estás y te encuentras bendecido y bienvenido a este programa matutino al despertar y a despertar y a despertar a alguien. Bendecido día. Qué bueno que estamos acá transmitiendo en vivo desde nuestro canal de YouTube, Pastora Judith Girirón, atravesando todo lo que tiene que ver los continentes. Más de cinco continentes podemos alcanzar a través de esta vía maravillosa que a través del Señor permitirle la ciencia a los hombres podemos eh lograr esto. Ahora entiendo aquella expresión bíblica del libro de Apocalipsis, que aquellos testigos todo el mundo va a ver lo que van a estar haciendo con
ellos. Usted sabe que sí, que ya sí se puede y aunque no fuera, el Señor iba a tiene los medios. Pero eh lo que queremos decir es qué bueno que el Señor nos permite eh tener el acceso a usted y qué bueno que usted nos regala la oportunidad de entrar a su casa y a sus vidas. Así que vamos eh vamos a activos y vamos agradecidos porque ya comenzamos nuestra programación matutino al despertar y vamos a ponernos a cuenta con el Señor. Vamos a orar, vamos a presentar nuestras vidas, nuestras casas y este tema maravilloso
que el Señor nos ha concedido tener para este tiempo y para esta hora. A buena hora y a buen tiempo ha llegado el Señor con este tema. Así que eh yo sé que en el día de ayer estuvimos arrancando con el primer episodio de esta serie y queremos invitarte a que hoy en su segundo episodio puedas recibir de Dios lo que él tiene para nosotros en esta mañana. E recuerda inmediatamente compartir, darle like, no se te olvide y comentar. Y si puedes ir comentándonos a qué te impactó en el día de ayer después del devocional.
O sea, una parte es la que recibimos y otra es la que Dios sigue haciendo. ¿Cómo estuvo tu día? Si esa pregunta que dejamos al final del episodio uno comenzaste a hacértela y comenzaste a darle sentido y respuesta a esa pregunta, pero lo me lo contestas ahora, me respondes ahora. Lo primero es vamos a ponernos a cuentas con el Señor y bendecimos la vida de todos los que se están conectando, de los que están haciendo eh uno con esta programación que está bendiciendo mucho nuestras vidas. Bendito a nuestro amado Raúl, a Marieis, a Josefina que
está hoy de fiesta de cumpleaños. Felicidades, hija linda. Bendito el Dios vivo. Que cumplan muchos años y todo lo cumplas en el Señor y que cada año también cumplas eh propósito, cumplas las promesas, cumpla el sueño y el diseño de Dios para ti. Eh, felicidades, de verdad, te amo mucho. También le damos la bienvenida a Jessie, a mi amado esposo Reilin Rosana, todos los que se conectan, eh, sean bienvenidos. de su programación y a los que en el tiempo se van a conectar. A ti te digo muy buenos días, buenas tardes y buenas noches y
sea usted bienvenido a este programa. Eh, hemos estado compartiendo nuestro programa, nuestro canal eh con otras personas que necesitan tener este encuentro con la palabra y tener esa palabra de aliento y esa palabra de corrección. Sí, porque verdad para poder avanzar te invitamos a que aquellas personas que no que aún no no le has regalado y le has presentado el plan del proyecto de este canal y estos en vivos y sabes que lo necesitan, puedes hacerlo y será de bendición para las personas y también para nosotros. Bendiciones a todos los que se siguen conectando y
qué bueno que están ahí. Hoy arrancamos un poquititico antes porque, verdad, aprovechando bien el tiempo porque hoy, aleluya, eh va a ser una mañana, va a ser un tiempo poderoso. Así oramos al Señor y despeja, despeja todo lo que por ahí te está quitando eh la comunión, quitándote la concentración. Ten tu mascota. Esto es un devocional que es bueno tener una mascota al lado porque Dios está va a estar trabajando y tratando con nuestras vidas de manera personal. Así que qué bueno que usted está ahí. Vamos a orar y vamos a presentar nuestras vidas delante
de Dios y poner nuestra casa y nuestra familia en mano del creador. Aleluya, Señor. Gracias, gracias por esta bella mañana, por esta bella oportunidad por la vida. Hay gente que entiende que no es tan bella, Dios. Pero yo te doy gracias. Te doy gracias porque podemos llegar a hogares que no pensamos llegar, a vidas que tal vez no tengamos el alcance de manera física llegar, pero estamos llegando a través de este medio. Y te doy gracias, Señor, por eso, porque ha provisto este medio impresionante. Mientras unos lo usan para mal, nosotros hemos determinado usarlo para
bendecir vidas, para alcanzar vidas, para que tu palabra transforme vidas, para orar, Señor, para clamar, porque tú oyes el clamor de los justos, tú oyes la oración del justo, Señor, del que tiene un corazón contrito y humillado. Y hoy venimos, Señor, en humildad y con nuestros corazones humillados delante de ti, que lo mereces todo, Dios creador, Dios hacedor, Dios, aleluya, que sostiene todo el universo, nuestro Dios trino, nuestro Dios Padre, nuestro Dios Hijo, nuestro Dios Espíritu Santo. Estamos confiados, estamos seguros de al Dios que le servimos. Tu palabra no es hueca, no es vacía, produce
en nuestras vidas un excelente peso y produce un querer y un hacer. Aquí estamos queriendo cambiar, aquí estamos queriendo producir frutos. Aquí estamos queriendo escuchar tu voz. Aquí estamos, Señor, poniendo en práctica, Señor, lo que nos estás enseñando y estamos obedeciendo tu palabra. nos estamos sometiendo a ti, porque cuando nos sometemos a ti y resistimos al enemigo, tiene que huir. Y yo sé que ahora está huyendo de casa, huyendo de vidas, huyendo de mentes, huyendo de emociones, de corazones, aleluya, de voluntad. Suelta las vidas, enemigo, porque nosotros estamos confiados en el Dios que servimos y
