Era para calentar motores. No más. [música] Hoy me alegraré con [música] gozo cantaré. Con fe diré [música] que él es fiel. Y al [música] caminar él completará su plan. [música] Con fe que eres fiel. [música] Con fe vir diré que eres fiel. Conmigo [música] alaben al Señor. Canten con gozo a Dios. [música] En cada temporada sé la victoria es de él. Aquí [música] te alabo aún sin ver. Lo que tú iniciaste [música] lo terminarás. Lo que dices hará. [música] Mi carga dejaré [música] y volveré a con feiré que eres [música] fiel. Con fe diré [música]
que eres fiel. Conmigo [música] alaben al Señor. Canten con gozo a Dios. En cada [música] temporada, Señor, en cada temporada sé la victoria de [música] [música] [música] que Dios hará algo, Alaba [música] como si lo hubiera hecho ya. Si tienes que Dios [música] hará algo, solo alábale. Solo alábale. Y quédense que Dios hará algo. [música] Alaba como si lo hubiera hecho ya. Si tienes fe que Dios hará algo. Solo alábale. Solo alábal. [música] [música] [música] Conmigo [música] alaben al Señor. Canten con gozo a Dios. En [música] cada temporada sé la victoria es de él. [música]
Aquí te alabo aún sin ver. Lo que tú iniciaste lo terminarás. [música] Lo que dices harás. [música] [música] Lo que tú iniciaste lo terminarás. Lo que dices [música] harás. Solo, solo [música] alábale. Solo alábale. Solo alábale. Solo alábale. [música] Solo alábale. Solo alábale. Solo alábale. Solo alábale. [música] Solo alábale, iglesia. Volvamos al tiempo de la alabanza anticipada. Sí, señor. [música] Todo el mundo saltando. [música] [música] [música] Aquí con todo mi respirar. Te alabo [música] con cada paso que doy. Con todo lo que yo [música] soy te alabo. No existe nada mejor. Todos, todos [música] unidos
Con el corazón. Te damos [música] gloria por todo, Señor. Todo mundo de pie. Si amas, [música] todo mundo de pie. Vamos alabar todo mundo de pie. Si eres [música] libre adorarle [música] [música] con todo mi respirar. Te alabo con cada [música] paso que doy, con todo lo que yo soy [música] que alabo. No existe nada mejor. Todos [música] unidos con el corazón. [música] Te damos gloria por todo, Señor. [música] Todo mundo de pie. Si le amas, [música] todo mundo de pie, vamos alabar todo mundo de pie. Si eres [música] Libre adorarle. Todo mundo de pie
si ama. [música] Todo mundo de pie vamos a alabar. Todo mundo [música] de pie, si eres libre, adorarle. [música] Manito aquí arriba. vida nueva, querida [música] y en toda Europa y en toda la Argentina ahí adorando nombre sobre todo [música] nombre. Jesús, todo solo para ti. [música] Sí. Vivimos Hoy. Para ti sí todo hoy a ti. [música] Sí. Jesús, no es solo para [música] ti. Sí. Vivimos hoy para ti. Sí. [música] Solo a ti. Jesús, [música] todo para ti. Sí. Vivimos hoy. Para ti. Sí. Todo vamos hoy [música] a ti. Sí. Mida nueva agresivo. [música]
[música] ¿Cuántos libres hay aquí? Hay [música] todo mundo de pie si le ama. Todo mundo de pie manos alaba. [música] Todo mundo de pie. Si eres libre, adórale. [música] [música] [música] [música] Todo mundo de pie ante el rey de reyes. [música] Moisés, Moisés, ¿dónde está GX? ¿Dónde están los jóvenes? ¿Y dónde están los más jóvenes? Acá la especialmente aquella tribu allá, Velme, querido. Vamos todavía. Bueno, qué mañanita Vida nueva, ¿eh? [música] Saltando todo mundo. Vida nueva. [música] [música] Esclavo. Fui. Sufrí en las manos del Faraón. [música] Pero no vuelvo atrás. [música] Pero no vuelvo atrás
de Babilonia. [música] esclavo fui echado en cuevas de león, pero no vuelvo [música] atrás, never, pero no vuelvo atrás. [música] El pecado esclavo fui sobre las manos [música] del acusador. Pero el Señor me liberó. Pero [música] el Señor me liberó. Libre. [música] Yo soy libre. [música] Yo soy libre. Libre. Yo soy [música] libre. Libre. Yo soy libre. [música] [música] De Egipto esclavo fui las manos [música] del faraón, pero no vuelvo atrás. Nadie, Pero no [música] vuelvo atrás. De Babilonia, esclavo fui echado nuevas [música] delón, pero no vuelvo atrás. No, no, no. Pero no puedo [música]
matar del pecado. Esclavo [música] fui. Sufrí las manos de la cosa ustedes. Pero el Señor [música] me liberó. Pero el Señor me libó. [música] Libre. Yo soy libre. [música] Libre. [música] Yo soy libre. [música] Libre. Yo soy libre. [música] Libre en él. [música] Yo soy libre. Aplaudiendo todo. Vida nueva aquí dos veces. [música] Bien Johnny. Bien Johnny. Ahí. Falta más gente acá al medio o están Durmiendo, [música] no sé qué onda. Los adoles ahí. Falta un Moisés con canas ahí. [música] Ahí va Moisés, Moisés, hoy tu clamor [música] pudo oír. Extiende hoy tu callato, Moisés
y las Moisés. Es Moisés, hoy tu clamor [música] pude oír. Extiende hoy tu callado, Moisés y las [música] aguas se habita. Vamos Moisés, Moisés, vamos las damas. Por tu [música] clamor pudo ir. [música] Moisés una más, una más y las aguas se abrirán. Todos. Moisés, Moisés. [música] Hoy tu clamor mudó. Ahí va. Enciende [música] hoy tu callado, Moisés, y las aguas se abrirán. Todos libre. [música] Yo soy libre. Libre. [música] Yo soy libre. Libre. [música] Yo soy libre. Libre. Sorry. [música] [música] [música] [música] [música] Repita con nosotros. Yo yo soy libre libre en Cristo Jesús.
Cristo Jesús y disfruto de esa libertad. Amén. Amén. Amén. Y por eso es que permanecemos en él. [música] [música] Me diste fuerzas [música] en creer que tu bondad [música] podría ver. Si [música] no fuera porque tú a mi lado estás, no sé quién soy. Si no es por [música] tu gracia, si no es tu bondad, yo no sé dónde [música] podría estar. Es por tu grandeza te puedo decir permanezco. [música] Si no es tu favor, si no es tu perdón, [música] yo me daría por vencido. Tu misericordia [música] hoy puedo decir, permanezco [música] con tu
gracia, Señor. [música] Oh, a ti mi ofrenda yo [música] te doy. Mi corazón [música] te entrevó. Si no fuera porque [música] tú a mi lado estás, no sé que [música] estoy. Si no es por tu gracia, si no es tu bondad, yo no sé dónde podría [música] estar. Es por tu grandeza que puedo decir permezco. [música] Si no es tu favor, si no es tu perdón, yo me daría por [música] vencido. Por tu misericordia hoy puedo decir, permanezco [música] con tu gracia, Señor. Manitos arriba. [música] [música] Permanezco, [música] permanezco, permanezco [música] por tu gracia, Señor.
