sean sobre ti, sobre los tuyos en este día que el Señor nos concede tener. Hoy es un muy buen día para clamar, un muy buen día para eh ponernos delante del Señor. Así que ahí tú es que estás conmigo, eh, pues ya tú sabes, conéctate, eh, conéctate, conéctate, corre, llama a alguien, invita a alguien, porque ya comenzamos, ya arrancamos y estamos aquí activos.
Así que es importante que en este día eh pongamos nuestras vidas en las manos del Señor. Así que comparte, dale like, comenta. Estamos transmitiendo a través de nuestro canal de YouTube, Pastora Judith Girirón desde República Dominicana, Quisquella, la bella.
Y eh en este día vamos a seguir con nuestra serie Gusanos del alma. Pero antes vamos a hacer algo muy importante y necesario en este momento y es clamar, orar. Así que danos el chance antes de darte la palabra.
Necesitamos clamar. Hay una urgencia por el clamor. Hay una necesidad por clamar.
Así que te estás levantando ahora o estás viéndolo en algún momento del día, únete conmigo y preséntate delante del Señor y luego hacemos unas cuantas peticiones. Señor, gracias en esta mañana. Gracias en esta hora y en este momento.
Gracias, Señor. Aleluya. Por nuestras vidas, por lo que nos has dado hasta ahora, que es el aliento y todo lo que necesitamos para mantenernos en este aliento.
Hoy venimos delante de ti, Señor, Dios, Padre, creador, poderoso, nuestro amado. Aleluya. Te pedimos en esta hora que despierte nuestros sentidos espirituales, despierte nuestro espíritu para que nos peguemos a ti y venimos de manera voluntaria, Señor, y nos acercamos a ti, aleluya, poniéndonos a cuenta.
Estamos poniendo a cuenta nuestras cuentas contigo, valga la redundancia. Estamos poniéndonos a cuenta. Nos presentamos delante de ti, Señor.
Entramos en este momento en el secreto y al secreto entramos, Dios, sabiendo que nosotros no podemos vivir sin ti. Tú eres el necesario. No, no hay nada más hablando de prioridad.
Tú estás antes de lo primero. Tú estás de lo que comencemos a hacer. Y en esta hora, Señor, nuestras vidas, mi Dios, se acercan a ti.
Aleluya. Tú eres nuestro aliento. Te exaltamos.
y alabamos tu nombre y reconocemos, Dios, todas aquellas cosas que tienes para con nosotros en este mundo. Y Señor, que tu agenda en esta hora sea abierta y nosotros podamos leer la página de hoy en nuestras vidas. Queremos vivir para ti.
Queremos vivir para ti, Señor. Y si hay personas ahí luchando, Señor, porque tienen un un golpe en la fe, quieren, pero no pueden. Te pido en esta hora que seas tú dando la fuerza, porque tú multiplicas la fuerza al que no tiene ninguna, Señor.
las mentes ahí, Señor, que estén levantándose, se pongan a una, que obedezcan al creador, al soplo, aleluya, lo que está dentro de nosotros, que es el espíritu comience a acercarse al Dios que lo hizo, al Señor que lo creó, al Padre que lo anhela. Que mi espíritu grite y clame y anhele estar delante del Señor en esta hora. Alma mía, tienes que alabarle.
Alma mía, tienes que alabar, tienes que agradecer, tienes que exaltar el nombre del Señor. Alma mía, no tienes otro camino. No busques porque no tiene otro camino.
Que nuestra alma reconozca que está necesitada en cada momento y en cada hora de nuestro creador. Señor, así nos ponemos en este día delante de tu presencia agradeciendo a Jesús el sacrificio en la cruz del calvario. Gracias por tu sacrificio y por tu entrega.
Gracias por tanto amor. Gracias por ser nuestro modelo. Gracias por ser nuestra guía, por ser nuestro principio, por ser, aleluya, nuestro guion, por ser el protagonista que no muere, ay, que promete y cumple.
y te estamos esperando. Yo te estoy esperando. Yo estoy anhelando tu regreso, Jesús.
Estoy anhelando tu venida, Jesús. Y en medio del caos, en medio de la necesidad, en medio de un mundo caído, estamos anhelando tu regreso, Jesús. Estamos anhelando tu regreso.
Que pongas, Señor, en cada corazón ahí el anhelo de esperarte. y esperarte es vivir una vida conforme a lo que nos enseña. Espíritu Santo, tú que te has quedado en la tierra y embelleciéndonos por dentro para trabajar en nuestro interior.
Aleluya. Aleluya. Que este día nuestro anhelo por Jesús crezca.
Que este día el anhelo por nuestro Padre crezca. Que este día nuestra fe crezca. Que este día nuestros frutos crezcan.
Aleluya. Que nos separemos de la oscuridad del mal, porque así nos has llamado, Señor, y anulaste toda acta de decreto, Jesús, en la cruz del Calvario que era contra nosotros. Gracias, gracias, gracias, gracias.
En esta hora aprovecho, Señor, bendito el Señor. Presentamos nuestro día, el mío, Señor, de mi familia, de mi casa, de mis hijos, de cada persona ahí conectada. En el nombre de Jesús.
Gloria al Señor. Quiero que también hagamos un clamor necesario. Todos los dominicanos estamos al tanto de aquellos acontecimientos que han estado sucediendo desde el lunes.
