[Música] [Música] Matilda. [Música] Todos nacemos, pero no todos nacemos iguales. Algunos se convierten en carniceros, bomberos o pasteleros.
Algunos solo llegan a saber hacer ensalada de atún. Pero de una forma u otra, cada ser humano es único para bien o para mal. Eh, la mayoría de los padres piensan que sus hijos son las criaturas más bellas del planeta.
Otros lo toman menos emocionado. Cómo quitan el tiempo y cómo duele y qué precios. 990 por un japón.
Tengo que bañarme, Harry. 000. No voy a pagar.
¿Qué van a hacer? in cacautar a la niña. [Música] [Música] Aquí no hay salida.
Da vuelta en [Música] Harry. El señor W. Cuidado.
Harry y Wivan en un barrio bonito, en una casa bonita, pero ellos no eran gente bonita. [Música] Quítense de la calle, tontos. [Música] Los estaban tan concentrados en sus frívoras vidas que apenas notaban que tenían Ya lo sé.
Mañana, mañana. Y de haberle puesto algo de atención, habrían visto que era una niña de cualidades extraordinarias. Ay, por Dios.
Matilda, mira lo que hiciste, niña. La llamaron Matilda. Las espinacas son para comerse.
Ay, yuchuchiés. Es mucho mejorar tomates. A los 2 años, Matilda había aprendido lo que la mayoría de la gente aprende a los 30 años, a ser autosuficiente.
[Música] Con el tiempo desarrolló sensibilidad y elegancia. Todas las mañanas, Michael, el hermano de Matilda, su padre salía a vender autos usados, gana mucho a precios de R y su mamá se iba a jugar bingo. Hay sopa en la estufa.
Caliéntala si tienes hambre. Matilda se quedaba sola y era lo que más le gustaba. [Música] On my way.
[Música] I would like to reach out my [Música] tell you [Música] a los 4 años, Matilda había leído todas las revistas que había en la casa. Una noche se armó de valor y pidió a su padre algo que anhelaba con el alma. Un libro.
¿Y un libro para qué? Para leer. ¿Leer?
¿Para qué quieres leer? Tienes la televisión ahí enfrente. Mira, un libro no te da nada que no te dé la televisión y más rápido.
Quítate de ahí. Matilda ya había entendido que era algo diferente a su familia. comprendió que lo que necesitara en la vida tendría que conseguirlo sola.
Adiós. Adiós. Hay croquetas de pescado en el horno.
[Música] La mañana siguiente, cuando se fueron sus padres, se decidió a buscar un libro. Biblioteca pública. [Música] Disculpe, libros para niños en la primera sala.
¿Quieres que te escoja uno con muchos dibujos, nena? No, gracias. Yo puedo encontrarlos.
[Música] [Música] Desde entonces, todos los días en cuanto su madre se iba a jugar, Matilda caminaba 10 calles hasta la biblioteca y devoraba un libro tras otro. [Música] Cuando terminó los libros para niños, empezó a buscar algo más. La señora Felps, que había estado observándola fascinada las últimas semanas, dio a Matilda una valiosa información bibliográfica.
Tú puedes tener tu tarjeta de biblioteca y llevarte los libros a tu casa. No tendrías que venir todos los días. Puedes llevarte los que quieras.
Sería maravilloso. Y así la espléndida mente de Matilda siguió creciendo, alimentada por las voces de todos esos autores que habían lanzado sus libros al mundo como barcos en el mar. [Música] Esos libros le dieron a Matilda un mensaje de aliento y confianza.
No estás sola. [Música] [Música] Llegó algún paquete hoy. ¿Y qué es todo esto?
Libros. Libros. ¿Y para qué tanto maldito libro?
Tienes 4 años. Tengo seis y medio. Cuatro.
Se y medio. Si tuvieras seis, ya estarías en la escuela. Yo quiero ir a la escuela.
Ya te había dicho que tenía que empezar en septiembre. No me hiciste caso. Levántate, levántate, graciosa.
Dame ese libro, pajarita, ¿qué edad tiene Matilda? Cuatro. Tengo 6 y medio, mami.
Pues cinco. Cumplí seis en agosto. Eres una mentirosa.
Quiero ir a la escuela. Olvídalo. ¿Quién va a recibir los paquetes aquí?
No vamos a dejar paquetes valiosos en la puerta. Ve a ver la tele como niña buena. ¿Sabes, Harry?
A veces creo que esa niña está mal. Ya lo sé. Cara de rata, toma un malvabisco.
Toma otro malvabisco. Cara de rata. Cara de rata.
[Música] A veces Matilda deseaba tener un amigo, alguien como la gente buena y valiente de sus libros. Y se le ocurrió que los dragones con voz y las princesas de cabello tan largo como para escalar existían solo en los libros de cuentos. Pero Matilda iba a descubrir que podía ser su amiga ella misma, que tenía una fuerza interior que ni siquiera conocía.
Soy grande, soy increíble. Michael, papel y lápiz a la cocina. Vendimos cochecitos hoy, papá.
No, ¿me vas a comprar mi tele nueva? Sí, hijo. Un día tendrás que ganarte la vida.
Aprende el negocio de la familia. Siéntate. Anota esto.
A ver. El primer auto que vendió tu brillante padre costó $320. Yo lo vendí por $,158.
El segundo costó $512 y lo vendí por $226. El Calma, papá, vas muy rápido. Tú escribe.
El tercero costó $68 y lo vendí en $997 y el cuarto costó $,100 y lo vendí en 7,839 billetotes verdes. ¿Cuál fue mi ganancia del día? ¿Me repites la última?
6 crees. Qué tramposa eres. ¿Viste el papel?
¿Podría desde aquí? ¿Te estás burlando de mí? Si te pasas de lista, te voy a castigar, jovencita.
