plática preparatoria cuando se dan ejercicios a personas que no están acostumbradas suelen hacerse varias advertencias preliminares y esas se convierten en meditación preparatoria para los santos ejercicios y así se recomienda por ejemplo la fidelidad en cumplir con la distribución la guarda del silencio etc pero cuando se trata de dar ejercicios a una comunidad aunque estas advertencias se han utilizado son necesarias por tratarse de cosas que ya sabemos y que habitualmente cumplimos pero entre estas advertencias o anotaciones me ha parecido muy propia para el caso presente aquella en que san ignacio dice al que reciba los
ejercicios mucho aprovecha a entrar en ellos con gran de ánimo y liberalidad y si no para conseguir ese ánimo que ya gracias a la misericordia de dios tenemos si para aumentarlo se me ha ocurrido que pudiera servirnos como materia para la primera meditación de mañana un verso de san juan de la cruz' es aquel que ya todas conocen buscando mis amores iré por esos montes y riberas ni cogeré las flores ni temeré las fieras y pasaré los fuertes y fronteras comentándolo un poco aunque parezca que nos salimos del libro de san ignacio creo podemos encontrar
lo que buscamos y será una especie de recordatorio no solo para todo el tiempo de estos ejercicios sino aún para toda la vida que hemos venido a buscar en los ejercicios a esta pregunta se suele responder de muy distintas maneras unos repitiendo las palabras del santo padre ejercicios espirituales para vencerse a sí mismo y ordenar su vida sin determinarse por afección alguna que desordenada sea buscan como podemos ver vencerse ordenar su vida la respuesta es exacta ese es el fin de los santos ejercicios otros según las circunstancias diversifican este fin y lo enderezan según esas
circunstancias así los que hacen los ejercicios que san ignacio llaman leves buscan tranquilizar su alma si ya lo está contentarla los que ya tienen todo esto logrado buscan enfervorizar se en el servicio del señor y en fin los que ya están fervorosos buscan encenderse más y más a fin de lograr lo que san agustín llama el casto amor de dios' y san agustín y san ignacio vienen a decir lo mismo realmente si aquí empleará el santo padre- el lenguaje de san agustín diría que a los ejercicios venimos buscando el casto amor de dios' porque en
efecto la razón última de ellos no es otra que esta el casto amor de dios' quien vive de este amor necesariamente se vence pues este santo amor es enemigo de todo afecto desordenado quien vive de este amor se purifica se enfervoriza y amando es como llega a ese amor casto que es lo que nosotros llamamos puro amor por tanto si ahora nos preguntas en que venimos a buscar en los santos ejercicios podemos muy bien responder vengo buscando mis amores esto es buscando a jesús que son todos mis amores lo que busco es encender me más
y más en su amor así como ven nos salimos en realidad del pensamiento de san ignacio porque noten y creo es esta ocasión oportuna de advertirlo que el santo apela continuamente al amor de dios por consiguiente si con san juan de la cruz buscamos nuestros amores buscamos la perfección además me parece a mí que mirando así los ejercicios se anima más el alma esa palabra vencimiento parece más propia para las almas fuertes que no quieren más que sacrificio pero para las almas débiles como las nuestras es más atrayente en la palabra amor que después de
todo es lo mismo pues como decíamos para amar a dios es menester mortificarse pero en fin el alma débil se anima por este camino del amor de dios esto es indudable a dónde vamos pues al entrar en ejercicios a buscar el amor a acercarnos más al amor cuál debe ser el ideal de mi vida poseer ese santo amor de dios' para que me dice yo religiosa para realizar ese ideal para poseer ese santo amor de dios' cuáles son mis esperanzas conseguir ese santo amor cuáles son mis temores no alcanzar ese santo amor cuál es los
motivos de mis tristezas ser tibia en ese amor cuáles son mis alegrías inflamar me más y más en ese santo amor nuestra vida toda está ahí eso buscamos y eso tiene además el amor de dios que es fuego que purifica que abrasa y consume nuestras miserias y es a la vez como las alas con que el alma se eleva adiós nada sostiene tanto en las luchas del alma como este amor santo de dios es el cielo contemplado es cierto a través de los velos de la fe pero si hay cielo en la tierra es indudable
que ese cielo se encuentra en amar a dios el alma que vive de esta vida viene a ser y puede decirse de ella lo que aquel santo patriarca decía de su hijo el olor de los vestidos de mi hijo es como de campo lleno de flores y de frutos con esto que haya terminado el comentario de aquellas primeras palabras buscando mis amores y añade en el segundo verso iré por esos montes y riberas son estas dos cosas muy distintas y que nos explican muy bien todo lo que son los ejercicios y todo cuanto en ellos
