[Música] no todos los funerales terminan con un descanso eterno algunos como el de mi abuelo parecen ser el comienzo de algo mucho más oscuro Mi nombre es Iván y crecí en un pequeño pueblo de Zacatecas donde las tradiciones y las historias de lo sobrenatural se entrelazan con la vida cotidiana Desde niño siempre supe que la muerte no era solo el fin era una Transición un paso hacia algo desconocido pero lo que experimenté cuando murió mi abuelo en 1992 cambió Completamente mi perspectiva de lo que eso significaba el día que falleció el pueblo entero acudió al
funeral mi abuelo Don Roberto era un hombre conocido por su habilidad para resolver problemas aunque no siempre de la manera más honesta mi madre decía que en su juventud había hecho negocios de los que Nunca quiso hablar a pesar de eso todos lo querían tenía esa habilidad para convencer a la gente de que siempre tenía razón aunque no fuera verdad Pero había algo extraño en él Algo que yo no podía entender cuando era niño a veces cuando hablaba conmigo sus ojos parecían más oscuros como si cargara con un peso invisible su muerte fue repentina estaba
en casa sentado en su sillón favorito cuando simplemente dejó de moverse fue como si algo lo hubiera Apagado de golpe no había signos de enfermedad Ni advertencias mi madre decía que había sido la voluntad de Dios pero yo no estaba tan seguro Había algo en la forma en que lo encontraron con la cabeza inclinada hacia un lado y los labios entreabiertos como si hubiera intentado decir algo antes de morir el funeral se llevó a cabo en la iglesia principal del pueblo una construcción antigua con paredes de piedra y una ambiente pesado desde el momento en
que Entré sentí que algo no estaba bien había un olor extraño como a tierra húmeda y algo metálico que no podía identificar las velas parpadeaban más de lo normal a pesar de que no hacía viento pero nadie más parecía notarlo los vecinos murmuraban oraciones y mi familia se sentó al frente cerca del ataúd abierto todo iba según lo planeado Hasta que el sacerdote comenzó a su voz llenaba el espacio y en ese momento algo ocurrió que nadie pudo Explicar el Cristo del altar una figura de madera que había estado colgada Ahí por décadas cayó de
golpe al suelo el estruendo resonó por toda la iglesia y todos se quedaron en silencio el sacerdote intentó continuar como si nada hubiera pasado pero el ambiente se volvió insoportablemente tenso algunos se persignar otros susurraron que era una señal de mal augurio Yo solo podía mirar el ataúd de mi abuelo esperando que algo más Sucediera esa noche después del entierro Soñé con él estaba sentado en su sillón como siempre pero no estaba solo a su alrededor había huesos no eran de animales ni de personas eran extraños retorcidos como si no pertenecieran a este mundo él
lloraba algo que jamás había visto en vida y murmuraba palabras que apenas podía entender pero hubo una frase que se quedó grabada en mi mente no era mi hora me desperté empapado en sudor con la sensación de que algo Terrible acababa de empezar los días siguientes no fueron mejores mi madre decía que era el Duelo que estaba viendo cosas porque extrañaba a mi abuelo pero lo que pasaba en nuestra casa no tenía explicación lógica por las noches los sonidos comenzaban primero eran pasos lentos pesados recorriendo los pasillos como si alguien estuviera caminando sin rumbo al
principio pensé que era mi imaginación pero pronto todos en la casa comenzaron a notarlo mi hermana menor Paula lloraba cada noche diciendo que veía una sombra en el corredor mi madre trataba de calmarla pero no podía ocultar el miedo en su rostro una noche decidí quedarme despierto para descubrir qué estaba pasando me senté en la sala con las luces apagadas mirando hacia el pasillo que conducía a los cuartos Todo estaba en silencio hasta que comenzó los pasos venían desde el fondo del corredor acercándose Lentamente no podía ver nada pero los escuchaba claramente cuando llegaron al
final del pasillo justo frente a mí el sonido se detuvo durante unos segundos no pasó nada y luego el sillón donde mi abuelo solía sentarse crujió como si alguien invisible se hubiera dejado caer sobre él el miedo me paralizó pero no pude apartar la vista del sillón algo estaba ahí Aunque no podía verlo sentí una presencia tan intensa Que me costaba respirar cuando finalmente reuní el Valor para encender la luz el sillón estaba vacío Pero había algo que no había notado antes una marca en el suelo justo frente a él era una huella pero no
de un zapato normal era más grande con una forma extraña como si algo inhumano hubiera estado allí mi madre comenzó a llamar a sacerdotes y rander buscando una solución todos decían lo mismo que el alma de mi abuelo no estaba en paz uno de ellos un hombre viejo que parecía saber más de lo que decía nos preguntó Si mi abuelo había hecho algún pacto en vida mi madre negó rotundamente pero yo recordé sus palabras en el sueño No era mi hora había algo que él no nos había contado algo que había hecho y que ahora
lo mantenía atado a este mundo decidimos ir al cementerio y visitar su tumba con la esperanza de que eso calmara lo que fuera que estaba pasando Cuando llegamos encontramos algo que nos dejó helados la tierra sobre la tumba estaba removida como si alguien hubiera intentado Desenterrar las flores que habíamos dejado estaban marchitas a pesar de que apenas habían pasado unos días la cruz de madera que marcaba su tumba estaba rota partida en dos el encargado del cementerio dijo que no había visto nada pero su rostro pálido decía otra cosa esa noche los pasos en la
casa se intensificaron ahora no eran solo en los pasillos parecían venir de todas partes las paredes crujían las puertas se abrían y cerraban solas y el sillón de Mi abuelo se movía como si alguien estuviera sentado en él meciéndose lentamente mi hermana gritaba en su cuarto diciendo que alguien Estaba tratando de entrar cuando corrí a verla encontré la puerta arañada como si algo hubiera intentado abrirla desde afuera al día siguiente encontramos una nota escrita a mano en uno de los cajones del sillón de mi abuelo era su letra sin duda decía lo que hice no
puede deshacerse pero No los dejaré cargar con Las consecuencias perdónenme mi madre rompió a llorar al leerlo pero yo sentí un nudo en el estómago no sabía si eso significaba que todo terminaría o si apenas estaba comenzando esa misma noche algo ocurrió que Nunca podré olvidar los pasos se detuvieron de repente y por un momento todo quedó en un silencio sepulcral Entonces el sillón comenzó a moverse primero lentamente y luego con Violencia algo invisible lo levantó del suelo y lo arrojó contra la pared nos quedamos petrificados sin saber qué hacer fue en ese momento que
mi madre comenzó a rezar rogándole a mi abuelo que encontrara paz que dejara de atormentarnos los pasos cesaron esa noche pero el ambiente en la casa nunca volvió a ser el mismo poco a poco las cosas extrañas comenzaron a disminuir pero nunca desaparecieron por completo a veces cuando estoy solo siento que algo Me observa desde el sillón lo hemos cambiado varias veces pero siempre parece regresar hay noches en las que justo antes de dormir escucho el crujir de madera como si alguien se estuviera acomodando ahí observándome en silencio han pasado años desde entonces pero la
sensación no se va mi madre dice que mi abuelo finalmente encontró paz pero yo no estoy tan seguro creo que lo que hizo en vida lo marcó para siempre y que de alguna manera todavía está aquí atado a Este mundo por un pacto que Nunca debió haber hecho tal vez no era su hora como decía en mi sueño pero si no era su hora entonces que lo llevó a morir esa es una pregunta que probablemente Nunca podré responder la niña del ataúd blanco las primeras cosas que uno olvida de una tragedia son los detalles el
color exacto de las flores los gestos de las personas que asisten Incluso el tono del cielo sin embargo hay momentos que se quedan grabados tan profundamente que ni El paso de los años puede borrarlos Mi nombre es Eduardo soy de Jalisco y lo que viví en el funeral de mi prima Mariana es algo que me persigue hasta el día de hoy era 1998 yo tenía Apenas 11 años y nunca había asistido a un funeral para mí la muerte era un concepto extraño algo que les pasaba a los viejitos no a las niñas de 9 años
como mi prima pero ahí estábamos toda la familia reunida en una funeraria fría y silenciosa rodeados de Velas y flores que no lograban cubrir el olor acera y madera Mariana había muerto de forma repentina un malestar que se convirtió en fiebre y luego sin aviso su corazón simplemente dejó de nadie podía entenderlo mis padres hablaban en voz baja sobre diagnósticos que no tenían sentido mientras mi tía rompía a llorar una y otra vez la velación comenzó al atardecer y con el paso de las horas la tristeza se transformó en un ambiente Pesado cargado de algo
