En junio de 1996, en las turbias aguas del río Aba en la ciudad industrial de Novo Kusnetsk, un grupo de mujeres que lavaban ropa tropezó con un hallazgo que desbordó la capacidad de los peritos locales. Se trataba de los restos de varios menores que habían sido reportados como desaparecidos. Lo que la policía recuperó inicialmente fueron 32 fragmentos humanos, extremidades, torsos Y la cabeza de una niña que aún conservaba los ojos. Se realizó una investigación, pero nadie pudo ayudar a identificar al descuartizador. Durante meses, el pánico paralizó la región mientras las autoridades buscaban a un fantasma.
La investigación, marcada por la desorganización de la época vagó entre hipótesis sobre redes de tráfico de órganos, carniceros psicópatas y asesinos de otras provincias, sin lograr un solo arresto. De forma paralela, Continuaron desapareciendo menores de edad. Nadie sospechaba que la respuesta estaba a plena vista en el noveno piso de un edificio común en la avenida Pionerscaya. fue una filtración de agua y la falta de calefacción, lo que terminaría revelando el secreto. El 24 de octubre de 1996, durante una inspección realizada por una brigada de fontaneros para verificar el sistema de calefacción invernal, los trabajadores acudieron
al apartamento 357, cuyo inquilino se negó a permitirles el ingreso, alegando que permanecía recluido debido a su condición de salud mental. Ante su negativa, los fontaneros contactaron a la policía local que forzó la entrada. Al ingresar al departamento hallaron a una adolescente reportada como desaparecida hacía un mes, Olga Galceba. En el baño descubrieron el torso de otra chica desaparecida. La víctima estaba desmembrada y sin Extremidades. Su cabeza y el tórax habían sido colocados en un tanque. El sujeto que vivía en el apartamento logró huir a través del tejado del edificio, pero fue capturado dos días
después, el 27 de octubre, en el vestíbulo de su propio edificio. Sería identificado como Alexander Spifts Seevf de 26 años de edad. Olga Galceva fue trasladada al hospital donde brindó un testimonio detallado contra los Specift Cevf. Aunque falleció tres días más tarde Debido a complicaciones derivadas de peritonitis y edema pulmonar, detrás de esta horrible serie de homicidios no operaba una mafia, sino una madre y su hijo Alexander Specif y su madre Liudmila. Pero, ¿por qué esta mujer ayudó a su hijo a terminar con la vida de al menos 19 personas en cuestión de meses? ¿Y
qué motivaba a Especif a cometer estas atrocidades en contra de menores de edad? [música] Novokusnetsk durante la década de los 90 fue un periodo que en la historiografía rusa se conoce como la década salvaje. Esta ciudad situada en el corazón de la cuenca minera de Cusbas en Siberia no era solo un centro industrial, sino el punto donde el colapso de la Unión Soviética en 1991 se sintió con mayor crudeza. Novokusnetk fue diseñada bajo el ideal soviético de la ciudad fábrica, dominada por gigantescas plantas metalúrgicas y minas De carbón. Sin embargo, con la caída del régimen,
estas industrias entraron en una crisis profunda. La ciudad se sumergió en una neblina perpetua de ollín industrial y desesperanza económica. El paisaje urbano lo componían bloques de apartamentos de hormigón gris conocidos como cruzchovcas que sufrieron un abandono total. Los cortes de calefacción en pleno invierno siberiano y las fallas en el suministro de agua eran constantes, creando un Entorno de precariedad donde el silencio administrativo permitía que horrores domésticos pasaran desapercibidos. El contexto social de los años 90 en Rusia estuvo marcado por una pobreza repentina y brutal. La inflación destruyó los ahorros de la clase obrera y
la estructura familiar tradicional se fragmentó. Esto dio lugar a un fenómeno masivo, los vespriorniki o niños de la calle. Miles de menores abandonaron sus hogares huyendo de la violencia Doméstica y la pobreza, sobreviviendo en estaciones de tren y sótanos. Estos niños, invisibles para un estado que apenas podía mantenerse en pie, se convirtieron en las víctimas ideales para cualquier depredador. La desaparición de un menor de la calle rara vez generaba una investigación profunda, ya que la policía asumía que simplemente se habían trasladado a otra ciudad. Políticamente, Rusia vivía una transición caótica hacia el capitalismo De mercado
bajo la presidencia de Boris Jelzin. En ciudades industriales como Novocokusnetsk, el control estatal fue reemplazado por el poder de las mafias locales y la corrupción. La policía de la época estaba desbordada por una tasa de homicidios que se disparó a niveles históricos. En este clima de violencia generalizada, los crímenes de un asesino en serie no destacaban en las estadísticas diarias de violencia común. Este escenario fue la tormenta perfecta Para cometer crímenes entre el abandono institucional y la degradación social. El verano de 1996 transformó la cotidianidad de Novokusnetsk en una atmósfera de paranoia colectiva. Una mañana
despejada, un grupo de mujeres que lavaba prendas en el río Aba detectó objetos inusuales flotando en el agua. Al inspeccionarlos más de cerca hallaron restos humanos en descomposición atrapados entre las ramas. Posteriormente apareció la cabeza de una niña. El pánico se extendió rápidamente por el puente. La policía acudió al lugar e inicialmente tomaron la situación como una broma hasta que descendieron al agua para verificar la alerta. Se lograron recuperar 32 fragmentos corporales, extremidades inferiores, manos, troncos y únicamente una cabeza infantil con los ojos muy abiertos. El fotógrafo forense describió la escena como lo más terrible
que ha Presenciado en su vida. Los patólogos forenses tenían arcadas mientras introducían los restos en bolsas. Los expertos forenses determinaron que las víctimas eran al menos seis niñas y dos niños de entre 9 y 14 años. Los especialistas concluyeron que la carne no se había descompuesto naturalmente, sino que alguien la había separado cuidadosamente de los huesos utilizando un cuchillo. El desmembramiento era tan meticuloso y profesional que los Expertos concluyeron que no pudo realizarse en la calle. sino en un lugar privado, por ejemplo, un apartamento o sótano. El asesino utilizó posiblemente cuchillos y sierras con gran
destreza. Novo Kusnetsk atravesaba una crisis profunda tras el cierre parcial de la planta metalúrgica de Kusnckk, lo que dejó a muchas familias en la pobreza. En ese momento habían aproximadamente 120 niños reportados como desaparecidos en la ciudad, la mayoría huyendo de hogares Desestructurados. La policía, bajo el mando de Vladimir Semenov, subjefe de la policía criminal, se manejó varias hipótesis iniciales. Se sospechaba que el maníaco utilizaba un coche para secuestrar a las víctimas. Se realizaron controles masivos de vehículos, pero sin éxito. Se registraron decenas de getos de drogadictos y sótanos, mostrando fotos de niñas desaparecidas como
Lena Sacarova y Olga Niikitina, pero nadie Las reconoció. Debido a la precisión de los cortes en los cuerpos. Se investigó la posibilidad de una red de trasplantes. Se vigilaron hospitales, morgues [música] y se inspeccionó el equipaje de pasajeros en aeropuertos como Sheremetiebo I en Moscú, pero no se hallaron pruebas. Vladimir Semenov, al analizar la lista de desaparecidas, encontró un patrón inquietante. Algunas de las víctimas se llamaban Elena u Olga y tenían entre 11 y 15 años. Esto Sugirió que el asesino podría estar buscando nombres específicos, posiblemente vinculados a un trauma pasado o a víctimas de
un delito anterior cometido por él. Se investigó a violadores reincidentes. Surgió el nombre de Grigory Gurkin, apodado Gchi, un carnicero de 40 años que trabajaba en el mercado local y tenía un historial de violencia. Gurkin vivía en un apartamento comunal y poseía un coche volga negro. La policía puso bajo Vigilancia a Gurkin. Un día, los vecinos llamaron a la policía informando que salía sangre por debajo de la puerta de su habitación y que había un olor a putrefacción insoportable. Al derribar la puerta, los agentes encontraron bolsas de carne de cerdo podrida y charcos de sangre.