se hace hay en ellos cosas altas y cosas llanas el libro de los ejercicios se compone de cosas altas de oración y contemplación a esta salud de san juan de la cruz al hablar de la subida al monte santo y estas hemos de ver significadas en la palabra montes pero hay además cosas llanas parece como si san ignacio quisiera tomar de la mano al alma niña en la devoción en la vida espiritual para enseñarle muchas menudencias muy necesarias no obstante para que saque el debido fruto de los ejercicios esas cosas menudas son los avisos advertencias
anotaciones aquí tenemos las riberas de que habla san juan de la cruz como por nosotros mismos lo vamos a observar san ignacio en su libro de ejercicios nos presenta riberas y montes cosas fáciles y cosas difíciles es fácil por ejemplo confirmarse una vez más en los propósitos ya cumplidos ir en la vida religiosa más o menos lentamente trabajando mediante las luces que recibimos en conseguir que nuestra entrega al señor sea más completa confirmar por tanto y repetir aquello para lo cual hemos entrado es como todas ven cosa fácil es una dicha para el alma ver
como en algún sentido es de dios pero hay también cosas arduas cuando por ejemplo hay que salir de sí para darlo todo es un andar cuesta arriba un fatigarse un luchar nada hay que más cueste que este trabajo de sacar al alma de sí misma para llevar otra vida más alta cuando nuestro señor pide más humildad más abnegación más espíritu de sacrificio más amor a la cruz eso sí que es subir la pendiente del calvario luchando con nuestros enemigos y principalmente con nosotros mismos si en los ejercicios nos proponemos encontrar a dios es preciso salir
de lo que somos para llegar a lo que no somos y esto naturalmente requiere esfuerzo quien lo duda pero debe alentarnos el pensar que es para nuestro bien y todo esto lo vemos simbolizado nosotros en las montañas y en las riberas así pues san ignacio en sus ejercicios me enseña alturas de oración y detalles para conseguir la perfección es decir cosas difíciles y cosas fáciles y no debo descansar hasta subir a esa montaña de la perfección porque en su cima está mi dios la montaña de la perfección es algo así como el sinaí que he
visto desde abajo pone espanto es algo difícil que atemoriza el corazón pero dentro de la nube está dios y yo quiero subir a esa montaña penetrar esa nube internarme en ella y encontrar a mi dios así hemos de interpretar este segundo verso y luego prosigue ni cogeré las flores si me escuchará un auditorio similar estas palabras de no las flores lo aplicaríamos a no buscar comodidades regalos etcétera pero hablando a una comunidad su aplicación es otra el sentido es que en los santos ejercicios ayuda mucho para el mayor fruto de ellos la mortificación así interna
como externa parece que tiene poco que ver ya que lo que se busca es luz de dios pero es indudable que un medio para alcanzar dicha iluminación es la mortificación externa y no sólo esto sino que uno de sus fines es alcanzar luz esto tomándolo en este sentido pero hay otro más importante y más necesario yo no sé por qué instinto especial entre los que más o menos perezosamente andamos por los caminos del señor se cifra el adelanto en el sentimiento del consuelo y cuando esté falta y se ven sorprendidas las almas por la desolación
ya les parece que no consiguen nada o por lo menos creen no conseguir tanto fruto y así identifican el provecho con el sentimiento de ahí que se descorazonen fácilmente y pueda entrar en el alma un vicio que no por ser espiritual es menos daños así como sucede materialmente con la sensualidad que buscan las caricias y los halagos lo mismo sucede espiritualmente hay almas que buscan los consuelos y porque pudiera suceder que hubiera aquí alguna a quien el señor lleve en estos ejercicios por camino de desolación digo esto piensen que nuestro señor las quiere probar como
fuertes para purificar las sacarlas de sí y unirlas a él no piensen que pierden el tiempo ni menos les falte confianza que han de procurar mantener firme aquí lo de san juan de la cruz ni cogeré las flores señor yo no vengo a los ejercicios a pasear por un vergel vengo a buscar los amores de mi dios de mi jesús esto es lo que deseo y lo demás no me interesa por tanto si el señor quiere que en estos ejercicios me encuentre entre flores si me invita a que baje a su huerto bendito sea pero
si lo que quiere darme es su calvario y su cruz bendito sea también si quiere que le acompañe hasta morir con él ahora me quiera como a magdalena en el día de la resurrección en el valle y huerto florido ahora me coloque como a su santísima madre en el calvario mi única intención mi único anhelo es encontrar a mi dios o crucificado o coronado de alegría ni temeré las fieras cierto que si hacemos bien los ejercicios rugirán las fieras está claro menester es trabajar en vencernos para adelantar en la virtud y acercarnos a dios y
