Es la isla más grande del mundo y, a su vez, el territorio menos poblado. Pero el valor estratégico de Groenlandia la convierte en un bien muy preciado. Hasta el punto de que Donald Trump ha pedido que Estados Unidos la compre o se haga con ella por otros medios.
Todo esto, mientras Groenlandia es un territorio autónomo dentro del reino de Dinamarca. Por el momento, tanto el gobierno danés como el gobierno autónomo groenlandés aseguraron que el territorio "no está en venta". Pero, ¿cómo llegó esta isla a formar parte de Dinamarca y qué intereses tiene ahí Estados Unidos?
De eso te hablamos en este video. Empecemos por lo básico. Groenlandia tiene apenas 56.
000 habitantes y la mayoría de ellos son inuit, lo que antes se conocía como esquimales. Cerca de un 80% de su superficie está helada y su población se concentra en torno a la capital, Nuuk, que está en la costa sudoccidental. Su economía se basa sobre todo en la pesca y depende mucho de los subsidios que recibe del gobierno de Dinamarca.
Aunque en los últimos años ha surgido un interés por sus recursos naturales, como las tierras raras, el hierro o el uranio. Todo como resultado del deshielo por el calentamiento global. Y, ¿cómo es que forma parte de Dinamarca?
A fines del siglo X, exploradores y colonos nórdicos llegaron a Groenlandia. Pero cinco siglos después, sus asentamientos habían desaparecido. Y no fue hasta 1721 cuando el misionero Hans Egede comandó una expedición tras la que colonos daneses comenzaron a instalarse cerca de lo que hoy es la capital, Nuuk.
Y así es cómo Groenlandia se convirtió en territorio danés. Pero quedó como una colonia y permaneció muy poco desarrollada hasta la mitad del siglo XX. En 1953 se incorporó oficialmente al Reino de Dinamarca y sus habitantes pasaron a ser ciudadanos daneses.
Aunque en 1979 Groenlandia adquirió el estatus de territorio autónomo tras un referendo, por el que el gobierno local se hizo con gran parte de las competencias. Y treinta años después, otro referendo amplió estas competencias y abrió la puerta a una posible independencia de Groenlandia. Una postura que defienden tanto el gobierno danés como el groenlandés: Pero el interés de Estados Unidos en Groenlandia no es para nada nuevo… Para empezar, la idea de Estados Unidos de comprar nuevos territorios viene de lejos.
En 1803 le compró Luisiana a Francia, en 1819 Florida a España y en 1867 Alaska a Rusia. E incluso ya le compró a Dinamarca un territorio en 1917. Fueron las Indias Occidentales Danesas, unas islas en el Caribe que pasaron a llamarse Islas Vírgenes de Estados Unidos.
¿Y cómo surge la idea de hacerse con Groenlandia? Cuando Estados Unidos se hizo con Alaska, ya contempló también comprarle Groenlandia a Dinamarca. Y la idea quedó en el aire durante las siguientes décadas… hasta la Segunda Guerra Mundial.
Entonces, la Alemania de Hitler ocupó Dinamarca y Estados Unidos reaccionó tomando el control de Groenlandia. Pero la presencia militar estadounidense allí no acabó al terminar la guerra. Incluso en 1946, el expresidente Harry S.
Truman ofreció a Dinamarca 100 millones de dólares en lingotes de oro para comprar Groenlandia, lo que equivaldría a más de 1. 000 millones de dólares actuales. Aunque la oferta fue rechazada por el gobierno danés.
Cuando Dinamarca asumió que los militares estadounidenses no iban a marcharse de Groenlandia, firmó en 1951 con Estados Unidos un acuerdo que regulaba su presencia en la isla. Washington mantuvo allí elementos de su sistema de alerta temprana antimisiles y la Base Aérea John Thule, hoy llamada Base Espacial Pituffik. Trump lleva varias semanas expresando sus intenciones expansionistas refiriéndose a múltiples objetivos.
Dijo que Canadá debería convertirse en el estado número 51 de Estados Unidos, llamó al Canal de Panamá "Canal de Estados Unidos" y sugirió cambiar el nombre del Golfo de México por el de "Golfo de América". Pero ningún territorio parece ser tan codiciado como Groenlandia y Trump amenazó incluso con imponer aranceles a Dinamarca si no cede a sus pretensiones. Pero, ¿qué tiene de especial esta enorme isla?
Primero, su posición estratégica. Durante la Segunda Guerra Mundial la isla significaba una forma de contener el avance global de los nazis. Y durante la Guerra Fría servía para controlar las rutas marítimas entre Europa y América del Norte.
Además, Groenlandia es muy rica en recursos naturales. Según un informe, en la isla hay depósitos de 38 minerales incluidos en la lista de materiales esenciales elaborada por la Comisión Europea. No solo hay altas concentraciones de minerales como cobre, grafito, niobio, titanio y rodio, sino que también existen grandes depósitos de las llamadas tierras raras, algunas de las cuales son fundamentales en la fabricación de motores de vehículos eléctricos y turbinas de viento.
Según le dijo el geólogo Adam Simon a la BBC, Groenlandia podría contener hasta el 25% de todos los recursos de elementos de tierras raras del mundo. Y el control sobre estas tierras raras tiene además un enorme valor geopolítico. Actualmente, las dos empresas mineras que trabajan con tierras raras en Groenlandia son australianas, pero una de ellas tiene como inversor a una empresa estatal china.
Y, es que, China domina claramente el mercado de las tierras raras. Son responsables de alrededor de un tercio de las reservas conocidas, del 60% de la extracción y del 85% del procesamiento de estos productos. Es por eso que China lleva tiempo buscando aumentar su presencia en Groenlandia.
Por ejemplo, empresas chinas intentaron construir al menos dos aeropuertos en la isla, aunque al final fueron relegadas por empresas danesas. Para Donald Trump, el control de estas tierras raras se considera fundamental para la seguridad nacional de Estados Unidos… por lo que el control y la influencia sobre Groenlandia puede ser un tema central en la política internacional de los próximos años.