Muy buenos días. Dios bendiga mucho. Paz, amor y gracia sean sobre ti, sobre los tuyos en esta mañana.
Bienvenido a nuestro programa matutino al [música] despertar. Ay, gente, vamos a arreglar esto acá. Ahí estamos.
Vamos a ver que quién está ahí presente. Bendiciones. Bendiciones, señores.
Transmitiendo en vivo desde nuestro canal de YouTube, Pastora Judith Girirón. Estamos hoy para un día nuevo, un día más en nuestra programación al despertar, totalmente orgánico, totalmente en vivo y queremos invitarte a que ahí te conectes y estés junto en este día juntos recibamos lo que el Señor tiene para decirnos. Así que vamos, despierta y despiértate y despierta a alguien y dile que ya arrancamos, que ya arrancamos en este día, un día especial.
Hoy va a ser un día especial. Bendito el Señor. Damos gloria y honra a nuestro Señor que ha nacido sobre nosotros.
Así que vamos a ver quiénes están ahí conectados. Usted sabe que eh usted sabe que este programa, bendito el Señor, gracias, Señor, por todas las cosas. Estamos aquí listos para recibir de lo que Dios tiene para darnos en este día.
Estamos en nuestro episodio número 22 despidiendo casi ya un año, pero expectante de lo que Dios va a estar haciendo en este tiempo en nuestras vidas. Así que cuéntame qué te ha parecido este tiempo y cómo Dios ha ministrado tu vida en esta temporada conquistando. Estamos literalmente conquistándonos.
Y nuestra serie se llama La mayor conquista. La mayor conquista que todo ser humano puede tener es conquistarse a sí mismo. Así que avísale, avisa, avisa, avisa a alguien que ya arrancamos y vamos a tener un tiempo de oración en su presencia.
Gloria al Señor. Porque Dios ha sido demasiado bueno. Tenemos demasiado por qué agradecer.
Demasiado tenemos por qué agradecer. Y Dios ha sido muy muy muy bueno. Muy muy muy bueno.
Gloria al Señor. Bueno es Dios. Bueno, ahí hay una negación.
[risas] Dime en este día desde dónde te conectas. Desde este nuestro canal. Estamos desde República Dominicana y estamos [música] para abordar un una conquista nueva, una conquista nueva en el Señor.
En el Señor. Bueno, señores, estoy bloqueada por todos los lados. Yo espero que ustedes estén mirando y activo porque yo no puedo hacerlo.
Bendito el Señor. Bien. Eh, mi familia hermosa, familia del despertar, les recordamos que en el día de mañana, para los que están en vivo, 25 de diciembre, no tenemos programación de al despertar.
Ni modo, [risas] no, no tenemos programación al despertar, pero eh el viernes, Dios mediante, sí, el viernes sí vamos a tener programación al despertar. Ja. Aquí los encontré.
Listo. Aquí estamos. Bien.
Qué bueno. Eh, y quiero contarte, saludo a los que están ahí. Muy buenos días.
Buenos días. Sí. Dios bendiga.
Mari Rosy. Dios te bendiga. Dios te bendiga.
Araceli. La gente está está conectándose y está ahí al día. Te recordamos, por favor, inmediatamente registre tu entrada, dale like a la publicación y eh comenta para yo saber que estás ahí.
Y vamos a orar. Vamos a orar. Vamos a orar.
Hoy andamos a aprovechando bien el tiempo. Vamos a orar y vamos a presentar nuestros clamores delante de Dios, pero por sobre todo vamos a presentar nuestras vidas delante del Señor. En el día en el episodio número 21, el 21, ¿verdad?
En el episodio número 21, uf, con tremendas cosas el Señor nos sorprendió. De verdad que fue impactante. Si usted no estuvo presente, le invitamos a que se haga presente en esa palabra que Dios ministró en nuestras vidas en el episodio de ayer.
Buenos días, hermosa. Bendiciones para ti también. Y vamos a orar.
Si tú todavía no tienes tu peticiones ahí agregadas, puedes escribirla. Tenemos nuestra lista de oración y en esa lista de oración estamos clamando y orando hasta que suceda. ¿Cuándo va a suceder?
Ah, yo no sé. Hasta que suceda, pero yo estoy creyendo sin duda, porque la fe no admite duda. Así que vamos sin dudar a creer que Dios va a manifestar su gracia.
su brazo de poder no se ha cortado y el Señor sigue siendo el mismo de ayer, es el mismo hoy y va a seguir siendo el mismo mañana porque nuestro Dios es inmutable, él no cambia. Bendito el Señor, y en él no hay sombra de variación. A él no le da bipolaridad, tampoco le da que que me que me cambié de opinión.
No, no, no. Nuestro Dios es un Dios, aleluya, inmutable. Así que vamos a estar presentando nuestras vidas en eh delante del Señor y conéctate ahí conmigo y presentemos nuestras vidas eh delante de su trono.
Bendito el Señor. Padre, buenos días. Buenos días, papito.
Papito lindo. Buenos días, aba, padre. Papi, gracias.
Y muy buenos días en esta hora y en este momento por tu gracia, tu favor, tu misericordia. Hoy le damos la bienvenida a este nuevo día, sabiendo, Señor, que tú nos reciclas día. Tú haces una nueva mañana cada día, Señor, y nos asombra con ello.
