Y nuestra alma clama por el Dios viviente, el Dios que se manifiesta, el Dios verdadero, el que nos sana, el [música] que nos restaura, el que cambia y transforma nuestras vidas. Y en esta noche, Señor, necesitamos [música] más transformación. Necesitamos más transformación. [música] Necesitamos salir de este lugar transformados. No queremos simplemente una bendición, queremos una transformación. [música] Queremos ir a otra gloria. Queremos ir a otro cambio, Espíritu Santo, en esta noche, especialmente para esta generación que has puesto en esta tierra, en este momento, en esta hora y en este lugar. Espíritu [música] Santo, háblanos en
esta noche. Háblanos con palabras de dirección, con palabras claras. Necesitamos salir de este lugar con una [música] misión, con una asignación que nos toca a nosotros, que nos toca en particular. Y por eso, Espíritu Santo, te damos gracias porque sabemos que en este momento tú estás escuchando nuestra oración [música] y estás mirando nuestro Corazón y estás escuchando el clamor de cada corazón. [música] Queremos un encuentro con el Dios viviente, el Dios que cambia, el Dios que hasta cambia nombres. El Dios que cuando se encuentra con un hombre, con una mujer, ese hombre, esa mujer salen
transformados, salen cambiados. Por eso en esta noche, Espíritu Santo, esta es mi oración, mi deseo. Cámbianos en esta noche, transfórmanos en esta Noche, en el nombre de Jesús. [música] Amén. ¿Cuántos dicen amén conmigo? [aplausos] Espera, [aplausos] espera. ¿Cuántos quieren cambiar de forma? ¿Sabes que el creyente cambia de forma todos los días? Nosotros no somos los mismos. Yo no soy el mismo de ayer y el de la semana pasada. ¿Sabes por qué? Porque él nos Trans de gloria. Escúchame. Y esto de gloria en gloria no es una experiencia gloriosa, una experiencia no mística. No, no, no.
Es un cambio. Es un cambio. ¿Cuántos quieren cambio? Yo quiero cambio. ¿Querés cambio? ¿Querés mirar la vida de esta noche mañana? ¿Querés mirar la vida en otra manera? ¿Querés tener otros sentimientos, otro Entendimiento, otros deseos? Amén. ¿Cuántos quieren tener otros deseos? Porque el deseo que tenés no no te gusta. ¿Verdad que sí? No seamos honestos. El deseo que tenés, algunos deseos no no nos gusta, queremos decir fuera, no te quiero, quiero deseos nuevos. Amén. Transformación. Aleluya. Espíritu Santo, escuchaste nuestra oración. Queremos una transformación. Queremos una Transformación. Necesitamos mirar esto, ver esto en nuestras vidas y
queremos que el mundo lo vea. En el nombre de Jesús. Amén. Y amén. Dale un aplauso al Señor, por favor. [aplausos] Aleluya. [aplausos] Amén. Pueden sentarse. [aplausos] Gracias, chicos. Gracias. Gracias. Aleluya. Bueno, yo quiero decirles que yo personalmente amo al Señor con todo mi corazón. Amo a mi esposa con todo mi corazón, el corazón, aleluya, que tengo. Amo mi iglesia y los amo a ustedes. Qué tremendo que son ustedes. Los amo con [aplausos] todo mi corazón. Algunas veces estoy en mi en mi iglesia, en mi congregación y estoy pensando, ¿cómo estarán la gente de Rey
de Reyes? ¿Estarán bien? Bendícelos, Señor. Amén. Quiero quiero compartir con ustedes eh los que los colados, hay gente colada acá, ¿verdad que sí? Bueno, los colados van a tener que escuchar un mensaje a esta generación. Amén. [risas] Y el título de la palabra es la generación de la gracia. Y quiero leerle entonces el pasaje en Lucas, capítulo 1, eh cuando eh eh el evangelio, el el Lucas, el doctor Lucas, quiero decirle que el drctor Lucas, si ustedes quieren leer eh los eventos de la vida de Jesús, no lean a Juan primero, no lean a Mateo,
ni lean a Lucas, porque Lucas te explica todo en forma cronológica, en orden. A mí me da me da gracia, por ejemplo, Cuando este las iglesias reparten el evangelio de Juan a la gente, ¿no? Los inconversos, a gente no, después de Y yo le digo, "No, no le den el evangelio de Juan." El evangelio de Juan es muy complicado, muy profundo. Mirá, si una persona que no conoce al Señor empieza, "En el principio era el verbo y te van a decir, ¿qué es un verbo? ¿Cómo que es esto?" Y entonces el capítulo 1 de Juan
es muy profundo. El verbo se hizo carne. Y bueno, entonces Este lee el evangelio de Lucas primero. Una vez que tenés claro el evangelio de Lucas que te va te va a tomar toda tu vida, entonces [risas] el evangelio de Lucas te explica todo en orden. Y entonces Lucas capítulo 1 dice, "Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías. Su mujer era de las hijas de Aarón y se llamaba Elizabeth." Quiero decirte en esta noche te habl de estos dos de estas dos personas, un matrimonio
de Zacarías y Elizabeth. Zacarías era un sacerdote. Ustedes no están apurados, ¿verdad? ¿Cómo no? están diciendo la verdad. No tienen planes para hacer algo después de No. Muy bien. Este eh el sacerdote Zacarías era un levita y Elizabeth también era hija de Aarón, era una Levita también. Eh eh cuando un levita se casaba con una levita, eh tenían levititas [risas] porque los levitas solamente se podían casar con levitas. con de la misma tribu. Y eh Zacarías era de la clase de Abías, del turno de Abías. Eh en el templo había estaban los los levitas que
estaban divididos en 24 turnos de de 8 días cada uno. Tenían que ir a servir al templo 8 días. Y eh a Zacarías le tocó El turno de ir al templo a quemar incienso. En el templo estaba el lugar santísimo donde nadie entraba. Solamente el sumo sacerdote entraba una vez por año, pero el el los sacerdotes que le tocaba el turno entraban en el lugar santo y en el lugar santo tenían que ponerle aceite al al candelero y tenían que quemar incienso. Eh, la ofrenda de la mañana, la ofrenda de la tarde, era toda una
ceremonia. impresionante, hermosa. Y a Zacarías le Tocó el turno y era de la clase de Abías y a la y y Elizabeth era de las hijas de Aarón. Los dos eran de la tribu de Leví y ambos eran justos delante de Dios y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor. E es interesante que aquí te dice que eran eran irreprensibles en los mandamientos y las ordenanzas. eh [risas] mandamientos eran los mandamientos eh que están en la Torá, pero las Ordenanzas eran cosas que ellos se habían inventado, ¿viste? Decir los religiosos inventan cualquier
cosa, los religiosos le sacan punta a cualquier lápiz, ¿viste? Es decir, [risas] ¿te acordas cuando Jesús cuando los discípulos los criticaban porque habían comido y no se habían lavado la manos? Bueno, eso no está en la Biblia. No está en la Biblia que hay que lavarse las manos, eso está en la tradición. Entonces, este hombre era muy era irreprensible, es decir, no falló en nada, no solamente en los mandamientos de la Torá, pero después en toda la tradición. Es decir, Zacarías era un tipo hiper super religioso, ¿viste? Era era justo y Ana también, pero dice
que no tenían hijo porque Elizabeth era estéril y ambos eran ya de edad avanzada. Pero aconteció que ejerciendo Zacarías, el sacerdocio delante de Dios, porque le Había tocado el orden de su clase, conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso entrando en el santuario del Señor delante del velo, delante del velo del lugar santísimo. Ese velo solamente era abierto una vez por año, pero delante del velo este había estaba el altar de incienso, eh, que tenía carbones encendidos y ahí en el carbón sobre el carbón encendido, ellos venían con incienso
eh y lo y lo ponían sobre El carbón encendido y el lugar se llenaba de humo. Entonces, ellos, él a él le tocó eso, le tocó hacer todo el servicio del santuario. Y miren lo que dice, que toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora de incienso y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar de incienso. [risas] Eh, eh, eh, espera, espera, espera, espera. Cuando se te aparecía un ángel, Eh, no era una experiencia hermosa, gloriosa, era una experiencia para morirse de miedo. No, no,
no, no. Los ángeles, los la mayoría de las de las apariciones angelicales en la Biblia son apariciones donde la la gente o se cae al piso o tiemblan o salen corriendo. Eh, y a este se le presentó a Zacarías se le presentó un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar diciendo, "¿Y qué seé qué hizo Zacarías? Se turbó al verle y le sobrecogió temor." Es decir, se asustó. se asustó bien asustado. Y el ángel le dijo, "Zacarías, no temas. Cuando alguien, cuando el Señor o un ángel te dice, "No temas, es
