Buenos días. Tenía mucho que nos decía eso con ese ánimo. Así. Buenos días, paz, amor y gracia sean sobre ti, sobre los tuyos en esta mañana que Dios nos regala, en esta noche que Dios te regala o en esta tarde según tiempo y hora y espacio, lugar donde nos ves. Bienvenido a este nuestro programa matutino al despertar. Inmediatamente a despertar a alguien. Avísale a alguien que ya estamos activos, despiertos y estamos Para comenzar. bendecido día sean para todos ustedes y qué bueno que estamos en este día y en esta mañana y en esta hora con
esta serie poderosa que está trabajando nuestras vidas en este tiempo de presentarnos delante del Señor, de poner nuestras oraciones delante del Señor y nuestras quejas, dice el salmista. Pero traemos nuestra gratitud hoy al Señor. Bienvenido a este nuestro canal. Eh, pastora Judith Girirón desde República Dominicana, transmitiendo en vivo y gracias por seguirnos a través de esta y otras plataformas eh Instagram, YouTube, Facebook, en todas las áreas en la que nos sigue pastora Judy Tirón. Estamos bendecidos del Señor de que en tantos años en los que tenemos en ministrando la palabra, también podamos tener la oportunidad
de hablar la palabra a través de este medio, a través de los medios de de las ondas jersianas, la radio, a través de los de las de los Medios de las redes, a través de los libros, a través del de la persona. El Señor ha sido bueno. Así que gracias por acompañarme en esta mañana. Este es el espacio donde todos recibimos. Yo no sé si usted está expectante esta mañana. Cuénteme si usted está expectante, qué usted espera recibir hoy de parte del Señor y qué usted le trajo. Antes de todo eso, vamos a invitarte como
siempre a que oremos y queremos en este día, si usted tiene una petición, cuélguela, por Favor. Porque vamos a estar tomando un tiempecito de oración, aunque el rey que traemos este día hay que darle con vara. Así que estamos atentos porque Dios ha sido demasiado bueno. Dios ha sido bueno para ti. Demasiado bueno ha sido Dios. Demasiado bueno ha sido Dios. Inmediatamente, por favor, dale like a la programación para que no se te olvide. Yo también darle like. para que no se nos olvide, eh, y podamos también invitar a esas personas que estamos Pendientes de
invitarle. H bendecido día, bendecida noche. Sí, bendecido eres en el nombre del Señor. Entonces, déjanos saber, por favor, desde dónde nos escribe. Cuelga la banderita de tu país. Sí, Dios te bendiga. Tenemos desde Uruguay. Dios te bendiga mucho. Sí, estamos a la puerta del arrebatamiento, yo lo creo. Y estamos viendo los tiempos finales. Yo lo creo y creo que este es el tiempo de arreglar Todo lo que tenemos que arreglar ya, porque tenemos que estar listos. cuerga tu banderita, por favor, desde donde nos escribe y te conecta y bendecimos no en nuestra palabra, sino en
la palabra del Señor cada vida que está ahí conectada. Vamos a orar, gente. Vamos a orar. Y ahora interatúo un poquito con los que están ahí, pero vamos a orar. Vamos a orar. Vamos a ponernos en el Señor. Vamos a ponernos en en la brecha en este día y vamos a recibir lo que el pan del Día de hoy, lo que la presencia, la manifestación, la unción, el el la palabra de hoy nos trae. Así que ponte en unos momentos, unos minutos conmigo en oración y así comenzamos a clamar. Muy buenos días, papito, padre eterno,
Dios amado. Gracias por esta mañana y este regalo de vida que nos das hoy, ahora y en este momento. Gracias, gracias, gracias porque eres un Dios inigualable, un Dios fiel, un Dios eterno, Dios omnipotente, omnisciente, Omnipresente, Dios de gracia, de favor, Dios de amor, un Dios, aleluya, inmutable, eres un Dios de justicia, pero sobre todo, sobre todo, sobre todo ese amor de gracia, ese Dios de gracia y de amor que ha enviado a su hijo unigénito a la tierra para que nosotros podamos tener una conexión un reencuentro y volver al diseño original, volver al Padre,
volver a al donde de donde nunca debimos haber salido, pero por el pecado fuimos separados de la Santidad del Señor, porque él es santo. en este día, Señor, entendiendo que el puente, aleluya, el medio, el camino es Jesús. A través de su sacrificio damos gracias, damos gracias y queremos volver retornar en Jesús al Padre. En el nombre de Jesús, en esta mañana nos presentamos y gracias por el Espíritu Santo, que es el medio por el que podemos tener al Dios trino dentro. Hoy queremos entrar adentro de ti, no que tú estés dentro de nosotros. Hoy
queremos entrar a tu Voluntad, entrar, Señor, a tu presencia, entrar, Señor, en tu gloria, entrar, Dios mío, en todo lo que tienes preparado para este día, para cada persona que está ahí, Señor, conectada. Hoy oramos, aleluya, al Padre eterno, al Padre de las luces, al que no tiene sombra de variación ninguna, al digno, al verdadero, aleluya, al Rey de Reyes, al Señor de Señores, al Alfa, Omega, principio y fin. Bendito el Señor. Al primero y al último, Señor. Gracias, Jesús. Gracias. Aleluya. Espíritu Santo, gracias. Papá, gracias. Tenemos un Dios trino, un Dios real, uno en
esencia. Aleluya. Y tenemos en este día la oportunidad porque el velo se rompió. No importando el grosor del velo, el sacrificio de Cristo lo rompió y podemos tener libre acceso al Padre. Hoy venimos, aleluya, como esos hijos, como esas vidas necesitadas de su de su hacedor, de su padre. Aleluya. Y hoy te necesitamos, pero te honramos, Padre. Te Honramos. Aleluya. Te honramos. Sabemos, bendito el Señor, que no hay otro camino si no es a través de Jesús. Entendemos que no podemos venir a Jesús si no es a través de tener el Espíritu Santo en nuestras
vidas y solamente a través de la obra. Aleluya. Regeneradora del Espíritu Santo. Podemos levantar nuestras vidas en dando frutos, frutos espirituales, tener armas, armas espirituales, tener dones, dones espirituales. No es con nuestras Fuerzas, sino con las tuyas. Y esta mañana nos ponemos delante de ti para que multipliques las fuerzas al que ya no les queda ninguna, al que está cansado, al que está agobiado, al que está cargado, al que tiene alguna enfermedad, sea corporal, sea física, sea mental, sea, oh Dios mío, espiritual, cualquier enfermedad en la cruz del calvario tú las clavaste y fuimos curados
por medio de tu sacrificio. Y hoy, aleluya, reclamamos Esa sanidad, reclamamos esa salud en el nombre de Jesús. Por sus llagas fuimos curados. Si hay alguno enfermo, Señor, tú eres el Dios que hace milagros y sabemos que puede haber un milagro ahora, en este momento, en esta misma, en este mismo minuto, en este mismo segundo. Por eso, Señor, ponemos nuestras peticiones delante de ti. Ponemos nuestras peticiones delante de tu presencia, delante de tu altar. Hoy traemos como la tsunamita el niño muerto Y lo ponemos delante de tu altar y de tu presencia. sabiendo que solo
tú, solo tú, solo tú puedes resucitar, sea situación, sea familia, sea relación. Señor, eres el único que puede volver a hacer de nuevo las cosas. Es eres el que abre camino en el desierto y haces otra vez correr ríos en el sequedar. Señor, gracias, gracias, gracias. Te pedimos hoy el pan de cada día. Pedimos el pan de este día, de esta Hora. Pedimos tu pan, ese aceite fresco, tu unción fresca, tu palabra fresca. Oramos y pedimos el alimento fresco. Oramos y pedimos la corrección de hoy, la línea de de hoy, lo que quieres para hoy
en nosotros y lo que has mandado para bendecirnos en este día. Lo queremos hoy. No queremos conformarnos con un pan añeco. Tú le dijiste, mi Señor, al pueblo de Israel que recogiera el maná cada día, porque eh eh el día requería que si era un esfuerzo. Hoy Pedimos el pan de hoy, el maná de hoy. Y tu palabra nos enseña que Cristo es el pan, eh, que es el pan de vida, que el maná del cielo ha descendido, el Dios invisible se hizo visible. Y Señor, estamos, bendito el Señor, tan agradecidos queremos, bendito Dios, aleluya,
que en este día nuestras vidas sean uf, esas lámparas, somos luz, sal de la tierra, que estemos Atentos, alertas, expectante de tu regreso. Espectante de tu regreso. Y el que espera tiene una actitud correcta. Hoy queremos tener la actitud correcta. La actitud correcta y entrar, Señor, en la dimensión de la novia que espera. Y la novia que espera está enamorada, está apasionada, está lista. Y aquí está, Señor, tu iglesia, aquí está tu novia. Y aquí está, Señor, cada persona que quiere ser Parte de ese pueblo y remanente que tú vas a levantar pronto. Gracias, Jesús.
