Transcriptor: Emma Gon Revisor: Paulina Segovia Seguro que podríamos ahondar en la historia de la radio, hablar de bulbos, de ondas, de amplitud y frecuencia modulada. Pero esta tarde los invito a que hablemos de radio, de eso que llamamos pura y llanamente radio. (Sonidos de radio) "El tremendo de la.
. . " (sonido de sintonía) (Música) ".
. . Orson Wells from the Mercury Theater on the air in the War of the Worlds by H.
G. Wells. " "Professor Moore from MacMillan University reports a total of three explosions on the Panama between the hours of 7:45 PM and 9:20 PM EST.
" (Música) "Caballero con los hombres, galante con las mujeres, tierno con los niños, implacable con los malvados, así es ¡Kalimán! " "Profesor, ¿no tiene miedo de adentrarse en un misterio tal vez indescifrable del que puede surgir el peligro, la muerte? " ♪ Coca Cola, Coca Cola.
Todo va mejor con Coca Cola. Coca Cola, refresca mejor. Su frescura es mayor.
♪ "Chucho el Roto, la historia de un hombre que protegió a los pobres y luchó contra la injusticia". (Música) "Camine, camine, no contamine, camine con 'Rigo audaz' y 'Can can', 'Canadá' con color de ondón. Ahora también para exportación".
(Sonidos) "Son las uno cero con tres siete minutos (bip)". "La calidad no tiene precio, cortinas y telas 'Poncho' le ofrecen el más amplio surtido en telas de jabahír, telas aguado, telas en pino, telas a largo y ancho deseados y telas a corto o a largo plazo. Porque comprar en cualquier otro lugar sería un albur".
(Voces y sonidos de radio) Todo esto que acabamos de escuchar es radio, radio histórica, radio publicitaria. Así que hablemos de "Este extraño fenómeno llamado radio. Una nueva forma de educar".
La radio tiene varias características, la radio informa por las mañanas, por las tardes y por las noches. Prácticamente todas las estaciones tienen sus distintas emisiones noticiosas. La radio informa con sus respectivos cortes informativos.
La radio informa cada hora, el reporte de tráfico, el clima. La radio entretiene, casi todas las estaciones de radio tienen también sus espacios de entretenimiento; unos son mejores que otros, sin duda, pero todos lo hacen y lo hacen bastante bien. Y la radio vende, por supuesto, yo vivo de la radio.
La radio, según la estación que escuchen, quizás detecten entre 3 y 4 cortes comerciales por hora. La radio vende y vende bien. Y acompaña.
Si vamos en el tráfico, nos acompaña con mucha frecuencia, sobretodo si somos capitalinos. Y la radio nos acompaña, si todavía cuentan con el privilegio de tener un aparato radiofónico en su casa, que no es mi caso. Los acompaña en la mañana mientras se preparan para salir rumbo a la escuela, al trabajo.
Ahora bien, la radio educa. . .
no estoy tan segura. Si decidiéramos educar, ¿por dónde se supondría que empezácemos a hacerlo? Por los niños.
Pero para educar tendríamos que dejar de ver a los niños como una larga lista de marcas potenciales. Así que he titulado este espacio como "Los olvidados y los excluídos", es decir, los niños. Este segmento, el de los niños a pesar de como vieron, que tienen un amplísimo potencial comercial ha sido prácticamente olvidado por las marcas.
No se hace buena radio infantil en México, lamentablemente, porque los niños están ahí. Y nos hemos prácticamente olvidado de ellos, aunque todavía hay un poco de esperanza y ahora verán a qué me refiero. No hay contenidos apropiados para los niños en la radio mexicana.
Lo que se hace en México es escaso, pobre, obsoleto y por lo tanto, un poco grosero. No hemos aprendido a tratar a los niños de manera apropiada en la radio. Estoy convencida de que los papás, los maestros y sobre todo, los pedagogos, lamentan profundamente el tono en el que se les habla, cuando se les habla a los niños, porque no es algo que hagamos con mucha frecuencia.
Hemos tratado quizá de manera un poco despectiva a los más chicos. No sólo no los estamos acercando a la radio, sino que cada vez los estamos alejando más. En mi experiencia, la televisión tiene a este público cautivo, que son los niños y los han sabido atraer y lo han hecho extradordinariamente bien.
Yo tengo un programa para niños que se llama "Niñonautas", que sale los domingos. En este programa, yo soy una entusiasta y creyente de que los niños todavía pueden escuchar radio. Entonces salgo muy impetuosa a tratar de vender mi programa, hace dos años.
Cuando llego con las marcas, les cuento de qué se trata Niñonautas, lo escuchan, se enamoran del proyecto hasta que llegan al momento de los presupuestos y se dan cuenta de que han invertido todo su capital en televisión y que la radio no está dentro de sus prioridades. No se alarmen, pero si sólo quisiéramos ser prácticos, ¿por qué deberíamos tener a los infantes presentes? Porque son un gran mercado con un amplísimo potencial.
Quise, fiel creyente de las redes sociales como soy, hacer un pequeño trabajo de campo. Así que le pregunté a mis amigos, blogueros y tuiteros, ¿cuáles eran las marcas que en primera instancia venían a su cabeza? Todo aquel que tuviese un crío en su casa, un sobrino, un primo, un vecino, o todos aquellos que como yo todavía consumieran marcas infantiles, sobre todo las de comida que son mis favoritas, que me aventarán a bote pronto la primeras que les viniera a la mente.
Y surgieron un montón de cosas. Hay de comida, de dulce, ropa, zapatos, juguetes, escuelas, servicios. Nos encontramos con un montón de marcas para clientes potenciales.