que no sabía explicar los adultos rezaban en grupo sus voces monótonas llenando el aire como una letanía interminable yo aburrido e incómodo me aparté y comencé a explorar el lugar el ataúd de Mariana estaba al centro de la sala rodeado de arreglos florales que parecían demasiado grandes para el cuerpo pequeño que albergaba me acerqué con cuidado como si el simple acto de aproximarme pudiera Alterar algo sagrado era la primera vez que veía un ataúd tan de cerca mis padres siempre me decían que no mirara demasiado que respetara a los muertos pero la curiosidad pudo más
que el miedo me pare frente al vidrio que cubría su rostro y la vi Mariana con un vestido blanco que le quedaba demasiado grande sus manos cruzadas sobre el pecho y su rostro sereno casi como si estuviera dormida Pero había algo extraño en Cómo se Veía siempre recordaré sus ojos Aunque estaban cerrados tenía la extraña sensación de que me observaban como Si supieran que estaba ahí me quedé un rato en silencio mirando esperando que esa incomodidad pasara pero no lo hizo fue Entonces cuando noté algo aún más perturbador la leve curvatura de sus labios que
parecían estar dibujando una sonrisa no podía ser me frot los ojos y me acerqué un poco más era imposible que alguien muerto pudiera sonreír no Pero Ahí estaba su expresión que al principio parecía tranquila ahora parecía burlona como si estuviera disfrutando de mi confusión di Un paso atrás con el corazón la tiéndame con fuerza y fue en ese momento que sucedió el ataúd que había estado completamente inmóvil comenzó a vibrar apenas perceptible al principio pero cada vez más evidente me quedé congelado incapaz de moverme Mientras la madera parecía crujir bajo una fuerza que no podía
ver todo mi Cuerpo me decía que saliera corriendo pero mis pies No respondían en ese instante el vidrio que cubría el rostro de Mariana se empa como si alguien hubiera exhalado desde dentro y entonces vi lo que me perseguiría por el resto de mi vida sus ojos Se abrieron lentamente como si despertara de un sueño profundo me miraron directamente vacíos pero al mismo tiempo llenos de algo que no puedo describir no era tristeza ni enojo ni miedo era como si hubiera algo en ella Que no pertenecía a este mundo algo que no debería estar ahí
mi garganta se cerró y lo único que pude hacer fue retroceder hasta que mi espalda chocó contra una mesa grité con todas mis fuerzas llamando la atención de los adultos que estaban en la sala contigua cuando llegaron todo estaba normal el ataúd estaba cerrado el vidrio limpio y Mariana seguía con los ojos cerrados como siempre mis padres me regañaron por Hacer un escándalo y me dijeron que segar m había tenido una alucinación por el cansancio pero yo sabía lo que había visto esa noche cuando finalmente llegamos a casa no pude dormir cada vez que cerraba
los ojos veía los de Mariana mirándome desde la oscuridad intenté convencerme de que todo había sido producto de mi imaginación que los nervios y el miedo me habían jugado una mala pasada pero algo en mi interior me decía que no era Así en los días siguientes comenzaron a suceder cosas extrañas en casa las fotos de Mariana que mi tía había repartido a la familia caían de sus Marcos sin explicación las velas que encendí vamos por ella parpadeaban como si alguien la soplara y en una ocasión el espejo del baño se llenó de pequeñas huellas que
no correspondían a nadie en casa intenté hablar de esto con mis padres pero me dijeron que era normal que todos estábamos pasando por un duelo Difícil sin embargo lo que ocurrió una semana después del entierro fue lo que me convenció de que Había algo más detrás de la muerte de Mariana mi tía que no había dejado de llorar desde el día del funeral decidió visitar la tumba por la noche Quería dejarle una carta que había escrito una especie de despedida para ayudarla a seguir adelante yo fui con ella más por miedo a quedarme solo en
casa que por ganas de ir al Cementerio la tumba de Mariana estaba en un rincón apartado rodeada de árboles que parecían más altos de lo normal bajo la luz de la luna mi tía colocó la carta con cuidado sobre la lápida murmurando unas palabras que no alcancé a escuchar Mientras ella lloraba en silencio algo llamó mi atención la tierra frente a la tumba estaba removida como si alguien hubiera intentado desenterrarla llamé a mi tía pero ella No me hizo caso me acerqué un poco más Y entonces vi lo que parecía ser una huella pequeña demasiado
pequeña para ser de un adulto esa noche mi tía regresó a casa más tranquila diciendo que sentía que Mariana le había enviado una señal de que estaba en paz yo no podía compartir su alivio cada vez que cerraba los ojos veía la tierra removida las huellas y esos ojos abiertos que me miraron desde el ataúd con el paso del tiempo las cosas Volvieron a la normalidad al menos para los demás mi familia siguió adelante y el nombre de Mariana dejó de mencionarse tan a menudo pero pero para mí todo cambió desde ese día hay noches
en las que la sueño aparece tal y como la viene el ataúd con su vestido blanco y su rostro sereno pero en mis sueños siempre me está sonriendo y siempre siempre sus ojos están abiertos Al despertar no puedo evitar preguntarme si lo que viví fue real o producto de mi mente infantil Pero entonces recuerdo las huellas en el cementerio las velas que parecían extinguirse solas y ese crujido de la madera que todavía puedo escuchar si me concentro demasiado hoy en día evito ir a funerales no puedo soportar la idea de acercarme a un ataúd y
revivir ese momento cada vez que alguien me pregunta por qué Simplemente digo que no me gustan los velorios que me ponen nervioso pero la verdad es que tengo Miedo miedo de volver a ver esos ojos de que vuelvan a abrirse y de que esta vez no sea solo un recuerdo del pasado la anciana de las velas no hay nada más perturbador que sentir que la muerte de alguien cercano no significa el final sino el comienzo de algo mucho peor Mi nombre es Héctor y crecí en un pequeño pueblo en Chihuahua un lugar donde las supersticiones
se mezclan con la vida cotidiana como si fueran parte de Ella historias de brujas maldiciones y eventos sobrenaturales no eran raras pero siempre pensé que eran solo cuentos para asustar a los niños sin embargo lo que sucedió en el funeral de mi tío Pablo en 1995 cambió mi percepción para siempre no fue solo una coincidencia ni un error de mi imaginación fue algo real algo que hasta el día de hoy no he podido explicar mi tío Pablo era un hombre sencillo trabajador y muy querido en el Pueblo falleció repentinamente de un ataque al corazón mientras
trabajaba en el rancho de la familia su muerte nos tomó por sorpresa especialmente porque apenas tenía 50 años y nunca había mostrado problemas de salud mi abuela su madre estaba destrozada decía que los padres no deberían enterrar a sus hijos que eso iba en contra del orden natural Pero había algo en la forma en que hablaba de su muerte que me inquietaba no parecía Solo tristeza había un dejo de temor en su voz como si supiera algo que no estaba diciendo el velorio se llevó a cabo en la casa de mi abuela como era costumbre
en el pueblo las ventanas estaban cubiertas con cortinas negras y docenas de velas iluminaban la sala donde el ataúd descansaba en medio de un altar improvisado la familia y los vecinos llegaban constantemente para dar sus condolencias y rezar todo transcurría Como en cualquier Velorio hasta que apareció una mujer que nadie reconoció era anciana de rostro arrugado y cabello blanco que caía en mechones desordenados llevaba un vestido negro y lo que más llamó mi atención sostenía una vela del mismo color en su mano una vela negra no recuerdo haber visto algo así antes la mujer entró
en silencio y se colocó al fondo de la sala apenas visible entre las sombras no participó en las oraciones no se acercó a la Familia no usó palabra con nadie solo permaneció allí inmóvil con la vela encendida Había algo en su presencia que incomodaba como si absorbiera la luz de la habitación intenté no mirarla pero no pude evitar hacerlo de reojo esperando que alguien le pidiera que se fuera O al menos le preguntara Quién era sin embargo nadie lo hizo parecía que todos incluso los más valientes preferían ignorarla cuando llegó el momento de Cerrar el
ataúd la mujer se movió caminó lentamente hacia el altar como si flotara en lugar de andar algunos se apartaron Para dejarle paso mientras otros se quedaron congelados en sus asientos observándola con ojos llenos de incertidumbre mi abuela que hasta entonces había permanecido sentada se puso de pie y le exigió que se fuera Pero la anciana no respondió simplemente dejó la vela negra en el suelo frente al ataúd y y salió de La casa sin mirar atrás nadie intentó detenerla todos estábamos demasiado impactados para reaccionar esa noche mi abuela nos reunió a la familia y nos
dijo algo que nunca olvidaré aseguró que la mujer era una bruja y que alguien en el pueblo la había contratado para maldecir el alma de mi tío según ella la vela negra era una herramienta de brujería un símbolo de que su espíritu no encontraría descanso mi madre intentó calmarla Diciéndole que estaba nerviosa por el Duelo pero mi abuela estaba convencida repetía una y otra vez que habíamos dejado entrar el mal a nuestra casa y que ahora tendríamos que pagar las consecuencias al día siguiente enterraron a mi tío en el cementerio del pueblo el día estaba