También extiendes tu misericordia y la renuevas, porque con el conteo de ayer no podríamos llegar ni a las 5 de la mañana, porque necesitamos de tu misericordia para respirar, para despertar, para funcionar en la vida. Es tu misericordia, Señor, que se hace presente en nuestro ser. Gracias por esta hora y gracias por por darnos la oportunidad de al abrir nuestros ojos tomar la decisión y determinación de venir delante de tu presencia, Señor, adorar tu nombre y escuchar lo que tienes para decirnos a través de tu palabra, Señor.
Gracias. Gracias, aleluya, por el país donde nos has colocado. Tal vez no es el país donde nacimos, Señor, pero aquí estamos.
Y es por tu gracia y por tu misericordia, Señor. No importa dónde estemos, Señor, pero que estemos contigo. Gracias.
Gracias, Señor, porque en tus planes, Dios mío, tenías que estuviéramos en este momento, Señor, aquí adorando y exaltando tu nombre. Gracias, mi Señor, porque has dado tanto, Señor, que nosotros no tenemos con qué. No hay manera de pagarte y no queremos seguir intentando querer pagarte porque no hay forma de pagarte.
Lo que hacemos, Señor, oramos, nos acercamos a ti, no es para pagarte porque no podemos, es porque queremos estar contigo. Gracias. Y gracias, aleluya, por el regalo más hermoso que pudieras darnos, que es enviar a tu hijo a la tierra y hacer, bendito el Señor, que pudiéramos tener a la imagen de un Dios invisible.
visible y podemos decirle ahora, gracias Jesús, gracias Salvador, gracias Redentor, gracias por rescatarnos del pecado, por sacarnos de la pulga del pecado, porque estábamos en su basta, perdidos, sin ningún tipo de esperanza, ignorado, rechazado, aplastado la culpa, el pecado, el pasado, Señor Jesús. Y tú nos miraste con ojos de amor y de ese pozo senagoso, un pozo lleno de podredumbre, lleno de de cuántas cosas contaminadas, basuras, bendito el Señor, y nos sacaste, pusiste tu mano sin guantes y nos sacaste, Señor, porque esa contaminación no se te adhiere. Aleluya.
Al revés, tu santidad se nos pega a nosotros. Y en esta hora queremos darte gracias, Salvador. Gracias por ir a la cruz.
Gracias por venir y enseñarnos relacionamiento en la tierra. Viniste a mostrarlo al Padre. Y mientras nos mostraba al Padre, mostraste obediencia, mostraste dependencia, mostraste amor, mostraste, bendito el Señor, persistencia.
Y por sobre todo sabemos que en la cruz del Calvario no fueron los clavos que te mantuvieron eh pegado a esa cruz, sino el amor hacia nosotros. Y queremos darte gracias por tu amor en este día. Gracias por tu sacrificio.
Gracias por no quedarte en la en la cruz y gracias por no quedarte en la tumba. Gracias por dejarla vacía, porque no hay ningún líder en el mundo que haya dejado su tumba vacía. Hay otros que han tenido buenas ideas.
Todas plantadas en lo que es la los valores cristianos. Pero ningún líder ha dejado la tumba vacía. Tú dejaste la tumba vacía.
Ningún líder es Dios. Tú eres Dios porque eres sobrenatural. Dios todopoderoso, omnisciente, omnipresente, inmutable.
Oh, bendito el Señor de amor, de gracia, justo, puro. Gracias por mirarnos cuando nadie nos vio, por hacernos tan importantes por tu sacrificio y darnos valor, por mostrarnos el camino. Tú eres el camino, la verdad y la vida.
Por enseñarnos, construirnos, dirigirnos. Gracias. Gracias Jesús amado, por soportar tanto para que nosotros nos lleváramos esos dolores.
Tú lo llevaste por nosotros. Esa cruz era de nuestro site, no era tu site, porque tú llevaste nuestra cruz. Gracias.
Gracias por llevar nuestra culpa, llevar nuestras cargas, nuestros pecados y gracias por darnos fuerzas cada día para conquistar lo que nos toca. que es confirmar una conquista que ya hiciste hace mucho tiempo en la cruz del Calvario. Gracias por enseñarnos que le estamos notificando al enemigo lo que ya tú hiciste, recordándole lo que en la cruz del Calvario pasó.
Somos libres, somos libres, somos libres, pero somos seres humanos conductuales y estamos aprendiendo y sanando nuestra nuestra conducta, pero también nuestra alma y nuestro espíritu. Hoy nos rendimos delante de ti y te damos gracias y muy buenos días y gracias por enviar al Espíritu Santo, al consolador. Bendito el Señor.
Gracias por tu consuelo, por tu amor, por tu favor. Gracias, gracias, gracias, gracias. No tenemos cómo agradecerte.
Gracias infinitas gracias Espíritu Santo. Gracias, gracias por enseñarnos a dar frutos, por enseñarnos a comportarnos, a relacionarnos, a amar, a soportar, a estar gozosos aún en medio de las tribulaciones, en medio de la tempestad, a creer, aunque no parezca nada imposible, pero creerte a ti y no a las circunstancias, a tener amor al que no se lo merece, al que se lo merece, al que lo da, al que no lo da. Gracias Espíritu Santo por poner paz en nosotros, una paz que sobrepasa todo entendimiento porque no depende de cosas terrenas sino del cielo.
Gracias por tanto y gracias por todo. Gracias por estar dentro. Gracias por hablarnos.
