Oración con el salmo 91, protección de Dios sobre la familia y los hijos. Oh Dios todopoderoso. En este momento me acerco a ti con un corazón lleno de humildad, reconociendo tu poder y misericordia, buscando tu protección sobre mi familia y mis hijos.
Bajo la poderosa cobertura de tu palabra, nos refugiamos en el salmo 91, donde se nos promete protección divina en medio de los peligros y desafíos de la vida. Señor, como dice en tu palabra el que habita al abrigo del altísimo morará bajo la sombra del omnipotente, hoy declaro que mi familia y mis hijos. Habitan bajo tu sombra, donde no te verán ni la oscuridad ni el mal que pueda rodearnos.
Nos cubrimos con tu manto protector y confiamos plenamente en tu promesa de resguardarnos de todo peligro. Tú eres nuestro refugio y fortaleza, nuestra roca firme. A ti levantamos nuestras oraciones.
Pidiendo que ningún mal nos alcance, que ningún enemigo se acerque a nuestra morada y cada paso que demos sea guiado por tu mano poderosa y que Los Ángeles que envías los guarden en todos nuestros caminos, que nada ni nadie pueda dañarnos, pues estamos bajo tu protección soberana, padre celestial. En este mundo donde hay tantas amenazas visibles e invisibles, te pedimos que guardes los corazones y las mentes de nuestros hijos, protégelos de toda influencia negativa, de toda maldad, que intente desviarlos del camino recto, que ellos permanezcan firmes en la fe y bajo tu vigilancia constante, señor. Tu palabra nos asegura que con sus plumas te cubrirá y debajo de sus alas estarás seguro.
Encomendamos a nuestros hijos, a estas alas divinas, a tu tierno cuidado pidiéndote que los protejas de todo accidente, enfermedad y de cualquier ataque del maligno que se mantengan siempre sanos en cuerpo, mente y espíritu. Confiando siempre en tu amor inagotable, así como la oscuridad no puede permanecer en la luz, declaramos que la oscuridad de este mundo no tiene poder sobre nuestras familias. Invocamos la sangre de Cristo sobre cada miembro de nuestra casa para que, al igual que en el tiempo del éxodo, el Ángel de la muerte pase de largo.
Y ningún mal toque nuestras vidas. Cubrimos con tu preciosa sangre las puertas y ventanas de nuestros hogares y pedimos que ningún peligro entre a nuestro alrededor. En tu palabra.
También nos prometes que caerán a tu lado 1000 y 10000 a tu diestra. Más a ti no llegará. Hoy proclamamos esta verdad sobre nuestras vidas y las vidas de nuestros hijos, aunque el mundo esté lleno de caos y violencia.
Aunque los tiempos parezcan oscuros y difíciles, sabemos que tú nos guardas que nos proteges con un ejército celestial. No temeremos al terror nocturno ni a las pestilencias que caminan en la oscuridad. Sabemos que tu presencia.
Está con nosotros, padre Amado. También te pedimos que protejas los sueños y el descanso de nuestros hijos, que cuando duerman puedan hacerlo en paz, sin miedo, con la certeza de que tú cuidas de ellos, que toda pesadilla o terror nocturno se ha desterrado en el nombre de Jesús. Y que cada mañana se despierten renovados, llenos de alegría y de tu espíritu.
Señor, en estos tiempos inciertos, clamamos por sabiduría y discernimiento para guiar a nuestras familias, danos la fuerza para ser líderes según tu corazón, para tomar decisiones que traigan paz y seguridad a nuestros hogares. Ayúdanos a confiar en TI en cada circunstancia, sabiendo que tú tienes el control de todo. Permítenos ver más allá de los problemas presentes y confiar en que tú estás obrando a nuestro favor, incluso en las dificultades.
Así como prometiste en el salmo 91, que ningún mal te sobrevendrá ni plaga tu cara, tu morada. Te pedimos que estas palabras se cumplan en nuestras vidas. Te rogamos que apartes de nosotros toda enfermedad.
