¿Qué tal tengan todas y todos ustedes? Muy pero muy buenos días. Estos diálogos por la diversidad en las escuelas de la Ciudad de México han planteado una perspectiva, podemos decir, radicalmente diferente de cómo entender cuál es el sentido que tienen las escuelas en tiempos de cambio.
Fíjense el planteamiento civilizatorio, no de cambio nada más de un régimen político o de algunos aspectos que tienen que ver sociológicamente con una sociedad que está transitando, digamos, en pocos años a que tengamos tantos viejos como niños en nuestro país o de una sociedad que está transformando su economía. o algún otro aspecto cultural. El planteamiento que hacemos aquí es que estamos ante un profundo cambio civilizatorio.
Sí. Y en este cambio civilizatorio, el carácter, digamos, de la diversidad adquiere una dimensión radicalmente distinta. Estamos obligados y obligadas entonces a hacer un análisis de lo que significa estar preparados para esta transformación de orden civilizatorio.
El COVID-19, sí, que quisiéramos olvidar todas y todos, ¿verdad? , sigue marcándonos en lo que significó el cuestionamiento sobre cómo entendíamos a nuestras instituciones de cómo actuar frente a una eventualidad tan dolorosa como fue el COVID-19, de cómo transformar nuestras vidas en colectivo, de cómo hacerlo en democracia, pero eso todavía todavía no ha sido debidamente asimilado, pero lo que es más que claro es que como maestras y maestros tenemos una visión radicalmente distinta de nuestra función, de nuestra práctica y que por tanto hoy hablar desde la diversidad para una posible visión alternativa es un elemento esencial que debería conmover el conjunto de elementos que constituyen los procesos de enseñanza y aprendizaje, pero también nuestra visión pedagógica, nuestras prácticas en términos didácticos y algo que es fundamental, nuestra relación con la sociedad convertida en comunidad para Todas y todos está más que claro que partimos de una fractura entre la escuela y la sociedad, que partimos de una condición, sí, de transformación de la educación, pero que esta en el poco tiempo que lleva no ha tenido una expresión todavía suficiente como para establecer una idea de la transformación para el conjunto de la sociedad, pero ni siquiera para nuestras escuelas. Todavía se sigue planteando el cambio en algunos rasgos, pero no en la profundidad que trae consigo la nueva escuela mexicana.
Es muy importante haber partido de las vivencias y saberes que permiten entender la educación. que solo es posible a partir de un conjunto de interacciones complejas que expresan las diversidades escolares y su relación con las comunidades. Hemos estado apelando, aquí lo quiero subrayar a que ustedes nos digan qué experiencia han construido, desde dónde están pensándose, pero sobre todo desde dónde están haciéndose las cosas.
Y esto no es simple y llanamente una consulta, voy a usar esa figura, una consulta, digamos, del psicoanálisis del diván y mira, ya te escuché y después te bajo línea por donde me da la gana, sino esencialmente construir colectivamente precisamente la transformación de la educación. Podemos recuperar lo que dijo el maestro Juan Rojas de la UDEI, nivel primaria en Izapalapa el primer día de los diálogos. Y lo cito, nuestras escuelas siempre han sido diversas, solo que muchas veces las hemos silenciado.
Entonces, este punto de partida de la diversidad como un elemento, digamos, como un hecho contundente, pero cómo y por qué lo silenciamos, cómo y por qué invisibilizamos esta condición de diversidad y además el sistema educativo en general actúa para separar sin querer queriendo separar a unos de los otros, hacer escuelas homogéneas lo más posible las que se pueda, la homogeneización, negando precisamente un principio pedagógico que pienso desarrollar a lo largo de esta exposición, principio clave que es que la heterogeneidad es el ámbito no solamente de principio de realidad y de reconocimiento de que vivimos en esa diversidad, sino una componente central en términos pedagógicos. Es esencial subrayar este aspecto que la pedagogía, su ambiente central en la heterogeneidad, porque es ahí donde nos retroalimentamos, donde construimos un proyecto de cambio y donde tenemos una condición precisamente para manejarnos en un mundo pleno en contradicciones. Sí.
y a partir de sistemas efectivamente complejos, pero que requieren de una resolución en términos de los estudiantes, de las estudiantes y construir una alternativa. Por eso planteamos que estos diálogos por la diversidad deben de superar la idea instrumental que ha prevalecido durante los últimos 40 años y que tiene que ver con que la escuela es una suerte de depósito de información. Imagínense pensar esto así en un mundo cambiante en términos de la información.
