en los bosques de tesalia un Laurel crece apartado con sus hojas siempre verdes se cuenta que antes fue una ninfa Dafne hija del Dios río peneo su historia se convirtió en mito cuando el dios Apolo la persiguió sin descanso algunos dicen que bajo la corteza late todavía un corazón que no se rindió Dafne nació junto al río sintiendo el agua helada en sus pies desde que era niña prefería escuchar el viento y correr entre los árboles a participar en banquetes o en cultos abarrotados siempre huyó de la presencia masculina cuando le preguntaban Por qué no
buscaba un compañero alzaba los hombros y decía mi hogar es este bosque no necesito nada más a su padre peneo le preocupaba ver a su hija tan reacia a cualquier vínculo un día le habló de los poderes Olímpicos que podían influir en sus destinos Pero ella se encogió de hombros padre amo el ruido del agua y la quietud del monte ningún Dios me va a quitar eso él la contempló con un cariño tenso temiendo que esa determinación pudiera chocar tarde o temprano con la voluntad de los dioses lejos de allí Apolo Dios de la luz
y la música se regodea de su Victoria sobre sobre la serpiente pitón y de su control del oráculo de delfos con esa arrogancia se burló de heros acusándolo de blandir flechas infantiles heros guardó silencio pero urdió un castigo disparó dos flechas desde su arco una de oro destinada a Apolo para inflamar lo de amor Insaciable otra de plomo dedicada a Dafne para infundir rechazo y repulsión por el amor Apolo quedó marcado por una pasión que no comprendía Dafne sin saberlo sintió que su aversión hacía cualquier romance crecía con cada latido Apolo movido por un deseo
ardiente recorrió las orillas del río peneo allí vio a Dafne con el cabello suelto y el vestido manchado de barro arrodillada mientras reunía hojas para algún ungüento sintió un golpe en el pecho con una sonrisa confiada soy Apolo hijo de Zeus Quién eres tú ninfa del agua preguntó tratando de sonar amigable Dafne Lo miró con recelo le bastó ver el brillo en los ojos del Dios para sentir el impulso de retroceder su sangre clamaba huye No quiero tu compañía vuelve a tu templo respondió cortante el Dios no ante desprecio se quedó de pie preguntándose Cómo
una simple ninfa se atrevía a rechazarlo ese fue el inicio de la persecución en los días siguientes Apolo volvió una y otra vez convencido de que con alagos y promesas torería la voluntad de Dafne le ofreció dones grandeza la posibilidad de ser inmortal ella apenas le dedicaba miradas heladas sintiendo que cada palabra de él era una daga que la empujaba a huir Por qué me tratas así repitió Apolo frustrado no nací para amar dijo Dafne casi en un susurro déjame en paz sin embargo su voz temblaba no entendía de dónde provenía esa repugnancia tan intensa
ni por qué su corazón martillea Al ver al dios sabía que no podía convivir con esa insistencia le pertenecía y no la entregaría a ningún inmortal por poderoso que fuera preocupada Dafne recurrió a su padre lo encontró en la cascada donde el agua caía con fuerza se arrodilló apoyando las manos en la corriente padre un Dios me persigue y siento un terror que no controlo su voz temblaba tanto como la corriente las aguas de peneo se agitaron el Dios río era consciente de la relevancia de Apolo en el Olimpo y temía provocar su ira pero
también amaba a su hija Dafne ningún amor forzado es justo murmuró la corriente haré lo que pueda mas no deseo enfrentar a un Dios abiertamente la ninfa sintió su Coraje mermar el padre no se comprometía a una defensa absoluta y Apolo seguía rondando cada vez más persistente Desde un lugar apartado heros vigilaba el resultado de su acto no reía a carcajadas sino con una mueca amarga había demostrado a Apolo que sus flechas no eran un juego pero tampoco anticipó el dolor que su travesura ocasionaría al ver a Dafne huyendo y al dios Ciego de pasión
Eros se preguntó si la venganza tendría un precio demasiado alto quiera imaginé que la libertad dolería de esta manera susurró aferrando su arco con los labios apretados Apolo cegado por el amor decidió tomarla por sorpresa en pleno día Dafne que estaba recogiendo agua en un cuenco advirtió la figura dorada del Dios acercándose sin mediar palabra corrió por el bosque con el corazón golpeando sus costillas y el sudor resbalando por su frente él la persiguió con la determinación de quien no acepta un no cada zancada hacía crujir ramas y hojas secas Dafne desesperada vio que él
recortaba la distancia sintió un nudo en la garganta y en un impulso último gritó padre detén a Apolo o sálvame peneo escuchando el llamado comprendió que la única manera de protegerla era quitarle la forma mortal el río se agitó con un gemido y antes de que la mano de Apolo la alcanzara Dafne notó un cambio brusco en su cuerpo sus pies se hundieron en la tierra sus brazos empezaron a volverse rígidos qué me está pasando logró decir con la voz quebrada sus últimas lágrimas se mezclaron con la savia que corría por su nueva corteza un
hormigueo helado recorrió su piel y al siguiente parpadeo su vista se nubló solo quedaban hojas verdes en lo que habían sido sus cabellos Apolo se detuvo con el brazo extendido a escasos palmos del árbol donde debía estar Dafne yacía un Laurel esbelto sintió un escalofrío de incredulidad su respiración rápida chocó contra la quietud del tronco Dafne susurró oponiendo su mano a la corteza percibió un débil temblor como si dentro del árbol quedara un latido residual el Dios cerró los ojos un instante sintiendo culpa y rabia romper algo de su propio equipaje quizás su Lira o
un adorno que llevaba sería un gesto de impotencia pero se contuvo no quería aceptar esa derrota finalmente habló con voz suave como si esperara que el laurel lo escuchara no es la victoria que buscaba aún así serás mi árbol sagrado serás eterno y tu Recuerdo me atormentar por siempre la brisa movió las hojas generando un murmullo parecido a un suspiro Apolo entendió que su triunfo era una farsa no tenía a la ninfa solo un árbol que simbolizaba la libertad que no había podido dominar Entonces el laurel quedó como emblema de Apolo usado en coronas para
héroes y poetas la gente veía esas sojas y aplaudía la grandeza del Dios no sabían la verdad completa que aquel Laurel era el refugio final de una ninfa que prefería la muerte de su forma humana antes que entregar su voluntad en cada ceremonia triunfal era como si el árbol susurrara esta Corona representa el precio mi libertad heros contemplando desde lejos sintió una punzada en el corazón su venganza había demostrado el poder de sus flechas pero a Costa de una vida mortal atrapada en madera a veces ni Yo mido las consecuencias murmuró guardando su arco peneo
por su parte siguió corriendo por tesalia con sus aguas cargadas de una mezcla de alivio había protegido a su hija sí pero a un costo definitivo con cada ola recordaba que la transformó en árbol para salvarla de un destino peor y así la historia de Dafne se transmitió por Grecia se convirtió en una advertencia sobre la insistencia de los dioses y la determinación de quien no desea Rendirse un aviso de que detrás de cada laurel que horna la cabeza de un campeón se esconde el rostro de una ninfa que prefirió el refugio vegetal a la
sumisión una tragedia envuelta en hojas verdes que susurran al viento la decisión de una mujer que llegado al límite eligió la metamorfosis [Música] Oh