Pérdidas humanas a través de un desastre nunca eh sin precedentes en nuestra República Dominicana. y eh entendemos el dolor por el que están pasando esos familiares, la crisis emocional que está eh causando esta situación, la necesidad que hay del pueblo de Dios de clamar. Y esto es algo que lo estamos viviendo todos.
Tal vez no tengas una familia directa o sí que haya eh eh perdido la vida, esté atrapada o o o herida o que haya estado ahí en lo que es la tragedia en el Jets desde eh comienzo de lo que era el lunes, el martes, perdón, el martes 8 de abril del año 2024, una tragedia comenzando la madrugada atrapó a muchos un techo que cayó, sobre todo los que estaban ahí en un momento de de su alegría humana, ¿no? Eh, todos vamos a morir. La diferencia es a dónde vamos cuando muramos.
Y es importante y necesario que nosotros entendamos que ninguno estamos exentos de la muerte, pero tenemos que tomar decisiones en la vida y decisiones que nos acerquen al Señor. Pero esta hora es la hora donde nosotros entendemos la palabra y dice que lloremos con los que lloran. Pero hay algo y una oración que quiero que tomemos en cuenta en este momento y es que dice el Señor en Segunda de Crónicas 7:14, si se humillare mi pueblo sobre el cual mi nombre es invocado y volviere a mí su su rostro y se inclinare y oraré, yo oiré desde los cielos y sanaré la tierra.
Y dice mi pueblo, el Señor nos dice, el pueblo de afuera, el que lo necesita, mi pueblo si se humillar. Y tú diría, bueno, pero yo no estaba ahí. Su pueblo si se humillar.
Y estoy hablando con gente que es pueblo de Dios ahí. Así que es necesario que ahora mismo nosotros entendamos este llamado de Dios y oremos por nuestra República Dominicana, no solamente por esa que aconteció el martes, que es la más reciente y es muy dolorosa. Estamos de luto todos y libre Dios que alguno de ahí levante la mano en contra de alguien porque estaba haciéndolo o no estaba haciendo.
Biblia dice que el Señor sale detrás de una oveja y llora por esa oveja perdida. Y nosotros estamos conscientes de que Dios nos ha dejado para tener dolor por las almas. Que el dedo, este dedo nunca se levante para acusar o juzgar.
Hoy es un día para que nosotros clamemos por el favor de República Dominicana, por porque hay una lista de cosas que nos tocan, nos tocan porque nos las hemos ganado. Nos toca que un ciclón debaste la isla, nos toca que un terremoto la parte en dos, nos toca. Sí, eso es lo que nos toca por el comportamiento, pero la misericordia de Dios nos ha alcanzado.
Así que vamos a orar en esta hora por República Dominicana, por eso que está aconteciendo y también por lo que en agenda debería tocar, por lo que está haciendo República Dominicana y para que la misericordia de Dios interrumpa una vez más en nuestra nación. Así que únete y clama, clama. Ahora mismo clama conmigo a favor de República Dominicana.
Padre, aquí estamos, Señor, orando en oración por nuestra nación, República Dominicana y nos humillamos por República Dominicana. Nos humillamos, Señor, por nuestra nación y por nuestra patria, por Isquella, la bella, hoy hacemos clamor y nos humillamos y venimos, Señor, delante de ti inclinando el rostro, sabiendo, Señor, bendito Dios, que tales cosas tú no quieres que acontezcan a tu creación, porque tú llamas, Señor, llamas e insiste. Pero mientras más llamas, Señor, los seres humanos corremos fuera de ti.
Pero aquellos que hemos venido, estamos reconociendo que tú estás escuchando el clamor de tu pueblo y nos estamos humillando, Señor, por República Dominicana, reconociendo las faltas, Señor, que hemos cometido contra ti como nación, Señor. Las faltas que hemos cometido, Señor, como pueblo, Señor. Renuncio ahora mismo, aleluya, los pecados de mi nación y me humillo por ellos.
Ahora venimos todos humillándonos por República Dominicana. Los pecados, Señor, de los de la delincuencia, los pecados de falta de amor, los pecados, Señor, aleluya, de intolerancia, los pecados, Señor, de muerte, los pecados, Dios, aleluya, directamente contra la tierra, contra la nación, contra la atmósfera, contra ti, mi Señor. Aleluya.
Hemos pecado y oramos como como oró Daniel, Señor. Oramos como oró Nehemías. nos ponemos de frente por nuestra nación e intercedemos, no Señor, desligándonos de lo que ha hecho nuestra nación, sino sabiendo que somos parte de la misma tierra.
Y pedimos, Señor, que sane nuestra tierra, sana nuestra República Dominicana, sana nuestra nación, sana, Señor, la juventud se está yendo por un por una esquina, se está yendo, Señor, hacia la delincuencia. Se está yendo, Señor, hacia tantos atracos, tanta violencia, Padre. En esta hora nos humillamos, nos humillamos, Señor, por aquellos padres que hemos dejado de de hacer presión para que nuestros hijos, Señor, se acerquen a ti.
Nos humillamos, Señor, nos humillamos por aquellos, Señor, padres que han dejado a sus familias por por sus deseos personales. Nos humillamos, Señor, y te pedimos perdón. Aleluya.
Te pedimos perdón por aquellos, Señor, que se han ido tras el dinero, las ganancias, los balaán, Señor, que han vendido los mercaderes, Señor, de tu palabra. Nos humillamos, Señor, por nuestra nación. Nos humillamos por las mujeres que han dejado su rol, han dejado su papel por seguir una una corriente, Señor, feminista que la te ha ayudado, que las ha dicho que renuncien a lo que es mujer.
