a las afueras de Roma
cuando la noche ya había caído al acercarnos a los muros del Vaticano fuimos guiados a hacia un acceso discreto lejos de las miradas de los curiosos los agentes del Vaticano que nos esperaban se movían con rapidez y eficacia asegurando La jaula en una plataforma móvil que fue cubierta rápidamente para evitar ser vista Nos llevaron a través de un pasadizo secreto un túnel oscuro y estrecho que parecía descender hacia las entrañas mismas del Vaticano las paredes de piedra antigua estaban cubiertas de musgo y humedad y El eco de nuestros pasos resonaba en la fría oscuridad la
única luz provenía de las lámparas de mano que llevaban los agentes creando sombras que parecían danzar a nuestro alrededor finalmente llegamos a una Puerta de Hierro maciza custodiada por dos guardias que nos dejaron pasar tras confirmar nuestras identidades la cámara dentro era una sala de exorcismos especialmente preparada para situaciones extremas era amplia con paredes de piedra sólida y un techo abovedado que se perdía en la penumbra en el centro una mesa de madera robusta estaba rodeada de cadenas y grilletes a su alrededor colgaban crucifijos rosarios y frascos de agua bendita listos para ser utilizados con
extremo cuidado los agentes sacaron al hombre de La jaula y lo colocaron sobre la mesa de madera en el centro de la sala aseguraron las gruesas cadenas que sujetaban sus extremidades a los anclajes de hierro en cada esquina de la mesa el hombre estaba agotado apenas consciente pero aún peligrosamente impredecible Esto es lo mejor que podemos hacer por ahora Dijo uno de los agentes su voz llena de preocupación aquí estará seguro y nosotros también Llamé al cardenal luciani para que iniciara todo la tensión en la sala era palpable mientras él se preparaba para El exorcismo
los murmullos cesaron y un silencio pesado llenó el espacio el cardenal luciani se preparaba para iniciar el ritual con una solemnidad que solo aquellos que han mirado al Abismo pueden comprender su rostro normalmente sereno ahora mostraba una máscara de concentración férrea en sus manos sostenía el ritu romanum el libro de oraciones y fórmulas sagradas que la iglesia ha usado durante siglos para combatir las fuerzas del mal a su lado varios sacerdotes asistían con los instrumentos tradicionales crucifijos rosarios frascos de agua bendita y velas que proyectaban sombras danzantes en las paredes el cardenal luciani comenzó a
hablar en latín su voz resonando en la fría habitación como un eco sagrado innomine patris et Fili et espíritu Santi pronunció haciendo la señal de la cruz sobre el cuerpo del hombre el hombre atado a la mesa reaccionó inmediatamente su cuerpo se tensó y un gruñido bajo casi un rugido emanó de lo profundo de su garganta sus ojos que hasta entonces habían estado cerrados Se abrieron de golpe revelando un brillo rojo que no pertenecía a ningún ser humano la temperatura en la sala pareció descender varios grados y una presión invisible comenzó a pesar sobre los
presentes exorcizamus omnis in mundus espíritus omnis satánica potestas continuó luciani su voz ganando fuerza con cada palabra mientras salpicaba agua bendita sobre el cuerpo del hombre el agua chisporroteo al tocar su piel como si lo quemara el hombre gritó un sonido que no era completamente humano lleno de dolor y rabia su cuerpo comenzó a retorcerse contra las que se tensaron al máximo resistiendo el esfuerzo de contener la fuerza sobrenatural que emanaba de él su carne parecía palpitar bajo la piel como si algo dentro de él estuviera luchando por salir el cardenal luciani no se detuvo
levantando un crucifijo con firmeza sus palabras fluyendo con una cadencia hipnótica libera domine animam uyus creatura prosiguió acercándose un paso más al hombre a medida que el ritual avanzaba las reacciones del hombre se volvían más violentas su cuerpo convulsionaba las venas en su cuello y brazos se hinchaban y su rostro se desfiguraba por el dolor los sacerdotes que rodeaban la mesa intercambiaban miradas de preocupación la tensión entre ellos era palpable sabían que lo que enfrentaban no era un simple caso de Posesión algo mucho más oscuro y primitivo se ocultaba dentro de ese cuerpo Algo que