Castigo por ser lista, por burlarte de tu padre. Si una persona es mala, se le tiene que dar una lección. Persona, ven acá, ven acá, vete a tu habitación.
Sin querer había dado a su hija el primer consejo práctico que podría usar. Él quiso decir si un niño es malo, pero dijo, "Si una persona es mala. " Y así le presentó una idea revolucionaria, que los niños podían castigar a sus padres.
Solo cuando lo merecen. Ah. [Música] [Música] [Música] óxido.
[Música] [Aplausos] [Música] Tengo que levantarme. [Música] [Música] para un cabello sano y fuerte. ¿Qué?
Mi muchacho, te anuncio que hoy irás conmigo al taller. ¿Qué dices? No sé qué dices tú.
Digo que la apariencia es la clave del éxito. El que me compra un auto me compra a mí. Por eso siempre me esmero tanto en mi apariencia.
Cabello afeitado, bien afeitado, traje coqueto. Este día vas a aprender mucho, muchacho. Y es un gran día para aprender.
Cada minuto nace un tonto y lo vamos a aprovechar. Mis galletas. Ten, muchacho.
Hermoso heredero al trono. Hoy vamos a hacer historia. ¿Qué te pasa?
¿Qué tienes? ¿Qué? Tortolita, mi desayuno.
Ya está, tortolito. ¿Pero qué te hiciste en el cabello? Tortolito.
¿Por qué? Ah, dame eso, dame eso. ¿A dónde vas con esto?
Súbete ya, rápido. Sube. Los negocios sucios como comprar refacciones robadas no se mantienen en secreto mucho tiempo, sobre todo cuando el FBI entra en acción.
[Música] 917. Sale el sospechoso. Son 918.
[Música] 917 dice, [Música] Michael, un día todo esto será tuyo. Esto, ¿ves esta cafetera? Pagué 100 por él.
Tiene 200,000 km. La transmisión no sirve. Se cayeron las defensas.
¿Y qué hago con él? Hm. Lo vendo.
Las defensas deben soldarse, pero eso quita tiempo, equipo, dinero. Así que usamos super super cola. A ver, péguenla ahí.
No se cae. Claro que no. No es peligroso.
No, para mí. ¿Entiendes? Transmisión.
El acerrí suaviza los engranes y el motor anda suave y ligero. Unos kilómetros. Deshonesto.
Por supuesto. Ningún hombre rico es honesto. Hace 20 años se alteraban los números a mano.
Toma mi sombrero. Pero los federales ponen a prueba la inventiva del empresario norteamericano. Esto es un taladro, hijo.
Lo corres baja el número. Ve el kilometraje. Genial.
Sí, eres un ratero. ¿Qué? ¿Qué?
Esto es ilegal. Sigue tú. Tú tienes trabajo.
Tú ganas dinero. La gente necesita buenos autos. No puedes vender autos normales.
Escucha, niñita. Genio. Yo soy grande, tú pequeña.
Estoy bien, tu mal. Soy listo, tu tonta. Y eso no vas a poder cambiarlo.
Mira eso, [Música] papi. Gané, gané. Le di al doble bingo.
Ah, vengan, vengan todos. Los voy a llevar al café de Rits. A ver, el dinero.
Olvídalo. Es doble pingo, ¿eh? Uh.
Ay, Dios. ¿Cómo se te ve el cabello? ¿Te dejarán entrar?
Claro que sí. Tu sombrero, papi. Súbete al auto rápido.
Ya. ¿Cuánto? ¿Qué dice?
El pecado, no la penitencia. [Música] Es bonito salir de vez en cuando, ¿no? Nunca nos sacas.
Claro que sí. Te llevé al jao. No, no me acuerdo de ningún jo.
La marisquía, donde encontraste un peine en el caldo. Ah, sí, ese me gustó. Bonju, por aquí, por favor.
Quítate el sombrero. Oye, es un lugar elegante. Quítate el sombrero.
No puedo quitármelo. Increíble. J.
A nadie le importa tu cabello. Quítatelo. Quítato.
Claro que no. No, no, no puedo. No, es que no puedo quitármelo.
Te voy a quitar este maldito sombrero lugar. No, no, no. Oye, no, no hagas o qué.
Me estás arrancando la piel. No, no seas Ven acá. Me arrancas la piel.
¿Cómo que te arranco la piel? No, no, no. [Música] Qué asco.
Yo no voy a ser bufón de nadie. Quiero respeto. Lo exijo.
Aún no entiendo cómo te pegaste el sombrero. Ya sé, dices que no fuiste tú, pero sombra. Yo no me pegué el sombrero a la cabeza.
Se encogió y las fibras se fundieron con mi cabello. Eres un bebé. Quieto.
Ya voy a terminar. Ya está. Ya casi.
Ya casi. A ver. Ya, ya está.
Ay, madre santa. [Música] Desde hoy esta familia hará exactamente lo que yo diga. Exactamente cuando yo lo diga.
Tu sombrero, Harry. sea. Y ahora vamos a cenar y a ver la televisión y vamos a ponernos.
Venga, Joso. Así es. Amigos, bienvenidos.
Tengo aquí mucho dinero y esto yo se los voy a regalar. Y para esos tontos que no saben cómo es el juego, se trata de esto. Se los explico.
Por cada respuesta correcta, Anselmo se acerca un paso a nuestro cubo de efectivo. Una vez que esté en el eres de esta familia. Todo el dinero que se pegue a su Hola, ¿eres de esta familia?
Tu casa. [Risas] La cena es hora de la familia. ¿Qué basura estás leyendo?
No es basura, es muy bello. Es Moby Dick de German Nelville. Movi, ¿qué?
Esto es basura mugre. Oye, no es mío, es de la biblioteca. Basura.
Estoy harto de tus lecturas. Eres onew. Quiero que actúes como tal.
Siéntate y ve la televisión. [Risas] [Aplausos] [Risas] [Aplausos] [Música] Ah, ah, ah, ah, ah. Yo no fui.