porque, ¿por qué?" Porque tenés miedo. Entonces le dijo, "No temas, porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elizabeth te dará luz un hijo y llamarás su nombre Juan, y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán en su nacimiento, porque Será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra y será lleno del Espíritu Santo aún desde el vientre de su madre. Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor por Dios, al Señor Dios de ellos. E irá delante de él con el Espíritu y el poder de Elías
para hacer volver los corazones de los padres a los hijos y de los rebeldes a la prudencia de los justos para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto. Y aconteció que al octavo día vinieron Para circuncidar al niño y le llamaban con el nombre de su padre. ¿Te fijaste? Porque la tradición decía que el hijo se tenía que llamar como el papá. Y cuando le dijeron, "¿Cómo se llama? ¿Cómo se llama usted?" Zacarías. Bueno, entonces tu hijo se tiene que llamar Zacarías. Pero respondiendo su habló la mamá. Gloria a Dios por la mamá. Y respondiendo
la mamá dijo, "No, no se llamará así, se llamará Juan." Y el niño Crecía y se fortalecía el espíritu y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel. Está esto, esta es la historia de Zacarías y Elizabeth. Eran, ellos estaban viviendo en los días de Herodes, rey de Judea. Te voy a decir cómo está escrito el Nuevo Testamento. Al Nuevo Testamento le tenés que prestar mucha atención porque en la Biblia no hay detalles insignificantes. Si te está diciendo que lo que pasó pasó Durante los días de Herodes, te está diciendo cómo
era el ambiente. El ambiente era un ambiente cruel porque Herodes era un loco. Herodes era esquizofrénico. Herodes era, a ver, ¿qué más me puede inventar de Herodes? Era esquizofrénico, bipolar, eh confundido, eh decir, no sabía quién no tenía identidad. ¿Por qué? Porque Herodes no era judío, era edomita. Eh, y y no solamente era Domita, pero Herodes era un un un una persona manejada por el Imperio Romano. Entonces, Herodes no tenía personalidad, eh, y y ah, y entonces era un paranoico. ¿Sabes lo que es un paranoico? Todo el mundo lo perseguía. Y entonces, ¿qué hacía Herodes?
Al que él pensaba que era un enemigo, lo mandaba a matar. Eso eran los días donde Zacarías y y Elizabeth ahora están viviendo. Ellos tienen que servir al Señor en un ambiente político militar. Los romanos Caminando por la calle. Los romanos sabéis lo que hacían los romanos. ¿Qué cosa? Mis paisanos los romanos. Yo no soy de Roma, soy siciliano. Así que ellos son los de Roma. Problema de ustedes. Pero los romanos eran horribles. ¿Sabes lo que hacían los romanos? buscaban una una una excusa para golpear a los judíos y y para torturarlos. Entonces, mandaban a
tres o cuatro muchachos romanos vestidos de de civil y empezaban a pelear. Se armaba Una pelea y cuando ellos veían que se armó una pelea, venían los los centurines romanos y entonces caía todo el mundo a la redada y golpeaban y y abusaban a la gente y la gente vivía triste. ¿Sabes por qué vivían triste? Porque el el judío todavía leía el Antiguo Testamento, leían la ley, leían los profetas. Y si vos leés a los profetas, si lees a Isaías y lees a Ezequiel, Isaías te habla de de Israel como el centro del mundo, Jerusalén
como La gloria de Dios en la tierra. Y entonces, imagínate, ellos estaban leyendo todas esas profecías, que el mundo, las naciones vendrán a Jerusalén y que vendrán y el monte de Jehová y todo eso. Y entonces eh ellos decían, "Momentito, eso es lo que dice este profeta, pero la realidad es esta. La realidad es que estamos sufriendo, la realidad es que estamos bajo opresión romana." Y así vivían estos dos, sirviéndole a Dios en los días de Herodes. Eran justos delante de Dios. en su no solamente en su vida personal. Justo significa que en su vida
personal eran gente moral, eran gente limpia, eran gente irreprensible, nadie los podía acusar, pero también guardaba las ordenanzas y las las ceremonias religiosas. Eran muy buenos religiosos. Pero escúame bien, ahora te voy a decir cómo era la situación de Zacarías. Zacarías ministraba, decían, "Ministraba." Decime, ¿qué hacía? No era plomero, no era carpintero, [risas] no era ingeniero, era un sacerdote. Y el sacerdote tenía que entrar, a él le tocaba entrar a la misma presencia de Dios, administrar incienso. Pero escúchame, este hombre ministraba sin sentimientos. ¿Sabes por qué? porque no veía ninguna manifestación de Dios. No solamente
eh eh no no veía ninguna Manifestación. A ver, no sé si vos sabés, en el tiempo de Jesús, sí, en el tiempo, diga, en el tiempo de Jesús, de Jesús, en el lugar santísimo, donde tendría que haber estado la el arca. Decí, no había arca. No había arca. Ah, uno sabía eso. El arca se la llevaron cuando Babilonia entró y destruyó el templo y llevaron el Arca. El arca se se fue y no sabemos dónde está. Hay cientos de libros y de videos de YouTube donde te dicen, "El arca está acá, el arca está acá."
No sabemos dónde está el arca. El arca nunca volvió a Jerusalén. Y escúchame bien, este hombre está ministrándole a Dios. en delante de la cortina, delante del velo del lugar santísimo, eh donde del otro lado tendría que haber estado el Arca, tendría que haber estado la gloria de Dios, tendría que haber estado la shequiná, la la el peso de la gloria de Dios entre las dos salas de los querubines, pero del otro lado no había no había nada. Escúchame, en el tiempo de Jesús no había gloria en el templo porque Jesús no no puede tener
competencia. Amén. Él era la gloria. Amén. Eh, y entonces este hombre manifestaba No solamente esto, pero hacía 400 años que Israel no recibía palabra. ¿Sabes por qué la gente estaba fuera orando y esperando? Estaban esperando que alguien entre a la presencia de Dios y que salga con una palabra. Porque desde Malaquías, el último profeta que habló de parte de Dios antes, no había palabra, no se había dicho nada. Yo estoy seguro que Dios quería hablar, pero escúchame, hay hay una diferencia que Dios no hable y Que nadie lo escuche, porque Dios te habla todos los
días. Dios te habla 24 horas al día. El asunto es si oís. Y en ese tiempo nadie estaba escuchando la voz de Dios. y de silencio sin palabras de Dios desde Malaquías. Y este levita está, escúchame, mira la frustración es esto es como venir a una a la iglesia, venir al templo, venir a un culto y venir a hacer cantar cuatro coritos y escuchar algo y y no sentir absolutamente Nada. ¿Sabes qué frustración? Este no era cualquier judío. Este era un sacerdote de la tribu de Leví. Eran gente que estaban llamadas y dedicadas a ministrarle
a Jehová, pero no había nada. Administraban secos así, sin sentimiento. Y la gente afuera esperando que algo pase. Mira el el deseo del pueblo de Israel. Y y de repente entra Zacarías. Decarías. Mira, mira la el el el la palabra Zacarías. Zacarías es Dios. Recordarás, Sefer Sakar, ya. La última palabra, la última letra es qué. Mira esto, te lo muestro. ¿Sabes lo que es esto? Está acá. Este es el nombre de Dios y esto es se recordará. Jehová se recordará. Entonces, escúchame. Este hombre está entrando a ofrecer incienso y escúchame, y su nombre es una
oración. El nivel más alto de intersión no es Cuando vos lo hablás. El nivel más alto de intersión es cuando vos sos la oración, cuando vos representas una oración, un deseo. Cuando ustedes estaban cantando, "¡Mi alma clama por ti." Eso ese es es es una oración del corazón que no tenés que cantar, no lo tenés que decir. Es algo que te sale de la vida. Es algo, hay gente, por ejemplo, alguno de nosotros que estamos esperando avivamiento para mí, yo sé que cuando Dios me ve a mí, eh, dice, "Ahí viene ese que me está
pidiendo hace años que avivamiento, avivamiento, avivamiento, avivamiento." Yo quiero vivir esa oración, no la quiero orar, no la quiero, no la quiero hablar con la boca, yo la quiero vivir. Zacarías era un hombre que vivía su nombre. En el Antiguo Testamento los nombres tienen significado. ¿Vos sabías eso? Sí. Eh eh eh Moisés se llama, ¿cómo se Llama Moisés? Decí Moisés. ¿Cómo se llama Moisés? Pero Moisés significa el que sale del agua. ¿Y cómo? Yo, una pregunta, ¿cómo sabía la mamá de Moisés cuando le puso el nombre que un día Moisés iba a salir del agua?
