3 años después de sufrir un accidente isquémico cerebral y perder la visión, un paciente ha sido intervenido para implantársele un chip en su cerebro que ha logrado devolverle la capacidad parcial de ver objetos y detectar movimientos, incluso leer textos, algunos textos grandes. Este logro, enorme logro que combina la cibernética, los chips electrónicos junto a la medicina y las neurociencias, está permitiendo, como en casos anteriores, devolver funciones cerebrales, cognitivas, visuales o auditivas a pacientes que las habían perdido absolutamente por traumatismos o por determinadas patologías. En este caso vemos un ejemplo claro de la hibridación entre la cibernética, los chips, los microchips, la medicina y la salud de los pacientes que encaja perfectamente en eh los exigencias bioéticas de este tipo de de intervenciones.
En otros casos, cuando la las intervenciones no pretenden corregir desviaciones, reparar funciones que se han perdido por distintas circunstancias, sino que la intervención sobre el cerebro, bien por la implantación con microchips o bien por la electroestimulación externa del propio cerebro, lo que pretenden es conferir al cerebro capacidades que no le son propias, mejorar la visión, la audición, potenciar capacidades cognitivas, potenciar la memoria o como se propone desde algunas investigaciones, ser capaces de extraer información de nuestros cerebros directamente a un ordenador sin que nosotros la tengamos que manifestar o como en el caso de Neuralink, el proyecto que pretende que manejemos dispositivos electrónicos solamente con el pensamiento a través de microchips implantados, sin necesidad de accionar ningún tipo de teclado ni de ratón. Cuando lo que pretendemos, como en estos casos, es un lo que llamamos un enhancement, o sea, una intervención de mejora que no pretende corregir, sino potenciar capacidades que superan a los límites humanos conocidos, entramos en un peligroso camino posthumanista o transhumanista que aleja la medicina de la dignidad de las personas y que introduce criterios que pueden crear sesgos, diferencias o discriminaciones que no contribuyen al progreso, sino que es, contrariamente a esto, contribuyen a limitarlo.