Permanezco, [música] permanezco, permanezco [música] por tu gracia, Señor, permanezco, [música] permanezco, permanezco [música] por tu gracia, Señor. Si no es por tu gracia, si [música] no es tu bondad, yo no sé dónde podría estar. Es por tu grandeza que puedo decir, "Permanezco." [música] Si no es tu favor, si no es tu perdón, yo me daría por [música] vencido. Misericordia. Hoy puedo decir permaneco, [música] Permanezco [música] permanezco por tu gracia, Señor. [música] Sí, Señor. ¿Cuántos pueden decir esta mañana, "Señor, es por [música] tu gracia, es por tu bondad, ¿verdad que todos deberíamos levantar las manos? Nadie
tiene aquí [música] asegurado salvo por su gracia, salvo por su bondad, salvo por su misericordia, Porque todos aquí caminamos en fe, pero por sobre todas las cosas en su [música] gracia." Dice su palabra en Isaías, "Bendito aquel cuya confianza [música] está en Jehová y cuya confianza es Jehová, porque entonces permaneceremos, nuestras hojas no caerán, no se secarán y daremos fruto, pero sobre todas las cosas, no por los frutos, sino por la permanencia. Y que permanezcamos de [música] la Manera correcta, reverdecidos, floreciendo, ¿verdad? No secándose nuestras raíces ni nuestro tronco. ¿Cuántos [música] pueden decir aquí, "Señor,
esta mañana quiero beber de tu río. Esta mañana quiero llenarme de tu presencia. Quiero llenarme de tu espíritu, Señor, para permanecer, permanecer en tu casa, [música] permanecer en tu promesa, permanecer en tu presencia, permanecer en tu voluntad, permanecer en Obediencia, Señor, en ti, [música] solamente en ti. Ayúdeme, iglesia, a cantar todos juntos. Dice la palabra que donde dos o tres [música] reúnen en su nombre, allí está él. Por tu gracia, [música] Señor, permanezco, permanezco, [música] permanezco. Oh, oh, oh. Por tu gracia, [música] Señor, Permanezco, permanezco, permanezco [música] permanezco siempre. Por tu [música] gracia, Señor, si
no es por tu gracia, si no es tu bondad, yo no sé dónde [música] podría estar. Es por tu grandeza que puedo decir, permanezco. [música] Si no es tu favor, si no es tu perdón, Yo me daría [música] por vencido. Por tu misericordia puedo decir, permané. [música] Yo te permanezco, te permanezco. Cuánto [música] gracias, Señor. [música] Si Jesús, [música] él nos sostiene. Él nos [música] sostiene. [música] Sí, Jesús, Te exaltamos. Te exaltamos a ti, el único que merece toda la gloria, toda la honra. Es por ti y para ti, Señor. [música] Es por ti y
para ti, Jesús. [música] Toda la gloria que [música] sin Jesús. [música] No es si no es por tu gracia no es tu favor. Yo no sé dónde [música] podría estar un 17 de diciembre 95 perdido. Cada cantamos esta canción. Me vuela la cabeza porque siempre me remite a mi perdición. No sé si a vos te pasa o te pinta cantarla como un día más. Yo no puedo. Es bueno recordar donde nos sacó. No para volver atrás, sino para recordar [música] la gracia, la misericordia. Y me veo en ese entonces un ratito porque no hay que
volver atrás, de modo que si está en Cristo, no, en fin, pero Me hace bien y decir, "Gracias, papá por tu gracia. Si no fuera por tu gracia y tu favor, ¿dónde estaríamos, [música] Andrés? ¿Dónde estaríamos?" Así que que no se nos haga religión el cantar una vez más, [música] sino que recordemos su gracia, su misericordia, su favor, que es por él que permanecemos puestos los ojos en Jesús. [música] Amén. Disfrutad, disfrutad de esa gracia, de esa libertad en él. Disfrutad. [música] al pensar lo que has hecho en mí. más profundo. Tú me amaste. [música]
Sin duda. [música] Me escogiste a mí. Por mi [música] nombre me llamaste. Y dame [música] De tu amor, [música] la fuente de todo poder. El agua [música] que está hacia mi ser de tu inagotable [música] amor. Tu [música] amor nunca podré imaginar el año y la profundidad [música] de tu inagotable amor. Oh. [música] Tu [música] lugar Es ahora en [música] mí. Al creerte me haces [música] fuerte. Oh, sí, Señor. Si tú es él, [música] soy yo ahora decide. Mis temores, mis temores [música] desvanecen y dame [música] de beber. Vamos, iglesia, decirte [música] tu amor fuerte
de todo poder. El agua [música] que está hacia mi ser. Tu [música] inagotable amor. [música] Tu amor nunca podré imaginar. El año [música] y la profundidad de tu inagotable [música] amor. [música] [música] [música] Tú estás [música] aquí, Señor. Oh, trayendo miad. Oh, aquel que tiene poder. [música] La gloria sea él. La [música] gloria sea él. Oh, [música] aquel que tiene el [música] Poder. La gloria sea él. La gloria [música] sea él. Oh, [música] seor. Oh. [música] Hoy le decimos, [música] iglesia, hoy vamos con [música] todo tu corazón la fuente Fuente, la fuente de todo. Tú
eres el [música] agua de tu inagor. Sí, Señor. Tu amor nunca podré imaginar el ancho. Así es tu amor, [música] Señor. Una vez más decile a tu amado, Señor, danos de beber en esta mañana de tu amor la fuente, la fuente de todo, lo que llena todo en mí. Que hacia [música] mi ser de tu inagotable amor. [música] Tu amor nunca, nunca, nunca podré imaginar [música] el ancho y la profundidad [música] de tu inagotable amor. amor. [música] Levanta tus manos, iglesia Y disfruta de su amor. [música] Disfruta de estar en su presencia [música] y comienza
a decirle a nuestro Dios, "Señor, yo necesito más de ti. Yo necesito ser saciado por [música] esos míos, Señor. Como decíamos, no quiero cantar por cantar, Señor. [música] Quiero que verdaderamente mi corazón pueda derramar, Señor, esto puro, eso verdadero [música] que tú buscas, Señor, En cada adorador. Señor, llena nuestra boca de cánticos nuevos, llena nuestra boca de agradecimiento, Señor, porque algo tiene que suceder cuando estamos en tu presencia, Señor. Tú derramas tu río, tú derramas tu vida, Señor. Cuando hay corazones que se rinden, ríndete, iglesia, [música] rinde tu mente en esta mañana. Mira los ríos
de vida. Los [música] ríos de vida. Te necesitamos. Te necesitamos, [música] Espíritu Santo, santo, santo. [música] Levanta tus manos y dale gloria. [música] [música] Oh. [música] [música] Tu amor, tu amor, solo tú eres tu amor. Recibe el abrazo, recibe ese Amor del Padre, recibe ese inagotable amor del Padre. Tu amor, tu amor que nos [música] abraza. Gracias, Señor. Nunca se va acabado tu amor, Dios mío. [música] Dios mío, necesito de [música] ti ver de tu río y entrar en él. Dios mío, necesito [música] Rendir mi corazón. [música] Voy a ti, Dios mío. Dios mío, necesito
de ti deber [música] de tu río, entrar en él. Dios mío, [música] necesito rendir mi corazón. Solo a ti, [música] porque en esta conición es que puedo adorarte. Oh, solo [música] en esa condición puedo contemplarte. Escucha, [música] Señor, la voz de mi corazón. [música] que te dice que te ama y rendido [música] a ti. Escucha, Señor, La voz de [música] mi corazón. Siempre te seguiré. Siempre [música] te serviré porque el fuego de tu amor, oh, [música] de mi Señor. [música] No, no, no, no. [música] Cantamos juntos, iglesia amada. Dios mío, [música] Necesito de ti beber,
beber de [música] tu río y entrar en él. Dios mío, [música] necesito rendir mi [música] corazón. Solo a ti, porque en [música] esa porque en esa condición es que puedo [música] adorarte sobre mí esa condición [música] puedo contemplarte. [música] Escucha, Señor, la voz del corazón. [música] Él te dice que te ama [música] y te pido a ti al Escucha, Señor, [música] la voz de mi corazón. Siempre te serviré, [música] siempre te serviré. Porque el fuego me tomó [música] mi ser. [música] levanta tus manos y recibir esa agua Inagotable [música] en tu río. [música] [música] Escucha,
[música] escucha, Señor, la voz [música] de mi corazón. Él te dice que te [música] ama yo. Alaba. Escucha, [música] Señor, la voz de mi corazón. Siempre te seguiré. [música] Siempre te serviré. Porque el fuego de tu amor [música] abre en mi ser. Oh, [música] él mi ser. [música] Oh, arde en mi ser el fuego de tu [música] Amor. Fuego de tu amor. Oh, arde en mi [música] ser. Fuego de tu amor. Fuego de tu amor. El fuego [música] de tu amor. El fuego de tu amor arde en mi el fuego [música] de tu amar, el
fuego de tu amor. [música] Jesús, Dios mío, necesitamos más y más de tu amor, [música] pero también tú nos Animas a meternos más profundo en ti, en tu río, donde [música] hay brota, salta, agua de vida eterna. Nos metemos en tu río más profundo. Fuego tu reinó. [música] Fuego de tu amor nunca [música] se apagará. El fuego de [música] tu amor nunca se apagará. Fuego de tu amor, [música] fuego de tu amor. [música] Fuego de tu amor. Fuego de tu amor. [música] Arde en mi seres. [música] No, no, no, no, no. Te amamos. [música] Te
amamos, Dios, papá nuestro. Más y más queremos de ti nuestras vidas y nuestras familias. Te adoramos. Recibe nuestra adoración. Recibe nuestro corazón. [música] Recibe todo lo que somos A ti como una ofrenda, un sacrificio de alabanza, de adoración. Iglesia, dale gloria, [música] dale honra, dale alabanza en el nombre de Jesús. Levanta un fuerte [música] aplauso. Estás ahí. [música] Gracias, Jesús. Gracias por tu paz. Gracias por tu [música] presencia, Señor. Y ahí donde está, vamos a honrar a nuestro Señor con nuestros diezmos, con nuestras ofrendas, [música] Con los compromisos que hemos adquirido en este tiempo. ¿Cuántos
están gozosos de poder ser parte de esta nueva construcción? ¿Cuántos dicen, "Gracias, Señor? Gracias por poder ser parte." Así que ahí donde está quiero que prepare. Vamos a honrarlo al Señor. [música] H. [música] Dios mío, necesito [música] de ti [música] beber de tu río y entrar en él. [música] Dios mío, necesito rendir [música] mi corazón solo a [música] ti, Dios mío. Necesito de ti, [música] oh beber de tu río y entrar en él. Dios mío, necesito [música] rendir. Llega el encuentro de líderes, pastores y equipos los días 10, 11 y 12 de abril en el
complejo El norte de Río Segundo. Anotate con tu líder. Tengo algo para contarte. Generación extrema. [música] Este es el lugar donde vamos a tener el campa. [música] El lugar es inmenso. Van a correr como Locos acá. [música] Ahí está la canchita de fútbol, la canchita de basket, la canchita de de vóley. Recorda algo, 23, 24 [música] y 25 de febrero, el campamento de GX. Conectados al extremo, no se lo pierdan. Escucha, [música] Señor, la voz de mi corazón. Siempre te seguiré, siempre te serviré por el fuego de tu amor. Oh, [música] até mi ser. y