cuando estamos transmitiendo una información se renovó ya por completo en la realidad. Entonces, que son depósitos de información donde a través de parcelar el conocimiento podemos entonces llenar las cabezas de las y los estudiantes, de esos saberes que poco nada tienen que ver con su vida cotidiana, con sus referentes familiares o comunitarios. ¿Qué queremos decir con esto?
está hoy no solamente en términos generales, como diría Kun, a través de hablar de una crisis y de lo de paradigmas, ¿no? , de los paradigmas científicos, sino hoy por hoy lo que tenemos es una crisis de las diversas formas de transmisión del conocimiento, de construcción del mismo. Sí.
Y más que nunca requerimos efectivamente una construcción de corte, digamos, general y un cuestionamiento general. En este sentido, desde el primer día de los diálogos, la profesora Carla María Mota Muñoz de Educación Secundaria señaló, "La escuela pública no es solo un espacio de instrucción, es una conquista comunitaria, una trinchera de esperanza y precisamente recuperar el sentimiento sobre la educación, construir a partir de un principio de esperanza, de utopías posibles, es como nos podemos proponer transformar nuestra realidad. Consideramos, como también lo planteó Cristina Máferrer en su conferencia sobre estrategias pedagógicas para una educación libre de racismo, ¿qué tan importante es ir a la escuela a aprender matemáticas, lenguas, historia o ciencias?
como también a aprender qué es el racismo, pero también el machismo, la genofobia, el clasismo, ya que están incorporadas en las relaciones humanas fuera y dentro de la escuela. En este sentido, tener conciencia de cuál es la condición general de una estructuración de las formas de dominio y por tanto de segregación y por tanto de la construcción de esta, digamos, condición de diversidad, pero sobre la base de una desigualdad, es fundamental para poder construir un modelo alternativo, una propuesta general transformadora. Hay que subrayarlo, aprender a multiplicar, escribir o a tocar un instrumento en la escuela.
Se da en el marco de un conjunto de prácticas y discursos que niegan, invisibilizan, jerarquizan o lastiman la dignidad humana. En este sentido general, Olivia Gal en su conferencia Discriminación y racismo nos dijo que históricamente los países latinoamericanos y sobre todo México vivimos en un sistema de organización social opresivo y de estructuración del poder construido. Ella plantea sobre el patriarcado, el racismo, el clasismo que sin duda se reproduce en las escuelas.
O sea, no somos entes aislados de la realidad. La realidad es una realidad contradictoria y tenemos que hacer consciente, tenemos que ser conscientes, ¿sí? , de esa condición para transformarla y que la educación precisamente tenga esa gran capacidad para construir sujetos de la transformación social.
Plantearnos la reflexión y el debate sobre la diversidad en el marco de estos diálogos implica, como lo señaló Elvira Concheiro, subsecretaria de igualdad sustantiva de la Secretaría de la Nueva Secretaría de la Mujer, sí, en la conferencia inaugural de estos diálogos que es reconocer la conformación histórica de la diversidad. a partir y entonces se cambian las cosas a partir de las luchas y resistencias en el reconocimiento de las diversidades expresadas por los movimientos de las mujeres, el movimiento lésbico gay, el magisterial en términos centrales, la lucha de los pueblos indígenas y afromexicanos, la movilización y dio este ejemplo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, que colocaron el reconocimiento de la diversidad más allá del individualismo y en situar el debate en términos de un plano de la comunidad. ¿Qué queremos decir con esto y de cómo se giran las cosas en términos esenciales?
Sí, que no basta decir que vivimos en un régimen de dominio, sí, sexista, machista, clasista, sino ver cómo hay una contraparte y cómo en su lucha diaria las maestras y maestros construyen un sentido distinto de la vida, cómo lo hacen en términos sociales y parece Es mentira. Aquí el girar en el enfoque las cosas es esencial porque si no la realidad aparece como una realidad que no se puede cambiar, que es tremendamente opresiva. Sí.
y que no nos queda más que sí amoldarnos, esquivar ciertas cosas, medio matizar otras, no. Aquí el planteamiento es que nuestro espíritu comunitario, la capacidad que tenemos de transformar la realidad es un elemento cotidiano, es un elemento fundamental y reconocemos precisamente en ustedes, las maestras y maestros, ¿sí? esa gran capacidad transformadora de la realidad en el día a día, pero también en la proyección general sobre el papel de la educación en la construcción de un sentido de ciudadanía alternativo de un país que puede ser distinto, de una utopía que puede ser realizable.
