[Música] tenía 12 años y vivía con mis padres y el abuelo Beto y todo era normal en nuestras vidas vivíamos en el pequeño pueblo era el año 1996 y la mayoría de los hombres emigraban a los Estados Unidos O se iban a trabajar a la Ciudad de México pero eso no pasó con mi familia mi padre se quedó a trabajar el campo y mi abuelo no hacía nada nunca tuvo la iniciativa para salir a buscar nuevas oportunidades y arrastró a mi padre a vivir en ese pueblo ya que lo convenció de que era su responsabilidad
cuidarlo entonces todo continuó de manera normal pero cada vez más pobres era muy triste que muchas veces no tuviéramos ni para comer a pesar de trabajar arduas horas en el campo sinceramente parecía no valer la pena el cansancio mi madre se encargaba de las labores del hogar la comida y del cuidado del abuelo quien era un viejito que siempre se estaba quejando y haciendo bromas de mal gusto por las tardes A veces se iba a tomar caña con sus amigos en el centro del pueblo y muchas veces llegaba borracho y empezaba a hacer un escándalo
espantoso y no nos dejaba dormir a pesar de eso me llevaba bien con él me enseñaba a tocar la guitarra y siempre platicábamos mucho mis padres no lo entendían pero yo sí solo necesitaba atención quería que supieran que existiera y por eso hacía lo que hacía a veces me llevaba con sus amigos y mientras ellos tomaban yo me la pasaba jugando con otro niño Nieto de uno de los amigos de mi abuelo Beto siempre me decía que él merecía ser rico porque tenía el porte pero no el dinero y siempre repetía que nunca era tarde
aún estaba fuerte podía caminar bien no le dolía nada pero eso sí nunca nos ayudaba en el campo se limitaba a verlos trabajar cuando nos acompañaba y hasta decirnos que estábamos haciendo mal y regañarnos un día mi padre y yo llegamos a casa después de un largo día de trabajo teníamos la esperanza de una buena cosecha cansados entramos a nuestro hogar y encontramos que mi madre estaba muy espantada decía que no quería entrar a la cocina Pues el abuelo llevaba ahí varias horas hablando solo había trancado la puerta desde adentro y por más que ella
le hablaba y trataba de entrar no podía hacerlo pero eso no era lo que la había espantado sino que entre tantas palabrerías hablaba el viejo se escuchaba que le respondía lo que no podía ser Pues en esa casa Solo vivíamos mi papá mi mamá el abuelo y yo y en ningún momento había entrado a alguien más a la casa comenzamos a tocar la puerta de la cocina le decíamos al abuelo que abriera pero solo escuchábamos carcajadas Entonces mi padre fue por un machete y unas pinzas la puerta era de madera no quedaba de otra había
que derribarla tratamos de hacerlo pero por algún motivo no se podía era extraño entonces tuvimos que pensar en otra manera para entrar y la única opción que nos quedaba era entrar por el techo el cual era de Texas solo había que levantarlas y ya podríamos entrar yo me ofrecía subir Ya que mi padre Estaba muy cansado era mejor que se quedara con mi madre coloque una vieja escalera de madera sobre la pared y comencé a subir ya era prácticamente de noche Así que no se veía mucho y los árboles de la calle cubrían con sus
ramas partes del techo el viento las movía lo que hacía algo escalofriante estar ahí pero en fin tenía que entrar por el abuelo cuando quite la primera teja escuché como si algo saltara del techo a las ramas de los árboles luego cayera fuera de la casa y se fuera corriendo por el camino lo único que alcancé a ver de reojo fue algo parecido a una cabra en ese momento pensé que había sido mi imaginación y aunque si me dio algo de miedo decidí concentrarme en lo que estaba haciendo seguí quitando Tejas hasta que fue suficiente
