Hoy hablamos del aborto que ha vuelto a ser un tema bastante recurrente y que centra el debate político en estos momentos. Todo después de que el alcalde de la Comunidad de Madrid, Almeida, apoyara y aprobara una especie de intención que tenía Vox, que decía que que querían obligar a las mujeres a informarles sobre un síndrome postaborto. Inmediatamente a estos hechos, el gobierno de Pedro Sánchez ha aprovechado el tirón de la noticia para anunciar una propuesta y blindar el aborto en la Constitución.
De momento, como decimos, es una propuesta. Para hablar de todo ello, tenemos al director del Observatorio de Bioética de la Universidad Católica de Valencia, Julio Dudela. Muy buenas tardes.
Buenas tardes. Quería preguntarle primero por esa intención del gobierno, ¿qué opinión le merece esa intención de blindar el aborto en la Constitución? Bueno, esto ya el gobierno lo había manifestado previamente, no es solo el gobierno de España el que lo quiere hacer.
Eh, sabemos que en Francia se logró y es una eh es un movimiento de algunos países que quieren eh consagrar el aborto como un derecho, una cosa que es absolutamente inaceptable. eh el aborto, o sea, el derecho a la vida, que es el primer derecho recogido en la Constitución española, el la Constitución europea y el primero de los derechos humanos, el derecho a la vida excluye la posibilidad de considerar que el derecho de una madre a matar a su hijo constituya, pueda llegar a constituir el un derecho del mismo nivel que el derecho a la vida. Pero hay detrás un trasfondo ideológico muy proabortista, eh, muy proabortista, que no solamente es español, que se anima desde la Organización de Naciones Unidas y que viene impulsado, sobre todo desde el mundo anglosajón y que está impregnando, sobre todo, a los partidos de izquierdas que esgriben la bandera del aborto como una conquista para la mujer.
Este es el error. Eh, y a ver si podemos hablar de esto, ¿no? Yo eh le comentaba al inicio también que desde la Comunidad de Madrid se está hablando de un síndrome postaborto.
Ustedes hablan más bien de secuelas, ¿no? ¿Cuáles son esas secuelas que podría provocar esa práctica? Sí, conviene aclarar que es una pena que se haya empleado este término que no es adecuado.
Claro, en sí han salido a tropel todos los proabortistas diciendo que no existe tal síndrome recogido en la literatura científica. Y es verdad, porque síndrome clínicamente significa conjunto de síntomas que aparecen juntos asociados a una patología. En el caso del aborto, no podemos hablar de un conjunto de síntomas que aparezcan juntos en todas las mujeres, sino que son secuelas que aparecen en distintos grados y en distinta intensidad y prevalencia en distintas mujeres, pero que de una manera bastante generalizada sí aparecen en las mujeres que abortan eh tras un aborto provocado.
La literatura científica. A mí me entristece ver el debate que se ha que se ha establecido, un debate que incluso he visto gente bastante sensata que ha adoptado estos estos eslóganes sobre que esto no existe, que esto no es científico, ¿no es verdad? Es decir, la litura científica, a poco que haya un poco de honradez a la hora de leerla y de y de buscar en ella, recoge muchísimas evidencias, muchísimas evidencias sobre la existencia de secuelas.
Hay que hablar de secuelas mejor que de síndrome, no es exactamente un síndrome. Secuelas de todo tipo, secuelas físicas, fisiológicas, secuelas psicológicas, secuelas de mortalidad, secuelas de cambios conductuales, secuelas de conductas adictivas, es decir, eh ingresos hospitalarios en mayor índice tras un aborto con respecto a la población. Es decir, existen muchos trabajos que recogen estas secuelas y es algo muy importante, aunque hay trabajos que los que las niegan, sí que hay trabajos publicados que niegan la existencia de estas secuelas, pero casi siempre los trabajos más robustos científicamente, es decir, aquellos con muestras más representativas y que hacen seguimientos de las mujeres tras el aborto durante más tiempo, todos ellos encuentran evidencia estadística indiscutible sobre un incremento de riesgo de padecer determinadas secuelas tras tras un aborto.