Lo fundamental, agregó Elvira Concheiro, es pensar la diversidad en términos sociales más profundos que nos permitan entender el fundamento de las desigualdades sociales que nos impiden reconocer las diversidades como un conjunto de interacciones complejas. Esto es reconocer la diversidad aparece como un punto del conocimiento clave sobre la realidad para transformarla, porque la realidad intenta permanentemente invisibilizar la diversidad, homogeneizarnos como sociedad en un término absolutamente aparente, porque las desigualdades Sí, se encargan en decirnos que efectivamente somos diversos. Entonces, en esta perspectiva, el planteamiento que la diversidad es más allá de una lectura ontológica, ¿sí?
un hecho y un derecho de la totalidad de los seres vivos, donde los humanos representamos un tipo entre una multiplicidad de formas de vida que habitan la naturaleza y que en conjunto constituyen la historia del planeta. Aquí esta cita de Chacravarti, sí, gran constructora desde la India, de lo que significa de construir un pensamiento que refuerza la homogeneidad. Sí.
Un pensamiento que refuerza una supuesta igualdad cuando en realidad asistimos a una desigualdad tiene que ver con una ruptura. sobre cómo conocemos la realidad y que en esta realidad entonces una conciencia que hoy podemos resumir en lo ambiental, en reconocer que somos todos parte de un planeta y que a la naturaleza tiene también derechos, acaba siendo un punto de ruptura central de corte civilizatorio. Por eso nos parece a nosotras y nosotros que es esencial recuperar precisamente una lectura radicalmente distinta de la realidad de nuestro entorno y sobre todo de las cuestiones que hoy resumimos en lo ambiental o de los elementos de la naturaleza, no como un elemento de externalidad, sino de la inclusión de una visión radicalmente distinta.
Los sistemas históricos de dominación que niegan la diversidad, como el colonialismo, el patriarcado y el racismo tiene como transfondo la forma en la cual se ha dado la modernidad capitalista como modernización. Y esta se muestra fenoménicamente como transfondo en el cambio climático. Se trata entonces de un entramado de sentidos que toman relieve de acuerdo con los procesos históricos en una expresión no solamente espacial, sino esencialmente territorial y con relaciones de poder en las cuales se inscriben.
Para reconocer estas diversidades como un conjunto de interrelaciones complejas, presentaríamos en dos perspectivas el análisis. Uno, la diversidad como fundamento de lo que hemos ido denominando humanismo mexicano y el segundo aspecto, la diversidad en la nueva escuela mexicana. En el primer la primera perspectiva es importante recordar que la idea que existe una humanidad igual para todas y todos niega el pluralismo de los pueblos, comunidades y colectivos que en el caso de un país como el nuestro constituyen una si digamos condición de negación de ser el segundo país más digamos diverso cultural del mundo después de la India, de un país que es un país plurilingüe, de un país que a la vez es uno de los más biodiversos sobre la base de una construcción social de esa biodiversidad, un país que en sí mismo representa una civilización.
Entonces, plantearnos las cosas desde la perspectiva de México representa un elemento fundamental, porque entonces la diversidad no solamente eh son hechos o condiciones específicas, sino también representa una diversidad de corte epistémico de cómo conocemos las cosas. Entonces, en ese sentido también es un reservorio de nuestros alberes, de nuestras cosmovisiones en términos no solo de los pueblos originarios, sino alrededor de un sistema de valores que se ha ido construyendo sobre el reflejo no solo de los individuos, sino fundamentalmente de las colectividades de su expresión comunitaria. El espíritu humanista entonces de la nueva escuela mexicana deja un lado la idea de humanidad como condición de identidad homogénea para todas y todos, porque esa postura descarta la diversidad como condición de lo humano.
Entonces, la primera referencia de humanidad no es una construcción abstracta de un referente general, sí, que puede acabar siendo importante, sino desde el reconocimiento de nuestra diversidad, de nuestras condiciones y de cómo este sentido de humanidad tiene que avanzar superando las contradicciones que hemos venido señalando. El espíritu humanista entonces tendría que hablarse desde una perspectiva de lo mexicano, esto es en una contradicción abierta con la idea de humanidad, que en general refiere, sí, al gran conjunto, digamos, planetario para recoger las especificidades y una perspectiva central que reconoce entonces desde su propia legitimidad también la condición para decidir sobre nuestras formas de vida y en ello darnos un porvenir también específico. La diversidad se visibiliza a través de una multiplicidad de mundos, podemos decir, que encuentran su verdadero sentido en un universal posible.
