[Música] Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente. No temas ni desmayes, pues yo, tu Dios, te acompaño. Soy el mismo de ayer, hoy y siempre; el Dios que estuvo con Moisés en el desierto, el Dios que bendijo a Job, que estuvo con José.
Un Dios fiel, fuerte y verdadero. Yo haré ese milagro en tu vida. Haré más de lo que me pediste; las palabras no alcanzarán para describir tu asombro, porque lo que haré en tu vida será [Música] grande.
Los que te criticaban verán mi gloria, te usaré para bendecir, para llevar mi palabra. Deja que te moldee; voy a transformar tu carácter. Eres como arcilla en mis manos, y yo soy el alfarero.
En este momento pongo fin a tu tristeza, pongo fin a ese problema que ha estado dañando tu ser. Tu vida, mi presencia y mi amor quiero que entiendas que nadie te amará tanto como yo. Sé lo que pasa en tu corazón, en tu mente.
A veces, el dolor que sientes es tan profundo que no puedes aguantar las lágrimas. Te entiendo, voy a secar cada lágrima; he venido para consolarte y renovarte. No tires la toalla, no te des por vencida, no te rindas, hijo amado.
Llénate de mi ánimo y gózate en mi presencia; deléitate en [Música] mí. Yo te sacaré del hoyo en el que estás metido; tu sufrimiento acaba hoy. Pongo fin a ese dolor que sientes en estos momentos.
Siente cómo mi espíritu te renueva; te llenaré de mi paz, de mi amor. Estás rodeado por mi misericordia, que es nueva cada día. Te estoy llenando del amor más puro que puedes conocer.
Te lo diré nuevamente: nadie te va a amar más que yo, tu padre, tu fiel pastor, tu creador. Voy a sanar tus emociones, voy a llevarme tu dolor. Cambiaré tu tristeza en gozo, tu llanto en alegría, tu dolor en bendición.
Verás con tus propios ojos cómo te ayudo y te apoyo en todas las cosas que hagas. Te voy a cubrir con mi amor, te voy a [Música] guardar, te quiero proteger de cualquier maldición. Con tu alegría y tu sonrisa alumbrarás a donde sea que vayas.
Yo pongo en tu vida dones y talentos para que me alabes; estoy aumentando tu fuerza y tus deseos de vivir. No olvides que el enemigo usará a tus conocidos para hacerte tropezar. Muchos que dicen ser tus amigos hablarán mal a tus espaldas, te criticarán.
Pero tú sigue avanzando, no te caigas, sigue firme en mi espíritu. No permitas que el pesimismo invada tu corazón, no prestes atención a los que quieren lastimarte con sus palabras. Aléjate de todos ellos, mantén distancia.
Yo haré mi justicia divina con ellos. Tampoco llenes tu boca de juicios, no los critiques. Deja todo en mis manos, que yo haré mi voluntad para con ellos.
Sirve de ejemplo para llevar mi mensaje, un mensaje de amor, de [Música] paz. Muchos dicen ser mis hijos, pero buscan la paja en el ojo de su hermano, sin ver la suya. No juzgues para que no seas juzgado.
Enfócate en mí, no te distraigas ni uses tus labios para maldecir. Eres mejor, eres mi hijo, mi hija. He dejado en ti poder para bendecir, no para maldecir.
Eres llamado para llevar mis Buenas Nuevas, para llevar un mensaje de aliento. Usa tus labios para el bien, no para el mal. Quiero que prediques mi palabra; para ello, debes ser coherente con tus actos, pues muchos predican de la lengua para afuera, dicen ser mis hijos, pero actúan como hijos del maligno.
Yo veo tu corazón, sé que no eres una mala persona; buscas el bien para los tuyos y crees en mí con todas tus fuerzas. Levántate y sonríe; es un nuevo tiempo. Eres muy especial para mí, te amo más allá de lo que puedes imaginar.
Cada vez que vengas a mí por ayuda o consuelo, estaré con mis brazos abiertos. Hijo, hija, no dudes, no temas. He llegado a tu vida para fortalecerte, para hacer contigo cosas grandes y bellas.
Tu situación se arreglará; este mal momento pasará. Solucionaré ese problema que tú y yo sabemos, eso que me confesaste con tus labios. No lo intentes con tus propias fuerzas; apóyate en mí.
Usa mi fuerza; yo he dejado en ti un poder sobrenatural. Usa esta fuerza en ti para hacer mi voluntad. No te apartes de mi camino; sigue fielmente en tu senda.
A pesar de la tentación del mundo, no te distraigas. No alejes tu mirada de mí, que soy el autor y consumador de la fe. Sé que vas a seguir en el camino de la fe, que no te rendirás ni te distraerás.
Dime que así será, amado hijo, amada hija. [Música] Amén.