medias lentitas. Tengo que llegar a cocinita. La tela que compramos está increíble.
Me encantó. La viste mamá. Está padrísimo.
Está muy bonita. Pues mi hija no está. Se fue con su mamá y una de sus amigas.
a pues a comprar algunas cosas para su vestido de la escuela o no sé qué cosa me dijo que iba. Precisamente por eso estoy aquí, señor. Soy amiga de su hija en la universidad y me pidió que viniera aquí a ayudarla con su proyecto.
Pues no creo que tarde mucho. No sé, pues no sé si le importe a usted esperarla sola. Lo que pasa es que yo me tengo que ir a trabajar.
No se preocupe. Ahorita le mando mensaje para avisarle que ya estoy aquí y que no se tarde mucho en llegar. se queda en su casa.
Gracias. ¿Puedo sentarme? Sí, claro, por favor.
Permiso. Con cuidado. Sí, gracias.
Te vas a arrepentir de seguir metiéndote conmigo, estúpida pobretona. Cálmate, hija. No, mamá, no puedo.
Ya no tengo tiempo. Invertí todo mi dinero en ese vestido y está destruido. Pues nos desvelamos.
Pero lo volvemos a hacer. Pero, ¿de que lo volvemos a hacer para que lo tengas a tiempo, hija? Lo volvemos a hacer.
Mamá, ya no tengo tiempo. No tengo dinero para volver a comprar el material, las telas, no tengo nada. Me gasté lo último en Amazonas que había ganado para que quedara destruido mi proyecto final.
¿Cómo me voy a graduar? Seguimos sin entender qué fue lo que pasó. Y no le preguntaron si sabe algo, si vio algo tu amiga de la universidad, Lorena.
A ver, a ver, a ver. ¿Qué amiga? Pues la muchacha que yo dejé aquí vino a buscarte una amiga de la universidad que porque te iba a ayudar al proyecto de Papá, yo no le pedí ayuda a nadie de la universidad.
¿Cómo se llama? Pues no me dijo, pero pues era alta, herita, rubia, de ojos claros. Cristiana, papá.
No pudo haber sido otra persona. Ella me odia. Esa de mira, a ti te quería ver.
Qué poca tuviste de ir a mi casa y arruinar el vestido que tenía para mi proyecto final. No sé de qué me hablas. Además de pobrea, estás loca.
Yo me voy a encargar de refrescártela. Hoy hasta que se me va a hacer desgrañarte cuando pelea, pelea, pelea, pelea, pelea. Adri, ayúdame.
Déjala. Ya, ya, ya. E, ya, déjala ya.
E, ya. E, ya, cállense ya. E.
Ya, mira, no justifico el por qué te golpearon, pero de cierta forma tú lo provocaste, Diana, por lo que le hiciste a Lorena. Estoy harta de esa pobretona. Lo hice para que me dejara en paz.
No puedo creer los malos sentimientos que tienes, Diana. Tú deberías de estar de mi lado. Eres mi novio.
No, no soy tu novio y al parecer no lo voy a hacer. ¿Qué dices? que no voy a seguir saliendo con una hater como tú.
Diana, ¿te gusta la pobretona, verdad? Me vas a cambiar por una piojosa que no tiene ni en qué caerse muerta. Loren es pobre, sí, pero al menos hace algo más de su vida que estar tirando mala vibra y guardar odio en su corazón.
Y eso la hace mucho más valiosa que tú, Diana. Lorena, Lorena, por favor. No, no.
Adrián, Lorena, ¿estás bien? Estoy bien, pero por favor ya no me metas en problemas con Diana, es lo que menos quiero. Necesito ver la manera de vender más ropa por Amazon y conseguir dinero para volver a hacer mi proyecto finanzas.
Yo te hago el pedido y si quieres te lo pago de una vez. Es que no hago ropa para hombre aún. Bueno, pues cuando seas una diseñadora famosa, seré el primero al que le hagas trajes exclusivos.
No, te lo agradezco. Déjame ayudarte. Sí.
Lo quiero hacer de todo corazón y de Diana no te preocupes, ya no hacemos nada. Bueno, gracias. De nada.
Pues qué buen gesto de ese joven que te echó la mano con el dinero y bueno, hasta te llevó a que compraras las telas y todo lo que necesitas para retomar tu proyecto. Sí, ma, Adrián, es bien lindo. Ay, me da tanta alegría verte así de ilusionada, hija.
Sí, ma, pero bueno, ahorita no tengo tiempo de estarme ilusionando. Necesito terminar a tiempo este proyecto final para poder graduarme. No, pues comencemos de una vez.
Te lo agradezco, mamita, pero no sería justo para ti. Voy a pasar muchas noches desvelándome. Tú tienes que descansar porque trabajas.
Pues no te preocupes, porque no te voy a dejar sola. Si algún día cumplo mi sueño, te lo voy a deber por completo a ti, a tu apoyo, a tu cariño. Que te amo mucho, mucho, mucho.
Mucho. Pues a ver cómo te va. Bueno, con la presentación de estos proyectos prácticamente estamos terminando con el plan de estudio y no me queda más que felicitarles y decirles que se preparen para su graduación.
Que tengan una buena tarde. Gracias. Maestra Silvia Lorena, acaba de llegarme un correo donde me invitan a participar en la semana de la moda naciente.
