Ten fe, todo llega a su tiempo, suelta y confía, mantén tu fe encendida y ten paciencia. No olvides que mis tiempos son perfectos, no andes afanado por lo que te depara el mañana, tampoco te aferres a cosas vanas y efímeras que solo traerán malestar a tu vida. Suelta y despójate de todo aquello que impida que yo derrame mi bendición sobre ti, aléjate de los incrédulos y persiste en la oración.
Confía en mis tiempos y no te desesperes, pues muchas bendiciones vendrán a tu vida, todas las situaciones adversas pronto quedarán atrás, solo sé paciente, no temas ni desmayes, pues yo estoy a tu lado. No pienses que soy ajeno a tus necesidades, yo conozco todo de ti, puedo ver la carga que llevas en tu corazón, la angustia que te embarga cuando tus finanzas están mal y cuando la enfermedad toca a tu puerta. Pero hoy y ahora abre tu corazón a mis promesas, a mis consejos.
Aférrate a mi palabra, escudríñala, ten fe, y llénate de mi presencia, que todo llegará a su tiempo, pondré paz y tranquilidad en tu vida, te colmaré de bendiciones por haber puesto tu confianza en mí. Jamás olvides que yo soy un Dios de poder y milagros, no solo derramaré bendición y sanidad sobre ti, sino también sobre tu familia, sobre tus hijos y tus padres, solo debes confiar en mis tiempos, sé paciente. No pierdas la cordura ni busques caminos fáciles, pues estos te pueden alejar de mi hasta destruirte.
No dejes de orar, no dejes de escudriñar mi palabra para que jamás seas engañado por falsas doctrinas, no te afanes por las cosas materiales. Recuerda; lo que el mundo ofrece es temporal, pero lo que yo ofrezco es eterno y de bendición para tu vida. Sigue confiando en mis promesas que todo llegará en su tiempo.
Yo nunca tardo ni olvido, sino que soy y seré propicio a cada una de tus necesidades. No te desesperes, que yo estoy a tu lado. No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán. Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, Y tú derecho como el mediodía. Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.
Deja la ira y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo. Porque los malignos serán destruidos, Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo; Observarás su lugar, y no estará allí.
Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz. Maquina el impío contra el justo, Y cruje contra él sus dientes; El Señor se reirá de él; Porque ve que viene su día. Los impíos desenvainan espada y preparan su arco, Para derribar al pobre y al menesteroso, Para matar a los de recto proceder.
Su espada entrará en su mismo corazón, Y su arco será quebrado. Mejor es lo poco del justo, Que las riquezas de muchos pecadores. Porque los brazos de los impíos serán quebrados; Mas el que sostiene a los justos es Jehová.
Conoce Jehová los días de los perfectos. No serán avergonzados en el mal tiempo, Y en los días de hambre serán saciados. Mas los impíos perecerán, Y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros serán consumidos; se disiparán como el humo.
El impío toma prestado y no paga; Mas el justo tiene misericordia y da. Porque los benditos de él heredarán la tierra; Y los malditos de él serán destruidos. Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, Y él aprueba su camino.
Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, Porque Jehová sostiene su mano. Joven fui y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan. En todo tiempo tiene misericordia y presta; Y su descendencia es para bendición.
Apártate del mal y haz el bien, Y vivirás para siempre. Porque Jehová ama la rectitud y no desampara a sus santos. Para siempre serán guardados; Mas la descendencia de los impíos será destruida.
Los justos heredarán la tierra y vivirán para siempre sobre ella. La boca del justo habla sabiduría, Y su lengua habla justicia. La ley de su Dios está en su corazón; Por tanto sus pies no resbalarán.
Acecha el impío al justo, y procura matarlo. Jehová no lo dejará en sus manos, Ni lo condenará cuando le juzgaren. Espera en Jehová y guarda su camino, Y él te exaltará para heredar la tierra; Cuando sean destruidos los pecadores, lo verás.
Vi yo al impío sumamente enaltecido, Y que se extendía como laurel verde. Pero él pasó, y he aquí ya no estaba; Lo busqué y no fue hallado. Considera al íntegro y mira al justo; Porque hay un final dichoso para el hombre de paz.
Mas los transgresores serán todos destruidos; La maldad de los impíos será extinguida. Pero la salvación de los justos es de Jehová, Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia. Jehová los ayudará y los librará; Los libertará de los impíos y los salvará, Por cuanto en él esperaron.
Amén Tranquila hija, vas a superar tus problemas, pronto cosecharás el fruto de tu perseverancia. Sé que estás pasando por momentos de dificultad y adversidad, y que los problemas que estás enfrentando te están afectando profundamente, trayendo dolor y preocupación constante a tu vida. Entiendo que los problemas que enfrentas se han convertido en una carga pesada, una sombra que nubla tus días y te llena de incertidumbre.