Nos humillamos ahora. Nos humillamos en esta hora como nación. Nos humillamos como pueblo, Señor, y venimos delante de ti inclinando el rostro, inclinando, Señor, nuestras vidas, diciéndote, Señor, que reconocemos que te hemos faltado, que te hemos fallado, que hemos violado tus preceptos, que te hemos alejado, hemos alejado, Señor, de tu rostro, pero aquí estamos.
El remanente de República Dominicana, aquí está, Señor, aleluya, el retoño de República Dominicana. Y aunque seamos poquitos, estamos clamando por nuestra nación. Estamos clamando por cada una de esas familias que perdieron un ser querido, Dios mío, en esta tragedia del martes, Señor, en Jetsé.
Estamos orando, Señor, por los que sobreviven, para que tú, Señor, en tu misericordia y en tu bondad, esto, Señor, este mal, esta, esta penumbra, esta tristeza, Señor, sea la oportunidad para ellos venir a ti. Clamamos por sus almas. Clamamos, Señor, por este luto nacional que está arropando, Señor, a muchas casas de nuestra nación.
Padre, la muerte se ríe en República Dominicana y te pedimos en esta hora, Señor, que la hagas hacer silencio, que salga victorioso y que lo que estamos entendiendo lo que está aconteciendo, vengamos a ti. Vengamos a ti y hagamos el trabajo que nos toca hacer. Te presento esta oración, Señor, y la dejo en tus manos.
Y oro, Señor, por cada persona ahí conectada, por su salud, Señor, para los que están enfermos. Tú eres el Dios que sana, tú eres el Dios que restaura, tú eres el Dios que para ti no hay imposible. Por favor, sana, sana cuerpos, sana vidas en el nombre de Jesús.
En el nombre de Jesús, en el nombre de Jesús. Áreas afectadas, Señor, sánalas en el nombre de Jesús. Gracias, mi Señor.
Y sellamos esta oración en el nombre del que vive y reina por los siglos de los siglos. Rey de reyes, señor de señores, en el nombre de Cristo, en el nombre de Jesús. Amén y amén.
Gloria al Señor. Permítanme. Dios bendiga.
Qué bueno que están ahí conectados. Por favor, comparte, comenta. Aleluya.
Y vámonos con el gusano en este tiempo que nos queda. Aunque hemos comenzado puntual, es necesario que clamemos. Es necesario que todo el que está ahí presente entienda que el pueblo de Dios tiene que humillarse a favor de nuestra nación República Dominicana.
Si hay alguien que está ahí de de otro país conectado, República Dominicana necesita la oración. Necesitamos ir a las calles, necesitamos hacer el trabajo. Hay una crisis mundial, pero hay una crisis nacional también.
Hay una agenda que usted sabe cuando uno compra una cosa y le toca. Hay cosas que nos tocan por el camino que ha tomado la nación y Dios en su misericordia ha desviado cada una de aquellas cosas que que que por derecho nos tocan, no nos tocan cosas bonitas porque no nos hemos comportado a la altura, pero Dios está mirando su pueblo, está mirando el remanente y estamos orando, clamando y también eh eh trabajando para que esas ovejas perdidas vuelvan a redir. Eh, el Señor es el Dios de la misericordia y con la misericordia de Dios nadie se puede meter, ¿no?
Dios es soberano, él hace lo que él quiere. Y en este día vamos a ver una un gusano del alma. Y recuerde que estamos hablando de aquellas cosas que aceleran la putrefacción, aceleran eh la muerte.
Y cuando un alma está seca, un alma está sin sentido, un alma está sin vida, es evidente en su diario andar. Gloria al Señor. Oramos por aquellas familias que están teniendo situaciones difíciles.
Oro por mis vecinos. Oro. Ora por tus vecinos.
Vamos a tomarnos este tiempecito antes de arrancar otra vez. Por favor, ora por tus vecinos. Oro por mis vecinos en medio de una de un conflicto y una situación actual.
Señor, oramos, Señor, por nuestros vecinos. Oramos, Señor, por mira que hemos levantado célula en los hogares pensando en nuestros vecinos, pensando, Señor, en aquellas cosas que tú quieres trabajar en ellos y de los que lo quieres librar. Padre, los presentamos en el nombre de Jesús.
Ahora, todo lo que está eh eh bendito el Señor fuera de orden, te pido en el Señor, te pido, Señor, que vengas ordenando, toca corazones, Señor, y aquellas cosas no gratas que están sucediendo. Te pido, Señor, que por el remanente que está clamando ahora, Padre, eso se vuelva para bien. Sabemos que para los que te aman, Señor, y te siguen, pero pedimos, Señor, que en medio del día oscuro brilla tu luz.
Brilla tu luz, Señor. Brille tu misericordia. En el nombre de Jesús, oro por mis vecinos cercanos.
Padre, da ahora sabiduría, da paz, da, Señor, convicción de acercarse a la fe y aprovechar los momentos para acercarnos a ti. En el nombre poderoso de Jesús. Amén.
Amén. Bien, vámonos al gusano de hoy. Decíamos que el gusano del alma es ese que provoca que recuerda que el alma es la tenedora de la vida.
El alma es lo que eh se hace. El alma el alma es eterna. El alma no fallece.