y de un brinco me metí a la cocina el foco estaba prendido pero a simple vista no pude encontrar a nadie empecé a buscar y en una esquina tapado con una cobija estaba mi abuelo hecho bolita su sombrero de Palma le tapaba la cara solo Se le veía la barbilla Así que le di unas palmadas en el hombro y le dije que ya se levantara que ya era hora de cenar y que debía estar bien pues ya había asustado a mi madre solo me respondió con un quejido y yo pensé que quizá estaba borracho Así
que no le hice mucho caso y fui a ver porque no se podía abrir la puerta para mi sorpresa estaba entreabierta y al salir les hablé a mis padres Entonces cuando llegaron conmigo les dije que el abuelo estaba en la esquina pero de repente comenzaron a tocar la puerta de la calle mi padre me dijo que fuera a ver quién era mientras ellos prepararían algo de cenar y despertarían al viejo debo decir que para llegar a la puerta de la calle tenía que recorrer un pasillo ancho de unos seis metros de largo y nunca se
me había hecho tan difícil como En esa ocasión sentía muchos escalofríos pero cuando llegué a la puerta y pregunté quién era la respuesta me congeló la sangre pues lo que me dijeron Me congeló la sangre era la voz del abuelo que me decía que le abriera que tenía mucho frío allá afuera me acerqué a una rendija que daba hacia la calle y con temor pude ver que efectivamente era mi abuelo el que estaba parado ahí afuera Entonces le abrí se metió a la casa como si nada Solo que le faltaba su sombrero mientras caminábamos a
la cocina le pregunté si lo había perdido a lo que respondió que sí que lo había perdido en una apuesta yo le pregunté con quién había perdido la apuesta y el solo me dijo que había jugado con un jinete que se encontró en el cerro pero en ese momento lo que más me preocupaba era saber quién estaba bajo la cobija en la cocina Así que le dije al abuelo que fuéramos rápido hacia allá solo para toparnos con mi madre y mi padre hincados en el piso rezando el rosario completamente aterrorizados les hablé por un rato
pero no reaccionaban Entonces mi abuelo abrazó a mi padre y lo sacudió hasta que pudo entrar en razón rápidamente le pregunté que había pasado a lo que atemorizado respondió que mi mamá y el habían entrado a la cocina y que ella iba a ponerse a preparar algo para comer entonces él fue a ver que tenía su padre y Cuando levantó la cobija que lo tapaba salió un hombre descarnado que se fue por el agujero que yo había hecho en las Tejas no sin antes mirarlos fijamente con una sonrisa aterradora Cuando mi padre terminó de hablar
Yo comencé a temblar Y el abuelo solo comenzó a preocuparse y a decir que seguramente había sido algún ladrón y que debíamos tener cuidado Aunque en realidad no había mucho que un ladrón pudiera quitarnos pues éramos muy pobres esa noche mi padre y mi madre se fueron a su cuarto ni siquiera cenaron yo me quedé con mi abuelo a tapar el agujero del techo de la cocina también buscamos intrusos por toda la casa pero no encontramos a nadie le pregunté a mi abuelo sobre su encuentro con el jinete y me contó que mientras regresaba a
casa por un camino rocoso alguien dijo su nombre y cuando volteó vio a un hombre vestido de negro en un caballo le pregunté que si no le había dado miedo y me dijo que no porque el jinete le dijo que hicieran La Apuesta y que si mi abuelo ganaba obtendría mucho dinero y si perdía le quitaría el sombrero ya no le pregunté más porque no quería tener más miedo del que ya tenía aquella noche me costó dormir pues escuchaba que alguien estaba caminando en el techo y escuchaba carcajadas afuera de la casa al día siguiente
el ambiente era tenso la casa estaba muy fría y mi madre se negó a quedarse sola en el lugar ese día fue con nosotros al campo y fue entonces que le preguntamos al abuelo si quería ir con nosotros pero dijo que no que tenía otro asunto que atender no le insistimos más y después de un arduo día de trabajo Llegó la tarde y regresamos a casa Todo estaba relativamente en paz solo faltaba el viejo que no llegaba pasaron las horas y mis padres se fueron a dormir yo me quedé esperando al abuelo en el pasillo