Claro que tú no fuiste, tonta. Ah, te dije que era una tele corriente. No era corriente, era robada.
Enciende la luz. ¿Qué pasó? ¿Fue magia o coincidencia?
Ella no lo supo. Dicen que los humanos usamos solo una porción del cerebro. Tal vez Matilda nunca habría descubierto su gran poder mental de no ser por los acontecimientos que comenzaron al día siguiente.
Quiero un auto barato pero confiable. ¿Tiene algo así? Por supuesto.
Bienvenida Automotriz Warmwood. Harry Warmwood, director, fundador y lo que sea. Agatha Tronchatoro, directora de la escuela primaria Pachumos.
Se lo advierto, quiero un buen auto porque soy muy exigente. Ah, sí. Bueno, mi escuela es un modelo de disciplina.
Usa la vara en la posadera. Es mi lema. Muy buen lema.
Tiene vástagos. Sí, un niño, Michael y un error, Matilda. Todos los niños son errores desagradables.
Yo nunca los tuve. Ajá. Bueno, como es maestra, le voy a dar un precio especial.
Más le vale. Ya hicimos negocio. Gracias.
Disfrútelo. Oye, ¿tú vas a ir a la escuela de verdad? Mañana primera hora.
Sí, ya, ya, ya, ya, ya. Ahora sí te van a educar como tanto lo has pedido. Matilda siempre había querido ir a la escuela porque le encantaba aprender.
Trataba de imaginarse cómo sería su nueva escuela. Aquí es. Imaginaba un bello edificio donde había árboles, flores y columpios.
[Música] Sí, había un edificio y niños, pero a pesar del aspecto de la primaria, pachúralos, estaba feliz de estar ahí. Después de todo, nada podía ser peor que no ir a la escuela. ¿O sí?
[Música] Dale. Tú castigado. Tú estás muy enana.
Crece ya. Derechos, pecho arriba, cabeza abajo. Oye, derechos.
No hay cuidado. Es mejor que estar allá afuera. Esa es mi maestra.
No, es la directora Troncha Toro. No puede ser. Así es.
Hay dos cosas que me han molestado esta semana. Toro tiene el jet en la mano y busca. Una es la forma de vestir de algunos alumnos y la otra, ¿qué dijiste?
Soy Matilda, la banda. Yo soy Hortensia. Hola.
Cámbiate esos calcetines. En serio, con ese fuete que trae o sí. No asustar, pero hace cosas peores como ayer.
Segundo, siempre hao la visita semanal a los salones para enseñar a los maestros a manejar a los niños. Julio Robles se comió dos chocolates en clase y se dio cuenta. Claro.
[Aplausos] ¿Qué le pasó a Julio después de caer por la ventana? ¿Quieres saber qué sucedió? Vive si es lo que preguntas.
Trancha fue campeón olímpica en jabalina y martillo. El martillo es su especialidad. Siempre hace esas cosas.
Es mejor que el agujero. El agujero. Sí, el agujero.
Una cavidad estrecha y obscura en un muro tras la puerta. Tienes que estar parada bajo una cañería con gotas y las paredes tienen vidrios y clavos pegados. Adentro.
Saco de pus pestilente. Vete, niños ahí. Yo he estado dos veces y siempre te deja ahí todo el día.
Le dijiste a tus padres. No me creyeron. Dime, ¿tus papás lo creerían?
Van a escribir 60 veces. Debo obedecer a mi maestra. No, a un lado.
Ahí viene. Ah, carne fresca. Amanda Tripo.
Sí, señorita. ¿Qué es eso? ¿Qué, señorita directora?
Lo que te cuelga tras las orejas. ¿Qué? Mis trencitas.
¿Eres africana, Amanda? No, señorita directora. Permito peinados así en mi escuela.
Mi mami dice que son bonitas. Tu mami es una tonta. Te las quitas antes de venir a la escuela mañana o te voy a enseñar a Pero, pero dijiste pero martillo.
¿Qué? Seguramente te daré un pero. [Música] Dios santo.
Excelente tiro. Llegará la cerca. Está muy cerca.
[Música] Silencio. Vayan a sus salones o los meto al agujero. La banda.
¿Cómo es mi maestra? Corriendo, corriendo, rápido, adentro, rápido. Pero la maestra de Matilda, la señorita Miel, era una persona sensible que valoraba a los niños por lo que eran.
Son para usted, señorita Miel. Qué lindas. Gracias, Amanda.
Bien, a ver, escuchen todos. Hoy tenemos una nueva alumna. Es Matilda Warmwood.
Siéntate ahí con la banda. Recuerden cómo da miedo el primer día de escuela. Quiero que todos sean muy amables con Matilda para que se sienta en confianza.
¿De acuerdo? ¿Le traes el libro de trabajo, por favor? Sí, maestra Miel.
Siéntate, nena. La señorita Miel era una gran maestra y amiga de todos, pero su vida no era tan simple y bella como parecía. Tenía un oscuro secreto que, aunque le causaba gran dolor, no dejaba que obstruyera su enseñanza.
Bien, Matilda, llegas en un buen día porque hoy vamos a revisar todo lo que hemos aprendido hasta hoy. No importa si no entiendes nada ahora porque eres nueva, pero si no sabes algo, solo alza la mano, ¿de acuerdo? Bueno, hemos estado viendo las tablas.
¿Quién quiere enseñarnos? Yo. Bueno, vamos a hacerlo todos juntos.
Mm. 2 * 4 8 2 * 6 12 2 * 9 18 Excelente, han estudiado. Pronto podrán hacer cualquier multiplicación, ya sea 2* 7, 14, muy bien.
O 13* 379 49 27. ¿Cómo? Matilda.
Creo que eso es 13* 379 4927. [Música] [Música] Sí, es cielos. Matilda, ¿sabes multiplicar números grandes?