Gracias por dirigirnos. Y te pido, Señor, que pongas una alerta en cada uno de los corazones ahí para que entendamos cuando tú estás advirtiéndonos de aquello, de algo que nos va a hacer daño, que nos vamos a lamentar, que nos vamos a quejar. Porque va a ser difícil que podamos entender que estás hablando a nuestras vidas.
En el nombre de Jesús presentamos nuestras vidas y las ponemos delante de tu altar. Hoy queremos andar en tus pasos. Hoy queremos andar en el propósito.
No queremos desviarnos. Y hoy te pedimos perdón. Perdón por aquellas cosas fallas, aquellos errores, aquellos pecados que tal vez en el día de ayer cometimos.
Si alguno, Señor, lo pasamos desapercibidos porque era como tan pequeño según nosotros. Recuérdanos, recuérdanos, Dios mío, para que podamos hoy ser mejor que ayer. Nuestro reto es mejorarnos a nosotros mismos cada día en tu fuerza, no con la nuestra, por tu sacrificio, no por el nuestro.
por tu voluntad, Señor, en nuestras vidas, [música] en el nombre de Jesús. Hoy te pedimos, papá, el pan de este día, el pan recién hecho, recién hornado, recién preparado, Dios, para todos los que están ahí y los que estamos aquí. Yo quiero el pan de hoy, Señor.
Quiero tu pan, quiero tu gracia, tu misericordia, tu instrucción, tu palabra, tu guianza. En el nombre de Jesús la recibo porque la pido y tú que la hiciste está listo para dárnoslas en el nombre de Jesús. Amén y amén.
Gloria al Señor. Amén. Familia.
Aleluya. Familia hermosa. Hu.
Esa gente que está ahí conectada. ¿Cuánta gente comprometida? Bendito el Señor.
Bendito Dios. Damos gracias al Señor y oramos por nuestra lista de oración. Dios bendiga mucho a todas las familias que se unen ahí y están en esta programación aún día sin igual.
Mucha gente preparándose para tener una una cena en familia, los preparativos, los queaceres. Bueno, aunque esté pasando todo eso, ahí está usted primero dándole la primicias al Señor, dándole los buenos días, recibiendo lo de hoy para poder tener un día fructífero. Ay, gente, perdón, me está acabando.
Ya usted sabe cómo es que vamos. Y usted que está ahí, bendito el Señor, Dios bendiga mucho, mi amado Mario. Ay, qué bueno que está ahí.
Usted que está ahí a entender que esto garantiza que tengamos un día encaminado en la presencia. Esto es sabio, levantarnos y pedirle, muéstranos tu agenda. Queremos ver qué tienes para nosotros hoy.
Queremos andar en tus caminos. Queremos andar en tu sola presencia. Gloria al Señor.
Literal, Dios es un Dios de gracia y de favor. Y vamos a orar ahora por nuestra lista de oración. Vamos a clamar por cada petición, petición de salud, salud física, salud mental, salud estomacal.
Sí, en la salud física está la salud estomacal, la salud mental. Estamos orando por justicia el juicio del día de febrero, día 10 y por todas aquellas cosas eh que hemos estado poniendo delante del Señor para que el Señor obre en milagros. Yo estoy creyendo en fe.
¿Usted cree en fe? Amén. Yo tengo fe.
Yo tengo fe. De hecho, yo tengo fe que ya está hecho. Solamente lo estamos trayendo al mundo visible.
Una pregunta. Si Dios no te ha fallado en ninguna, te va a fallar ahora. No dudes.
Ya está hecho el milagro ya está hecho. Mira a ver si él falló en alguna de las cosas que tenía por hacer con relación a esta petición que tú estás haciendo. Si es de salud, todavía estás vivo.
Si es de justicia y juicio, hasta Dios hasta aquí te ha traído y hasta ahora no no ha perdido un caso. Tu caso no va a ser el que él va a perder. No, Dios no pierde un caso, no lo pierde.
Así que yo estoy creyendo que vamos a traer al mundo visible lo que ya sucedió en el mundo invisible. Y ayer estuvimos haciendo guerra espiritual. Gracias a Dios por ese tiempo de guerra espiritual poderoso.
Cabemos lidas, pero eso fue poderoso. Y estamos entendiendo que todo lo que ha estado en medio interfiriendo con lo que ya Dios tiene prescrito, ha sido quitado del medio por la sangre de Jesús, sangre viva, roja y eficaz, que el enemigo le tiene terror a verla, escucharla y a saber que la sangre de Jesús es roja, es viva, es eficaz porque revive ese momento, revive, lo revive. y es viva, roca y eficaz.
Aleluya. La sangre de Jesús te cubre en este día. Aleluya.
Bendito el Señor. Uy, déjeme dme avanzar porque si nos prendemos tan temprano, qué bueno. Prendió sí o sí.
Vamos a tener hoy en nuestra programación, recuerde que estamos en la mayor conquista y esa conquista que todo ser humano eh puede tener es conquistarse a sí mismo. conquista de emociones, conquistas de sentimientos, conquistas mentales, conquistas de actitudes, hábitos, conquista de con relación a de comportamiento en todas las áreas, conquista en esas vivencias y heridas del pasado, traumas, todo eso vamos y estamos conquistando. Para ello estamos trabajando en el libro de Josué, capítulo 12, en el libro de Josué capítulo 1.
