Mi nombre es Rodrigo y lo que voy a contarles es algo que me sucedió hace algunos años hasta entonces siempre había sido bastante escéptico respecto a leyendas y cuentos de fantasmas pero aquella noche en el cañón cambió por completo mi forma de ver el mundo todo comenzó como una salida divertida entre amigos Un fin de semana de campamento pero lo que experimentamos esa noche sigue atormentándote de amigos y yo decidimos pasar un fin de semana acampando en El Cañón del pueblo es un lugar bastante apartado rodeado de montañas y un río que corre a lo
largo del cañón durante el día el lugar es precioso El sonido del agua el aire fresco y la tranquilidad lo hacían perfecto para desconectar sin embargo desde antes de salir algunos lugareños nos advirtieron que el cañón tenía una reputación extraña sobre todo de no hablaban de la leyenda de La Llorona de una mujer que según decían vagaba por el cañón llorando por sus hijos perdidos en el río pero como muchos jóvenes que se creen inmunes a esas cosas no les dimos importancia íbamos a divertirnos no asustarnos con cuentos viejos llegamos al lugar por la tarde
armamos nuestras tiendas de campaña y preparamos una fogata éramos seis mis amigos Daniel Andrés Raúl Marcela Mónica y yo la tarde pasó rápido entre risas comida y algunos tragos Cuando el sol comenzó a esconderse detrás de las montañas el ambiente se volvió un poco más frío pero todavía se sentía tranquilo hablamos de mil cosas e inevitablemente la conversación derivó hacia las historias locales Daniel el más escéptico de todos bromeaba sobre la llorona imitando su famoso Lamento con voz aguda y exagerada lo que provocó risas entre nosotros nadie en serio creía que algo pudiera pasar sin
embargo las risas comenzaron a apagarse cuando la noche avanzó alrededor de la medianoche el cañón estaba en completo silencio solo Se oía el leve susurro del río y el crujir ocasional de las ramas cuando el viento las movía el fuego de la fogata ya era solo brasas Y empezamos a sentir el frío más fuerte recuerdo que Marcela fue la primera en mencionarlo no sienten que está más frío de lo normal dijo mientras se arropaba con una chaqueta no le dimos mucha importancia al principio pensando que solo era la típica Brisa nocturna de las montañas pero
pronto todos sentimos lo mismo era un frío que calaba un cambio de de temperatura que no parecía natural estábamos a punto de apagar todo para irnos a las tiendas cuando escuché algo al principio fue un sonido lejano apenas perceptible como si el viento hubiera tomado forma de susurro pensé que era mi imaginación pero cuando miré a mis amigos vi que todos estaban atentos con la misma expresión que debía tener yo no era el viento era el eco de algo más lo escucharon preguntó Mónica en voz baja todos asentimos en silencio y en ese momento el
eco se hizo más claro era un llanto Un lamento suave casi como si alguien llorara en la distancia parecía provenir del río pero no estábamos seguros Daniel se puso de pie de inmediato con una expresión seria que pocas veces le había visto es solo el viento dijo intentando sonar despreocupado voy a revisar lo seguimos Aunque ninguno de nosotros se sentía cómodo con la idea Daniel caminó hacia la orilla del río con la linterna en mano y nosotros lo seguimos Aunque mantuvimos una distancia a medida que nos acercábamos el llanto se volvía más claro más definido
era la voz de una mujer llorando con una tristeza tan profunda que nos ponía los pelos de punta debe ser alguien que se perdió dijo Andrés tratando de encontrar una explicación lógica Aunque su tono revelaba su incertidumbre Cuando llegamos al río Daniel iluminó el agua con la linterna pero no había nada el llanto seguía allí tan cercano que parecía imposible que no viéramos a nadie en es ese momento algo en el aire cambió el frío se hizo aún más intenso y el viento dejó de soplar por completo El Cañón estaba en completo silencio salvo por
el sonido de aquel llanto que seguía resonando Fue entonces cuando la vimos cerca de la orilla a unos 10 Met de donde estábamos una figura se levantaba entre las sombras al principio pensé que era solo un reflejo en el agua o una ilusión creada por el miedo pero no era una mujer O al menos eso parecía estaba vestida con un largo vestido blanco desgastado que se movía suavemente como si flotara en el aire su cabello oscuro le cubría el rostro y su cabeza estaba inclinada hacia el agua el llanto venía de ella no pude moverme
ninguno de nosotros lo hizo estábamos paralizados observando esa figura con una mezcla de terror y desconcierto el llanto se hizo más fuerte más angustiante como si la tristeza que emanaba fuera a aplastarnos Y entonces de repente se detuvo la mujer levantó la cabeza lentamente Y aunque no pude ver su rostro con Claridad sentí que sus ojos estaban fijos en nosotros fue en ese instante cuando el miedo me invadió por completo era como si su mirada atravesara el aire envolviéndose en una oscuridad que no pertenecía a este mundo Daniel fue el primero en reaccionar gritó que
nos fuéramos y sin esperar más comenzó a correr de vuelta hacia el campamento corrimos Detrás de él sin mirar atrás sin detenernos hasta llegar a nuestras tiendas nos encerramos en ellas temblando tratando de entender qué habíamos visto nadie dijo nada el resto de la noche pero ninguno de nosotros durmió El eco de aquel llanto seguía resonando en mi mente y cada vez que cerraba los ojos veía la figura de esa mujer junto al río a la mañana siguiente recogimos todo y nos fuimos del cañón sin mencionar lo ocurrido no sabíamos qué decir ni cómo explicarlo
con el paso del tiempo he intentado convencerme de que lo que vimos fue solo una ilusión un juego de luces y Sombras pero algo dentro de mí sabe que lo que presenciamos fue real La leyenda de la llorona es más que un cuento a veces esas historias que parecen tan lejanas y fantasiosas tienen una verdad detrás una Verdad que es más aterradora de lo que jamás pude imaginar y ahora cada vez que escucho El sonido del viento por la noche no puedo evitar recordar el de ese llanto en el cañón