la primera década del milenio dejó mensajes contrastantes y a veces contradictorios para los pueblos indígenas de latinoamérica por un lado como latinoamericanos los pueblos indígenas se beneficiaron muchísimo de la década dorada mejoraron el acceso a muchos servicios básicos y a la educación y redujeron sus niveles de pobreza también mejoró su inclusión en los procesos de toma de decisiones en toda la región se aprobaron marcos legales que protegen sus derechos y gracias a su participación en procesos electorales hoy ocupan lugares de liderazgo en todos los niveles de gobierno latinoamérica de hecho se puso a la vanguardia
a nivel mundial 15 de los 22 países que han ratificado el convenio 169 de la organización mundial del trabajo sobre pueblos indígenas y tribales son latinoamericanos sin embargo los pueblos indígenas no se beneficiaron de la década dorada en la misma medida que el resto de los latinoamericanos todavía persisten brechas importantes y barreras que limitan significativamente su inclusión de igualdad en perú por ejemplo el número de hogares indígenas que viven en situación de pobreza se redujo en 45 por ciento pero entre no indígenas la reducción fue del 55 por ciento eso significa que la brecha preexistente
al inicio de la década de hecho se amplió este fenómeno se repite en gran parte de la región con el resultado de que la apropiación de hogares indígenas en situaciones de pobreza aún dobla a la de hogares no indígenas los indígenas en latinoamérica son 42 millones de personas cerca del 8% de la población pero representan el 17 por ciento del total de las personas que viven en condiciones de pobreza extrema esto refleja la existencia de barreras estructurales que limitan la capacidad de las familias indígenas para insertarse en los mercados y beneficiarse de las políticas públicas
de manera equitativa por ejemplo si comparamos dos hogares de ecuador con condiciones similares la probabilidad de vivir en condiciones de pobreza aumenta 15% si el jefe del hogar es indígena 6% más si además es mujer y 26% más si vive en zonas rurales además la probabilidad de que un miembro de ese hogar complete la educación secundaria se reduce en más de un 17% también están apareciendo nuevas formas de exclusión y nuevos retos de desarrollo hoy la mitad de la población indígena en américa latina' vive en zonas urbanas pero es poco lo que sabemos sobre ellos
las políticas y los programas de desarrollo están diseñados casi siempre para el ámbito rural en las ciudades los indígenas se instalan con mucha mayor frecuencia en asentamientos inseguros sin acceso a servicios básicos o que están contaminados por ejemplo el 36 por ciento de los hogares indígenas viven en favelas o barrios populares el doble que el número de hogares no indígenas el nombre de indígenas que viven en ciudades pero en casa con piso de tierra y sin electricidad es seis veces mayor que el de no indígenas los pueblos indígenas suelen tener visiones propias de lo que
es el desarrollo y por qué es importante si van a asumir su papel como actores clave en la agenda del desarrollo sus voces e ideas deben ser tomadas en cuenta el reporte de latinoamérica indígena en el siglo 21 aspira a contribuir a este diálogo con un análisis de sus situaciones los logros y los desafíos pendientes al final de la primera década del milenio en resumen los pueblos indígenas son socios indispensables para llevar a la región por el camino del crecimiento sostenible y la prosperidad inclusiva es por ello que su inclusión no sólo es moralmente correcta
sino que es económicamente inteligente