Y gracias por cada persona ahí conectada y por cada petición que ahí, Señor, se está presentando. Tú conoces cada petición y tú sabes, Señor, lo que necesita cada persona. Porque tú, de hecho, oh mi Dios, aleluya, aleluya, aleluya, conoce todas las cosas. No está la palabra en nuestra boca y ya tú la sabes, Señor. Gracias, gracias, gracias. Y oramos por cada Nación representada en este día, en esta programación de hoy de al despertar. Oramos por Uruguay, oramos por Estados Unidos, oramos por República Dominicana, por Colombia, por Argentina, por cada país que se conecte ahora y
en la posteridad. Señor, oramos por esas naciones para que la luz de Cristo sea alumbrando. Yo oro, Dios mío, por República Dominicana para que esas tinieblas que quieren atrapar a nuestro país, así, Señor, como han atrapado a Muchos países con una agenda global, ah que tiene planes de destrucción, oramos para que nuestro país no sea alcanzado por esa agenda. Oramos, Dios, para que tu libertad sea, Dios mío, en el nombre de Jesús, en nuestro país. Siempre oramos, Dios mío, para que lo que inaura nuestra bandera sea activo cada mañana. Y yo lo oro para hoy,
Dios, patria y libertad y conoceremos la verdad y la verdad nos hará libre, Señor. Que esa verdad haga libre a cada nación. En el Nombre poderoso de Jesús, presentamos la palabra de esta mañana con la que nos vas a hablar, con la que nos vas a corregir, con la que nos vas a levantar en el nombre de Jesús. En el nombre de Jesús, en el nombre de Jesús. Hoy hay milagros. Hoy hay milagros y yo recibo mi milagro, Señor, en el nombre de Jesús. Yo lo tengo, yo lo creo porque eres un Dios milagroso. No
por lo que puedas hacer, sino por el Dios que tenemos. Lo creemos. En el nombre de Jesús. Amén. Amén y amén. Amén. Eh, gente amada, gente bella, estamos para nuestro devocional de hoy y permíteme en la palabra bendecir tu vida. Dice la palabra que de nuestra boca debe salir bendición, no dos cosas. Y yo en el nombre de Jesús, a cada persona que está ahí, la bendigo en el nombre de Jesús, no con mi bendición, sino con la del cielo. Y declaro la Bendición sacerdotal sobre ti. Que Jehová te bendiga y te guarde. Jehová haga
resplandecer su rostro sobre ti, tenga de ti misericordia y ponga en ti paz. Oro la bendición del salmo 23. Jehová sea tu pastor y nada te falte. Aleluya. Que te ponga en lugares delicados de delicado pasto, te pastoree y te deje pastorear. que cuando la sombra eh eh llegue a tu vida, tú recuerdes que solamente es un valle de sombra momentáneo, pero en ese valle de Sombra el Señor estará contigo. Oro para que corazones entenebrecidos sean ahora alumbrados por la palabra, sean corregidos, compungidos, llenos de la presencia de Dios y convencidos de que esta tierra
es pasajera. Pero todos los actos que hagamos en esta tierra no pasan, serán lo que declaren el destino a donde van nuestras vidas. Hoy es un día de decidir y es un día de decidir bien. Es un día de decidir bien. Así que vamos a decidir. Vamos a decidir en el Señor. Nos conectamos y vamos a hablar la palabra del Señor. Qué bueno que tenemos un chat abierto con personas de diferentes lugares, con diferentes creencias y diferentes condiciones. pronuncio con algo que casi nunca digo, pero en lo que se averigua el caso de que podamos
o no hablar, hablamos y al que reciba la palabra que la reciba. Estamos hablando de conquista, la mayor conquista. Y la mayor conquista que pueda tener un ser Humano es conquistarse a sí mismo. La pregunta es, ¿para qué yo quiero conquistarme a mí misma? ¿Para qué quiere usted conquistarse a usted mismo? Usted debe conquistarse a usted para poder entregarle su vida al que tiene todo, todo, todo fríamente calculado. Entonces, yo me quiero conquistar. Yo no sé usted, pero yo me quiero conquistar para darle mi vida y y hacer la voluntad de Dios, porque no es
para nosotros posible hacer su voluntad si nosotros Si nosotros no nos conquistamos, si no conquistamos nuestra manera de pensar, nuestra manera de de actuar, porque nos dejamos llevar de los sentimientos, de las emociones, de lo que dicen. Ah, pero cuando usted se enfoca y mira al frente, dice como el apóstol Pablo, usted presenta eh eh eh eh usted sabe hacia dónde va y no importa el ruido que hay a la derecha, el ruido que hay a la izquierda, el que grite, el que no grite, esté enfocado hacia donde va. Y Déjeme decirle que aquí estamos
enfocados hacia donde vamos. Estamos mirando al blanco, no estamos mirando a los lados, a las esquinas, estamos mirando al blanco. Y en base a la historia de eh Israel en el libro de de Josué, en el capítulo 6, estuvimos dando comienzo en los episodios anteriores. Este es nuestro cuarto episodio. Estuvimos viendo lo que son aquellos reyes que Josué conquistó. En el capítulo 12 comenzó desde el verso 1 a Enumerar aquellos reyes que Moisés conquistó. Y cuando hablamos de conquistas, recordemos que estamos hablando de dominar un lugar, de dominar un enemigo, de tomar control de un
territorio y de de hacerlo libre de la opresión que tenga ese territorio. Ganar, alcanzar, accionar, ejercer fuerza. Eso tiene, eso es lo que habla en la palabra conquista. Conquista no es solamente luchar. Luchar es hacer una fuerza. Conquista es ganar, conquista es Dominar, conquista es eh gobernar, eso es conquista. Y en nuestra vida hemos luchado, hemos peleado por muchas cosas, hemos peleado constantemente por situaciones, pero no hemos conquistado. De hecho, luchamos para que nuestras emociones se mantengan en control, pero no logramos a veces conquistar. Luchamos para que nuestra mente se mantenga enfocada en lo que
tiene que hacer, pero no logramos conquistarla. Y una vez que usted conquista un territorio, a usted Le corresponde cuidar cada día ese territorio para que no vuelva a ser invadido. Jesús en la palabra habla de lo que es atar un hombre fuerte para poder saquear la casa. Y una vez limpia la casa, hay que cuidarla y hay que llenarla, porque una casa una casa vacía tiene la tiene eh puede ser otra vez saqueada, puede ser otra vez gobernada por lo que en un momento la gobernó y siete peores hablando Jesús en el mundo espiritual y
De espíritu inmundo que desaloca un lugar y usted limpia el lugar y cuando se va dice, "Ah, pero está vacía la casa limpia, déjame volver a ella. Y trae siete peores. Lo que quiero decirte en este día que una vez que nosotros logramos conquistar eh eh a través del sacrificio de Jesús, porque nosotros no tenemos ni los méritos, ni las fuerzas, ni el poder para conquistar un territorio si no es un si no es en sus fuerzas, pero en sus fuerzas Conquistamos y una vez conquistado hay que llenar. Yo estoy hablando de que cada área
de nuestras vidas que logramos conquistarlas, hay que crear esos hábitos constructivos y cambiar esos hábitos destructivos. Hay que cambiar ese estilo de vida que nos destruyó, que nos descuidó, que nos separó de Dios para volver, aleluya, al Señor, a su origen, a su inicio, a su a a a su diseño original y poder vivir una vida llena de La presencia de Dios e irnos con el Señor. ¿Qué a usted le toca hacer? Porque a lo que Dios le toca hacer, él lo hace, lo hizo y lo hace todos los días. Gracias por estar ahí conectados,