Lo que termina aquí en la tierra es el cuerpo que se vuelve polvo otra vez. Pero dentro de nosotros está el espíritu y está el alma. El espíritu vuelve a Dios porque es de él.
fue ese aliento que él respiró sobre el hombre al crearlo. Y cada vez que nosotros nacemos, somos engendrados, él pone su soplo en en esa vida. Por eso hay vida desde la concepción.
¿Por qué? Porque ya su soplo está en ese en esa concepción. Yo veía en estos días pasados cuando un óvulo es fecundado por un espermatozoide, despide luces y er es una maravilla cuando yo vi en en cámara lenta la luz que despide un óvulo que es ya fecundado por un espermatozoide, comienza a brillar, comienza a cambiar de colores y eso significa que en ese mismo momento un soplo, el soplo de Dios entró en esa concepción, el soplo de Dios.
Bien, entonces hay vida desde la concepción. Por eso nosotros los creyentes en el Señor, cristianos, hijos de Dios, no consideramos en ninguna causal el aborto, porque hay vida desde la concepción y si Dios sopló ahí, algo él va a hacer y algo él está haciendo, ¿no? Que el que el niño viene con defecto, hay vida y hay soplo.
Así que no se le olvide eso nunca, no que la causal, ninguna causal, porque el que dio la vida solamente él puede quitarla. Nosotros no tenemos ni el derecho y no tenemos tampoco eh la posición para decidir o apoyar termine una vida. Y el alma entonces que es esa contenedora de la vida, tienes tus carácteres, emociones, tiene los sentimientos, tiene tu voluntad, ese libre albeldrío, tiene el área de la mente con lo que tú piensas, con lo que meditas, con lo que crees, con lo que eh eh procesa.
Bien, todo eso está en el alma. Es como el cajón donde están todas las cosas y los compartimientos. Y al lado también está la voluntad.
Bien, todo eso está dentro del alma. Entonces, en esas tres áreas del alma se puede infectar, porque cuando se nos infectan por un gusano que corroe nuestras emociones, nuestros pensamientos también están dañados, también soen. ¿Por qué?
Porque como tú sientes piensas bien y como piensas sientes. Hm. Tal es el hombre, tal es su pensamiento, dice el proverbio.
Entonces, un gusano que infecte el los sentimientos, sus emociones, infecta también el la mente. Un gusano que infecte la mente infecta también los sentimientos. Es un enlace, no puedes dividirlo.
Y infectado estos dos también infecta tu manera de decidir, tu voluntad. Entonces es importante que nosotros entendamos, dice la palabra en el libro de Proverbios 4:23, "Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón porque de él mana la vida. " Entonces, hay que guardar el corazón.
Pero dice Romanos 12:2, "Renovadoos, pues, vuestro entendimiento para que pueda reconocer cuál es la buena voluntad de Dios agradable y perfecta. " renovar el entendimiento, está hablando de de renovar la mente. Y también dice la palabra del Señor, gloria a Dios, que Jesús le dijo, "Hágase tu voluntad y no la mía.
" Para nosotros poder aprender que la voluntad de Dios, "Dios mío, el hacer tu voluntad me ha agradado", dice el salmista. Entonces, estamos viendo que no solamente tenemos que cuidar un área, hay que cuidar las tres áreas, porque una infectada daña las tres y si sanamos una, hay también que sanar de manera eh eh independiente a cada una, porque usted no me puede decir que eliminó todos los gusanos de los sentimientos y de las emociones y ahí arregló todo eso, sino trabajó en la mente que comenzó a guardar en su bacob de mente inconsciente y subconsciente. para para guardarlo ahí en la posteridad, porque se sintió hoy, comenzó a guardar aquellas cosas que te hacen comportar y tomar decisiones conforme a como el cerebro guardó que se sentía.
Hm. Entonces, importante, así como estamos tomando tiempo en esta hora de enseñarte sobre los gusanos que pueden afectar el alma, tú puedas entender que una vez reconocido el área que se infectó, hay que trabajar con las tres áreas tenedoras en la en la contención de la del alma, que son estas tres de las que te estamos hablando. Cada vez que mencionamos un gusano, estamos tratando también por la palabra de enseñarte aquellas cosas que puedes hacer.
para exterminarlo. Bien, esta mañana vamos a estar trabajando Génesis 4:38 en el gusano de la envidia. Sí, estamos hablando en el gusano de la envidia.
Y dice Génesis 4:3 al 8, "Y se y se ensañó Caín en en gran manera y decayó su semblante. " Escuche bien, la palabra dice que Caín le entró un malestar que le hizo cambiar hasta la forma de él verse. entró un malestar emocional porque él se sintió en en el gusano del martes rechazado.
Y cuando él sintió cuando se sintió rechazado porque no hizo lo correcto y ese rechazo, ese gusano comenzó a corroer todo su ser, se dañaron sus sentimientos y sus emociones en contra de su hermano. Hm. y su mente comenzó a recrear cómo exterminarlo.
Y sabe lo que hizo su voluntad, lo hizo. Usted está conectando conmigo en esta mañana lo importante que es reconocer un gusano del alma. Caín tenía envidia y en esa historia que estamos viendo expresiva que pone al desnudo descubierto lo que es capaz de producir la envidia en el corazón de una persona, lo azote que es capaz de producir la envidia.
Cuando la envidia posee una mente, cuando posee un un una voluntad, cuando posee unos sentimientos, este gusano es terrible. Y esta historia que está en Génesis habla de dos hermanos que no había más en la tierra. Ya eran los únicos dos hermanos sobre la faz de la tierra.