me envolví en una cobija y me quedé dormido sin darme cuenta después de un rato sentí que alguien me movía era el viejo que trataba de despertarme me talle los ojos y le pregunté la hora me dijo que eran las 2 de la mañana Pero había algo raro en él parecía nervioso y en vez de meternos a dormir Me dijo que lo acompañara que tenía que hablar con alguien pero no quería ir solo la verdad se puso muy necio esa vez no quise despertar a mis padres y pues terminé acompañándolo Aunque debo aceptar que tenía
mucho miedo era muy tarde y normalmente no salíamos a esa hora por nada del mundo pero no tenía más opción que acompañarlos porque cuando se ponían necio era capaz de despertar a todos y hacer un escándalo Así que lo Acompañé en eso comenzamos a caminar y a caminar por mucho tiempo yo ya estaba cansado cuando íbamos a la mitad del pueblo y le dije a mi abuelo que mejor regresáramos que ya debían ser como las tres de la mañana pero el viejo ni me contestaba era como si mi opinión no le importara después de lo
que calculo fue una hora nos encontrábamos fuera del pueblo le cuestioné el porqué pero solo me dijo que me callara que el jinete nos esperaría para darnos algo bueno que nos convenía tomamos la Vereda que daba a un lugar llamado Cañada Donde había varias piedras encimadas que simulaban una torre Cuando llegamos a dicho lugar Todo estaba en silencio no parecía que hubiera otra persona por ahí cuando de pronto sentí un mareo muy fuerte caí al piso y no me podía mover creí que me desmayaría pero no pues simplemente no podía moverme y como caí boca
abajo solo podía ver un poco frente a mí pero lo curioso fue que mi abuelo seguía en pie y no hacía nada para ayudarme de la nada comenzó a hablar no entendía bien lo que decía solo algo de un dinero pero si había alguien que le respondía era una voz desconocida la voz de un hombre sentía mucho miedo y mucho frío estando ahí tirado en el piso y como pude traté de voltear hacia un lado lo que me fue muy difícil no solo porque no me podía mover sino también porque tenía pánico entonces vi las
patas de un caballo que estaban Ardiendo en llamas sin embargo lo que terminó de asustarme fue que la persona sobre el caballo le dijo a mi abuelo que le diera al muchacho y que ya quedarían a mano en ese momento el miedo y la desesperación no me dejaron seguir escuchando solo quería huir de ahí en eso estaba cuando pude ver como el caballo se alejaba y poco a poco se podía apreciar mejor Quién era ese sujeto pronto llegué a una conclusión de que estaba viendo al charro negro una leyenda de la que se hablaba mucho
en el pueblo mucha gente decía haberlo visto Y la verdad yo no creía en eso hasta ese día se decía que El charro negro era un espíritu maligno o un demonio que tenía la capacidad de controlar a los caballos y causar terror en aquellos que se encontraban en su camino y que incluso hacía tratos o apuestas a cambio de almas se le atribuían poderes sobrenaturales como el de desaparecer y aparecer repentinamente así como el de producir vientos fuertes y tormentas después de unos minutos cuando ya nos hallábamos solos mi abuelo y yo pude lentamente ponerme
de pie y cuando quise cuestionarle lo que había pasado solo me miró a los ojos y me dijo que no me preocupara que él iba a pagar esa deuda estaba demasiado enojado con él no podía creer que fuera a ofrecerme como sacrificio a un ente demoníaco pues que me hubiera llevado con engaños hasta allá y me haya hecho presenciar ese horrible escenario esa madrugada pude notar que algo cambió dentro de él al día siguiente me preparé para ir a trabajar al campo pero mi padre me llamó a la cocina ahí estaba en línea vuelo y
parecían estar molestos según me dijeron ya no haríamos el trabajo del campo pues mi abuelo misteriosamente había recibido un dinero una herencia de su padre y quería que lo usáramos para construir una nueva casa y poner algunos negocios mi padre no estaba de acuerdo pues le resultaba muy rara esa historia Además él sabía cómo era el viejo y directamente le preguntó si no había hecho un pacto con alguna cosa mala mi padre sabía que el abuelo creía en todo eso del ocultismo y le dejó Claro que no quería nada que fuera del mal yo le