es natural que nuestros enemigos se soliviante en el mundo estas fieras son para aquellos que de veras se dan adiós la calumnia la censura y otras semejantes para nosotros las fieras no son de ese género son distintas pero conviene tener en cuenta que el religioso no puede permanecer en situación de contentar su anima y nada más necesita grande ardor y generosidad espíritu magnánimo y amor al sacrificio no hay cosa que más amortigüe el fuego en un corazón o que más lo levante a la virtud que el tener al lado un alma floja o un alma
fervorosa no es posible no debemos permanecer en estado estacionario debemos aspirar a la perfección con lo que san agustín llama amor sediento insaciable no es para nosotros cuestión indiferente el ser perfectos o imperfectos no tenemos obligación grave de aspirar a la perfección e ir siempre adelante sin detenernos por nada ni por nadie en la tempestad asalta el corazón y amortiguando el fuego le quita brillos que las amarguras inundan el alma qué crees sucumbir a la desconfianza que sientes rebeldías en el interior que parece se apaga la fe todo esto es el rugir de las fieras
no hay que temer y a pesar de todo con la confianza puesta en dios seguir adelante nada podrá derrotar nos si dios está con nosotros y nosotros no queremos ser derrotados el alma que es generosa no teme los rugidos de esas fieras que se llaman amor propio pereza y otros y si no se espanta vencerá seguramente y pasará los fuertes y fronteras según frase de san juan de la cruz y por tanto encontrará al amor porque se dice que pasará y sin detenerse las fronteras que fronteras son esas esto quiere decir que para servir al
señor es menester tener como si dijéramos algo de espíritu militar hay que ser atrevidos pues en esto aún los que aspiran a más se quedan cortos siempre aun aquellas almas que han llegado a conocerse y quizá está aquí lo más grande y el principio de una vida santa en ese asomarse hacia adentro y conocer con luz divina todas sus miserias cuando ven al asomarse así como un abismo insondable su propia miseria y aún me parece que la realidad va más lejos aun estas almas digo saben muy bien que no pueden absolutamente nada para levantarse a
la práctica de la virtud y que es menester que las levante y algunas veces se ve como en conversaciones espirituales hay quien automáticamente va excluyendo del horizonte de la vida ciertas cosas como quien ha perdido ya por completo la esperanza de llegar a ellas y es lo triste que creen que esto es humildad y por tanto que sin aspirar a más habrán de conformarse con ir por las laderas del monte empequeñecerse así es dañar al alma es menester que el alma se atreva que se sienta movida de una santa audacia entonces cuando se atreva a
todo es cuando comienza a caminar de veras si se mira reconoce su nada los que se envanecen ponen obstáculo a la gracia pero al tiempo que así se reconoce sabe muy bien aquella elección de san pablo a los filipenses que ya sabemos que eran sus predilectos con ocasión de una limosna que le enviaron y es de notar que nunca quiso recibir limosna de nadie sino de ellos pues por lo demás se sustentaba del trabajo de sus manos con ocasión digo de una limosna les envían las gracias por ella y añade ya sabéis que estoy acostumbrado
a pasar hambre y sed y necesidades pero todo lo puedo en aquel que me conforta esto es lo propio de la humildad los que creen no poder nunca nada están atando las manos al señor y se engañan a sí mismos creyendo ser con esto humildes es preciso que con este propio conocimiento de nuestra miseria armonicemos estas palabras del señor sin mí no podéis nada lo cual es decir que con él lo puedo todo aun el alma más miserable y humillada clama a las puertas de la misericordia pues esa palabra hemos de aplicar al cuarto ver
si yo pasaré los fuertes y fronteras las fronteras ante las cuales hasta ahora me he detenido yo las derribar con la fuerza de cristo mi amor no conocerá límites nunca dirá basta será amor sediento amor insaciable yo sé bien que si abro mi corazón a la gracia la misericordia del señor lo llenará y será verdad que pasaré los fuertes y fronteras porque con san agustín mi amor será sediento y con sanz pablo aseguró que todo lo puedo yo en aquel que me conforta con este espíritu entraremos en los santos ejercicios más como no es obra
nuestra sino de dios hemos de clamar incesantemente a las puertas de la misericordia divina para que el propósito generoso con que a los ejercicios venimos perdure y nos anime hasta el último día y de este modo encontraremos nuestros amores esos amores que hoy venimos buscando que nos anime ese espíritu generoso para que desaparezca todo temor y con santa audacia a brazadas con nuestro amor sea verdad en nosotros la palabra de la posta todo lo puedo en aquel que me conforta