no se sometería fácilmente a la voluntad Divina de repente el hombre dejó escapar un aullido que resonó en toda la sala haciendo temblar las paredes su cuerpo comenzó a transformarse el pelaje gris plateado emergió de su piel sus manos se alargaron hasta convertirse en garras y su mandíbula se extendió en un ocico feroz lleno de colmillos afilados la bestia había vuelto desafiando las oraciones y el poder de los objetos sagrados los sacerdotes dieron Un paso atrás el miedo evidente en sus rostros uno de ellos dejó caer el rosario que sostenía sus manos temblorosas incapaces de
mantener el control el cardenal Lu sin embargo no retrocedió con una determinación inquebrantable continuó el ritual su voz elevándose por encima de los rugidos de la criatura inine jesuc Cristi exorcizado usted declaró con una firmeza casi desafiante pero El exorcismo no estaba funcionando Como debería cada palabra parecía enardecer más a la bestia cada de agua bendita solo intensificaba su Furia las cadenas chirriaba de metal en el suelo comenzaban a ceder la tensión en la sala se convirtió en un terror palpable la certeza de que estaban perdiendo el control la bestia en un acceso de rabia
logró levantar parcialmente su torso las cadenas vibrando como si fueran a romperse los ojos rojos de la criatura se fijaron en luciani y con una fuerza inhumana dejó escapar otro rugido que sacudió a todos en la habitación el aire en la sala de exorcismo se volvió irrespirable cargado de una tensión que parecía aplastar a los presentes la transformación del hombre en la bestia había alcanzado un punto de no retorno el cardenal luciani continuaba recitando las aciones con fervor pero la fe que había sostenido su determinación ahora parecía frágil ante la monstruosidad que se desplegaba frente
a nosotros el cuerpo del hombre se contorsion de manera antinatural huesos y músculos retorciéndose Bajo su piel mientras el pelaje gris plateado cubría su forma cada vez más inumana las cadenas que lo sujetaban crujieron y temblaron capaces de contener la fuerza que se desataba los rugidos de la bestia resonaban en las paredes de piedra un sonido profundo y gutural que parecía provenir de las entrañas mismas del infierno luciani levantó el crucifijo una vez más acercándose a la mesa en un último intento desesperado por controlar la situación innomine patris et Fili et espíritus Santi empezó a
decir pero antes de que pudiera completar la oración la bestia se soltó con un estallido de Fuerza bruta las cadenas c dieron y la bestia se levantó de la mesa con un rugido que sacudió la sala sus garras ahora completamente desarrolladas brillaban bajo la tenue luz de las velas mientras su ocico se abría revelando filas de colmillos afilados y manchados de sangre el cardenal luciani fue el primero en caer la bestia lo envis con una velocidad y ferocidad que ninguno de nosotros había anticipado en un instante el cuerpo de luciani fue levantado del suelo y
Las garras de la bestia lo atravesaron desgarrando carne y hueso su grito de agonía quedó ahogado por la sangre que llenó su garganta mientras la criatura lo lanzaba contra la pared con una fuerza tal que su cuerpo quedó destrozado al impactar el pánico se apoderó de los sacerdotes restantes algunos intentaron huir pero la puerta de la sala estaba sellada y otros paralizados por el terror no hicieron más que observar como la bestia destrozaba todo a su paso uno a uno fueron cayendo bajo Las garras y los colmillos de la criatura sus cuerpos desmembrados y esparcidos
por la sala en una orjía de violencia y sangre el suelo se tiñó de rojo y el olor metálico de la sangre fresca impregnó el aire los gritos y los rugidos se mezclaban en una cacofonía infernal que parecía no tener fin me encontraba Atrapado en una pesadilla viviente donde la fe y las oraciones eran inútiles contra el horror que se desataba ante mis ojos en medio de la masacre Mi instinto de supervivencia se activó busqué desesperadamente algo cualquier cosa que pudiera detener a la bestia pero solo encontré la gran Puerta de Hierro al otro lado