este jueves y presentación de niños, así que ahí los guías estén ahí en sus grupos anunciando, [música] pasando los flyers. ¿Cuántos encargaron pollo para este domingo? Muy bien. Y ahora sí, por favor, traigan el púlpito y vamos a recibir con un fuerte aplauso A Gabi, que nos va a estar compartiendo una palabra de parte del Señor. [aplausos] Sí. Buen día. [música] ¿Cómo están? Bien. Hermosa la adoración, ¿no? Qué lindo que es adorar al Señor, volcarnos, derramar nuestro corazón. ¿Cuántos disfrutan eso? Creo que todos lo disfrutamos, ¿no? Ese romper nuestro frasco, por así decirlo, nuestra alma,
derramar Un par de lágrimas a veces en la presencia del Señor, pero ser renovados también a través de la adoración. hermosa. Creo que es una mañana preciosa que el Señor ha preparado para nosotros. El Señor me estuvo inquietando con un tema que quiero compartirte que lleva como título Caminando bajo su presencia. Amén. ¿Cuántos aman la presencia de Dios? ¿Cuántos saben que sin esa presencia Estamos fritos, por así decirlo? Ahora, la importancia de la presencia de Dios en la vida del hombre es atraviesa, por así decirlo, toda la escritura. Desde el [música] principio de la creación,
el mayor anhelo del hombre nunca había sido una tierra, una promesa, una bendición, sino que siempre fue la presencia de Dios. Eh, fue algo que que atraviesa todo. Antes de que Existiera el pecado, el primer regalo de Dios para el hombre fue su presencia, su cercanía. Adán no tenía templos, no había no disfrutaba de esto, pero sí disfrutaba de una presencia de Dios constante y directa. Ahora, cuando Adán pecó, perdió esa presencia de Dios. Pero no solo perdió un lugar, no solo Adán fue echado del Huerto, sino que Adán perdió esa [música] presencia de Dios
que lo acompañaba, esa dirección, esa identidad. esa cobertura, esa vida espiritual. El problema para Adán nunca fue salir de vuelto, el problema fue [música] perder la presencia de Dios. ¿Has sentido, te ha pasado de sentir días donde te sientes lejos de la presencia de Dios? ¿Te ha pasado o no? Como que empieza a ver como como un Vacío, como algo por dentro o como dice Salmo, ¿no? Nuestra nuestra alma clama por la presencia de Dios, ¿sí o no? Y cuando esa presencia no nos llena, hay algo que estamos necesitando. Ahora, a lo largo de toda
la escritura, vemos el mismo patrón. Cuando Dios estaba con una persona, cuando su presencia estaba con una persona, esa persona progresaba, prosperaba, atravesaba situaciones difíciles, complicadas, cárceles, todo tipo de Cosas, pero esa persona lograba alcanzar lo que Dios tenía con él, porque Dios estaba con él. Y cuando esa presencia de Dios se retiraba de una persona, hasta los más fuertes terminaban siendo débiles. Y lo que era bendición para una persona dejó de ser ya bendición, como por ejemplo la vida de Saúl. Mientras que la presencia de Dios estaba con Saúl, Saúl dice la palabra de
Dios, profetizó, fue lleno del espíritu, iba bien, pero cuando el Espíritu del Señor Se apartó de él, empezaron a venir las opresiones, empezó a perder todo tipo de paz. Es que el Señor ya no estaba. su presencia ya no estaba. Por eso este principio atraviesa toda la escritura la importancia de la presencia de Dios, la importancia de la presencia día a día, al punto tal que Moisés conoce la historia de Moisés. En un momento el pueblo de Israel, Dios lo saca de Egipto al pueblo de Israel. Y Cuando antes de que comience esa travesía hacia
la tierra prometida, Dios le dice a Moisés, "Mira, Moisés, el pueblo es de dura serviz. Este pueblo es de dura servicio los destruya. ¿Y qué implica la palabra dura serviz? La palabra dura servizinado. Sí. ¿Conocen a alguien obstinado? A ver, ¿cuántos conocen a alguien obstinado? No, ahora mírelo al que está a su lado. A ver, con esa cara de media profética. Tenemos todo una cuota de obstinación a veces, ¿sí o no? Que decir, "No, me emperré con esto, esto, quiero, quiero esto." Y después veces te diste la cabeza contra la pared. Ni era así. Y
una vez que lo tenía, ¿para qué lo tenía? Ni lo usaba. Pero bueno, a veces tenemos una cuota de obstinación. Ahora, Dios vio que el pueblo era durísimo de servir. Y esa ser duro de serviz implicaba sobre Los huelles, algo que ponían en el cuello para que camine, para que esté ahí, para que responda. No se paraba de mano ahí. No quería ir ni para atrás ni para adelante, se empacaba. Ahora Dios le dice, "No voy a ir en medio de ustedes, no sea que yo lo destruya." Y y Dios le dice, "Pero no te
voy a abandonar, te voy a mandar mi ángel. Mi ángel Moisés, tranquilo, va a estar con ustedes, pero yo no voy a estar." En otras palabras, era era Dios diciéndole a Moisés, "Moisés, va a ir mi ángel, van a tener victoria. Las batallas las van a ganar, van a entrar a la tierra que produce leche, miel, van a poder disfrutar de la vida, pero yo no voy a estar. Van a tener la prosperidad que les hable. Voy a cumplir cada palabra, pero yo no voy a estar. Estará mi ángel. Y Moisés ahí frena todo. Y
Moisés le dice, "No, si tú no vienes conmigo, no me saques de Este lugar." ¿Conocen esa frase o no? Moisés se planta frente a Dios, decir, "No, no, no. Prefiero este desierto a una tierra de prosperidad, donde fluye leche y miel, donde parece que está todo bueno, pero tú no estás ahí." Moisés pudo entender lo que es el vacío de la presencia de Dios aún aunque la persona esté coronada de todo. Entonces, Dios le dice al pueblo de Israel, "Bueno, [música] si quieres que vaya con ustedes, sáquense los atavíos, Sáquense en esas cosas." Y esos
atavíos eran todas las pequeñas cosas que el pueblo de Israel traía. ¿De dónde? De Egipto. Que la sacó de allá. Pendientes, collares, pequeña, pequeñas cosas que Dios dice, "¿Quieres que mi presencia te acompañe?" Empieza a sacar las pequeñas cosas. Ayúdame a predicar y preguntarle al que está a tu lado, "¿Cómo andas con las pequeñas cosas?" Ay, ay, ay, ay, ay. Aleluyita. Y claro, y Moisés, ¿qué hace? Frena a todo el pueblo y le dice, "No, no, un momento. Quieren la presencia de Dios. Hay cosas que hay que dejarlas, hay cosas que hay que abandonarlas." ¿Cuántos
me están entendiendo? ¿Cuántos quieren ir a un nivel mayor con la presencia de Dios? Ah, no, no, no me baje la mano así. Téngala ahí arriba porque yo lo quiero ver. Así. Exacto. Sí. Ahora mírelo al que está a Tu lado y decile, "Hay pequeñas cosas que hay que dejar." Amén. Y el apóstol Pablo lo habló de la siguiente manera. Él dijo, "Perfeccionando la santidad en el temor de Dios." Somos santos, sí, pero nos vamos perfeccionando esa santidad porque el Señor nos va demandando cosas, ¿o no? va pidiendo cosas del Señor, las va pidiendo, las
va demando. Y el pueblo de Israel respondió, "Pero lo vital acá era la idea de Moisés. Moisés se plantó, no, con tu presencia todo, sin tu presencia nada. Si tú no estás, no quiero nada." El libro de Juan, capítulo 15, versículo 5, Jesús dijo un texto conocidísimo. Yo soy la vid vosotros los pámpanos. El que permanece en mí y yo en él este lleva mucho fruto, porque separado de mí nada podéis hacer. O sea, reconocer que sin su presencia no podemos hacer Nada. es que el éxito de cada hombre en la escritura, de cada hombre
que Dios huyó y lo llevó al punto máximo, siempre estuvo dado por algo. La presencia de Dios no dependía de su fuerza. Cuando veas los hombres que Dios eligió, vas a ver un patrón muy muy significativo y que traza toda la palabra. No tenía que ver con lo que ellos eran, pero tenía que ver con lo que era Dios con ellos. Muchos no tenían ni la fuerza, no tenían Ni las capacidades. Sin embargo, ¿qué pasaba? Dios estaba con ellos. Y Jesús, ¿qué dijo? Separado de mí nada podéis hacer. No dijo, "Van a poder hacer un
poco." No dijo, "Bueno, con dificultad y mucho esfuerzo." No dijo nada. es que cuando la presencia de Dios está con una persona, esa persona puede atravesar desiertos, valle, traiciones y aún así avanzar y prosperar en la vida. ¿Cuántos dicen amén? Pero, ¿por qué? Por la presencia de Dios. Y hoy el Espíritu Santo quiere afirmarte algo con claridad y quiere quiere que quede esto grabado. El Señor está contigo. Te lo repito para que lo creas. El Señor está contigo y que el Señor esté con nosotros cambia la ecuación y cambia los resultados. Que el Señor esté
con nosotros y que mi mente natural humana empiece a reconocer que Dios está Conmigo, que el Señor está conmigo. Empieza a darme una perspectiva distinta de la vida, empieza a darme una visión diferente. Y hay algo que nos pasa, normalmente pasa a los hijos de Dios, que las verdades más obvias son las verdades más olvidadas. Las verdades más obvias son las verdades que menos a veces asumimos como carne. Nos gusta la revelación, la profundidad y a veces olvidamos principios simples como este. El Señor Está con nosotros. ¿Cuántos dicen amén? El Señor está con vos. Y
el Señor dijo, "El que permanece mí yo en él lleva mucho fruto." Es que la clave no pasa por el talento, la oportunidad. La clave es permanecer bajo su presencia. El que permanece en mí es ese cuidar la comunión con el Espíritu Santo, cuidar la comunión con el Espíritu de Dios. Tu corazón y mi corazón hay cosas que que el corazón de cualquier Incrédulo, persona sin Dios puede atesorar cosas, pero tu corazón y mi corazón, Dios es celoso de lo que ponemos adentro. Dios es celoso cuando vos abrís las puertas del corazón y le das
acceso a cosas que la puerta del corazón es por lo que vemos, por lo que escuchamos, por lo que hablamos. Cuando abrimos puerta, el Señor está ahí mirando a ver qué está poniendo el Gabrielito ahí adentro. Y ese cuidar la comunión con el Espíritu Santo tiene que ver con cuidar el estado del corazón, con cuidar lo que entra. con cuidar las cosas. Es no no solamente voy a despojarme de cosas, necesito cuidarla, necesito cuidar esa comunión. Es un principio claro para caminar bajo esa presencia. [música] José fue uno de los personajes bíblicos que todo lo
que construyó en su vida, lo que marcó la diferencia en él fue la presencia de Dios. Dice el libro de Génesis, capítulo 39, versículo 2, dice, "Más Jehová estaba con quién?" "Con José, y fue varón próspero y estaba en la casa de su amo, el egipcio. Y vio su amo que Jehová estaba con quién? Con él. Y que todo lo que hacía Jehová lo hacía prosperar. ¿Dónde? en su mano. O sea, no solo que el Señor estaba con José, sino que también Potifar veía que Dios Estaba con él y que todo lo que hacía José
prosperaba. Míralo al que está a tu lado y decile, "Dios está con vos. Decile, y todo lo que vas a hacer tiene que prosperar." Amén. ¿O no? Ahora, José no prosperaba porque Egipto era favorable. Tampoco la Biblia va a decir, "Ah, sí, José prosperaba. ¿Por qué?" Y bueno, José tenía una capacidad impresionante, ¿no? Si José era el que denunciaba a sus Hermanos, por no decir otra cosa, lo mal que hacían. Nunca estudió economía, nunca sabía de administración. O sea, la Biblia nunca te va a decir las capacidades de José hicieron que él sea un genio.
