[Música] Mi nombre es Mateo y cuando Esto ocurrió tenía 14 años era el verano de 2002 y mi madre y yo habíamos planeado un viaje por varios pueblos del Estado de Veracruz mi madre Carmen siempre había sido una mujer curiosa y aventurera y decidió que esa vez explorar los rincones más ocultos del Estado desde las montañas hasta las playas ese verano nos subimos a nuestro coche y comenzamos la Aventura La primera parada era en un pequeño pueblo llamado shico conocido por sus hermosas cascadas y su exuberante vegetación mi tarea como copiloto era ir señalando en
el mapa los lugares donde pararías mientras mi madre conducía y me contaba historias de los sitios que visitarías sin embargo la noche antes de partir tuve una pesadilla que me dejó profundamente inquieto Soñé que estaba en un campo oscuro y detrás de mí escuchaba el sonido de pasos acercándose al girar vi a un hombre vestido completamente de negro que me ofrecía una bolsa de monedas de oro cuando la rechacé su rostro se volvió amenazante y comenzó a asfixiarme me desperté gritando y para mi horror descubrí que mi cama estaba en en medio de la sala
algo que no podía explicarme el miedo se apoderó de mí pero traté de calmarme y no darle importancia durante el viaje no podía dejar de pensar en La pesadilla de la noche anterior cada vez que cerraba los ojos veía al hombre de negro y sentía de nuevo sus manos apretando mi cuello no quería preocupar a mi madre así que decidí no contarle nada convencido de que solo había sido un mal sueño nuestro trayecto hacia chico fue tranquilo lleno de risas y conversaciones sobre los lugares que visitarías sin embargo a medida que nos acercábamos al pueblo
una sensación de incomodidad comenzó a instalarse en mí sentía como si algo me estuviera observando algo que no podía ver pero que sabía que estaba allí traté de ignorarlo enfocándome en el paisaje verde y montañoso que nos rodeaba esa noche después de llegar a la casa de los amigos de mi madre Me acosté esperando que el cansancio del día me ayudara a dormir a dormir sin problemas sin embargo La pesadilla volvió a perseguirme esta vez el hombre de negro no solo me ofrecía las monedas sino que insistía en que las tomara acercándose cada vez más
susurrando que no tenía elección me desperté de repente sudando frío y con la certeza de que algo realmente malo estaba a punto de suceder a la mañana siguiente intenté sacudirme el malestar de La pesadilla y disfrutar del día chico era un lugar hermoso con calles empedradas y rodeado de naturaleza mi madre estaba emocionada por explorar las cascadas y probar la comida local Así que decidimos salir temprano para aprovechar al máximo el día sin embargo mientras caminábamos por las calles del pueblo no pude evitar sentir una presencia extraña como si alguien nos estuviera siguiendo cerca del
mediodía mientras mi madre compraba algunas artesanías en un mercado local me alejé un poco para explorar por mi cuenta Fue entonces cuando lo vi de pie al otro lado de la calle había un hombre vestido completamente de negro con un sombrero que le cubría gran parte del rostro Mi corazón se aceleró al instante era el mismo hombre de mis pesadillas me quedé paralizado incapaz de moverme Mientras él simplemente me me miraba fijamente sin decir una palabra cuando finalmente logré romper el hechizo de su mirada me di la vuelta y corrí de regreso hacia donde estaba
mi madre no le conté lo que había visto no quería asustarla pero el miedo seguía latente en mí sentía que el hombre de negro no era solo una figura en mis sueños sino que de alguna manera había cruzado al mundo real y ahora estaba siguiéndome esperando el momento adecuado para hacerme daño esa noche nos quedamos en la casa de los amigos de mi madre una casona antigua que había sido renovada recientemente a pesar de la cálida bienvenida y las risas compartidas durante la cena no podía dejar de sentirme inquieto la imagen del hombre de negro
seguía persiguiéndome y cada sombra en la casa parecía tomar su forma traté de distraerme jugando con los hijos de los amigos de mi madre pero el miedo no me abandonaba más tarde cuando todos se preparaban para dormir mi ansiedad aumentó la casa a pesar de su renovada apariencia tenía un aire de antigüedad que me resultaba inquietante los largos pasillos y las habitaciones mal iluminadas solo contribuían a mi sensación de desasosiego cuando finalmente me acosté me asegurémonos sueños sin embargo esa noche el sueño fue aún más perturbador El hombre de negro no solo apareció en mi