a él estamos ahora. Delante de él estamos postrados y agradecidos por nuestro ser, por nuestra vida, por la existencia y por lo que nos va a dar hoy. Señor, gracias por el pan de hoy. Gracias por el pan de hoy. Y no solo agradecerte, hoy queremos pedírtelo. Danos, Señor, el pan de hoy. Danos la palabra de hoy. Danos, Dios mío, la porción que tienes lista para hoy. Danos esa bendición. Danos esa palabra, danos esa corrección. danos, Dios mío, ese diseño, danos esa estrategia, danos el pan del día de hoy. Estamos listos para tomar el pan
del día de hoy de tus manos, Señor, Espíritu Santo divino, que estás trabajando y haciendo arreglos, embellecimiento en nuestras vidas, te pedimos que hoy pongas lucecitas. Aleluya. Que hoy pongas Dios a Ay, Dios espíritu, que pongas hoy un más una pasión más grande, un deseo más grande, un anhelo más grande, que tú traigas paz al que no tiene, que tú traigas gozo al que no tiene, que tú traigas esperanza al que se le acabó, que tú traigas fe al que ya está dudando, que traigas amor al que está odiando. Padre, en el nombre de Jesús,
aleluya, hijo, en el nombre de Jesús, aleluya, Espíritu Santo, en tu nombre, en el nombre de Jesús, en el nombre de nuestra Dios, en nuestro Dios trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tu palabra ha salido de la boca, Señor, como dice la el apóstol, el apóstol Pablo y confirma Isaías, porque la palabra que sale de tu boca tiene cumplimiento y hoy estás cumpliendo tu palabra en nuestras vidas. Gracias por despertarnos, no solamente de lo físico, gracias por despertar nuestro espíritu. Y te pido, Señor, despierta cada alma, cada vida que está ahí. Despiértala, despiértala. Rompe cadenas,
quita yugos, abre puertas, quita manto de luto y pon aceite de óleo de gozo. En el nombre de Jesús, Señor, nos ponemos delante de ti, dedicamos este espacio y te decimos, Señor, haz como quiera, habla nuestras vidas. Yo tengo hambre y sed de ti. Habla nuestras vidas y oro, Señor, por vidas enfermas, Señor, en el nombre de Jesús. No importa el lugar de la enfermedad, sana, Señor, sana, porque en la cruz del Calvario ya ese ese esa deuda se pagó. Sana cuerpo, sana vida. que haya testimonio en esta mañana ahí en el chat en vivo
de que tú has, Señor, sanado. Quita dolores, bendito el Señor. Da y la respiración, gente que no puede respirar bien a través de esta influenza que está azotando el país y tal vez el mundo. Te pido, Señor, que obres sanidad, obes sanidad. Quita, Señor, todo mal, todo, todo, toda enfermedad en cualquier área del cuerpo. Dolor artrítico, dolor de cabeza, mi Dios, en el nombre de Jesús. En el nombre de Jesús, donde quiera que haya alojado un dolor, que suelte las vidas. Y eso te lo pido a través de tu hijo amado y por el sacrificio
en la cruz, en el nombre de Jesús. Amén. Y amén. Amén. Gloria al Señor. Amén. Gente bella. Bendito el Señor. Vamos a pagar a las alarmas porque ya no sabe, pero ya estamos activos. Activos. Bendito el Señor. Gente linda, les decía que en el día de ayer, vamos a ver si usted se animó a contar su experiencia en el día de ayer, pero bendito el Señor. Saludamos a Mary desde Argentina. Dios te bendiga mucho, Mary, y enviamos la palabra argentina a tu vida, a tu casa y deseamos en el Señor que hoy tenga respuesta de
esa oración que pusiste delante de los pies del Señor aquí desde República Dominicana, señores, pongan la banderita de sus países. Yo sé que Dios va a estar haciendo hoy milagros. Nuestra gente de Estados Unidos aún no se han conectado. Bueno, bendecimos cada vida y déjame declarar la bendición de Dios sobre tu vida, no la mía, la de Dios. Pero el Señor nos dice que bendigamos y que nuestra boca es una boca para bendecir. Así que yo te bendigo en el nombre de Jesús. Jehová te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, tenga
de ti misericordia y ponga en ti paz. Que el Señor te acompañe todos los días de tu vida y que tus caminos sean los caminos de Dios. Bendita la entrada, bendita la salida, bendito tú levantarte en esta mañana, bendito el trabajo, el fruto de tu trabajo, bendito tus hijos, bendita tu familia en el nombre de Jesús. Que todo lo que ha estado perturbando tu casa, tu familia, tu cuerpo, tus negocios en el nombre de Jesús, salga porque eres bendecido. Bendito del Padre, bendecido eres en el nombre de Jesús. Aleluya. Gente, ayer arrancamos con esta serie
y el episodio uno, ayer o el día que usted la esté viendo. Bien, en el episodio episodio 1 estuvimos viendo en base a esta serie la mayor conquista y estuvimos siendo retados con la última pregunta, ¿qué área de tu vida no has conquistado? Hm. Y hoy yo quiero avanzar con este punto porque el Señor nos ha entregado estrategia. Diga conmigo, estrategia. Estrategia. Escríbala. Estrategia. nos ha regalado estrategia para esta temporada, para tu vida y para la mía, porque vamos a conquistar territorios del alma que están siendo reinados, que tienen otros reyes, que tienen otros reinos
y estamos siendo asediados por esos reyes que tienen territorios ganados en nuestras vidas. Hemos entrado con el tema de conquista y estamos viendo en alusión la palabra de Dios en el libro de de Josué, capítulo 6, donde se menciona la gran conquista. Sí, estrategia y estas estrategias son para ti, para tu vida, para todo lo que ha estado asediándote, porque se acabó el relajo. Dígale, si te acabó el relajo, enemigo, se acabó el abuso. Se acabó el abuso. Así que Dios ha estado dando estrategia y estuvimos viendo la palabra conquista. La palabra conquista se define
como tomar el control. Sí, vamos a tomar el control con nuestra fuerza. Ay, cómo no tenemos con las fuerzas del Señor. Hay que decirlo, señores, no vaya usted a creerse que usted puede solo, no. Usted y yo no podemos hacer nada solo. Y Jesús nos los recuerda, por si acaso se nos olvida. En el libro de Juan, capítulo 16, él nos dice, "Separado de mí, nada podéis hacer, nada." Nosotros no podemos hacer nada separado de Jesús, pero por medio de él podemos y lograremos muchas victorias. Y hoy tienes la primera victoria. Estás ahí, estás aquí,