Había un canto viejo que yo escuchaba en mi adolescencia y decía, nacido de nacidos de mujer. Bueno, nacidos de mujer, los dos primeros niños que la tierra vio nacer y los dos primeros hombres que también el planeta vio crecer. El más grande, Caín, y el más pequeño.
A ver, nacidos de mujer, bastantes parecidos, pero de distintos pensar, por sendas diferentes decidieron caminar el pequeño hacia el bien y el más grande hacia el mal. Entonces, Abel se reconoce lo que hizo Abel. Sí, porque Abel tenía un corazón noble, pero Caín Caín se ensañó y dejó que este este gusano poseyera sus emociones, sus sentimientos y su mente.
Sabemos cómo Dios se complace ante un hijo y una hija de fe. Pero también sabemos el desagrado que el Señor presenta ante la envidia y todo lo que pueda hacer en contra de lo de Dios, la acción de la carne que nos hace separar del Señor. Entonces, el inicio habla en en Génesis, retrata ese texto que nosotros leímos, el interior de lo que había en el corazón de Caín.
Pero ciertamente el Génesis habla del hombre y el hombre, mire, Dios ama el producto del esfuerzo del hombre. El hombre también eh cuando se esfuerza a veces cree que que él es merecedor de todo y que su que por sus méritos y por sus esfuerzos se gana todas las cosas, ¿no? Amados, nosotros tenemos que entender que si lo que hacemos lo hacemos porque Dios no lo permite hacer y él nos da la fuerza.
Hm. Porque si usted se enferma, Dios sigue sosteniéndolo. Ah, pues no son tu fuerza.
Hm. Si usted se le usted le quitan el trabajo y sigue viviendo y Dios lo sigue sosteniendo, ah, pues no es por tu trabajo. Entonces, nosotros tenemos que entender que solamente por los méritos de Cristo nosotros estamos vivos y de pie.
Entonces, podemos decir entonces concretamente que la primera sangre que se derramó en la tierra, señores, fue entre hermano. Dios mío, pero santo Dios, la envidia hizo que la sangre de un hermano se derramara. Mire si este gusano, recuerden que le dije que íbamos a ir viendo es gusano en ascenso.
Mire si este gusano es uno viejo, dos peligroso. Ese gusano hizo hizo hizo del corazón de Caín una presa y provocó desde este gusano infectar la vida de este muchacho, que él acabara con la vida de sus manos. Entonces, la envidia es destructora.
Sí, sí, póngalo ahí. La envidia es destructora y la envidia es considerada por Dios como una plaga, como un gusano de la peor especie. Es uno de los gusanos de la peor especie, la envidia.
Entonces, Proverbios 27:4 dice, "¿Quién podrá sostenerse delante de la envidia? " Oiga esto. ¿Usted sabía eso?
¿Quién podrá sostenerse delante de la envidia? Por eso es importante en este día que nosotros reconozcamos cuando estamos haciendo cosas por envidia, cuando estamos comprando cosas por envidia. ¿Lo necesitas o fue que se lo viste a alguien y ya tú quieres sin necesitarlo, ¿qué pasa?
Por eso nosotros somos exhortados a que a permanecer alejados de esa terrible influencia de la envidia. Nosotros tenemos que no es no estamos exentos ninguno de sentirla. Ahora sí podemos salir corriendo.
El Señor se lo dijo a Caín en el Génesis 4:7. Mira, en la puerta está el pecado, está la envidia, está la situación que te está amenazando, pero de la puerta tú puedes devolverlo. Y nosotros tenemos que entender que nosotros no podemos, tenemos que alejarnos de esa influencia.
Y no tengas envidia, dice Salmo 37, mi salmo favorito, no tengas envidia de los que hacen iniquidad. Sí, no te impacientes, comienza el salmo, no te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. No tengas envidia, no lo anheles.
Asa dice en el salmo 70 y 70 y algo, creo que 76, si no me equivoco, por poco y se deslizaron mis pasos. Cuando yo vi que yo aquí fajado en el templo todo el tiempo dedicándole mi vida al Señor, guardándome y el que no se guarda prospera, me dio envidia, dice él, y por poco se deslizan mis pasos. ¿Por qué?
Porque yo estoy viendo que estos tigres, esta gente también y yo estoy aquí hasta pasando hambre y le dediqué mi vida al Señor. Envidia mata. Hice una frase secular que la envidia mata, pero es verdad, mata.
Mata al poseedor y al que el otro está eh envidiando el corazón. Entonces, Proverbios 14:30, te te estoy dando cita, estoy dando Biblia. Comamos Biblia hoy.
Proverbios 14 30, perdón. El corazón apacible es vida de la carne, más la envidia es corona carcoma de los huesos. Y ese es el verso clave para que usted entienda que la envidia es un gusano del alma.
Lo carcome, lo corroe. Qué contraste. Mire, dice apacible.
El corazón apacible es vida. Hm. El corazón noble, el corazón que se desprenden.
Yo hice, yo creo que también el Señor eh quiere que usted ponga en práctica cosas que pueden eliminar de su corazón el envidiar. Bien, vamos a hablar de un poquito de ellas al final, pero en ese contraste, mire, el contraste, el día y la noche, hay contraste entre la luz, las tinieblas, entre lo bueno y lo malo. Así también es el corazón.
Según según lo que leímos aquí, sea bueno o envidioso. Si no prevenimos es porque nuestra carne mora un germen de la envidia y otras enfermedades nocivas que debilitan el alma y la matan. ¿Para qué?