todos los que están conectados. Y todo lo que sé, lo que entienden que de parte de Dios algo hoy pueden escuchar. Recuerda dejarnos la banderita de tu país, bendito el Señor. Y estamos pendientes en los episodios anteriores. Entonces vimos que el capítulo 12 desde el verso 8, 128 del libro de Josué, comienza entonces una lista de aquellos reyes que conquistó Josué, mientras en el versículo 1 habla de los que conquistó Moisés y el pueblo de Israel. Y recuerden que estamos hablando de esto porque es sombra de lo que había de venir. El Señor utiliza todo
el antiguo pacto para que sea una sombra de lo que vamos a vivir en el nuevo pacto. No dice, no. El Señor Jesús dice, "Yo no Vine a quitar la ley, sino vine a cumplirla como debe cumplirse." Y nosotros en este día estamos viendo con esta la historia de la conquista, de la gran conquista, una sombra de lo que e en la antigüedad, una sombra de lo que hoy estamos viviendo. Por eso nos hemos permitido a través de este recorrido tomar esa conquista para conquistar territorios del alma. ¿Por qué el alma? Porque el espíritu vuelve
a Dios que lo dio, la carne vuelve al polvo, pero la El alma tiene una decisión de ir a su creador o de ir a su destructor. Nosotros queremos volver a nuestro Dios. Nosotros queremos volver al que nos hizo. Hay gente que entiende que no son creación de Dios. Qué pena. Yo sí, yo soy hija de Dios. Yo soy creación de Dios. Yo soy un yo soy ese vaso que Dios usó. Y usted es ese vaso que Dios usó donde el apóstol Pablo dice, "Ya no hay ni esclavo ni libre, no hay ni pobre ni
rico, no hay ni hombre Ni mujer, si que sino que todos somos hijos de Dios. Usted no tiene en el en el usted no tiene en en Dios. Usted no tiene restricciones. Usted es hijo, usted es hija. El hombre pone restricciones, el hombre bloquea, pero Dios no. Dios no. Y Dios no tiene sombra de variación. Él no cambia. De hecho, Dios no es un Dios machista como mucha gente está creyendo. Dios es Dios. Dios está, Dios lo abarca todo, Dios lo es todo. Dios es eterno y en él habita la Eternidad. En él está el
tiempo y en él yo quiero estar y nos conviene también estar. Entonces, nosotros debemos entender. Aleluya. Bendecimos a todos los que se conectan. Gloria al Señor por todo lo que Dios está haciendo a través de estos canales y de este tiempo. Y sabes que cuando la palabra entra, bendito el Señor, entonces como Dios creó aquella sombra en aquella Sombra del Antiguo Testamento, una imagen borrosa, te estamos diciendo que hay que conquistar reyes. Josué entonces comienza a mencionar los reyes que Josué en su en su dirección y el pueblo conquistó. El primer rey que conquista, capítulo
12 verso 9 dice que fue el rey de Jericó, que ya lo vimos en el episodio número tres. Hoy nuestro episodio número cuatro va a relatar el segundo rey que llevó eh Israel, que conquistó Israel. Ayer en el episodio Anterior estuvimos viendo que Jericó tiene que ver con conquistar lo que tiene que ver con la hm eh divariación decían en mi pueblo. Jerico es lunático, es variable, inconstante, indefinido. Y estuvimos hablando de cómo conquistar eso con obediencia, con crear hábitos. Por eso el Señor le indicó que día a día hicieran, pero ese es el episodio
anterior. Permítame Hablarte de el rey de hoy. Así en ese tenor menciona la Biblia segundo rey, porque le fue poniendo uno, dos. Y dice que el segundo rey que derrotó Josué y el pueblo fue ay con h a h latina. Ay. Ahora yo estuve buscando en lo físico qué territorio era ahí. Y a qué se refiere ese a qué se refiere ese lugar. Primero quiero contarte Que este episodio 4 con el rey de Ay, ese territorio de tu alma, habla de, en su definición, cuando usted busca hay significa ruinas pasadas. Escriba por favor ahí, ruinas
pasadas. Ruinas pasadas. Es tiempo de dominar. Es verdad. Dios te bendiga. Dios bendiga, mi gente bella. Dios bendiga a toda la gente de Cristo es mi pasión y del mundo. Amén. Recuerde darle like a la programación, no se le olvide. Esto es importante. Por eso usted ve que Llegan gente de otros países, porque mientras más usted le da like, el algoritmo lo reconoce. Dios te bendiga, hermosa Maribel. Esa sí sabe. Esa puede dar testimonio de lo que es derrotar y conquistar. Derrotar reyes y conquistar áreas del alma. Escriba ahí ruinas pasadas porque en base a
esa palabra es que vamos a conquistar y a destronar, derrotar ese rey en el nombre poderoso de Jesús. Amén. Escriba ruinas pasadas. Así mismo, siga escribiendo ruinas pasadas. Hoy Dios ministra nuestras vidas con esa palabra, ruinas pasadas. Primero quiero hablarte de la ciudad de Ay. La ciudad de Ay era una ciudad cananea conquistada por Israel en la segunda batalla. La segunda batalla rumbo a la tierra prometida, rumbo a la promesa, rumbo a lo que ya ha estado esperando la segunda batalla fue a este a este lugar. hay con el rey que significa ruinas Pasadas. A
esa ciudad el Señor le dio una estrategia diferente. Si usted nota, cada rey que vamos a derrocar, cada ciudad que menciona va a tener su estrategia y por eso es importante que usted escriba cada estrategia. Mientras que en el episodio 3 veíamos que a Jericó se puede conquistar, destruir con obediencia, con conquistarse aquellas cosas que en el desierto fueron reveladas con consistencias y permanencia, porque la La fluctuación se vence con persistencia, con hábitos. Si el Señor le dio ahí 7 días, crean, créeme, creen un hábito, en obediencia. Sí. Hoy tenemos otra estrategia. La estrategia no
es la misma para conquistar cada área. Y ahí es que está el detalle. Usted quiere conquistar territorio del alma con la misma estrategia a todos y todos los reyes y eso no es así. No, señor. Diga conmigo, no se puede. No se puede. ¿Por qué? Porque cada lugar, cada Rey, el Señor le entregó a Josué una estrategia. Una estrategia. Y hay estrategias para cada para conquistar cada territorio, esa ciudad. Entonces, la estrategia te la voy a contar dentro de poco, pero está en los capítulos 7 y capítulo 8 para que usted más detalladamente se siente
a leer cuidadosamente lo que pasó con este lugar. Lo primero que quiero contarte es que el primer momento sale Israel victorioso, venció Quericó por porque Dios estaba con ellos ciertamente, pero ellos tenían que pelear. Señor derribó las murallas y ellos tuvieron que pelear hasta conquistar y exterminar. Cada rey tenía que ser exterminado. Exterminar ese rey. No se le perdonaba, exterminarlo. Porque a veces nosotros tenemos una penita y perdonamos ahí. Ahí es que se mete el enemigo. Ahí es que se mete el Cuando usted se queda con cosas, mi madre Perdona cosas pasadas. Este rey de
ahí ya entonces tenía la amenaza. Israel viene. ¡Uf! Usted sabe cuando usted conquista algo, usted se crece. Ah, ya yo no soy el mismo inestable. Yo vencí a Jericó. Yo no soy el lunático. Hoy estoy mal, mañana, mañana bien. Ay, yo eso lo vencí. Si usted se crece y va camino a y cuando va camino a oiga lo que le pasa al pueblo de Israel. Un ataque fallido. Fue el pueblo, se preparó, preparó eh guerra, se lanza a pelear contra Ay, ay, qué cosa. Ay, así mismo, ay. Perdieron. Perdieron la batalla. Fracasaron. un ataque fallido.