sueño sino que esta vez me habló no puedes huir de mí dijo con una voz que resonaba en mi cabeza como un eco interminable lo que es tuyo es mío me desperté sudando frío con el corazón latiendo con fuerza sabía que lo que estaba ocurriendo no era normal y sentí que el peligro estaba cada vez más cerca amenazando con romper la fina línea entre mis pesadillas y la realidad al día siguiente después de una mañana tranquila explorando los alrededores los hijos de los amigos de mi madre junto con algunos niños locales me invitaron a unirme
a ellos en una aventura nocturna la propuesta era sencilla pero aterradora atravesar el pante princi durante la noche a pesar de mi creciente temor no quería parecer cobarde Así que acepté el reto junto con los demás cuando cayó la noche nos escabullir de la casa y nos dirigimos al panteón la luna llena iluminaba tenuemente Las lápidas y el ambiente era silencioso casi sobrecogedor mientras caminábamos entre las tumbas mi mente no dejaba de evocar imágenes del Hombre de negro cada sonido haía saltar y cada sombra parecía tomar su forma a medida que nos [Música] [Música] la
oscuridad y la única compañía era el eco de mis propios pensamientos mientras intentaba encontrar una manera de salir comencé a escuchar un ruido familiar el sonido de pasos lentos acercándose sabía que era él el hombre de negro El Terror me paralizó y en ese momento supe que no había escapatoria mientras permanecía en el fondo de la fosa el sonido de los pasos se hacía cada vez más cercano mi corazón l tía descontrolado y sentí que el aire se volvía más pesado como si la misma tierra estuviera conspirando para atraparme allí para siempre me pegué contra
la pared de la fosa tratando de hacerme lo más pequeño posible con la esperanza de que aquello que se acercaba no me Viera pero en el fondo sabía que era inútil sabía quién era finalmente lo vi la figura del Hombre de negro apareció en el borde de la iluminada por la luz pálida de la luna su rostro seguía cubierto en sombras pero sus ojos brillaban con un resplandor siniestro no dijo una palabra solo me miraba como si estuviera evaluando mi alma luego lentamente sacó una bolsa de monedas de oro La misma que había visto en
mis pesadillas y dejó caer un par de ellas dentro de la fosa Justo a mis pies el sonido metco pico de las monedas al chocar contra el suelo resonó en mis oídos como un estruendo me quedé congelado sin saber qué hacer todo mi ser me gritaba que no las tocara que huir era la única opción pero Atrapado como estaba no había escapatoria la figura del Hombre de negro no se movía solo seguía allí observándome con esos ojos penetrantes finalmente como un acto reflejo cerré los ojos y comencé a rezar en silencio esperando que alguien cualquiera
me rescatara de esta pesadilla después de lo que parecieron horas pero probablemente solo fueron unos minutos escuché voces a lo lejos eran los hijos de los amigos de mi madre que regresaban a buscarme preocupados por mi ausencia abrí los ojos y Para mi sorpresa El hombre de negro había desaparecido como si nunca hubiera estado allí sin embargo las monedas seguían en el suelo un recordatorio tangible de que todo lo que había visto era real gritando con todas mis fuerzas llamé a mis amigos quienes me encontraron rápidamente y me sacaron de la fosa pero mientras me
alejaban de allí no pude evitar mirar atrás esperando ver una sombra que se desvanecía en la oscuridad después de ser rescatado de la fosa regresamos apresuradamente a la casa de los amigos de mi madre mis manos temblaban y no podía dejar de mirar las Dos monedas de oro que había recogido del suelo no sabía Por qué las había guardado pero algo en mi interior me decía que no debía dejarlas atrás al llegar doña Teresa la cocinera de la casa nos recibió con preocupación al ver nuestras caras pálidas y asustadas esa noche Mientras todos intentaban tranquilizarme
