Yo soy testigo del poder de Dios por los milagros que él ha hecho en mí. Yo era ciego, ahora puedo ver la luz gloriosa que me da Jesús. Yo soy testigo del poder de Dios por los milagros que él ha hecho en mí.
Y yo era ciego, ahora puedo ver la luz gloriosa que me bajé. Jesús, nunca, nunca Cristo me ha dejado. Nunca nunca me ha desamparado.
En la noche oscura, en el día de prueba, Jesucristo nunca me desamparará. Nunca, nunca Cristo me ha dejado. Nunca, nunca me ha desamparado.
En la noche oscura, en el día de prueba, Jesucristo nunca me desamparará. Yo soy testigo del poder de Dios por los milagros que él ha hecho en mí. Yo era ciego, ahora puedo ver la luz gloriosa que me da Jesús.
Yo soy testigo del poder de Dios por los milagros que él ha hecho en mí. Yo era ciego, ahora puedo ver la luz gloriosa que me da Jesús. Nunca, nunca Cristo me ha dejado.
Nunca, nunca me ha desamparado. En la noche oscura, en el día de prueba, Jesucristo nunca me desamparará. Nunca, nunca Cristo me ha dejado.
Nunca, nunca me ha desamparado. En la noche oscura, en el día de prueba, Jesucristo nunca me desamparará. En la noche oscura, en el día de prueba, Jesucristo nunca me desamparará.
No hay Dios tan bueno como tú. No lo hay. Y no lo hay.
No hay Dios tan bueno como tú. Y no lo hay. Y no lo hay.
No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces tú. No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces tú. Oh, no hay Dios tan bueno como tú, pues no lo hay.
Y no lo hay. No hay Dios tan bueno como tú y no lo hay, pues no lo hay. No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces tú.
No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces tú. Ay, que tú no sabes lo que anda más copas. Lo que pasó, lo que pasó.
Ay, que tú no sabes lo que más pasó. Lo que pasó, lo que pasó fue el Espíritu Santo. Fue el Espíritu Santo.
Fue el Espíritu Santo que sobre Pablo se derramó. Fue el Espíritu Santo. Fue el Espíritu Santo.
Fue el Espíritu Santo que sobre Pablo se derramó. Ay, que tú no sabes lo que en Damasco pasó. Lo que pasó, lo que pasó.
Ay, que tú no sabes lo que Damasco pasó. Lo que pasó, lo que pasó fue el Espíritu Santo. Fue el Espíritu Santo.
Fue el Espíritu Santo que sobre Pablo se derramó. Fue el Espíritu Santo. Fue el Espíritu Santo.
Fue el Espíritu Santo que sobre Pablo se derramó. No hay Dios tan bueno como tú. No lo hay.
Y no lo hay. No hay Dios tan bueno como tú y no lo hay. Y no lo hay.
No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces tú. No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces tú. Oh, no hay Dios tan bueno como tú.
Pues no lo hay. Y no lo hay. No hay Dios tan bueno como tú.
Y no lo hay, pues no lo hay. No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces. Tú no hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces tú.
Si alguien te pregunta por ahí, ¿cómo estás? ¿Cómo estás? Si alguien te pregunta por ahí, ¿cómo estás?
¿Cómo estás? bendecido, bendecido, bendecido porque Cristo me salvó. Bendecido, bendecido, bendecido porque Cristo me salvó.
Si alguien te pregunta por ahí, ¿cómo estás? ¿Cómo estás? Que si alguien te pregunta por ahí, ¿cómo estás?
¿Cómo estás? Bendecido, bendecido, bendecido porque Cristo me salvó. bendecido, bendecido, bendecido porque Cristo me salvó.
Estamos de fiesta con Jesús. Al cielo queremos ir. Estamos reunidos en la mesa y es Cristo el que va servir.
Poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios.
Poderoso nuestro Dios. Él sana, él salva. Poderoso nuestro Dios.
Bautiza ele, poderoso nuestro Dios. El Padre, el Hijo, poderoso nuestro Dios. Espíritu Santo, poderoso nuestro Dios.
Poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios.
Poderoso nuestro Dios. Estamos de fiesta con Jesús. Al cielo queremos ir.
Estamos reunidos en la mesa y es Cristo quien va a servir. Poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios.
Poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios. El Padre, el Hijo, poderoso nuestro Dios.
Espíritu Santo, poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios.
Poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios. Si alguien te pregunta por ahí, ¿cómo estás?