nublado y el aire tenía un olor extraño metálico como se anunciara una tormenta mientras bajaban el ataúd a la fosa miré alrededor y noté Algo que me erizó la piel la anciana estaba allí de pie entre los árboles al borde del cementerio observaba en silencio sin moverse como una sombra que no pertenecía al paisaje nadie más parecía notarla o si lo hacían preferían no decir nada cuando la ceremonia terminó y comenzaron a marcharse miré hacia los árboles nuevamente pero ya no estaba los días que siguieron fueron inquietantes mi abuela iba al cementerio Todos los días
para llevar flores frescas a la tumba de mi tío pero sin importar Cuántas flores dejara siempre las encontraba marchitas al día siguiente no era normal las flores en las tumbas cercanas permanecían intactas pero las de mi tíos se secaban hasta quedar grises como si algo las hubiera consumido mi abuela estaba convencida de que era la maldición de la vela negra mi madre intentaba razonar con ella pero la situación se hacía más difícil de Ignorar con cada día que pasaba una semana después del entierro algo ocurrió que me convenció de que mi abuela tenía razón fue
una noche sin viento en la que todo estaba extrañamente callado estábamos en la sala mi madre mi abuela y yo cuando escuchamos un ruido proveniente del patio trasero salimos para ver qué era y lo que encontramos nos dejó helados el altar improvisado del Velorio que mi abuela No había querido desmontar estaba destrozado las Velas estaban tiradas las flores deshechas y el crucifijo que había colgado en la pared estaba en el suelo con los brazos partidos en el centro de todo justo donde había estado el ataúd estaba la vela negra encendida nadie se atrevió a tocarla
mi abuela comenzó a rezar mientras mi madre Me agarró del brazo y me llevó de regreso a la casa esa noche no pudimos dormir cada vez que cerraba a los ojos veía la imagen de la anciana de pie Entre los árboles del cementerio con la vela negra en sus manos me preguntaba qué había querido decir con su presencia si era simplemente una advertencia o si había hecho algo más algo Irreversible al día siguiente mi abuela decidió que no podía dejar las cosas así contrató a un randero un hombre mayor que supuestamente sabía cómo romper maldiciones
y proteger a las almas el H llegó al cementerio con un costal lleno de hierbas agua bendita y objetos que no Reconocí realizó un ritual alrededor de la tumba de mi tío quemando las hierbas y pronunciando palabras que no entendí cuando terminó aseguró que el espíritu de mi tío ahora estaría protegido pero algo en su expresión me hizo dudar parecía nervioso como si no estuviera seguro de que su trabajo hubiera sido suficiente esa noche los sueños comenzaron Soñé con mi tío pero no como lo recordaba en mi sueño Estaba pálido con Los ojos hundidos y
el rostro cubierto de marcas negras como si algo lo hubiera consumido desde dentro estaba parado frente a la casa de mi abuela sosteniendo la vela negra en el sueño no decía nada pero su presencia era suficiente para llenarme de una sensación de inquietud que no podía sacudir incluso después de despertar mi abuela tuvo el mismo sueño dijo que era una señal de que el espíritu de mi tío seguía Atrapado Incapaz de descansar con el tiempo dejamos de visitar su tumba mi abuela decía que era mejor no atraer la atención de lo que sea que estuviera
allí pero cada vez que alguien pasaba por el cementerio notaba algo extraño las flores alrededor de su tumba seguían marchitas la tierra parecía más oscura más seca algunos decían que veían sombras entre los árboles moviendo de forma antinatural nadie se atrevía a acercarse Demasiado han pasado años desde entonces pero todavía siento el peso de lo que ocurrió la vela negra la anciana las flores marchitas todo apunta a algo que no puedo explicar algo que no quiero entender del todo mi abuela ya no está pero antes de morir me hizo prometer que nunca permitiría que mi
tío fuera olvidado Dice que el olvido es lo único que las almas malditas temen más que la propia maldición y a veces en las noches más quietas cuando el viento no se mueve Y el aire se siente pesado Creo que todavía puedo sentir la presencia de esa mujer como si estuviera esperando algo como si la vela negra no hubiera terminado de cumplir su propósito el funeral de la novia tragedias no terminan con la muerte comienzan con ella Mi nombre es Sofía y lo que viví en el funeral de mi prima Leticia en 2010 es algo
que nunca he podido olvidar cada vez que cierro los ojos esa noche regresa a mí con una Claridad aterradora como si estuviera atrapada en un ciclo que nunca termina Leticia murió el día de su boda un evento que debía ser el más feliz de su vida pero que terminó convirtiéndose en un recuerdo imposible de borrar a veces me pregunto si algo más allá de lo que podemos ver o entender decidió que su historia no debía terminar de manera tan sencilla Leticia y Samuel su prometido eran la pareja perfecta llevaban años juntos y el pueblo entero
esperaba con Ansia su boda que había sido planeada con meses de anticipación Todo estaba listo la iglesia la fiesta el vestido pero el destino tenía otros planes mientras se dirigían al altar en el auto que Samuel manejaba un camión perdió el control en una curva y los embistió Samuel sobrevivió con heridas menores pero Leticia no tuvo la misma suerte la noticia se esparció rápidamente y el día que debía ser una celebración se Convirtió en un velorio mi tía la madre de Leticia insistió en que se velara a mi prima con el vestido de novia que
nunca llegó a usar en el altar algunos dijeron que era una falta de respeto que un vestido blanco no era apropiado para la muerte pero mi tía decía que su hija debía lucir como la novia que siempre soñó ser aunque fuera en la muerte la velación se realizó en el salón del pueblo un lugar grande iluminado por candelabros antiguos y rodeado de Cortinas que dejaban entrar poca luz desde el momento en que entré supe que algo no estaba bien el cuerpo de Leticia estaba en el centro del salón rodeado de flores blancas y velas encendidas
su vestido era hermoso pero verlo en ese contexto lo hacía parecer grotesco como si su belleza fuera un cruel recordatorio de todo lo que se había perdido su rostro maquillado con delicadeza parecía demasiado perfecto demasiado sereno me quedé mirándola por Un largo rato tratando de entender como alguien que había estado lleno de vida apenas unas horas antes ahora yacía inmóvil atrapada en un ataúd mientras la familia y los amigos se reunían Para rezar las luces del salón comenzaron a parpadear al principio nadie le dio importancia el sistema eléctrico del pueblo era viejo y fallaba a
menudo Pero a medida que la noche avanzaba el parpadeo se volvió más constante más extraño era como si alguien estuviera Jugando con el interruptor apagándola y encendiéndose recuerdo que me senté junto a una de las ventanas mirando hacia el ataúd de Leticia Había algo en la forma en que las velas proyectaban sombras sobre el vidrio que me incomodaba fue Entonces cuando lo noté el reflejo en el cristal No correspondía a lo que había frente a mí las flores y las velas estaban ahí pero el cuerpo de Leticia que debía estar inmóvil parecía Estar inclinado hacia
un lado como si intentara levantarse me frot los ojos convencida de que era mi imaginación pero cada vez que miraba de nuevo el reflejo era diferente intenté ignorarlo centrándome en las oraciones que los demás repetían Pero el ambiente se sentía pesado como si todo el salón estuviera Atrapado en una tensión invisible Fue entonces cuando Samuel que había estado sentado en silencio al fondo del salón se puso De pie sus ojos estaban fijos en el ataúd y su rostro había perdido todo color caminó lentamente hacia el centro sin apartar la vista de Leticia nadie dijo nada
todos lo observábamos en silencio sin saber qué hacer de repente giró sobre sus talones y salió corriendo algunos intentaron detenerlo pero Samuel cruzó la puerta y desapareció en la noche después nos enteramos de que había gritado que la vio moverse que la había visto bailar entre las velas Desde esa Noche Samuel nunca volvió a ser el mismo lo llevaron a un hospital psiquiátrico donde hasta el día de hoy sigue siendo tratado mi tía dijo que era el dolor que no podía aceptar la muerte de Leticia pero yo sabía que había algo más después de que
Samuel se fue las cosas comenzaron a empeorar las velas alrededor del ataúd parpadeaban como si fueran agitadas por un viento que no estaba ahí algunas se apagaban mientras otras se inclinaban hasta que la cera Derretida caía al suelo uno de los candelabros cayó de repente provocando un ruido ensordecedor que hizo que todos se pusieran de pie algunas personas comenzaron a murmurar que esto era un castigo que nadie debía ser velado con un vestido de novia pero mi tía insistió en que continuáramos con la ceremonia fue en ese momento que noté algo que me heló la