estás escuchando. Esta es tu victoria. Lo lograste en el nombre de Jesús. Y Dios te va a dar en este día ese ánimo pronto a Dios. Dios le está dando ahí. Dios le está poniendo ánimo a gente que no tenía. Le está devolviendo la vida a gente que se sentía sin esperanza, que se le agotó. La esperanza, la fe, la confianza están siendo devueltas. La palabra de Dios te está haciendo saltar otra vez. Aleluya. Eso lo hace el Señor. Y la palabra conquista también habla de derribar un enemigo. De derribar enemigos. También habla de sus
sinónimos. Y cuando hablamos de conquista, mientras oramos, mientras hablamos la palabra, yo sé que están sucediendo cosas en el mundo espiritual, porque nuestra mayor conquista sucede en el mundo invisible, que es el mundo más real, el mundo espiritual. Pero el mundo espiritual también tiene efecto directo e inmediato en el mundo natural. Mm. En el mundo natural. Y estamos trabajando y viendo lo que Dios quiere hacer en vidas. Sí, en nuestras vidas. Dios te bendiga mucho. Desde Colombia también veo las banderitas. República Dominicana. Dios bendiga mucho las naciones que se unen en este en este episodio
número dos de la mayor conquista. Cuando veo la palabra hm la palabra conquista, también vemos el sinónimo de acción. Así que conquista es moverse, conquista es atreverse, conquista esforzarse. Bendito el Señor. Entonces, conquista es acción, conquista es fuerza, conquista es dominación. No di que no te dominé. conquista es ocupar. Y esa me gusta. ¿Sabe por qué? Porque cuando estamos hablando de conquistar el alma, estamos diciendo que todo lo que no es de Dios va a estar desocupado y vamos a ocuparlo con lo de Dios. Y yo creo que ahí está una de nuestras grandes derrotas
que no tenemos nuestra vida totalmente ocupada de Dios y ahí tenemos algunos fallos. Entonces, estamos en conquista y la conquista habla de ocupación y Dios va a tomar todas nuestras vidas. Yo digo amén en el nombre de Jesús. Conquista también es vencer alguna fuerza. ¿Qué ha estado ejerciendo fuerza sobre ti? Miedo, confusión, ansiedad, depresión. ¿Qué ha estado ocupando tu vida y tu corazón? ¿Qué? Porque hoy el Señor te está entregando en tus manos la conquista. Dice la palabra de Dios. Ay, si mi amado viene y acaba con este yo se lo agradezco. Estamos viendo en
la palabra del Señor, en la palabra del Señor, que David declaró frente a su Goliat y dijo, "Hoy el Señor te ha entregado en mis manos y yo te venceré." Yo creo que alguien tiene que decirle a su al que está al que ha estado ejerciendo alguna fuerza sobre ti, el que ha estado ejerciendo alguna ocupación sobre ti y decirle, "Hoy el Señor te ha entregado en mis manos y yo te venceré." ¿Quién fue que lo entregó en nuestras manos? El Señor. Cuando él entrega, lo amarrado y dominado. Y nosotros solo tenemos que ejercer fuerza,
ejercer dominio y salir victoriosos. Entonces, aquí se acabó, se acabaron los días de pelea y pelea, pelea y pelea. Aquí vamos a estar de de conquista en conquista, conquista en conquista porque vamos a dominar también conquista es vencer alguna dificultad. ¿Qué dificultad has estado enfrentando? Porque también vas a conquistarlo y vas a vencer esa dificultad en el nombre de Jesús. Vas a tomar el control. ¿Quién tiene el control de tu vida? Ah, Dios. Ah, pues está bien ahí, está bien ahí. Si fuera así, no estuviéramos hablando de este tema ahora mismo. Entonces, vamos a conquist,
perdón, conquista también es tomar el control. Entonces, en resumen, yo puedo decir que conquista es adquirir de manera reiterada y permanente. ¿Okay? No es que usted conquistó un día y ya de manera permanente usted está ahí. No, usted lo hace de manera permanente porque usted reiteradamente lo realiza. No fue de que ayer nada más nosotros ayer libramos una batalla con victoria y conquistamos, pero hoy hay que conquistar otra vez, gente. Sí, porque ese enemigo busca la forma de volver al territorio conquistado. Por eso, una vez conquistado un terreno, hay que permanecer reiteradamente conquistándolo, no peleándonos.
conquistándolo. Conquistándolo. Bien. Y si nosotros vamos a la historia de la conquista, eh cada país que logró establecer su bandera en un lugar, no solamente puso la bandera, por ejemplo, República Dominicana. República Dominicana e y tiró un trabucazo, un 27 de febrero, pero no fue que ese día se conquistó de la dominación extranjera que había en ese momento, no fue en un día, ese día se tiró el grito y comenzó una serie de batallas de conquista, porque cada batalla en cada provincia conquistaba ese territorio. Son hoy en día tenemos 31, 32 provincias. 32 provincias, pero
de esas 32 provincias hubo que comenzar a conquistar cada área, cada provincia. Es un país, pero en varias provincias. Si es nuestra alma, nuestra alma tiene varios territorios que vamos en estas en esta serie a conquistar cada uno de esos territorios y vamos a mantener la victoria en esos territorios. Usted está ya ay, usted está ansioso para que entremos en los territorios, ¿verdad? Pero espérese, espérese. Vamos a vamos a hablar. En el Antiguo Testamento presenta guerras y esa guerra también habla de la conquista que hemos estado citando en la mano de Josué. Josué el gran
conquistador y su estrategia fue vencer cada día un enemigo. Él hizo una lista, vamos a decirlo así, hizo una lista de todos los reyes y reinados sin conquistar que Moisés no conquistó su antecesor. Y él es una lista de todos esos enemigos y comenzó checklist, comenzó a dominar, a guerrear, a vencer y a conquistar y mantener el dominio conquistado de esos enemigos. Entonces, Josué toma la estrategia de un enemigo a la vez, porque cuando usted se enfrenta muchas cosas juntas, usted no logra muchas áreas. Ahora mismo, ¿cuál es tu peor enemigo? Si yo sé que