¿Cómo estás? Si alguien te pregunta por ahí, ¿cómo estás? ¿Cómo estás?
bendecido, bendecido, bendecido porque Cristo me salvó. Bendecido, bendecido, bendecido porque Cristo me salvó. Si alguien te pregunta por ahí, ¿cómo estás?
¿Cómo estás? que si alguien te pregunta por ahí, ¿cómo estás? ¿Cómo estás?
Bendecido, bendecido, bendecido porque Cristo me salvó. bendecido, bendecido, bendecido porque Cristo me salvó. Yo tengo gozo en mi alma, gozo en mi alma, gozo en mi alma y en mi ser.
Son como ríos de agua viva, ríos de agua viva, ríos de agua viva en mi ser. Estoy aquí. Cristo me envió para decir lo que él me dio.
Me dio la paz, me dio su amor y con su espíritu me bautizó. Estoy aquí. Cristo me envió para decir lo que él me dio.
Me dio la paz, me dio su amor y con su espíritu me bautizó. Yo tengo gozo en mi alma, gozo en mi alma, gozo en mi alma y en mi ser. Son como ríos de agua viva, ríos de agua viva, ríos de agua viva en mi ser.
Estoy aquí. Y Cristo me envió para decir lo que él me dio. Me dio la paz, me dio su amor y con su espíritu me bautizó.
Estoy aquí. Cristo me envió para decir lo que él me dio. Me dio la paz.
me dio su amor y con su espíritu me bautizó. Con mis labios y mi vida. Te alabo, Señor.
Te alabo, Señor. Con mis labios y mi vida te alabo, bendito Señor. Te alabo, Señor.
Te alabo, Señor. Te alabo, Señor. Te alabo, Señor, porque tú has sido precioso para mí.
precioso para mí, precioso para mí, porque tú has sido precioso para mí. Te alabo, bendito Señor. Yo tengo gozo en mi alma, gozo en mi alma, gozo en mi alma y en mi ser.
Son como ríos de agua viva, ríos de agua viva, ríos de agua viva en mi ser. Estoy aquí. Cristo me envió para decir lo que él me dio.
Me dio la paz, me dio su amor y con su espíritu me bautizó. Estoy aquí. Cristo vó para decir lo que él me dio.
Me dio la paz, me dio su amor y con su espíritu me bautizó. Yo soy testigo del poder de Dios por los milagros que él ha hecho en mí. Yo era ciego, ahora puedo ver la luz gloriosa que noche oscura en el día de prueba.
Jesucristo nunca me desamparará. Nunca, nunca Cristo me ha dejado. Nunca, nunca me ha desamparado.
En la noche oscura, en el día de prueba, Jesucristo nunca me desamparará. Yo soy testigo del poder de Dios por los milagros que él ha hecho en mí. Yo era ciego, ahora puedo ver la luz gloriosa que me da Jesús.
Yo soy testigo del poder de Dios por los milagros que él ha hecho en mí. Yo era ciego, ahora puedo ver la luz gloriosa que me da Jesús. Nunca, nunca Cristo me ha dejado.
Nunca, nunca me ha desamparado. En la noche oscura, en el día de prueba, Jesucristo nunca me desamparará. Nunca, nunca Cristo me ha dejado.
Nunca, nunca me ha desamparado. En la noche oscura, en el día de prueba, Jesucristo nunca me desamparará. En la noche oscura, en el día de prueba, Jesucristo nunca me desamparará.
Si alguien teun pregunta por ahí. ¿Cómo estás? ¿Cómo estás?
Si alguien te pregunta por ahí, ¿cómo estás? ¿Cómo estás? Bendecido, bendecido, bendecido porque Cristo me salvó.
bendecido, bendecido, bendecido porque Cristo me salvó. Si alguien te pregunta por ahí, ¿cómo estás? ¿Cómo estás?
Que si alguien te pregunta por ahí, ¿cómo estás? ¿Cómo estás? Bendecido, bendecido, bendecido porque Cristo me salvó.
Bendecido, bendecido, bendecido porque Cristo me salvó. Estamos de fiesta con Jesús. Al cielo queremos ir.
Estamos reunidos en la mesa y es Cristo el que va a servir. Poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios.
Poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios. Él sana, él salva.
Poderoso nuestro Dios bautiza, él viene. Poderoso nuestro Dios. El Padre, el Hijo, poderoso nuestro Dios.