Estamos tomados donde la Biblia nos manda. Ahí vamos. Pero en el libro de Josué, capítulo 12, hay una lista de 31 Reyes, que Josué en el sentido físico, literal e histórico eh conquistó junto al pueblo de Israel, frente al pueblo.
Él conquistó esos reyes y estamos viendo esos reyes como los 31 reyes del alma. ese ese espacio del alma que tenemos que conquistar y entregarle al Señor. Bien.
Y hemos estado viendo la autosuficiencia, la fluctuación, la inestabilidad, la baja estima. Uy, cuántas cosas. La apariencia.
Ayer fue una cosa impresionante, pero hoy vamos a estar viendo un nuevo rey. Porque para derrocar, para tomar dominio de un territorio, no solamente hay que sacar a lo que lo domina, sino también a lo que lo cohabita. Entonces, usted no puede hacer una y dejar la otra.
Tiene que hacer una limpieza total miedo, sin penitas. No, no, no, no. Todo tiene que ser conquistado porque el Señor es el dueño de nuestras vidas.
Amén. Bendito a todos los que están ahí conectados. Recuerda, por favor, darle like a esta publicación y gracias por despertarte.
Bien, gracias por despertarte. Pongo en delante del trono del Señor tus peticiones, todas las peticiones que tenemos ahí anotadas. Y gracias por también orar por esas peticiones, gente, que está poniendo en su tiempo de oración estas peticiones.
El rey de hoy, el territorio de hoy, el territorio que vamos a estar conquistando en el día de hoy está en Josué 20. Es Josué, perdón, Josué 12:22 y es el Ah, bueno, ayer fue que vimos el rey de Sedes, de Quedes. Ay, Señor Jesús.
Vamos a ver si si no fue. Okay, vamos a ver aquí. Efectivamente, amados, yo no copié, [risas] no copié la que era, pero tenemos resguardo.
Bien, entonces en este día vamos a estar viendo lo que el Señor necesita que nosotros entendamos con relación a conquista. Si nosotros entendemos y sabemos que conquistar es vencer, bien, en lo que busco esto, que parece que fue soñando que lo hice, que conquistar es vencer, tomar dominio, si ya lo tengo aquí, tomar dominio de lo que nos ha estado venciendo. Yo no sé qué ha estado venciendo tu vida, pero de toda la que hemos visto, cuéntame cuál ha sido la que hasta ahora más te ha impactado, porque hoy vamos a estar viendo un nuevo territorio por conquistar.
Está en Josué 11 del 1 al 5, pero también está en la lista de los que Josué conquistó en el capítulo 12. Hoy vamos a ver a Sinrón. Sinrón Merón.
Oiga, qué nombre tan raro. Sinrón Merón. Y yo sé que cada día Dios nos está sorprendiendo con estas palabras porque tiene palabras para decirnos que nosotros no teníamos idea de que eso estaba ahí.
Así que cuénteme si usted está listo y si está listo agregue y diga, "Estoy listo, estoy listo. " Saludamos a las familias que completa están ahí conectadas y en este día vamos a estar conquistando a Sinrón Merón y este es nuestro episodio número 22 y vamos a estar derribando. Asegúrese, asegure los cinturones porque hoy vamos a estar conquistando y derribando alianzas y confederaciones del enemigo.
Oh, porque ustedes sabe que el enemigo no, no. Él se él hace alianza. Él hace alianza y hace una confederación para venir en contra de nosotros.
¿Usted cree que la ira anda sola? No, él se une. Mire, de hecho, cuando Jesús eh reprendió al al endemoniado garadeno, ellos dijeron, "Somos muchos.
" Oigan, eran muchos, andaban en manada. Y así es que el enemigo opera. Él opera con una alianza.
Y hoy vamos a estar viendo qué Dios quiere mostrarnos en esa alianza y confederación que el enemigo tal vez ha hecho para destruirte y está reprendido en el nombre de Jesús. Y usted dice, "Amén. " Amén.
Gloria al Señor. ¿Qué es Sinrón Merón? ¿Qué es?
Bien. Sinrón Merón fue una de las ciudades que Josué conquistó. Porque Dios le había prometido a Canaán, pero Canaán estaba sitiada con los hebreos, fereseos, quebuse y todo lo que en el transcurso de esta serie le hemos recordado.
Dios le da una orden al pueblo, le da una orden a Josué y le dijo, "Mira, ya Moisés no está, ahora te toca llevar este pueblo al otro lado. " Cuando Josué cruza el Jordán, en el mismo momento de cruzar el Jordán, vimos que hace un guilgar y desde ahí ese punto, ese centro de operación, Dios comenzó a darle estrategia para conquistar cada terreno. Vemos con Josué la insistencia de no solamente conquistar el terreno, sino de exterminar sus reyes, porque usted no hace nada conquistando un terreno sin exterminar lo que lo estaba gobernando.
Quiero explicárselo un poquito más eh llano. Usted no hace muchas cosas con dejar hoy de hacer algo incorrecto si usted no extermina lo que produce que usted haga eso incorrecto, lo que lo domina, lo que está llevándolo a usted a esa posición. Somos eh somos seres humanos que aprendemos y también a pecar se aprende.
Pero, ¿sabes qué? Servirle al Señor con integridad y santidad también se aprende. Entonces, esa era una de las ciudad, pero esta ciudad tiene una particularidad y es que esa hizo alianza con con Jazor, que era una gran Jasor era una gran confederación.