sangre las flores que rodeaban el ataúd que habían sido Colocadas apenas unas horas antes estaban marchitas los pétalos antes blancos y frescos ahora eran grises y caían al suelo como ceniza nadie más parecía darse cuenta mientras los demás rezaban me acerqué al ataúd sintiendo un impulso que no podía explicar Miré a Leticia esperando verla igual que antes pero su expresión había cambiado ya no parecía tranquila sus labios que habían estado sellados ahora estaban ligeramente abiertos como si Estuviera a punto de decir algo me aparté de golpe sintiendo que mi corazón lía con fuerza traté de
convencerme de que todo esto era mi mente jugándome una mala pasada de que el estrés y la tristeza me estaban afectando Pero entonces vi algo que me hizo dudar de todo una de las velas cayó al suelo rodando hasta detenerse frente al ataúd la cera derretida formó un patrón extraño como si fueran letras aunque no podía entender qué decían Fue entonces Cuando escuché el sonido no era un ruido fuerte ni abrupto pero era inconfundible era el vestido de Leticia moviéndose como si algo lo estuviera arrastrando no me quedé para averiguar qué era salí del salón
junto con otras personas que también habían sentido que algo estaba mal esa noche no pude dormir cada vez que cerraba los ojos veía el reflejo de Leticia moviéndose en el cristal los pétalos grises C al suelo y las sombras de las velas que parecían Formar figuras imposibles intenté convencerme de que todo había sido producto de mi imaginación Pero sabía que no era así días después cuando volvimos al salón para recoger las cosas de la velación encontramos algo que nos dejó helados el vestido de Leticia que debía estar con ella en el ataúd estaba tirado en
el suelo completamente quemado las marcas de cera en el piso habían formado un círculo alrededor del ataúd como si algo Lo hubiera rodeado durante la noche nadie habló de lo que había pasado mi tía rota por el dolor dijo que Leticia finalmente estaba en paz pero yo sabía que eso no era cierto Desde esa noche he evitado los funerales cada vez que alguien menciona el nombre de Leticia siento un peso en el pecho como si algo invisible me estuviera recordando lo que vi Samuel sigue internado y según su familia todavía habla de Leticia de como
la vio Bailando entre las velas de como todavía siente su presencia y a veces cuando estoy sola creo que yo también puedo sentirla el Lamento del sepulturero hay trabajos que te acostumbran a la muerte O al menos eso dicen yo no estoy tan seguro de que sea verdad Mi nombre es Antonio y llevo más de 20 años trabajando como sepulturero en un pequeño panteón en las afueras de Guanajuato lo que sucedió en 2005 cambió para siempre la forma en que veo mi Oficio y hasta el día de hoy me pregunto si no habría sido mejor
renunciar en ese momento y jamás volver a pisar un cementerio aún siento el peso de lo que pasó aquella noche como si estuviera escrito en mi piel Por más que intento olvidarlo no puedo porque hay algo que uno no olvida la sensación de que presenciaste algo que no pertenece a este mundo todo comenzó con el entierro de una mujer llamada Doña Rosario era conocida en el pueblo por su carácter Reservado y por vivir completamente sola a excepción de su único hijo Juan que rondaba los 40 años cuando murió las lenguas del pueblo No tardaron en
comenzar a murmurar se decía que Rosario no era una mujer cualquiera que estaba involucrada en cosas oscuras que tenía con imientos que nadie más poseía había quienes afirmaban haberla visto por las noches llevando velas y objetos extraños al panteón murmurando oraciones en un Idioma que nadie entendía otros decían que en su casa nunca faltaban las gallinas negras y los gatos con ojos amarillos que la seguían a todas partes el día de su funeral todo el pueblo asistió no por respeto sino por morbo querían ver si ocurría algo extraño algo que confirmara las historias que rodeaban
yo estuve presente desde temprano preparando la fosa donde descansaría todo parecía normal excepto por una incomodidad Latente que se sentía en el aire cuando el cortejo llegó al cementerio Noté que Juan estaba pálido casi temblando caminaba detrás del ataúd con una mirada perdida como si no estuviera ahí en realidad mientras el sacerdote comenzaba la ceremonia Juan se acercó al ataúd mirándolo fijamente y luego hizo algo que heló la sangre de todos los presentes con voz entrecortada comenzó a gritar que no quería que enterraran a su madre decía que ella había hecho un Pacto con el
que si la ponían bajo tierra algo terrible iba a suceder la gente intentó calmarlo algunos diciendo que estaba afectado por el dolor otros riéndose de sus palabras pero yo vi algo en sus ojos una mezcla de miedo y desesperación que no era fácil de ignorar finalmente lo apartaron y el entierro continuó como si nada hubiera pasado esa noche me quedé hasta tarde en el cementerio Terminando de sellar la tumba Era algo que solía hacer por las noches para evitar que la tierra quedara suelta y que los animales me rodearan mientras trabajaba sentí como el ambiente
se volvía cada vez más denso la luna llena iluminaba el lugar y las sombras de las cru y lápidas parecían alargarse de manera antinatural me repetía a mí mismo que eran imaginaciones mías que estaba cansado pero no podía evitar mirar constantemente por encima de mi hombro Todo estaba en silencio Pero había algo en ese silencio que me hacía sentir observado cuando terminé de colocar la lápida de Doña Rosario sucedió algo que nunca podré explicar apenas toqué la piedra un sonido grave y profundo retumbó como si viniera de la tierra misma me quedé inmóvil mirando la
rápida tratando de entender que había pasado era como si algo estuviera respondiendo Entonces lo sentí no puedo describirlo de manera precisa pero era Como si el aire alrededor de la tumba se hubiera vuelto más pesado cargado de una presencia que no podía ver pero que estaba ahí innegablemente ahí intenté ignorarlo Y terminé mi trabajo lo más rápido que pude mientras regresaba a casa no podía dejar de pensar en lo que Juan había dicho Y si tenía razón Y si su madre había hecho algo en vida que ahora afectaba a todos los que estábamos involucrados en
su muerte esa noche dormí intranquilo Despertándome cada pocas horas con la sensación de que algo estaba mal aunque no podía identificar qué al día siguiente llegué al panteón temprano como siempre todo parecía normal hasta que vi algo que me paralizó Juan estaba ahí frente a la tumba de su madre pero no estaba de pie estaba tirado en el suelo con la cara vuelta hacia la lápida los ojos abiertos de par en par y una expresión de terror que jamás olvidaré parecía como si hubiera visto Algo tan horrible que su mente no pudo soportarlo intenté acercarme
pero mi cuerpo no respondía finalmente reuní el valor suficiente para llamar a las autoridades la policía llegó y se llevó el cuerpo pero no pudieron encontrar una causa Clara de muerte no había señales de violencia no había heridas nada Solo esa expresión indescriptible en su rostro como si hubiera muerto de puro pánico los Rumores en el pueblo No tardaron en desatarse decían que Juan había desenterrado el ataúd de su madre durante la noche que había visto algo dentro que lo había matado otros decían que simplemente se había acercado demasiado a la lápida y que algo
de lo que ella había hecho en vida lo había alcanzado desde el más allá después de eso las cosas comenzaron a empeorar cada vez que pasaba cerca de la tumba de Doña Rosario sentía una presión En el pecho como si algo intentara apartarme de ahí no fui el único los otros trabajadores del cementerio comenzaron a evitar esa área incluso Los visitantes decían que no podían quedarse mucho tiempo cerca sin sentirse incómodos algunos aseguraban que las velas que dejaban en la tumba se apagaban solas que tanto soplara el viento otros decían que las flores se marchitaba
más rápido de lo normal un día mientras limpiaba Una sección cercana Noté que la lápida de Rosario tenía grietas que no estaban ahí antes era como si algo desde adentro estuviera intentando salir me alejé de inmediato pero no podía dejar de mirar hacia atrás esperando ver algo que confirmara mis sospechas no pasó mucho tiempo antes de que las autoridades del cementerio decidieran sellar la tumba por completo colocaron cemento y reforzaron la lápida Como si eso pudiera contener lo que Fuera que estuviera ahí nadie hablaba de ello abiertamente pero todos sabíamos que había algo profundamente mal
con ese lugar con el tiempo la historia de doña Rosario y su hijo se convirtió en una leyenda local la gente del pueblo evitaba pasar cerca del cementerio por las noches y los pocos que se atrevían decían que podían sentir algo vigilando los Desde la distancia yo continué trabajando ahí Aunque con más precaución que nunca aprendí a ignorar las cosas Que no podía explicar a evitar las tumbas que parecían tener algo más que tierra bajo ellas sin embargo nunca he podido olvidar la mirada de Juan ni el sonido que escuché esa noche mientras sellaba la
tumba a veces me pregunto si hice algo mal si de alguna manera contribuía lo que le pasó pero luego recuerdo que hay cosas que simplemente están más allá de nuestro entendimiento cosas que no deberíamos intentar comprender lo único que se con certeza Es que la tumba de Doña Rosario no es un lugar cualquiera es un recordatorio de que la muerte no siempre es el final y de que algunas personas incluso después de morir todavía tienen cuentas pendientes con este mundo el funeral silenci no hay nada más aterrador que un silencio absoluto un silencio que no