Es que leí un libro de matemáticas en la biblioteca. ¿Te gusta leer? Sí, señorita.
Me encanta. ¿Qué te gusta leer? Ah, casi todo, pero últimamente D Chickens, Charles Dickens.
Lo leo todos los días también yo. Muy bien, vamos, vamos al libro de trabajo en el capítulo 3. Vuelvo en un momento.
[Música] Ay, te atrapé, maldito. ¿Creíste que te salvarías? Uh, sí, señor.
Solo te falta esto. Pase, pase quien quiera que sea. Por poco.
Qué gusto verla, Jenny. Qué gusto. Hora de la charla emocional.
No, no, no. Es sobre una niña nueva en mi clase. Se llama Matilda Warmwood.
El padre dice que es un gusano. ¿Un qué? Una calamidad pestilente, castigo de dios o de Luzbell.
Ay, no. Matilda es una niña de lo más tierna y muy brillante. Una niña brillante.
Sí. Hace multiplicaciones grandes en un instante, igual que las calculadoras. Bueno, yo creo que estaría mejor en una clase más avanzada.
Ahí está. No quiere tener a la pequeña víbora y quiere pasársela a otros maestros. No, no, no, no.
Señorita Troncha Toroso. Sí, típica y repugnante cobardía. Escúcheme, Jenny, la distancia que recorre la bala depende del esfuerzo que se le imprime.
Transpiración. Si no pueden con el pequeño monstruo, lo encierro en el agujero. ¿Entiende?
No, muy bien. Algún día Jenny verá que todo lo que hago es por su bien y por el bien de esos pidos engendros de Satán. [Música] Adelante.
Unidad 207. Tengo clave 8. Unidad 207.
Adelante para vengarse de Tiffany. Antes cuando estaba con eso de Ya llegué, mamá. Ah, ¿qué tal escuela?
Con eso dejaría sabía. A ver, a ver, espera. ¿No ves que estoy haciendo una llamada importante?
Me preguntaste cómo me había ido. Cállate. ¿Y qué iba a hacer?
El bebé no era de él. Pues fue fantástico. No tienen que ser postizas.
La directora está loca. Lanzó a una niña de las trenzas por el aire. También te cambiaría la vida si te pusieras cera.
Hazme caso. Tengo una maestra maravillosa. La mía me vuelve loca.
Creo que las 6 horas que pasa en la escuela no son suficientes. Claro que no. Ahí.
Gancho al plexo recto al botón. Otro recto al botón. Va hacia atrás.
Lo tiene contra las cuerdas y lo salvó la campana. Sigue la lucha. ¿A qué te esta hora?
Ven acá. Una gran pelea. ¿Qué tal?
No damos limosna, no hacemos caridades, no compramos boletos de rifas. No, señor, soy Jennifer Miel, la maestra de Matilda. ¿Qué hizo ahora?
Vete a tu recámara. Pero ya vamos, muévete. Oiga, sea lo que sea, ahora es su problema, señorita.
No, señor, no hay ningún problema. Pues vayas, estamos viendo la televisión. Señor Warmood, si usted cree que un programa de televisión es más importante que su hija, tal vez no debería ser padre.
Quiero que apague esa cosa y me escuche, por favor. Región hepática se tambalea en malas condiciones el campeón. Te acuerdo.
Acabemos con esto. A mi esposa no le va a gustar. Pase, entre.
Cierre la puerta. ¿Quiénes? Una maestra.
Dice que tiene que hablarte de Matilda. ¿Por qué le apagas? Tenía Velázquez contra las cuerdas.
¿Qué quiere? Ah, supongo que ustedes ya saben que Matilda es muy brillante. Sí, claro.
Michael, una cerveza. Su habilidad en matemáticas es extraordinaria. está leyendo libros que yo quiere una.
Ah, no, gracias, cielo. Un libro que que yo que yo leí hasta que estuve en la universidad. Ay, hasta allá.
Ay, sí, claro que sí. Pienso que con instrucción particular podría estar lista para la universidad en unos cuantos años. Mire, licenciada, una niña no logra nada haciéndosela inteligente.
Véase usted y véame a mí. Usted lee libros. Yo me arreglo, tengo una linda casa, un esposo maravilloso y usted está de esclava enseñando a niños mocosos el ABC.
¿Quiere que le diga que hago una carrera? Universidad. Yo no fui a la universidad.
No conozco a nadie que haya ido. Son hippis, vendedores de enciclopedias. No denigre a la gente educada, señor Wormuth.
Si usted se enferma, que Dios no lo quiera, su doctor sería universitario. O si lo demandan por vender un auto en mal estado, el abogado que lo defendería sería universitario. ¿Cuál auto?
¿Demanda de quién? ¿Con quién ha hablado? ¿Con quién he hablado?
Ahora veo que nunca vamos a estar de acuerdo, ¿verdad? No, bueno, perdón por la intromisión, señor. Perdón.
Sí, pero ya nos interrumpió la pelea. Olvídala. Y ese, ¿por qué está en el ring?
Está en el ring porque ya se acabó. No la vimos. Ya acabó.
¿Quién ganó? ¿Cómo voy a saber? La apagaste.
Yo tengo la culpa de que haya venido a medianoche. Atención, niños. Atención.
Toda la escuela tiene que ir a la sala de juntas inmediatamente. Sentados. ¿Qué pasa?
Adivina. Bruce Bolaños. [Música] Quisieras venir aquí, mi pequeñín.
Te quería mucho suerte. Qué miedo. Mi calle este pequeño Bruce.
Bolaños no es otra cosa que un miserable ladrón, un asqueroso delincuente. No, no sé de qué está hablando. De pastel, de pastel de chocolate.
Te escurriste como gusano a la cocina de la escuela y te comiste mi bocadillo personal. ¿O lo niegas? [Música] Confies.