de la sala la misma que había sido diseñada para contener cualquier mal que pudiera desatarse dentro de esas paredes la bestia se giró hacia mí sus ojos rojos llenos de odio y rabia pura sabía que yo era el siguiente sin pensarlo corrí hacia la puerta escuchando el sonido de Las garras de la criatura acercándose a cada paso al llegar tiré con todas mis fuerzas de la palanca que controlaba la cerradura de hierro justo cuando la bestia estaba a punto de abalanzarse sobre mí la puerta se cerró con un estruendo ensordecedor separándome de la bestia por
apenas unos segundos desde el otro lado podía escuchar sus rugidos y el golpeteo de sus garras contra el Metal mientras intentaba abrirse paso el eco de su Furia resonaba en los pasillos de piedra y supe que la puerta no aguantaría por mucho tiempo me apoyé contra la pared tratando de Recuperar el aliento mientras las lágrimas llenaban mis ojos había visto morir a hombres de fe hombres que habían dedicado sus vidas a luchar contra el mal y ahora yo estaba solo con un monstruo imparable Atrapado en una jaula que no sabía cuánto resistiría sabía que no
había tiempo que perder debía informar a mis Superiores de lo que había sucedido en la sala de exorcismos y encontrar una manera de manejar la situación antes de que se saliera aún más de control llegué a la oficina del cardenal efecto un lugar que siempre había sido un refugio de calma pero que ahora me parecía envuelto en una sombra de incertidumbre toqué la puerta con fuerza y antes de que pudieran responder la abrí de golpe y entré sin aliento el cardenal prefecto estaba sentado detrás de su escritorio con el rostro serio y cansado levantó la
vista sorprendido por mi entrada abrupta qué ha sucedido preguntó la gravedad en su voz Clara El exorcismo ha fallado dije tratando de mantener la compostura la criatura se transformó completamente es algo más más oscuro y peligroso de lo que habíamos previsto el cardenal se quedó en silencio por un momento asimilando mis palabras podía ver la preocupación creciendo en sus ojos Aunque trataba de mantener una fachada de control qué quieres decir con algo más preguntó finalmente antes de que pudiera responder la puerta de la oficina se abrió nuevamente y un grupo de hombres vestidos de negro
entró en la habitación sus movimientos eran precisos casi militares y llevaban consigo una autoridad silenciosa que inmediatamente dominó la atmósfera uno de ellos un hombre alto con el rostro en sombras debido a la baja iluminación se adelantó su eminencia dijo el hombre dirigiéndose al cardenal prefecto con un tono que mezclaba respeto y urgencia hemos sido informados de la situación la criatura que han capturado No es simplemente un hombre posdo es un licántropo el cardenal prefecto frunció el seño su rostro reflejando una mezcla de incredulidad y alarma un licántropo repitió como si la palabra misma fuera
una blasfemia pero eso es imposible esas criaturas Son son mitos no su eminencia respondió El hombre de negro con firmeza son reales y la iglesia ha tenido encuentros con ellos en el pasado esta criatura es el resultado de un antiguo pacto oscuro una maldición que lo transforma en una bestia bajo la luz de la luna llena permanecí en silencio escuchando mientras la verdad se desplegaba ante mí la revelación me golpeó con fuerza lo que habíamos enfrentado No era simplemente un caso de Posesión demoníaca era algo mucho más antiguo y peligroso cómo es posible que no
supiéramos esto an exigió el cardenal prefecto claramente perturbado Por qué no fuimos informados Porque estos asuntos se manejan con la máxima discreción explicó el hombre el conocimiento de estas criaturas está restringido a unos pocos dentro de la iglesia Solo intervenimos cuando es absolutamente necesario como en este caso el cardenal prefecto se quedó en silencio mente intentando procesar la situación Entonces qué propones que hagamos ahora preguntó finalmente su voz cargada de resignación la criatura debe ser trasladada a una de nuestras instalaciones especializadas respondió el hombre sin vacilar tenemos métodos para contenerlo pero no es seguro mantenerlo