¿Por qué pierden? Osué va en oración y dice, "Pero, Señor, tú nos mandaste a llegar a la tierra prometida y para llegar a la tierra prometida, este es el segundo territorio que hay que conquistar. Perdimos. ¿Qué pasó? Lo hicimos en tu nombre. Llegamos en tu nombre. Hablé en tu nombre. Ay, Jesús dijo eso. Muchos hablan, habrán hablado en mi nombre y yo no los conozco porque no están en mí. Eh, hay gente que tiene su propio concepto, su propia Biblia, su propia manera de vivir y no no dice, "Yo no los conozco, señores." E Josué
fue a la presencia, ayunó y oró y dijo, "¿Por qué perdimos?" Usted se pregunta, "¿Por qué usted pierde?" Usted va al Señor y le dice, "Declárame que me pasó, que hice, que fracasé." Usted lo hace. Oh, nosotros comenzamos a buscar Que falló en lo natural. Josué comenzó a investigar qué pasó aquí en lo espiritual, porque yo sé que las batallas, imagínese a Josué hablando en este momento, yo sé que las batallas se pelean en el mundo espiritual y perdimos ahí en el mundo espiritual porque en lo físico tuvimos una derrota. Entonces, cuando tenemos una derrota
que el enemigo nos vence, hay un problema espiritual. Y Josué lo sabía. Cuando él va en oración, el Señor le dice, "Es que ustedes tienen anatema. Ustedes tienen un anatema. Ustedes tienen cosas de Jericó que debieran vencer y todavía viven con ella. Ay, mi madre, ¿qué fue? Todavía usted sigue que hoy sí, mañana no. Todavía usted andan con el anatema. Anatema significa esta palabra la bloquea YouTube ahorita, pero significa maldito. Eso significa anatema. Y Josué escuchó eso y dice, "¿Qué? ¿Cómo que nosotros le toca ahora no solo revisar su vida?" Porque como líder, líder, el
líder estaba bien, pero el pueblo no. Y le toca entonces decirle al pueblo, "Señores, aquí hay que buscar quién tiene el anatema. ¿Quién se quedó con un poco de Jericó? Y si usted no entiende lo que estoy hablando de Jericó, vaya al episodio número tres de esta serie, Conquista, la mayor conquista. Vaya a la Serie 3, que ahí hablamos de Jericó. ¿Qué se me quedó de Jericó que no todavía no me permite enfrentar y ganar? Mm. Dios mío. Pero mire, aleluya, que no me permite enfrentar y ganar a a Ay, qué todavía tengo guardado de
Jericó. ¿Sabe lo que encontró Josué? Dice relato buscando Kan, uno de los líderes, uno de los guerreros, una de las personas que fue a combatir y estaba al frente también como Guerrero, hombre de guerra. En Jericó se llevó un manto babilónico y un lingote de oro porque era dinero, era valioso y como era valioso lo escondió debajo ahí debajo de su tienda y busca Josué porque Dios le dijo que había algo. Y cuando Dios dice que hay algo, usted tiene que buscar aunque sea debajo de la alfombra. ¿Sabes lo que te estoy diciendo? ¿Verdad? Cuando
Dios dice, "Hay algo que te está haciendo caer en derrota, usted tiene que Buscarse adentro." No es a donde el vecino, es aquí adentro que usted tiene que buscarlo. Josué no fue a buscar el problema en Jericó, donde el vecino, no era dentro de Israel que estaba el problema. El problema está aquí con nosotros. Ya en este punto el Señor nos ha dado en el Nuevo Testamento el regalo de que cada quien se coma, se coma su uva, que le agrie su uva a cada quien. Yo no tengo por qué lidiar con las consecuencias de
su pecado, pero Cuando somos un pueblo afecta. Y aquí importante que escuchemos esto, porque a veces como pueblo, tal vez como persona usted está ganando victoria, pero como pueblo lo estamos perdiendo. Pero estamos hablando ahora de lo personal, estamos hablando ahora de conquistar territorio de nuestra alma. ¿Qué en tu vida hay que te trajiste porque valía mucho, porque era tu costumbre, porque era tu manera de pensar, de ser, de actuar, que pertenecía a Jericó, que Pertenecía a una vida fluctuante, una vida inconstante, ¿qué te trajiste para combatir a que no te deja ganar? Cuando Josué
encontró eso, dice, "Ay, pero no me hagan eso, por Dios, ¿cómo me hacen eso?" ¿Alguien está ahí? ¿Hay alguien que todavía está ahí? Diga, "Ay, guay, sí entendí. Ah, haga mueca, aunque sea, diga algo. Cuando Josué encuentra eso, dice, "Aquí está, aquí está lo que ha hecho que nuestro ataque sea fallido." Entonces, Su primer intento de conquista hay fallido y fracasado, es porque Acá toma el botín de Jericó y eso iba en contra de las órdenes de Dios. No es porque el botín era malo, porque en algunos en algunas otras batallas el Señor la la
guerra permitía que se tomara el botín. Pero el Señor le dijo, "De Jericó, usted no me puede tomar nada." ¿Sabe por qué Dios no quiere que nos quedemos nada con la inconstancia, con la fluctuación, Con esa baja estima? ¿Sabes por qué? Porque eso no te deja avanzar. Por eso es lo primero que hay que derrotar. y dominar, tomar control. Usted tiene que decir, usted lo comenzó, usted lo termina. Así que mire bien lo que va a comenzar para que después no esté, porque si usted lo comenzó, usted lo termina. Entonces, ¿qué es lo que me
traje? ¿Con qué todavía estoy andando que no me deja ganar el territorio de ahí? Recuerden que hay es ruinas antiguas. Entonces, en Josué 6:19 está la orden que Dios le dijo a el pueblo. Le dijo, "No me tomen nada. No me tomen nada." Y exactamente sobre esa orden, C toma botín. ¿Cuáles fueron las consecuencias? Josué y los israelitas se sintieron desanimados y se lamentaron. Y ahí cuando ve que el pueblo pierde, se Desanima y se lamenta, entonces fue que Josué ora y Dios le declara. Cuando usted ve que hay un pueblo que se está desanimando,
cuando hay un pueblo que se está lamentando, hay un botín, hay un manto babilónico y hay un lingote de oro guardado, escondido. Vamos a llevarlo a lo personal que Dios está administrando por Dios está administrando fuerte hoy. Vamos a llevarlo a lo personal. ¿Qué fue lo que Guardaste? que ahora está con ese desánimo, ahora andas tú con ese lamento, con ese wi, con ese ay, eh, ya me quito, ya me pongo, ya me dicen, ya me siento mal, ya yo no quiero estar aquí, ya yo no pertenezco a a este trabajo, ya este trabajo no
