Julio César Chávez Se topa con su amigo de su infancia viviendo en la calle y lo que hace te sorprenderá Julio César Chávez se encuentra con su amigo de la infancia viviendo en la calle y lo que hace te sorprenderá Quédate hasta el final Y déjate impactar por su actitud el semáforo de la calle 200 en Ciudad Obregón se puso en rojo cuando el Mercedes Benz del JC Chávez se detuvo el boxeador venía de su gimnasio en la Colonia Hidalgo Donde había estado checando los últimos detalles de su nuevo centro de entrenamiento a través de
los vidrios polarizados miraba la lluvia caer mientras hablaba por teléfono sobre su próxima pelea entre los carros detenidos un vato flaco y empapado por la lluvia andaba vendiendo chicles y limpiando parabrisas su ropa toda gastada y su modo de caminar mostraban que la vida lo había tratado gacho al acercarse al Mercedes el bato agachó tantito la cabeza Como quien ya está acostumbrado a que lo ignoren ahorita no gracias dijo Chávez haciendo una seña con la mano pero algo en la cara del Bato lo hizo detenerse Había algo familiar en esos ojos en ese modo de
agachar la cabeza un recuerdo de ciudad Obregón de cuando limpiaba zapatos en las calles desde chavito le vino a la mente te marco al rato le dijo al teléfono y bajó el vidrio Oye espérate el vato se detuvo volteando despacio sus miradas se cruzaron y por un momento el tiempo se congeló Chávez se quitó los lentes oscuros tratando de ver mejor en la lluvia Miguel Miguel Ángel Ramírez neta eres tú el vato dio un paso para atrás sorprendido hacía años que nadie lo llamaba por su nombre completo ahora todos lo conocían como el Miguelito o
El Bolero un recordatorio amargo de otros tiempos JC respondió con voz ronca entrecerrando los ojos de verdad eres tú los recuerdos le pegaron a Chávez como un gancho al hígado Miguel Ángel su compa de la infancia en Ciudad Obregón el que limpiaba zapatos en la misma zona que él juntos se la pasaban recorriendo las calles cerca del mercado municipal compartiendo clientes y echándose la mano cuando alguno no tenía para el material el mismo que le prestaba su cajón cuando el suyo se rompía y tenían que chambear doble para sacar para la familia Súbete le dijo
Chávez abriendo la puerta de atrás Miguel dudó viendo su ropa toda mojada y sucia Súbete carnal el carro vale madre ya dentro del carro el contraste era brutal el interior fino del Mercedes hacía que la situación de Miguel se viera más cabrona el vato sentado todo incómodo tenía las manos en las piernas como si tuviera miedo de ensuciar algo Qué pasó contigo Miguel Cómo acabaste así la historia que siguió era como muchas en México una serie de chingazos de la vida uno tras otro su jefa se murió de cáncer las deudas del hospital Se le
juntaron trató de brincar para el otro lado perdió todo lo que tenía después de que te fuiste de Obregón pal boxeo todo se puso bien cabrón explicó Miguel casi susurrando mi jefa se enfermó y post tuve que dejar la escuela para cuidarla vendí todo lo que tenía para su tratamiento Hasta el cajón de bolear que era de mi apá Chávez Se quedó callado con la mandíbula apretada se acordaba bien de Doña Lupita la jefa de Miguel una señora que siempre tenía frijolitos y tortillas calientes para los morros trabajadores Cuando el sol andaba bien bravo en
esos días cuando Chávez y sus hermanos trataban de ayudar a su jefe Rodolfo que también era boxeador esos detallitos significaban todo cuánto llevas en la calle como tres años contestó Miguel sin mirarlo a los ojos a veces agarro chambitas pero sin papeles y sin dirección fija pues está de la chingada el carro se detuvo frente a un restaurante nice cerca del centro de ciudad Obregón el chófer bien discreto había seguido la ruta de siempre sin que nadie le dijera nada Vamos a echarnos algo de tragar dijo Chávez pero vio que Miguel se agüitó al ver
el lugar todo fancy tú tranquilo no te preocupes por nada necesitamos platicar bien ya en el restaurante en un área privada fue relajando tantito la comida caliente y una chela lo ayudaron a soltarse más empezó a contar de los buenos tiempos en Ciudad Obregón de cómo limpiaban zapatos bajo el solazo de las carreras que se echaban para ver quién llegaba primero a los mejores lugares del centro te acuerdas cuando me prestaste tu cajón porque el mío se había roto zenia preguntó Chávez sonriendo se me cayó como tres veces ese día con todas las herramientas Miguel