Tanto física como espiritual, y que nuestras casas sean un santuario donde reine tu paz, tú amor y tu presencia, señor, queremos que nuestras vidas sean un reflejo de tu gracia y misericordia, que nuestros hijos crezcan conociendo y amando tu palabra, y que ellos también aprendan a confiar en TI. A buscar tu rostro en todo momento. Que ellos sepan que en cada batalla que enfrenten, tú estás a su lado, protegiéndolos y guiándolos padre celestial.
Te damos gracias por la protección que ya has derramado sobre nosotros. Sabemos que aunque no siempre podamos ver todas las formas en que nos cuidas. Tú estás sobrando constantemente a nuestro favor.
Agradecemos cada día en el que podemos ver a nuestras familias sanas y salvas y te pedimos que continúe siendo nuestro escudo, nuestra fortaleza, nuestro Dios, en quien confiamos, padre celestial en la inmensidad de tu gracia. Clamamos a TI en este momento. Por una protección que vaya más allá de lo que podamos comprender en este mundo lleno de incertidumbre, peligros y desafíos, te pedimos que protejas no sólo nuestros cuerpos, sino también nuestra mente y espíritu, que cada pensamiento de nuestra familia esté alineado con tu verdad y que la confusión, el engaño y las mentiras del enemigo.
No encuentren lugar en nuestro hogar, señor. Sabemos que los tiempos actuales están llenos de retos espirituales y emocionales. En medio de este caos, te pedimos que guardes los corazones de nuestros hijos, de la ansiedad, el miedo y la duda, que puedan caminar en fe con la confianza.
De que tú los guías en cada paso, que sus pensamientos sean puros y llenos de tu paz, una paz que sobrepasa todo entendimiento o altísimo. Sabemos que el enemigo busca atacar los lazos familiares, sembrar discordia y división. Pero en este momento invocamos el poder del salmo 91 para que toda barrera que el mal intente colocar entre nosotros sea destruida por tu mano poderosa, que el amor entre cada miembro de nuestra familia sea fuerte y seamos unidos por lazos inquebrantables de afecto, comprensión y apoyo mutuo, que nada ni nadie.
Pueda separarnos porque estamos firmemente enraizados en tu amor. Protege, señor, nuestras finanzas y nuestras provisiones en estos tiempos de crisis económica, de incertidumbre laboral. Te pedimos que seas nuestro proveedor, que ningún miembro de nuestra familia carezca de lo necesario que tengamos siempre.
Suficiente alimento, ropa y techo y que nuestras finanzas sean bendecidas de acuerdo con tus promesas, así como el Maná descendió del cielo para alimentar a tu pueblo en el desierto. Creemos que. Tú abrirás las puertas de la abundancia para nosotros y que nos guiarás a pastos verdes y aguas tranquilas.
Padre amado, pedimos protección para nuestros hijos en sus relaciones con amigos, compañeros de estudio y aquellos que los rodean en su día a día, que siempre se rodeen de personas que los edifiquen. Que sean influencias positivas y reflejen valores de bondad, respeto y amor. Te rogamos que apartes de su camino a aquellos que no tienen buenas intenciones, a aquellos que podrían dañarlos emocional o espiritualmente, que puedan discernir con claridad quiénes son sus verdaderos amigos y que nunca caigan en la presión de hacer.
Lo que no es correcto, invocamos, señor, tu presencia sobre los lugares a los que van nuestros hijos, sus escuelas, sus lugares de recreación, sus entornos sociales, que dondequiera que vayan estén rodeados de tu protección y que cualquier malo peligro sea desviado antes de que siquiera se acerque a ellos. Que la luz de tu rostro brille sobre ellos y sean bendecidos en cada salida y cada entrada. Pues tú eres su guardia fiel padre.
Pedimos también por su futuro, por las decisiones que deberán tomar más adelante en la vida. Que tú seas quien guíe sus caminos, quien abra las puertas correctas y cierre las equivocadas. Que siempre busquen tu voluntad en cada aspecto de sus vidas, desde sus estudios hasta sus futuras carreras, amistades y relaciones.
Que cada paso que den sea conforme a tu propósito divino y que siempre elijan el bien sobre el mal señor. Declaramos que nuestros hogares son un santuario para tu presencia. Que en cada rincón se respire tu paz y tu amor.