me gusta, ya el jefe que tú, el jefe que tú tú dijiste un día, "Ay, gracias, Señor, por este trabajo. Ahora tú no quieres saber de ese trabajo, no quieres saber de esa escuela. Ay, esa Escuela era la maravilla. Ya no quiere saber de esa escuela. No quiere saber de esa universidad, no quiere Si nos ponemos así, no quiere saber de esa iglesia, así también pasa y mucho. ¿Qué pasa que estás en ese estado? Si tiene estado de desánimo y de lamento, hay un lingote. Ay, santo. Yo no estoy hablando de pecado precisamente, aunque el
pecado de Acá fue desobedecer y guardar el lingote, pero ¿qué es lo que tiene de tu vida pasada, de tu actitud Pasada, de tu eh área del alma que di que conquistaste de la inconsistencia? Eh, ay, Dios santo, Dios te está hablando porque a mí Dios me está hablando. Sí. y mucho. Dios me está hablando. La palabra de Dios es más cortante que toda espada de doble filo y entra primero aquí porque para llegarle usted primero me cortó a mí. Entonces el pueblo desanimado por esa por ese fracaso, el Pueblo con ese lamento no puede
pelear. Cuando una persona está en queja, tiene la boca ocupada, no puede adorar a Dios porque la tiene ocupada quejándose. Cuando una persona está desanimada, no hace lo que tiene que hacer porque está desanimándose y el problema del desanimado es que desanima a otro. Bendito el Señor. Mire, si Dios, mire, Dios está ahora mismo bajando a nuestras vidas y y y está Yo veo un martillo que no está desbaratando a tú. El que está ahí nos está desbaratando porque hay cosas que él no va no va a seguir construyendo con esa actitud que tenemos. Y
gloria a Dios que usted se entró en este lado y decidió conquistar territorio del alma. Déjese, dejemos que Dios conquiste nuestras vidas y no el enemigo. Y vamos a luchar para darle, bendito el Señor, darle ese lugar al Señor. Entonces, cuando usted está con esa vida de desánimo, fue que usted peleó, pero peleó con un despojo Ahí guardado. Yo les invito, lo primero que tenemos que hacer para poder conquistar a es revisemos con qué todavía yo vivo, con qué yo actúo, por qué tengo este desánimo, por qué tengo este lenguaje, por qué tengo este pensamiento
por qué esta actitud, por qué tengo este este esta queja, esta queja, este lamento porque hay que revisarlo, porque usted va a dañar a otro. Sí, usted, porque Kan, si hubiese sido él nada más, todo el pueblo perdió y todo el pueblo se desanimó. Su malestar va a causar un malestar en su casa, en su familia, en sus hijos, si es madre, en sus en su esposo, en su esposa, en su vida, en su iglesia, si se congrega. El problema está que tenemos que conquistarnos a nosotros mismos para darle ese territorio a que gobierne el
Señor. Queremos seguir gobernando nuestras vidas y nos sale mal. Yo me quiero conquistar para darle la llave a él. Santo. Aleluya. Bendicimos la vida de todos los que están ahí conectados. Ahí sí. Pamela dice, "Pica, pero sana." Si hoy está picante, pero le voy a bajar un poquito. ¿Qué me queda? ¿Cuál es mi manto babilónico y cuál es mi lingote de oro? Y venimos delante del Señor muy bonito, pero Dios me oyó, Dios me vio y y a él vengo a esconderme. No, pero qué es lo que que nosotros creemos que Dios es eterno, que
Dios es omnipresente, que él está en todo lugar, que Dios es omnisciente, que él lo sabe todo, que no nos podemos esconder, pero lo lindo es que también Dios lo puede todo. ¿Qué entonces tenemos que hacer en este día? Okay, tratamos de conquistar a trató limpiar. Hoy venimos. Venga conmigo delante de Dios. Y vamos a hacer en este momento, antes de seguir al segundo Punto, vamos a orar. Usted va a venir conmigo y todos vamos a postrarnos delante del Señor y vamos a decirle, "Señor, muéstrame, muéstrame lo anatema. Muéstrame lo que no te agrada. Muéstrame
qué fue lo que me dijiste que yo estoy desobedeciendo. Muéstrame lo que escondí, lo que guardo. Muéstrame con qué es lo que qué es lo que provoca este desánimo. ¿Qué es lo que provoca esta queja? Porque usted se queja no es de Usted, usted se queja generalmente del otro. El otro que está mal según usted. Cuando usted se queja, hay gente que se queja de su vida. Si ay mi vida, pero usted dice, "Hay mi vida por por el otro, por el gobierno, por Siempre." Usted se queja de otro. Si es en el colegio que
le está yendo mal, usted se queja de los maestros. Si es en la universidad, usted se queja también de los maestros. Hay gente que Dice, "El maestro se la cogió conmigo. ¿De cuál es tu queja? El el el jefe, el trabajo que no paga bien, el pastor que no sabe ser pastor, el hermano que no sabe ser hermano. ¿Cuál es tu queja? ¿Cuál es tu queja? que el dinero no da, que este país, que el gobierno, que el presidente, que el mundo, que cuál es tu queja. Ah, Dios mío, ¿cuál es tu queja? Porque cuando
tú entiendas que te estás quejando, usted está dejando de ser agradecido. Y todo el que tiene tiempo Para quejar no tiene tiempo para agradecer. Ah, esto se acabó. Ahora mismo se acabó esto. Vamos a orar porque hoy yo quiero descubrirme y yo creo que el que está ahí, que ha permanecido y se ha quedado es porque también quiere descubrirse, que no ha salido corriendo porque a este live cualquiera corre. Esto aquí, esto no es esto no es para esto no es para cualquier persona, esto es para gente que ha determinado totalmente cambiar, que se cansó
ya, que Ya se jartó de tener la misma vida sin fruto, sin avance, sin crecimiento. Aleluya. Así que detente un segundo y haz esta oración. Hazle la oración personal a Dios. Vamos, cierra tus ojos, comienza a orar y dile, "Señor, muéstrame al anatema. Muéstrame en qué te estoy desobedeciendo. Dime qué es lo que a ti no te agrada que estoy haciendo. Cuéntame qué fue lo que me traje de Jericó. Ay, Señor, venimos delante de ti y venimos delante de ti transparente para que tu Espíritu Santo nos muestre ahora qué es lo que tenemos todavía escondido,
qué hace que nuestras vidas vivan con ese desánimo y con ese con ese lamento, con esa queja en contra de alguien, en contra de otro, en contra de nosotros mismos, en contra de ti. ¿Qué me mantiene ocupada? Ocupado quejándome que no me deja agradecer. Muestra ahora, Señor, el lingote de oro y el manto babilónico. ¿Cuál es el nombre para cada uno de los que están ahí para mi vida también? En el nombre de Jesús. Es de corazón, Señor, que estamos orando. Revélate, aleluya, revélate y que cada uno podamos entender lo que hay que sacar. Aleluya.