¿Qué le pasó a Moisés? nació la madre lo escondió por unos meses, pero después lo tuvo que poner en una canastita y lo tuvo que poner en el río Nilo para que la princesa lo encuentre. Y la princesa, ¿de dónde lo sacó? ¿Y cómo sabía la mamá de Moisés? Le puso un nombre profético. Así es Dios con los nombres. Todos los nombres en el Antiguo Testamento tienen significado. Eso eso te dice algo que tu nombre, aleluya, no es tu nombre Gustavito, papito, eh, Marcelito, no, no, no. El nombre que Dios te pone, Dios te pone
a cada uno de nosotros. Nosotros tenemos un nombre en el cielo y cada uno de esos nombres tienen un propósito en La vida. Amén. [aplausos] Entonces, mira, este se llamaba Dios. [aplausos] ¿Cómo se llamaba? Dios se acordará. Dios recordará. Pero mira, mira, Elizabeth, mira, Elizabeth, mira. Significa Dios es mi juramento. Uh. ¿Por qué? Porque Elí es la palabra para ay me olvidé de traducirlo. Elí es la palabra para Dios y Shevá significa siete. Elizabeth significa Dios es siete. [risas] Sí, porque el juramento de Dios es un número. Cuando Dios jura por algo, es una palabra
tan perfecta que es una palabra siete. Y cuando por eso n ninguno de nosotros puede jurar, porque yo no sé hablar una palabra perfecta, solamente Dios habla una palabra perfecta. Cuando Dios juró, juró por sí mismo. [risas] No te puedo explicar eso, si no nos Quedamos toda la noche. Y sabes cómo se se se dice Elizabeth en hebreo, el shabá. E el sheva. Escúchame bien. Estos dos eran gente insatisfecha, no tenían descendencia. Todo lo que estaban, ellos tenían, no lo se lo podían dejar a la próxima generación. E estaban frustrados, no tenían herederos. Pero digan,
pero, pero, ah, sí, pero después de pero cambian todas las cosas. Pero habían estado orando. Habían estado orando. Habían estado diciendo, "Señor, tiene, Señor, acordate de Israel. Acordate, Señor, recuérdate, Señor. Y entonces ellos estaban orando para que algo mejor venga, que algo más grande venga. Eh, eh, eh, eh, te voy a decir porque te estoy hablando este mensaje. Yo represento una generación. Estoy mirando a ver si hay algún de mi generación por acá. Amén. Está bien. Yo represento una Generación de argentinos que vivieron en Argentina, pero que son hijos de padres inmigrantes y de abuelos
inmigrantes. Y yo represento una generación de hombres y mujeres que cuando yo tenía cuatro o cco añitos, mi abuela me agarraba de la mano y me decía, "Vamos al culto de oración." Y yo decía, "No, no, abuela, no, no, no. Vamos al culto de oración." y me llevaba a la vigilia, el culto de oración viernes a la noche. Y el problema, el Gran problema de ese culto era que la el culto de oración era en un galpón de una panadería y de una fábrica de flan. Entonces los viejos tení oraban de las 9 de la
noche hasta las 6 de la mañana y me mi abuela me tenía ahí y yo tenía que estar ahí oliendo el el olorcito a flan y me acuerdo de niño. Mi memoria es que yo veía pasar todos los carritos esos así, ¿viste? Con las bandejas de flan y los veía pasar un Olor y una fragancia. Aleluya. [aplausos] Y lo y sabes lo que estaban haciendo los los mi abuela y todos los viejos, los paisanos estaban de rodilla. Y escúchame. Y en ese y yo me acuerdo de ese piso, ese en ese piso no había alfombre,
ese piso era un piso de concreto, de cemento. Y eso y estaban ahí orando y mi abuela me decía, "Quédate al lado mío, quédate orando conmigo." Nosotros durante la guerra Orábamos toda la noche para sobrevivir los bombardeos y ahora vos y yo tenía 5 años, 6 años y había un montón de pibes que querían salir al patio a jugar a la pelota y y mi abuela, no no no y yo me acuerdo de esos de de mis abuelos, de mi abuela materna, de mi de mi abuelo materno, de mi mamá, de mi abuela paterna, de
que eran gente de adoración, gente violenta, gente que decían, "Señor, eh, dejaron el mundo, dejaron Europa, dejaron la la la guerra atrás y Ahora vinieron una tierra nueva y una tierra una tierra nueva con muchas oportunidades, pero la oración de ellos es, Señor, derrama tu gloria sobre esta nación, manifiesta tu gloria sobre esta nación. Queremos un avivamiento, queremos algo, queremos y ellos pasaron años enteros de rodillas orando, pero no vieron gloria, no vieron nada. mi iglesita que tenía a lo mejor 60, 70, yo me acuerdo que tenías Tenía un bautismo uno al año y cuando
alguien se bautizaba, [risas] era una fiesta porque se bautizaban uno, dos y era era una gloria. Y no, espera, espera, espera. Imagínate. Hace unos años atrás voy a mi ciudad natal de Rosario, por Ciudad de Rosario y [risas] y estoy pasando por el centro y paso por el teatro, el teatro El Círculo, Hermoso. Y estoy con mi compañero ahí, con mi amigo pastor y le digo, "Oh, el teatro, el círculo, ¿qué va?" Oh, y el otro me dice, "No, ese teatro del círculo no es muy chiquito." Me dijo, "No, ahí entran 2,000 persona nada más.