Después vamos a ver a Jasor del Norte. Y esa confederación del norte eh eh para pelear contra Israel, que era de hecho una potencia, a esa se une Simón Sinrón Merón. Entonces, Sinrón Merón no era la cabeza.
La cabeza era Jasor. Quiero hablar en días, en los días próximos de Jasor. Pero no por eso dejaba de tener fuerza.
Sin rón, Merón portaba fuerza, portaba estrategia y de hecho tenía mucho apoyo militar, era peligroso. Entonces, espiritualmente hablando, eso es en lo físico, ¿verdad? Pero espiritualmente hablando, ¿qué significa este territorio?
por conquistar en nuestras vidas. Lo que significa y representa es alianza, escuche bien esta palabra, alianzas ocultas que nosotros sostenemos y que hacen una fortaleza mayor. Hay alianzas que nosotros tenemos que no nos deja exterminar esa fortaleza espiritual que no nos deja llegar o alcanzar el propósito de Dios para con nuestras vidas.
Entonces, en el sentido espiritual también esto significa y simboliza pactos incorrectos, acuerdos incorrectos, sociedades incorrectas. Esto peligroso, eh, amistades incorrectas, relaciones incorrectas. Oh, pastora, ¿qué es lo que usted está diciendo?
que sin ron eh que sin rón sin ron merón significa cuando usted hace alianza con gente que usted no debe estar aliado, no porque su enemigo, no, sino porque no conviene. ¿Por qué? Porque alimenta una fortaleza.
Una fortaleza y un conocimiento en contra del conocimiento de Cristo. No te conviene. No te conviene.
Pactos incorrectos, sociedades incorrectas. Voy a hacerme socio. No, no es con todo el mundo que usted se hace socio, ¿no?
Entonces, sinón merón representa esto, esos acuerdos incorrectos, esas influencias que no parecen grandes, pero sostienen el problema. un amigo, una relación vieja que te hace despertar el viejo hombre o la vieja mujer. Eso significa esto, relaciones, hábitos, pensamientos que fortalecen al jefe que era Jasor.
Vamos a ver Jasor. Y también representa apoyos silenciosos del enemigo. ¿Qué hábito por ahí usted tiene que fortalece su vida de pecado?
Ah. en que usted entretiene su tiempo que lo hace volver a pensar y ser la vieja persona que el Señor ahora hecho nueva. Entonces, muchas fortalezas en nuestras vidas no caen.
¿Por qué? porque tienen alianza y esa alianza sigue viva, relacionada igualito. Entonces, hoy vamos a hablar serio, señores, porque estamos en peligro de seguir siendo lo mismo si nos cortamos con algunas cositas por ahí que no le hemos prestado mucha atención y hay que cortar y cortar de raíz.
El peligro de esas alianzas y de las confederaciones es que mire, Josué 11:5 dice, "Se juntaron todos estos reyes para pelear. " O eh mire, no es para no es para cosa buena, es para pelear. El enemigo eh hace alianza con hábitos pecaminosos, pensamientos incorrectos, emociones desbordadas, se une a experiencias pasadas.
Mm. Crea esos hábitos y esos hábitos se pegan y se juntan para pelear en contra de la del propósito de Dios para con nuestras vidas. Bendito el Señor.
Dios está hablando contigo y conmigo ahí. Así que hoy no queremos alianza con lo viejo. Ya nosotros somos nueva criatura.
Dice Corintios 5:17. Primera de Corintios 5:17. He aquí que somos nuevas criaturas.
Las cosas viejas pasaron y todas son hechas nuevas. Entonces hoy usted tiene que entender que el enemigo se junta, pero es para pelear. El enemigo sabe que solo solo es débil.
Él los hasta el sabe que solo es débil y nosotros queremos andar como llanero solitario por ahí, ¿no? Hasta él sabe que solo es débil, pero que si se junta se fortalece y usted no puede darle comida al enemigo ni permitir esas alianzas. Entonces, lo que usted no puede hacer solo, lo hace en alianza usted mismo.
Por ejemplo, las los matrimonios, el Señor dijo, "No es bueno que el hombre esté solo. " También dijo, "Ay del solo. " Otra palabra dice, "Cordón de tres doblez difícil de romper.
" Y por ahí se sacaron la frase. En la unidad está la fuerza. El enemigo sabe eso.
Entonces, lo que usted tiene que hacer hoy es entender lo siguiente, que ese enemigo tuyo tiene estrategias. Sí. Y nosotros también.
Ah, nosotros estamos solos y ahora, como dicen nuestros hijos por ahí, ah, y Dios nos está dando estrategias divinas para derrocar a Sinrón Merón. Dios nos permitió, señores, estar en este día escuchando esta palabra. ¿Por qué?
Porque Dios no permite que usted negocie ni ha ni haga tregua, ni le dé lo de lo suelte por ahí un rato, no. Dios quiere que nosotros enfrentemos y conquistemos este territorio que en nuestras vidas todavía no ha tenido ese esa victoria. Entonces, Dios no permitió negociaciones ni treguas.
El ataque frontal primero, ataque frontal. ataque, lo que usted vea mal en usted que se está uniendo, que mire, buena temporada para mencionarlo. Si usted tenía problema con el alcohol, por favor aléjese.
Si usted tenía problema, ¿cuál? ¿Cuál problema? Aléjese de ese lugar, aléjese de ese tipo de persona porque eso lo va a volver a hacer a usted caer.