me aparté del grupo y busqué a doña Teresa en la cocina le conté lo que había sucedido en el panteón y le mostré las monedas al verlas su rostro se tornó serio y pálido Esto no es un buen augurio muchacho me dijo en voz baja me contó la leyenda del Charro Negro un espíritu que ofrecía riquezas a cambio del alma de quien aceptara sus monedas doña Teresa me advirtió que esas monedas eran una maldición y que debía deshacerme de ellas cuanto antes con el corazón lleno de miedo decidí hacer lo que doña Teresa me había
dicho esa noche antes de dormir escondí las monedas bajo una piedra en el jardín esperando que con eso el mal se alejara de mí Sin embargo mientras me acostaba no podía dejar de sentir que algo oscuro y peligroso seguía acechando en las sombras esperando el momento adecuado para volver esa noche después de esconder las monedas en el jardín intenté dormir pero mi mente no dejaba de dar vueltas a pesar de estar físicamente agotado cada vez que cerraba los ojos veía el rostro sombrío del Charro Negro sus ojos brillando en la oscuridad vigilándome finalmente caí en
un sueño agitado donde el mismo escenario se repetía una y otra vez yo solo en el panteón con el sonido de sus pasos acercándose lentamente en mi sueño las monedas aparecían frente a mí relucientes bajo la luz de la luna como si me llamaran sentía una fuerza que me empujaba a recogerlas a tomar lo que El charro negro me había ofrecido pero cada vez que extendía la mano para agarrarlas algo me detenía una voz suave casi un susurro me advertía que si lo hacía estaría sellando mi destino desperté sobresaltado con el corazón latiendo desbocado y
el sudor cubriendo mi frente sabía que esos sueños no eran simples pesadillas eran advertencias al amanecer cuando el primer rayo de sol entró por la ventana decidí que no podía seguir así le conté todo a mi madre desde La pesadilla inicial hasta el encuentro en el panteón y las palabras de doña Teresa Aunque al principio pareció escéptica la seriedad en mi voz y el miedo en mis ojos la convencieron de que algo estaba realmente mal juntos fuimos al jardín para desenterrar las monedas y deshacernos de ellas de una vez por todas pero al llegar al
lugar donde las había escondido Mi corazón se hundió las monedas ya no estaban el descubrimiento de que las monedas habían desaparecido me llenó de un pánico profundo mi madre al ver mi reacción trató de calmarme sugiriendo que tal vez algún animal las había movido o que las habíamos enterrado en otro lugar sin embargo yo sabía que no era así Había algo más en juego algo que no podíamos entender decidimos Buscar alrededor del jardín removiendo la Tierra y las piedras pero no encontramos nada a medida que avanzaba la mañana la desesperación comenzó a apoderarse de mí
cada sombra cada ruido en la casa parecía cobrar vida como si El charro negro estuviera jugando con nosotros burlándose de nuestro intento de librarnos de su maldición mi madre aunque intentaba mantenerse firme no podía ocultar la preocupación en su rostro sabía que esto no era algo que pudiese ser resuelto con lógica o razón estábamos lidiando con algo mucho más oscuro y antiguo finalmente después de horas de búsqueda infructuosa doña Teresa se acercó a nosotros llevando una expresión seria y preocupada no es algo que se pueda resolver con simples acciones humanas dijo con voz solemne nos
explicó que si las monedas habían desaparecido significaba que El charro negro ya había tomado una decisión el espíritu había marcado a alguien en la casa y ahora más que nunca debíamos tener cuidado Nos ofreció realizar un ritual de protección esa misma noche esperando que fuera suficiente para mantener a raya al charro negro y evitar que cobrara su deuda esa noche doña Teresa comenzó a preparar un ritual sencillo en la sala principal de la casa colocó velas en cada esquina de la habitación y trazó un pequeño círculo de sal en el centro En lugar de hierbas
y cánticos en dialectos antiguos decidió que todos participá en el ritual con oraciones que conocíamos bien juntos nos arrodillamos alrededor del círculo de sal y comenzamos a rezar el padre nuestro repitiendo la oración una y otra vez mientras las llamas de las velas parpadeaban suavemente a medida que recitamos las oraciones sentí una extraña mezcla de alivio y temor por un lado la familiaridad de las palabras me daba un consuelo que no había sentido en días por otro no podía sacudirme la sensación de que que algo más poderoso estaba acechando en las sombras esperando el momento