No, la Biblia te va a decir que todo lo que hacía prosperaba porque Dios estaba con él. no fue su capacidad humana, sino que él prosperaba porque Dios estaba con él. En otras palabras, el Señor mismo se encargaba que todo lo que José hacía sea Próspero. José hacía algo y ahí estaba el Señor dándole prosperidad a eso. Qué hermoso que es el Señor, ¿o no? Dándole bendición a lo que José hacía. Así como cuando dice la palabra de Dios que Samuel profetizaba y que Dios no dejaba que su palabra caiga en tierra y Samuel profetizaba
y Dios iba y la ejecutaba. De esta manera en otro hombre, en otro ámbito, en otra función, Dios veía que lo José va a hacer algo por allá, un negocio. Ahí estaba el Señor prosperándolo. Wow. Lo incondicional de Dios. Dice el libro de Hechos, capítulo 7, versículo 9. Dice, "Los patriarcas, hablando de José, movido por envidias, vendieron a José para Egipto, pero Dios estaba con él." Y dice el versículo 10, "Le libró de todas sus tribulaciones y le dio gracia y sabiduría delante de Faraón, rey de Egipto, el cual lo puso Por gobernador sobre Egipto
y sobre toda su casa." Fíjense algo. El factor determinante en la vida de José no fue la ausencia de problema, fue la presencia de Dios. Y no solo que estaba con él la presencia de Dios, no solo que lo libró de las tribulaciones, sino que también le dio gracia y sabiduría. En otras palabras, podían pelear contra él, pero no podían vencerlo. Podían Traicionarlo, pero no podían destruirlo. Podrían encerrarlo, pero no podían detener el destino que Dios tenía para él. ¿Por qué? Porque Dios estaba con él. Y quiero decirte algo y mira, quiero que levantes tu
mano porque quiero decirte algo, quiero soltarte algo en el nombre del Señor Jesucristo. Si es Dios el que está contigo, pueden pelear contra ti, pero no te van a vencer. Puede que se levanten de una o de otra manera, pero Dios está contigo. Y Dios está contigo No solo para darte éxito y librarte, sino para darte sabiduría y para darte bendición en todo lo que hagas. Pero es su presencia, es el valor de su presencia. Es saber que Dios está conmigo y yo tengo que cuidar su presencia. Dice Génesis capítulo 50, versículo 20 hablando. José
cuando entendió lo que estaba pasando, José dice, "Vosotros pensaste mal contra mí", le dice a sus hermanos. Más Dios lo encaminó para Bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida, para mucho, en vida a mucho pueblo. Es que, ¿qué es lo que pasa cuando tú caminas con Dios, cuando la presencia de Dios te acompaña, cuando cultivas esa relación con el Espíritu Santo, todo lo que se puede levantar para pagarte, para frenarte, Dios lo va a encaminar para bien. Yo sé lo que se levantó en tu contra, pero te digo algo en el
nombre del Señor Jesucristo, Dios lo va a Encaminar para bien. Es que cuando tú amas a Dios, él hace que todas las cosas prosperen y cooperen a tu favor. Lo dijo el apóstol Pablo. Cuando solamente te ocupas de su presencia, el Señor se ocupa de todo. Y así caminaba José, amados. José se ocupaba de una sola cosa en su interior, cultivar un corazón para Dios. Punto. ¿De qué se ocupaba José? Él se ocupaba de cultivar el corazón que Dios quería. Y fue Dios el que lo llevó a su destino, ¿o no? Nosotros hoy con el
diario el lunes lo disfrutamos a José verlo ahí. Pero si estaríamos en el mismo tiempo con José cuando estaba preso en una cárcel, ¿quién le hubiese dicho tranquilo que un día vas a ser gobernador de Egipto? Gloria a Dios. Aleluya. ¿Quién hubiese dicho eso? Capaz que alguno sí, ¿no? Uno con fe extraordinaria o ese que siempre ve, ah, te veo allá igual. Pero uno con sentido común diría, "José, Sí, la verdad que todo lo que te profetizó está buenísimo, pero de ahí a que llegues hay un alto camino." Sin embargo, a José no le preocupaba
el camino. Y eso es lo que pasa. Dios te va a dar una palabra, pero no te va a decir cómo es el camino. Y en el camino se probará tu fe. Y en el camino se verá de qué estamos hechos. Y en medio de ese camino saltará todo de nuestro corazón. ¿Sí o no? Te ha pasado Sorprenderte de cosas a veces no gratas que han saltado de tu corazón de un momento a otro y decí, "¿Y esto, ¿dónde estaba esto?" Decile que está a tu lado. Eso estaba en tu corazoncito. Decile y salta y
salta ahí un Señor. Y el Señor ahí tratándonos. Ahora, ¿qué hacía José? Una sola cosa, cultivar su corazón para Dios. Es que Dios, cada palabra que te habló, él la va a cumplir. Te lo repito para que lo creas. Cada Palabra que Dios te habló la va a cumplir. El camino quizás no es como vos lo estás esperando y no fue como vos lo esperabas o no estás siendo de la manera que un día planificaste, como quizás Joséo, como muchos de los hombres a los cuales Dios lo habló y lo llevó de un lado a
otro. Hay y hay historias que son impresionantes porque cuando ves que Dios llama a Abraham Y como padre multitudes y tú dices, "Dios lo llama Abraham y le da una esposa de estéril y él ya estaba como muerto." Es es genial Dios para hacer las cosas sobrenaturales. ¿Sí o no? Ahora, honrar su presencia implica decisiones. Te lo repito, honrar su presencia implica decisiones. Dios estaba con José, pero José estaba decidido a honrar la presencia de Dios y lo honraba en su forma de administrar, en su trabajo diario, en su integridad, En su responsabilidad, en las
tareas que a él le daban. donde sea que él estaba, administraba o donde sea que él se desempeñaba, algo él hacía bien que siempre terminaba siendo el jefe. Su grado de responsabilidad, de integridad para manejar las cosas era tan alto que Dios también lo honraba. Él honraba a Dios espiritualmente. Él en ningún momento adoró otros dioses y también honraba la presencia de Dios moralmente, se apartaba del pecado. José cuando eh él veía que había un pecado, él cuando pasó lo de la esposa de Potifar, lo primero que dice, "¿Cómo le voy a hacer este gran
mal a Dios? ¿Cómo puedo hacer esto delante de Dios? ¿Cómo puedo hacérselo a él?" Y salió así como Dios, como Adán y Eva salió. Ahora, él estaba determinado a honrar esa presencia. Es que, ¿sabes qué es lo que pasa? ¿Cuántos quieren lo mejor de Dios? ¿Cuántos quieren todo lo que Dios preparó para vos y para mí? ¿Lo Queremos? ¿Lo anhelamos? ¿Sí o no? Y sabes que lo que Dios te va a dar es mucho más abundante y más grande lo que estás pidiendo, ¿sí o no? Amén. Ahora, todo lo que Dios tiene intención de darnos
y de soltar sobre nuestra vida [música] requiere algo, nuestra honra a su presencia. Es que no no se puede honrar a Dios y al mismo tiempo vivir abrazando el pecado. No es que yo puedo honrar a Dios, abrazar el pecado y demandarle a Dios Que Dios me abra puerta, bendiga mi casa, mi familia, la vida de mis hijos, que todo me vaya bien. Es que sabes qué es lo que pasa? Dios está expectante que nosotros caminemos de manera tal que lo honremos. ¿Cuántos dicen amén? Dios está expectante de eso. Dios está expectante que vos y
yo caminemos con esas convicciones, caminemos con esos principios. Dios está expectante que nosotros estemos determinados en honrar su presencia. Y Cuando Dios ve una persona que está determinada a honrarla a él, Dios empieza a desatar todo lo que Dios tenía planificado y pensado para una vida. Y José vivía así, determinado a honrar su presencia aún a costa de su propia vida. Cuando ves la vida de Daniel, cuando ves la vida de Ester, la vida de Mardoqueo, la vida de los amigos de Daniel y muchos personajes bíblicos a los cuales Dios bendijo, usó, vas a ver
un mismo patrón. Ellos honraban la Presencia de Dios. Cuando ves la vida de estos hombres que fueron honrados por Dios en sistemas hostiles, fueron puestos en lugares altos como Daniel. Daniel fue un hombre que pasaron cuatro reyes y cuatro reinos y Daniel no pasaba. Se moría Nabucodonosor y Daniel seguía en pie. Venía Belsazar y Daniel estaba Daniel. Belsazar ahí. Daniel, Dios le caía con juicio aazar y Daniel seguía y Seg y y venía Siro el rey y Daniel seguía y se levantaba otro y Daniel seguía. Pero, ¿por qué? ¿Por qué Dios honraba a estos hombres?