Gurkin, sin embargo, estaba hospitalizado tras un accidente de tráfico. Se comprobó que no era el destripador que buscaban, aunque su comportamiento fuera errático. Cerca de Un cementerio aparecieron nuevos restos humanos. Esto dio fuerza a la hipótesis de una secta satánica que realizaba sacrificios rituales. Se identificó a un grupo de jóvenes que vestían ropa oscura y escuchaban música metal, pero la investigación reveló que su satanismo era solo una moda estética. y no estaban vinculados a los asesinatos. Mientras la policía se distraía con la pista de los satánicos, el asesino volvió a actuar. En un solo día
desaparecieron siete Niños y niñas que estaban jugando en un sitio de construcción cerca del centro de la ciudad. Eran hijos de familias estables como Sasha y Polianosov, Odima e Irina Sinitzin. A pesar de registrar cada metro del sitio y las tuberías subterráneas con ayuda de buzos, no se encontró rastro de ellos. Para intentar entender al monstruo que estaban intentando cazar, los investigadores compararon su comportamiento con otros maníacos célebres de la Unión Soviética Y Rusia postsoviética. El primer caso que estudiaron fue el de Sergei Golovkin, el pescador, asesino en serie que entre 1986 y 1992 asesinó
a 11 menores de edad por motivos sexuales y de venganza. El segundo sujeto fue Andrey Chicatilo, asesino en serie soviético conocido como el carnicero de Rost. Entre 1978 y 1990 cometió al menos 52 asesinatos confirmados, principalmente de mujeres y niños, en la Unión Soviética. Fue Arrestado en 1990, condenado a la pena capital en 1992 y ejecutado en 1994. Y el último, Sergei Riakovski, el hipopótamo, asesino ruso que mató a 19 personas. Sin embargo, el destripador de Novokusnetsk parecía que los superaba en audacia, actuaba a plena luz del día, se llevaba a varios niños a la
vez y, extrañamente, no parecía nunca dejar testigos ni rastro como si fuera una Entidad mística. El 20 de julio en la ciudad de Toliati se encontró el cuerpo de una niña de 6 años, Polia Nicolai, estrangulada y con signos de abuso. El parecido en el modus operandi llevó a Vladimir Semenov a coordinar con la policía de esa ciudad. Por esos años, en la ciudad de Toliati estaban ocurriendo una serie de homicidios violentos contra menores de edad. Aunque se investigaron estos crímenes, no pudieron encontrar conexión con el asesino de Novokusnetk. Este asesino sería detenido finalmente en
1997. Sería identificado como Oleg Rilkov y apodado el destripador de Toliati. Fue uno de los asesinos en serie y pederastas más prolíficos de la Rusia postsoviética. Rilkov operó principalmente entre 1993 y 1997 en la región de Samara, cometiendo más de 30 casos de acceso carnal violento y al menos nueve asesinatos, Principalmente de niñas pequeñas. La policía volvió a centrarse en Novocusnetsk y localizó a Sergei Cin, un exprofesor de escuela y violador convicto que acababa de regresar a la ciudad y vivía cerca del río Aba. Semenov decidió tenderle una trampa. Agentes femeninas encubiertas se hicieron pasar
por civiles llamadas Lena u Olga en las rutas que Cin frecuentaba con su coche blanco. Cin mordió el anzuelo, recogió a una agente y la llevó A un estacionamiento donde intentó secuestrarla para llevarla a un lugar apartado. Fue capturado en el acto, pero juró que él era un violador, no un asesino. La investigación volvió a un punto muerto. Un testimonio clave cambió el curso de la investigación. Una vendedora de un kiosco en la calle Pioners Kaya reconoció a las tres niñas desaparecidas, Anastasia, Egenia y Olga. recordó que tras comprar agua se les acercó una mujer
mayor de unos 60 años, Bajita y con una bolsa, que les pidió ayuda. Esta era una revelación impactante. El asesino no estaba casando solo. Una mujer actuaba como ceñuelo para ganar la confianza de las jóvenes. Un oficial de zona notó que el retrato hablado de la mujer se parecía a Liudmila Especia, quien vivía en el apartamento 357 del número 53 de la calle Pioners Caya. Los vecinos se quejaban constantemente de ella por ruidos de música a todo Volumen y filtraciones de agua. Al mismo tiempo, unos fontaneros se quejaron a la policía de que el residente
del 357 no les dejaba entrar para el mantenimiento de la calefacción. Una voz tras la puerta decía que estaba encerrado porque era un enfermo mental. Este sujeto se trataba del hijo de Liud Mila, Alexander Specift, de 26 años de edad. Alexander ya había matado antes. En 1991, a la edad de 21 años, secuestró a su novia de 17 años, Shenya Guselnikova, y la torturó durante un mes en su habitación, mientras su madre y hermana estaban viviendo en otro apartamento. La chica murió de sepsis. En aquel entonces fue diagnosticado con esquizofrenia y enviado a un hospital
psiquiátrico de donde salió curado 3 años después. Semenov descubrió entonces un error burocrático fatal. Alexander Spiffev figuraba oficialmente como paciente en un hospital psiquiátrico de Orel, pero en realidad había sido dado De alta sin que la policía local fuera notificada. La policía y los fontaneros forzaron la puerta del piso nu donde vivía Alexander. Al entrar, el olor a putrefacción era insoportable. Encontraron a una joven de 15 años con una mano fracturada y una herida en el abdomen. Era la única sobreviviente de las tres amigas que habían desaparecido luego de salir del hospital un mes atrás.