No, nosotros, la iglesia necesita lugares con 10,000, 15,000." Y yo me acuerdo lugar, momentos donde nosotros que ni locos pensábamos en ir a un teatro, no nos daba nada porque no vimos la lo no vimos lo que ustedes están Viendo. Mis abuelos y mis padres murieron sin ver lo que ustedes están viendo hoy. Y yo vengo a representarlos a ellos porque ellos representan a esta generación, pero ellos habían estado orando. Escúchame bien, chicos. Ellos oraron por ustedes. Ellos oraron, intercedieron y y aquí estaba eh eh ahí está Zacarías delante delante del velo quemando incienso. Él
estaba ejerciendo el el el trabajo de él, la función de él. E esa la costumbre De él. Le tocó la suerte ofrecer incienso, pero no pudo entrar porque del otro lado no había gloria, no había arca, no había nada del otro. Estaba vacío. Israel, toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora de incienso, porque el incienso del que Zacarías era responsable simbolizaba las oraciones de toda una nación. Ese incienso, en el libro de Apocalipsis nos muestra que ese incienso eh son las Oraciones de los de los santos. Cuando se habla de incienso
en la presencia del Señor, se habla que nuestras oraciones suben como un ¿qué? como un incienso y él estaba estaba ofreciendo incienso, pero no era una oración de fe, era una oración que decía, "Señor, acuérdate, no te olvides de tu pueblo, no te olvides de Israel." Y se le apareció un ¿qué? Un mensajero del Señor puesto en pie la derecha del altar de incienso. Y claro, él se turbó, pero mira lo que le viene a Decir el mensajero. Zacarías, espera, espera. Zacarías, cambiarle la conjugación a tu nombre. Tu nombre ahora dice, "Dios se acordará." Bueno,
cambiale ahora. Dios no es que se acordará, Dios se ha acordado. Dios se ha acordado y el mensaje viene del cielo y y ustedes saben lo que pasó, ¿no? Y Zacarías le creyó, ¿no? No le creyó. Y por eso se quedó. Y cuando salió, la gente estaba Esperando ansiosa de que el sacerdote diga algo, pero no pudo, no pudo hablar. Y la gente dijo, "Otra vez, dale, estos sacerdotes [risas] no dice nada." Pero escúame bien ahora. Esa fue una generación fiel, una generación que dice, "Nosotros vamos a orar hasta que Dios responda. Vamos a decir,
Señor, te vamos a molestar, te vamos a golpear las Puertas, te vamos a te vamos a repetir. Te vamos a repetir y repetir, Señor, ¿hasta qué? Hasta que nuestra oración sea respondida." Amén. Escúchame, te estoy hablando de algo de de de este país. En este país han habido varias generaciones, gente de inmigrante, gente de otros países, gente pobre, gente humilde que han venido acá y y mira, mira, muchos de Ellos vinieron como inmigrantes y no eran no eran creyentes, eran gente muy religiosa y conocieron a Jesús en esta tierra. Mira qué bendición. Y cuando conocieron
al Señor, le creyeron al Señor, ¿eh? Y le creyeron al Señor, ¿viste? A su manera, porque yo me acuerdo mi abuelo, mi abuelo tenía una Biblia, ¿viste? Tenía todas las páginas torcidas de tanta de tanta vuelta que le había leído a la Biblia. Tenía notita escrita por en Toda en todas las hojas de la Biblia. Pero mi abuelo, ¿viste? Aleluya. Mi abuelo me decía, "David, vení, vení, sentate, te quiero decir algo." Entonces mi abuela empezaba con Gálatas y después se iba a Génesis y de Génesis se iba a Apocalipsis. Y de Apocalipsis se volvía al
evangelio de Juan y de Juan se iba a Jeremías y de Jeremías se iba a a Romano. Hacía un una mezcla y yo, ¿viste? Sí, abuelo. Sí, sí, sí, no, sí, sí, sí, sí, sí, sí. Pero eso era la Gente de antes, la gente que oraron no sabían toda la Biblia que vos sabes, no tenían todo el conocimiento que hoy tenemos podían sentarse a escuchar. Yo me acuerdo de los hombres que predicaban en aquel tiempo. No predicaban de la misma manera que nosotros predicamos, que nosotros enseñamos. En aquel tiempo no había muchas escuelas bíblicas y
institutos bíblicos. Era la gente que la gente que decía, "No, Señor, te vamos a creer. Tú vas a cambiar esta nación. Tú Vas a transformar, vas a mandar a tu gloria." Pero, ¿sabes qué? Lo que pasa que esta gente estaba orando, escúchame bien lo que te voy a decir. Es porque Zacarías estaba casado con Elizabeth. Espera, espera, espera. Es que Dios se acordará. Estaba casada. Con Dios es mi juramento. Y cuando vos juntás a un intercesor con alguien que le cree a Dios, uf, es una combinación explosiva. Porque los intercesores, Mira, mira, mira, escúchame. Los
intercesores, ¿sabes lo qué hacen? Interceden. Okay. Entonces, los intercesores, ¿qué hacen? oran y oran y señor y y presentan sus peticiones y intersión intercesión, pero hay gente que ya no no están no son intercesores. Hay gente que son intercesores proféticos. Hay gente que no interceden, hay gente que declaran. Y Elizabeth era una que declaraba, "No, Dios es mi juramento. Dios no juró." Y Cuando Dios jura, aleluya, el juramento de Dios es poderoso. Dios le hizo un juramento a Abraham, eh, cuando había sacrificó a su hijo, lo puso sobre el altar y se apareció el ángel
de Jehová, el mismo que se le apareció a Zacarías. Y entonces él le dijo, "Yo hago un juramento. Yo juro por mí mismo." Y le dijo, "Barak, baraj, rabá, rabá." Es el juramento. Bendecido, bendecido, en abundancia y más abundancia. Es el juramento de Dios. Y cuando Dios dice Que vas a ser bendecido, [aplausos] cuando dice que vas a ser bendecido en abundancia, pero espera, espera, espera. Pero cuando lo dice dos veces, aleluya, cuando dice bendecido, bendecido, en abundancia, en abundancia, es un doble juramento. Y cuando Dios jura por sí mismo, eso, escúchame bien, un pacto
es un acuerdo entre dos personas. Un juramento, ¿no? Un juramento es la Persona que está jurando se lo jura a sí mismo. No necesita jurárselo a otra persona. Y Dios se juró a sí mismo y dijo, "Los voy a bendecir y los voy a bendecir en la abundancia." Y por eso Elizabeth representaba ese juramento de Dios. Dios juró que nos va a bendecir. Dios juró que nos va a bendecir. Dios le juró a nuestro padre Abraham, bendecido, bendecido en abundancia y en abundancia. Zacarías estaba todavía intercediendo. Zacarías estaba pidiendo, pero estoy Seguro que Elizabeth está
diciendo, "Dal, vos intercedes que yo declaro." Y cuando, escúchame, espera, espera, espera. Pero cuando juntás a un intercesor con un profeta, mira el resultado. El ángel le dijo, "Zacarías, no temas, porque tu oración ha sido oída y tu mujer Elizabeth te dará luz un ¿qué? Y se llamará Juan. Decí Juan. Decí yo Hanan. ¿Sabes lo que significa yo Hanán? Jehová. Ya. Hanán significa gracia. ¿Viste que hay alguna Ana acá? Las Ana. Levante la mano. Ana. Ana. Sí. Ana. Ana. Tu nombre es Hana. ¿Sabes qué significa Ana? Gracia. Yo. Hanan es tu nombre. Pero en en
masculino, Juan es la generación que va a representar la qué decir, la gracia de Dios. Esa es una generación que es Producto de intercesión y declaraciones proféticas. La generación de la gracia. Gracia. ¿Qué es la gracia? Es el favor no merecido de Dios. Es el favor no merecido de Dios. Eh eh la gracia es lo que yo no puedo hacer, Dios lo hace. Amén. Escúchame, ¿cuántos de ustedes saben que ustedes no pueden salvarse? ¿Cómo? ¿Cuántos de ustedes saben que Dios es el único que te puede salvar? ¿Cuántos de ustedes saben que ustedes no Pueden pagar
por sus pecados? ¿Cuántos de ustedes saben que Jesús tuvo que pagar por tus pecados? Aleluya. ¿Cuántos de ustedes saben que yo vos no podés vivir la vida cristiana con tu propia fuerza? Él vive su vida en en tu vida. Entonces, la gracia de Dios es cuando yo no lo puedo hacer. Dios lo hace. Eh, la gracia de Dios es cuando yo empiezo algo y no lo puedo terminar, él lo termina. Es el autor y el consolador. Él siempre completa lo que se se comienza. Y Juan representa ahora esta gracia. Se representa una generación de una
nación que ha estado creyéndole a Dios. Y yo yo quise compartir esta palabra con ustedes porque por muchos años todo el el principio del siglo XX eh aquí ha habido intersión y en el siglo también en este siglo, pero ha habido intercesión eh eh ha habido oración, eh cultos de oración y cultos de intercesión y líderes orando y Pidiéndole a Dios y pidiéndole a Dios. Pero escúchame, yo te vengo a decir que cuando la oración llega a la presencia de Dios como incienso, Dios entonces escucha la oración y produce una generación. Pero esa generación no
son gente que van a seguir intercediendo. Esa generación son gente que van a decir, "Ya llegamos. Dios respondió. Ahora nos toca a nosotros hablar de la gracia de Dios." Mira, mira, mira, mira, [aplausos] mira, Espera, espera, espera. Le voy a hablar a la generación de la gracia. Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento, porque será grande, pero será grande dónde, cómo delante de Dios. Será grande en el lugar secreto. No beberá vino ni sidra, ni será lleno y será lleno del Espíritu Santo, aún desde El vientre de su Te acordas
cuando Elizabeth fue a ver a María. ¿Te acordas? Juan estaba 6 meses en el vientre de Elizabeth. ¿Y qué hizo Juan cuando se dio cuenta de que en el vientre de María estaba el Mesías? ¿Qué hizo? Remolineando. Remolineando. ¿Por qué? Porque desde el vientre de Elizabeth ya estaba, ¿qué? Lleno del Espíritu Santo. Esa es la generación. Pero escúchame, escúchame. Es delante grande delante de Dios. Te voy a decir algo de ustedes. Ustedes no se pueden impresionar con ustedes mismos. Te tengo que confesar algo. Mi generación se la creyeron. Se creyeron que era la última Coca-Cola
del desierto, ¿viste? Se creyeron que esto y que lo otro. Escúchame bien. Ustedes no van a caer en eso. Ustedes van a ser gente humilde que no Se van a creer la propaganda. No se van a creer cuando todos te dicen, "Ah, los jóvenes." No, no, no, no, no. Ustedes tienen que ser grandes, no delante de los hombres. tiene que ser grandes delante de él. [aplausos] Escúchame. Que Dios conozca tu nombre. Que Dios conozca tu nombre. No que la gente sepa quién sos. No que la gente conozca tu nombre, pero que Dios conozca tu nombre.