Para alejarla de Dios. Hoy es un día para examinarnos. La envidia puede ser causa.
Anote. ¿Por qué puede venir la envidia? Causa de la poca prosperidad espiritual o de la ruina de una o de la ruina de una comunidad.
No hay dinero y es que te envidia al rico. No hay comida, es que te envidia. No, una cosa es necesitar y otra es envidiar.
Cuando usted sabe que necesita algo, usted trabaja por eso. Pero cuando usted envidia, usted quiere lo que tiene el otro. No, no, pero qué fuerte.
Corinto no era un modelo de iglesia. Y Pablo eh habla a la iglesia de Corinto según el pensamiento de Dios, porque no estaba perfecta, no era correcta. Y aunque antes fue un modelo de iglesia, aunque antes fue un modelo de de para que nosotros aprendamos a realizar ajustes, de hecho es un modelo para que nosotros nos veamos y digamos, "Bueno, así dice el Señor que no podemos.
" Entonces, en medio de este tiempo dice que él lo tenía todo, pero Corintios 13 dice que no tenía amor, que si no tienes amor de nada te sirve. Usted es una persona que hace ruido y cuando nosotros no tenemos amor, lo que hacemos es bulla, ruido, escándalo. Y es necesario que nosotros entendamos qué es amor.
Usted va al libro de de de Corintios 13, la preminencia del amor. Está diciendo lo más excelente del amor, el más alto grado del amor. y dice, "Bueno, es que si yo no tengo amor y yo doy comida y yo hablo en lengua y yo digo esto y hago lo otro y no tengo amor, de nada me sirve.
" Y comienza a describir, "El amor no está ansioso, el amor no tiene envidia. " Ay, mi madre es fuerte. Dice, "Ah, pero yo no tengo amor.
" Yo no sé, pastor, explíquemelo. Son sentimientos. Los sentimientos se desvían.
Usted tiene que como el niño que usted está corrigiendo, darle pau pau y volverlo a poner en el camino. Así son nuestras emociones. Entonces, hay que hacer ajustos, hay que hacer ajustes, señor, en este tiempo.
Hay que hacer ajustes. Segunda de Corintios 12:20 también habla de, a ver si puedo leérselo. Bueno, no lo tengo, pero usted lo busca en la segunda carta.
Corintios 12:20. habla y teme de no hallarles como querría y que haya entre ellos contienda, envidia, ira, etcétera. Eso usted lo busca en segunda de Corintios 12:20.
Pablo dice, "Dios mío, y así es que ustedes están aquí yo estoy viendo contienda y en Gálatas capítulo 5 o 17, dentro de la lista de la obra de la carne, ahí está ¿Quién? Ahí está el gusano de la envidia. Gusano se le olvide.
sentimiento gusano porque infecta y daña. En Gálatas 5:21 dice que esta es una de las obras de la carne que debe dejarse si nosotros somos una nueva naturaleza. Así que si usted está llamado a ser una nueva naturaleza, lo está intentando o ya es, usted tiene que entender que la envidia no puede ser parte de usted, que es un gusano, que es un gusano que corroe.
Primera de Pedro 2, del 1 al 2. El envidioso es manifiesto a todo. Aún el hombre animal discierne la envidia en sus semejantes del Señor Jesús.
También Marcos 15 10 del Señor Jesús, dice Pilato lo siguiente, conocía que por envidia le había entregado. Oiga eso. Pilato mismo conocía que fue por envidia que a Jesús lo entregaron.
Ay, Dios mío. La envidia te hace entregar lo de Dios de que está en ti. Sí.
te hace en ven, no, pero Dios, ¿cómo lo explico? La envidia te hace que Cristo que muere en ti, que es parte de ti, usted lo entregue para que lo crucifiquen otra vez. Eso hace la envidia.
Entonces, eh es nosotros tenemos que entender en esta hora que en todas las manifestaciones de la vida, en toda la envidia ocupa un lugar, un lugar destacado, de hecho, entre todo lo malo. No vaya usted a creer que buena. Ay, tengo una envidia buena.
No, eso no se llama envidia, eso se llama admiración. Usted no puede confundir envidia con admiración, porque Pablo dice, "Sed imitadores de mí como yo de Cristo. " Yo no estoy envidiando a Pablo, yo estoy imitándolo porque lo que él está haciendo es bueno y yo tengo admiración por lo que él está haciendo.
Envidia es que yo lo quiero para mí quitárselo a él. La envidia no pretende en multiplicar lo que el otro tiene, sino en quitárselo. ¿Usted está comprendiendo?
Si alguien ahí me regala y busca la definición alguna etimología de envidia, yo se la leo ahora mismo. Eclesiastés 4:4 habla de lo que dice. He visto así mismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo.
La Biblia no, pero como dicen los muchachos, la Biblia es la para, ¿no? La Biblia, la Biblia tiene todo lo que nosotros necesitamos entender y nos está diciendo en este día, cuídate de la envidia. Entonces, eh la envidia es parte de una vieja naturaleza y solo trae muerte.
Bien, solo trae eso. Entonces, Eclesiastés 96. Pero los muertos nada saben.
También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya. Nada más cuando se le entra la envidia a un envidioso, la muerte que la termina. Oiga, pero hoy velemos y oremos a Dios para que no seamos jamás alcanzados.