Alexander Especif había escapado por el tejado momentos antes de la Entrada policial. Olga, la única sobreviviente, relató desde su cama en el hospital sobre la mujer que las había engañado a ella y a sus dos amigas para acompañarla hasta un apartamento. Al llegar a la entrada del piso, fueron obligadas a ingresar. El sujeto que estaba dentro del apartamento se presentó como Andrey. Además, mencionó que Andrey tenía un enorme perro dispuesto a correr ante el más mínimo intento de huida. Pero lo peor de su Confesión fue cuando mencionó que una de sus amigas fue asesinada el
mismo día. Ella y su amiga fueron obligadas a seccionar el cuerpo y comer una sopa hecha con la carne de la joven asesinada. Con estas palabras, Olga destruyó cualquier duda sobre el papel de la madre del sospechoso Liudmila Espesitzba. Liudmila fue detenida primero. Alexander fue capturado tres días después cerca de su propio edificio. A pesar de su violencia, Resultó ser incapaz de sobrevivir solo en la calle. Estaba hambriento y tiritando de frío. Cuando la policía registró a fondo el apartamento, la escala de los crímenes resultó ser mucho mayor de lo imaginado. Encontraron más de 40
piezas de joyería entre anillos y cadenas. Se hallaron 82 juegos de ropa, lo que sugirió que el número de víctimas podrían haber superado las 82 personas. Pero, ¿por qué Alexander fue dejado en libertad luego de torturar y matar a su Novia menor de edad? y por qué su madre participó de forma activa en sus crímenes. Alexander Nikolayevic Seev nació el 1 de marzo de 1970 en la ciudad industrial de Novocusnetsk en la República Socialista Federativa Soviética de Rusia. Un dato atípico en su registro civil es que aunque nació en el hogar familiar, su nacimiento no
fue reportado oficialmente hasta dos años después. Su infancia transcurrió en un Entorno marcado por la violencia doméstica y la inestabilidad. Su padre, Nicolesev, era un trabajador minero con problemas crónicos de alcoholismo que golpeaba a su esposa, Liudmila Jacob Lefna Especizva. Nikolay no solo golpeaba a Liudmila, tenía un amor enfermizo por su hija Nadesda. Pesipseva. No era raro que el padre abusara carnalmente de Nadesda. Cuando no obtenía lo que quería de su esposa, despertaba a la niña y cometía Actos de violencia sexual contra ella directamente en su cama. Liudmila sabía de los abusos contra su hija,
pero estaba tan aterrorizada que no hacía nada. Ella era la que mantenía a la familia trabajando como conserge en una escuela mientras el marido se gastaba el sueldo en bebida y mujeres, pues además le era infiel. Sasha, como le decían de cariño, creció viendo a su padre golpear a su madre y sin entender por qué lloraba su hermana mayor. En 1974 Se mudaron al apartamento 357 de la avenida Pioners Caya. Nikolai finalmente se fue de la casa de forma escandalosa, pero sus convicciones misóginas dejaron una marca profunda en Alexander. Él también empezó a creer que
las mujeres eran un objeto para satisfacer necesidades sexuales. Desde sus primeros años, Specift Chef presentó indicadores de un desarrollo físico y social comprometido. Los informes señalan que sufrió de enures hasta los 7 años, Además de padecer mareos constantes y una visión deficiente. Existía un vínculo de dependencia patológica con su madre, con quien compartió habitación y cama hasta los 12 años. En el ámbito escolar, Alexander fue categorizado como un paria. Su carácter retraído y sus bajas calificaciones lo convirtieron en blanco de acoso constante por parte de sus compañeros. Aunque otro compañero de clase negó que Alexander
fuera víctima de bullying y dijo que aunque no parecía Tener amigos, ya que era muy solitario, no era acosado. En realidad, no se sabe con exactitud si era blanco de burlas o solo era un marginado de la clase. Lo que sí está confirmado es que Liudmila lo aisló de todos. Para ellos, el resto del mundo eran gente mala. En la escuela era un paria, un niño raro que sacaba malas notas, pero fuera de la escuela era un vándalo. Pintaba esbásticas en las paredes, citaba a Hitler y quemaba los botones de los ascensores. Cuando Los vecinos
se quejaban, Liudmila, en lugar de reprenderlo, lo defendía agresivamente. La familia vivía en su propio mundo, cuya frontera era la puerta del piso. Tras dejar la escuela, Liudmila consiguió trabajo como asistente de un abogado ciego en el tribunal. Se dice que traía materiales de casos criminales a casa, fotos de escenas del crimen, cuerpos sin extremidades, armas homicidas. Sasha, desde joven, tuvo la oportunidad de Observar en detalle lo que normalmente está oculto al ojo público. Su hermana Nadesda también empezó a trabajar en el tribunal como secretaria y según el libro de Jaes Bubal se convirtió en
amante de jefes mayores para obtener privilegios. A los 18 años Alexander fue arrestado por robo y enviado a prisión preventiva. Allí empezó a golpearse la cabeza contra la pared, gritando que no quería ir a la cárcel. Se le realizó una pericia psiquiátrica y fue diagnosticado Con esquizofrenia. El informe médico de 1988 decía, "Se describe a sí mismo como cobarde y sin voluntad. Siente que los demás lo tratan como a una muñeca o un juguete. Sus pensamientos se mezclan en su cabeza y se siente vacío. Fue internado en un hospital psiquiátrico en Novokusnetsk. Al llegar al
hospital, mostró un estado de ánimo oscuro y depresivo. Permanecía acostado en la cama y tenía frecuentes arrebatos de irritabilidad. Con el Tiempo se adaptó a la rutina, pero su comportamiento derivó en violencia hacia otros pacientes, especialmente aquellos más débiles o con discapacidades. También desarrolló astucia y tendencia al engaño. Consumía medicamentos sin autorización médica y en ocasiones acusó a su madre de maltrato físico para luego retirar sus acusaciones. El 9 de marzo de 1989 logró fugarse del centro. Desde entonces vivió con su madre mientras se mantenía Oculto tanto del personal del hospital como de las autoridades
policiales, ya que figuraba como buscado en un proceso penal. Sasha tenía 21 años, no trabajaba y vivía con Liud Mila. Fue entonces cuando conoció a una chica de 16 años, Seña Guselnikova. Al principio parecía un romance tierno. Él le escribía poemas y ella se lo presentó a sus padres. Pero pronto empezaron las peleas. En una discusión, Alexander la golpeó tan fuerte que ella terminó en el hospital. Un día, tras recibir el alta, Seña fue al apartamento de su exnovio por una razón desconocida. Aunque aparentemente Especif Cev la había invitado para conversar un asunto personal. Seña
nunca salió de ese apartamento. Su cuerpo fue encontrado un mes después. Durante todo ese tiempo, Alexander la torturó, la golpeó con objetos pesados, le infligió heridas punzantes y cortadas, y cuando se detenía, leía su poesía para burlarse de su impotencia, además de amenazarla Con matarla. Por lo visto, también le quemó la piel con una plancha y otros objetos calientes, por ejemplo, cigarrillos. No trató las heridas, por lo que Seia desarrolló sepsis. Los gritos desgarradores eran ocultados parcialmente por música a todo volumen que Alexander ponía en el balcón. Los vecinos sospechaban que algo horrible pasaba, pero
no se atrevieron a intervenir. Lo peor fue que esto no era un secreto para su madre, Liudmila. Ella Llegó al apartamento y vio a la chica, pero no hizo nada para ayudarla. De hecho, le ayudó a ocultar el crimen. Trajo comida y se llevó la ropa sucia. Además, se encargó de engañar a los padres de Seña, haciéndoles creer que Alexander pensaba casarse con su hija, por lo que estaban viviendo juntos en el apartamento. Si Liudmila no hubiera engañado a los padres de Seña, habrían salvado a la chica mucho antes. Desafortunadamente, creyeron en sus Palabras de
que todo estaba bien con la joven. Pero cuando dejó de comunicarse, su familia se preocupó. Cuando la policía finalmente entró, encontraron el cadáver de seña en el sofá. Alexander estaba ileso en el suelo. En el momento de su muerte, la chica tenía 17 años. Debido a la influencia de Liudmila y Nadia en el tribunal, el caso fue minimizado. Los forenses determinaron que murió de sepsis, una infección en la sangre y no de asesinato directo. El Cargo se cambió a abandono en peligro y gracias a su diagnóstico de esquizofrenia, Specifev fue enviado a un hospital psiquiátrico
especializado en la ciudad de Oriol en 1993. Sin embargo, debido al caos del país, la policía de Novokusnetsk perdió su rastro y para 1994, los médicos de Oriol consideraron que estaba curado y lo dejaron libre. Nadie avisó a las autoridades locales de que el asesino estaba de vuelta en casa. En 1993. [música] Especift estaba en el hospital psiquiátrico de Oriol. Aquí ocurrió una falla sistémica. Debido a la desorganización del país, su expediente se detiene. En diciembre de 1994, los médicos decidieron que ya no era un peligro y lo dieron de alta. Regresó a Novocusnetk, al