¿Por qué? Porque estás ahí Delante de la presencia de Dios declarando, declarando, creyendo, declarando, declarando. Ya el tiempo de intercesión. Amén. Ya se intercedió. ¿Cuántos saben que Dios quiere enviar un avivamiento? Amén. No, no, espera, espera, espera. Contestame. ¿Cuándo usted, cuántos de ustedes creen que es la voluntad de Dios de traer un avivamiento? Entonces, el problema no es Dios. El problema es somos nosotros que nos estamos creyendo algo, que somos qué sé yo qué. Escúchame bien, generación de gracia. No te hagas en en en la comunidad, no te hagas en el barrio. No te hagas
grande en en la sociedad. Hacete grande en la presencia de Dios. Que Dios te conozca. No te impresiones con vos mismo. Y hará que muchos de los hijos se vuelvan Israel y se vuelvan al Señor, Dios de ellos. e irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías para hacer volver los corazones de los padres. Esa fue la última palabra en el Antiguo Testamento, en el libro de Malaquías. Esa fue la última palabra que se habló. Desde esa palabra no se habló más. Pero ahora viene Juan, la generación de la gracia, que
viene, escúchame bien, que viene a cumplir con todo lo que Dios había hablado en el pasado. Si yo te puedo decir todo lo que Dios ha hablado sobre esta tierra y no se ha cumplido todavía. Si te puedo todas las profecías, gente que han venido de otros países y gente que apenas llegan al aeropuerto empiezan a recibir palabra de Dios y empiezan a hablar de esta nación, de esta tierra bendecida, tierra de avivamiento, que es el avivamiento que se verá y y se ha visto en una medida en una medida muy limitada, pero lo que
Dios ha hablado es mucho más grande de lo que hemos visto. Y por eso esta generación, yo le estoy creyendo que ustedes, esta generación de jóvenes, una generación que se produce de intercesión y declaraciones proféticas, una generación de la gracia, una generación que no se no se la cree, una generación que son grandes, no delante de la gente, pero delante de la presencia de Dios, porque Dios lo conoce. Dios te conoce la voz, Dios te conoce el corazón, Dios te conoce. gente que son conocidas delante de Dios, esa Generación esa van a ir con el
poder de Elías para hacer volver los corazones. ¿Por qué el poder de Elías? Escúchame bien, el poder de Elías no fue el poder de milagros, no. La unción de Elías, eh, no, no sabes cuál fue el poder de Elías. El poder de Elías fue que levantó ese altar, hizo caer fuego del cielo. Y cuando cayó fuego del cielo, le preguntó a la gente, ¿a quiénes van a servir a ustedes? E hizo volver el corazón de Israel al al al Dios de sus padres. No, esta ustedes van a van a hacer eso, van a, escúchame, y
la gente grande van a estar celosos, se van a poner celosos porque van a decir, "¿Y por qué Dios no me usó a mí así y está usando estos pibes? [aplausos] Esto ya me pasó tres veces. [risas] Escúchame, escúchame. No, no, no necesito. No, si no este también lo rompo. Amén. Escúchame, escúchame, escúchame. Prepárense porque este es el corazón de Dios. Cuando hay mucha oración, cuando hay mucha intersión, cuando hay mucha declaración profética, Dios siempre produce una generación de gracia, una generación que hace volver, que viene con una palabra, un mensaje de arrepentimiento, un mensaje
de decir, "Volvamos al Dios de nuestros padres, Volvamos al Dios al Dios del Señor. Volvamos, volvamos, volvamos. seamos restaurados. Y acá entonces no segamente dice esto, pero dice para prepararle al Señor un pueblo bien dispuesto. Escúchame bien. Yo yo sé que aquí ustedes creen la venida de Jesús. Alguien va a tener que preparar a la gente para la venida del Señor. [aplausos] Ah, espera, espera, espera, espera. Tengo que completarte el mensaje. Porque este el niño crecía y se fortalecía en espíritu y estuvo en ¿qué? En lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.
No te apurés. Dios conoce el día de tu manifestación. Y mientras tanto vas a ser como Juan lo tenía. ¿Dónde? ¿Cómo? En el desierto. En el desierto escondido. No pensés en el desierto. Desierto. No, no, no. Él estaba cómo decí escondido. La gente que Dios va a usar en este Momento están todos. ¿Cómo? No te apurés porque el día tu el día de tu manifestación va a llegar. Mientras tanto, quédate escondido. ¿Y sabes por qué qued tiene que quedar escondido? Porque tenemos que vivir en la gracia y el favor de Dios. Cuando el el que
vive en la gracia y el favor de Dios dice, "Señor, tu gracia es ¿Cómo?" Los que conocen la Biblia, ¿qué le dijo Dios a Pablo? Pablo dijo, "Sácame esta espina." No, no, no. Sácame esta espina. Y Dios le dijo, "No te la voy a sacar. Me pediste tres veces. No te la voy a sacar. Pero mi gracia es cómo no te estoy hablando en código, te estoy diciendo la verdad. A esta generación que Dios está levantando, no la levantar, la está levantando y ya la levantó. Es una generación primeramente que no se van a creer
la propia Propaganda, que no se van a creer que son la gran cosa, pero se van a creer, van a decir, "Señor, me voy a quedar en mi lugar escondidito y yo, Señor, quiero que me conozcas. Yo quiero que mi voz sea conocida en el cielo, porque yo quiero ser grande en delante de Dios. Yo quiero ser grande delante del rostro de Dios. Yo quiero conocerte y yo quiero que vos me conozcas a mí. Aleluya. Y por eso no voy a no me voy a creer en la propaganda mía. Yo, Señor, te voy a Creer
a vos. Pero mientras tanto, me quedo acá en este lugar esperando el día de mi manifestación. Si el enemigo polariza, el enemigo divide esta generación con la otra generación, pero escúchame, eh, Juan no salió solo, salió con el respaldo de Zacarías y con el respaldo de Elizabeth. Palabra para la generación de padres y madres. Aquí hay padres y madres. Ustedes representan a Zacarías. Yo Represento a Zacarías y a Elizabeth. Yo vengo de esa generación. Esta es una palabra para ustedes, padres. Nuestros jóvenes son la gracia y el favor de Dios. Son las son los que
están aprendiendo a vivir por la pura gracia de Dios, por la misericordia de Dios. Nosotros vamos a hacer nuestro ministerio sacerdotal. Vamos a orar por ellos. Escúchame bien, papá, mamá. Oremos por nuestros hijos. Intercedamos por nuestros hijos. Declaremos bendición sobre nuestros hijos. Eh eh en este momento a lo mejor tus hijos no le están sirviendo a Dios. Ah, no no no no no. Eso es temporario. Tus hijos le van a servir a Dios porque tus hijos son tus hijos y van a ser el resultado de tu oración y de tu intercesión. Y Dios lo va
a levantar. Aleluya. Y los va a levantar. Y por eso la generación de los padres e en servicio, promesas unidas a un juramento. No solamente es promesa. Señor, acordate de nosotros, Señor, harás. No, no, Señor, lo estás haciendo ahora porque juraste bendición en abundancia sobre nuestras vidas en el nombre de Jesús. Y por eso los padres, pero la a la generación de la gracia le vengo a decir, esta es la canción que cantó Zacarías. Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo y profetizó diciendo, "Bendito el Señor, Dios de Israel, que ha visitado y