No recuerdo bien un pastel en específico. Ese era mío y era el pastel más fino y delicioso de todo el mundo. El de mi mami es mejor.
No me digas. No estarás seguro si no comes otro pedazo. Siéntate, bolaños.
[Música] [Música] Aquí tienes. Huele el chocolate. Y ahora trágatelo.
[Música] No apetezco. Gracias. Cómetelo.
[Música] Que no lo haga. ¿Por qué le da pastel? Está envenenado.
Debe tener algo. [Música] Bueno, [Música] parece que lo disfrutas, Bruce querido. Está bueno.
¿Lo quieres más? No, gracias. Peroías a la cocinera.
Cqui hizo el pastel solo para ti, para darte gusto. Este pastel lo preparó con sangre y sudor y no vas a salir de este salón hasta que hayas consumido toda la pieza. Toda la pieza.
Los veo en la malditos niños. ¿Querías chocolate? Ahí tienes chocolate.
Ahora cómetelo. [Música] Que no lo haga. Oh.
[Música] Va a vomitar. No quiero ver. Va a vomitar, sin duda alguna.
[Música] Ya se ve muy mal. Levántate. [Música] Tú puedes, Bruce.
Tú puedes, Bruce. Tienes que hacerlo. Vamos, Bruce.
[Música] Silencio. Sí, sí, sí, sí. [Aplausos] [Aplausos] [Música] [Aplausos] [Música] Silencio.
Todos se quedarán 5 horas castigados después de la salida copiando el diccionario y todos los que se opongan se irán directo al agujero juntos. ¿Qué? ¿De cuál micrófono?
Rescate 8 de la estación 11, condado de los Ángeles. Es una clave D. Clave D quiere decir que está dura la cosa.
El incidente se Chávez y la TR. Jovencita, ¿dónde estabas? La directora nos castigó a todos porque a un niño se come un pastel.
Es la mayor mentira que he escuchado. ¿Vesos paquetes ahí? Los dejaron donde los vio todo el mundo porque no estabas para recibirlos.
Ay, esto no es justo, papino. ¿Qué? Te dan todos esos catálogos y a mí no me dan nada.
No son catálogos, son refacciones, Canarita. Es trabajo. Ah, y si es trabajo, entonces, ¿por qué no lo mandan al taller?
Porque la policía puede vigilar el taller. La policía vigila la casa. ¿Qué?
Están estacionados afuera. Eres una ignoramus. Son vendedores de lanchas, ¿no ves?
Muy simpáticos. Son policías. Lanchas.
No hay lagos por aquí cerca. No, pero hay gente que sale los fines de semana, gente que se divierte y gente que es policía. No son policías.
Sí son. No son. Yo sabría si están vigilando mi casa.
Y vete a tu recámara, Pitufina. Con el FBI vigilando a su padre y Tronchatoro aterrorizando a la escuela. Eran raros pero felices los momentos cuando Matilda podía jugar con sus amigos.
Una rana. Una rana. Una rana.
Es una salamandra. Una rana. Es una salamandra.
Es un camaleón tritón. Tipo de salamandra semiacuática del género triturus. Algunas son coloridas y segregan sustancias irritantes.
Me sigues molestando, porquería. Maldito. cafetera.
Bangwood. Me dieron la cara. Te vas al agujero, jovencita.
Al agujero. Será una lección. ¿Qué lección?
y tu padre quisieron embaucarme. Mi padre, el enado del peinado ridículo. Yo no soy como mi padre.
Eres su viva imagen. Otra manzana que se echó a perder. Maestra miel.
Hoy dará la clase la señorita Tronchatoro. Ve por su jarra de agua. Pero maestra, rápido.
Llegará en cualquier instante. Ve, ve que el agua esté bien fría. La banda.
Rápido, vine y cubre al pescado. Guarda los trabajos de arte. guarda todo lo que tenga color.
Charlie, guarda los crayones, por favor. Las grandes ideas son fruto del trabajo y la planeación, pero claro, a veces nos llegan de pronto. Eso, linda.
Cubre los pájaros y escarabajos rápido, rápido. Creo que ya viene. La última vez olvidaron qué debían hacer.
No hablen si no lo pide ella. No se rían, no sonrían. No piensen muy fuerte.
O mejor no respiren. Buenos días, directora. Buenos días, directora.
Sentados. Jamás he podido entender por qué los niños son tan desagradables. Es la maldición de mi vida.
Son como insectos. Castigada. Hay que deshacerse de ellos lo más pronto posible.
Mi idea de la escuela perfecta es una en la que no haya niños. Ninguno, ¿verdad, maestra Miel? Ahora tú párate al frente.
¿Estás bien? La próxima vez que te diga que vacíes tus bolsillos lo harás más rápido, ¿verdad? Sí, señorita.
Maestra Miel, es lo más interesante que ha hecho hasta hoy. [Música] ¡Ay! Siéntate, gusano repugnante de alcantarilla.
Gracias, señorita. Levántate. Deletreas.
La maestra nos enseñó a deletrear una palabra grande. Dificultad. Tú no podrías deletrear dificultad aunque te fuera la vida en ello.
Nos enseñó con un poema. Un poema. Qué lindo.
¿Y qué poema se puede saber? Señora D. Señora I.
Señora F i C. Señora U. Señora L.
Señora T a D. Ya. ¿Por qué todas son señoras casadas?
Señora D, señora I, está enseñando ortografía, no poesía. [Música] Les juro por Dios que no entiendo por qué los niños tardan tanto en crecer. Creo que lo hacen a propósito para molestarme.
[Música] ¿Qué pasa? Vamos, hablen. Ya hablen.
Tengo más sentido del humor que el vecino. [Música] Una serpiente. Ay, qué horror.
Una serpiente. ¿Quién trató de envenenarme? ¿Quién?