Pero tranquila hija amada, porque en medio de esta tempestad, quiero que sepas que no estás sola. Yo estoy a tu lado, sosteniéndote con amor y cuidado. Comprendo que la carga que llevas es abrumadora, y entiendo que las lágrimas que derramas en la soledad de la noche son una expresión de tu angustia y agotamiento.
Pero déjame asegurarte querida hija, que estas cosas pasarán. La oscuridad que parece envolverte se disipará ante la llegada de un nuevo amanecer. Pues mi promesa es firme y verdadera, recuerda que he prometido estar a tu lado, aun cuando camines por el valle de sombra y muerte.
Yo nunca te dejaré, siempre estaré contigo, guiándote y protegiéndote con mi amor sublime e incondicional. Es por eso que no debes temer hija mía, pues en cada tormenta, en cada momento de prueba, estoy aquí, firme y a tu lado, como una roca inquebrantable en medio de la turbulencia. Tu confianza en mí no será en vano, Es por eso que quiero que entiendas que mi compromiso contigo es real y eterno.
Yo nunca te abandonaré, sino que estaré firme a tu lado en cada paso que des, en cada lucha y prueba, en cada lágrima que caiga de tu rostro. Yo siempre estaré allí, sosteniéndote con mis manos poderosas. Así que amada hija, no permitas que la ansiedad te consuma.
Mira hacia adelante con esperanza, porque la fortaleza que necesitas para vencer cada obstáculo y desafío proviene de mí. Sé que la lucha puede ser ardua y agotadora, y que los caminos que recorres pueden ser difíciles de transitar, pero debes recordar que soy tu Señor y Salvador, el guardián de tu alma, yo soy tu Padre quien siempre vela por tu seguridad y bienestar. No te rindas hija mía, persiste en tu esfuerzo, con valor y determinación.
Sumérgete en mis enseñanzas y busca la guía de mi palabra sagrada. No subestimes el poder de la oración, porque en tu comunión conmigo encontrarás la fuerza para vencer cualquier ataque que el enemigo pueda lanzar contra ti. No olvides que dentro de ti reside la valentía y el coraje, para enfrentar los peligros y embates de esta vida.
Es por ello que te animo a que mantengas la cabeza en alto y que permanezcas firme en tu fe. No te dejes intimidar ante las asechanzas del enemigo. Confía en mí, porque yo nunca defraudo a aquellos que permanecen arraigados en mi amor.
Recuerda que la fe que depositas en mí tiene el poder de mover montañas, de hacer posible lo imposible. A través de la fe hija mía, cosecharás los frutos de tu perseverancia. Frutos de bendición y abundancia.
Así que no dudes de mi poder hija amada. Confía en mí y aférrate a mis promesas. Porque como el viento acaricia los campos, yo vendré sobre ti, como viento que acaricia tu espíritu con amor y esperanza.
Tú solo mantén tus ojos en mí y camina con confianza, porque el amanecer de un nuevo día siempre sigue a la noche más oscura. Sigue adelante, querida hija, no te des por vencida ante todos esos problemas no doblegues tu voluntad a la adversidad. No olvides que yo estoy contigo y que en cada paso que das, te acompaña la promesa de mi amor eterno.
Desecha aquellas ideas negativas y destructivas que solo te dicen que no podrás o que no lo lograrás. Pues tu historia no está definida por las dificultades que enfrentas, sino por cómo las superas con mi gracia y poder. Recuerda que, si confías en mí, tu victoria está asegurada, pues yo estoy aquí para ayudarte y verte florecer en todas las áreas de tu vida.
Tú solo confía en mí y encontrarás la paz que anhelas, la fortaleza que necesitas y la luz que te guiará hacia un futuro lleno de esperanza y prosperidad. Hija mía, guarda estas palabras en tu interior, ponlas como un sello en tu corazón y permite que sean la guía que necesitas en este momento de desafío y dificultad. No te desanimes si sientes que los días parecen interminables y las noches largas, porque quiero que recuerdes que todas estas situaciones pasarán.
Pues la luz del alba se alzará en el horizonte, disipando la oscuridad que rodea tus pensamientos y emociones. Confía hija, confía en que este período de prueba es solo el anuncio de una serie de oportunidades y bendiciones que están por venir. Esta temporada de retos y desafíos solo son situaciones que te harán crecer y te fortalecerán cada vez más.
Te amo hija, no dudes ni por un segundo de mi amor por ti. Solo esfuérzate un poco más y sé valiente, no permitas que el miedo a cruzar el río de las pruebas te paralice en tu camino, tienes un destino de bendición y abundancia que he preparado para ti. Recuerda que eres más fuerte de lo que crees, y que mi poder es el escudo que te protegerá de los dardos del enemigo y de las adversidades que enfrentas.
Levántate ahora hija y enfrenta los obstáculos con valentía, sigue adelante con determinación y nunca olvides que mi poder y mi gracia te sostendrán aun en los peores momentos. Mantén tu fe ardiente en tu corazón y nunca dudes que yo cumplo mis promesas. Pues yo soy tu padre, el creador del universo, quien te llevará a tu destino de abundancia y felicidad.