Pero aún digo más, los trabajos que hay algunos que no encuentran esta correlación estadística entre aborto y problemas psicológicos postaborto, sí encuentran problemas si hay abortos de repetición. Es decir, aún los estudios menos robustos científicamente, aún los estudios que niegan la existencia de secuelas tras un aborto reconocen que si el aborto es de repetición dos o más abortos, estas secuelas son objetivas. Eh, pero ya digo que eh los estudios más sólidos, con muestras más amplias y con seguimientos más prolongados no tienen ninguna duda y todos coinciden en que efectivamente el aborto no tiene nada que ver con la salud reproductiva.
Y me gustaría subrayar esto. El aborto no es salud reproductiva, sino que es un factor generador de patología. Y a su parecer, ¿qué tiene que hacer una mujer que sienta el impulso de abortar?
¿Qué herramientas hay para poder concienciarles, asesorarles sobre el derecho a la vida? Bien, la primera herramienta es informar bien. Eh, el aborto, en el aborto no estamos eliminando una verruga, en el aborto no estamos quitando un grupito de células, como a veces he oído decir.
En el aborto estamos matando a su hijo. Esto es lo primero que hay que decirle a la mujer. La mujer tiene que estar informada.
Yo no tengo que decirle a la mujer lo que tiene que hacer, pero tengo que suministrar a la mujer la información que le permita tomar decisiones libres. No es posible tomar una decisión en libertad si uno no tiene acceso a los datos. Esto es muy importante.
Entonces, primera primera cosa, lo más letal, lo más eh dañino que provoca el aborto no son las secuelas psíquicas o físicas en la mujer, sino es la muerte de su hijo. Esto es lo más terrible del aborto. Entonces, esta es la primera cosa que hay que contarle a una mujer, que lo que está matando con el aborto no es un grupito de células, sino que es su propio hijo.
Primera cosa. Según hay que informarle de que asume un riesgo practicándose un aborto, un riesgo que puede aparecer inmediatamente o puede aparecer muchos años después y para eso hay que acceder a la información científica publicada. Y lo tercero que hay que decirle a una mujer es que existe la posibilidad de que sea acompañada y ayudada.
Y en esto María José Torres, que viene después de mí, hablará de ello, para que pueda tener a su hijo, pero no solamente darle ánimo moral, sino acompañarla durante el embarazo, acompañarla tras el parto, etcétera. Es decir, darle una ayuda social real que le permita a esta mujer superar un miedo natural ante un embarazo no deseado. Y Julio, por poner alguna cifra encima de la mesa, las últimas eh cifras dadas a conocer recientemente revelan que la práctica abortiva se ha incrementado durante el último año, concretamente en 2024 se registraron alrededor de 106,000, son 3000 más que los que se registraron en 2023.
¿A qué cree que se debe este aumento? Bueno, entre otras entre otras razones, la más yo creo que la más poderosa es esta pretensión de los gobiernos de normalizar el aborto y constituirlo como un método contraceptivo más. Desdramatizar el aborto, ocultar todos los datos que hacen que muestran el lado perverso del aborto, se oculta, se normaliza.
No se hablan de estas secuelas de los efectos negativos, no se tiene en cuenta que está que la cosa más terrible que podemos legalizar es que una madre mate a su hijo. Esto se trata de ocultar, se normaliza y lo que hacen los gobiernos es crear manuales, como ha hecho el nuestro, de acceso al aborto, donde no hay que preguntar nada, no hay que pedir ninguna razón, no hay que informar, hay que darlo con gratuidad, facilitarlo, etcétera. Es decir, estamos asimilando el aborto por una cuestión ideológica, que no científica ni sanitaria.
Por eso a mí me irrita un poco que cuando hablamos de aborto se incluya en el contexto de la salud. reproductiva es lo más eh paradójico que podemos hacer. no tiene nada que ver con la salud reproductiva.
Cuando yo el aborto lo presento como algo intrascendente, como algo que no tiene secuelas, como algo que es gratuito y que además constituye una conquista para las libertades de las mujeres, entonces le estoy dando una connotación que hace que más adolescentes y que más mujeres adultas abracen el aborto sin saber exactamente qué es lo que están haciendo. Y este es el drama porque no están tomando, si no tienen información, no toman decisiones verdaderamente autónomas. Por lo tanto, es un atentado contra sus libertades.
¿Queda claro? Pues, Julio, Tudela, muchísimas gracias por haber compartido este rato con nosotros y por haber analizado esta problemática. Gracias a vosotros.
Muchas gracias.