Mire, sí, es la semana en donde alumnos que están por graduarse y alumnos que ya se graduaron son invitados a presentar una colección en una pasarela en la que acuden diseñadores y marcas de prestigio. ¿Y cómo consiguieron mi correo? Los organizadores monitorean las universidades y se ponen en contacto con los alumnos más destacados.
No me extraña que te escogieran. Eres la alumna más destacada de tu generación y ahí estará Milton Fager. No sé, los organizadores deben confirmar la asistencia de cada marca, pero es lo más probable.
Qué emoción. No puedo creer que me hayan escogido para representar mis diseños frente a Milton Fager. Que tengas una buena tarde, Lorena.
Gracias, maestra. No lo puedo creer. A mí.
Estoy feliz. Ay, felicidades. Y no es para menos.
Con lo que me contaste de la semana de la moda es una gran oportunidad para que demuestres lo talentosa que eres. Perdón. No, no, no tienes por qué.
Es algo que ya quería que pasara después de todas estas semanas que hemos convivido más. No me molesta que lo hagas. Yo también ya quería que pasara.
Me estoy enamorando de ti, Lorena, y me hace muy feliz que me compartas todos tus logros. Yo también me estoy enamorando de ti. De hecho, ya quería verte para contarte todo y que fueras la primer persona en saberlo.
Lorena, ¿quieres ir mi novia? Sí, sí, sí quiero. está quedando con todo.
Pero yo voy a ser la que se quede al final con Adrián y yo voy a ser la que lleve sus diseños de moda frente a Milton Fagia. Ya lo verás. ¿Qué haces aquí?
No voy a permitir que una muerta de hambre como tú se quede con todo lo que es mío. Diana, ¿te confundes? No, desde el colegio quisiste ser diseñadora de modas porque yo también quería hacerlo.
Te metiste a la misma universidad que yo y quitaste la oportunidad de desfilar ante Milton Fajer cuando eso tenía que ser para mí. Y encima le metiste por los ojos a Adrián. Así no son las cosas.
Pero no estoy dispuesta a soportarla más tiempo. Solo hay una manera de que desaparezcas de mi vida. Baja la pistola.
Solo muerta me vas a dejar en paz. Yo voy a ser la que trabaje para Milton Fager y yo voy a ser la novia de Adrián cuando tú estés muerta. No tiene estos ojos.
Alita, no. Ay, quieto. Tu papá me dejó entrar.
Perdón, Adriana, no quiero ver a nadie. Puedo Teo, Lorena. Lo de tu mamá fue una tragedia, pero tú siempre me contabas que ella lograba echarte para adelante, ¿no?
Y ahora no sé qué voy a hacer sin ella. sin su apoyo, sin sus ganas de que yo saliera adelante y no sé qué voy a hacer. Ven, una vez desahogadas las pruebas y escuchando el testimonio de la testigo ocular, que la señala directamente como presunta responsable, concluyo que Diana Romero de Anda es culpable de homicidio.
y la sentencio a 15 años de prisión en el reclusorio femenil. Qué bueno que se le hizo justicia a la señora Alma. y su asesina va a pasar muchos años en la cárcel.
No creo que sea un consuelo, pero nos va a ayudar a superar su ausencia. La vida sigue y aunque sea difícil, tenemos que seguir adelante. Madre mía, gracias porque se le hizo justicia a la memoria de mi madre.
Ayúdame con esta pena. Ayúdame, Virgencita. Ayúdame a seguir adelante, a no rendirme y poder honrar a mi mamá y cumplir todos los sueños que alguna vez le conté y ella siempre me apoyó.
Te lo ruego. Recibamos con un aplauso a la diseñadora de Almacuch, Lorena Fernández. Felicidades, mi amor.
Gracias, amor. Amiga, lo lograste. Lo logramos, amiga.
Hija, no lo puedo. Lorena, tu colección estuvo excelente. Felicidades.
Todos estamos muy orgullosos de ti. Muchas gracias. Muchas gracias a todos y en especial a ti, papá, por estar conmigo el día de hoy.
No, hija, ahora es ahora es a mí a quien le toca apoyarte. Lorena, felicidades. Tu talento brilló en la pasarela y me gustaría que iniciaras tu carrera trabajando para mi marca.
Milton Fager. ¿Usted representa a Milton Fager? No, yo soy la dueña.
Yo soy Milton Fager. ¿Qué? Milton Fager es mujer que era hombre hasta cuando lo soñí.
Me llamo Socorro y como ya hay una Coco muy reconocida en el mundo de la moda, pues no podía usar mi nombre, así que adopté el nombre de Milton. Así se llamaba mi abuelo, que era un extraordinario sástere de barrio y por quien comencé a amar la moda. Combiné mis apellidos Fajardo Jerez para completarlo.
Milton Fer. Amiga, pellizco para que veas que no es un sueño. Esto es mejor que un sueño.
Fer es mujer. Es mujer. Pero no me has dicho si te interesa formar parte de mi equipo de diseñadores.
Claro que sí me interesa. Claro que quiero trabajar con Milton Fire. Ay, no.
Vivimos en un mundo con fronteras, con diferencias económicas, con prejuicios, pero nuestros sueños no están determinados bajo ninguna circunstancia. Podemos soñar lo que queramos porque es con esfuerzo, trabajo, dedicación, estudio y el apoyo de nuestros seres amados con los que podemos lograr lo que queramos ser y así se haga realidad que quiero trabajar con Milton Fager. Oh.