apartamento 357. Legalmente seguía figurando como paciente en Oriol para la policía local, lo que lo hizo invisible para cualquier Vigilancia. Alexander no trabajaba. Pasaba el tiempo en la estación de tren entablando amistad con personas sin hogar y niños huérfanos. Para ellos, Specift Cevf era un rey, les regalaba alcohol y ellos lo escuchaban. En febrero de 1996 conoció a Elena Trunova de 20 años, una maestra de jardín de infantes. Ambos fueron al apartamento 357. Tras tener relaciones, ella se burló de una infección que él tenía producto de Una modificación casera que se hizo en sus genitales
supuestamente con perdigones. Alexander, enfurecido, se levantó y fue a la cocina, donde tomó un cuchillo y la mató apuñaladas. Esa noche Liudmila llegó, vio el cuerpo y, en lugar de denunciarlo, ayudó a su hijo a descuartizarla y enterrar los restos en un terreno valdío. Este asesinato fue el inicio de su brutal serie de asesinatos. Entre febrero y finales de octubre de 1996, Specift desató una cadena de crímenes violentos. Más adelante, el tribunal determinaría que Alexander, con la colaboración de su madre había asesinado a 19 personas. Además, fue considerado sospechoso de haber cometido más de 80
homicidios basándose en 82 conjuntos de ropa pertenecientes a niños, hombres y mujeres adultos. Las prendas contenían manchas pequeñas de sangre y demás rastros biológicos de las víctimas, evidencia que sería de gran ayuda para Poder condenarlo en el futuro. Liudila pensaba que su hijo padecía una enfermedad y era infeliz. Tras el diagnóstico de esquizofrenia, encontró en esa condición una justificación para cualquier conducta suya. Desde su perspectiva alterada, asistir a su hijo representaba una manera de resguardarlo, tanto del encarcelamiento como de la sociedad en general. En abril de 1996 repitió el patrón con Natalia Boinova de 19
años. El cuerpo fue descuartizado y Liudmila sacó los restos en bolsas y los arrojó en un río cercano. La víctima, Natalia, tenía una hija de un año cuando fue asesinada. La niña fue criada por sus abuelos y sus familiares y solo se enteró de la verdad sobre la muerte de su madre en la escuela primaria. Según Makarimov, especialista de la Universidad Estatal de Moscú, Specift, pudo haber sido capturado a tiempo. En abril de 1996, una mujer jubilada contactó al Departamento de Policía Regional de Novokusnetsk. Tenía conocimiento directo del oficial de guardia en ese momento. La
mujer volvió a quejarse de la música alta de los vecinos del apartamento 357. exigió que revisara el piso e incluso mencionó el olor a cadáver que resumaba por debajo de la puerta. Sin embargo, las autoridades policiales consideraron estos relatos como invenciones y decidieron no intervenir. De haber atendido la denuncia, los agentes Podrían haber prevenido la muerte de al menos 16 personas, entre ellos múltiples menores de edad. Para finales de abril, Aspeft ya no le bastaba con asesinar a mujeres adultas. En mayo, durante los días festivos, se encontró con un grupo de siete adolescentes, cinco niños
y dos niñas que supuestamente inhalaban pegamento en una construcción abandonada. Aunque otras fuentes afirman que los niños solo estaban jugando. Alexander los convenció de ir a su Apartamento para cometer un robo. Al llegar al piso, hubo un conflicto donde los niños supuestamente lo insultaron. Alexander tomó un cuchillo y los mató a todos. Los cuerpos permanecieron en un rincón del cuarto cubiertos con telas que Liud Mila llegó para ayudar con la limpieza y la eliminación de pruebas. En sus declaraciones tras su captura, Spiftf dio versiones distintas de estos hechos. En un interrogatorio dijo que los mató
porque eran prostitutas y Drogadictos que no merecían vivir. En otra confesión mencionó que los invitó para robar su propio apartamento y que al ver que sospechaban, tuvo que matarlos a todos. Lo único que fue cierto es que Liud Mila sacó los restos en cuatro baldes haciendo varios viajes cada noche. Los nombres y edades de los menores asesinados en este episodio, según los registros de identificación forense, son Alexander Víctorovic, Nosovets, de 10 años, Olga Víctorovna Nosovets de 11 años, Dimitri Víctorovic Boroviov 12 años, Irina Víctorovna Boroviova de 14 años, Nikolay Kroben de 11 años, Constantin Chernik
y Pavel Bolin, ambos de 13 años. Es relevante destacar que entre las víctimas se encontraban dos parejas de hermanos, los Nosobets y los Borobiov. Aunque el asesinato de estos siete jóvenes se produjo en un solo día, la eliminación o traslado de los restos biológicos por parte de Liudila Especift Seba se Extendió durante varias noches utilizando baldes para trasladar las evidencias al río Aba y verteder sin alertar a los vecinos del edificio. Una mañana soleada de julio, varias mujeres que lavaban ropa en el río Aba vieron objetos extraños en el agua. Al acercarse descubrieron restos humanos
pudriéndose entre las ramas. Luego apareció una cabeza de niña. El pánico se apoderó del puente. La policía y forenses llegaron y al principio se Rieron pensando que era una broma hasta que bajaron al agua. Se recuperaron en principio 32 fragmentos, piernas, manos, torsos y una sola cabeza de niña con los ojos muy abiertos. El fotógrafo forense relató. Fue lo más horrible que vi en mi vida. Los médicos forenses vomitaban mientras metían los restos en bolsas. Los expertos determinaron que la carne no se había podrido simplemente, sino que alguien la había cortado meticulosamente de los huesos
con un Cuchillo. La policía buscó a todos los enfermos mentales de la ciudad que estuvieran en libertad, pero Alexander no aparecía en sus listas actuales. Mientras tanto, los niños seguían desapareciendo. La prensa hablaba de un monstruo destripador mutado por la mala ecología de la ciudad. Se investigó a bandas de tráfico de órganos y a carniceros. arrestaron a un tal Gurkin, que tenía carne podrida en su casa, pero resultó ser cerdo que se echó a perder Mientras él estaba en el hospital. Incluso consideraron al entonces a un no descubierto asesino en serie Ok Rilkov, pero él
no tenía nada que ver con los asesinatos en serie de Novokusnk. La investigación estaba en un callejón sin salida. Mientras los policías pasaban el tiempo investigando, Alexander seguía matando en el apartamento 357, a solo 15 minutos a pie de donde se encontraron los restos en el río Aba. Mientras tanto, Liudmila y su hija Nadia seguían trabajando en el tribunal. Los empleados recordaban haberlas visto revisando las carpetas del caso del maníaco del río. Ellas estaban usando su acceso al sistema legal para saber qué tanto sabía la policía y cómo evitar que atraparan a Alexander. El fiscal
señaló que esta negligencia profesional permitió que Spiff Cheff siguiera libre algunos meses más. Con la llegada del otoño de 1996, La ciudad parecía haberse calmado, pero Alexander seguía en su apartamento, rodeado de fotos de mujeres y música a todo volumen. Se sentía solo y le pidió a su madre que le trajera una chica. Liudmila, por miedo a que la atacara a ella, aceptó. El 24 de septiembre de 1996, tres amigas serían las nuevas víctimas. Anastasia Petrofna Burnaeva, 13 años. Euggenia Mikailovna Barashquina, de 13 años, y Olga Basilievna Galceba, de 15 Años. Las adolescentes estaban internadas
en un hospital local tratándose de gastritis. Salieron un momento a comprar baterías para un reproductor de música. Cerca de una tienda se encontraron con una anciana, Liudmila, que les pidió ayuda porque no podía abrir la puerta de su casa. Las chicas, sin dudarlo, la acompañaron al número 53 de la avenida Pioners Caya. Al abrir la puerta la recibió el hijo de la mujer, Alexander y su enorme perro Terranova. Cuando el animal empezó a ladrar, las niñas sintieron temor y sospecharon que algo andaba mal. Sin embargo, fueron forzadas a entrar en el apartamento por el hombre,
quien las intimidaba con la presencia del perro. Una vez dentro, Spiftf se presentó como Andrey, las llevó a una habitación y les ordenó sentarse. Les explicó que estaba irritable por no haber dormido en dos días y que esperaba alguien más para verlas. Si no era quienes busca, las Liberará. Las jóvenes, aterrorizadas permanecieron en silencio mientras él salía y entraba de la habitación. En el apartamento también había otra mujer joven desconocida. Se trataba de la hermana de Alexander, Nadeshda. Las víctimas pronto comprendieron que habían caído en la trampa de una familia de asesinos. Anastasia Petrofna, de
13 años, intentó organizar una fuga sugiriendo a Olga que atacara a Andrey con una botella, pero Olga, paralizada Por el miedo, no pudo actuar. Anastasia decidió hacerlo sola. Cuando Alexander regresó y amenazó a Egenia con una inyección de sedante, Anastasia intentó golpearlo por la espalda con una botella de vidrio, pero falló y solo le hirió en el brazo. En respuesta, Spiffev sacó un cuchillo y apuñaló a Anastasia en el abdomen y el pecho para después estrangularla hasta matarla. Liudmila entró en la habitación y preguntó qué estaba ocurriendo bajo amenaza, Alexander le ordenó que se retirara.