eres tú, yo eso lo sé. Pero siendo tú tu peor enemigo, ¿en qué área tú te autosaboteas? ¿Cuál es la mayor acción de autosabotaje que tienes? Miedo. ¿Qué? ¿Cuál? Aunque no sea la tuya, hazme una cita ahí y ayúdame. Entonces, nosotros vamos a ver esa gran conquista porque Romanos 8:37 nos recuerda que nosotros somos más que vencedores y ayer lo recordábamos. Entonces, hay áreas que afectan nuestra alma. Sí, áreas que afectan nuestra alma. Tal vez no está afectada completa el alma, pero hay áreas que están afectadas y el Señor quiere hacernos hoy libre. quiere que
tomemos una acción, que ejerzamos una fuerza, que tomemos dominio, que ocupemos, que venzamos esa dificultad, que tomemos el control, que reiteradamente y de manera permanente adquiramos ese territorio y que nosotros derrotemos, conquistemos esos territorios y derrotemos al enemigo. Para conquistar un territorio hay que vencer, hay que derrotar al enemigo que está metido ahí adentro. Bien, entonces en en tu vida y en mi vida hay áreas que afectan nuestra alma y esas áreas no nos permiten permanecer en fuego, permanecer en victoria, permanecer ah ser constante. Eh, procrastinamos, lloramos, gritamos, caemos al suelo, volvemos y nos levantamos
y vivimos en un ciclo que no queremos, que hay gente que está harta ahí de vivir ciclos. Entonces, como ya usted se cansó, como ya usted llegó a su límite esta programación, Dios ha permitido que llegue a su vida y a mi vida para que podamos avanzar a lo próximo. Entonces, usted puede pelear 1000 batallas, pero tal vez no puede, tal vez no llegue a 1000 conquistas. Y yo quiero que hoy entendamos que si peleamos 1000 batallas, tengamos 1000 conquistas. ¿Por qué? Porque a veces peleamos 1000 batallas de un solo territorio y todavía no es
nuestro. Anda, ¿qué fue lo que dije? Peleamos 1000 mil 1000 guerras, 1000 batallas de un territorio que todavía no nos pertenece porque sigue ocupado. Y ya hay que ver qué es lo que pasa, cómo dominar ese enemigo y cómo vencerlo. ¿Por qué? Porque hay estrategias de guerra y eso lo vemos con este personaje de Josué. Y usted que es más que vencedor, no por sus fuerzas, sino por medio de aquel que los amó. Usted está muy calladito, dígame, "Ay, aquí estoy. No que sea, me fui." No, dígame, estamos aquí. El libro de Juan, en Primera
de Juan, capítulo 2, verso 6, hay un verso bíblico de gran importancia y es que nosotros ahí tenemos la invitación de andar como él anduvo. ¿Y cómo podemos andar como él anduvo? conquistándonos. Entonces, usted va a andar como Jesús anduvo, conquistándose. Sí, conquistándose, porque él dice que ahora en el libro de Hebreos tenemos un sumo sacerdote que que puede compadecerse de nosotros. ¿Por qué? Porque fue humano y fue tentado en todo, pero no pecó en nada. Hm. Ese Cristo nuestro que anduvo sin tacha alguna y que anduvo con una vida sin pecado, nos está invitando
a nosotros a andaras. Aleluya. Oramos, Señor, gracias por lo que estás haciendo y gracias por lo que estás produciendo. Entonces, hay tres áreas que pueden levantarse en contra de tu vida. Una, el mundo. Dos, Satanás. tres, usted mismo, sí, el mundo, el mundo al mundo con su mundo. Y el enemigo de Satanás, bueno, la cruz de Cristo fue vencido, que usted tiene que acordárselo y usted también tiene que recordarlo. Y usted le toca a usted, le toca a usted con la ayuda del Espíritu Santo o al revés. Nosotros no ayudamos al Espíritu Santo. El Espíritu
Santo nos ayuda. Nosotros ayudamos al Espíritu Santo, no solo que él nos ayuda, porque el trabajo grande lo está haciendo él. Entonces, en su obra, es su obra, nosotros estamos ayudando su obra en nuestras vidas. El libro de Santiago 4:7 nos recuerda, someteos pues a Dios, Mm. Resistid al y de vosotros huirá. Entonces, este programa es de ganar, ganar. Sí, hay que ganar ganar. Y usted ganar no siempre es derrotar. Nosotros vamos a ganar, ganar que es ganar y derrotar. Hay que conquistar lo que usted hasta hoy no ha conquistado para que no te derrote
a ti. Entonces, la batalla dijimos ayer que no era el problema. El problema son esas áreas del alma que no hemos podido conquistar. En el libro de de Mateo capítulo 7 21, no, Marcos capítulo 71 y Mateo 10 28. Yo eh tengo un relato similar de Jesús y es que Jesús va a comer y sus discípulos también. Y los fariseos están pendientes a que Jesús coma, pero ellos ven que ellos no se lavaron la mano. Y hago una nota aclaratoria, no era que ellos no se habían lavado las manos, es que no habían hecho un
ritual de lavar las manos, que era lavarse las manos en seitina o una oración, eh, ya usted sabe, para comer. Se le iba a quit el hambre. Jesús dijo, "Pero eso no es necesario." Y no, por eso le le explico, no era que no se habían lavado las manos. Ellos se hallaron eso muy grande y le dijeron, "Ah, pero que tú tus discípulos no se lavan la mano para comer." Y Jesús le dijo, "Ay, pero si el problema estuviera en la mano, si el problema estuviera en lo que entra, no hubiera problemas. El problema está
en lo que está dentro, porque de adentro salen y comienza a citar todas aquellas cosas que salen del corazón. Y por eso queremos recordarte que esa montaña grande a veces somos nosotros mismos. La montaña más grande que te está haciendo frente eres tú mismo. Entonces, ese carácter, esa emoción en forrietada, enferma, esas excusas que no dejas de darlas, siempre vive con una excusa. Esos sentimientos, esos recuerdos dolorosos, ese dolor, esa herida, esa falta de perdón, todo eso son eh áreas que hay que conquistar en nuestras vidas. Entonces, esa es la pregunta, ¿qué no has conquistado?