redimido a su pueblo." Escúchame, perdóname. Esta oración no fue para ese tiempo. Esta oración es para hoy. ¿Me entendés? [aplausos] Como ningún judío hace 2000 años atrás podía decir, "Ah, gracias, Señor, porque nos está visitando y redimiste a Israel." No, no, no, no, no. A los suyos vino y los suyos no le recibieron. Esta oración, esta profecía es para nosotros hoy. Señor, gracias porque nos has visitado y estás redimiendo y nos Levantó un poderoso salvador en la casa de David, tu siervo, como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio salvación
de nuestros enemigos. El Señor nos salvará de enemigos. Aleluya. Escúchame, vienen, te voy a decir, no, no te quiero hablar mucho de esto, pero se viene una un un espíritu de engaño sobre toda la tierra. nunca ha visto antes como antes. Se viene un espíritu de engaño donde la ciencia te va a prometer darte Inmortalidad, tratamientos donde donde tu genética va a ser transformada y cambiada para que para sacarte el genes de esto de del cáncer y de esto para que vivamos mucho tiempo. la misma tentación que la serpiente le dijo ahí a a Eva,
van a ustedes van a ser como los dioses. En estos últimos días, la misma manifestación va a pasar. La palabra dice que los últimos días van a ser como los días de Noé. Ni te quiero decir cómo fueron los días de Noé. Ese es otro tema. Lee Génesis capítulo 6. Toda la tierra fue corrompida y vienen días de engaño, pero escúchame, vienen días de engaño donde muchos, te voy a te aviso, ¿está bien? donde mucho de la gente mayor se van a confundir porque no van a entender lo que está sucediendo. Pero ustedes no se
van a no se van a confundir porque ustedes van a entender lo que es tecnología, ustedes Van a entender lo que es ciencia, ustedes van a entender lo que el mundo está tratando de hacer, ustedes van a entender muchas cosas que la generación de tus padres no van a entender. Tu papá que cuando ve un iPad dice, "¿Y eso qué es?" Una generación que no se ha no se ha este bueno, no se ha preparado, pero ustedes van a estar preparados. Ustedes no van a ser engañados. Ustedes van a estar listos para ponerse de pie
y para Decir, "Sí, aunque se aparezca un extraterrestre por acá y que se aparezca un vehículo por acá, yo le sigo creyendo a la palabra de Dios [aplausos] para hacer misericordia con nuestros padres y acordarse de su santo pacto, del juramento." No le pude hablar mucho esto, del juramento que le hizo Abraham, nuestro padre, que nos había de conceder, que librados de nuestros enemigos, sin temor, que le serviríamos en santidad y en justicia delante de él Todos nuestros días. Y tú, niño, y ahora te digo, y tú y ustedes, generación de gracia, irás delante de
la presencia del Señor para preparar sus caminos, para preparar los caminos del Señor. El Señor viene con manifestación, el Señor viene con gloria, el Y ustedes le van a preparar el ¿qué? Le van a decir, "Prepárate porque el Señor viene. Prepárate porque el Señor esto no es una fábula. Esto es una promesa. Esto es un juramento. Esto es Un juramento en los próximos días, aunque la la gente se levante y las naciones se levanten y la sociedad se levante y la ciencia se levante y y todo lo que es en todo pensamiento en contra del
conocimiento de Dios, que se levante todo, escúchame bien, va a haber ustedes van a ser la generación que van a decir, "No, no, no, no, no, no. Nosotros le vamos a preparar el camino al Señor y ustedes le van a preparar el camino para que el Señor, para que haya la cosecha Más grande que se ha visto en la historia del mundo. [aplausos] ¿Por qué? Para dar conocimiento de salvación a su pueblo, para perdón de pecados. Escúchame bien, escúchame bien, escúchame bien. Mi generación, la generación de mis abuelos no hablaron mucho del perdón de los
pecados, hablaron mucho de la condenación del pecado. Hablaron mucho de los castigos del pecado. Pero ustedes van a hablar del perdón de los pecados. Ustedes van a Presentar a un Señor Jesús que perdona todos nuestros no importa de qué color, no importa de qué grave, él es el que perdona todo pecado, quita toda iniquidad, quita toda maldad. El Dios que perdona nuestros pecados. ¿Por qué? No porque lo merecemos, es por la entrañable misericordia de nuestro Dios. La generación de la gracia va a hablar no solamente de gracia, pero va a hablar de la misericordia de
Dios, del amor de Dios. Las generaciones que han pasado no Hemos hablado mucho de eso. Hemos predicado un mensaje muy duro y muy exigente. Pero esta generación que Dios, ustedes que Dios está levantando, no se olviden, le estoy avisando que este va a ser el mensaje que van a predicar en la misericordia de Dios, el perdón de pecados, aleluya, en la experiencia de la salvación de de Dios a la gente. Ustedes van a ser esa gente. Ustedes son ya esa gente. ¿Para qué? Para dar a luz a los que habitan en tinieblas y en Sombra
de muerte. para encaminar nuestros pies por camino, diga camino de paz. Ponete de pie porque te quiero terminar con esto. Mira, escúchame, escúchame, escúchame. Para encaminar nuestros pies por camino de ¿qué? Diga, de paz. Escúchame. ¿Sabes lo que la gente piensa de Dios? Mayormente la gente religiosa en este mundo hay más de un 1000 millones y algo de Musulmanes que le están sirviendo a un Dios cruel, a un Dios que corta las manos, a un Dios que pesa, que tiene una balanza. y pesa las obras. Y un día cuando estés delante de Alah, te vas
a te va a parar en la balanza. Y si tus obras malas han sido tienen más peso en la balanza al infierno. Es el Dios de condena, el Dios de condenación, el Dios de rechazo, el Dios que si no le creés a él tenés Que cortarte, te tiene que cortar la cabeza. Hay más de 1000 millones y algo de personas que sirven ese Dios. No saben lo que es la misericordia de Dios. No saben lo que es el perdón. [música] No entienden que Dios se hizo carne. Y se hizo carne para qué? Para venir a
ofrecer su cuerpo como un sacrificio, para pagar por nuestros sin cuerpo, sin derramamiento de sangre. No hay redención de ¿qué? De pecado. Él tuvo Que hacerse cuerpo para redimirnos de nuestro pecado. Ellos no creen eso. Jesucristo no vino. Jesucristo no murió. Jesucristo no fue crucificado. Hay hay más de 1000 millones de algo de religiosos cristianos de la religión que no saben, no tienen la seguridad de vida eterna. Si le preguntas a un a una persona que va a misa y que vas a esto y que va a lo otro, le preguntas y dónde vas a
pasar tu tu eternidad, te va a decir, "No sé, espero." Viven con una incertidumbre, con una inseguridad de que no están seguros si son salvos o no. Y tienen que hacer un montón de ceremonias y un montón de castigos [música] y un montón de esto y lo otro, repeticiones para pensar que Dios le va a perdonar. los pecados. Y hay muchos de nuestros hermanos también que están tratando todavía de ganarse la salvación por obras. Escúchame bien, generación de la gracia, Ese va a ser tu mensaje. Tu mensaje es por la entrañable misericordia de nuestro Dios.