Una vez que Anastasia dejó de moverse, Specifev llamó a su madre para que vigilara a las otras dos chicas para poder ir al baño. Liudmila prometió buscar las llaves para liberarlas, pero nunca regresó a la habitación. Las adolescentes quedaron encerradas hasta la noche, mientras Alexander les explicó que debían esperar a que el cuerpo de su amiga se pusiera rígido. Durante ese tiempo, la tortura se intensificó. Specif Seev amenazó a Olga con un hacha, la desnudó y la fotografió. También maltrató físicamente a Euggenia. Por la noche, tras el asesinato de Anastasia, Alexander obligó a Olga y
Egenia a desmembrar el cuerpo de su amiga utilizando una sierra manual y un cuchillo, mientras él les daba órdenes. Las partes del cuerpo fueron colocadas en la bañera y en el tanque de la taza del inodoro. Tanto su madre como su hermana presenciaron estos actos sin Intervenir. En los días siguientes, los abusos continuaron. Alexander le rompió el brazo y la cabeza a Euggenia, procediendo luego a coser sus heridas con aguja e hilo. Todo esto sin anestesia. Por algún motivo, Efgenia se convirtió en el objetivo específico de sus ataques sexuales. La sometió a inspecciones humillantes, la
abusó repetidamente y la obligó a demostrar lo que él llamó su pureza. Además, intentó convencerla de quitarse la vida, pero Ella pidió una inyección mortal para terminar su sufrimiento, a lo que Spiff se negó disfrutando de su agonía. Finalmente, el horror alcanzó un nivel inimaginable. Alexander obligó a las chicas a comer sopa cocinada con la carne de Anastasia. Liudmila preparó estos platos y guisos, sabiendo perfectamente el origen de la carne y los restos también fueron dados a la mascota de la familia frente a las niñas, quienes observaron todo en estado De shock y terror absoluto.
Olga contaría más tarde que Alexander y su madre también estaban comiendo, pero no pudo asegurar que se tratase de los restos de su amiga. Los investigadores creen que muy probablemente sí era carne humana. Olga fue testigo de cómo Liudmila recogía los restos del cuerpo de Anastasia en una bolsa y los llevaba fuera, aunque el destino final de esos restos fue un secreto guardado por los perpetradores. Sin embargo, las Adolescentes lograron escuchar conversaciones que revelaban un detalle escalofriante. Alexander le había pagado dinero a Lud Mila por haberle facilitado el acceso a las chicas, así como de
deshacerse de los restos de la primera joven. La dinámica familiar dentro de la casa era extraña y deshumanizante. Alexander se dirigía a su madre simplemente como e o e, mientras que a su hermana Nadeshda la llamaba formalmente Nadeshda Nicolayevna o Nicolayevna. Ni la madre ni la hermana vivían allí permanentemente. Solo acudían a la vivienda cuando Especif les ordenaba hacerlo. Paralelamente, fuera de la casa, la alarma ya había saltado. Los familiares de las tres adolescentes habían denunciado su desaparición y la policía las buscaba activamente desde hacía más de un mes, pero la investigación estaba estancada. Supuestamente
nadie había visto el momento del secuestro y las autoridades, Junto con algunos médicos, mostraban una frialdad alarmante. Desestimaban las preocupaciones de los padres, sugiriendo que las chicas simplemente habían huído con chicos para beber y drogarse. Una hipótesis que luego se demostró falsa, ya que las tres tenían una reputación impecable y no existía evidencia de que hubieran ido a comprar alcohol para entrar a un club. Las madres desesperadas intentaban contactar con el fiscal para saber el estado del caso, Pero eran recibidas con hostilidad y desdén por parte de la secretaría y el nuevo investigador, quien se
negaba a recibirlos. Mientras tanto, en el apartamento la violencia escalaba. Un viernes por la mañana, Alexander volvió a agredir carnalmente a Eugenia. Cuando ella suplicaba que no lo hiciera, él respondió con frialdad, "No tienes nada que perder. Vas a morir de todos modos." Ese mismo día desapareció un periódico con la programación de televisión de la Casa. Especif acusó a las jóvenes de la desaparición del periódico y comenzó a golpearlas salvajemente. Egenia, ya incapaz de moverse debido a sus heridas previas, recibió patadas y golpes en la cabeza contra el suelo mientras Olga permanecía esposada en el
baño. Posteriormente, Alexander interrogó a Olga sobre cómo realizar respiración artificial. Egenia yacía en el suelo, aparentemente sin vida, aunque su corazón aún latía débilmente. Durante Una hora, Olga intentó reanimarla, pero finalmente su amiga falleció. Tras la muerte de Eugenia, Alexander afirmó que le gustaba y que necesitaba que su alma partiera. Abrió una ventana y dejó el cuerpo sin tocar durante tres días. Ese mismo día, además, mancilló a Olga. El mes de cautiverio no fue solo un periodo de tortura física, sino una destrucción sistemática. Los métodos de tortura incluían el uso de herramientas calientes como un
soldador y agujas para Perforar heridas inflamadas. Al tercer día, Specípseev alimentó a Olga, que ya estaba muriendo de hambre, con patatas fritas y le ordenó continuar con el desmembramiento de los restos de Anastasia, de los cuales quedaba muy poco. Luego, obligó a la joven a cortar las extremidades del cuerpo de Egenia. Colocó el torso en la bañera y la cabeza en una olla. Finalmente, esa noche, Alexander ordenó a su madre que enterrara todas las partes del cuerpo en Un solo lugar. Sin embargo, Liudmila no pudo completar la tarea. Al día siguiente, comenzaron a llamar insistentemente
a la puerta de la vivienda, poniendo fin a la pesadilla. Exactamente en octubre, los vecinos del edificio notaron que no había calefacción y que el agua se filtraba desde el noveno piso. era el apartamento de los especft. Al no obtener respuesta tras tocar la puerta, llamaron a un serrajero y según una versión entraron Los vecinos primero. Según otra, entró la policía junto a los trabajadores de mantenimiento. La escena era indescriptible. El olor a putrefacción era insoportable. Al entrar la policía encontraron a Olga en el sofá cubierta con una manta. Parecía muerta, pero estaba viva, aunque
no podía hablar y tenía el rostro cubierto de hematomas. El piso se encontraba en estado de abandono y suciedad extrema, saturado de cajas vacías, aparatos de televisión Desarmados y grabadoras. La única estantería del lugar que contiene volúmenes de Pushkin, libros de la serie La vida de gente notable y una colección de obras de Plutarco que resultaban completamente fuera de lugar en ese entorno. Sin embargo, elementos como una almohada manchada de sangre, una jeringa con líquido amarillento y postales de contenido pornográfico adheridas al papel tapiz grasiento parecían encajar perfectamente en el cuadro. En una Esquina de
una de las habitaciones se acumula ropa de niños, hombres y mujeres adultos. Sobre la mesita de noche descansaban dos cajas de zapatos repletas de decenas de relojes de pulsera de diversos modelos y numerosas joyas. Los trabajadores allí trataron de mejorar las condiciones del espacio, manteniendo abiertas las ventanas y la puerta del balcón, además de dejar correr el agua fría de los grifos. En el baño encontraron restos humanos frescos En diferentes etapas de descomposición. Había un torso en la bañera. En la cocina, sobre la mesa, había platos con comida recién servida, pero en el suelo había
baldes llenos de lo que parecía ser carne humana picada. En el refrigerador había frascos con órganos, había sierras ensangrentadas por la casa. Los investigadores encontraron 82 juegos de ropa, lo que sugería que las víctimas eran muchas más de las que Alexander admitiría después. Encontraron Un diario personal del asesino y un álbum de fotos casero con imágenes de las víctimas desnudas y torturadas, con anotaciones precisas sobre cuántas veces las había abusado y qué les había hecho. Desde su cama de hospital, Olga dio su declaración antes de morir. Contó que Andrey, nombre con el cual se identificó
Alexander, la obligó a ver cómo abusaba y mataba a sus amigas. Cuando Anastasia intentó defenderse golpeándolo con una botella, él la apuñaló y la estranguló Frente a ellas. Luego las obligó a descuartizar el cuerpo de su amiga y a comer su carne. Olga relató que la mujer que las engañó sabía todo. Ella preparó la sopa con los tejidos blandos de su amiga Especif Cevf. Incluso usaba una manguera con agua a presión para lavar a las jóvenes de forma violenta. Y asimismo relató la serie de torturas a la que ella y su amiga Egenia fueron sometidas.