Esto es, la diversidad no puede ser exaltada nada más por sí misma o en sus diversidades, más que también en la búsqueda de un sentido de humanidad, aunque sea de humanidad. mexicano, ¿sí? Del humanismo mexicano, porque es en esa búsqueda de una totalidad donde podemos resumir la capacidad de cambiar las cosas.
Y esto esencial entenderlo porque si no nos podemos ir con la idea de la clasificación de las diversidades y con un impulso directo a segregar esas diversidades en automático, reconocerlas en un concepto muy peligroso que es el del multiculturalismo. Esto es en la ubicación de cada quien en su lugar para acabar no resolviéndolo en su conjunto, sino segregando en la práctica esa ese reconocimiento de la diversidad. Entonces, estamos complejizando aquí los aspectos de que no basta reconocer la diversidad, no basta ver en qué conjunto de contradicciones se mueve la diversidad.
No basta decir que la diversidad tiene un referente clave en su ocultamiento en el marco de una desigualdad real frente a una igualdad formal, sino la diversidad tiene que ser vista en el conjunto de las diversidades, pero vista también como un universal posible de esas diversidades. ¿En qué sentido? en una política de transformación, ese sueño de lo posible, de lo que podemos construir.
Nos referimos entonces a esa posibilidad que como colectivos podemos construir sentidos de existencia que nuestra propia humanidad exprese una pertenencia general también desde lo comunitario de aquello que nos hermana, que es expresión de un sentido social total. Entonces, la comunidad no es un referente retórico. Sií, en la escuela, en la nueva escuela mexicana, el sentido de comunidad recoge precisamente esta posibilidad donde la diversidad pueda acabar teniendo una expresión de su reconocimiento, pero en una totalidad social también que tiene que expresar esa unidad, la práctica pedagógica misma, ser efectivo.
El espíritu humanista de la nueva escuela mexicana en nuestras escuelas nos sitúa en una perspectiva intercultural de las diversidades, atención, no multicultural, sino intercultural de las mismas de esas diversidades vistas en su interacción y insisto en este aspecto en sus contradicciones. O sea, ¿qué queremos decir en esta perspectiva de la interculturalidad? La interculturalidad no puede ser nada más vista a partir, digamos, de esta amable traducción que se está haciendo en el lenguaje de señas mexicanas, ¿no?
que aquí nos han acompañado los compañeros y compañeras y agradezco directamente desde la autoridad educativa, sino en el reconocimiento y esto es esencial que la interculturalidad tiene que actuar de ida y vuelta. La interculturalidad o es para todas y todos o no tiene un espíritu transformador, no es parte de esa interculturalidad crítica esencial. se convierte, insisto en ello, en un reconocimiento de la diversidad desde el multiculturalismo para segregar, para que cada quien esté en su lugar, entre comillas, para que cada quien sí se reúna a partir de su diversidad, pero no se construya en esa comunidad escolar que es esencial.
La interculturalidad articula entonces a las y los sujetos en su diversidad, conectando entre sí los movimientos magisteriales, feministas, campesinos y afrodescendientes, las luchas antirracistas, anticoloniales, las movilizaciones proderechos LGTB más y los que definen a las poblaciones también en condición de movilidad. ¿Qué queremos? O antes llamadas migrantes, pero como tiene una fuerte carga también de rechazo, hoy día hablamos de personas en condición de movilidad.
Por esta razón, en estos diálogos, nos hemos pronunciado al inicio de cada día por reconocer lo que acaba de plantear. Sí, de plantearse aquí ante ustedes y que evito leer el día de hoy porque recién lo acaban de escuchar y es un elemento fundamental en términos de una perspectiva y lo digo abiertamente política educativa. La diversidad entonces en la nueva escuela mexicana es fundamental en el proceso de transformación histórica de nuestro país, porque une la diversidad humana con la diversidad epistémica, crea múltiples sentidos, se plantea desde una perspectiva ambientalista, nos construye las escuelas como espacios gu territorios en los que se va construyendo continuamente el humanismo mexicano.