¡Créelo! Amén. Yo te levantaré como las águilas.
Amado, amada, ¿por qué dudas? Te he demostrado muchas veces la grandeza de mi poder, no dudes de mí. En incontables ocasiones te he dicho que la duda te aleja de mí, y eso impide que mis bendiciones lleguen a tu vida.
No permitas que tus caminos se desvíen, el enemigo querrá hacerte fallar, intentará confundirte. Por eso te digo, que no dudes, sigue orando, persevera en mis caminos, solo así obtendrás tu victoria. En mi palabra hay un versículo poderoso para ti, en Isaías 40:31: “Los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas, levantarán las alas como las águilas.
Correrán y no se cansarán. Caminarán y no se fatigarán”. Yo renuevo todo en ti, te doy nuevas fuerzas, soy tu sustento y tu pronto auxilio cuando estás cansado.
Yo te levanto cuando te sientes derrotado, solo tienes que buscarme y me encontrarás. Porque todo aquel que pide, recibe. El que busca, halla.
Y el que llama, se le abrirá. Yo voy contigo a cada lugar. Si estás en apuros, solo confía en mí.
No temas, porque estoy contigo. No desmayes porque yo soy tu Dios que te esfuerzo. Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Cuando las dudas quieran atormentarte, repréndelas en mi nombre, nunca dejes de buscarme en oración, siempre medita en mi palabra. Guarda estas palabras en tu corazón amado hijo, cree en lo que te digo amada hija. Es momento de levantarte, deja los pretextos y todo lo que aflige tu alma y corazón.
Has sido fuerte, he visto todo lo que has soportado, pero es momento de avanzar. No escuches a los que te critican, apártate del camino de los malos. Quieren hacerte caer, pero no saben que yo te levanto.
Ellos no saben que mi espíritu te acompaña. Yo he puesto una legión de ángeles en tu defensa, ellos te protegerán y te cuidarán de todo mal. Yo he preparado un camino para ti, una senda de milagros y bendiciones con tu nombre.
No dejes mis caminos, no vayas por lo fácil, el camino angosto es tentador pero el final no es bueno. Si vas de acuerdo con mis principios todo será más sencillo para ti, sé que el camino del cristiano no es fácil, pero al final tendrás tu victoria. Verás que los que te criticaron por tus decisiones quedan enmudecidos, callarán y verán que tuviste la razón todo este tiempo.
Solo necesitas ser paciente amado hijo, necesitas pensar con calma hija amada. Todo se revelará a su debido tiempo, tus ojos verán todo lo que he reservado para ti, mi gloria se manifestará en tu vida. Caerá sobre ti una lluvia de bendiciones, abre los brazos y recibe mis promesas en tu vida.
Ábreme la puerta de tu corazón para habitar en ti, mi presencia te acompañará en cada momento de tu vida, a cada instante. Sean tiempos buenos o malos estaré contigo, dándote fuerza. Volarás como las águilas, tus enemigos no te verán caer, levantarás vuelo con todas tus fuerzas hacia tus metas y sueños, yo te estaré aconsejando y acompañando en tu viaje.
Es importante que siempre me dediques un pequeño tiempo de tu vida, habla conmigo sobre como te está yendo, cuéntame tus problemas, háblame sobre tus necesidades, yo supliré lo que te haga falta. Yo calmaré la tempestad en la prueba, te daré paz y calma sobre la tormenta. No se turbe tu corazón en los momentos de oscuridad, no estás solo en tus días de prueba, yo estoy contigo.
Siente mi presencia, siente como refuerzo tu espíritu, como te levanto y te doy fuerzas como las águilas. No te vas a cansar, vas a seguir adelante, con la frente en alto, con una mentalidad ganadora. Tu destino es el éxito, está escrito en mi palabra que has nacido para ganar.
Serás vencedor en esta prueba, te levantarás airoso de toda tempestad. Cree en lo que te digo amado hijo, confía en mis promesas amada hija. Verás que tus bendiciones llegarán en mis tiempos, solo sigue confiando, sigue orando con todo tu corazón.
No te enfríes, que el enemigo está buscando derribarte, el querrá hacerte caer. Usará varias cosas para distraerte de tu camino, pondrá piedras en tu camino para hacerte tropezar, pero tienes que ser sabio. Sé prudente en tus decisiones, no pienses a la ligera, respira hondo y ve con calma.
No te apresures, lo que llegará a ti vale el tiempo que estás esperando. Con esto amado hijo te animo a seguir, con estas palabras amada hija te animo a levantarte. No pienses que estás solo en esta prueba, no estás sola en tu camino hija amada.
Triunfarás, tendrás tu victoria, solo sigue creyendo, sigue orando, con todo tu corazón, dime que lo harás. Amén.