es natural que se siente como si algo invisible y enorme estuviera vigilando esperando a que pase lo Inevitable Mi nombre es Luis y en 2016 viví algo que aún me cuesta explicar sin sentir que estoy reviviendo cada momento ocurrió en un pequeño pueblo de Guerrero donde el funeral de un hombre que apenas conocía dejó al pueblo entero Atrapado en un silencio que parecía un una advertencia de algo mucho más grande que nosotros la muerte de Pablo el difunto no fue exactamente una sorpresa para nadie era un hombre reservado solitario Y aunque no era particularmente mayor
su salud se había deteriorado en los últimos años según los vecinos había comenzado a enfermar de manera inexplicable perdía peso su piel se veía ceniza y sus ojos estaban hundidos en un rostro demacrado decían que los doctores no encontraban una causa específica pero todos en el pueblo sabían que su muerte había sido algo más que una simple enfermedad el día de su funeral el Ambiente ya era extraño desde el principio llegué temprano al pequeño salón comunitario donde se velaba el cuerpo un lugar que normalmente estaba lleno de murmullos llantos y el sonido de pasos apresurados
pero cuando crucé la puerta me golpeó algo que no había sentido antes el más absoluto silencio no se escuchaba nada ni siquiera el crujido de los zapatos contra el piso de cemento o el Rose de las sillas Cuando alguien se Movía era como si todo el sonido hubiera sido succionado de lugar dejándonos atrapados en una burbuja de quietud los asistentes notaron lo mismo se miraban entre ellos confundidos pero nadie dijo nada tal vez no podían vi a una mujer mover los labios como si estuviera rezando pero no emitía ningún sonido parecía que incluso las voces
habían desaparecido algunas personas intentaron disimular el miedo que comenzaba a reflejarse en sus rostros mientras otras Simplemente evitaban mirar al ataúd como si no quisieran admitir que algo no estaba bien me acerqué al féretro más Por curiosidad que por respeto ya que Pablo y yo apenas éramos conocidos su cuerpo yacía ahí inmóvil con un traje viejo que parecía no haber sido hecho su medida su rostro no mostraba Paz ni dolor sino algo más algo difícil de explicar había una tensión en su mandíbula una rigidez que no se parecía al descanso eterno que esperas Ver en
alguien que ha muerto la vela más cercana parpadeó ligeramente pero no hizo ningún sonido ni siquiera el chasquido típico de la cera derritiéndose mientras observaba Noté que una anciana conocida como doña Clara estaba parada cerca de la esquina de la sala era una mujer que muchos en el pueblo respetaban pero también temían debido a su habilidad para sentir cosas que otros no podían fue ella quien rompió el silencio aunque no porque Hablara sino porque de repente se inclinó hacia otra vecina y movió los labios en un intento de explicar lo que estaba pasando no podía
Escuchar lo que decía pero leí sus labios hizo un trato después Miré a Pablo de nuevo y algo dentro de mí se enfrió recordé los rumores durante años se había dicho que Pablo no era un hombre común algunos decían que había hecho un trato con algo que no pertenecía a este mundo una entidad oscura que le había otorgado Riqueza y poder en su juventud pero que como todos los pactos tenía un precio no era una historia que yo hubiera creído en su momento pero ahora parado frente a su ataúd en medio de un silencio antinatural
no parecía tan descabellada cuando la procesión al cementerio comenzó el silencio nos siguió como una sombra caminábamos lentamente por las calles del pueblo pero nada se escuchaba ni el viento ni las ramas de los árboles ni siquiera el zumbido de los insectos Que normalmente llenaban el aire al caer la tarde era como si todo el pueblo estuviera contenido dentro de una campana de vidrio Atrapado en un vacío opresivo algunas personas llevaban velas pero ni siquiera el chisporroteo de las llamas rompía el silencio todos avanzábamos como autómatas incapaces de sacudirnos la sensación de que algo invisible
nos observaba Cuando llegamos al cementerio el ambiente se sentía más pesado Las Cruces de madera y Las lápidas parecían más viejas más deterioradas de lo normal como si hubieran envejecido décadas en cuestión de días bajaron el ataúd a la fosa en completo silencio y ni siquiera El golpe de la madera contra la tierra produjo sonido Fue entonces Cuando ocurrió algo que nadie podía ignorar la tierra alrededor de la tumba comenzó a vibrar ligeramente como si algo debajo de nosotros estuviera despertando algunas personas se Apartaron horrorizadas mientras otras se quedaron congeladas en su lugar incapaces de
moverse doña Clara la anciana que había mencionado el trato se acercó a la tumba y miró fijamente al ataúd aunque no podía escucharla podía ver que estaba diciendo algo con como si intentara detener lo que estaba pasando Pero entonces la vibración cesó y por un momento todo quedó inmóvil fue peor que antes porque el silencio Ya no se sentía como algo natural era un vacío absoluto Una ausencia que parecía estar esperando algo cuando todo terminó las personas comenzaron a dispersarse rápidamente evitando mirarse entre ellas nadie quería admitir lo que había pasado ni siquiera a sí
mismos pero el silencio no terminó ahí en los días que siguieron el pueblo quedó sumido en un silencio Perpetuo no era solo una sensación era real los autos no hacían ruido al pasar las puertas no rechinaban al abrirse y ni siquiera las Conversaciones entre vecinos producían sonido podíamos mover los labios y gesticular pero las palabras no salían era como si la entidad que reclamó el alma de Pablo también hubiera reclamado el sonido del pueblo al principio la gente trató de seguir con su vida pero el silencio empezó a volverse insoportable algunos comenzaron a mudarse diciendo
que no podían soportarlo más otros intentaron encontrar explicaciones lógicas Problemas atmosféricos fenómenos científicos que nadie entendía pero Quienes se quedaron sabían que no era algo que pudiera explicarse con palabras doña Clara dijo que era un castigo una consecuencia del trato de Pablo y que el pueblo pagaría el precio hasta que su deuda fuera completamente saldada con el tiempo el silencio comenzó a afectar más que nuestros oídos las personas se volvían más retraídas más agresivas como si el vacío alrededor de nosotros Estuviera infiltrándose en nuestras Mentes las plantas dejaron de crecer y los animales desaparecieron poco
a poco Incluso el cielo parecía más gris como si el mundo entero estuviera viendo lentamente fue meses después cuando el silencio finalmente comenzó a ceder primero fue un pequeño crujido al abrir una puerta luego el sonido del viento rozando las hojas de un árbol poco a poco el ruido regresó pero nunca volvió a ser el mismo era más apagado más Distante como si todavía estuviera siendo retenido por algo que nunca nos dejó por completo hoy el pueblo sigue de pie pero nunca volvió a ser el mismo las personas que vivieron aquel silencio evitan hablar de
ello como si al hacerlo pudieran invocar su regreso la tumba de Pablo está ahí pero nadie se acerca a ella algunos dicen que si te quedas en silencio cerca de su lápida puedes sentir algo moviéndose debajo de la tierra esperando tal vez a que alguien Más haga un trato que no pueda cumplir yo me mudé hace años pero a veces en las noches más tranquilas cuando todo a mi alrededor está en silencio me encuentro conteniendo la respiración esperando Escuchar algo no sé si es el eco de lo que pasó aquel día o si el silencio
nunca nos dejó realmente las flores malditas la muerte a veces no cierra los ciclos sino que los deja abiertos como heridas que nunca terminan de sanar Mi Nombre es Clara y Y aunque siempre crecí rodeada de historias de supersticiones y maldiciones Nunca creí que algo de eso pudiera ser real hasta que ocurrió lo de mi tía Camila fue en 2007 en la Ciudad de México cuando su fallecimiento trajo consigo una serie de eventos tan inexplicables que incluso años después me sigue persiguiendo la sensación de que todo aquello no quedó resuelto de que algo sigue incompleto
Camila era la hermana mayor De mi madre una mujer de carácter fuerte muy segura de sí misma y con la habilidad de ganarse enemigos fácilmente su vida estuvo marcada por peleas discusiones y un orgullo que nunca le permitió disculparse incluso cuando sabía que estaba equivocada mi madre solía decir que Camila era una mujer difícil pero que en el fondo tenía buen corazón tal vez lo decía por ser su hermana porque la verdad es que muchos en la familia le Guardaban cierto resentimiento y algunas de las vecinas parecían evitarla que podían su muerte no fue una
sorpresa para nadie Camila había estado enferma durante meses era cáncer y aunque trató de ignorarlo al principio cuando finalmente buscó ayuda médica ya era demasiado tarde a pesar de su personalidad difícil muchos de los vecinos asistieron a su Velorio más por respeto que por cariño fue una ceremonia sencilla como muchas otras a las que he Asistido sin embargo lo que ocurrió esa noche fue algo que no puedo explicar algo que todavía me atormenta cada vez que pienso en ello el velorio se llevó a cabo en la sala de nuestra casa donde se colocó un altar