La nueva escuela mexicana está vinculada con la realidad de su comunidad y esto es un espacio esencial entenderlo así porque ahí conviven los muchos Méxicos que hay en México, porque nuestro país, como mencionaba en la Constitución de 1917 es un pueblo de pueblos, una comunidad de comunidades. Todas y todos en las escuelas y sus comunidades conformamos esa totalidad que se expresa espacial, social, cultural y ambientalmente desde la diversidad que obedece a una necesidad, insisto en ello, de una pedagogía de la inclusión partiendo de la heterogeneidad, una unidad de la diversidad también, como hemos venido planteando en las que caben niñas, niños y jóvenes que pertenecen a distintos tipos de familias, adultos mayores, mujeres, hombres y personas no binarias, integrantes de pueblos indígenas y afromexicanos, de la diversidad sexogenérica, entre otras y otros, entre extranjeros, personas en movilidad, refugiados, asilados, desplazados. así como personas con discapacidades y neurodivergencias, todas y todos inscritos en diversos grupos urbanos o rurales o rururbanos, sí, pertenecientes a distintas clases sociales que reclaman una visión plural incluyente participativa en el ejercicio pleno.
de los derechos humanos, pero fundamentalmente en la construcción de la nueva escuela mexicana. También por eso nos planteamos en estos diálogos, ¿sí? Porque nos parece central que los procesos de enseñanza y aprendizaje vayan de la mano en un ejercicio efectivo de los derechos humanos del estudiantado y el profesorado que conforma la gran diversidad de nuestras escuelas.
Es fundamental que el profesorado en su propia diversidad comparta y haga visible su trabajo pedagógico y didáctico en el aula, la escuela y la comunidad para impulsar el ejercicio efectivo de los derechos humanos, de la gran diversidad que existe en nuestras escuelas, en la Ciudad de México y en nuestro país. reconocer que esto solo es posible desde la praxis de ustedes, de las profesoras y profesores, ya que son ustedes quienes deciden junto con los estudiantes las posibilidades y los alcances en la formación, pero a la vez lo hacen en un sentido emancipatorio porque promueven la autodetermina ación porque promueven la transformación de la realidad, porque en los planteamientos de la nueva escuela mexicana la búsqueda de soluciones, aún con respecto a problemas concretos, es un elemento esencial. Ahí el punto nodal de la autonomía profesional del profesorado, ¿sí?
En términos de su libertad. epistémica y metodológica sobre sus conocimientos y saberes del currículo, que les permite moverse en distintos planos de la realidad y considerar en su ejercicio la enseñanza de las condiciones a partir, perdón, de las condiciones escolares, familiares, culturales, etcétera. O sea, ¿qué queremos decir con esto?
que solo, solo y subrayo este aspecto, en la autonomía profesional podemos construir la transformación de la educación y esto tiene que ver con la dignificación del magisterio en términos centrales. Esto tiene que ver con devolver al magisterio precisamente esa capacidad, ¿sí? para transformar la realidad, para procurar precisamente un sentido general de vida.
El transfondo entonces de formación que hay en los diálogos por la diversidad tiene que ver con la formación docente como fin último para crear un diálogo entre las profesoras y profesores con diversas instancias que aportan conocimientos para la comprensión, seguimiento y construcción de soluciones. a los problemas. En ese sentido representan tanto en su expresión didáctica como la integración curricular, el sentido de la recuperación de los saberes docentes, del proceso formativo y de la relación que exista o que hay que construir con las comunidades.
A partir de los diálogos por la diversidad, podemos decir que la formación docente se sustenta en dos condiciones fundamentales. En primer lugar, en la construcción singular de la propia escuela en las que maestras y maestros desde realidades concretas actúan resignificando y reapropiándose de los saberes y conocimientos. de la escuela en su conjunto con el fin de transformar la realidad.
Sí. y transformar también el espacio escolar en una comunidad que en sí misma se convierte en una comunidad formativa. construcción de la singularidad de la escuela como espacio formativo inscrito en una comunidad define a la formación docente como un diálogo entre pares en el que se expresan y reconocen sus propias realidades.
Es un proceso que exige también, como hemos venido diciendo, la ruptura de las bases instrumentalistas y eficientistas de la formación para encaminarse a la construcción de otras formas de aprender y reflexionar sobre la propia práctica educativa. La segunda condición de la formación es la apropiación de la escuela como un espacio formativo que favorezca la recuperación de las experiencias y conocimientos docentes. Basta expresar estas experiencias, las tenemos que convertir en un elemento consciente, en un elemento recuperado por el conjunto de la escuela para que esta tenga un efecto comunitario.