Espíritu Santo, poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios.
Poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios. Estamos de fiesta con Jesús.
Al cielo queremos ir. Estamos reunidos en la mesa y es Cristo quien va servir. Poderoso nuestro Dios.
Poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios.
El Padre, el Hijo, poderoso, nuestro Dios. Espíritu Santo, poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios.
Poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios. Poderoso nuestro Dios.
Si alguien te pregunta por ahí, ¿cómo estás? ¿Cómo estás? Si alguien te pregunta por ahí, ¿cómo estás?
¿Cómo estás? Bendecido, bendecido, bendecido porque Cristo me salvó. Bendecido, bendecido, bendecido porque Cristo me salvó.
Si alguien te pregunta por ahí, ¿cómo estás? ¿Cómo estás? Que si alguien te pregunta por ahí, ¿cómo estás?
¿Cómo estás? bendecido, bendecido, bendecido porque Cristo me salvó. Bendecido, bendecido, bendecido porque Cristo me salvó.
Yo tengo gozo en mi alma, gozo en mi alma, gozo en mi alma y en mi ser. Son como ríos de agua viva, ríos de agua viva, ríos de agua viva en mi ser. Estoy aquí.
Cristo me envió para decir lo que él me dio. Me dio la paz, me dio su amor y con su espíritu me bautizó. Estoy aquí.
Cristo me envió para decir lo que él me dio. Me dio la paz, me dio su amor y con su espíritu me bautizó. Yo tengo gozo en mi alma, gozo en mi alma, gozo en mi alma y en mi ser.
Son como ríos de agua viva, ríos de agua viva, ríos de agua viva en mi ser. Estoy aquí. Y Cristo me envió para decir lo que él me dio.
Me dio la paz, me dio su amor y con su espíritu me bautizó. Estoy aquí. Cristo me envió para decir lo que él me dio.
Me dio la paz. Me dio su amor y con su espíritu me bautizó. Con mis labios y mi vida.
Te alabo, Señor. Te alabo, Señor. Con mis labios y mi vida.
Te alabo, bendito Señor. Te alabo, Señor. Te alabo, Señor.
Te alabo, Señor. Te alabo, Señor, porque tú has sido precioso para mí. Precioso para mí, precioso para mí, porque tú has sido precioso para mí.
Te alabo, bendito Señor. Yo tengo gozo en mi alma, gozo en mi alma, gozo en mi alma y en mi ser. Son como ríos de agua viva, ríos de agua viva, ríos de agua viva en mi ser.
Estoy aquí. Cristo me envió para decir lo que él me dio. Me dio la paz, me dio su amor y con su espíritu me bautizó.
Estoy aquí. Y Cristo me dio para decir lo que él me dio. Me dio la paz, me dio su amor y con su espíritu me bautizo.
No hay Dios tan bueno como tú. No lo hay. Y no lo hay.
No hay Dios tan bueno como tú. Y no lo hay. Y no lo hay.
No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces tú. No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces tú. No hay Dios tan bueno como tú.
Pues no lo hay. Y no lo hay. No hay Dios tan bueno como tú.
Y no lo hay. Pues no lo hay. No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces tú.
No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces tú. Ay, que tú no sabes lo que anda más copas. Lo que pasó, lo que pasó.
Ay, que tú no sabes lo que Damasco pasó. Lo que pasó, lo que pasó fue el Espíritu Santo. Fue el Espíritu Santo.
Fue el Espíritu Santo que sobre Pablo se derramó. Fue el Espíritu Santo. Fue el Espíritu Santo.
Fue el Espíritu Santo que sobre Pablo se derramó. Ay, que tú no sabes lo que en Damasco pasó, lo que pasó, lo que pasó. Ay, que tú no sabes lo que en Damasco pasó.
Lo que pasó, lo que pasó fue el Espíritu Santo. Fue el Espíritu Santo. Fue el Espíritu Santo que sobre Pablo se derramó.
Fue el Espíritu Santo. Fue el Espíritu Santo. Fue el Espíritu Santo que sobre Pablo se derramó.
No hay Dios tan bueno como tú. No lo hay. Y no lo hay.
No hay Dios tan bueno como tú y no lo hay. Y no lo hay. No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces tú.
No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces tú. Oh, no hay Dios tan bueno como tú. Pues no lo hay.
Y no lo hay. No hay Dios tan bueno como tú. Y no lo hay, pues no lo hay.
No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces. No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces tú.