Porque a veces tenemos un enemigo, el enemigo, Satanás, sí, la serpiente antigua. Tenemos el enemigo que se sienta y no hace nada porque nosotros hacemos todo el trabajo de él. Nos autoinfringimos, nos autogolpeamos, nos autoamenazamos, nos autoofendemos, nos autominimizamos. ¿Qué pasa? Entonces, hay que conquistarnos, porque esas áreas de conquista en la que eh nosotros nos golpeamos, el enemigo la utiliza para hacer su trabajo. Entonces, lo nuevo, escriba esto y recuérdelo, lo nuevo llega sin conquistar lo viejo. Usted que quiere cosa nueva para este año, lo nuevo no llega sin conquistar lo viejo. Entonces, una cosa
es que Dios te respalde y otra es que Dios te apruebe. Hay gente muy contenta porque Dios los está usando, porque Dios los está respaldando, pero eso no significa que Dios esté aprobando, porque Dios respalda su palabra y Dios respalda el depósito de él que está en ti. Él lo va a respaldar, pero él lo está te está aprobando a ti. A ti él te aprueba. Entonces, no te conformes con que el Dios con que Dios te esté usando. Confórmate con que Dios esté aprobándote. ¿Sabe lo que pasó con el pueblo de Israel en las
murallas frente a Jericó? La gran conquista. La estrategia fue derrotar a unos enemigos con las estrategias que Dios le apoya le le había dado. Y la estrategia que Dios le dio no fue para vencer su enemigo, sino para vencerse a ellos mismos. Él le dijo que marcharan en silencio hasta el último día. Que marcharan en silencio. ¿Por qué? Porque ese silencio habla de una estrategia de conquista de áreas que ellos no habían logrado conquistar por 40 años. Israel hablaba demasiado, se quejaba demasiado, murmuraba, chismeaba, hm acusaba, señalaba. Israel tenía un problema en la lengua, en
la boca y Dios lo sabía y le dijo, "Ustedes van a conquistarse antes de conquistar a otros enemigos y a otros territorios, usted va a conquistar su propio territorio." Y a eso es que yo te estoy invitando, a que conquistemos primero el territorio de nuestra vida, de nuestra alma, bendito el Señor, antes de ir a otros territorios a conquistar. Entonces, Jericó se conquistó en silencio y el desierto de ese pueblo de Israel y tu desierto y el mío es para que ellos pudieran conquistarse, conquistar la lengua. Entonces, eh aunque mire, Canaán era como si fuera
tipo de promesa, tipo cielo. Israel era tipo iglesia, tipo pueblo de Dios. Hm. Egipto es tipo mundo y el desierto es tipo tierra. Entonces, Dios saca a Israel de Egipto para ponerla en el desierto, para conquistarse a ellos mismos, para que conquistaran 31 reyes en este caso para llegar a Canaán. 31 reyes en nuestro caso del alma. Dios rescata la iglesia de dónde? del mundo y nos pone aquí en la tierra a su pueblo. Él los rescata del mundo y los pone en la tierra y nos pone aquí en la tierra para que nosotros nos
conquistemos y conquistemos territorios a fin de que nuestra alma pueda ir al cielo. ¿Se entendió? Así o más claro. Aleluya. Bueno, bueno. Entonces, como lo nuevo está llegando, no solamente un año nuevo, también viene un nuevo tú. Sí, llega una nueva persona. Jesús también conquistó. Usted sabe que Jesús en el en el Golgota conquistó todas las batallas, las conquistó ahí, pero en el monte de los Olivos, que era un monte de prensa, él ahí conquistó, porque él ahí dijo una expresión que es la que nosotros debemos decir todos los días, que no se haga mi
voluntad, sino que se haga la tuya. Puedes decirle al Señor, "Hágase tu voluntad. Y lo decimos orando, pero no lo decimos creyendo. Y yo quiero que nosotros no solamente lo digamos con la boca, sino que lo creamos en nuestro corazón y lo apliquemos y que nuestra mente sepa que la voluntad que se va a hacer no es la del alma, es la voluntad de Dios. Bendito el Señor. Hágase tu voluntad y no la mía. Entonces, Jesús llevó ahí todas nuestras enfermedades, todas nuestras dolencias, todo. ¿Qué tienes hoy? El Señor lo llevó. Jesús, Jesús conquistó Jesús
conquistó salvación para tu alma, sanidad para tu cuerpo. Ay, Dios mío, y liberación para tu Espíritu Santo. La mayor conquista Jesús la hizo y nosotros solo tenemos que acceder a lo que ya él conquistó. Primera de Samuel 4:13 y 21. Usted va a grabar esa cita y luego usted la va a leer. Y Josué 132. Josué 13:2. Entonces, hablando de conquista y hablando de la conquista de Josué, ellos ahora salen del desierto y van a ir a su tierra prometida. Pero el Señor en el desierto les revela todas las áreas que ellos tenían sin conquistar.
En este caso, físicamente, el Señor le revela todos los reyes que ellos tenían sin conquistar. Entonces, el resumen de todas las batallas de Josué está en el capítulo 12 de Josué. Ahí usted va a ver un resumen general de todas las batallas y él vence 31 enemigos. Pero de todos esos 31 enemigos, que son 31 áreas del alma, oiga bien, esos 31 enemigos, eh, Josué, Josué hay uno que no lo no lo vence, no lo vence. Y tener un alma fraccionada, eso causa un gran problema en nuestras vidas. Yo tengo una cita aquí de cosas
que escribí de el libro de Marcos, capítulo 7, que te lo dije ahorita, y el libro de Mateo, capítulo 10, cuando Jesús dice, "No, el problema no está en lo que usted en lo que usted se come, los problema está en lo que usted tiene en el corazón." ¿Cuáles cosas encontramos en el corazón? Amargura, ira, rechazo, depresión, ansiedad, baja estima. Estrés, falta de perdón, murmuración, chisme, orgullo, enemistades, pleitos, memoria rota. Ay, corazón herido, lengua sin conquistar y por ahí María se va 10 ahí. Yo yo no sé las áreas. Josué fueron 31 reyes. Yo no
sé cuánta área hay en tu alma, pero vamos a ir descubriendo una a una y usted va a decir, "En esa área no he conquistado. Quiero ahora conquistar." Así como dice la Biblia en el libro de Josué. Entonces, lo que derrotó el reino de Salomón, ¿usted sabe qué fue? ¿Usted sabe qué derrotó a Salomón? El hijo de David, ¿qué fue lo que derrotó a Salomón? ¿Usted sabe cuántas mujeres tuvo Salomón? 1000 300 reinas, 700 concubinas, 1000 mujeres. ¿Por qué derrotó eso el reino de Salomón? Uno, el Señor le dijo que no se fueran tras mujeres