Estos diálogos son un espacio de interconexión entre los colectivos docentes, pero también deben expresar abiertamente sus críticas, la forma en la cual vamos construyendo las cosas. Y esto lleva a otro elemento, además de la autonomía profesional, que es el camino para la construcción de contenidos en colectivo que representa el codiseño como un proceso colectivo también de reapropiación de saberes y experiencias docentes. Ese codiseño es la concreción de un ejercicio de autonomía también.
Esto es la expresión de la autonomía profesional requiere aterrizar en el codiseño esas condiciones de reconocimiento de la diversidad y de la desigualdad social, étnica, lingüística, económica, territorial y de todas las referencias que hemos hecho aquí. El condiseño entonces tiene que constar de saberes situados que acompañan las trayectorias educativas diversas y diferenciadas del estudiantado. una trayectoria educativa, entonces podemos definirla como un recorrido, es decir, como una construcción permanente de acciones que acontecen entre labor del docente con el estudiante, pero también con la institución.
En este sentido, el trabajo de reflexión, de diálogo, como hemos venido haciendo, acaba siendo central. Con respecto a esto, en la expresión que aquí tuvo eh sobre la movilidad humana Daniela Castro Alquisira, investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, pero también Mariana García Portal, miembro del equipo pedagógico de la Autoridad Educativa, que nos habló sobre movilidad, diversidad y escuela. La experiencia de las niñez Otomís en la Ciudad de México nos permite ir concretando precisamente las diversas expresiones de la diversidad, pero también los referentes de una construcción como la Ciudad de México, que hoy es una entidad federativa que ha ido construyendo un sentido general de una ciudad abierta.
de una ciudad que tiene que expresar precisamente desde la educación, digamos, toda una construcción alternativa de sociedad. Olivia Gal, como habíamos ya mencionado, eh, y Cristina Masferrer, investigadora también de la dirección de etnohistoria de Lina, nos hablaron sobre racismo, como decía yo, educación y libros de texto. En este aterrizar las cosas, en ir viendo cómo se expresan, creo que nos permite hacer hincapié en el encuentro entre docentes e investigadoras que se realizaron en estos diálogos y que nos parece a nosotros central.
En segundo lugar, se rompió aquí en este lugar la barrera entre educación básica y educación superior. Y esto nos parece central porque una de las construcciones sociales más, podríamos decir así eh jerarquizadoras es entre la diferencia que establecemos entre, fíjense, los llamados niveles educativos y en cómo los definimos básica, media superior y superior. Imagínense la carga que hay detrás de esto.
Hay uno que es superior y otro que es básico. ¿Sí? Entonces, romper con eso el hablarnos entre iguales, el comunicarnos, en expresar desde los distintos ángulos, sí nos muestra que no hay educación inferior.
Sí. Porque eso quiere decir básica también en esa perspectiva, en una separación, sí, que ha traído consigo una estratificación de la propia educación, que la lucha porque las normales, por ejemplo, sean entendidas como educación superior, no saben la batalla que hay detrás de ello. variablemente sí son segregadas de una lógica de educación superior.
Sí. Y a pesar de su reconocimiento, precisamente traen consigo una diferencia. Haber dialogado aquí con esas investigadoras, entenderlas, discutirlas como han hecho ustedes, nos permite un planteamiento alternativo.
mismo que el tema de la interculturalidad que plantea que la educación es un asunto tanto de las escuelas como de las comunidades y entonces rompemos sí el espacio educativo para entender que es educación en general y para la vida, para entender que la propia espacialización, especialmente la ága nos está separado de esa realidad. Sí, ya no es el tema de un planteamiento de me educo al aire libre, de que veo cómo me construyo, sino esencialmente segregar a la escuela de la propia realidad, construirla como una realidad alterna y darle de esta manera un elemento de jerarquización social también fundamental. La diversidad entonces discutida aquí sobre lo sexo genérico o sobre la comunidad LGBT más señala que las autoridades no acaban más que reconocer como diversidad y la resumen en las discapacidades y no en el conjunto de las diversidades.
resistencia, hablar de otras diversidades, sí acaba siendo una construcción cultural muy clara que hoy frente a entender las discapacidades como la único elemento de diversidad nos lleva a salidas, yo me atrevo a decir, eh sumamente peligrosas porque acabamos entendiendo como un problema clínico como un problema no del proceso de construcción de las y los individuos, sino básicamente sí un elemento que nos lleva a hablar de lo normal y de lo patológico. Esto es en una segregación del propio conocimiento que en ese sentido convertido en autoridad no hace más que segregar. Por eso se nos hizo un llamado a reconocer al profesorado que es parte de la diversidad, al estudiantado de todas las diversidades y también reconocer a las familias en su diversidad.
