Por primera vez en 200 años de historia, México tiene una presidenta. Pero para llegar aquí, muchas mujeres lucharon y abrieron camino antes. En el panteón de las mexicanas que han hecho historia están los nombres más conocidos como la poetisa y filósofa Sor Juana Inés de la Cruz, las heroínas de la Independencia como la Corregidora, Leona Vicario hasta la emblemática Frida Kahlo o la actriz María Félix.
Pero en este video te contamos sobre 5 mujeres que han contribuido a cambios que disfrutamos los y las mexicanas hasta hoy y que tal vez no conocías. Le pedimos ayuda a 3 reconocidas historiadoras que trabajan rescatando las historias de las mujeres mexicanas. Y aunque cada una de las académicas con las que hablamos tiene sus favoritas - hay un nombre en el que coincidieron.
Hermila Galindo, Hermila Galindo, Hermila Galindo. Hermila Galindo entró en la política alrededor de la revolución mexicana y se convirtió en una de las voces más importantes de la lucha femenina en México entre finales del siglo XIX y principios del XX. En sus propias palabras: "La grandeza del alma de la mujer mexicana le viene por abolengo, lo dice nuestra historia".
Leía a autores internacionales de su época y también estaba muy convencida de los derechos de la mujer. Después de la Revolución Mexicana, cuando se reunieron para redactar la Constitución que todavía tenemos en México, Hermila Galindo presentó una iniciativa para garantizar el derecho al voto a las mujeres que supieran leer o escribir. Le dijeron que no, pero eso no la detuvo.
Apoyó la ley del divorcio, se postulaba en elecciones aunque las mujeres en teoría no podían hacer eso pero ella lo hacía como protesta y murió un año antes de poder votar ella misma en unas elecciones. Pero lo que Hermila Galindo y otras mujeres comenzaron, Refugio “Cuca” García ayudó a terminar. Logró unir a unas 50 mil mujeres: católicas, obreras, campesinas, maestras y de muchos rubros para luchar por una cosa en común: el derecho de ser ciudadanas, de poder votar y ser votadas.
Logra reunir a 800 organizaciones a todo lo largo y ancho del país. Se calcula que eran 50. 000 afiliadas.
Finalmente en 1953 se modificó la Constitución para darnos el voto a las mujeres mexicanas. Salgamos de la política y brinquemos al mundo del arte: te presento a la poetisa y filósofa Rosario Castellanos. Su tesis de maestría en filosofía es una de las obras literarias más influyentes del siglo XX mexicano.
En el texto, que puedes encontrar en línea, ella cuestiona a los filósofos desde Aristóteles hasta Schopenhauer de disminuir a las mujeres y excluirlas de la cultura: “Muchos autores han querido hacer de la mujer una especie de poder tras el trono o el de diablo tras la cruz, y de la cultura una especie de enfermedad que, como la hemofilia, las mujeres no padecen, pero transmiten” Sus textos son realmente muy esclarecedores de la injusticia que viven las mujeres. Ahora nos trasladamos a los 70s del siglo XX y entra en escena Nancy Cárdenas, una de las madres del movimiento LGBTIQ+ en México. Era actriz de teatro, directora de teatro.
Ella sí hablaba de su lesbianismo. Además defendió los derechos de la comunidad gay en la televisión y montó la primera obra de teatro sobre el SIDA en México. En sus “Cuadernos de amor y desamor” escribió:“Ahora comprendo que, desde el punto de vista de tu mamá, yo no resulto un buen partido: me exhibo como militante gay, me comporto como anarquista de izquierda y vivo la azarosa vida doméstica del artista independiente.
” Como broche de oro para esta breve lista te presento a Doña Rosario Ibarra de Piedra, una de las principales defensoras de derechos humanos en el país. Su hijo fue víctima de desaparición forzada por parte del gobierno mexicano, y en respuesta Doña Rosario fundó lo que ahora se llama el Comité Eureka, para ayudar a familiares como ella a buscar respuestas. Fue una mujer muy importante.
Ella buscó a su hijo. Fué a ponerse enfrente de Echeverría, de todos los presidentes. Por este trabajo fue candidata al Premio Nobel de la Paz no solo una, sino cuatro veces.
Y cuando el Senado mexicano le entregó la medalla más importante de México, la rechazó en memoria de su hijo desaparecido y escribió: “No quiero que mi lucha quede inconclusa. Siempre queda algo, siempre hay alguien que prosigue por la brecha para seguir abriendo los caminos' Y como si fuera poco, Rosario Ibarra de Piedra también fue la primera mujer mexicana en ser candidata a la presidencia. Y claro que esta lista está incompleta.
Nos faltan muchas, muchas más: en el cine, el deporte, las artes, la ciencia que han cambiado la historia de México.