¿Y por qué Dios desataba sobre ellos grandes cosas? Porque ellos no negociaban la vida de Dios, no negociaban la honra a Dios. No negociaban el honrar a Dios, no negociaban a una costa de su propia vida, pero ellos decían, "No puedo traicionar a Dios." Por eso ellos estaban muy seguros. Por eso Daniel, "Bueno, vamos al foso de los leones, vamos." Darío se desesperaba, Daniel, vamos. ¿Por qué? Porque ellos sabía quiénes estaban con ellos. Ellos estaban determinados a ese nivel. Ahora estamos hablando de perfección. ¿Cuántos son perfectos acá? Mírale la cara de perfecto al que está
a tu lado. No, no. Mírale la cara de perfecto. Sí. ¿Eran estos hombres perfectos? No lo eran. El único perfecto, ¿quién Fue? El Señor Jesucristo, nuestro máximo modelo. Podemos admirar Pablo, Pedro, cualquier personaje en la escritura, pero nuestro ejemplo a seguir es el Señor Jesucristo. Nuestro modelo de vida, de perdón, de amor, de paciencia, de compasión, es el modelo. Ahora, todo el resto de los hombres no eran perfectos, pero tenían una característica. Estaban rendidos a su presencia, vivían rendidos a Dios, Construían su vida alrededor de una premisa, honrar la presencia de Dios con menos fuerza,
con más fuerza, pero honrar la presencia de Dios. Honrar la presencia de Dios. Vivo para honrar la presencia de Dios. Eh, no es que soy perfecto, no, no, no. Pero vivo para honrar la presencia de Dios. Puedo cometer errores, sí, pero mi vida es honrar la presencia de Dios. ¿Cuántos creen que de eso se trata nuestra vida como hijos de Dios? ¿Creen que eso va a desatar el bien de Dios sobre nuestras vidas? ¿Sí o no? Es que no hay nada que lo detenga. Por eso para los hombres en toda la escritura era la importancia
la presencia de Dios. David fue otro hombre que honraba la presencia de Dios. David fue un rey de Israel que llevó a que todo Israel no solamente estructuró un sistema de adoración y le dio forma a muchas cosas que tenían que ver con el rendirse delante de Dios en adoración, Sino que David amaba la presencia de Dios. Saúl fue rey antes que David y Saúl reinó 40 años. David fue rey y también reinó 40 años. Pero una de las diferencias sustanciales más fuertes cuando inician el reinado fue que lo primero que hizo David fue preguntar
dónde está el arca de Dios. Lo primero que lo primero cuando David descoronado rey, lo primero fue, ¿dónde está el arca del pacto? ¿Dónde está el Arca de la presencia de Dios? Saúl construía su vida en función de su posición. Nunca le importaba la presencia de Dios. Nunca le importó, "Eh, Saúl, pero sabes qué, perdimos el arca. Es que un día Elí cuando murieron sus hijos y él era un sacerdote y no los amonestó, los filisteos llevaron el arca del pacto. Saúl, no, no, Saúl no le importaba porque Saúl se construía en función de lo
que él entendía, pero no David. David no amaba más la posición que lo que amaba la presencia de Dios. David cuando peca lo único que le pide a Dios no es perder su posición, no es perder su reino. Lo único que le pide a Dios es, "No me quites tu Santo Espíritu." Es que, en otras palabras, él podía perderlo todo, pero no, lo que no voy a perder es tu presencia. Y David era así y él construía como su vida en función de algo, no de su Posición, de honrar la presencia de Dios. Y David
cometía un error, tenía que llevar sus consecuencias, pero volvía, se metía en la presencia de Dios y comenzaba a adorar y a escribir al y acá estoy otra vez, Señor. Y te cuento, Señor, que mientras que callé envejecían mis huesos, pero estoy acá para confesar mi pecado. Y y ¿qué es lo que Dios hacía con David? Cuando Dios lo veía así David. Vuelve a comenzar. Seguimos, David para adelante. Seguimos hacia algo más. Es que sabes qué es lo que pasa? Siempre hay oportunidad para el hombre y la mujer que construye su vida honrando la presencia
de Dios. Siempre. No importa el error, no importa la situación, no importa el momento, siempre Dios va a restaurar. Siempre Dios lo va a volver a caminar. Y David hizo eso, traer el arca. Y cuando trajo el arca, Dios manda a Natán y le dice, "Dile a David, haz todo lo que viene a Tu mano, porque Jehová está contigo." [música] Y va Natán y le dice, "David, dice el Señor que hagas todo lo que viene a tu mano, porque Dios está contigo." Y a partir de que David trae el arca, ahí comienza a conquistar, comienza
a ir para un lado, para el otro. Dice Primera de Samuel, capítulo 18, versículo 14. [música] Yo lo tengo en otra versión, pero está bien esa versión también. [música] Dice, "David prosperaba en todos sus caminos y Jehová estaba con él." Y la versión NBI dice, "Y David tenía éxito en todo lo que hacía y Jehová estaba con él." ¿Qué implica que prosperaban todas las cosas? Es que Dios está con él. Decile al que está a tu lado, Dios está con vos. ¿Cuántos creen que Dios está con ustedes? A ver, muévalo al que está a tu
lado y decísselo en fe. Profetizale, decile, "Dios está contigo." Ahora tocá dos o tres y decirle, "Dios está con vos también. No te pongas celoso." Y él prosperaban todos sus caminos porque Dios estaba con él. prosperaba todos sus caminos porque estaba en movimiento. En otras palabras, disfrutaba de la presencia de Dios, entraba en adoración a Dios, pero él no se quedaba con eso. Salía y empezaba a conquistar, empezaba a extender el reino. Decir al Que está a tu lado, Dios está contigo. Decile, Dios está contigo, pero para que hagas algo. Decil, ay. Ay, yo pensé
que Dios estaba conmigo para allá. Ay, qué lindo. Y déjame allá en el limbo. No nos puede dejar así a veces la presencia de Dios. Ay, qué lindo, qué hermoso. Pero algo hay que hacer con eso, porque su presencia no está como un fin en sí, en sí mismo para que simplemente Yo me quede con eso. Ay, qué lindo. Ya está. Bueno, chao. Nos vemos. Me voy, me fui. Dios está con nosotros, pero es para algo. Decile que está a tu lado, es para que te muevas. Decile, es para darte éxito en tus proyectos. Decile,
es para darte ideas. Es para bendecir tu negocio. Dios está para darte sabiduría. Dios está para bendecirte, para prosperarte. Dios no está contigo solamente para llenarte tu espíritu. Dios está contigo para que tengas éxito en la vida que estás gestando en esta tierra. ¿Cuántos dicen amén? Para eso Dios viene sobre tu vida. No viene solamente para llenarme el espíritu y dejarme contento. Como a José lo libraba. Pero ahora, José, te voy a dar sabiduría para estar delante del faraón. Decir al que está a tu lado, "Te voy a ver delante de gente importante en los
próximos días." Pero no te agrandes decirle, ¿eh? No, ¿sabes qué es lo que pasa? Dios no está solamente interesado en llenarnos de su Espíritu Santo. A Dios le interesa que te vaya bien en la vida. No, te lo repito, a Dios le interesa que te vaya bien en la vida. A Dios le interesa que prosperes, que avances, que tengas una vida bendición en tu casa, en tus hijos, que veas tus generaciones avanzar, crecer, tomar lugares. Dios está interesado en eso. Dios no es como el hombre que nosotros podemos tener grado de egoísmo y querer las
cosas para nosotros. Decía, "No, solamente lo quiero para mí y de su vida no me importa." No, Dios es totalmente lo contrario. Dios te mira a vos y me mira a mí y sabes cómo nos ve con una vida integral donde Dios quiere ver todo aliñado. Estás bien, lleno de mi espíritu, bien. Ahora tienes que progresar, ahora tienes que crecer, ahora tienes que prosperar, Después te tienes que establecer, después tienes que ser de bendición para tus generaciones, pero tienes que crecer en todos los aspectos de tu vida. Es que Dios no entiende. Crezco espiritualmente y
en la vida, ah, no, en la vida callando de golpe en golpe, pero ahí veo hago algo por acá, voy por allá, eh, no se me abre nada, estoy fracasando en todo, pero gloria a Dios que el Señor está conmigo y puedo cantar, adorar, profetizar. Te digo algo, está buenísimo Todo lo que haces espiritualmente, pero todo eso se tiene que reflejar en la vida. Decile que está a tu lado, hacerle así, corazón, decirle, se tiene que reflejar en tu vida. Ah, ¿cuántos lo creen? ¿Cuántos creen que nuestra vida va a reflejar el Dios que tenemos?