Él nos salvó para perdón de nuestros pecados. [música] Decilo conmigo. Por la entrañable misericordia de Dios. que nos salvó para el perdón de los pecados. [música] Vos vas a decir, "Pero ese es el evangelio." Sí, ese es el evangelio. Y Alguien te va a decir, "Ay, ese es un evangelio fácil." Y vos le vas a decir, "Amén. Amén. El evangelio fácil. A Jesús le costó todo. Ahora nosotros tenemos que creerle a él. Escúchame, generación de gracia. Yo sé, yo sé a escuchar mil voces y de gente muy respeto, muy respetada. Pero te voy a decir
algo. Dios pone un mensaje en tu corazón. El mensaje [música] en tu corazón es creerle al Dios de gracia, creerle al Dios de misericordia, decirle a la gente, escúchame bien, escúchame [música] bien. ¿Sabes lo que lo que te iba a decir? La mayoría de de los religiosos, de esta religión, de la otra religión, ¿sabes lo que creen de Dios? que [música] Dios está enojado con ellos, que Dios es su enemigo y vos le vas a decir, "Oh, no. Te vengo a introducir al camino de la de la ¿qué? De la paz con Dios. Podés hoy
podés tener paz con Dios. ¿Recibís esta palabra? Porque escúchame, no se la puedo decir a otra gente, hoy te tengo en frente a vos [música] y yo represento a una generación que ya oró y que ya intercedió y que ya se peló las rodillas [música] en en en piso de cemento, en una fábrica de flan, los viejitos que oraban, nosotros teníamos reuniones [música] cultos el sábado a la noche, el domingo, el el miércoles a la noche estudio bíblico, pero el lunes culto de oración y el jueves cultos de oración en las diferentes casas. Teníamos casi
cultos todos los días, pero dos reuniones de culto. Y sabes qué, [música] orando y orando y orando. Escúchame bien, Dios escuchó esa oración. Y cuando esos viejos estaban orando, Dios te veía a vos hoy acá, te veía y Dios decía, "No, [música] yo ya tengo, yo las tengo preparado." Esta es la generación de gracia que le va a hablar a la gente de la paz de Dios, que todos pueden tener acceso a tener paz [música] con Dios por la entrañable misericordia de Dios para que conozca que sean salvos para el perdón de sus pecados. Amén.
[aplausos] La última cosa que te quiero decir, cuando hay un cambio generacional, Esta palabra siempre surge. Esta palabra, yo me acuerdo que se habló a generaciones de jóvenes en la década de los 60 y se le habló a a la generación de jóvenes en la década de los 70 y los 80 y los 90. Se siempre cuando se levantaba una generación joven, esta palabra siempre se declaraba. Pero escúchame, escúchame, escúchame. Yo creo que ustedes son diferentes porque los [música] que nos los que Escuchamos estas palabras proféticas a los jóvenes no le creímos al Señor, le
creímos a media. [música] Ustedes no le van a creer a medias. Ustedes van a creer 100% en el nombre de Jesús. [música] Le van a decir, "Señor, gracias porque me elegiste a mí para nacer en este siglo. Gracias porque me hiciste nacer en [música] esta en este tiempo. Gracias porque nací en esta década. Gracias, Señor, porque estoy en este lugar. Gracias, Señor, porque estoy En esta ciudad. Gracias, Señor, porque me pusiste en esta familia. Gracias, Señor, porque me pusiste en este barrio. Gracias, Señor, porque me pusiste en el lugar adecuado, en el lugar perfecto. Gracias
porque hay una asignación sobre mi vida. Gracias porque ahora sé lo que tengo que hablar. Primeramente voy a Yo quiero que me conozcas, Señor, delante de Dios. Yo quiero tener una relación contigo para que tú me conozcas y yo te quiero conocer. Quiero ser grande Delante de Dios. Aleluya. No me importa que me conozca la gente. No me importa que me conozca nadie. Yo quiero que tú me conozcas. Yo quiero que el cielo me conozca. Aleluya. Y Señor, ahora yo voy a esperar hasta el día de mi manifestación. Solamente tú conoces el día de mi
manifestación. No me voy a apurar. No voy a hacerme propaganda, Señor. No, no, no, no, no, no, no. No me voy a embriagar, no me voy a emborrachar con mi propio Ego, pero te voy a creer, Señor, porque me pusiste en esta tierra para anunciar la entrañable misericordia de Dios para salvación y perdón de los pecados, para meter a gente en el camino de la paz de Dios, para decirle a los pueblos, Dios es [música] el Dios de toda paz, de toda paz. Y él quiere tener paz con tu vida. Espíritu Santo, esta generación que
está siendo desafiada, sí, está siendo probada. Pero yo, Señor, creo que estos que están siendo probados en el desierto [música] saldrán probados. Su fe será probada, pero saldrán resplandeciendo como el oro refinado. Serán los predicadores, serán los maestros y serán los que se levantarán en casas de gobierno. Serán los que se van a levantar en empresas, serán los que se van a levantar en medios. Y Dios te va a dar gracia Sin hacerte propaganda. Dios te va a dar gracia para que tu voz sea oída, para que [música] tu nombre sea oído primeramente en el
cielo y después la tierra, en el nombre de Jesús. Y todos dicen, "Amén." Amén. [aplausos] Escúchame, chicos. Decirle, "Señor, yo le creo esta palabra." Decile, "Yo le creo." No le entiendo bien, pero le creo. [música] Escúchame. A Dios no hay que entenderlo. A Dios hay que creerle. Así decir, yo no lo entiendo, lo entiendo algo, pero yo, Señor, te creo. Gracias, Señor, porque me vas a usar. [música] Gracias, Señor, porque me conocés. Gracias, Señor, porque me destinaste para este tiempo. Me destinaste para este momento en la historia. Gracias, Señor. Soy la generación de la gracia.
Soy Juan, la generación de la gracia. [música] Gracias Espíritu Santo. Gracias Espíritu Santo. Amén y amén. Cerr tus ojos, por favor. [música] ¿Sabes lo que el Señor quiere de nuestras vidas? El Señor quiere que lo conozcamos a él y él te quiere conocer muy bien a vos. Porque él quiere que seas grande delante [música] de Dios. Grande delante de Dios. Para llegar a un lugar de ministerio. No, no, no, no, no. Hay que pasar es ese [música] proceso de ser grande delante de Dios. Yo te puedo asegurar que este es el corazón de Dios. Él
tú, él quiere que seas grande delante de él. Que el orgullo se ha destruido en tu corazón, [música] que el temor se ha destruido en tu corazón, que el apuro [música] se ha destruido en tu corazón, que el temor se ha destruido En el nombre de Jesús. En el nombre de Jesús, Espíritu Santo, yo declaro sobre esta generación esta noche tu gracia [música] sobre ellos, tu llamamiento sobre ellos. Gracias porque ellos son el fruto y el resultado de otras generaciones que han orado, generaciones que han intercedido, generaciones que han proclamado y declarado y profetizado. Ahora
estos van a llevar tu misericordia [música] y tu gracia y tu evangelio a luz para las [música] naciones. Esta nación hay muchas tinieblas, pero ellos son la luz que [música] brilla en esta nación en el nombre de Jesús. Amén. Y amén. Amén. Decile, "Yo te creo, Señor. Yo te creo." Decile, "Yo te creo, Señor. Yo te creo. Yo te creo, Señor. Yo te creo, Señor. Yo te creo, Señor. Yo te creo, Señor. Yo te creo, Señor. Yo te creo, Señor. Yo te creo, Señor. Yo te creo, Señor. Yo te Creo, Señor. Yo te creo que
soy escogido, Señor. Yo te creo que soy elegido. Yo te creo que estás haciendo, me estás preparando. Decilo, decilo. Yo te creo que me estás preparando. Yo te creo que me estás preparando. Yo te creo que me estás formando. Yo te creo, Señor, que me estás moldeando. Yo te creo que me estás enseñando. [música] Yo te creo, Señor. Yo te creo, Señor. Yo te creo, Señor. Yo te creo, Señor. Yo te creo que soy el fruto de oraciones. Yo Te creo que soy fruto de palabra profética. Yo te creo, Señor, de toda palabra profética que
ha salido de este púlpito, que Dios ha levantado una generación de gloria, una generación de avivamiento. Yo, Señor, te creo, Rey de Reyes, de tener que creer a la palabra que ha salido de este púlpito todas las semanas cuando se te declara sobre tu vida generación de gracia, generación de avivamiento, generación de poder, generación de unción. Créele al Señor. Créele que no es un mensaje. [música] Créele que este no es simplemente el pastor predicándote un mensaje. Créele que el Señor te está diciendo eso. [música] Créele que esta es la el resultado de todas generaciones que
han pasado. Creele al Señor. Creele al [música] Señor. Cre al Señor. Señor, gracias porque siento que estamos conectados [música] en una carrera, en un maratón. Creemos, Señor, que otros han corrido antes de [música] nosotros y ahora estamos corriendo la última parte de la carrera. [música] Creemos estás corriendo los últimos 100 met de la carrera. ¿Y sabe a quién Dios le deja la última parte de la carrera? [música] al mejor, al más rápido, Al de más fe. Mira qué mira qué confianza que te [música] tiene Dios. Te está dando la última parte del maratón. Aleluya. Una
generación que le prepare el camino al Señor. [música] Una generación que le prepare el camino a la venida del Señor. Espíritu Santo, te pido que [música] simplemente reveles esta palabra cada corazón. cada joven, a estos chicos y estas chicas, Espíritu Santo, a los padres que le sigan creyendo [música] a Dios por su generación que viene, por la herencia que viene, en el nombre de Jesús. Amén. [música] Y amén y amén. Levante las manos. Vamos a adorar al Señor. Vamos a adorar al Señor. [música] [música] Desenas [música] Y cada vez más porque importa [música] que crezca.