Cuando finalmente falleció Egenia, Alexander se ensañó con ella, Electrocutándola, golpeándola y clavándole un cuchillo en el abdomen. Pese a todo, logró sobrevivir y fue rescatada al día siguiente. Pero el 27 de octubre, Olga falleció en el hospital. Sus heridas eran demasiado graves, peritonitis, sepsis, fracturas y quemaduras eléctricas, ya que Spifsefev le había pasado corriente por el cuerpo. La enfermera que la cuidó dijo, "Fue mejor que muriera. Lo que vivió fue tan horrible que no habría podido tener una Vida normal. Cuando la policía entró al apartamento, Alexander no estaba. había escapado por la ventana o se
escapó minutos antes de que abrieran, ya que había sido llamado antes por el trabajador, lo cual pudo haberlo puesto en alerta ante la inminente entrada de la policía. Se inició una cacería humana. Alexander no fue capturado por una gran operación de inteligencia. fue detenido tras intentar atacar a una joven en la calle, aunque otros Artículos afirman que fue capturado cuando regresó a su apartamento. Al ser llevado a la comisaría, los oficiales revisaron los registros y se dieron cuenta de que tenían al hombre más buscado de la región. Lo enviaron de inmediato a la celda 25
en aislamiento total. El 27 de octubre de 1996, la policía llevó a Especif de vuelta a su apartamento para el experimento de campo. Alexander caminó entre la basura y el desorden en el que él mismo tenía El piso y con total naturalidad les mostró algo que los investigadores habían pasado por alto. Sus notas personales en hojas A4. En ellas, Alexander había registrado los nombres de sus víctimas y dibujos detallados de sus genitales. Confesó haber matado a 19 personas allí mismo. Aunque los forenses encontraron restos de niños varones en el apartamento, Alexander se puso agresivo durante
el interrogatorio, negando rotundamente haber matado niños. Su lógica era extraña. Según él, solo mataba y no hombres porque no era gay. Sin embargo, las pruebas forenses eran irrefutables. Había restos de al menos cinco chicos de la masacre de mayo. En una discusión grabada, Spif Cevaron mutuamente. Alexander la acusó de descuartizar los cuerpos, de cocinar carne humana para hacer chuletas y sopas y de alimentar con eso a las víctimas cautivas. Liudmila intentó negarlo, pero Especif Chef le gritó, "Tú te llevaste Los cuatro baldes con la carne. Yo mismo te vi." El fiscal encaró a Liud Mila.
Tenemos el video de Olga Galceba antes de morir. Sus últimas palabras fueron, la señora nos engañó. Usted es la verdadera culpable, porque sin usted su hijo no habría tenido acceso a esas niñas. Liudmila finalmente confesó entre lágrimas que atraía a las niñas con la excusa de que era una anciana que necesitaba ayuda con las bolsas de la Compra. Su justificación, si no le traía niñas a Sasha, él me golpeaba a mí. teníamos que elegir entre nosotros o los extraños. Yudmila relató que Sasha, como le decía de cariño, era el vivo reflejo de su padre, Nikolay.
Contó que Nikolay abusaba de su hija mayor, Nadia, a veces incluso frente a ella, y que trataba a las mujeres como carne. Para ella, el comportamiento de su hijo era una evolución inevitable de la violencia que sufrieron en el hogar. La policía solo Encontró una cabeza en el río Aba. A pesar de que había decenas de fragmentos corporales, Liudmila durante una reconstrucción en un terreno valdío explicó por qué nuestro perro, el Terranova, se las comió. Sasha decía que sin cabezas no había pruebas, que así nadie podría identificar a las niñas. Mientras hablaba, ella misma desenterraba
pequeños fragmentos de huesos para entregárselos a los oficiales. Alexander, ya afeitado y en Prisión preventiva, habló con el fiscal frente a un micrófono. El lenguaje que usó fue el de un justiciero. No me pregunten por mi madre, pregúntenle a ella. Yo solo quería limpiar la ciudad. El mundo está lleno de prostitutas de 10 años y drogadictos. La libertad trajo el caos. Yo solo ponía orden. Justificó los actos de canibalismo diciendo que quería que las niñas vivieran dentro de él y en otras ocasiones negaba rotundamente haber cometido canibalismo. En otros Interrogatorios lo dejaba a interpretación del
fiscal sin admitirlo ni negarlo abiertamente. A principios de enero de 1997 dio una entrevista al periódico local Kusnetski Rabochi directamente desde la celda de la prisión preventiva y compartió algo íntimo, un poema de su propia autoría. Las prostitutas venden su cuerpo cada día y cuando de repente baja la demanda involucran a menores. Los drogadictos se inyectan en las venas Cada hora y se ponen. Se ha levantado la prohibición sobre el fruto prohibido. Todos quieren probarlo. Muchos se han reunido en el camino. Si no morder al menos la mer. Bien, quizás así les sea más fácil
inyectarse hasta la muerte, vender no solo el cuerpo, sino también el alma hasta el límite. Pero, ¿por qué arrastran consigo a quienes son más jóvenes y más débiles? Los atraen a su rebaño, donde no deberían estar en absoluto. Con astucia Los empujan a la suciedad, donde incluso ellos mismos perecen. ¿Quién expresará el deseo y proporcionará el orden? En octubre de 1997, el plazo de detención preventiva de Alexander estaba por expirar. Los investigadores, abrumados por la cantidad de evidencia de 1996, decidieron llevar primero el caso de Shenya Guselnikova, asesinada en 1991. Aunque Especif Chefev confesó inicialmente
19 asesinatos cometidos en 1996, luego se retractó complicando el proceso. En total se comprobó su culpabilidad en cuatro de 19 casos, ya que con la tecnología forense de la época no se pudieron comprobar las muestras genéticas encontradas en el apartamento y las prendas de vestir. El 15 de octubre de 1997 fue juzgado como mentalmente capaz de enfrentar un juicio, pero tan solo fue condenado a 10 años por el caso de Seña, Puesto que no se pudo probar el asesinato directo. En 1999, tras nuevas pericias, se le juzgó por los tres últimos crímenes de 1996. fue
declarado inimputable debido a que se demostró en un nuevo examen psiquiátrico que sufría esquizofrenia, por lo que en lugar de ir a prisión fue enviado a tratamiento forzoso de por vida en un hospital psiquiátrico de alta seguridad en la región de Volgogrado. Durante sus evaluaciones en el Instituto Serbski de Moscú, Alexander hizo una oferta. Quería vender su cerebro a la ciencia a cambio de cigarrillos. Tal vez en mi cerebro puedan encontrar de dónde viene mi predisposición a la tortura y al canibalismo. Explicó que violar y matar ya no le bastaba. Necesitaba que sus víctimas fueran
de su propiedad de forma absoluta. Por eso empezó a canibalizar los cuerpos. En 1999, Liudmaila Especiba fue condenada a 13 años de prisión por complicidad en tres Asesinatos probados. Cumplió su condena en una colonia de régimen general tras su liberación en 2008. Tanto ella como su hija Nadesda fueron avistadas cerca del mismo apartamento en la calle Pionerscaya de Novokusnetsk, lo que provocó la indignación de los vecinos locales. Sin embargo, las mujeres no llegaron a mudarse allí, recogieron sus pertenencias y se marcharon poco después. Diversas fuentes indicaron que después de eso pudieron haberse Establecido en el
distrito de Novokusnetsk o en las cercanías de Osiniki. Los habitantes indignados de Osiniki inundaron la administración con exigencias para expulsar a estas mujeres. En un ambiente de sospecha generalizada, una anciana al azar que tuvo la desgracia de parecerse a Liudmila se convirtió en blanco de acoso. La acosaban con amenazas y maldiciones, obligándola a demostrar constantemente su identidad mediante su Pasaporte. Liudmila cumplió los 80 años en 2019 y continúa enviando solicitudes a distintas autoridades. Su esperanza es que algún día su hijo sea puesto en libertad y la familia pueda reunirse nuevamente. No obstante, las posibilidades de
que esto ocurra son nulas. Aun cuando los peritos determinen que Alexander Spesifev se encuentra en condiciones mentales adecuadas y decidan su alta del hospital psiquiátrico, no obtendrá la libertad, sino que deberá Cumplir una condena carcelaria. Lo más probable es que dicha sentencia sea de cadena perpetua, por lo que nunca saldrá en libertad. Actualmente se desconoce qué están haciendo o dónde residen exactamente. Se cree que viven escondidas en la región de Quemerobo. Además, al menos una fuente mencionó la supuesta existencia de un grupo de acosadores que busca dar con la ubicación de estas mujeres. Tal vez
eso explica la existencia de algunas Fotografías más nuevas de Liudmila y Nadeshda. Nadda, la hermana, nunca fue procesada. A pesar de haber estado en el apartamento durante las torturas y los actos de canibalismo, el sistema judicial la protegió. Respecto a su complicidad, existió al menos un testigo. En el apartamento que se encuentra justo enfrente del fatídico apartamento de los específic en 1996 vivía la señora Ania. La mujer diría lo Siguiente sobre la extraña relación de los asesinos. Siempre iban los dos juntos, madre e hijo, y tres días antes del arresto, por alguna razón iban separados.