Amén. Amén. Gloria al Señor. Santo. Si hiciste esta oración de corazón, yo sé que el Espíritu Santo en segundos o en días te va a estar mostrando lo anatema. Quiero avanzar porque ya el tiempo nos está dejando. La segunda victoria. Una vez que Josué limpia el destino de la casa de Acá, fue exterminio, porque la actitud en tu vida que tú tienes de quedarte con lo viejo, eso tiene que exterminarse, raíz, hay que sacarlo. ¿Qué te hace a ti volver al pasado? ¿Qué te hace a ti Depender de eso que Dios te soltó, que es
eso? Esa necesidad, esa actitud tiene que ser sepultada. Ay, la segunda victoria. Okay. La primera fue fracaso. Diga conmigo, lo primero fue fracaso, pero lo segundo es victoria. Pero lo segundo es victoria. Para alguien esa palabra es tiene sentido. Comienza a escribirlo, pero lo segundo es victoria. Entonces, estoy hablando de la segunda victoria, pero la pero lo segundo es victoria. Yo estoy hablando Del evangelio de la segunda oportunidad, pero la segunda oportunidad es victoriosa, pero la segunda, pero la segunda es la victoria. Pero lo de ahora estoy en victoria, estamos hablando en la victoria. Estoy
en la victoria, pero la segunda es la victoria. No derrota, pero la segunda es la victoria. Hay una palabra que está, Dios mío, martillando. Me está martillando esta palabra para alguien, pero la segunda es la victoria. Te llamaron derrotado, derrotada. Mm. Mm. Que fracasaste. Pero la segunda es la victoria. Dice el relato cuando usted lo lee que la instrucción que Dios le da. Ahora ellos van a ir a guerra, pero ahora van a ir con instrucciones específicas. Y escuche bien la instrucción. Escuche bien, porque esto es para usted y para mí, para conquistar este territorio
y este terreno. Aleluya. Pero la segunda es la victoria, la instrucción divina. Dios le dice a Josué, "Okay, ya limpiaste y estoy Tranquilo, ahora sí podemos pelear." Y Dios le dice a Josué, "Uno, no temas." Ay, Dios. Al primera no le dijo nada porque ellos fueron con todo su brillo. Él le dijo, "No temas." Y le confirma, "No temas. Ataca ahí que tú vas a ganar." Y Dios te está diciendo, "Limpiaste, renunciaste a la no temas. Ataca a hoy porque vas a vencer. Ataca de nuevo. Ah, Dios mío. Ataca de nuevo. Ataca de nuevo. Y
Dios le promete la Victoria. Le dice, "Mira, ataca de nuevo que vas a ganar y te entrego la ciudad." Le dijo el Señor. "Te entrego la ciudad y te entrego a su rey." Bendito Dios. A ver qué vas a hacer ahora. Impresionante. ¿Cuál fue el plan? Josué siguiendo el plan de Dios, el plan divino, envió 30,000 hombres de guerra para atender una emboscada al lado oeste de la ciudad. Escuchen lo que hizo. La táctica fue la siguiente. Mientras el ejército principal de Josué atacaba la Ciudad al frente, al frente estaba atacando y cuando estaba atacando
al frente fingió huir. Y cuando corrieron los enemigos detrás de los que estaban huyendo, los hombres que estaban, los 30,000 que estaban de emboscada esperándolo, atacaron. Cuando los habitantes de A salieron a perseguir a los israelitas, los emboscadores salieron de sus escondites, tomaron la ciudad y sabes qué hicieron con la Ciudad? Le prendieron fuego. Ruinas pasadas. Le prendieron fuego. Ay, voy rápido y después te doy el resumen. La conquista diga gloria a Dios. Ay, ay, Dios te entrega tu ciudad. Gloria al Señor. La conquista. Vamos. Al ver el humo de la ciudad que subía, que
la quemaron, los habitantes de ahí dijeron, "Ay, Tus enemigos va a decir, ay. El enemigo tuyo, la serpiente antigua, el va a decir, "Ay, ¿por qué?" Porque tú estás quemando los ídolos que le quedaron en tu vida. Porque tú estás quemando la actitud que quedaron en tu vida. Porque tú estás quemando todo lo que tiene que ver con una vida pasada. Usted no quiere vivir en ruina. Usted no quiere vivir del que yo fui, del que yo hice, de lo que me pasó, de lo que me dijeron, de lo que Fracasé, de lo que gané.
No, nada de lo que tiene que ver con el pasado. El Señor nos recuerda en el libro de Isaías. A mí no me traiga memoria de lo viejo. Yo estoy haciendo cosas nuevas. Le prendieron fuego y cuando hay vio eso. Ay, así que yo en el mundo espiritual yo estoy viendo como el enemigo va a tener que decir, "Ay, se levantó la tipa, se levantó el tipo, se levantó la mujer, se levantó el hombre de Dios y está quemando todo lo que Retrasó su victoria." Y está diciendo el en esta hora, "Hay, hay, hay." Sí,
porque hay es nuestra en el nombre de Jesús y vamos en victoria, vamos a ganar, vamos. Aleluya. Esta palabra es para ti. Esa palabra es para ti. Es de verdad que estoy viendo al enemigo diciendo, "Ay, usted hay una loca por ahí que anda buscando. Hay un loco que anda buscando y sabe lo que va a quemar, sabe lo que le va a prender fuego." Yo no estoy hablando en lo literal para que No vaya usted hacia un incendio y que los bomberos, pero aquí se está preparando un asunto y el enemigo quiere mandar bomberos,
pero déjeme decirle que el fuego de Dios nadie lo apaga. Préndele fuego a lo que ha estado deteniendo la victoria de Dios, la táctica. Haga una emboscada, amague, haga creer que perdió y mantenga a las mejores fuerzas guardadas ahí, guardada ahí para cuando el enemigo la suelte, usted prenda fuego a la ciudad. Ay. Entonces ellos se vieron atrapados entre el ejército de Israel y los emboscados. Ahora el pueblo, el eh los guerreros que estaban al frente y los guerreros que estaban eh y los que estaban en la ciudad atraparon los que quemaron la ciudad, lo
de la emboscada, atraparon a todo el ejército de Ay y lo aniquilaron. Fue que lo guardaron, no lo aniquilaron. ¿Qué vas a hacer después que logre tener y saber qué son esas ruinas pasadas? Ese es nuestro final. 5 minutos. Vamos a ver cómo lo hacemos. Ay, mi madre. Aleluya. Lo aniquilaron. Escuche el rey y la destrucción. Y usted lee detalladamente cómo fue esa destrucción, porque no puedo hablar de todo ello ahora. Recuerde que eso está en el capítulo 7 y 8 del libro de Josué, el rey y la ciudad. El rey de hay fue capturado.