improvisado con flores blancas y velas alrededor del ataúd las flores eran frescas traídas apenas unas horas antes y su aroma llenaba el aire de una manera reconfortante casi como si quisieran suavizar la tristeza que todos sentíamos al principio todo parecía Normal la familia y los amigos se reunieron Para rezar algunos compartían anécdotas sobre Camila y otros se limitaban a permanecer en silencio pero después de unas horas algo comenzó a cambiar fue sutil al principio las flores que hasta entonces lucían vibrantes comenzaron a perder su color uno de los vecinos lo notó y comentó en voz
baja que parecían marchitarse pero todos lo ignoramos pensando que era solo una percepción exagerada Sin embargo no pasó mucho tiempo antes de que las flores comenzaran a secarse visiblemente los pétalos se volvían frágiles casi quebradizos y caían al suelo como si hubieran estado expuestos al sol por días enteros la transformación fue rápida y en menos de una hora todas las flores Estaban completamente marchitas los tallos que habían sido firmes y verdes ahora eran oscuros y se doblaban como si hubieran sido Aplastados el ambiente en las sala cambió por completo la gente dejó de hablar y
lo único que se escuchaba era el crujir de los pétalos secos Cuando alguien los pisaba sin darse cuenta nadie sabía qué decir y algunos comenzaron a persignarse murmurando oraciones que parecían desesperadas Fue entonces cuando una de las vecinas una mujer llamada Elena habló dijo que todo aquello no era una coincidencia que las flores no se habían Marchitado por accidente confesó que años atrás había tenido una fuerte disputa con mi tía Camila según ella mi tía le había robado algo muy valioso un par de aretes que pertenecían a su madre Elena siempre había acusado a Camila
de haberlos tomado pero mi tía fiel a su carácter nunca lo admitió La pelea fue tan intensa que Elena juró vengarse lo que siguió fue algo que ninguno de nosotros esperaba Elena con lágrimas en los ojos confesó que haba Ido con una mujer que practicaba trabajos para pedirle que lanzara una maldición sobre Camila decía que no quería que muriera Solo que sufriera lo que ella consideraba justo por el daño que le había hecho según Elena la mujer aceptó hacer el trabajo pero le advirtió que las maldiciones siempre tienen un precio Lo que no esperaba era
que ese precio se manifestara de una manera tan visible y perturbadora después de su confesión la Velación terminó rápidamente muchos se marcharon en silencio mientras otros no pudieron evitar mirar con reproche a Elena como si todo lo que estaba ocurriendo fuera su culpa mi madre y yo nos quedamos recogiendo los pétalos secos tratando de entender que había pasado mi madre intentaba racionalizar diciendo que tal vez las flores Estaban viejas o que el ambiente en la sala las había afectado pero yo sabía que algo Más había sucedido Había algo en la manera en que todo se
desarrolló que no podía explicar con lógica el entierro de mi tía fue al día siguiente en un pequeño cementerio de la ciudad todo parecía normal Aunque nadie podía quitarse de la mente lo que había ocurrido la noche anterior durante semanas mi abuela visitó la tumba para dejar flores pero al igual que en el velorio siempre las encontraba marchitas al día Siguiente incluso cuando las colocaba frescas por la mañana para la tarde ya estaban secas como si algo en la tumba las absorbiera con el tiempo la historia de la maldición de Elena se convirtió en una
especie de leyenda en nuestra familia algunos pensaban que Camila no había merecido un final tan inquietante mientras que otros creían que todo era una lección sobre el daño que las malas acciones pueden causar pero lo que nadie Esperaba era que la maldición no había terminado años después Elena falleció fue una muerte tranquila en su cama rodeada de su familia nadie pensó mucho en ello hasta que comenzaron a notar algo extraño en su tumba las flores que la gente dejaba no solo permanecían frescas parecían más vivas que nunca los colores eran más vibrantes los pétalos más
firmes y el aroma más intenso era como si la muerte de Elena hubiera invertido la maldición como si aquello Que había lanzado sobre mi tía ahora la estuviera persiguiendo a ella algunos dijeron que era una especie de Justicia divina que Elena estaba pagando el precio por lo que había hecho pero yo no estoy tan segura cada vez que pienso en esas flores en como parecían desafiar el tiempo no puedo evitar sentir que algo más estaba ocurriendo algo que no puedo entender tal vez la muerte no es el final ni siquiera para las maldiciones tal vez
hay cosas que Continúan que se arrastran entre nosotros buscando un equilibrio que nunca logran encontrar a veces paso por el cementerio y miro la tumba de mi tía con su tierra seca y las flores marchitas que nadie se atreve a reemplazar luego miro la tumba de Elena rodeada de flores que nunca parecen morir y no puedo evitar preguntarme si algún día cuando ambas tumbas sean olvidadas la maldición encontrará otro Lugar donde asentarse esperando a la siguiente persona que Cometa el error de invocar algo que no puede controlar el cántico de las ánimas hay secretos que
las familias esfuerzan por enterrar pero que nunca logran desaparecer del todo mi nombre es Tomás y crecí en un pequeño rancho en Hidalgo donde las historias de cosas inexplicables eran más comunes de lo que deberían ser pero ninguna de esas historias me preparó para lo que ocurrió En 1999 durante el funeral de mi abuelo Julián lo que presencié ese día sigue siendo un nudo que no puedo desatar un recuerdo que regresa en los momentos más inesperados recordándome que no todo puede ser explicado o comprendido Mi abuelo era un hombre reservado Incluso en vida Aunque nunca
hablaba mucho de su pasado todo sabíamos que no era un hombre común había llegado al rancho siendo joven con apenas unas Pocas pertenencias y sin familia conocida era un gran trabajador y con el tiempo se ganó el respeto de todos en el pueblo pero siempre hubo rumores sobre él algunos decían que había huido de otro lugar otros insinuaban que estaba involucrado en cosas que prefería dejar atrás a pesar de todo para nosotros era simplemente el abuelo Julián un hombre que nos enseñó a trabajar la tierra y que parecía saber mucho más de lo que Decía
su muerte fue inesperada mi abuelo no era joven pero tampoco estaba enfermo una noche simplemente dejó de despertar lo encontraron sentado en su silla favorita con las manos apoyadas en sus rodillas como si hubiera estado esperando algo mi abuela no quiso hablar del tema decía que era la voluntad de Dios y que no debíamos hacer preguntas sin embargo desde el principio algo no se sentía bien había un aire extraño en el rancho una sensación de Que algo más estaba ocurriendo algo que nadie quería nombrar el funeral se realizó al día sig como era costumbre en
el pueblo el ataúd fue colocado en el patio de la casa bajo un viejo árbol que había estado allí desde antes de que yo naciera familiares y vecinos se reunieron para despedirse de mi abuelo rezando y compartiendo recuerdos de su vida todo transcurría con la solemnidad habitual hasta que cayó la noche Fue entonces cuando las cosas comenzaron a Cambiar recuerdo que estaba sentado en el suelo cerca del ataúd jugando con un las piedras para distraerme del ambiente pesado fue ahí cuando los escuché al principio pensé que era el viento moviendo las ramas del árbol pero
pronto me di cuenta de que eran voces voces que no reconocía y que venían desde el camino que llevaba al rancho miré hacia la entrada y vi una figura acercándose luego otra y otra más eran hombres encapuchados al menos 10 todos vestidos De negro y con pasos firmes No dijeron nada al llegar simplemente se colocaron en un semicírculo alrededor del ataúd nadie supo qué hacer algunos vecinos se levantaron confundidos mientras otros retrocedieron con miedo evidente en sus rostros los hombres comenzaron a cantar en un idioma que nunca había escuchado antes sus voces eran profundas casi
guturales y el ritmo de sus cánticos parecía seguir un patrón Extraño hipnótico las palabras no sentido para mí Pero había algo en ellas que hacía que mi piel se erizara como si no pertenecieran a este mundo mi abuela intentó acercarse al ataúd pero uno de los hombres levantó una mano deteniéndolo de ellos El que parecía ser el líder dio un paso adelante y habló no gritó ni levantó la voz pero sus palabras resonaron con una Claridad que parecía cortar el aire dijo que mi Abuelo Julián les debí una deuda de vida que había hecho un
pacto hace mucho tiempo y que ahora venían a reclamar lo que les pertenecía la reacción de mi familia fue inmediata algunos comenzaron a rezar otros lloraban en silencio y algunos más intentaron enfrentarse a los hombres pero fue inútil los encapuchados no se movieron como si nada pudiera afectarlos su líder continuó hablando diciendo que la deuda de mi abuelo no Podía ser ignorada que había sido sellada con algo más fuerte que la vida misma nadie entendía exactamente lo que quería decir pero sus palabras dejaban Claro que no habían venido a negociar después de lo que pareció