Te pedimos que cualquier ambiente de discordia, tensión o conflicto sea disipado en el nombre de Jesús y que en su lugar reine la armonía y el entendimiento, que nuestras conversaciones estén llenas de palabras de bendición y edificación y que nunca demos lugar al odio, al rencor. O al malentendido amado Dios. Reconocemos que sin ti nada somos y por eso nos entregamos completamente a tu voluntad.
En este momento renovamos nuestro compromiso de seguirte con todo nuestro corazón, de vivir de acuerdo a tus mandamientos y de enseñar a nuestros hijos a caminar por tus sendas, que nuestras acciones sean un reflejo de tu amor. Para que nuestros hijos, viendo nuestro ejemplo, crezcan con un deseo ferviente de conocerte más, de adorarte y servirte con todo su ser padre, también te pedimos que nos des paciencia y sabiduría como padres para poder guiar a nuestros hijos de manera justa y amorosa que en los momentos difíciles, cuando no sabemos qué hacer. Tu espíritu santo nos INSPIRE y nos guíe a tomar las decisiones correctas que siempre recordemos que nuestros hijos son un regalo tuyo y que debemos cuidarlos y criarlos conforme a tu propósito para sus vidas.
Señor, sabemos que vivimos en tiempos difíciles donde las tentaciones y distracciones pueden alejar a nuestros hijos de tu verdad. Por eso te pedimos que pongas un cerco de protección alrededor de sus corazones, que el enemigo no tenga acceso Asus pensamientos ni Asus emociones, y que cualquier intento de sembrar duda, miedo o inseguridad sea inmediatamente destruido por tu poder, que tus palabras de vida sean lo primero que ellos escuchen cada mañana y lo último. Que recuerden al dormir, oh Padre Celestial, pedimos también.
Que seas un muro de fuego alrededor de nuestros hijos, protegiéndolos en los momentos en que no podemos estar físicamente con ellos. Como padres, reconocemos que no siempre podemos estar a su lado para guiarlos o protegerlos de los peligros del mundo. Pero confiamos en TI, que eres omnipresente.
Te pedimos que así como el salmo 91 nos asegura. Envíes a tus ángeles para que los cuiden en todos sus caminos, para que lo sostengan en sus manos y no tropiecen con piedra alguna y cada paso que den este guardado por tu presencia, señor, en medio de las presiones y desafíos que nuestros hijos se enfrentan, te pedimos que tú seas su refugio, su primera opción en momentos de necesidad. Que en lugar de buscar respuestas en el mundo, acudan a ti en oración con la seguridad de que tú les escuchas y les respondes.
Ayúdanos a discernir la verdad en un mundo lleno de mentiras y confusión y que siempre encuentren refugio en la sabiduría que viene de lo alto. Te pedimos también, señor. Por la protección emocional de nuestros hijos.
Sabemos que en estos tiempos muchos jóvenes enfrentan desafíos emocionales que pueden debilitarlos como la depresión, la ansiedad, la soledad y el rechazo. Padre, te rogamos que los rodees con tu amor sanador, que cada herida en sus corazones. Sea restaurada por tu misericordia, que cada miedo sea disipado por tu paz y que en momentos de tristeza ellos sientan el consuelo de tu Espíritu Santo.
Sabemos, señor, que la vida de nuestros hijos está en constante desarrollo y por eso pedimos que los quienes de sabiduría para tomar decisiones correctas que desde temprana edad. Ellos desarrollen un sentido de responsabilidad y carácter alineado con tus principios, que puedan distinguir entre el bien y el mal, que puedan resistir las influencias negativas y que siempre se mantengan firmes en la verdad de tu palabra. Oh Dios.
Al continuar en esta oración, también traemos ante ti nuestras preocupaciones por el mundo. En el que viven nuestros hijos. Vimos las noticias, escuchamos los problemas y sentimos la presión de los tiempos modernos, pero hoy depositamos esas cargas en tus manos porque sabemos que tú eres más grande que cualquier peligro que pueda existir.
Te pedimos que los protejas de la violencia, de las malas influencias. De los accidentes y de cualquier amenaza que pueda estar en su entorno, que cada camino que ellos transiten está iluminado por tu luz y que siempre puedan encontrar refugio en tus brazos. Padre celestial.