de otros pueblos porque su corazón también se iba tras él. Y a Salomón no solamente se le fue el corazón atrás de las mujeres, sino que también se le fe y su devoción. ¿Sabe por qué eso derrotó a Salomón? Porque fue el área que su papá David no conquistó. Ahí fue que David cayó y no lo conquistó. Entonces, lo que usted no conquista se lo va a heredar a su generación. Es tiempo de levantarnos a favor de nosotros y de nuestra generación. Usted le va a dejar eso a sus hijos. Usted le va a dejar
eso a su casa, a sus nietos. Usted le va a dejar eso a su generación futura. No vamos a levantarnos, señores, y vamos a guerrear para conquistar esas áreas para que nuestra generación futura no tenga que lidiar con esas áreas que nosotros no hemos podido vencer. Bendito el Señor. Entonces, oiga y escuche bien. Esto es para ti. Un alma fraccionada sin conquista es un problema. Hoy está feliz, mañana está triste. Conquista como las que te mencioné, la i, el rechazo, la decepción, que no te la mencioné ahorita. La decepción, la baja estima, gente, la baja
estima, la identidad rota, la mente confundida. Bendito el Señor, son muchas, vuelvo y le digo, son muchas áreas. Entonces, esa alma fraccionada no puede, no puede conquistar. ¿Por qué? Porque es un problema. Entonces, el Señor las heridas en el alma, ¿saben qué? Las heridas en el alma es la puerta para espíritus e influencias inmundas entrar y crear malestares. Gente, dígalo conmigo. Hay que conquistar. Dígalo. Hay que conquistar. ¿Qué hay que conquistar? Hay que conquistarse. No conquistarte te impide crecer espiritualmente. No conquistarte te impide disfrutar la libertad que ya Cristo, aleluya, proveyó para ti. No conquistarte
te impiden tener el control de decisiones. Vas a decidir mal, te impiden tener el control de tus pensamientos, vas a pensar de todo. No conquistarse habla de derrotas personales. Por eso vuelvo y te recuerdo, el Señor Jesús muere y salva nuestro espíritu, sana nuestro cuerpo y libera nuestra alma. Fuimos llevados esclavos por una deuda que nosotros no éramos capaces. Estábamos en la pulga del pecado. Ahí estábamos siendo vendidos al mejor postor entre espíritus inmundos. Y ahí el Señor va y paga nuestra deuda, tu deuda la paga, toma tu lugar y cancela todo eso. Y recuerda
que estamos atendiendo esas zorras pequeñas que echan a perder Cantares 215, que no le di la cita ayer, echa, echan a perder el viñedo, caza esas zorras pequeñas y nosotros tenemos que cazar zorras pequeñas. ¿Como cuáles? Te voy a dar tres. Creencias limitadas. Tenemos creencias limitadas como una cosmovisión negativa, gente que tiene un lenguaje negativo que hay, Dios mío, pesimista, todos lo piensen, ¿no? Y después que dice, "A ver si se puede." Su palabra favorita es no. Su bloqueo mental es no. Gente que tiene fortalezas mentales que no los deja ver la grande maravilla y
victoria que Dios tiene a favor de tu vida. Gente que dice, "No puedo, no lo lograré." Quite eso. Hoy tenemos que conquistar esa zorra pequeña de la negatividad, de la cosmovisión negativa. ¿Cómo ves el mundo? Negativo en todas las áreas. No, déjese de ver tanta noticia negativa. Ponga de vez en cuando cosas positivas. No es que no se entere de lo que está pasando en su nación, de lo que está pasando en el mundo. No, no, no. Porque yo también veo noticias o titulares, no es que me siento a ver una noticia, pero yo tengo
que nutrirme de lo positivo, tengo que nutrirme de lo que realmente me está ayudando a avanzar. Buenas nuevas de salvación. Usted es un ente buenas nuevas. Recuerda lo que vimos en el episodio anterior. Usted es la materia prima de Dios. usted ese recurso que Dios está utilizando en esta tierra, sí, tú, sí, a los bil a los menospreciados del mundo, sí que no puede. ¿Cómo que no? Estamos diciendo que esa zorra pequeña de la negatividad, esa zorra pequeña de ver un mundo de de manera negativa, de que la gente es mala, de que el otro,
de que no, mi hermano, no, mi hermanita, no, querido, querida princesa, príncipe, hay que cambiar la cosmovisión. Segundo, ah, tienes que cambiar la expresión que dice, "Yo no tengo tiempo. 24 horas igualito que todo el mundo. Usted tiene. No tengo tiempo. No tengo tiempo para servir a Dios. No tengo tiempo para hacer tal cosa. No tengo tiempo. No tengo tiempo. Esa esa creencia limita limita lo que Dios quiere hacer en ti. Porque si usted no tiene tiempo, el Dios eterno que quiere hacer cosas en tu vida que habita la eternidad, en él habita la eternidad.
O sea, la la eternidad está dentro de él. que quiera hacer grandes cosas, usted no tiene tiempo para recibirlo. Ahora andas cuyendo, yo sé, vas para el trabajo. Algunos están haciendo un sacrificio para escuchar este devocional en vivo. Otros tienen que escucharlo de manera virtual en el tiempo por el horario, cambio de horario en el país. Pero te voy a decir una cosa, esa creencia limita lo que Dios quiere hacer en ti, decir que tú no tienes tiempo. Usted si no tiene tiempo, Dios de la eternidad le va a dar a usted el tiempo para
hacer las cosas que tiene que hacer. En una de nuestras en una de nuestra de nuestra programación, creo que sí, en la programación que dice ah, escribe la visión, ahí hablamos que Dios nos manda escribir la visión. ¿Por qué? Para que podamos aprovechar bien el tiempo. Porque cuando no escribimos lo que tenemos que hacer, hacemos de todo y a veces terminamos el día sin hacer lo que teníamos que hacer. Ordénese, organícese, porque decir no tengo tiempo es una creencia limitada. Otra cosa que tenemos que derribar de una vez por todas en este día y conquistar
es esa creencia limitada de las excusas. una excusa para todo. No es que no informe lo que está pasando, pero usted no se puede autoexusar de todo. Hizo algo bien, gloria al Señor, celébrelo y dígase, podemos ir por más. Hm. Llegaste hasta una área en tu vida, usted puede decir, "En el Señor todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Puedo ir por más. usted e ah tuvo una situación emocional con alguien, una enemistad, usted dice, "Bueno, él o ella por su lado, no te conformes, no te excuses. Haga lo que Dios lo está mandando