Porque si usted deja un rey vivo, se levanta otro reinado. Y eso es lo que está pasando. Usted desaloja, usted tiene años en su vida peleando y desaloja, pero deja el rey vivo y él levanta otra ciudad. El rey se aniquila, se captura el rey vivo y fue ejecutado. Y usted encuentra ahí cómo fue ejecutado hasta el atardecer y la ciudad fue completamente destruida. Ese capítulo 8 de Josué narra esa Destrucción. Entonces, el final de estas de esta de esta palabra de hoy es, ¿qué son ruinas pasadas? Mm, escuche bien que con esto terminamos. ¿Qué
es eso? ¿Qué es ese territorio del alma que estamos conquistando hoy? ¿Cómo se llama? ¿Cómo se come el pan? Primero quiero recordarte que en el libro de Génesis, capítulo 128, recordarte porque yo creo que usted lo ha leído, pero en Génesis 12:8 dice que Abraham levanta un altar y adora al Señor e invoca el nombre del Señor en una ciudad llamada A. O sea, la primera vez que la Biblia menciona el territorio de hay fue que Abraham levantó un altar e invocó el nombre del Señor. Yo creo que usted está entendiendo por dónde ve el
asunto. E invocó el nombre del Señor cuando él levanta ese altar, cuando Dios habla con él. Cuando él le dije, dice, "Mira las estrellas." Cuando él lo llama de su tierra y de su parentela, cuando él sale y deja todo por servir al Señor y seguir su voluntad, él levanta un altar y adora al Señor. Se compromete con Dios en hay. Hay es un montón de ruina y hay significa esas cosas rotas, esas cosas descuidadas. Dios mío, ahora sí fue verdad. Esas cosas destrozadas, esa perdición, Eso que te hace volver otra vez atrás, esa caída,
ese resto de algo, lo que te quedó de algo, esa película, perdón, eso no lo quería decir. Eso se me salió esa serie. Por Dios, ¿qué es lo que está diciendo esta muchacha? esa persona, esa actitud, esa herida profunda, esa pena, ese orgullo, yo tengo que seguir. Dios santo. ¡Uf! Seré herida profunda sugiriendo una experiencia especialmente dañina. esa repentina y dolorosa actitud, eso es ruina pasada. ¿Qué tenemos que conquistar? Yo lo que te estoy diciendo es que a veces nosotros queremos vivir con la cara limpia, pero con el corazón roto, con palabras bonitas, pero por
dentro un chismoso tragado adentro. Estas no son palabras para la mañanita. Déjenme ponerlo más bonito. Ruinas pasadas es yo quedarme en lo que yo era antes, en lo que fui. Dios quiere restaurar eso. Y por eso te hablé de dónde se menciona la primera vez. Ay, ese altar que levantó Abraham, eso no es de historia, eso debe estar ardiendo hoy. Elías para pedir fuego del cielo tuvo que hacer lo siguiente, reparar el altar de Jehová que estaba arruinado. Y yo sé que hay gente ahí que tiene su altar perfecto, pero yo voy a reparar mi
altar a que descienda un fuego sobrenatural en él. Ay, santo. Yo yo vengo o eso soy yo. Hoy yo quiero tomar conforme al número de la tribu de Israel, como dice Elías, y ordenó el altar de Jehová y le échenle agua, échenle problema, échenle lo que usted quiera, que yo no voy a dejar de Arder. digan lo que quieran, hagan lo que quieran. Eh eh sí, Elías y ahora oró y y y ese altar él que dice este altar de la decisión. Usted aquí tienen que decidirse qué es lo que va a pasar. Yo creo
que hay es una decisión. Es una decisión de volver a ser genuinos en Dios. Es una decisión de no decir cuando Dios me usaba, cuando Dios hablaba conmigo, cuando Dios me cuando yo sentía Dios, cuando qué ya la segunda, ay, santo, pero en este Tiempo usted va a conquistar su tiempo de oración, usted va a conquistar su tiempo de lectura bíblica y aunque le echen agua, aunque le digan, aunque el tiempo no le dé, usted va a decir, "Yo permanezco firme en lo que estoy recibiendo." Así usted va a derrotar a Ay, usted va a
derrotar a enfrentándolo cada día de frente, pero usted va a tener guardado una emboscada porque el enemigo te va a guardar una mala experiencia para que usted deje de orar, Para que usted deje de congregarse, oiga, para que usted deje de ay, voy a hablar de déjenme hablar un poquito de la congregación. Ah, que yo no tengo que congregarme porque Dios está conmigo en mi casa. Es verdad, pero ¿por qué la mujer del flujo de sangre tuvo que salir? Es verdad. Porque es que esa gente de allá h de de Nigeria están saliendo a congregarse
y hasta pierden la vida para congregarse. Y por qué yo leo que Pedro, Juan, los apóstoles, toda Esa gente salían a congregarse y decía, "Es necesario que nos congreguemos." ¿Por qué es? ¿Y por qué esta generación no lo necesita? Yo voy a decir, "Ay, ay, no podemos vivir de ruinas pasadas. No podemos vivir de lo que no te funcionó, de lo que te hirió, de lo que te dolió, de lo que te hicieron, de lo que te está pasando, de lo que no funciona, de lo No podemos vivir en ese mundo. Nosotros tenemos que vivir
en este mundo presente y decirle, "Señor, el pan de hoy, yo no Quiero pan viejo. El pan de hoy, yo me lo quiero comer hoy. Yo quiero andar en tu palabra hoy. Yo quiero andar en tu visión hoy. No hemos pasado con 2 minutos, pero permítame en el nombre de Jesús anunciarte que las ruinas pasadas, dice el libro de Isaías, y reconstruiré las ruinas pasadas, o sea, lo viejo, lo que terminé o Dios tiene mejores cosas para hacer contigo. Ponte en la brecha. Ay, Dios mío. Alguien, alguien, alguien está recibiendo de Dios su presencia. Alguien
se le entró algo por dentro que dice, "Ay, me dio una cosa." No, eso no es una cosa. Es es Dios convenciéndonos. A alguien le pasó, testifíquelo, por favor, ahí testifíquelo. Dígale, "Fue a mí, porque tengo una palabra para ese fue a mí." Lo viejo no es parte de lo nuevo. Pasó, no funcionó. Pasó. funcionó. No importa que haya funcionado o no haya funcionado, Dios está haciendo cosas nuevas y están saliendo a la luz. No vivas en ruinas pasadas. Lo que hizo Israel es algo que nosotros tenemos que hacer. Todo lo que tiene que ver
con mantenerme a mí en el pasado, retenerme, quedarme roto, eso hay que quemarlo. Y yo tengo que volver a hacer lo que tenía que hacer desde hace mucho tiempo. Ponerme a Cuentas con Dios. Ponerme a cuenta con Dios. Dios bendiga, Dios guarde. Hay que terminar. Tengo muchas cosas para decir, pero hay que terminar. Déjame decirte Filipenses 3:14, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios. Prosigo en Cristo. Que te le echaron agua al altar, que la actitud de la gente de Djese de Estar mirando gente, déjese de Mire, oiga lo que dice
Pablo, yo prosigo a la meta y el que prosigue a la meta adelante que está mirando al premio del supremo, no está esperando que la gente lo valide, que la gente lo lo levante. Ayer recibí una palabra muy bonita de alguien y le dije, "Gracias." Porque no todos los días uno encuentra una palabra de ánimo. Lo que más uno encuentra es palabra de desánimo. Gente que están en desacuerdo. Siempre aparece alguien que sabe cómo no cómo es que siempre aparece alguien que te dice que así no se hace, pero poca gente te dice, "Ven, vamos