Ah, Matilda. Lo sabía. Quería decirle que es un tritón, no una serpiente.
¿Qué dijiste? ¿Qué es un tritón, señorita? De pie, rápido, saco de podredumbre.
Tú hiciste esto, ¿verdad? No, señorita. ¿Actuaste sola o tuviste cómplices?
Yo no lo hice. ¿No te gustó el agujero, verdad? ¿Quisiste vengarte?
No, pues yo te voy a arreglar, niña. ¿Por qué, señorita? Pues por esto, pequeño bodrio.
Ya le dije que yo no fui. Pues aunque no lo hayas hecho, te voy a castigar porque yo soy grande y tú pequeña. Yo estoy bien y tú estás mal y no vas a poder cambiarlo.
Eres mentirosa, taimada y tu padre es un timador de un pillo, uno de los entes más corruptos en la historia de la civilización. ¿Me equivoco? Nunca me equivoco.
¿Ves el salón? ¿Ves todo esto? Aquí solo mando yo.
[Música] [Música] [Música] [Aplausos] Tú no me moví. Tú hiciste esto. Pero, ¿cómo pudo haberlo hecho ella si estaba ahí sentada?
Voy a vigilarte y a todos ustedes cuando doblen la esquina, cuando vayan a sus gavetitas por sus apestosos abrigitos, cuando vayan saltando al comedor, estaré vigilándolos a todos ustedes y en especial a ti. Ay, ay, amor, qué susto, ¿verdad? Gracias por no decir.
Somos amigas, ¿no? Que se asusten, solo hagan lo que ella les dice. Pórtense bien, por favor.
Bueno, ahora voy a limpiar y luego les daremos de comer a los pájaros. ¿De acuerdo? Voy en un momento, maestra.
Sí, Matilda. Maestra, yo lo hice. ¿Hiciste qué?
que se cayera el vaso. No, cielito, no dejes que esto te haga sentir culpable. No fue nadie, fue un accidente.
Lo hice con mis ojos. Mire, se lo muestro. Es bueno que te sientas fuerte.
Mucha gente no siente ninguna fuerza. Voltéate, vaso. Voltéate, voltéate, voltéate, por favor.
Voltéate. Cálmate, Matilda. Si fui yo, maestra Miel.
Casi siempre nos pasa a todos que podemos hacer algo y cuando queremos mostrarlo ya no. O a veces decimos que algo está descompuesto y cuandoamos sal, esto no es así. No sé, tal vez ya estoy cansada.
Matilda, ¿te gustaría ir a mi casa hoy en la tarde? Me encantaría, maestra miel. Bueno.
Ay, maestra Miel, fue tan divertido. Me causa tanta gracia cuando me acuerdo. Di cómo bailaba.
La verdad es que yo estaba muerta de miedo. Pero sí me cree, ¿verdad? Pienso que tú debes creer en los poderes que sientes dentro de ti.
Cree con todo el corazón. Esa es la casa de Tronchaturo. ¿Por qué hay columpio?
Una niña que yo conozco vivía ahí. Ella era muy feliz de niña y cuando tenía 2 años murió su mamá. Su papá era doctor y necesitaba alguien que cuidara su casa.
Así que invitó a la hermanastra de la mamá a vivir con ellos. Pero ella era una persona mala que la trataba muy mal. Troncha toro.
Sí. Y lo peor, cuando la niña tenía 5 años, murió su padre. ¿De qué murió?
La policía dijo que se había suicidado. ¿Por qué hizo una cosa así? Nadie sabe.
El final es más feliz. encontró una cabaña, se la rentó a un adorable granjero por 50 al mes y la cubrió de asaleas. Lantó cientos y cientos de flores silvestres, dejó a su tía y al fin tuvo su libertad.
Me alegra. ¿Sabes por qué te lo cuento? No, porque tú tienes una familia que no sabe apreciarte, pero un día todo será diferente.
[Música] Vamos adentro por galletas. Sí, vamos. Bueno, es la cabaña de la historia.
Sí. Y esa niña es usted, así que no. Sí.
Y Tronchat Toro es mi tía. Cuando dejé la casa, la de mi tía, dejé todos mis tesoros. Tesoros.
Fotos de mi madre y mi padre y una bella muñeca de porcelana que me dio mi mamá. Ly la llamaba. ¿Quieres leche?
Sí, por favor. ¿Por qué no se va? Lo he pensado mucho, pero no quiero dejar a mis niños.
Y si no puedo enseñar, no tengo nada más. Es muy valiente, maestra. No más que tú.
Creí que los grandes no tenían miedo. Al contrario, los adultos temen igual que los niños. ¿Y Tronhatoro, ¿a qué le tendrá miedo?
[Música] Ahí está. [Música] Cabalina. [Música] Vete, vete.
Tiene miedo vete de aquí a los negros. Es muy supersticiosa. Vete.
Wow. Ah. [Música] Pobrecito.
No le hizo daño. Eso espero. Vamos por sus tesoros.
No, Matilda. Ya se fue. Venga, [Música] Matilda.
Maestra, [Música] muévete pedazo de chatarra. sea porquería. Muévete.
Mi casa. Por Dios, ahí estaba el retrato de mi papá. Quien haya pintado a Tronchat Toro tenía estómago fuerte.
un fuerte estómago. [Música] Vámonos. Los chocolates de mi padre.
Después de cenar tomaba un chocolate, lo cortaba y siempre me daba la parte más grande. Al morir él, tronchatoro los contaba y no me dejaba tomar ni uno. Ella se ponía un chocolate en la boca y decía, "Ricos para un niño.
[Música] Tome uno. No lo notaría. ¿Dónde está Lizy?
Arriba, Matilda. Asustaste. Camina.
Camina. Maledita basura. Esta es mi recámara.
Ahí está el cuadro. ¿Cómo se llamaba? Magnus.