Salí a la calle por leche. Al regresar me encuentro con la madre con su bolso. Luego veo a Nadia, la hermana de Sasha. Viene también con bolso. ¿Qué les pasa hoy? Pensé, ¿van separados? Pero estaban cortando los cadáveres en silencio y sacándolos por partes. Sacándolos. Y cómo es posible que la Gente no viera que los enterraban con palas. La madre es cómplice al 100%. Nadia también es cómplice y la sinvergüenza va como testigo. En 1996, Nadeshda no logró regresar al apartamento debido a las agresiones por parte de los ciudadanos y los familiares de las víctimas,
por lo que le asignaron un lugar en una de las instituciones del Ministerio del Interior. En octubre de 1997, Nadeshda Specift detalló su situación en una entrevista con el periódico Frant. Legalmente soy libre. No sabía nada de lo que estaba ocurriendo con Alexander. Por supuesto, todo esto es doloroso para mí. Me preocupo por mi hermano y por mamá. No podemos vernos. Mamá probablemente piensa que estoy bien, sin embargo, me veo obligada a vivir cerca de vagabundos e incluso de personas con antecedentes penales. Un año entero con la misma ropa, él se quejaba de que le
Dolían los riñones y el hígado. Pero lo más grave eran sus problemas con el pene. Incluso la primera vez cuando estaba en la prisión preventiva, le inyectaron algún tipo de vaselina en esa zona. Después comenzaron los tumores y las inflamaciones. Era necesario operarlo. Luego vino ese incidente con seña Gusel Nikoba y lo enviaron injustamente a Oriol. A su regreso se enfureció mucho contra mamá y contra mí. Nos reprochaba que lo habíamos Abandonado y que nunca habíamos ido a visitarlo. En aquel entonces mamá estaba enferma, pero aún así yo debería haber ido a apoyarlo. Quizás de
no haber sido así no habrían ocurrido tales consecuencias. todas esas víctimas. En fotos de 2013 se vio a ambas regresando brevemente al apartamento 357 para recoger pertenencias antes de que fuera sellado definitivamente. El famoso psiquiatra y criminólogo soviético ruso Yuri Antonian, quien estudió a más de 100 asesinos seriales, define este caso como único. No es solo un hombre, son tres personas actuando como una unidad. Alexander es un fracasado sexual que veía a las mujeres como su enemigo personal. Al matar niños varones, cometía suicidios simbólicos, matando al niño infeliz que él mismo fue. Su madre lo
ayudaba por un sentimiento de culpa patológico. Sentía que Sasha era así por culpa de ella y del padre abusivo, por lo que su forma de enmendarlo era Facilitarle sus víctimas. La familia vivía en un mundo aparte con sus propias normas morales, donde el canibalismo y el asesinato eran herramientas para proteger su núcleo frente a una sociedad que consideraban hostil y cruel. Especift ha pasado la mayor parte de su reclusión en el hospital psiquiátrico especializado de la región de Volgogrado, específicamente en la localidad de Camishin. Este centro se caracteriza por un control estricto, Similar al de
una prisión de máxima seguridad, donde los internos permanecen bajo vigilancia constante y tratamiento farmacológico intensivo. Los informes médicos y testimonios de personal que ha tenido contacto con el caso describen su estado como de aislamiento profundo. Debido al uso prolongado de medicamentos neurolépticos y antipsicóticos, su condición física y cognitiva ha mostrado un deterioro significativo. [música] En diversos reportes periodísticos rusos se Ha descrito su estado actual como el de un paciente vegetativo en términos de interacción social con mínima capacidad de comunicación y una conducta apática. se alimenta de forma adecuada, mientras que las responsabilidades relacionadas con su
higiene recaen en el personal [música] médico. Alexander también cuenta con discapacidad del grupo dos y percibe una pensión mensual. Distribuye sus ingresos en tres partes. Una se la envía a su madre, otra la utiliza para Comprar golosinas y chocolate y la tercera la ahorra para un centro de música. Sus momentos de ocio los dedican a actividades serenas como leer, componer poemas y realizar trabajos manuales. Elabora apliques y dibujos, algunos de los cuales envía a su madre. El nombre de Alexander Espethf sigue provocando miedo décadas después de que sus crímenes quedaran al descubierto. Aunque ya está
internado, su nombre continúa Atormentando a los habitantes actuales del edificio donde vivió. Los residentes normales han visto interrumpida su paz con el flujo constante de turistas curiosos que acuden a ver su antiguo piso. Lo que debería ser un simple vestíbulo se ha transformado en una especie de atracción turística no oficial. Aunque no hay visitas guiadas, decenas de personas, principalmente adolescentes, pero también niños y adultos, pasan por allí diariamente. Su Objetivo es tocar la historia y ver el lugar donde ocurrieron los trágicos eventos. Los residentes como Ana S. denuncian que el problema no es solo la
curiosidad, sino la intrusión. Los visitantes intentan entrar, dañan la propiedad común y dejan grafitis obsenos en las paredes del ascensor, incluyendo mensajes como, "Mi padre es specific". Limpiar y pintar repetidamente no sirve de mucho. Los mecanismos de los interfonos se rompen constantemente Debido a los intentos de forzar la entrada, generando gastos adicionales para los vecinos. Exhaustos de las intrusiones diurnas y nocturnas, los residentes tomaron medidas de seguridad. Instalaron cámaras de vigilancia en todo el perímetro, tanto dentro como fuera del edificio. Decidieron no interactuar con los curiosos y se niegan a dejarlos pasar, aunque esto ha
generado amenazas directas contra ellos. Un adolescente llegó a amenazar a una vecina con Dispararle en las rodillas por intentar impedirle el acceso. Las familias con niños viven en tensión constante debido al ruido y la presencia de estos intrusos. Aunque las autoridades locales realizaron una limpieza profunda de la vivienda y los residentes lograron obtener reparaciones mediante la inspección estatal de vivienda, estas acciones no han detenido el flujo de admiradores del asesino. Los vecinos proponen ahora despersonalizar Completamente el apartamento, cambiar las ventanas por modelos modernos que impidan ver desde la calle y eliminar cualquier referencia pública a
la dirección. argumentan que este monstruo no merece ser recordado y que los reportajes que incluyen su dirección deberían prohibirse. El apartamento 357 ubicado en el número 53 de la avenida Pionerscaya sigue vacío. El olor a putrefacción en el antiguo piso de Alexander se impregnó tanto en las Paredes que nunca pudo ser habitado. Es un lugar en ruinas saqueado por buscadores de turismo oscuro que graban videos mostrando los restos de periódicos de los 90, frascos vacíos y la bañera donde ocurrió el descuartizamiento. En vísperas del día de la ciencia forense, Olga Channiseva, investigadora del Comité de