Y sí está siendo tocado por ese gusano, extirparlo ahora mismo por esa ese gusano terrible, un gusano destructor de la actividad divina de los santos, un gusano destructor de las buenas relaciones. Bien, entonces con Cristo, me encanta Gálatas 2:20 dice, "Con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí. Y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Anote eso en su vida. Gálatas 2:20, Romanos 6:7. Porque el que ha muerto ha sido justificado del pecado, pero cuando nosotros vivimos en Cristo, somos vivificados en él.
Entonces, son verdades que nosotros tenemos que entender, cuya realización práctica somos. Nosotros somos responsables. Somos responsables y tenemos que entender que la envidia tiene su recompensa o su paga, no es buena, pero si usted se mantiene en lo de Dios, usted tiene una recompensa que le dará gozo, porque usted va a estar cerca del Señor.
Romanos 8:13. Y es necesario individualmente porque nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo. También segunda de Corintios 6:16.
habla de este tema y tenemos que saber que la dignidad de la persona, la dignidad de la persona de la persona de Cristo, nuestro Señor, que por gracia no tuvo en poco hablar con nosotros y en nosotros, con nosotros, en nosotros y por nosotros. se acercó a nosotros, apeló a nuestro favor en medio de otro, nos defendió, señores, para que nosotros ahora salgamos a de menospreciar. ¿Sabes por qué están malas las mías?
Porque usted menosprecia lo que Dios le está dando para querer lo del otro. Malísimo. Te está renunciando de hecho a los sueños de Dios en ti.
Casa de Dios tiene que ser tu vida y tu corazón. No, nidos y casa de gusano, no. Ese lugar debe tener a Dios dentro.
Bien, entonces eh vamos a ver si vamos terminando y quiero darte una idea de cómo nosotros eh podemos exterminar este gusano. Cuando yo era adolescente, desde la adolescencia, yo comencé a tomar una práctica que me ha ayudado mucho. Todavía el sol la la hago porque todavía vivo aquí.
Miren este cajón. Todavía vivo aquí. Y yo recuerdo que que comencé a ver cosas que de verdad me gustaban mucho, una ropa una comida, algo que yo tenía de alguna manera un sentimiento de apego a eso y lo regalaba.
Si alguien me regalaba algo, que yo sé el esfuerzo que que esa persona, Dios mío, a mí no me gusta regalar los regalos, pero si Dios me habla, lo doy. Y esa actividad en mi vida comenzó a recrear un desprendimiento y a decir como Pablo, entre lo que es Dios y todo lo que yo puedo tener, no, yo escojo a Dios. Pablo dijo grave.
Pablo dijo, oiga, como lo dijo Pablo, yo lo tengo por basura, todo lo otro, mi lo importante es Dios. Entonces, el desprendimiento te ayuda mucho a tú mantener a raya ese gusano y a sacarlo de tu vida. ¿Cómo también sale el gusano de la envidia?
El amor. Si Caín hubiese amado a su hermano, el que ama no hace daño. Sí, el que ama no hace daño.
Entonces, cuando Dios quiere honrar y distinguir a alguien, él lo hace como él hizo con José. Leer la definición que ustedes me pusieron. Eh, él lo hace.
Vamos a ver. Dice Rosanna, "La envidia se define como un sentimiento de tristeza o de pesar por el bien ajeno o como un deseo de tener algo que otro posee. " Ay, mi madre, qué fuerte.
Ay, Dios mío. Señores, yo lo voy a repetir otra vez porque te lo ley yo porque ya lo puso ahí hace rato. Etimología.
Busque etimología de envidia. Vamos, trabaja. Busque.
Corre rápido, cuélguelo. La envidia se define como un sentimiento de tristeza o pesar por el bien ajeno y como un deseo de tener algo que otro posee. Sí, pero qué problema.
Bien. Entonces, cuando usted dice, "Eso va a ser mío, no, eso es de él, eso es de él. " Hm.
Entonces, importante que nosotros tengamos amor. Si nosotros tenemos amor, nuestro principio como iglesia es APRA, amor a Dios, pasión por Cristo, respeto al Espíritu Santo y amor al prójimo. Si yo amo al prójimo, no es que si el otro tiene un carro tal, usted no se va a comprar uno porque ya el otro tiene y va a decir que yo soy envidioso, no porque el dealer hizo mucho.
que hizo la fábrica de carro, hizo muchos carros de eso. Usted no quiere el de su hermano, usted quiere el suyo, suyo, suyo con su cuarto suyo. Ahí no aplica para que no se me vayan a confundir bien.
Estamos hablando cuando tú quieres, usted sabe lo que eh eh bueno, sabes lo que el Señor me está revelando ahora, que esa situación de de los atracos en la calle es por envidia, porque el otro quiere lo que usted tiene y te lo quita. a la mala. Eso fue lo que hizo Caín.
Le quitó la vida a su hermano porque él quería lo que él tenía, que era una relación con Dios, pero él nada más tenía que ponerse a clamar por Dios, a clamar y tener a Dios en su corazón. Así que en este día vamos terminando ese exterminando ese gusano y ese gusano se termina con un verdadero amor. Dios es amor.
Dios es amor. Y si Dios es amor, todo el que ama y ha con ha conocido a Dios y sabe quién es Dios. Así que vamos en este día considerando que la envidia no puede estar correndo nuestras vidas, que la envidia no puede ser parte de nuestro ser, el amor no es jactancioso, el amor no se envanece, el amor no tiene envidia, el amor dice el amor, el amor no busca lo suyo, o sea, no busca su bien propio, lo que está diciendo, el amor ve y todo y y ahora pues está, pero el amor permanece para siempre.
