mi esposa se volvió drogadicta y abandonó a nuestras hijas por su Dealer años después regresa pero es demasiado tarde nunca pensé que mi vida tomaría el rumbo que tomó mi esposa Laura era mi todo era todo la madre de mis hijas mi compañera y mi razón de levantarme cada mañana teníamos una vida juntos que desde afuera parecía perfecta yo era ingeniero ella era profesora de primaria Teníamos dos hijas preciosas Sofía y Camila vivíamos en una casa pequeña pero acogedora los fines de semana Los pasábamos en el parque o en casa riéndonos mientras las niñas jugaban
en el jardín me sentí afortunado no solo porque la vida parecía estar funcionando a nuestro favor sino porque Laura con su carácter dulce y esa sonrisa que podía iluminar cualquier habitación era el centro de todo pero eso era antes de que las cosas cambiaran antes de que esa mujer alegre que amaba se convirtiera en una sombra un fantasma un reflejo roto de lo que alguna vez fue todo empezó Poco después del nacimiento de nuestra segunda hija Camila Laura siempre había sido fuerte pero Noté que empezó a quejarse de cansancio que no dormía bien Es normal
me decía a mí mismo ser madre de dos pequeñas No es fácil pero no era solo el cansancio un día ella me habló de un terapeuta alternativo que le recomendó una amiga y Aunque al principio me sonó raro quise creer que solo estaba buscando una manera de lidiar con su ansiedad nunca pensé que esa decisión esa pequeña puerta que abrió a lo desconocido nos arrastraría a un abismo lo que nunca supe es que ese terapeuta era Raúl un tipo que no era más que un Traficante de drogas pero Laura no lo veía así él era
su salvación la persona que le daba lo que según ella necesitaba para sentirse mejor las primeras semanas fueron casi imperceptibles Laura estaba más relajada casi demasiado Tranquila como si hubiera encontrado la fórmula mágica para desconectar del mundo y yo como un tonto no me di cuenta recuerdo un día en particular Sofía tenía Apenas cuatro años y Camila era una bebé habíamos organizado un picnic en el parque Laura estaba ausente sentada en una manta mirando hacia el Horizonte perdida en sus pensamientos ni siquiera se dio cuenta de que Sofía estaba llamándola para que la ayudara a
volar una Cometa fue en ese momento cuando me di cuenta de que algo Andaba mal no era solo el cansancio era algo más profundo algo que la estaba consumiendo le pregunté si todo estaba bien y me respondió con esa sonrisa vacía forzada que empezó a usar más a menudo Solo estoy cansada me decía pero el cansancio no podía explicar porque su risa había desaparecido porque se quedaba despierta hasta altas horas de la noche o porque las cuentas bancarias comenzaron a mostrar movimientos extraños una noche mientras yo estaba acostando a las niñas escuché su celular vibrar
una y otra vez miré la pantalla Raúl Raúl no conocía a nadie con ese nombre le pregunté quién era y ella me respondió con evasivas diciendo que era un amigo Que conoció en una clase de yoga algo no cuadraba pero quise creerle quise creer que todo era solo una fase estúpido de mí verdad Pero la realidad me golpeó de frente un par de semanas después llegué a casa un viernes por la tarde y encontré el salón hecho un desastre los juguetes de las niñas estaban esparcidos por todas partes las luces apagadas y Laura no estaba
las niñas gracias a Dios estaban a salvo en casa de mi suegra pero Laura había desaparecido no contestaba el teléfono no dejó una nota nada mi mente se llenó de preguntas le había pasado algo había tenido un accidente pasé la noche entera llamando hospitales a la policía buscando por todas partes al día siguiente cuando por fin logré localizarla me di cuenta de que el verdadero problema era mucho peor de lo que jamás hubiera imaginado Laura no había tenido un accidente ella se había ido voluntariamente y no lo hizo sola me enteré a través de uno