a usted hacer. Dejemos las excusas a un lado y comenzamos, comencemos desde este día a hacer lo que nos toca. Lo veo muy calladito, ¿no? Diga, "Ay, guay, aquí estamos." Aleluya. Entonces, tres cosas escríbala ahí. Hay que dejar, hay que conquistar porque son creencias limitadas. Hay que conquistar creencias limitadas. ¿Cuáles son las creencias limitadas? Creencias. Usted va a escribir creencias limitadas. Esas creencias limitadas son una cosmovisión negativa, creencias limitadas. Esas creencias limitadas son una cosmovisión negativa, una un decir no tengo tiempo y un constante excusarse para no crecer, para no avanzar. Esa es de hecho
una de nuestras herramientas favoritas para autosabotear, autosabotearnos y autosabotear el plan. Así que se acabaron las excusas. Cambiar es renovar y cuando hay conquista hay cambios. Sí, hay cambios porque dijimos que hay acción, hay movimiento, hay fuerza, hay hay se está quitando un administrador y poniendo otro. Aleluya. Entonces, hay territorios que se están desalojando, limpiando y usted no puede dejar eso vacío. Usted tiene que ocuparlo con lo de Dios, ocuparlo con la palabra, ocuparlo en la oración. Gente, se nos está acabando el tiempo, pero lo estamos aprovechando en Dios. Ay, santo. Entonces, usted cambia y
si cambia usted se renueva. Cuando el libro de Romanos 12:3 me dice, "Renovadoos pues vuestro entendimiento por el espíritu para que pueda comprender cuál es la buena voluntad de Dios agradable y perfecta." Dios tiene para ti una una está tiene planeado en su voluntad un plan y es buenísimo, te va a gustar, te va a encantar porque es bueno, es agradable y es perfecto para ti. Dios ya lo tiene listo. Te va a encantar el plan de Dios. Así que puedes abortar tu plan, puedes dejar tu plan y tomar el plan de Dios. Así que
usted si cambia está conquistando, si está dando fruto está conquistando. ¿Qué fruto diste escuchando el episodio anterior? ¿Lo anotaste? Porque usted no escribió, no pasó nada. [risas] ¿Qué pasó? ¿Qué notaste diferente en ti? ¿En qué área dijiste, "Dios mío, puedo decir que en esta área alcancé una conquista hoy y usted la va a mantener?" hoy va mantener ese territorio libre de enemigo, libre de gigantes. Hm. Entonces, cambiar, dar frutos es transformarse y transformarse requiere tres cosas que quiero darle. Transformar, transmutar, transfigurar, oiga bien, transformar, transmutar, transfigurar. Hoy dejamos de una vez por toda creencia limitada.
No hay límites para Dios. No hay límites. Él quiere hacer más cosas en tu vida y en mi vida. Transformar es cuando usted se siente diferente. ¿Cómo usted se siente hoy? ¿Se siente diferente al episodio anterior? Dígame sí, no en proceso. Rápido, ponga cómo usted se siente hoy. Siente una transformación o siente un cambio hm después del último después del primer episodio y la conciencia que Dios nos está dando de lo que es conquista, cómo usted se siente. Entonces usted me pone si ya si está en en conquista, si ha visto áreas de conquista, si
vio frutos, si se siente renovado, ¿cómo se siente? ¿Se siente renovado? ¿Se siente transformado? Entonces, ¿cómo usted se siente? ¿Se ve diferente? Es la pregunta. Diga, sí, no. En proceso se ve diferente. No leo nada. se ve diferente, ¿sí? No. O en proceso. Entonces, no solamente en esencia, no es verse diferente en esencia, que por dentro, sino también verse diferente por fuera. Le recordamos a toda nuestra audiencia ahí que ha crecido hoy mucho. Bendecimos cada vida conectada ahí. Ahí nos quedan 10 minutos que lo vamos a aprovechar bien. Este el cierre de hoy va a
ser asombroso y pero quiero decirte, por favor, dale like, ¿okay? Dale like, bien. Si no te has suscrito a nuestro canal, suscríbete. Y te pregunto, ¿cómo te sientes en proceso? Gloria al Señor. ¿Cómo te sientes? ¿Te sientes diferente? Sí. No. En proceso. Vamos, vamos. Cuéntame cómo te sientes. También transmutar es estar diferente. Aparte de sentirme por dentro diferente, también estoy diferente. Bendito el Señor. Así mismo. Sí. En algunas áreas y en proceso en otras. Sí. Y en proceso. Sí. Y en proceso. En proceso. Bien. en proceso, pero hay algunas que ya sí, ¿verdad? Entonces si
es sí y en proceso, no en proceso. Okay. Transmutar es diferente, es cuando tú eres diferente y transfigurar es cuando me veo diferente. Entonces, el cambio requiere que yo me sienta diferente, que yo me vea diferente y que yo sea diferente. No solo en esencia, sino en apariencia. No solo en apariencia, sino en toda tu emoción, toda tú, todo tú. Eso es conquistarse, gente. Entonces, Josué nos enseña estrategias de guerra, pero Jesús, nuestro mayor conquistador, predicó predicó el cambio de adentro hacia afuera. Y aquí estamos trabajando ese cambio de adentro así hacia afuera. Pablo es
un ejemplo de conquista y de conquista del alma, porque él se conquistó adentro y también se vio afuera. Él se sentía diferente, él era diferente y se comportaba diferente. Tres cosas que hay que lograr para conquistarse. Escuche bien. Para conquistarte tienes que sentirte diferente, verte diferente y ser diferente. Sentirte sentir por dentro una diferencia. verte por fuera como lo que está pasando adentro y actuar, comportarte como lo que estás adentro y como lo que se ve afuera. Y estamos hablando de un alma ya íntegra y por conquistar en así mismo conquistándonos. Estamos pronto, estamos en
este proceso en conquista poderoso. Entonces eh Pablo dijo en en su palabra, "Porque yo no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios." Escuchen, el gran conquistador de Pablo está diciendo, "¿Cómo yo me voy a avergonzar? ¿Cómo yo voy a avergonzarme ante Roma de uno que es más grande que Roma? Esa frase usted se la va a tener que se la presto. Pablo decía, en pocas palabras, no fue que lo escribió así, pero cuando él dice, "No me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios", cuando una y otra vez profesó a Cristo y
prefirió morir, perder la vida y no perder a Cristo. Él lo que está haciéndonos entender es cómo yo ante Roma niego al Dios que es más grande que Roma. Entonces, no puedo avergonzarme ante Roma por uno que es más grande que Roma. Entienda eso. Usted no puede avergonzarse de su Dios en un trabajo cuando Dios es más grande que ese trabajo. En una relación cuando Dios es más grande que esa relación. Ay, santo. ¿Qué es lo que se está diciendo aquí? Okay. Eh, la vida eterna que estaba en el Padre nos fue revelada a través