Estoy preparando, estoy [música] preparando el camino, [música] las venas y [música] cada vez más vino yendo, porque [música] importa que crezca. Gracias. invitas En [música] el estar. Yo no soy digno de desatar sus sandallas [música] y mi vida en él está. Y yo [música] camino con la certeza de que volverá. Y es [música] tu por que estoy mi vida [música] y perdendo todo con amor y con alegría [música] y dueño de mis día. Y es [música] el poder que estoy gastando mi vida [música] y perdido todo por amor y con alegría el dueño de mis
días. [música] Estoy preparando el camino, [música] enderezando las veredas [música] y cada vez más [música] porque importa que [música] en él está. Yo no soy digno de desatar. [música] Jesús andará y mi vida [música] entera en él está. Y yo camino con la certeza [música] de que volverá y ser [música] y por que estoy gastando [música] mi vida Y perdiendo todo por amor y [música] con alegría de mi vida. Así es. [música] Y poder que estoy mi vida todo [música] por amor y con alegría. [música] Y él volverá. [música] Es soberano en poder y volverá.
[música] Y el gobierno iglesia Y [música] te traerá en sus manos la recompensa que volverá [música] y soberano en poder volverá. Y el gobierno [música] en él está feos [música] recogerá y volverá [música] y soberano el poder que te [música] leviero en esta Traerá en sus manos. recompensa [música] y vencer. Poder que soy has dado mi vida. [música] por ahora y con alegría de mi sía [música] y ser el poder [música] que estoy gastando mi vida [música] todo por ahora con alegría [música] de y él volverá. Soberano [música] en poder volverá [música] y el gobierno
promesa y verá que traerá en sus [música] manos su recompensa le volverá. Soberano poder será y el que [música] está Traerá de sus manos su recompensa que volverá. [música] Soberano [música] está suasá [música] en sus manos tu recompensa y es por el que estoy gastando mi vidai perdiendo [música] endo todo por amor y con alegría, Dueño de mis días. Y es [música] por el que estoy gastando mi vida. Todo [música] por amor, todo por amor y con alegría, [música] dueño de misías. Y hemos visto la gloria de Dios en la sangre que [música] derramó. Resplandece
la gloria de Dios en Jesús. Aleluya. [música] Y hemos visto la gloria de Dios en la [música] sangre que derramó y resplandece la gloria de Dios en Jesús y aleluya. [música] Hemos visto la gloria de Dios y en la sangre que derramó resplandece la gloria de Dios en Jesús [música] y aleluya. Y hemos visto la gloria de Dios y esta sangre [música] que derramamos y resplandece la gloria de Dios en Jesús. Aleluya [música] aleluya. [música] Aleluya. Aleluya. Y aleluya. [música] Y aleluya. [música] Aleluya. Por eso Dios [música] lo exaltó, le dio promesó de todo y
ante [música] él se gozará. Toda lengua glorirá. [música] Jesucristo es el Señor. Jesucristo es el Señor. Y amén. Y amén. [música] Y amén. Por eso Dios. Por eso Dios. Exaltó [música] y le dio nombre sobreante. Se [música] mostrará y toda lengua lo dirá. Y Jesucristo [música] es el Señor. Y Jesucristo es el [música] Señor. Y amén. Amén. Y amén. [música] Señor de nuestra vida, nuestro corazón. Gracias por la [música] gracia derramada sobre esta generación. Que seamos conocidos en tu presencia, que te podamos conocer y podamos preparar el camino para tu venida, Señor, en el nombre
de Jesús. Amén y amén. Gloria a Dios. Qué tremenda palabra. Nos vamos llenos de la palabra del Señor. Amén. Dios los bendiga. Recuerden, miércoles varones, jueves, Mujeres, 19 horas aquí en la iglesia. Amén. Nos despedimos con una alabanza adorando a nuestro Dios. [música] Gracias a tu colaboración pudimos llevar adelante la misión que Dios nos encomendó [música] como iglesia. Evangelizar, amar [música] y bendecir a las personas. Si quieres ofrendar, puedes hacerlo de [música] varias maneras, de forma presencial. Entregando [música] un sobre de ofrenda en Ciudad de La Paz 23:30 de lunes a [música] viernes de 10
a 18 horas. También podés hacerlo de manera rápida [música] y segura en la web www.receses.com.ar. Ingresando la sección ofrendar encontrarás las diferentes formas en que [música] podés colaborar. Podés hacerlo mediante Mercado Pago o por Transferencia Bancaria. Si lo haces por Mercado Pago, [música] puedes hacer clic en ofrendar ahora o escanear el código QR desde la aplicación de Mercado Pago. [música] Si es por transferencia bancaria, en la web encontrarás todos los datos necesarios para poder hacerlo [música] desde tu banco. Gracias por tu colaboración, dijo Jesús. Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis
hermanos, [música] aún por el más pequeño, lo hicieron por Mí. Oh. [música] Oh. [música] [música] [música] [música] [música] [música] [música] [música] [música] [música] El BX no es solo un colegio, es mi segunda casa. Acá aprendí que equivocarse [música] no es perder, es crecer, que la amistad es más que un recreo [música] y que los valores no se leen, se viven. En estas aulas descubrí mi voz, me desafiaron, me impulsaron, [música] me enseñaron a mirar más alto y sobre todo amar con el amor de Dios. No solo me prepararon para rendir materias, me Enseñaron [música] a
vivir con fe, con esfuerzo y con valores que me guían día a día. Porque ser bilingüe abre puertas, pero tener [música] principios me da dirección. Cada proyecto, cada salida, cada compromiso me formaron para lo que viene. Hoy puedo decirlo fuerte. Soy Vax y el Bx [música] siempre va a ser parte de mí. [música] Oh oh oh oh [música] [música] Yo soy Yo soy [música] yo soy yo soy yo soy yo soy bax [música] nos levantamos como esa misma generación. Jóvenes que no se conforman, jóvenes que arden, jóvenes que [música] saben que Jesús es el camino,
la verdad y la vida. No estamos aquí por costumbre ni por tradición. Estamos [música] aquí porque hemos decidido seguir el camino que transforma, que enciende, que trae avivamiento. [música] Vino el tiempo que se levanten nuevos obreros, nuevas personas llenas del Espíritu Santo. Van a fluir más la unción en esta generación y nadie y [música] nadaer a esta generación. Dios sigue anhelando despertar un avivamiento [música] en su Iglesia. La solución para el mundo es un mover del Espíritu Santo que destruya toda obra de maldad. [música] [música] La tierra llama, llama, [música] llama y al final queremos
[música] ver a Jesús descender. [música] La tierra clama, La tierra [música] clama. Esa intencionalidad de acercarte al fuego cambiará [música] tu vida para siempre. [música]