una eternidad los hombres comenzaron a retroceder siempre manteniéndose información hasta desaparecer por el mismo camino por el que habían llegado el silencio que dejaron atrás era insoportable nadie sabía qué hacer o Decir pero lo peor estaba por venir cuando Finalmente nos acercamos al ataúd para continuar con el velorio descubrimos que estaba vacío el cuerpo de mi abuelo no estaba no había señales de que alguien lo hubiera sacado ninguna marca en el ataúd ni en el suelo simplemente había desaparecido el impacto fue inmediato mi abuela cayó de rodillas llorando desconsoladamente algunos de los vecinos comenzaron a
murmurar que aquello era Una señal que mi abuelo había estado involucrado en cosas oscuras y que su alma había sido llevada por esas deudas que nunca confesó mi madre intentó mantener la calma pero no podía ocultar el miedo en su rostro al final todos decidieron que lo mejor era guardar silencio Se tapó el ataúd vacío y se llevó al cementerio como si nada hubiera pasado no se hizo ninguna ceremonia ni se colocó una cruz con su nombre mi familia decidió que era Mejor no hablar más del tema con el tiempo la vida en el rancho
volvió a la normalidad al menos en apariencia Pero había cosas que no podíamos ignorar el árbol bajo el cual había estado el ataúd comenzó a marchitarse como si algo lo estuviera consumiendo desde adentro las ramas que siempre habían estado llenas de hojas ahora estaban desnudas y la tierra alrededor de sus raíces Se volvió seca y agrietada algunas noches se escuchaban Pasos alrededor de la casa Aunque nunca amos a nadie cuando salíamos a revisar mi abuela se volvió más reservada pasando largas horas encerrada en su cuarto mirando fotografías viejas de mi abuelo a veces la escuchaba
murmurando algo como si estuviera rezando pero las palabras no eran las oraciones habituales que solía decir una noche decidí acercarme a su puerta para escuchar mejor lo que oí me hizo retroceder Inmediatamente era el mismo idioma que los encapuchados habían hablado durante el funeral nunca le conté a nadie lo que escuché ni siquiera a mi madre tenía miedo de que nadie me creyera o peor de que mi abuela supiera que la había estado espiando pero después de esa noche comencé a notar otras cosas los animales del rancho que siempre habían sido dóciles ahora parecían inquietos
los perros se negaban a acercarse al árbol seco y las gallinas No ponían huevos y las dejábamos demasiado cerca de é incluso los vecinos comenzaron a evitar nuestra casa diciendo que sentían un aire pesado cuando pasaban cerca han pasado más de 20 años desde que ocurrió todo eso y todavía no tengo respuestas mi abuela murió unos años después llevándose con ella cualquier secreto que pudiera explicar lo que le pasó a mi abuelo Mi madre nunca quiso hablar del tema y mis hermanos prefieren fingir que Nada de eso ocurrió pero yo no puedo olvidar a veces
sueño con los hombres encapuchados con sus cánticos y sus miradas vacías y siempre me despierto con la misma pregunta qué fue lo que hizo mi abuelo Qué clase de pacto puede atarte incluso después de la muerte hoy el árbol sigue ahí muerto pero de pie como un recordatorio constante de lo que ocurrió nadie se atreve a cortarlo ni a acercarse demasiado algunos dicen que Deberíamos quemarlo Pero algo me dice que incluso el fuego no podría deshacer lo que ocurrió esa noche porque algunas deudas una vez selladas nunca pueden ser pagadas y los que vienen a
reclamarlas siempre encuentran la manera de cobrar el último suspiro los funerales son momentos que están destinados a traer cierre a darnos la oportunidad de despedirnos y seguir adelante pero no siempre es así hay veces en que Lo que sucede en ellos Abre puertas que nunca debieron ser tocadas Mi nombre es Carolina soy de Querétaro y lo que ocurrió en 1995 en el funeral de mi mejor amiga Ana cambió mi vida para siempre aún me pregunto si algo de lo que pasó pudo haberse evitado si tal vez deberíamos haber hecho las cosas de otra manera pero
el tiempo no perdona y algunas decisiones o la falta de ella nos marcan para siempre Ana y yo crecimos juntas Era una persona llena de vida alguien que siempre encontraba la manera de hacerte reír Incluso en los días más grises pero todo cambió el año en que cumplimos 16 Fue entonces cuando empezó a enfermarse los doctores no podían explicar lo que le pasaba era algo extraño algo que parecía consumirla lentamente perdía peso su piel se volvió y sus ojos que siempre habían sido brillantes y llenos de energía Comenzaron a apagarse su madre buscó ayuda en
todas partes pero nadie pudo darle respuestas todo sucedió tan rápido que apenas tuvimos tiempo de procesarlo en menos de tres meses Ana se fue el día de su funeral fue uno de los más difíciles de mi vida toda su familia estaba destrozada y yo apenas podía mantenerme en pie todavía no entendía como alguien tan joven tan llena de vida podía habernos dejado de una manera tan abrupta la ceremonia se llevó a cabo en Una capilla pequeña cerca del cementerio del pueblo el ataúd estaba abierto al principio y verla allí inmóvil Fue como un golpe en
el pecho era Ana pero al mismo tiempo no lo era su piel estaba más pálida de lo que recordaba casi como si fuera de cera y había algo en su expresión que no podía entender no era Paz parecía incompleta la familia decidió cerrar el ataúd Antes de que lo llevaran al cementerio Fue entonces cuando sucedió Mientras el encargado ajustaba la tapa un grito desgarrador resonó en toda la capilla era agudo fuerte Como si alguien estuviera gritando desde las profundidades de su alma todo el mundo se quedó congelado era imposible pero no había duda El grito
había venido del interior del ataúd algunos comenzaron a llorar otros intentaron acercarse pero el encargado pálido como un fantasma aseguró la tapa rápidamente y se alejó Nadie quiso abrirlo ni siquiera su madre el sacerdote insistió en que no era más que un fenómeno extraño un eco de algo que no podíamos explicar decidieron continuar con la ceremonia como si nada hubiera pasado yo no podía dejar de pensar en el grito había sido tan claro tan humano que no podía ignorarlo mientras caminábamos hacia el cementerio todo en mi interior me decía que algo estaba mal no sabía
qué Pero había una sensación que no podía Sacudirme una certeza de que lo que acabábamos de presenciar no tenía nada de natural cuando finalmente bajaron el ataúd a la tumba una Brisa helada recorrió el lugar fue tan repentina tan fuera de lugar que incluso los trabajadores del cementerio se det tuvieron por un momento no era un día frío de hecho el sol estaba en lo alto y no había viento en absoluto pero esa corriente helada que parecía venir de la nada fue como un recordatorio de que Algo no estaba bien nadie dijo nada pero las
miradas entre los asistentes lo decían todo la ceremonia terminó en silencio y poco a poco todos comenzaron a dispersarse pero yo no podía moverme me quedé allí mirando la tierra recién colocada sintiendo un nudo en el estómago que no podía explicar esa noche cuando finalmente me quedé dormida soñé con Ana por primera vez estaba de pie en un lugar oscuro con Su vestido blanco del funeral y me miraba fijamente no decía nada pero sus ojos lo decían Todo estaba pidiendo ayuda extendió una mano hacia mí como si quisiera que la tomara Pero antes de que
pudiera moverme me desperté de golpe mi corazón latía con fuerza y me tomó varios minutos darme cuenta de que estaba en mi cuarto a salvo intenté convencerme de que había sido solo un sueño que era mi mente procesando todo Lo que había pasado pero algo en su mirada me decía que no era solo eso los días siguientes no fueron mejores Ana seguía apareciendo en mis sueños siempre en el mismo lugar oscuro siempre con esa expresión de desesperación cada vez que la veía parecía más pálida más débil como si estuviera desapareciendo poco a poco una noche
finalmente entendí lo que quería decirme no habló pero señaló hacia abajo hacia el suelo bajo sus pies su mensaje Era claro quería que la sacara de allí no sabía qué hacer no podía simplemente ignorarla pero tampoco podía explicarle esto a alguien sin que me tomaran por loca decidí ir al cementerio por mi cuenta esperando encontrar algo que pudiera darme respuestas llegué al lugar al atardecer Cuando el sol comenzaba a ocultarse y las sombras se alargaban la tumba de Ana estaba allí igual que el día del entierro pero algo estaba diferente la tierra estaba suelta Como
si alguien la hubiera removido recientemente había marcas alrededor como si algo hubiera intentado salir el miedo me paralizó pero también me dio la certeza de que no estaba imaginando nada algo había pasado con Ana algo que no podía ser explicado con lógica Pensé en contarle a su madre pero no sabía cómo hacerlo sin que me tomara por loca en cambio comencé a visitar la tumba regularmente dejando flores y hablando con ella en voz baja esperando que de Alguna manera eso pudiera ayudar pero los sueños no pararon si acaso Se volvieron más intensos en uno de