del Hijo. Y yo quiero terminar, le dije que iba a tener un cierre hermoso. El episodio número tres va a tratar con nombres y apellido de cada uno de los reyes que Josué en el capítulo 12 hace una lista que conquistó. Porque esos reyes tienen un nombre, espiritualmente hablando, que puede ser esa área que tú todavía no no has conquistado. Y ahí hay una estrategia para derribar a ese rey. Así que yo no sé que usted está recibiendo de Dios, pero yo sé que es bueno y yo sé que usted está expectante por lo que
Dios vas a hacer, pero quiero que vayas a Gálatas 2:20. En Gálatas 2:20 dice, "Con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo, sino que vive Cristo en mí." Pregunto, ¿quién vive en ti? No, no es para que repita eso, para que usted se examine. Para que se examine. ¿Por qué? Porque usted va a ver ese verso hecho una realidad cuando le pase lo siguiente. Cuando un amigo te dé la espalda, tu mejor amigo, cuando te nieguen, cuando tu Judas te entregue, cuando tu Tomás no crea en ti, cuando te den vinagre, cuando te
sientas solo, sola, cuando te señalen en el ministerio, en la carrera, en el trabajo, en la casa, cuando te traspasen de lanzas, cuando echen suerte sobre tu manto, cuando no ves a nadie que te pueda ayudar, cuando los clavos, la corona, la cruz es más de lo que puedes creer, soportar, entonces vas a poder decir Con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo, es Cristo, Cristo que vive en mí. Porque a pesar de pasarte todo eso, usted va a estar de pie y no herido. Usted va a estar de pie victorioso porque habrás
conquistado. Habrás conquistado. Lea de tareita el capítulo 12 de Josué, por favor. capítulo 12 de Josué. Y usted va a ir a ver nombre y va a leer expresamente el capítulo 13 dos de Josué. Esa es la tareíta que yo les voy a dejar. 132 de Josué, porque venimos mañana a denunciar esos territorios ocupados con nombre y apellido, porque se acabó el relajo, se acabó el abuso. Esos reyes y esos territorios, a esos reyes lo vamos a derrotar y esos territorios lo vamos a conquistar en el nombre poderoso de Jesús. Estoy muy agradecida de haber
estado con ustedes en este día hermoso que Dios ha provisto para que todos estemos recibiendo esta palabra. Yo creo que Dios ha bendecido mucho nuestro día hoy. Yo he sido muy bendecida, he sido altamente bendecida en esta palabra y eh le digo que conquista es derrotar a un enemigo y mantener ese ese territorio libre de gigantes. Recuerden a David una vez exterminó eh con Golián, cayó con la pedrada que le dio de una vez fue a despojarle la cabeza de su cuerpo. Puso la cabeza allí y el cuerpo de otro lado. ¿Por qué? Porque has
le has tirado piedra a muchas áreas del alma de tu vida, pero se te olvidó cortarle la cabeza. Y yo aprendí que a las serpientes venenosas, aparte de destruirla, machacarla, quitarle la vida, le aplastan la cabeza y si es venenosa se la cortan. Y también he visto que hasta la entierran. La pregunta es, ¿por qué? ¿Por qué hacen eso? Uno, porque esa serpiente aunque ya no tenga vida, en esa cabeza, sigue habiendo veneno. Y si usted topa con ella o de alguna manera ese pájaro parece que nunca muere, le la muerde, usted queda envenenado. Entonces,
tenemos un enemigo vencido, derrotado, pero sigue siendo venenoso. Entonces, hay que cortar la cabeza y hay que enterrarla. Y con cada rey o territorio que ha estado dominado por un rey en nuestra alma, vamos a hacer eso con cada uno. Se le va a dar su tremendo fuetazo. Cuando caiga al suelo, no vamos a perder el tiempo, vamos a cortar cabeza. Gente, gracias por estar aquí. Y déjenme hacer una oración final, por favor, para todos los que quedan conectados y esperamos en el Señor y también espere esa bendición matutina de de su día, Señor. Gracias
por este día y gracias por esta palabra, Señor, que estamos recibiendo en preparativo para la gran conquista. Porque mañana, Señor, pasado mañana, traspasado mañana y cada día de nuestra vida vamos a conquistar un territorio y vamos a mantenerlo libre de enemigo, porque tú has puesto esos enemigos en nuestras manos y los vamos a vencer en el nombre poderoso de Jesús porque ya están vencidos. es un enemigo peligroso, vencido, pero venenoso. y tomamos acciones hoy en nuestras vidas y comenzamos a quitar toda creencia limitada, esas esas áreas negativas, nuestra mente negativa, lenguaje negativo, ese no tengo
tiempo, esas excusas constantes que no nos dejan cambiar, que no nos dejan avanzar porque nos excusamos hoy, Señor, no venimos a golpearnos, sino, Señor, a ponernos de pie con la armadura puesta, Señor, según Efesios capítulo 6, y nos armamos espiritualmente Porque vamos a una guerra que va a tener una victoria y que va a hablar de una conquista. Gracias por cada persona ahí que estuvo conectada y que se ha mantenido, Señor, conectado hasta este momento. En el nombre poderoso de Jesús. Yo, en el nombre de Jesús, bendigo tu vida en este día y te digo
que hoy te va a ir bien. Vas a tener un día maravilloso, un día hermoso en el Señor. Aunque estés en el desierto, recuerda que estás revelando Dios aquellas áreas no conquistadas. Entonces, es un día bueno. Mantén la coherencia con lo que Dios está haciendo en ti. Mantén la cordura con lo que Dios te está diciendo. Mantén el gozo. Mantén el gozo de la salvación. Cristo estuvo peleando por ti y ha vencido. Y usted tiene que saber que usted es más que vencedor. Usted no es derrotada. Usted no es derrotado. Usted no es el la
destruida, el destruido. Usted es más que vencedor por medio de aquel que te amó. Así que en el nombre de Jesús, la bendición de Dios repose sobre ti, sobre tu cabeza, y que el camino sea despejado. Aleluya. Sean quitadas todas alñas, todo lo que no es para crecimiento sea quitado y esparcidos tus enemigos y en el nombre de Jesús puedas caminar con claridad, que hoy avances y vayas al próximo nivel para tu vida. Y recuerda que no puedes conquistar lo nuevo, sino conquista lo viejo. Dios te bendiga mucho y nos vemos en el próximo episodio.
Cuéntale a alguien que mañana su problema va a ser nombrado y también las estrategias para vencerlo en el nombre de Jesús. Chao, chao. Pastora Juliet Quirón estuvo contigo a través de nuestro canal. Suscríbete, suscríbete. Regálale este programa a alguien, dale like y comparte. Bye.