Así que en este día, gracias por estar con nosotros y estar pendiente en esta hora porque lo que Dios está haciendo con nuestras vidas, si Caín se hubiese vuelto en vez de darle lugar al gusano de la envidia, mirar el amor que él tenía para su hermanito, su hermanito querido, los únicos dos en la tierra, no le pone un dedo a Abel. Así que cuando ese gusano esté intentando entrar en tus emociones, sentimientos, en tu mente o en tus decisiones, vas a tomar decisiones por la envidia, tú dices, "No, no, no, no. Yo conozco que Dios es amor y tengo que vivir una vida en la práctica del amor.
Así que comience a resistir, a resistir esa plaga de la envidia y a venir delante del Señor, recordándote que la envidia se define como ese sentimiento de tristeza o pesar por el bien ajeno y como un deseo de tener algo que otros poseen. Si usted se pone triste, si a usted le causa tristeza que el otro esté bien, usted tiene un gusano que se llama, para que usted lo identifique, un gusano que se llama envidia. Si a usted le entristece que el otro avance, que al otro lo usen, que al otro que el otro prospere, que el otro lo llame, que el otro tiene una linda casa, tiene un bonito carro, tiene buena salud, tiene una linda familia, si a eso a usted le causa tristeza, usted tiene un gusano que se llama envidia.
Y es necesario que usted entienda que eso necesita ser exterminado a través del amor. Y usted tiene que reconocer que si usted tiene el deseo de tener lo que el otro tiene, hay un problema. Usted puede desear algo cómo, pero no lo dé.
Bien. Así que vamos arriba creyendo y desinfectando nuestras vidas a través de lo que es el amor de Cristo, el amor de nuestro Padre. El Espíritu Santo nos hace crecer.
De hecho, el fruto del Espíritu Santo es amor. El fruto del Espíritu Santo. Usted quiere saber si el Espíritu Santo está en usted, amor.
Usted quiere saber si usted tiene el gusano de la envidia. Usted se siente mal cuando el otro avanza. Se siente mal porque el otro lo usan mucho.
Usted se siente mal porque revisémonos hoy, señores, revisémonos, revisémonos que los gusanos usted no lo ve y están ahí a veces cuando usted lo viene a ver es porque son muchos y se ha comido todo el espacio. Así que hoy vamos a terminar con esta oración. Padre, en esta hora venimos delante de ti orando, Señor, para que nuestras nuestras almas sean desinfectadas, Señor, de ese gusano que corroe y daña relaciones y daña la la relación más importante que es una relación contigo porque no porque se entristece por lo que tú haces con otra persona.
El gusano de la envidia, el mismo gusano que entró en el corazón de Caín y se derramó sangre de un hermano por la envidia. Señor, en esta hora ayúdanos a identificar en nuestras vidas y en nuestros corazones y a reconocer si en alguna manera estamos actuando y ese gusano está entrando en nuestras vidas y si no, gracias por estas palabras para que estemos alertas, Señor, de cuándo quiera introducirse en nuestras mentes, nuestros corazones o en nuestro ser y vengamos a ti, Señor, pidiéndote perdón, Señor, y creciendo en el fruto del amor. Ayúdanos a que el amor sea tan grande, que yo me goce y me deleite por el bien de mi hermano.
Padre, gracias por esta palabra hoy y así aplastamos en tu nombre en amor propio y amor al prójimo y por sobre todo amarte a ti al gusano de la envidia. Lo que tú haces en nosotros es lo mejor y está bien hecho. Y no queremos anhelar lo que haces en otro porque tú estás haciendo algo en nosotros.
Queremos admirar pero no envidiar. Gracias, Jesús, por enseñarnos en este día tu palabra y nos declaramos limpios de gusanos de envidia en tu nombre, Cristo. Amén.
Amén. Dios te bendiga mucho, Dios te guarde. Mañana tenemos en la próxima, en esta próximo capítulo el cierre de lo que es emociones, eh, gusanos de el alma.
Así que conéctate, comparte, dale like, comenta y regálale este canal a alguien que tú sabes que lo necesita. Vamos a multiplicar esta palabra a otros porque muchos se están perdiendo, pero hay muchas herramientas que el Señor ha permitido en estos tiempos para alcanzar vidas. Tal vez te faltan las palabras, pero no te falte el dedo para compartir y decirle, "Yo necesito que tú sigas esta página.
Yo necesito que tú escuches atentamente esto y no que no lo voy a mandar porque tal vez cree que le esté tirando puas. " No, no, no, no. Vamos a trabajar en el Señor enfocado.
Vamos a arrebatarle almas al infierno que ya muchas está llevando. Vamos a ganarnos una vida para Cristo. Vamos a seguir adelante.
Vamos a seguir extendiendo el reino. Así que en este día despréndete de algo en amor y llévaselo a alguien para que comience a practicar ese hábito y que la envidia no tenga lugar en ti. Cuando tú sientes que de alguna manera te sientes mal por el avance de algo, de una vez repréndete.
Dile, "Señor, perdóname. Perdóname. Ahora necesito que vengas a mi ser.
Necesito que entres, inundes mi vida y mates el gusano de la envidia. Te hemos dado hoy palabra para que puedas identificarlo. Así que no te dejes corroer.
Bendiciones mil. Dios te bendiga y hasta la próxima.