se rió por primera vez un sonido rasposo por la falta de uso Simón y casi pierdes la graas del Don Rodolfo tu jefe se hubiera machín la plática siguió entre recuerdos chidos y la realidad culera del presente Miguel contó como después de que se murió su jefa intentó cruzar para el otro lado Buscando el sueño americano lo agarraron tres veces y en cada intento perdió más de lo poco que le quedaba la última vez que lo intenté Los Coyotes me dejaron tirado en el mismo Desierto de Sonora cerca de donde crecimos dijo por favor si
le está gustando esta historia no se olvide de darle like y comentar desde Dónde está escuchando esta increíble lección de humildad y superación Chávez escuchaba cada palabra su mente trabajando a mil veía en Miguel no solo a su compa de la infancia sino un recordatorio de lo que pudo haber sido su vida si el boxeo no lo hubiera salvado él también había limpiado zapatos desde Morrillo también había conocido el hambre y la incertidumbre la única diferencia era que él encontró su camino en el ring si siguiendo los pasos de su jefe Rodolfo dónde te quedas
a dormir zenia le preguntó al fin Hay un albergue en el centro cuando hay sino Pos donde caiga Chávez sacó su celular y empezó a hacer llamadas primera parada un hotel cerca del centro Miguel necesitaba un baño ropa limpia y una noche de sueño en una cama de verdad esto es por mientras explicó Chávez mientras iban para el hotel mañana le entramos en chingada a arreglar tu vida Miguel todo abrumado por lo que estaba pasando apenas podía creerlo Chávez yo Nel carnal Ni digas nada tú me echaste la mano cuando más lo necesitaba o ya
se te olvidó en Ciudad Obregón todos nos cuidábamos entre todos ya en el hotel antes de irse Chávez le dio a Miguel una tarjeta con su número Mañana paso por ti tempranito descansa bien porque va a estar pesado el día mientras regresaba a su casa en la Colonia Hidalgo Chávez ya estaba planeando los siguientes movimientos no se trataba no más de darle feria a Miguel eso sería muy fácil y no serviría De nada a la larga Nel esto necesitaba un plan más cabrón una oportunidad de verdad para reconstruir una vida desde cero en el viento
de atrás del Mercedes Chávez miraba las luces de ciudad Obregón por la ventana ya había dejado de llover dejando el aire limpio y fresco su mente regresó a esos días en las calles cuando limpiar zapatos no era una chamba sino un modo de vida cuando los sueños de éxito parecían tan lejanos como las nubes pero la dignidad del trabajo duro y la amistad verdadera hacían todo más llevadero a veces la vida te da otra oportunidad pensó mientras marcaba otro número en su celular y a veces te toca a ti crear esa oportunidad para los demás
al otro día Miguel se despertó todo sacado de onda en el cuarto del hotel en el centro por un momento pensó que todo había sido un sueño el encuentro con Chávez la comida en el restaurante nice la cama limpia pero el sonido del cular nuevo que Chávez le había regalado la noche anterior lo regresó a la realidad ya ando abajo carnal decía el mensaje de Chávez la primera parada fue una clínica privada en Ciudad Obregón necesitamos checarte bien le dijo Chávez mientras entraban no podemos empezar nada Si no estás al 100 con tu salud los
resultados mostraron lo que años en la calle le habían hecho desnutrición un chingo de pedos con los dientes y una rodilla mal soldada el doctor hizo una lista bien larga de todo lo que había que arreglar Chávez no más movía la cabeza agendando cada tratamiento en el hospital donde él mismo había ayudado a construir un ala nueva también hay que sacar tus papeles dijo mientras salían de la clínica sin documentos no puedes hacer ni madres luego fueron a una oficina en el centro donde ya los estaba esperando un licenciado Miguel necesitaba su INE su RFC
todo el pedo para existir legalmente en el sistema era un proceso largo pero Chávez ya había movido sus conectes para hacerlo más rápido te acuerdas de Don José el que nos daba chance de limpiar zapatos fuera de su tienda zenia preguntó Chávez mientras se chingaba unos tacos de carne asada en el centro Ahora tiene una distribuidora de calzado bien chingona hablé con él anoche Miguel se quedó con el taco a medio camino Don José el de la zapatería de la esquina Simon tiene cinco tiendas y anda buscando a alguien de confianza para manejar una de
ellas alguien que conozca el negocio desde abajo me entiendes a Miguel se le humedecieron los ojos Chávez yo ni siquiera sé usar una computadora por eso vamos a empezar desde el principio respondió Chávez sonriendo ya Te aparté lugar en un curso de computación en el cati de ciudad Obregón también vas a tomar clases de administración básica Don José está dispuesto a esperar dice que todavía se acuerda de cuando le dejábamos los zapatos brillando como espejo las siguientes semanas fueron una locura entre las consultas médicas en el hospital El papeleo y las clases Miguel Apenas tenía