aquí en el Vaticano es demasiado peligroso y qué pasará con él pregunté sin poder contener Mi curiosidad y preocupación El hombre de negro se giró hacia mí su expresión indescifrable eso no es de su incumbencia cardenal dijo con frialdad a partir de este momento usted queda apartado del caso nosotros nos encargaremos de todo sentí una mezcla de indignación y alivio por un lado sabía que estaba haciendo alejado de algo más grande y peligroso de lo que había imaginado el cardenal prefecto se levantó de su silla Mirando al hombre con una expresión de derrota hagan lo
que sea necesario dijo con voz apagada pero asegúrense de que esta situación no se salga de control así lo haremos su eminencia respondió el hombre antes de hacer una señal a su equipo sin más palabras los hombres vestidos de negro se giraron y salieron de la oficina el cardenal prefecto se dejó caer en su silla su rostro reflejando el peso de las decisiones que acababa de tomar yo por mi parte sabía que había más en juego de lo que nos habían dicho y que esta historia no había terminado mientras el cardenal me indicaba que me
retirara no pude evitar sentir que los secretos y las que rodeaban al Vaticano eran mucho más profundos de lo que cualquiera de nosotros podría imaginar El eco de los pasos resonaba en los pasillos de piedra del Vaticano mientras los hombres vestidos de negro se movían con precisión y eficacia habían llegado con vehículos especiales preparados para contener y transportar algo mucho más peligroso que un simple hombre desde el momento en que tomaron el control Todo el proceso se había desarrollado con una eficiencia casi inhumana como si lo Hubieran hecho innumerables veces antes me quedé en la
penumbra de un corredor adyacente observando Cómo preparaban a la criatura para el traslado la bestia ahora nuevamente en su forma humana yacía encadenada dentro de La jaula de hierro su respiración pesada y su cuerpo exhausto después del fallido exorcismo su piel estaba cubierta de sudor frío y sus ojos aunque apagados aún reflejaban un Destello de la maldición que lo atormentaba los hombres vestidos de negro rodeaban La jaula inspeccionando cada cadena y cada candado con minuciosidad asegurándose de que no hubiera ninguna posibilidad de escape con la misma precisión levantaron La jaula que contenía al hombre y
la colocaron en la parte trasera de uno de los camiones una vez asegurada se prepararon para partir el motor del camión se encendió y Poco después el vehículo comenzó a moverse lentamente llevándose con él a la criatura y todo lo que representaba me quedé en el umbral observando Cómo desaparecía en la distancia sintiendo una profunda sensación de vacío Los Hombres de Negro desaparecieron tan rápidamente como habían llegado dejando solo un silencio Pesado en los pasillos del Vaticano sabía que el asunto estaba fuera de mis manos ahora que mi papel había terminado los días posteriores al
traslado de la criatura se sintieron como un mal sueño del que no podía despertar aunque las rutinas del Vaticano continuaban para mí todo estaba teñido por el peso del secreto que ahora llevaba una tarde caminando por los jardines en busca de Consuelo la paz de Los Cipreses y fuentes me resultaba inalcanzable mi mente volvía una y otra vez a la jaula de hierro al rostro desesperado del hombre Bestia y a la frialdad de los hombres de negro el cardenal prefecto había insistido en que guardara silencio que el asunto debía permanecer enterrado en los oscuros rincones
de la iglesia pero ese silencio solo aumentaba mi inquietud qué otras sombras acechaban en los lugares ocultos del Vaticano qué otras verdades se habían escondido del mundo responderé esas preguntas en un próximo video que tengan buenas noches