Investigación de Cusbas, reveló detalles sobre la conclusión de un caso que permaneció sin resolver Durante décadas. Los asesinatos de múltiples niños y jóvenes atribuidos a Alexander Specift. Aunque en los años 90 se encontraron los restos de al menos cinco niños en el río ABA, el caso se archivó debido a la falta de tecnología para identificar las víctimas mediante ADN. En 2022, Channisva retomó la investigación. Gracias a los avances forenses modernos, los expertos pudieron realizar unos 300 exámenes y comparar más de 200 muestras de ADN con los Restos conservados, logrando identificar a las víctimas tras un
año y medio de trabajo. Este proceso fue emocionalmente difícil para las familias, algunas de las cuales habían esperado durante más de 25 años sin saber la verdad sobre la desaparición de sus seres queridos. La investigación también permitió reexaminar el apartamento de Especif CEF, el cual permaneció casi intacto durante 30 años. Los forenses buscaron rastros biológicos ocultos bajo los Pisos y zócalos. Durante este proceso se esclareció cómo el asesino atraía a sus víctimas. Utilizaba su apariencia moderna y música de moda para seducir a jóvenes curiosos. Un hallazgo crucial fue el encuentro con Vitia, el único testigo
sobreviviente que logró escapar. Vitia, un adolescente que había huído de casa tras una discusión familiar, fue invitado por CEF a su apartamento para escuchar música. Al entrar, descubrió horrorizado los cuerpos de las primeras Víctimas. Logró escapar únicamente cuando la puerta principal quedó abierta por un descuido. Guardó silencio durante años por miedo a no ser creído, hasta que en 2022 los investigadores lo localizaron al cruzar listas de desaparecidos con su nombre. En mayo de 2024, un tribunal lo declaró culpable de otros 15 asesinatos documentados en la década de los 90. No obstante, dada su condición médica
persistente, el tribunal ratificó la necesidad de Mantenerlo bajo custodia psiquiátrica en lugar de trasladarlo a una colonia penal. En total, Alexander ha sido condenado oficialmente por 19 asesinatos, aunque su lista de víctimas mortales es de 20, incluyendo su exnovia menor de edad. Tatiana Kotsyux, hija de Natalia Boinova, una de las víctimas del asesino Alexander Spiftf, emprendió una lucha legal para lograr que el tribunal lo declarara plenamente responsable de sus Actos. En diciembre de 2024, presentó una demanda civil para obtener una compensación por daño moral, exigiendo una compensación de 10 millones de rublos. Aunque el tribunal
no accedió a la totalidad de la solicitud, reconoció parcialmente el reclamo y ordenó el pago de un millón de rublos a la joven. Desde entonces, en un periodo de 8 meses, Specift ha ido pagando gradualmente esta deuda, habiendo entregado solo 35,297 rublos. Según relata Kotsuk, sus Abogados realizaron un trabajo exhaustivo para demostrar que en el momento de asesinar a su madre, Spiffevf era plenamente consciente de lo que hacía y comprendía la naturaleza de sus acciones. Sin embargo, la joven señala una ironía trágica en la situación actual. Está convencida de que hoy el asesino no entiende
nada debido a los años de tratamiento con potentes sedantes. Se ha convertido en un vegetal, concluye. Para ella, el aspecto Económico es secundario. Su verdadero objetivo era lograr un reconocimiento judicial de su culpabilidad. A día de hoy, Alexander Espifev sigue bajo custodia psiquiátrica. Los médicos informan que no hay signos de remisión y que es probable que muera tras los muros del hospital, mientras la justicia rusa sigue cerrando expedientes de niños desaparecidos que ahora finalmente tienen nombre gracias al ADN. El hallazgo de pertenencias en el Apartamento 357 de la calle Pioners Caya es uno de los
aspectos más perturbadores del caso Specift CF, ya que sugiere que el número real de víctimas es significativamente superior a la cifra oficial. Durante el registro pericial, los investigadores no solo encontraron restos biológicos, sino una cantidad industrial de pertenencias personales que Alexander Especif guardaba como trofeos o simplemente por negligencia tras el desmembramiento. Se confiscaron 82 conjuntos de ropa. Estos no eran prendas aisladas, sino mudas completas, por ejemplo, pantalones, camisas y ropa interior que presentaban rastros de sangre seca, cortes de arma blanca y desgarros. Se localizaron más de 40 joyas y accesorios, incluyendo anillos, cadenas, aretes y
relojes. Estos objetos pertenecían principalmente a las mujeres adultas y adolescentes que Alexander atraía al apartamento. Se encontraron Varios pares de zapatos, pero lo que más horrorizó a los peritos fueron dos pares de zapatos de tallas diminutas correspondientes a niños de muy corta edad. A pesar de que la policía convocó a padres de niños desaparecidos en toda la región de Quemerobo, gran parte de la ropa nunca fue identificada. Esto se debió a tres factores críticos. Especift Chef solía frecuentar la estación de trenes y mercados, donde buscaba a niños de la calle, mendigos y menores, que Habían
huído de sus hogares. Muchos de estos niños no tenían reportes de desaparición activos o sus familias no recordaban con precisión qué ropa llevaban puesta la última vez que los vieron. Muchas prendas estaban tan saturadas de sangre o habían sido cortadas de forma tan violenta durante los asesinatos que perdieron su forma original, haciendo casi imposible para un familiar reconocerlas con certeza. Dada la ubicación de Novokusnetsk como Nudo ferroviario, se sospecha que muchas víctimas eran pasajeras o niños de otras provincias rusas que Espesif Cevf interceptó en la estación, lo que impidió que sus familias locales acudieran a
identificar los objetos. El documental de Rusia criminal y las actas del caso mencionan evidencias de víctimas mucho más jóvenes que el rango habitual de Alexander, que solía ser de 10 a 15 años. En el apartamento se encontraron fotografías de niños de Entre 4 y 7 años que habían sido rotas o maltratadas. Asimismo, zapatos que solo podían usar niños de una edad comprendida entre los 4 y 7 años. Al ser interrogado, Spiifev no pudo o no quiso dar detalles claros sobre el origen de estas fotos, lo que llevó a la policía a teorizar que estos niños
fueron asesinados mucho antes del verano de 1996. A diferencia de los adultos, los niños y adolescentes en la Rusia de los 90 rara Vez portaban documentos de identidad al salir a jugar o al huir de casa. La falta de documentos obligó a la policía a depender exclusivamente de los reconocimientos visuales de los padres y de las pruebas de ADN. Hasta el día de hoy no se ha desmentido o comprobado la identidad de esas potenciales víctimas y los zapatos de niños de 4 o 7 años continúan atormentando a los investigadores que no han logrado resolver este
misterio. [música]