tiempo para procesar Cómo su vida estaba dando un giro de 180 gr Chávez le había rentado un departamentito en una colonia tranquila sencillo pero chido es temporal le explicó Cuando empieces a jalar con Don José ya podrás buscar algo más grande Si quieres lo importante ahorita es que tengas una dirección fija para tus documentos las noches eran lo más abrón después de años en la calle le costaba un chingo dormir en una cama acostumbrarse a tener un techo seguro a veces se despertaba todo asustado pensando que todo era un sueño en esos momentos agarraba el
celular que Chávez le había dado y leía los mensajes que su compa le mandaba desde su gimnasio donde ahora entrenaba a morros que querían ser boxeadores como él el cambio físico fue lo primero que se notó con buena comida y y atención médica Miguel empezó a recuperar peso un dentista en la mejor clínica le arregló La sonrisa mientras que un fisio le componía la rodilla madreada poco a poco el vato del semáforo iba desapareciendo y regresaba el Miguel de antes el de ciudad Obregón las clases de computación estaban bien perras sus manos acostumbradas al trabajo
pesado Se sentían todas pendejas sobre el teclado pero la misma ter quedad que lo había mantenido vivo en la calle lo ayudó a seguir adelante se quedaba horas extra en el centro de cómputo decidido a no decepcionar a la banda que creía en él no está solo en esto carnal recordaba Chávez durante sus visitas al gimnasio todos tenemos momentos culeros Lo importante es no rajarse un día mientras practicaba Excel en su laptop otro regalo de Chávez Miguel se topó con un video viejo en YouTube era una entrevista donde Chávez hablaba de sus inicios de cómo
limpiaba zapatos en las calles de ciudad Obregón para ayudar a su familia las lágrimas le salieron cuando escuchó a su compa mencionar su nombre tuve suerte de tener buenos compas decía Chávez en el video como Miguel que siempre compartía sus clientes conmigo cuando las cosas andaban de la chingada en Ciudad Obregón todos nos cuidábamos entre todos la historia de Miguel Empezó a correr quedito en el mundo del boxeo de Sonora no por Chávez que mantenía todo discreto sino por la banda que lo había visto juntos en el gimnasio la gente que conocía a Miguel de
las calles se quedaba con el hocico abierto al ver su transformación Don José cumplió su palabra cuando Miguel terminó sus cursos básicos ya tenía un puesto esperándolo En una de sus zapaterías iba a empezar desde abajo aprendiendo todo el negocio Pero con chance de manejar su propia tienda los zapatos son lo tuyo le dijo Chávez en broma cuando Miguel enseñó su primer cheque en el café de Siempre en el centro lo traes en la sangre igual que yo traigo el boxeo pero el momento más cabrón llegó cuando Miguel pudo por fin visitar la tumba de
su jefa en el municipal Chávez lo acompañó pero se quedó lejos mientras su compa se hincaba frente a la lápida lo logré jefa susurró Miguel poniendo flores frescas no como pensábamos pero lo logré la historia de Miguel y Chávez se volvió un Secreto a voces en toda ciudad Obregón un recordatorio de que el éxito no se mide solo por lo que logras tú sino por cómo ayudas a los que se quedaron atrás tiempo después cuando un reportero de El Imparcial de Sonora le preguntó sobre los rumores de cómo había ayudado a su compa de la
infancia Chávez respondió simple en la vida no hay coincidencias si te encuentras con alguien que te echó la mano en el pasado es una oportunidad que te da la vida para regresar el favor Miguel que ahora manejaba su propia zapatería en el centro de ciudad Obregón tenía en su oficina una foto vieja dos morrillos con sus cajones de bolear en las calles cerca del mercado municipal un recordatorio de dónde venía y de cómo un encuentro en un semáforo de la calle 200 le había cambiado la vida lo chido no está en cuanto tienes diría después
en una entrevista con El Imparcial sino en Cómo usas lo que tienes para ayudar a los demás el j no solo me dio otra oportunidad me devolvió las ganas de vivir y así lo que empezó como un encuentro Random en un semáforo de ciudad Obregón se convirtió en una historia de redención amistad y la importancia de nunca olvidar de dónde vienes una historia que le recordaba a todos que a veces la vida te pone en frente la oportunidad de regresar la ayuda que una vez te dieron especialmente a los compas que estuvieron contigo en los
días más duros en las calles del viejo Cajeme