Por ejemplo, las personas que consumen eh sustancias prohibidas, una de las cosas que a esa gente se le olvida es que usted de memoria recuerda un lugar y cuando la memoria usted pasa por un lugar se lo recuerda, te hace volver a tener el mismo hábito que anteriormente te llevó al pozo de donde Cristo te ha sacado. Entonces, vamos a tener cuidado. Vamos a tener cuidado.
Entonces uno, el Señor nos dice, ataca de frente, ataca, ataca, ataca, ataca, haz lo que tienes que hacer. Dos, obediencia total, no es obediencia media. Yo aprendí que obediencia media es desobediencia, porque si usted va a obedecer a media, no va a producir el efecto.
Obediencia total es así se ataca este territorio es conquistado y así se ataca al rey de Sinron Merán. Entonces, ataque de manera directa, obedezca de manera total a Dios y no haga ninguna alianza. No haga alianza.
Bien, no respete alianza. Ah, no, porque está junto. No, mi hermano, no respete alianza del enemigo.
No le tenga miedo tampoco, porque recuerde que usted le está dando una notificación al enemigo. Satanás, en la cruz de Cristo fuiste vencido hace más de 2,000 años. Y toda decreto que tú escribiste en contra de mí, el Señor la anuló, las destruyó y la clavó en la cruz.
¿Y te atreves, ve buscar a la cruz? Aleluya. Somos libres.
Somos libres. Entonces, toda confederación, toda unión del enemigo que se ha mezclado, batallas incómodas, cosas impresionantes, tú dices, "Dios mío, se me mezcló todo junto. Tengo la tormenta perfecta.
" No, toda la alianza que el enemigo haya hecho tiene que ser quebrantada, tiene que ser enfrentada. Y hoy nosotros tenemos que aplicar estas palabras, señores. Pero mire, hoy si no has rendido el tiempo.
Usted está muy calladito ahí. Usted está ahí. Dígame.
Estoy aquí. Vamos a aplicar esa palabra hoy. ¿Qué cosas lo tienen atado todavía usted al pasado?
¿Qué cosas? Mire, estoy viendo papeles. Dice la Biblia, hasta de decreto.
Colosenses 2, 3 y 14. Habían actas de decreto. El enemigo hace ata que usted la firmó.
Usted no, bueno, yo antes ya no se hacía así, pero antes usted iba a buscar un electrodoméstico, algo eh iba a tomarlo a crédito y ellos le hacían firmar si era 12 meses los 12 pagaré que decía debo y pagaré, debo y pagaré la suma de tal, debo y pagaré la suma tanto, debo y pagaré. Ahí lo que son un poquito como de mi edad y les y tomaron eh asuntos a crédito, ¿saben? que se escribía así, debo y pagaré.
Y usted sabe qué, uno quedaba comprometido porque cuando usted no pagaba 2 meses, tres meses, venían a buscar su su electrodométrico, aunque estuviera gastado, lo buscaban. ¿Por qué? Porque usted no cumplió con el debo y pagaré.
Y el enemigo le puso a mucha gente escribir, mira, ponga ahí debo y pagaré. Te puso a escribir cosas tienen tu nombre y usted tiene que hay gente que tiene que acelerar. Cosas tienen tu nombre, actos de venta, actos de de unión, cosas tienen tu nombre y son legales y usted tiene que hoy conquistar en el nombre de Jesús.
Yo no sé cómo usted lo va a hacer, pero yo sé que Dios lo va a ayudar y usted tiene en el nombre que Jesús en el nombre de Jesús que conquistar ese territorio de sinrón y también echar fuera a todo lo que lo está haciendo mantener ahí. Todo lo que hace que se mantenga en lo que le está haciendo la guerra, que se quite de medio, usted va hacia delante. Hay que romper y escuche lo que usted va a hacer hoy.
Primero usted va a romper pacto de alma. Ay, pastora, ¿qué es eso? Patos de alma.
Por ejemplo, yo tenía en mi infancia unas amigas, mis hermanas, yo crecí con esas jóvenes, esas ya somos todas grandes. Por circunstancias de la vida nos separamos, están fuera del país. Yo vivo en este país, eh, crecimos, nos distanciamos.
Yo entré a la fe, ellas no. Y hubo una ruptura. por la distancia.
Seguimos siendo amigas, no nos llamamos casi, pero tenemos ese recuerdo de esa amistad hermosa. Pero fue una amistad que nos bendijo. Pero calcule usted que usted tuvo, haga un cálculo, que usted tuvo una amistad vieja de esa de la que con la que tú te ibas a parrandear, con la que te ibas te desacataba, eh, tú no puedes tener ahí el mismo sentimiento con esa gente.
No, perdón, perdón. Perdón. Usted no puede tener ese, no es que usted va a ser enemigo, no es que usted no lo va a saludar, pero usted no puede estar pegado de alma.
Hay pacto de almas ahí. Tengo el alma pegada. Gente que terminaron una relación hace 8000 años, pero tienen el alma todavía pactada.
Anda, hay que romper pactos de alma. Dos, tenemos que cortar relaciones que alimentan el pecado. Busca en tu lista qué es lo que alimenta.
Ay, de cuándo en cuándo me llama ese amiguito y a me invita. Usted sabe a lo que me invita. Corte.