a hacerlo." Pero esas no son la gente que están aquí, esos son otros. Los que están aquí, esa gente que está ahí conectada, son gente que le están prendiendo fuego a lo viejo para tener una relación nueva y para volver otra vez a ese altar a Jehová y decirle, "Desciende el Señor ahora con fuego y que este pueblo vea Que tú eres Dios y que por mandato tuyo yo he hecho todas estas cosas. Respóndeme, Jehová, respóndeme con fuego, porque ya no vamos a claudicar más que si Dios me llama o que si no me está
llamando, que si es de Dios o si no es de Dios. Pero amado, ¿cómo que usted no sabe si es Dios o el que te está hablando? ¿Qué es eso? Y usted visto, ¿y usted ha visto al hablando cosas buenas? No, siempre tiene siempre tiene algo encondito por ahí. De hecho, te voy a decir una cosa. ¿Cómo que si es de Dios? ¿Usted ha visto el Espíritu Santo habló mal de alguien? Ay, Dios mío. No, ese no el Espíritu Santo. No, decía creo sí, Harrygan en su libro decía, "Una vez tenía yo un malestar tan
grande y fui en oración y cuando fui a orar, el Espíritu Santo me dijo, conmigo tú no vienes a chimear, no, que yo no chimeo Con nadie." Ay, Dios mío, eso fue poderoso. Hoy nos levantamos, nos levantamos creyendo y declaro esa palabra sobre ti. Proseguimos a la meta, al premio del supremo, del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Seguimos al blanco. No te detengas, no pares. Van a venir, hola, van a venir. Mira al frente. Jesús le dijo a Pedro, "Mírame a mí, a mí. Déjate de estar mirando hola a mí." Y el que
trasciende, usted, usted que está ahí trasciende. El Que conquista a es el que sube hacia arriba y supera sus límites. Es el que dice, "Yo de atrás no quiero nada. Todo lo que el Señor me quitó no me hace falta." Y hoy el Señor está quitando de nuestra alma estrategia. Oiga, la estrategia. La estrategia para usted conquistar hay uno, es sacar el anatema. humillarnlos, pedir perdón. Dos, es tener el el las emociones. Usted póngale en dos partes. Tenga emociones para enfrentar y tenga emociones guardadas para que sea tu retaguardia, para que sea lo de la
emboscada. Guarda, guárdate en Dios. Vuelve otra vez. vuelve otra vez a conquistar la presencia del Señor. Volvamos a construir el altar de Jehová que estaba arruinado en el nombre de Jesús. Vamos a orar. Quiero orar para todos los que Están ahí todavía conectados. Permíteme hacer esta oración final. Recuerde, no se vaya sin darle like. Habemos demasiado ahí conectados, pero pocos, pocos likes, así que por favor esa es tu tareíta para ayudarnos a crecer. Esto te está bendiciendo. Hacemos esto totalmente orgánico, en vivo con un poco de sacrificio porque el sacrificio eterno lo hizo Cristo. Pero
si nos cuesta y lo hacemos con mucho amor, gratis. Gratis. Sin usted aportar ningún recursos, pero sí aportando su presencia ahí. Y solo te pedimos que nos ayudes a crecer, que nos ayudes si esta palabra está de verdad bendiciendo tu vida. que se le entregue a alguien, le diga, "Esto de parte de Dios. Esto no es mío, ¿eh? Esto es de parte del Señor." Y usted le diga a alguien, "Toma, tómate esa pastillita, por favor. Comprometa a alguien, que hay Alguien ahí que está desesperado y no sabe cómo hacer porque su alma completa está gobernada
y está fraccionada en parte y aquí estamos conquistándonos. Oramos, Señor, gracias en esta hora en la que pudimos estar aquí, Señor, conectados, presente. Dios mío, gracias por la palabra de hoy. Fue una palabra tan confrontadora, pero tan sanadora, que la estoy saboreando en mi vida. Hoy venimos, Señor, como Elías, antes de pedir fuego, antes de de pedir lo Sobrenatural, antes de pedir el milagro, antes de pedir la proeza, antes de pedir tu manifestación, reparar lo que está arruinado, ordenar lo que está descuidado, mmar lo que está enfermo, bendito Dios. quemar lo que está ocupando, sacar
lo anatema. Venimos con una tarea fuerte hoy, pero yo la asumo para mi vida, Señor. Y yo sé que hay gente ahí conectada que está asumiendo eso también Para su vida. Hoy declaramos el territorio de hay libre, libre. Y todo lo que estuvo descuidado en el nombre de Jesús cobra vida. Todo lo que estuvo arruinado de parte tuya, Señor, hoy lo reconstruimos. Y todo lo que no tiene que estar ahí, Señor, hoy lo quemamos. Y el rey que estuvo gobernando, que estuvo desanimándonos, que estuvo haciéndonos murmurar, Quejarnos, hoy, aleluya, lo destruimos y nos levantamos en
el territorio a construirlo de este nuevo tiempo. No viviremos más de cenizas ni de recuerdos pasados. Hoy comenzamos a construir una vida nueva, una unción nueva. Bendito el Señor. Aleluya. Una experiencia nueva. Decidimos por ti. Ya no más claudicación entre dos pensamientos. Dios es Dios y te servimos con todo. Gracias por entregarnos ese territorio en nuestra Alma hoy, el territorio de la intimidad ah constante y nueva cada mañana. de un aceite nuevo cada mañana, de una experiencia nueva en ti cada mañana. Aleluya. Y renunciamos a ser esos que que tienen nombre de que viven, pero
que están muertos. Hoy cobramos vida y ánimo pronto en el nombre poderoso de Jesús. Amén. Amén. Bendecimos tu vida. Permíteme bendecirte en este día. Hoy te va a ir bien. Hoy vas a tener un día victorioso. Hoy vas a Tener, yo creo que alguien tiene que creer esa palabra. Hoy vas a tener un día alumbrado. Hoy vas a tener visión, visión, visión aguda. Hoy vas a levantar alas como las águilas y vas a correr y no te vas a cansar. Hoy el Señor duplica tu ánimo. Hoy el Señor duplica tus fuerzas. Hoy vas a mirar
la meta, no vas a mirar las olas. Hoy va a estar más enfocado que nunca. Hoy estás tras el premio del llamado de Dios y te vas a mantener en Cristo. Hoy no te afectará Lo que digan. Hoy no te afectará lo que suena. Hoy no te afectará a las piedras, el vagón vacío que suena. No, no, no, no. Hoy te fundamentas. Hoy tú sabes que estás conquistando ese territorio del alma y ahí va a tener que decir, "Ay, nos vencieron y vamos a crear y vamos a poner en ese lugar donde tuvo que estar
ese altar de por vida, vamos otra vez a reconstruirlo. Vamos a tener esos tiempos de intimidad, esos tiempos, aleluya, de silicio, de ayuno, de lo que Dios esté hablando contigo. Y vamos a hacer la estrategia, la estrategia para guarda, guarda en emboscada. Dios te bendiga, Dios te guarde. Nos vemos, ay, santo, en el próximo episodio, episodio eh eh que vamos a seguir con otra área para conquistar del alma. Bendiciones, mil y nos vemos en este caso el lunes. Chao, chao. Gracias.