ellos Ana ya no estaba de pie estaba acostada rodeada de Raíces que se enroscaba a su alrededor como si intentaran atraparla sus ojos estaban abiertos pero vacíos y su mano seguía extendida hacia mí esta vez su boca se movió pero no hizo ningún sonido me desperté llorando con la certeza de que se estaba quedando Sin tiempo finalmente no pude más le conté a mi madre lo que estaba pasando esperando que de alguna manera me entendiera en lugar de ridiculizarme me miró con una mezcla de preocupación y algo que no pude identificar me dijo que había
escuchado historias similares antes pero que era mejor no intervenir dijo que algunas cosas eran mejores dejarlas como estaban que intentar resolverlas solo traía más Problemas no le hice caso sabía que si no hacía algo nunca podría vivir en paz esa misma noche regresé al cementerio con una pala que tomé del cobertizo de mi casa estaba decidida a desenterrar a Ana a comprobar con mis propios ojos y todavía estaba allí pero cuando llegué a su tumba encontré algo que me detuvo en Seco la tierra estaba completamente removida y el ataúd estaba abierto estaba vacío me quedé
allí mirando el ataúd vacío sintiendo que el mundo a mi Alrededor se desmoronaba no entendía qu había pasado ni que significaba todo esto pero algo en mi interior sabía que Ana no estaba en paz que todavía estaba atrapada en algún lugar esperando que alguien la ayudara Esa fue la última noche que soñé con ella su imagen me sigue persiguiendo no en sueños sino en los momentos más inesperados un reflejo en una ventana una sombra al final de un pasillo siempre está ahí recordándome que no hice lo suficiente que nunca la Saqué de donde estaba atrapada
han pasado años desde entonces pero todavía no puedo visitar el cementerio sin sentir que algo me observa la tumba de Ana sigue ahí con su nombre grabado en la lápida pero cada vez que la miro no puedo evitar preguntarme Dónde está realmente porque hay gritos que no se apagan puertas que nunca debieron abrirse y deudas que no sabemos cómo saldar el funeral de la secta en cada pueblo hay historias que La gente prefiere enterrar junto con sus muertos Pero algunas verdades no pueden ser ocultadas para siempre mi nombre es Esteban y crecí en un pequeño
pueblo en Veracruz donde la muerte de Don Ramiro en 1987 dejó una marca tan profunda que hasta el día de hoy nadie habla de ello abiertamente todos saben lo que pasó pero nadie se atreve a recordarlo como si al hacerlo pudieran volver a invocar el que vivimos Aquella tarde yo tampoco He hablado de esto en años pero hay noches en las que cierro los ojos y puedo verlo todo de nuevo el fuego el ataúd moviéndose y los gritos de la viuda que todavía me retumban en la mente Don Ramiro era un hombre conocido por todos
en el pueblo Aunque pocos lo llamaban amigo vivía en las afueras en una vieja casa rodeada de árboles tan densos que casi ocultaban el edificio del resto del mundo nadie sabía mucho de él y los que lo conocían decían que era Mejor así siempre fue un hombre reservado que evitaba las conversaciones innecesarias y que tenía un temperamento impredecible había rumores por supuesto decían que Ramiro practicaba cosas oscuras que en las noches podía verse una extraña luz roja parpadeando desde su casa y que a menudo se escuchaban animales gritando como si los estuvieran sacrificando pero como
Suele suceder la gente prefería mirar hacia otro lado era más fácil fingir que esas cosas no Existían el día que murió el pueblo entero acudió a su Velorio no por respeto sino por curiosidad Ramiro había sido encontrado muerto en su cama con una expresión que nadie podía explicar decían que parecía asustado como si hubiera visto algo que su mente no pudo soportar su viuda doña Clara no mostraba señales de tristeza de hecho la mayoría notó que parecía tranquila como si hubiera estado esperando ese momento Desde hacía mucho Tiempo durante el velorio Clara se mantuvo en
silencio sentada junto al ataúd con una mirada distante mientras los vecinos se acercaban a rezar todo parecía transcurrir de manera normal hasta el día del entierro el cortejo fúnebre se dirigió al cementerio bajo un Cielo gris con un viento que parecía arrastrar consigo algo más que hojas secas recuerdo que mi madre Me llevaba de la mano mientras caminábamos detrás del ataúd a medida que nos acercábamos Al cementerio Noté que algunas personas comenzaban a murmurar señalando a doña Clara ella iba justo detrás del ataúd moviendo los labios como si hablara pero no emitía ningún sonido que
yo pudiera Escuchar al principio pensé que estaba rezando Pero había algo en sus movimientos que no se parecía a ninguna oración que yo conociera sus labios se movían rápido formando palabras que no reconocía y su mirada parecía clavada en el ataúd con Una intensidad que me puso nervioso Cuando llegamos al cementerio las cosas se salieron de control justo cuando estaban bajando el ataúd a la fosa Clara comenzó a hablar más fuerte su voz aunque todavía baja tenía un tono extraño casi gutural como si viniera de lo más profundo de su garganta algunos de los hombres
que cargaban el ataúd dejaron de moverse mirándola y fue entonces Cuando ocurrió el ataúd que hasta ese momento había estado Completamente inmóvil comenzó a sacudirse violentamente como si algo dentro estuviera tratando de salir la madera crujía con tal fuerza que parecía que iba a romperse en cualquier momento la gente gritó y se apartó mientras los hombres que sostenían el ataúd lo dejaban caer al suelo yo no podía apartar la mirada Aunque todo en mi interior me decía que debía correr Clara se acercó al ataúd levantando las manos mientras seguía pronunciando esas Palabras extrañas Fue entonces
cuando un olor insoportable llenó el aire como a carne quemada de pronto el ataúd comenzó a arder desde dentro las llamas No eran normales eran de un color rojizo intenso como Si estuvieran mezcladas con algo más algo que no pertenecía a este mundo Nadie supo qué hacer algunos intentaron acercarse con cubetas de agua pero las llamas parecían crecer con cada intento de apagarlas era como si el fuego tuviera Vida propia como si estuviera alimentándose de algo dentro del ataúd Clara en lugar de retroceder se quedó parada frente a las llamas murmurando cada vez más rápido
con una expresión que no olvidaré nunca no era miedo ni dolor era algo que parecía una mezcla de satisfacción y desafío Fue entonces cuando dijo algo que todos escuchamos claramente Aunque nadie entendió la deuda ha sido pagada las llamas se extinguieron tan rápido como Comenzaron dejando un silencio que se sintió más pesado que cualquier sonido cuando finalmente alguien se atrevió a acercarse al ataúd descubrieron que estaba vacío no quedaba nada ni el cuerpo de Don Ramiro ni cenizas ni siquiera los restos de la madera quemada era como si el fuego se hubiera llevado todo Clara
no dijo nada más simplemente se dio la vuelta y salió del cementerio dejando atrás a un grupo de personas demasiado aterrorizadas para Moverse después de eso el pueblo quedó sumido en un silencio extraño nadie quería hablar de lo que había ocurrido como si al hacerlo pudiera traer de vuelta las llamas y el fuego pero los rumores comenzaron a circular y con ellos la verdad que muchos habían sospechado durante años se decía que Don Ramiro había pertenecido a una secta secreta un grupo que practicaba rituales oscuros y que ofrecía sacrificios a entidades que no Eran de
este mundo según algunos Ramiro había hecho un pacto para obtener riqueza y poder pero que como todo pacto tenía un precio y cuando llegó el momento de pagar No había forma de escapar la viuda doña Clara desapareció Poco después nadie supo A dónde fue ni por qué había dicho aquellas palabras frente al ataúd a algunos decían que ella también era parte de la secta que había ayudado a su esposo en sus rituales y que al final lo había Entregado como parte del Pacto otros creían que había intentado salvarlo pero que su destino ya estaba sellado
el cementerio nunca Volvió hac el mismo la fosa Donde había estado el ataúd quedó vacía y el lugar donde cayó sigue siendo un círculo de tierra negra donde nada crece algunos vecinos decían que por las noches se podía ver una luz roja parpadeando entre las tumbas igual que la que solía verse en la casa de Ramiro mi madre Me prohibió volver a acercarme Al cementerio y yo nunca tuve la intención de desobedecer la han pasado más de 30 años desde aquel día pero todavía siento el peso de lo que vi hay noches en las que
despierto con el olor a carne quemada impregnado en mi memoria y aunque trato de convencerme de que todo tiene una explicación algo en mi interior sabe que no es así porque algunas deudas no se pueden ignorar y hay fuegos que nunca se apagan del todo si te gustaron los relatos Nos Gustaría que nos apoyar con un like o un comentario ya que eso nos ayudaría bastante y si no estás suscrito o suscrita te invito a que lo hagas para que no te pierdas lo mejor de oscuros relatos de la noche sin más gracias por escucharnos
hasta el próximo relato ah