¿Cuántos creen que tu economía va a reflejar el Dios que tiene que dijo que dijo, "Mía es la plata y mío es el oro?" Te doy una noticia, ese es tu Dios. Y Dios no, por eso no vas a haber hombres que Dios haya elegido que camine en miseria, pues ellos dejaban todo y Jesús lo dijo. No hay uno que deje lo que deje que reciba 100 por uno en esta vida y en la tierra porque Dios está interesado que te vaya bien en todos los aspectos de la vida, que te desarrolles. Por eso, en
un momento el Señor lo lleva a los discípulos ahí a sus íntimos y Mientras que el Señor está en en ese monte, en esa cumbre, se transfigura el Señor y viene Moisés y viene Elías y ahí estaba Pedro, ¿no? Como si fuera Bueno, lo vamos a ver en el cielo a Pedro, así que hay que tener cuidado lo que hablamos de Pedro, pero eh y ahí estaba Pedro, ¿no? Como como estaríamos nosotros, ¿no? Wow. Oh, Señor, qué hermoso. ¿Y qué le dijo Pedro? Señor, hacemos una enramada acá. ¿Sabes qué era la enramada? Era como para
nosotros como Poner un gasebo. Porque cuando venía la fiesta de los tabernáculos, ¿qué se hacía? Se hacían enramada y la gente se quedaba ahí durante varios días ahí. O sea, Pedro le dice, "Señor, nos quedemos acá vivir. Dale, nos quedamos." Y sabes que mira lo que hizo el Señor. Inmediatamente cubrió todo con una nube y los próximos minutos cuando ellos lograron ver ya estaba el Señor solo. ¿Por qué? Porque dice la palabra del Señor Que cuando ellos bajaban de ese monte, había una multitud esperándolos. Pedro pensaba, "La presencia, qué lindo esto que me llena." Pero
Jesús estaba viendo qué hacer con esto. ¿Para qué tengo la presencia de Dios? Jesús tenía una misión hacia abajo. Había una tarea que hacer. Es que te es que ¿qué es lo que pasa? Su presencia viene a llenarnos, pero es para que hagamos algo. Dios te va a ungir, pero te va que te va a ungir para que seas de Bendición para alguien. Dios te va a dar y te va a bendecir para que seas de bendición para otro. Su presencia va a ir en aumento en tu vida, va a ser más fuerte cada vez,
pero será para que para que restaures vida, para que sanes, para que liberes, para que hagas algo con lo que Dios te da. Y es por eso que cuando nos metemos en ese río con el Espíritu Santo, ¿qué es lo que pasa? Es inagotable porque terminas de dar y sabes que necesitas Más. Por eso el Señor le dijo a los discípulos, "De gracia den lo que yo les di." Y ¿qué es lo que pasa cuando nos vaciamos? Dios nos vuelve a llenar. Amén. Por eso todo lo que Dios te va a dar siempre va a
estar medido en que si vos y yo nos atrevemos a dar, cuando Dios ve que mi vida ya se está cerrando y que lo que Dios me va a dar, yo voy a cerrar mi mano, voy a cerrar mi fuerza, voy a Cerrar mi tiempo para no darlo. Dios dice, "Hasta ahí te doy." Es que el límite, decirle al que está a tu lado, "El límite de lo que vas a recibir, decísselo. El límite de lo que le vas a recibir lo ponés vos. ¿Cuántos creen que vamos a romper nuestros límites en estos tiempos? Y
cuando rompas tu límite, Dios te dará más. Y cuando rompas tu límite de tu tiempo, Dios te dará más tiempo, te dará más unción, te dará más gracia, te dará Más sabiduría. Rompe tus límites. Es por eso que Jesús dijo, "No, no, Pedro, no entendiste nada. Vamos abajo." Y y bajaba y estaba una multitud ahí esperándolos. Dice el libro de Segunda de Samuel, capítulo 5, versículo 10. Samuel, capítulo 5, versículo 10. El que viene después, después voy al otro. Mire lo que dice. Dice, "Y David iba adelantando y engrandeciéndose, y Jehová de los ejércitos estaba
con Él." Decile al que está a tu lado, "Dios no tiene problema con engrandecerte." Decile, decile, decirle otra cosa. Te veo adelantando. Decile, vamos, decírselo. Te veo adelantando. ¿Sabes qué David adelantaba? En que Dios tenía cosas para él y la iba conquistando, la iba conquistando. Ya no solo era un depósito de palabra. Estoy empezando a ver todo lo que Dios me fue profetizado. Y te digo algo, si puedes honrar y caminar Cada uno de tus días bajo la presencia de Dios, este año vas a adelantar lo que otro año no adelantaste. Este año vas a
alcanzar lo que en otros tiempos no alcanzaste porque Dios está contigo y esa es la señal y la evidencia más fuerte. Entonces lo veían a David y le va adelantando, creciendo, adelantando. Miralo al que está a tu lado, decirle, "Vas a ser como rápido y furioso." Decile, "¿Por qué se ríe?" Bueno, pero yo se lo llevo a la práctica, pero hay que compartir. Amén. ¿O no? Ahora, si si su presencia está es para hacer algo, es para soltarnos hacer algo. Dice el libro de Josué, capítulo 1, versículo 2, es que la presencia de Dios se
evidencia en una vida de fe. La presencia de Dios se manifiesta a través de una vida de fe. Dice, "Mi siervo Josué", le decía Dios, le dijo a Josué, "Mi siervo Moisés ha muerto. Ahora pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie, desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Éfrates, toda la tierra de los eteos, hasta el gran mar donde
se pone el sol, será como Vuestro, será vuestro territorio. Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida. Y como estuve con Moisés, estaré contigo. No te dejaré, no te desampararé. Esfuérzate y sé valiente, porque tú repartirás este pueblo por heredad, la tierra en la cual juré a tus padres que le daría a ellos. Dios se lo habló a Josué. Ora, Josué no dijo, "Bueno, listo, el Señor va a estar conmigo. Como estaba con Moisés, qué lindo esto, lo voy a disfrutar." No, no, No. Dios le dijo, "Yo voy a estar contigo,
pero cruza tú y todo el pueblo este Jordán. es que siempre la presencia de Dios nos va a llenar y va a ir en aumento, pero para algo. Y así fue. Josué se movió, cruzó el Jordán allá, fue con todo el pueblo. Josué sabía que después que Dios le dijo, "Yo voy a estar contigo, como estuve con Moisés, a él le tocaba ser fuerte y ser valiente. Es que hay que hay que tener valentía para ver lo de Dios cumplido, ¿sí o no? Hay que tener valentía. Por eso la Biblia penaliza la cobardía. Por eso
cuando vas a al libro de Apocalipsis, Dios dice, "Los cobardes est estarán en el lago de fuego y azufre." Y dice, "Los cobardes." ¿Por qué? Porque Dios no nos dio espíritu de temor. Dios no nos dio espíritu de cobardía. Y todo lo que Dios quiere con nosotros y tiene con nosotros también representa para nosotros un Grado de valentía donde no puedo volver atrás. Es que Dios ya te dice que está contigo y Dios quiere que vayas hacia adelante. Y así estaba Josué. No, no me puedo volver atrás. Entonces Josué le dice a los sacerdotes, listo,
agarren el arca del pacto y ustedes van a ir, se van a plantar frente a Jordán y van a empezar a caminar. Qué tremendo, ¿no? Y y ¿qué fue lo que pasó? ¿Usted conoce la Historia cuando los sacerdotes pisan el agua? ¿Qué fue lo que pasó? Las aguas se detuvieron en un lado, se detuvieron en el otro lado y pasó todo el pueblo en seco. ¿Por qué? Porque Dios estaba con ellos. Porque Dios estaba con Josué. Josué no le dijo, "Mire, muchachos, se va a abrir cuando ustedes pisen tranquilo que se va a abrir." No,
le dijo, "Hermano, hasta el final." Pero Josué tenía la certeza de que de Que Dios le había dicho, "Yo voy a estar contigo." Pero le tocabas a ellos, ¿qué? Pisar las aguas. ¿Quieres ver lo sobrenatural de Dios? Pisa las aguas. ¿Quieres ver la sobrenaturalidad de Dios venir sobre tu vida? sobre tu casa, sobre tu familia, tienes que pisar las aguas, tienes que moverte, tienes que accionar en fe, tienes que romper tu zona de seguridad. Es más fácil decir, "Bueno, Señor, tú Hazlo y yo camino en consecuencia." Pero no es así la vida de fe. La
vida de fe, Dios te va a decir, "Yo ya estoy contigo. Emprende, crece, proyecta." La vida de fe te va a decir, "Yo ya estoy contigo. Te voy a acompañar, te voy a dar éxito, pero muévete. Decile que está a tu lado, pisa las aguas. Sí, las puertas solo se abren ante gente de fe. Decile al que está a tu lado, empezá a golpear puertas porque hay Puertas que se van a abrir. Empezá a golpear puertas porque hay puertas que se van a abrir. La mano de Dios se mueve, ¿sabes cuándo? Cuando hay gente que
provoca que los cielos se muevan. La mano de Dios se manifiesta cuando hay gente en la tierra que lo provoca. Te digo algo, Dios te llamó a provocar que las cosas ocurran. Provoca que las cosas ocurran. No esperes que las cosas ocurran por sí solas. No. Ve y golpea puerta. Yo creo En el nombre del Señor Jesucristo que estamos en un tiempo como iglesia, que vamos a ver puertas abrirse que en otros tiempos no se nos han abierto ni a nosotros ni a nuestras generaciones, pero vas a golpear las puertas y las puertas se te
van a abrir. Sácate no de la cabeza porque Dios está contigo para hacerlo. Pero te tienes que levantar, te tienes que mover. Para algo Dios te va a activar en fe. [aplausos] No puedes perder esa fe. No, no, no te puedes amedrentar. Por eso Dios a Josué le dijo, "No temas, esfuérzate y sé valiente." Y le repitió, "Esfuérzate y sé valiente. Hasta que se le grabó en la cabeza. No, no, no. Dios va a hacer lo que tenga que hacer." Pero en la tierra el hombre gestiona las cosas. Dios puede determinar los resultados, pero si
vos y yo no lo gestionamos, las cosas no vienen. Y ya han pasado muchas generaciones que Cree que Dios va a hacer algo, creo, lo atrapo, lo confieso, lo declaro, lo anoto, lo pego en el cuadro, pero cuando iban a la gestión en fe en la tierra no la tenían. Entonces las promesas pasaban. Yo creo en el nombre del Señor Jesucristo que somos la generación que albergamos promesa, pero esas promesas se van a cumplir en nosotros. ¿Sabes por qué? Porque agarramos la promesa y vemos cómo gestionarla en la tierra. ¿Cómo se va a cumplir esto,