Yo le decía rey Magnus y él me decía borreguita. No creo que se haya suicidado. No, ni yo.
Ese es Lizycera que venga en este momento y con otro auto. Claro que sé que es un desistimiento tramposo indecente. Voy a demandarlo.
Voy a cerrarle el teatrito. Voy a tomar esa porquería que me vendió y a ponérsela de corbata. Cuando termine con usted no va a servir ni de trapeador.
¿Ya qué? [Música] [Música] Nos escondemos, señorita. Sí, sí.
Ve, ve por el corredor, baja y sal por la cocina. Yo la distraeré mientras tanto. ¿Quién está en mi casa?
[Música] Sal y pelea como hombre. [Música] Ah. [Música] [Música] [Música] Allá voy.
Ha. [Música] [Música] [Música] He. [Música] [Música] Ah.
Ah! Ah! [Música] Ah!
[Música] Vámonos. [Música] [Música] Vamos por allá. Hoy se van a morir algunas ratas, ¿eh?
[Música] Ah. Ah. Dios, mi corazón sienta como late.
Tuve mucho miedo. Ven, vámonos. No deberían dejarla tratar así a la gente.
Alguien tiene que darle una lección. Sí, lo sé. Esperaremos a que vuelva a salir y vamos por su muñeca.
¿Qué es? Un chiste. Ven acá, Matilda.
Prométeme que nunca vas a volver a esa casa. Lo prometo. De acuerdo.
Vámonos. [Música] Y llegamos a la casa con 2000 en la bolsa y los lanzamos todos al aire y nadamos en ellos como donoso el pegajoso. ¿Te gusta ese programa?
Me encanta. Así era antes. Ahora tiene dinero en todos los bancos del planeta y me da un centavo.
Matilda. Él es Bob y él es Bill. Son policías.
No son policías, son vendedores de lanchas deportivas. Sens le muero de hambre. Hola, Harry.
¿Quiénes son estos? ¿Qué es aquí? Un centro social.
Largo, largo de aquí. Yo trabajo todo el día y cuando vengo estás con dos pelmazos con facha de bailarines. Son policías.
Ah, conoce el tiempo compartido. Largo. Ah, no me dejas hablar con nadie.
Estoy en una jaula. Necesito hablar con alguien que no sean esos estúpidos niños. Ah, sí.
Y yo no tengo derecho a llegar y encontrársela en la mesa sin tener que aguantar a dos desnudistas con ropa. Harry, ¿qué quieres? Grítame más.
Ya cállate y déjame en paz. Grítame otra cosa. Gritarte.
Voy a darte unas buenas nalgadas, niña. ¿Qué tengo que hacer para que me respetes? Voy a darte una buena selva como no te la han dado nunca en la vida.
No hay tu burla. Me voy a Oye, abre, abre la puerta, ábrela. A ningún niño le gusta que le griten, pero fue justamente la alaraca de Harry lo que dio a Matilda la clave de su poder.
Para liberarlo, solo tenía que practicar. [Música] Mentirosa, ¿qué tienes pasmadas? Hoy listo, tu tonta.
Otra manzana que se echó a perder. Creo que esa niña está mal. Yo estoy bien.
Tú estás mal y no podrás cambiarme. Eres Warwood y quiero que actúes como tal. [Música] Oh oh oh oh oh.
[Música] Little pretty come on to me. [Música] [Aplausos] [Música] para ustedes muñecas preciosas que gozan esta hermosa soleada tarde de domingo. Música para que sonría.
No necesitamos una orden de cateo. No, este está frito. Viendo la cinta en la corte, lo pondrán en la sombra.
Todas esas deben ser las refacciones robadas. Tú has grabado toda la semana. Déjame manejar la cámara un rato.
No sabes usarla, sabes que es zoom, que es balancer, sabes ajustar el foco? Puedo hacerlo. Además, ya me toca.
Sí, para que la eches a perder. No la echaré a perder, por favor. Alguien va a tener muchos problemas aquí.
Ya llegó la pequeña. No tienes que estar en la escuela, niñita. Espero que tengan orden de registro.
Según la Constitución que tienen en la biblioteca, si no tienen, pueden perder su trabajo e incluso ir a la cárcel. Tu padre es quien va a ir a la cárcel. Y tú, Damita, a un orfanato.
Si cooperas, veremos que sea uno bueno. Donde haya comida y cucarachas muy pequeñitas. ¿Qué dices?
Un delito más. Su auto se va a pasar una señal de alto. [Música] Así dio tiempo a su padre para que entrara en razón.
Pero ahora Matilda quería un pez más gordo, mucho más gordo. [Música] [Risas] Cara de rata. ¿A dónde vas?
A la calle, mi querido. Cara de rata. una zanahoria.
[Música] Así bien, idiota. [Música] Tener poder es tan importante como decidir qué hacer con él. Y lo que Matilda tenía en mente era verdaderamente heroico.
[Música] [Música] [Música] Ven, ven, ven, muñequita. Eso es Lizy. Eso es Lizy.
Ven, ven, ven, ven. Ya casi. [Música] Sí.
[Música] [Música] [Música] [Música] [Aplausos] [Música] [Música] Tranquila, ya, ya. [Música] Oh. [Música] Magnus.
Ah! Ah! Ah!
[Música] Ah! [Música] Ah! Ah!
Ah! Ay! Ay!
[Música] [Música] Maestra, maestra, no va a creer lo que traigo. Ay, Matilda. Matilda.
Ah. Y también esto, el otro me lo comí anoche. Yo voy a dar tu clase de hoy.
Mientras la maestra Miel sufría un ataque de nervios, Matilda estaba haciendo un plan. Está verdaderamente molesta. Su papá, ¿cómo le decía?
Pichoncita, borreguita. De seguro notó la muñeca. Y a ella, tronchatoro.
No, supongo que le decía Agatha. Agata. Ya, el Magnus, ¿no?