Y no es un asunto de asustar, por ejemplo, a la derecha, sino vivimos una realidad en ese sentido de la diversidad de las familias. No entender que más de un tercio de los hogares están encabezados por mujeres solas, es no entender que entonces el concepto de familia ha variado y que esa es nuestra condición de realidad. Sí, que alguien pueda imaginarse que no, que debería ser sí padre, madre, hijos, etcétera, es no entender la estructura real o en nuestro país, si quieren verlo en otros elementos, de la familia extensa alrededor de la educación acaba siendo clave, pero de cómo en nuestra sociedad seguimos teniendo como una asignatura pendiente todo el tema de los cuidados que nuestra presidenta viene señalando como un elemento esencial que separa a las mujeres de la posibilidad de su desempeño laboral, ¿sí?
O les pone condiciones de dobles y triples jornadas. Entonces es en esa perspectiva de lo familiar que no podemos hablar de una familia, sino tenemos que hablar de las familias, también de algo que se complica y que es de las infancias transexuales y no binarias. En este sentido, no solamente el reconocimiento que hacen los propios niños y niñas de que tienen otra condición también, si hoy es más que evidente, sino que trae consigo un proceso de segregación y por tanto de deserción de digamos este tipo de estudiantes.
Entonces, para ello si esa violencia que viven, esa violencia social hoy hay que reconocerla. Entonces también es el caso de la inclusión de los niños y las niñas sordos, ¿sí? resolviéndolo, mandándolos a escuelas especializadas, que es una de las grandes corrientes.
Hoy día está cuestionado por otro tipo de práctica educativa. Sí. Por ejemplo, en un conjunto de secundarias técnicas que no solamente incorporan el lenguaje de señas mexicanas en una perspectiva para los niños, ¿sí?
que tienen problemas de eh a nivel de la escucha y a nivel digamos de ser sordas y sordos, sino tiene que ver con el conjunto como otro lenguaje más como otra digamos perspectiva también lingüística en nuestro país. Aquí en este escenario, maestras, maestros y maestres, podemos decir, también presentaron sus experiencias pedagógicas desarrolladas de diversas desde diversas coordenadas, ¿sí? , de la diversidad.
Esto, por ejemplo, se expresó en una experiencia de educación preescolar que llamaron aquí y ahora que está la película esta tan en boga de Frankenstein, ¿no? Sí. La evocando esto, plantearon esa experiencia de preescolar llamada Frankenstein, un monstruo con mucho corazón haciendo steam, donde fue patente que la ciencia y la diversidad sexogenérica construyen identidades, no solo conocimientos.
Y entonces tenemos una separación que recorre el conjunto de nuestro país, segregando a las mujeres del desarrollo científico y tecnológico, porque no es de mujeres la ciencia o la técnica. Imagínense ustedes, ¿sí? Imagínense esta purrada, por decirlo amablemente, sí, esta monstruosidad social, por decirlo amablemente.
Es una condición esencial entonces recuperar esas identidades, transformarlas, ¿sí? , y entonces entenderlas. Y la idea de un Frankenstein acaba siendo un una figura, un símbolo esencial de lo que para la sociedad es el completamente diferente.
Entonces, una escuela primaria de Coyoacán nos vino aquí a dar a conocer cómo se desarrollaban y utilizaron este concepto postmoderno de narrativas digitales para la inclusión, inteligencia artificial y dúa en la atención de niñas y niños neurodivergentes de la escuela regular. Entonces, aquí vinieron a plantearse cómo en términos prácticos entrarle a través de elementos didácticos hoy que se encuentran de de frontera o también otra escuela secundaria general de la alcaldía Cuautemo que presentó el tema Máscaras y raíces de la libertad, chantolo y la danza de los diablos como trabajo colaborativo en el fomento de las tradiciones afromexicanas e indígenas. Esto es de la construcción cultural diversa y a la vez diferenciada que nos compone.