Señor? ¿Cómo Es que lo quieres hacer? ¿Cómo va a venir esto a mi vida, a mi casa, a mi familia? Entonces, provocamos que las cosas ocurran. Dios está contigo. No tienes nada que temer. No tienes por qué dudar. Cuando estás demasiado en zona de confort, sacúdete el confort. Cuando ves que ya estás muy conforme con las cosas, tienes que decir, "Dios tiene más para mí. Dios tiene más para mi generación." Tiene que Haber algo mejor. Muévete en fe. Acciona en fe. Esa presencia del Señor está con nosotros. ¿Cuántos dicen amén? Por eso a Dios le
interesa que te vaya bien. Por eso a Dios le importa tu vida. [música] Y le importa tanto que Dios aún nos acompañan en lo nos acompaña en los momentos difíciles. Ah, está su presencia no solo para Llenarme espiritualmente, está para que yo lo vuelque en acciones, en dirección. Sí. Y también está su presencia, ¿sabes para qué? para acompañarnos en los momentos difíciles. Dice el salmo capítulo 23 versículo 4, dice, esto lo escribió David también, conocidísimo y creo que algunos lo hemos hablado siempre. Aunque ande en valle de sombra y de muerte, no temeré mal alguno,
porque tú estarás conmigo. O sea, David no tenía problema con el valle, no tenía problema con la persecución de Saúl, que lo buscó para matar una y otra vez. David entendía algo. Mientras que esté tu presencia, todo va a estar bien. Mientras que tú estés conmigo, yo lo voy a atravesar. Mientras que tú estés en medio de este valle, este conflicto no me va a detener. Es que en medio de los valles y En medio de las dificultades, es ahí donde más necesitamos el abrazo de Dios, ¿o no? ¿Sí o no? En esos momentos difíciles
donde las palabras de un amigo no te llenan, donde lo que puedes hablar con otra persona no termina solucionando o dándote plenitud y paz en el alma, pero sabes que hay algo, como David sabía Dios, o sea, no te pido que saques el valle, sé que tú [música] vas a estar conmigo, necesito tu presencia. Por eso David no oraba Para que le saque el valle ni no atraviese nada malo. Él él oraba simplemente que Dios esté con él, simplemente que que el Señor esté con él. Y sabes que a veces las situaciones y la vida
te pueden poner en esa situación y no conozco si quizás estás atravesando algo así. Y en esos momentos quizás voy yo podemos orar, Señor, remueve todo esto. Pero, ¿sabes qué es lo que pasa? A veces el Señor te va a Decir, "Aférrate a mí, pero Señor, sácame esto." Y muchas veces el Señor te va a decir, "Fortalécete en mi presencia." Y muchas veces Dios no va a remover las cosas como no se la removió a David. Pero lo que Dios va a pretender que vos y yo seamos dependientes de su presencia. Señor, o esto lo
atravieso contigo o no lo atravieso. Es simple el cálculo. O tú estás conmigo para darme fortaleza o de esto no puedo. Y es ahí donde se ve nuestra dependencia hacia él. Es ahí donde Dios dice, "No, no, no lo remuevo nada." Por eso Dios nunca tuvo la intención de de matar a Saúl. Y es extraordinario porque Dios lo unge a David y le dice, "Vas a ser el rey de Israel." Y le deja vivo durante 15 años a Saúl, que lo perseguía, lo quería matar una y otra vez. Sin embargo, David Podía escribir esto y
David se fortalecía en la presencia de Dios, ahí solo en una cueva, pero fortalecido en la presencia de Dios. Eso que hay batallas que la enfrentamos así solos, ¿sí o no? Hay batallas que tienes que son personales, que no va a haber hombre al lado para batallarla, que simplemente estás vos y Dios, que simplemente está tu corazón, Tu ser, tu alma y está Dios y está ahí su presencia. ¿Para qué? Para darte aliento, para darte vida, para decirte, "Aférrate a mí, aférrate a mis palabras." Hubo un momento que el apóstol Pablo le tocó atravesar cosas
similares. Dice el libro de Hechos, capítulo 27, versículo 22, dice, "Ellos está Pablo iba a ir a Roma, pero en en el medio se levanta una tormenta que fue impresionante Y relata esta historia. Dice, "Pero ahora os exhorto." Le dice el apóstol Pablo a todos los que navegaban con él. Tened buen ánimo, pero porque no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros, sino solamente ¿qué? La nave. O sea, pérdida humana no va a haber, pero la nave, porque esta noche ha estado conmigo el ángel de Dios, de quien soy y a quien sirvo, diciendo, "Pablo,
no temas, es necesario que comparezca ante el César." Aquí Dios te Ha concedido a todos los que navegan contigo contigo. Por tanto, varones, tened buen ánimo, porque yo confío en Dios que será así como me ha dicho. O sea, miren, Dios está viendo que Pablo está en medio de un barco, en medio de un de una nave que se va a partir todo, se va a perder todo. Y Dios manda un ángel y le dice, "Pablo, tranquilo que van a sobrevivir." ¿Te imaginas? Qué bueno que Pablo tenía como esa como esa dinámica con Dios, ¿no?
Porque si no quizás uno se enojaría y diría, "No, Señor, pero ¿por qué no calmas las aguas?" ¿Te imagináis? Y si era argentino, ya estaba como Jesús, "Calla, mudece, calla, calla, ora, ¿o no?" Ya estaba tratando de frenar toda la mar. Sin embargo, cuando Pablo ora, Dios le dice, "No, no, la tormenta va a estar, el barco se va a despedazar. Pero no se va a perder la vida de nadie. Decile al que está a tu lado, decirle Esto. Aunque haya circunstancia, quédate tranquilo, que Dios está contigo y de ahí vas a salir vivo. Amén
o no. Es eso lo único. Es esa la única esperanza que él tenía. Entonces, ¿qué es lo que pasa? En medio de las circunstancias Dios qué hace trae paz. Y Dios hizo una promesa hermosa para nosotros. Mateo capítulo 28 versículo 20. Mateo capítulo 28 versículo 20. Bueno, se me trabó la computadora. ¿Será una señal? [música] Ah, es buenísimo ese texto porque ese no es el texto que yo quería. Bueno, esperen que se me cerró la computadora y no sé por dónde seguir. Ah, ahí está mi mochila. Sí, me prestan la mochila, por favor. Perdón, perdón,
la improvisación. Sí, estamos ahí. Está Sí. [música] Ahí está. Bueno, La promesa es la siguiente. ¿Por qué ese no es el texto? Porque el texto que yo quería leer era otro texto que dice así. Más yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Decile al que está a tu lado, Dios va a estar todos los días. Todos los días. Todos los días. ¿Qué implica que Dios va a estar con nosotros todos los días? ¿Cuántos son todos los días? Todos. Y en el día gris, [música] ¿te ha tocado tener día grises o
no? A ver, mírale la cara al que está a tu lado. ¿Te ha tocado o no? Esos días que vos decís, "Ay, Señor, hoy me levanté con el pie izquierdo, Padre." Y aún así el Señor está ahí. Te levantaste ese día y ese día es el día del enojo. Dice Dios nos mira y dice, "Mo viene medio cruzado mi hijo. Ni le hablemos hoy. Vamos, vamos para Allá. Esperemos que se calme y después le hablamos. Es así el Señor, ¿no? Todos los días. En el día donde estás superfeliz y que todo te sale, él está
ahí. En el día donde tienes poca fuerza y piensas en abandonar todo porque ves todo el día gris y encima está lloviendo y la nube y todo. Ay, qué triste todo. El Señor está ahí. Está tanto en el día como te cuando te Salen todas las cosas como cuando no te salen. En el día donde te sientes bien porque sientes la presencia de Dios como cuando te sientes vacío y sientes que falta algo. En esos días su presencia sigue estando y su presencia recapitulando, no solo vino para bendecirte, para darte sabiduría, no solo vino para
llenar tu espíritu, no solo vino para que vos puedas crecer y desarrollarte, No solo vino para estar en los tiempos difíciles, sino que vino para acompañarte en todos tus días. estuvo en el día malo de David, ¿sí o no? Estaba Dios ahí. Ahí estaba. Estaba en el día negro de Pedro también estaba ese mismo Dios. Y ese mismo Dios no nos deja, no nos abandona y sigue estando con nosotros, sigue queriendo que nosotros reconozcamos su presencia. Póneme el texto de Job. Quiero que te pongas de pie. Mira lo que dice la palabra de Dios. Dice,
"Vuelve en amistad con él y tendrás paz. Y por ello [música] te vendrá qué cosa bien. Ahí donde está. Quiero que cierres tus ojos. Voy a invitar a los músicos. Es que construir una vida [música] honrando su presencia es algo que te va a llevar determinaciones. Pero quiero que te grabes algo, porque este mensaje, ¿sabes?, salió de una frase que el Señor me dio y me dijo, "Dile a mi pueblo que yo estoy con ellos." Dile a mi pueblo que yo estoy con ellos. Dile a mi pueblo que yo estoy con ellos. Y si hay
algo que sé que el Espíritu Santo quiere en este día que se te grabe es que el Señor está contigo, que el Señor está contigo, que el Señor está contigo. Y en esta palabra de Job dice, "Vuelve en amistad con el rey." Vuelve en [música] amistad. Vuelve, vuelve. es reconectar. Vuelve significa reconectar, reiniciar una relación, reiniciar algo con él, reconectarme a su voz. Y no sé si quizás has estado lejos de esa voz, has estado lejos de esa hermosa presencia, pero hoy el Señor te [música] invita. ¿Y a qué te invita? a una amistad, a
Algo más profundo, a no simplemente eh no simplemente Dios está interesado en que le sirvamos, él está interesado [música] en una amistad. ¿Y sabes qué implica la palabra amistad? Implica cercanía, implica escuchar su voz, implica estar con él, implica pasar tiempos de calidad en su presencia. Y Dios te invita a una intimidad. Dios te invita a algo más profundo, algo de mayor revelación, algo de mayor sensibilidad con él. Y Jesús lo Dijo, "Ya no os llamaré siervos, sino amigos." Amigos. Y es Dios llamándose y dice la palabra de Dios, "Y te vendrá paz y te