Sí, sí. Tal vez pueda volver a la casa y devolver la muñeca mientras ella está aquí. No, no puedo hacer eso.
No hay problema, tranquila. Todo va a salir bien, lo prometo. Prometiste que no volverías a entrar a la casa, ¿recuerdas?
No entré. Estuve en el techo de la cochera y usé mis poderes. Sí, en la cochera con tus poderes.
Ay, necesito pensar. A ver. [Música] Tienes poderes.
Creo que los dominé. Mire esto. [Música] [Música] No más niñita tierna.
Adentro, adentro. Corran. Quiero verlos correr.
Corran. Contra la pared, contra esa pared. Rápido, no impacienten.
Agua y sin tritón. Fórmate. He venido a darles una lección a todos.
[Música] A veces en la vida. Pasan cosas horribles e inexplicables. [Música] Estas cosas prueban nuestro cráter y yo tengo mucho carácter.
Una fila al centro. Rápido, corran, corran, corran y no me impacienten. Ese hueco.
Ustedes se preguntarán de qué estoy hablando. Sí, un niño fue a mi casa y no sé cuándo, no sé cómo, no sé por qué. Señorita, ¿puedo?
No, no puede, pero sí sé que fue un niño. A ver. ¿Saben qué es legal entrar a casa de una persona sin su permiso?
Sí, señorita Tronchatoro. [Música] Derechos, hombros atrás. ¿Alguno de ustedes reconoce esto?
Mm. Vamos a jugar un juego. ¿Quién llevaba un hermoso listón el día de ayer?
y no lo lleva el día de hoy. ¿Saben la respuesta? ¿De quién?
¿De quién es este asqueroso listón? ¿A quién pertenece? Yo me voy a encargar de que el repulsivo edo y babeante liliputense, dueño de este asquerosísimo listón, no vuelva a ver la luz del día.
Señorita, yo fui la que estuvo en su casa anoche. Yo sé que no debía hacerlo. Un día y puedo hacerlo de nuevo, Jenny, ya no tengo 7 años, tía tronchatoro.
Cierre la boca. Tú te pondré en el lugar donde ni los cuervos podrán echar su suciedad sobre ti. Se está moviendo.
[Música] [Música] Dale su casa a mi borita y su dinero. Su dinero y luego vete del pueblo y no te voy aar como tú measte a mí. Es una promesa.
Ah. Ah. [Música] [Música] [Música] [Música] No, no, no.
Señorita tranchao, por favor, no lo tire, no lo tire. [Música] [Aplausos] [Música] Yu [Música] [Aplausos] [Música] [Música] [Música] Ah. [Música] Torre.
Vaya, muchachos, miren esto. Suéltate. [Música] No sabía que podía ser muy interesante.
[Música] [Música] [Aplausos] [Música] No, no, por favor. No, no, ya no. [Música] Y Tronchatoro se fue.
Nunca se volvió a saber de ella, nunca más la oscuridad en la escuela. La maestra Miel volvió a la casa de su padre. Hora del té.
Y Matilda la visitaba constantemente. Usted sabe que el corazón de un ratón late 650 veces por minuto. Vaya.
¿Dónde lo viste? En un libro. Es tan rápido que no suena como latido, sino como un zumbido.
Bajarás niña. Yo te esper aquí. Pero rápido.
Ya, rápido. Matilda. Oye, nos vamos rápido.
Sube al auto, pero deprisa. Llévate las galletas. Anda, pero vámonos ya.
Rápido. A su casa si quiere. No va a haber nadie.
Nos vamos a Wam. Anda, vámonos. Wam.
Sí, papá dejó el negocio de los autos. Yo no quiero irme. Van a ser vacaciones permanentes.
Rápido, hay que llegar al aeropuerto antes que ellos. Me gusta esta ciudad. Me gusta la escuela.
No es justo, maestra miel, no los deje. Al auto, Melinda. Matilda, ¿cómo te llamas?
Quiero quedarme con mi maestra. Pero tu maestra no te quiere. ¿Por qué querría una fe y desobediente niña?
Porque es una niña maravillosa y yo la amo. Adópteme, maestra. Puede adoptarme.
Oye, no tengo tiempo para legalidades. Un momento, papá, tengo los papeles de adopción. ¿Qué?
¿De dónde sacaste esto? De la biblioteca. Los tengo desde que pude sacar copias.
¿Oíste eso, Harry? Solo tienes que firmarlos. Yo sería hijo único.
Ya cállate. No puedo pensar con esas malditas sirenas. ¿Qué opinas, Mima?
Eres mi única hija, Matilda, y nunca te comprendí, pero ni un poquito. Tienes pluma. Ven, gracias.
Y como primer gesto noble hacia su hija, los firmaron la adopción. Y aquí y aquí. Ya.
A ver, a ver, date vuelta. No nos van a pedir pensión ni nada de eso, ¿verdad? No, tenemos todo lo necesario, no se preocupe.
Bueno, toma y adiós. Adiós. Harry y Cia se fueron y todo lo infeliz que había sido el pasado lo tuvo de feliz el presente.
[Música] La maestra Miel se hizo directora de la primaria Pachurralos, que tuvo que añadir un dormitorio porque los niños no querían salir y Matilda descubrió para su sorpresa que la vida puede ser divertida y decidió disfrutarla tanto como fuera posible. Después de todo era una niña muy inteligente. [Música] [Música] La parte más feliz de la historia es que Matilda y la maestra Miel tuvieron lo que siempre desearon.
una familia amorosa. Y Matilda nunca tuvo que volver a usar sus poderes. Bueno, casi nunca.
[Música] Llámenme Ismael. Hace algunos años, no importa cuántos exactamente, con muy poco o nada de dinero en mi bolsillo y nada en particular. [Música] Dani de Vito, Ran, David, Pur y Mar Wilson como Matilda.