Desde la educación especial a nivel primaria nos compartieron estrategias didácticas de matemáticas en grupos interactivos para impulsar la participación de estudiantes con discapacidad y neurodivergencias. una experiencia de educación primaria sobre infancias con perspectiva de género y otro trabajo sobre el 8 de marzo en la educación básica abrieron la reflexión hacia el auditorio respecto a cómo pensar el derecho y la igualdad de las mujeres dentro y fuera de las escuelas. Otro trabajo como llamado Feria de las Culturas.
Se conoció aquí como una profesora de preescolar. trabajó los ejes articuladores de interculturalidad crítica y el eje de inclusión con sus estudiantes a partir del juego y el vínculo con otras culturas y familias de países. Y empezó entonces a contrastar como Venezuela, Estados Unidos, Suecia y España.
Por su parte, una escuela de educación especial del nivel primaria en Coyoacán presentó el proyecto Construyamos una lebrije y celebremos el día de muertos en donde se explicó las raíces diversas de esta celebración. Hoy, maestras y maestros de Gustavo Amadero, Coyoacán, Benito Juárez, Azcapozalco, Tlalpan e Iztapalapa nos compartirán sus experiencias de trabajo didáctico vinculadas con las experiencias sobre la diversidad. Felicitamos por adelantado a estas maestras y maestros.
Quiero para cerrar eh esta conferencia mencionar en números, como se expresó, aunque algunos ya fueron presentados aquí, la participación de las maestras y maestros y entonces evito leerlos porque ya fueron presentados hace un momento. Destaco eh digamos el número de 140 registros para ponencias con 13 de escuelas particulares y 127 de escuelas públicas. La mayoría de los trabajos desde las alcaldías que tienen más escuelas como Iztapalapa, la Gustavo Amadero y Coyoacán o donde hubo menos registros también porque tiene menos escuelas, Milpalta, ¿sí?
Coajimalpa y no así el caso de Venustiano Carranza, que solo registraron un trabajo. La participación de los docentes aquí tuvo la asistencia y este dato si es central destacarlo, de 2338 escuelas de educación básica representadas por una profesora o profesor, elegidas por sus comunidades en general, aunque todavía hay cierta mano negra eh amable de los directivos y directivas, ¿verdad? , que de repente quieren mandar a X o en estos ejercicios que tenemos que reapropiarnos cada vez más como maestras y maestros.
Asimismo, en estos 5 días, en este escenario de la escuela secundaria anexa, la normal superior, sí, que ya agradecimos profundamente, pero lo volvemos a hacer, se presentaron estas experiencias didácticas sobre la diversidad, contando con las que hoy faltan también en esas 40. destaca todo el tema de violencia de género, ¿sí? Que tenemos que claramente armonizar en la estructura general.
Es algo muy singular, y lo digo aquí, singular en el mal sentido de que conforme avanzamos en la mayor participación de las mujeres en diversos ámbitos, ha crecida la violencia de género. O sea, es la inseguridad de los hombres, es una sociedad machista que tiene reacciones negativas, lo que sea. El punto es que tenemos que actuar y como autoridad les digo que tolerancia cero sobre cualquier tipo de este tipo de violencia.
Sí, y lo digo aquí porque es un elemento de intervención, ¿sí? intervención social frente a algo que nos, digamos, lastima poderosamente. Si no logramos, digamos, enfrentar esta violencia, difícilmente vamos a construir cualquier sentido de humanismo, llamémosle mexicano o general, cualquier sentido de humanismo.
Necesitamos entonces también armonizar desde el conjunto y en términos interdisciplinarios la nueva escuela mexicana con instrumentos como marco técnico de operación. Evitar entonces el subrayar una condición digamos de materias, ¿sí? o aún disciplinar para construir desde la diversidad y desde una perspectiva que permita armonizar también la educación inclusiva planteada en 2019.
Finalmente, agradezco a todas y todos los que hicieron posible estos diálogos por la diversidad y que se pudiera coordinar, planificar, operar, difundir y dar atención a todas y todos ustedes, a este maravilloso equipo que han ido conociendo ustedes en el día a día. Agradezco también el maravilloso acompañamiento que nos dan en el lenguaje de señas mexicanas y creo que es esencial este trabajo en equipo. Muchísimas gracias por su atención.
Un abrazo muy fuerte.