oportuno para atacarnos mientras continuábamos rezando un viento suave recorrió la sala pero no apagó las velas doña Teresa con voz firme nos instaba a seguir orando recordándonos que la fe sería nuestra mejor protección de repente un golpe fuerte resonó en la puerta principal de la casa como si alguien estuviera tratando de entrar mi madre y yo nos miramos con horror mientras doña Teresa nos pidió que no dejáramos de rezar no abran la puerta pase lo que pase dijo con determinación El golpe Se repitió más fuerte Esta vez y luego escuchamos un sonido extraño profundo y
aterrador que venía del otro lado sabíamos que era él El charro negro había venido a reclamar lo que consideraba suyo y nuestra única esperanza era que nuestras oraciones fueran suficientes para mantenerlo alejado a medida que los golpes en la puerta se volvían más insistentes nuestras voces comenzaron a temblar pero seguimos rezando el sonido extraño y profundo que venía del otro lado parecía acercarse como si El charro negro estuviera decidido a entrar las velas parpadeaban con más fuerza y el aire en la habitación se sentía cada vez más pesado cargado de tensión y miedo doña Teresa
con la voz firme pero apremiante nos recordó que no podíamos detenernos es una prueba de nuestra fe dijo mientras sigamos rezando y manteniendo la fe él no podrá entrar Aunque sus palabras buscaban darnos valor la sensación de peligro era innegable cada golpe en la puerta resonaba en nuestros corazones y el miedo se apoderaba de mí como nunca antes sin embargo me aferré a las palabras de doña Teresa y continué rezando pidiendo protección con todo lo que tenía de repente el silencio los golpes cesaron y el sonido aterrador desapareció las velas dejaron de parpadear y se
estabilizaron llenando la sala con una luz tranquila no nos atrevimos a movernos durante unos minutos temerosos de que fuera solo un respiro temporal pero poco a poco la calma comenzó a regresar a la casa doña Teresa suspiró profundamente y nos dijo que podíamos bajar la guardia pero nos advirtió que el peligro aún no había pasado por completo Aunque habíamos superado esa prueba El charro negro seguía esperando y tendríamos que estar alertas en las próximas horas las horas pasaron lentamente Y ninguno de nosotros pudo dormir permanecimos juntos en la sala con las velas aún encendidas esperando
a que la luz del amanecer disipara las sombras que parecían haberse instalado en la casa finalmente cuando los primeros rayos del sol entraron por las ventanas el ambiente pesado comenzó a desvanecerse llevándose consigo el miedo que había gobernado la noche doña Teresa exhausta pero aliviada nos dijo que el amanecer había logrado alejar al charro negro al menos por el momento sin embargo nos advirtió que debíamos seguir siendo cautelosos y mantener nuestra fe fuerte el mal no se va tan fácilmente dijo pero mientras Nos mantengamos firmes podremos enfrentarlo mi madre y yo decidimos que era hora
de dejar esa casa y regresar a nuestra vida normal Aunque sabíamos que nunca volveríamos a ser los mismos al dejar la casa de los amigos de mi madre no pude evitar mirar una última vez hacia atrás sabía que la experiencia que habíamos vivido nos acompañaría siempre como una sombra al acecho en los rincones de nuestra memoria aquel encuentro con El charro negro había cambiado mi vida para siempre enseñándome que el mal existe pero que con fe y determinación podemos enfrentarlo Incluso en nuestras horas más oscuras con el paso del tiempo he aprendido a vivir con
las sombras que siempre me han acompañado desde aquella noche ahora como adulto sé que los malos espíritus vienen durante la noche para ponernos a prueba y que debemos estar siempre alertas porque el mal acecha en los rincones más oscuros esperando el momento adecuado para desafiar nuestra fe y nuestra fortaleza Espero que esta historia les haya gustado es un placer para mí compartir esos relatos con ustedes comparte este video con otras personas para que sigamos creciendo Y más relatos lleguen a más gente escríbeme sus experiencias y sus opiniones en los comentarios eso me ayuda a seguir
mejorando si el video les gustó por favor no duden en escribirse y darle me gusta Muchas gracias y un saludo nada cordiales a todos nos vemos hasta la próxima