¿Queremos elevar nuestras peticiones por la protección de sus mentes frente a los avances tecnológicos y el uso de las redes sociales, sabemos? Que el enemigo puede utilizar estos medios para dañar sus pensamientos y apartarlos de tu verdad. Te pedimos que guardes sus ojos y oídos de todo contenido dañino, que no sean influenciados por lo que ven en Internet o las redes sociales, sino que aprendan a usarlas de manera sabia y productiva.
Que puedan desarrollar una relación saludable con la tecnología y que siempre busquen contenido que edifique y glorifique tu nombre. Además, señor, pedimos que guardes el entorno escolar y social de nuestros hijos. Sabemos que en ocasiones pueden enfrentar situaciones de acoso, bullying o rechazo por ser diferentes.
O por mantenerse firmes en sus creencias. Te rogamos que los fortalezcas para que no se sientan debilitados por estas experiencias, sino que puedan superarlas con valentía, sabiendo que tú estás con ellos en cada momento. Que ellos se sientan valiosos y amados, no por lo que el mundo diga de ellos, sino por lo que tú ya has declarado en tu palabra, padre.
También queremos orar por su crecimiento espiritual, que cada día puedan acercarse más a ti, conociéndote más profundamente y desarrollando una relación personal contigo. Que no solo sean guiados por nosotros como padres, sino que experimenten por sí mismos tu amor y tu poder, que pedimos que sus vidas estén llenas de tu Espíritu santo y que puedan cumplir el propósito para el cual fueron creados, que ningún plan del enemigo pueda desviarlos de su destino divino y que tú siempre seas su guía y su consejero. Señor, confiamos en tus promesas.
Sabemos que aunque el mundo esté lleno de maldad, nuestras familias están resguardadas bajo tus alas. Sabemos que no temeremos al terror nocturno ni a la saeta que vuela de día, porque tú eres nuestro protector fiel. Hoy reafirmamos nuestra fe en que tú estás guardando a nuestros hijos en cada situación, en cada lugar, en cada etapa de sus vidas.
Oh padre celestial, en este momento sagrado continuamos acercándonos a ti con una fe inquebrantable, sabiendo que tus oídos están atentos a nuestra súplica. Y que tus manos poderosas están extendidas sobre nuestra familia y nuestros hijos en tu infinita bondad. Confiamos en que no solo nos protegerás de los peligros visibles, sino también de los enemigos invisibles que intentan atacar nuestra fe, nuestra paz y nuestra unidad familiar.
¿Señor, en tu palabra, nos prometes? Que ninguna arma forjada contra nosotros prosperará y declaramos esta verdad sobre nuestra familia. Hoy no importa qué tipo de ataque intente levantarse contra nosotros, ya sea espiritual, emocional o físico.
Sabemos que tú eres el escudo que rodea a cada uno de nosotros. Levantamos nuestras voces y clamamos por tu cobertura sobre nuestros hijos. Sabiendo que todo plan del enemigo para desviarlos o dañarlos será destruido en el poderoso nombre de Jesús Padre, también reconocemos que las decisiones que tomamos diariamente pueden influir en el bienestar y la protección de nuestros hijos, por eso te pedimos sabiduría para caminar conforme a tu voluntad en cada aspecto de nuestras vidas.
Danos discernimiento para saber cuándo y cómo actuar y llénanos de la valentía necesaria para enfrentar los desafíos con confianza en TI. Que seamos modelos de fe para nuestros hijos, mostrándoles con nuestro ejemplo cómo confiar en TI en medio de las tormentas de la vida, señor. Oramos por una cobertura especial sobre nuestras vidas emocionales y espirituales.
Sabemos que el enemigo muchas veces busca aprovecharse de los momentos de debilidad o de los conflictos en nuestros corazones. Te pedimos que protejas nuestras emociones, especialmente en tiempos de estrés o dificultad, que la ansiedad, el temor o la desesperanza. No encuentren cabida en nuestras vidas.
Pedimos que La Paz que sobrepasa todo entendimiento llene nuestros corazones y mentes, y que esa paz se extienda a cada miembro de nuestra familia. Te pedimos que protejas el corazón y el espíritu de nuestros hijos, que ninguna raíz de amargura o resentimiento se establezca en ellos debido a las heridas del pasado. O a los desafíos del presente, señor, cura cualquier herida emocional que puedan estar cargando.