Así que yo pensé inmediatamente, ¿qué estaba pasando con los publicistas, los mercadólogos, los grandes tomadores de decisiones, que se habían olvidado de ese amplísimo mercado ¿o es que, todas estas marcas no tenían en cuenta este caprichoso, creciente, gigantesco mercado infantil? Creo que ellos acertaron y yo erré. Aparentemente ellos no invierten su dinero ahí, porque los niños no escuchan radio.
No hay un público cautivo para la radio salvo pequeñísimas excepciones. O ellos estaban equivocando su estrategia o yo estaba equivocando la mía. Tal vez yo tendría que dejar de hacer un programa de radio para empezar a hacer un programa de tele.
Pero no. Me niego y me resisto. Yo todavía tengo fiel esperanza de que los niños pueden ser radioescuchas.
Así que tenemos varias partes: la primera es la parte del compromiso. Aquí es donde nos ponemos ñoños y pesados. Pero ciertamente creo que hay todavía un compromiso con los niños y los futuros radioescuchas.
Tenemos una terrible costumbre en Niñonautas, en este programa, a pesar de que tenemos un compromiso y de que la parte comercial no es nuestro fuerte, pero sí los ratings, porque marcamos unos ratings increíblemente altos. Y nuestra pésima costumbre es que pretendemos que los niños todavía se detengan y escuchen radio. Los niños de hoy nacieron con un chip distinto.
Los niños de hoy no tienen la paciencia ni la educación ni la cultura, ni el chip nuevamente para sentarse y escuchar. Ellos necesitan la posibilidad de interactuar, de tener una actividad simultánea. Detenerse y oír, no está en su sistema.
Así que ¿cómo hacer que los niños se acerquen a la radio por primera vez? Es de esta manera. "Niñonautas, algo que debes saber es que el 80% del polvo que aparece sobre tus muebles y juguetes está formado por nuestra propia piel, el alimento preferido de los ácaros".
". . .
two, one, close to ignition and lift off of shuttle Discovery. . .
" (Sonido de claxón) " . . .
la caca, para describirla correctamente, existe una clasificación científica llamada escala de heces de Bristol, ésta divide a la popó en 7 categorías". "¡Aaah! No te espantes.
Es sólo tu ardilla que ya despertó (¡Yuppy! )". "Una de esas cosas que aprendemos desde muy pequeños es qué son las mentiras, son cosas que decimos a alguien más o a nosotros mismos pero que no son ciertas, algunas son chiquitas y sólo ocurren una vez.
(Sonido de claxón) "Si alguien te dice que estás sudando como puerco, podrás reírte con ganas porque como vimos, los puercos no sudan". (Silbidos) "La Luna es el satélite de la Tierra, es decir, un objeto que da vueltas alrededor de ésta". (Sonido de claxón) "En una galaxia muy lejana, los niñonautas jugaban con videojuegos llamados "arcade".
Estos existieron desde los años 70, solían estar en centros comerciales o en algunos restaurantes y uno tenía que meter algunas monedas o fichitas para poder jugar". "Round one, right? " "Niñonautas".
La verdad es que nosotros no descubrimos el hilo negro de cómo hacer radio ni de cómo hacer radio infantil. Pero la mayor cualidad de lo que entendimos es que había que escuchar a los niños, aprender qué es lo que querían y ponerlo en práctica. Y les decía que nosotros no somos gente de muy buenas costumbres en este programa.
Así que tenemos el terrible hábito de llamar a las cosas por su nombre, lo que suele ser nuestra mayor cualidad, pero también suelen juzgarnos bastante fuerte por eso. En Niñonautas, los pedos se llaman pedos y la caca se llama caca, no se llama popó, no se llama pum. En serio, así funciona.
Luego entramos a los temas escabrosos y dentro de los temas escabrosos, está aquel, por ejemplo. En Niñonautas, los homosexuales son y se llaman homosexuales, no se llaman nenas, maricas, no se llaman gays, se llaman homosexuales, así nada más. ¿Qué fue aquello que aprendimos y entendimos también en Niñonautas?
Esto no es sólo un consejo para cómo hacer radio infantil, esto es un buen consejo para los pedagogos, que cuando lo llevan a la práctica, les funciona realmente muy bien. Lo primero es que todo puede ser interesante, así que le hablamos a los niños de todo aquello que puede ser interesante y si pensamos en lo que puede ser interesante uno diría, pues claro, los temas escatológicos, el fútbol y las pelotas. Le explicamos a los niños que todo tiene un transfondo útil.
La clave está en decírselos como ellos quieren que se los digas y cómo les interesa. Utilizamos palabras cotidianas, pero no palabras tontas. Los niños detestan, no tienen una idea de cuánto, a los diminutivos; así que los evitamos a toda costa.
Algo que le gusta mucho a los niños o en la radio o en la vida cotidiana, es que los reten y nosotros mantemos un reto constante. Los hacemos sentir inteligentes, eso no es común, y nos ha resultado francamente útil. Otro de los principios es que no hay preguntas tontas, sino tontos que no saben dar respuestas correctas.
Y ser tonto no significa dar una respuesta equivocada o decir no lo sé, es simplemente que en este afán de aparentar que uno conoce la respuesta, inventar cualquier cosa. Los niños son esponjas y absorben absolutamente todo, así que es un peligro darles una respuesta equivocada. Y por último eso, les contamos que son gente inteligente y siempre terminan agradeciéndonos.
Para ir concluyendo un poco, hay gente que cree que la radio está en peligro de extinción. Cuando la gente me dice que la radio va a desaparecer, otra vez, caprichosa y necia como soy, me niego rotundamente y les digo que se equivocan. ¿Cómo salvar a la radio?
Pue eso, haciendo que el público infantil no vuelva a la radio, porque el público infantil no está en la radio, sino haciendo que el público infantil llegué por primera vez y lo haga por la puerta grande. Gracias.