vendrá el bien." Porque cuando caminas en amistad con Dios, porque cuando caminamos honrando esa presencia de Dios, todo el resto empieza a producir, todo el resto se va a dar solo en tu vida, en tu casa, en tu familia. Es tiempo de levantarte en fe. Es tiempo No solamente de que te llenes de su presencia, es tiempo que te dispongas a accionar bajo su presencia. Es tiempo que te dispongas a moverte bajo su presencia. No es simplemente, "Señor, lléname." No, no, no. Es que Dios va a decir, "Te voy a llenar, pero para que sirvas
más. Te voy a ungir, pero para que des más. Te voy a multiplicar para que bendigas más. Voy a hacer algo extraordinario contigo, pero no será solo por ti, será para alguien, será Para [música] personas, será para gente. Por eso, todo lo que Dios va a ir derramando en los próximos días sobre tu vida es para un cuerpo, es para una iglesia, es para una familia, es para una generación. [música] Pero tienes que entender que Dios está contigo. Tienes que entender que Dios te está desafiando a dar pasos en estos tiempos. Este es el tiempo
que tienes que dar pasos. Este es el tiempo donde Tienes que cabar mayores profundidades en tu [música] intimidad con Dios. Este es el tiempo donde tienes que golpear puerta. Este es el tiempo donde tienes que avanzar. Este es el tiempo. Este es el tiempo. Este es el tiempo de levantarte en medio de toda situación. [música] ¿Sabes por qué? Porque Dios está contigo. Y saben que en tu intimidad van a venir ríos nuevos. En tu intimidad va a haber Un río de su presencia cada vez más fuerte. En tu intimidad el Espíritu Santo te va a
visitar y va a depositar cosas nuevas. Se terminó el tiempo de esa unción vieja. Se terminó el tiempo de esos tesoros viejos. Se terminó el tiempo de esas cosas viejas que un día recibí. Prepárate porque vienen días donde vas a recibir algo nuevo de Dios y eso nuevo va a ser para un tiempo nuevo. Y sabes dónde vendrá? En tu amistad con el rey, En tu amistad en su presencia vendrán los nuevos. Es por eso que hay palabras que pasaron. Hay palabras que no las reclamen porque no volverán, pero hay palabras nuevas que abrirán un
nuevo tiempo sobre tu vida. Hay palabras que ya están, hay palabras que fueron, pero prepárate porque hay palabras nuevas que van a activar un tiempo nuevo. [música] Algo va a empezar a implosionar en tu vida. Algo va a empezar a explotar Dentro tuyo. Algo va a empezar a arder dentro tuyo. Tan fuerte, tan fuerte que se va a evidenciar afuera, tan fuerte va a ser que se va [música] a evidenciar en lo que haga, en lo que proyecte, en lo que emprenda. Prepárate, prepárate, abre tu mente porque su presencia está contigo [música] para tiempos nuevos,
para ideas nuevas, para proyectos nuevos. Dios va a sacarte de la comodidad. Rompe el temor, rompe el temor, rompe el Temor. Deja deja, deja el temor. Ya en el temor te está robando la capacidad de vivir. El temor está que rompiendo la las ideas que Dios tiene conmigo. Está quebrantando la unción dentro de ti. Renuncia, renuncia, renuncia a todo temor porque Dios, Dios, Dios te va a poner de pie en medio de toda situación. [música] El altar está abierto para aquel que quiera pasar. El altar está [música] Abierto. No sé si estás lejos, no sé
si estás cerca de su presencia, no conozco, [música] pero el altar está abierto para aquel que yo yo no sabes que estaba muerto en fe, estaba lleno [música] de una presencia, pero no no estoy avanzando, no estoy conquistando, no estoy yendo hacia afuera. Dios quiere algo nuevo contigo. [música] Hay tiempos que se cierran. Hay tiempos que se cierran. Te lo repito. Te lo [música] repito. Yo sé que esto para Personas hay tiempos que se cierran, pero Dios dice, "Hay tiempo que los abro. Hay tiempos que se cerraron, pero hay tiempos que los abro. [música] Y
todo tiempo en mi presencia es mejor. Todo tiempo en mi presencia es mejor que lo que pasó, es mejor que lo que fue. Su presencia [música] está contigo. Su presencia está contigo. Varón, mujer, levanta tus manos. Levanta tus manos en este día. Su [música] presencia está contigo. Su presencia está contigo. A él Te acompañará. Él estará para fortalecerte. Él estará contigo para darte sabiduría. Él estará contigo [música] en todo lo que emprendas. Su presencia está contigo. Su presencia está contigo. Y así como le dio éxito a David, a Salomón, a [música] José, a tantos hombres,
la escritura, así Dios hará prosperar tu camino. Si honra su presencia, si honra su presencia, [música] [música] Señor, de mi corazón. Ahí donde está. Levanta [música] tus manos. Yo siento algo muy fuerte de Dios. Levanta tu mano y quiero que saludes. Mueve tus manos como que estás saludando a algo. Mueve tu mano como que saludas a algo. [música] Dios dice, "Esto que estás saludando son los nuevos tiempos que voy a derramar sobre tu vida. Son nuevos tiempos que voy [música] a abrir sobre tu casa, sobre tu Familia. Vas a ver días de bendición, vas a
haber días, [música] días de vida. [música] y vendrán días de bendición y vendrán días de plenitud y vendrán días [música] de unción y de gracia. Algo se va a romper en estos tiempos. [música] Algo se va a romper en estos tiempos. Algo se va a abrir sobre tu vida, sobre tu casa y sobre tu familia. [música] Hay cielos abiertos sobre ti. Hay cielos Abiertos sobre tu casa. Hay cielos abiertos [música] sobre tu generación. No sé cómo te estabas viendo, pero Dios te está viendo [música] bien. Dios te está viendo bien. Dios te está viendo bien.
Dios te está [música] viendo bien. Dios te está viendo bien. Dios te está viendo avanzando. Dios [música] te está viendo conquistando. Dios te está viendo creciendo. Dios te está viendo multiplicando. Dios te está viendo Creciendo. [música] Dios no te está viendo tirado en un costado. Dios no te está viendo olvidado. Todo lo que [música] Dios te habló, todo Dios lo va a cumplir. Ramayas. Yo siento que que hay algo que Dios va a desatar. Hay personas [música] acá que hay palabras que se van a desatar en los próximos minutos. van a provocar rompimientos en la
vida y en los Corazones. [música] Necesito [música] rendir aquí ahora mi corazón. Solo a [música] ti, porque en esa [música] conción es que puedo adorarte. Solo en esa condición [música] contemplar. Vamos ahí donde está. Levanta tus manos en este [música] día. Levanta tus manos. Si estás ahí en tu Silla, en el lugar donde tú estás, ahí está Dios. [música] Ahí donde tú estás, ahí está Dios. Ahí está Dios. Ahí está Dios. Allí está su presencia [música] volviéndote, diciéndote, hijo, hija, yo estoy contigo. [música] Yo estoy contigo. No te he abandonado, no te he desamparado, no
me he olvidado de ti. Estoy [música] contigo como Estuve el primer día. Ahí donde tú estás, ahí donde tú estás. Ahí donde tú [música] estás. Tienes un padre. Tienes un padre que está contigo. Tienes un padre que no te ha abandonado, que [música] no te ha dejado. No lo hará. No te dejará. No te abandonará. Ya [música] sé, ya sé. No importa lo lejos que creas que caminas de él, él siempre [música] estará ahí cerca tuyo, porque él conoce tu corazón. Él te conoce. Cada uno [música] de tus cabellos son y han sido contados por
él. No te puedes escapar de su amor. Nunca, nunca, [música] nunca, nunca estarás tan lejos del amor de él, porque ese amor te va a alcanzar. Ese amor [música] te va a alcanzar, te va a abrazar. Ese amor te va a cubrir. [música] [música] [música] Escucha, Señor, [música] La voz de mi corazón que me dice [música] que te ama Escucha, [música] Señor, la voz de mi corazón [música] siempre una vez más como clamor. [música] Escucha, Señor, a mi corazón. Mi corazón [música] Y que te dice que me ama ti alaba. [música] Escucha, Señor, la voz
[música] de mi corazón. Siempre te serviré, siempre [música] te seguiré. Refuer de [música] tu amor. Arde [música] mi ser. Arde [música] en mi ser. Fuego. [música] [música] เ [música] Dios mío, [música] necesito de ti beber [música] de tu río y entrar en élos. Dios [música] mío, necesito rendir mi corazón Solo [música] a ti, Dios mío. Necesito [música] de ti beber de tu río y entrar en él. [música] Dios mío, necesito rendir [música] mi corazón solo [música] a ti. Solo en esa condición Es que puedo adorarte. [música] Solo en esa condición puedo contemplarte. [música] Escucha, Señor,
[música] la voz de mi corazón que te dice que te ama y rendido a ti. [música] Alaba. Escucha, Señor, la voz. de mi corazón. [música] Siempre te seguiré, Siempre te serviré. [música] Porque el fuego de tu amor, [música] oh arde mi ser. Tú arde [música] en mi ser. Arde mi ser, Dios mío, necesito [música] de ti beber de tu [música] río y entrar En él. [música] Dios mío, necesito rendir [música] mi corazón solo [música] a ti. Solo en [música] esa condición es que puedo adorarte. Solo [música] en esa condición puedo contemplarte. [música] Escucha, Señor, la
[música] voz de mi corazón que me dice [música] que te ama y bendito a ti [música] alaba. Escucha, Señor, la voz de mi [música] corazón. Siempre te seguiré, siempre te serviré. [música] Porque el fuego de tu mundo, [música] mi ser. [música] [música] Escucha, Señor, la voz [música] de mi corazón que te dice que [música] te a alaba. [música] Escucha, Señor, la voz de mi [música] corazón. Siempre te seguiré, siempre te serviré [música] con el fuego de tu amor. [música] Mi ser. Arde en [música] mi ser el fuego de tu amor. Fuego de tu amor. [música]
Arde en mi ser. Fuego de tu amar. Fuego de tu amor en mi corazón. de él mi de tu amor [música] de tu amor. Oh. [música]