Se han experimentado el rechazo las. ¿La edad o la decepción? Confiamos en que tú eres el sanador de sus corazones, restaura su alegría, su esperanza y su confianza en TI y que siempre se sientan profundamente amados y valorados por ti y por nosotros.
Padre celestial. Te pedimos también que fortalezcas los lazos de amor y comprensión dentro de nuestra familia. Sabemos que la unidad es clave para enfrentar las pruebas del mundo y hoy te pedimos que nuestra casa sea un lugar donde reine la armonía, la paciencia y el perdón.
Que los desacuerdos nos conviertan en motivo de separación. Sino oportunidades para crecer en el amor y en la gracia, que nuestras palabras siempre edifiquen y que tengamos la humildad de pedir perdón y de perdonar cuando sea necesario. Oh señor, te pedimos que guardes nuestras relaciones familiares de todo tipo de interferencia negativa.
Que cualquier intento ver enemigo por sembrar discordia, malentendidos o división en nuestras vidas sea neutralizado por tu Espíritu Santo. Proclamamos que en nuestra familia sólo hay lugar para el amor, la unidad y La Paz. Que tú nos otorgas que nuestra casa sea un refugio de tu presencia.
Donde todos se sientan seguros y protegidos por el lazo inquebrantable de tu amor, querido Dios. Al continuar en esta oración, recordamos que el salmo 91 también nos habla de la importancia de la fe en tiempos de dificultad. Por eso te pedimos que aumentes nuestra fe, especialmente en los momentos en los que las circunstancias parecen abrumadoras.
Danos la certeza de que, aunque los vientos soplen con fuerza y las aguas se agiten tú, sigue siendo nuestro refugio seguro. Enséñanos a ver más allá de las dificultades y a confiar en tu plan perfecto para nuestras vidas y las vidas de nuestros hijos, señor. También te rogamos por una protección sobrenatural sobre la salud de nuestra familia.
Sabemos que vivimos en tiempos donde las enfermedades pueden aparecer de manera inesperada, pero creemos firmemente en tu poder sanador. Te pedimos que apartes de nuestras vidas, toda enfermedad, toda dolencia, todo malestar físico o mental que pueda intentar afectarnos. Que nuestros cuerpos sean templos de tu Espíritu santo, llenos de vida, energía y salud.
Que cada día podamos levantarnos con fuerzas renovadas, listos para enfrentar el día, sabiendo que tú no sostienes, padre. En este momento, extendemos nuestra oración para pedirte que guardes también. Nuestras relaciones con otras personas fuera de nuestro hogar, que las amistades que cultivamos sean saludables y edificantes y que las personas con las que interactuamos nos acerquen más a ti y no nos aparten de tus caminos, te pedimos que protejas a nuestros hijos de amistades que podrían desviarlos de tu propósito, que ellos tengan la sabiduría.
Para rodearse de personas que los inspiren a crecer en fe, amor y bondad, y que tú apartes de su vida a aquellos que no tienen buenas intenciones, señor, hoy declaramos con poder que toda fortaleza que el enemigo intente levantar en contra de nuestra familia, será derribada con tu poder. Declaramos que ninguna palabra de maldición, ninguna obra de hechicería ni ninguna forma de oscuridad prevalecerá sobre nosotros. Tú eres nuestra luz, nuestra salvación y nuestro refugio.
En cada momento nos cubrimos con la sangre de Cristo y declaramos que somos más que vencedores por medio de aquel que nos. Te agradecemos, señor, porque sabemos que tú escuchas nuestras oraciones y que ya estás actuando a favor. Ordem do extra.
Família Gracie. Porque tú siempre estás a nuestro lado, guiándonos, protegiéndonos y bendiciéndonos. Confiamos en que lo mejor está por venir, porque tú tienes planes de bien y no de mal para nuestras vidas.
Nos sentimos completamente a TI sabiendo que en tus manos estamos seguros. Confiamos en que cumplirás tu promesa de largos días para nosotros y nuestros hijos, que en esta vida podamos vivir en plenitud sin miedo, sabiendo que tú estás con nosotros, cada segundo cubriéndonos bajo la sombra de tus alas. Amén.