Cuando hago así, me acuerdo una historia hace unos años que escuché de un hombre determinado a un punto casi obstinado y termine de eh esta era la seña de que de que lo cortara, corta, corta. y le dijeron que no hiciera esa seña, que si hacía esa seña y lo iban a hundir en una arena movediza y aún la última esperanza que le quedaba, yo no me acuerdo bien el cuento, pero recuerdo que lo último que le quedaba era la mano y la mano la sacó [risas] haciendo así obstinado. Bien, usted no puede permitir que eso siga teniendo lugar y poder en su vida.
Corte y corte de raíz. ¿Qué hay que cortar? Bien, si primera parte es romper pacto de alma.
Segundo, escríbalo ahí, cortar relaciones que alimentan el pecado. Dios está hablando contigo con nombre y apellido. Usted se lo sabe.
Escriba ahí. cortar relaciones que alimentan el pecado. Pastora, ¿y si esa relación es con mi hermana, es con mi mamá corte?
¿Cómo así? Yo no le estoy diciendo que sea enemigo, pero usted esas cosas que hacía con esa persona ya no la puede hacer. Usted puede orar por esa persona, usted puede clamar por esa persona, usted puede y y llevarla, invitarla a tener un cambio de vida, pero usted no puede seguir siendo cómplice.
Usted sabe la diablura que usted hizo con esa gente. Eh, yo no sé, estoy hablando una palabra que tal vez cobra sentido en ti. Y si esto tiene sentido en tu vida, diga amén.
Gloria al Señor. Corte. La tercera aplicación para hoy con relación para ser libre es renunciar a hábitos que fortalecen viejas ataduras.
¿Okay? Piensa en esas viejas ataduras que tenías en tu vida. El chisme, el pleito, la contienda, el la infidelidad.
¿Qué? Piensa en esas cosas viejas. Bien.
lo deshonesto, qué todo eso, que qué hábito, porque usted no usted no usted no nació haciendo eso. Usted creó un hábito. ¿Qué hábito a usted lo llevó a hacer eso?
Okay, ya usted no hace eso, pero ¿qué hábito usted hace que lo puede ayudar? Que fortalece eso que usted ya sobrepasó. ¿Cuál es el hábito?
Usted no sabe que uno habla mentira para no queda mal. Y eso se llama orgullo. Porque que mala mía si me equivoqué, me equivoqué.
Porque es que tenemos que disfrazarlo todo y no sé por qué me entré ahí, pero ¿por qué tenemos que disfrazarlo todo, dibujarlo todo para no quedar mal? Si te equivocaste, te equivocaste. Punto.
Eso es orgullo y al orgullo ya lo hemos conquistado en el nombre de Jesús. Bien. Entonces, todos esos hábitos que fortalecen tus viejas ataduras, usted tiene que renunciar a ellos.
Renunciar. Y la mejor forma de renunciar a un hábito es sustituirlo por un hábito que bendice, un hábito que te ayuda. Otra de las cosas es, y esta es fuerte, pero por favor que usted tenga victoria en este territorio, usted tiene que escuchar esto.
Deságase de esos recuerdos emocionales, deságase de esos recuerdos mentales y espirituales. Ay, yo disfrutaba estar con esa persona. cuando yo estaba con esa persona, ay, cuando estábamos juntos.
Ay, cuando rompa con rompa con esos con esos recuerdos y acuerdos emocionales. Usted dice, "¿Cómo me puede olvidar lo que pasó? " No, no, eso usted no le va a dar necias.
Pero lo que estamos hablando es cuando usted hace un acuerdo con esa emoción y usted quiere tenerla viva ahí. Por eso el luto y el dolor se queda vivo también, porque usted hace un acuerdo emocional. Usted tiene hoy que deshacerse de ese acuerdo emocional, que esa persona se haya ido.
Usted no tiene que estar enlutado toda la vida. Eso no es un respeto al muerto, no. Es una falta de respeto que usted ahora vivo esté como enlutado.
Ay, no sé a quién le hablo, pero vale. El Señor es su palabra es infinita. Él sabrá lo que hace.
Usted tiene que deshacerse de esos acuerdos mentales. Acuerdos mentales. No, para mí eso es así.
¿Cómo que eso es así? Porque usted lo dice, porque mentalmente así fue que usted así es que usted lo recuerda. Así es que eso es por la izquierda.
Y si se hace por y dígame, voy a hornear un horno. Vamos a vamos a hornear un un cerdo. Vamos a hablar ahora de comida.
Como hoy es un día de tanta cocina, ¿no? Peleando. ¿Cómo se hace?
Podemos aprender cosas nuevas. No haga acuerdos emocionales, no haga acuerdos mentales, acuerdos espirituales. No, si yo no oro de barriga, no siento a Dios.
Entonces, usted en la calle si no puede orar. Estoy poniendo ejemplo. Yo sé que usted me está entendiendo.
Es para más o menos llevarlo al terreno de lo que quiero decir. Usted tiene que entender y yo le voy a preguntar, ¿qué pacto todavía sostiene tu fortaleza? ¿Qué cosas usted sigue alimentando a ese viejo hombre?
Porque hoy tenemos que ser confrontados y la palabra de Dios es para confrontarnos. Si no confronta, no sana. Bien, no basta con derribar la cabeza, también hay que derribar a los aliados.
Tenemos que derribar a todo lo que se está haciendo alianza para que nosotros sigamos siendo con el mismo pensamiento negativo, con la misma pena, con la misma queja, eh con con la misma vida sin avance. Alianza. Señores, no basta con derribar solamente a la cabeza, hay que derribar a todo aquello que lo alimenta y que mantiene activo hasta hoy esa vieja persona.