de sus amigos que había estado viéndose con Raúl el mismo Raúl que no era más que su Dealer había abandonado a sus hijas a nuestras hijas y lo había hecho para estar con él para perderse en un mundo de drogas y descontrol los siguientes meses fueron una pesadilla intenté mantener la fachada de una vida normal para Sofía y Camila pero la ausencia de su madre era imposible de ignorar cada día las preguntas dolían más Dónde está mamá me preguntaba Sofía con esos ojos grandes y llenos de inocencia Y yo sin saber qué decir les inventaba
historias mamá está trabajando mucho les decía pronto volverá Pero cómo explicarles que su madre las había por las drogas que había elegido una vida con su Dealer en lugar de su familia el tiempo pasó Laura se fue hundiendo más y más en su adicción de vez en cuando recibía noticias de ella a través de terceros sabía que seguía con Raúl que se había metido en líos con la policía que estaba irreconocible pero nunca intentó contactarnos ni a mí ni a las niñas en mi mente ella estaba muerta para mí ya no existía pero la vida
no se detiene verdad las niñas crecieron Sofía empezó la escuela y Camila pronto siguió sus pasos yo aprendí a ser madre y padre a la vez aunque hubo muchas noches en las que me encerraba en el baño y lloraba en silencio nunca les mostré mi dolor porque sabía que eso las lastimaría más traté de ser fuerte por ellas pasaron cinco largos años y justo cuando pensé que había dejado atrás a Laura ella regresó una tarde lluviosa mientras recogía a las niñas de la escuela Recibí una llamada era la policía me dijeron que habían encontrado a
Laura estaba en un hospital tras haber sufrido una sobredosis Por qué me llamaban a mí ella ya no era mi esposa yo ya no era responsable de ella decidí no ir al hospital pero al día siguiente apareció en mi puerta no sé cómo me encontró no sé cómo tuvo el valor de mirarme a los ojos después de todo lo que había hecho pero ahí estaba una mujer demacrada con los ojos apagados la piel pálida y una tristeza tan profunda que casi parecía estar cargando el peso del mundo en sus hombros lloraba me rogó que la
dejara ver a las niñas decía que había cambiado que había estado en rehabilitación que Raúl la había dejado que estaba limpia pero en ese momento algo en mí se rompió no era solo el rencor era la certeza de que ya no había vuelta atrás ella no se había ido solo de mi vida se había ido del corazón son de sus hijas Sofía que ahora tenía 10 años salió de su habitación cuando escuchó el ruido en la puerta al ver a su madre se quedó paralizada la miró durante unos segundos y luego se dio la vuelta
regresando a su cuarto sin decir una palabra Camila ni siquiera salió Laura intentó entrar suplicando que la dejara explicarse que le diera otra oportunidad pero ya era demasiado tarde las niñas no querían escuchar yo ya no quería escuchar después de lo que parecieron horas de súplicas y lágrimas le dije que se fuera y lo hizo desapareció por última vez pasaron unos meses y pensé que ese capítulo de nuestras vidas finalmente había terminado pero me equivoqué una noche mientras cenábamos recibí otra llamada esta vez no era la policía era un abogado Laura había sido arrestada junto
a Raúl y estaban siendo acusados de tráfico de drogas a gran escala no solo eso habían estado operando una red que involucraba a menores llevando a jóvenes a la adicción mi estómago se revolvió al pensar en lo bajo que había caído el día que se dictó su sentencia llevé a las niñas conmigo no para que vieran a su madre en el peor momento de su vida sino para que comprendieran algo que yo había tardado en aprender a veces incluso las personas que más amamos pueden fallarnos Laura fue condenada a 15 años de prisión nunca nos
miró durante el juicio Nunca nos dijo adiós y así todo terminó mis hijas crecieron fuertes a pesar del dolor Ahora son adolescentes Y aunque hemos tenido nuestras dificultades somos una familia unida aprendimos a vivir sin Laura a seguir adelante aunque el vacío que dejó nunca se llenará completamente pero lo que más me duele es pensar en lo que pudo haber sido Laura tenía una vida perfecta tenía una familia que la amaba y lo tiró todo por la borda por una adicción por una vida que Nunca debió elegir y ahora es demasiado tarde para cambiar nada