Usted nueva criatura. Usted es nueva criatura y hoy Dios va a cortar esa unión de cosas. Si usted dice, "Pastora, yo no voy a ninguna iglesia, usted está ahí.
" Míreme, Dios está llamando su vida a que usted esté en él y con él y quiere sanarle. Yo creo que esta es una buena temporada para usted ver cosas maravillosas en Dios. Yo sé que Dios está hablando con alguien ahí.
Renuncia a todo pacto que no proviene de Dios con que usted se unió y usted va a hacer esta declaración profética. Usted va a hacer esta declaración. Esta palabra cobra sentido para alguien ahí.
En algo, Dios ha administrado su vida hoy. Bueno, usted va a orar conmigo ahora y ore así, por favor. Amén.
una oración de liberación, una declaración profética creyendo y usted le va a decir, sin rón merón en el nombre de Jesús cae hoy. Te pido, Señor, que muestre los lazos que todavía tenemos, que fortalece nuestra vida de pecado. Por favor, Señor, ahora muéstralo.
Y declaramos que toda alianza se rompe, que toda fortaleza queda expuesta, que Cristo reina sin rivales en nuestros corazones, que estamos prestos y listos para ir al próximo nivel, sin cola que nos arrastre. Gracias, Señor, por lo que estás hablando en nuestras vidas, lo recibimos en el nombre de Jesús. Amén.
Habiendo hecho esta oración, muy buenos días. Habiendo hecho esta oración, saber si esto cobra sentido para su vida, por favor ponga en práctica aquellas cosas que hemos visto en el día de hoy. Rompe pacto de alma.
Rompa pacto de alma. Rompa acuerdos emocionales, mentales, espirituales. Renuncia a esos hábitos que fortalecen tu vida antigua, tu vida pasada, una vida de pecado y corta con todo tipo de relación que alimenta el pecado.
Córtalo de raíz. Tienes que excavar y sacarlo en el nombre de Jesús. Amén.
Amén. Si esto ha sido de bendición en tu vida en el día de hoy, te pedimos que lo compartas con alguien. Yo sé que hoy es un día caótico, pero quiero estos últimos minutos aprovecharlo para bendecir tu vida en el nombre de Jesús y tu casa.
Que hoy tengas un día en armonía, en paz. Que no olvides el verdadero sentido de este día y de mañana. El verdadero sentido de la Navidad no es tener un árbol decorado, tener la mesa llena de comida, compartir con la familia, aunque es bonito y está.
El verdadero sentido de la Navidad es que un día un Cristo nació y aunque él no haya nacido en diciembre, aquí no vamos a entrar en debate con eso. Nació y lo celebramos en esta temporada que él nació y no solamente vino a la tierra, sino que nos enseñó a relacionarnos y él también se sentó a la mesa con sus discípulos y él también celebró la Pascua, también celebró, él sabía celebrar. Así que yo te pido que no pierdas de vista.
Bien. Eh, confirme alguien más si no se está escuchando. No pierdas de vista, por favor, lo que Dios tiene para darte y decirte.
No pierdas de vista. No pierdas de vista lo que él quiere hacer en tu casa hoy. Disfruta, goza, come, juega, comparte, pero no pierdas de vista lo más importante.
Y es que el verdadero sentido es que Jesús nazca en cada vida y en cada corazón. Que hoy puedas darle ese lugar. Y yo quiero que usted vea que vemos regalos y que en medio de los regalos, si recibes alguno, sepas que el mayor regalo ya se te ha entregado.
Jesús entregó su vida para que usted hoy tenga vida. Jesús entregó su cuerpo para que hoy tenga su cuerpo. Jesús entregó toda su sangre para que usted hoy tenga salvación y restauración.
Así que disfruta el día. No te amargues, no te compliques, no insultes a la gente. Por un parecer pasajero.
Disfruta aún los preparativos. Y si esto no es para disfrutarlo, ¿para qué lo vas a hacer? Disfrútalo, disfrútalo y disfrútalo en tu casa y en tu familia y déjale un lugar a Jesús en tu mesa.
Que todos sepan que el invitado especial de tu mesa es Jesús. Dios te bendiga hoy en este día. que tengas una muy buenas noches, no solamente una noche buena, una muy buena noche en armonía y familia y que haya salud, que tu estómago reciba los alimentos y que también piense en alguien que no tiene y que mañana, que es día de Navidad tenga una muy feliz Navidad.
El Señor nazca en ti, nazca en tus emociones, en tus sentimientos, en toda tu alma y que te dé esa fuerza para seguir conquistando en su presencia. Este es el día que el Señor ha creado. Así que hoy que te rindas mucho el día y tranquilo, a la hora que cene se cenó.
Se cenó. Hazlo todo en orden, pero gozosa. Bendiciones, mil familias.
Qué bueno que estuvieron ahí. Nos vemos el viernes. Nos vemos en el episodio número 23 para derrocar un rey más.
Y recuerda que hoy hemos derrocado toda alianza, toda unión, todo acuerdo, toda ah, bendito el Señor, confederación. ¿Qué más? ¿Qué más?
Todo hábito, toda emoción hemos roto. Y hago un recuento, por favor, antes de que se vaya el año de todo lo que hemos estado conquistando, que mantengamos la conquista porque Cristo reina y vive sin rivales en nuestros corazones. Bendiciones.
Chao, chao. Y nos vemos en la próxima.