conté a mi padre lo que había pasado por la madrugada y el se enojó terriblemente y se enojó con el mismo diciendo que era su culpa por no cuidarme bien pero le dije que no se preocupara pues no había pasado nada más grave y que lo mejor era que el abuelo se fuera de la casa para que no cayera alguna maldición sobre la familia y mi padre lo corrió completamente furioso por lo que había hecho Entonces mi abuelo se fue de la casa con mucho orgullo y según dijo no volvería Incluso se burló de nosotros
y dijo que ser como éramos no nos llevaría a nada que él quería compartir su fortuna con nosotros y ni siquiera le agradecíamos todos estábamos muy sentidos con él porque él sabía perfectamente que esas cosas no estaban bien que como siempre Favor con favor se paga y quién sabe que le iba a dar al charro negro para que su deuda quedara saldada los días pasaban y sin darnos cuenta pasó un año en el pueblo se hablaba de Beto que era mi abuelo de cómo compraba casas terrenos y animales se dio a conocer como el rico
de lugar un día me mandó a llamar a mí no me interesaba su dinero pero igual fui a verlo porque era mi abuelo era mi familia A pesar de todo después de todo antes nos llevábamos bien y siempre me preocupaba por él cuando llegué a su nueva casa no lo podía creer era una mansión de lujo pero vacía no había nadie más viviendo en ella solo él Entonces lo vi parecía más viejo de lo que era y daba la impresión de estar muy enfermo y aunque con dificultades aún podía caminar cuando me vio no perdió
el tiempo y me dijo que cuando él muriera a mí me tocaba llevar su Morralito entonces sacó un pequeño morral que colgaba de su cuello y ocultaba bajo una chamarra que siempre tenía puesta miró fijamente aquel morral y me dijo que ahí estaba todo su dinero con una mano sacó una Paca de billetes y quiso dar melos pero algo dentro de mí me hizo rechazarlos solo le dije que mejor me los guardara para después y me fui de ahí no les conté a mis padres que había ido a ver al abuelo porque sabía que me
regañarían Así que no dije nada los meses pasaron y yo iba a visitarlo de vez en cuando porque sentía lastimada por él estaba solo y enfermo su salud parecía peor hasta que llegó el día en que parecía que estaba a punto de morir me dijo que fuera por el padre de la iglesia que quería confesarse antes de partir y que no olvidara lo del morral en eso salí corriendo era de noche y los caminos estaban solos pues la gente Estaba en misa nocturna no sé cómo explicarlo pero durante todo el camino escuché el galopar de
un caballo como si me estuviera siguiendo pero por más que buscaba no había nadie llegué a la iglesia y la misa estaba por terminar los minutos se me hicieron eternos para que terminara pero después de un rato al fin pude hablar con el sacerdote quien rápidamente fue conmigo mientras caminábamos el relinchar y el golpear de las patas de un caballo se volvía a escuchar junto a nosotros pero tanto el sacerdote como yo no Vimos a nadie el incluso estaba asustado Y confundido pero sabía que un hombre moriría y debía confesarlo para que fuera con Dios
ya estábamos a unas cinco casas de la de mi abuelo cuando inesperadamente el alumbrado público del camino se apagó dejándolo casi completamente oscuro solo la luna iluminaba aquella fría noche y ahí esperándolo de entre el monte frente a la casa salió El charro negro haciendo relinchar a su caballo y moviendo su cabeza de lado a lado nos dio a entender que no podíamos pasar el sacerdote se puso a orar lo que parecía molestarle a aquel ser cuando de pronto comenzó a carcajearse y a tirar balazos al aire alejándose del lugar perdiéndose en el monte corrimos
a la casa pero cuando entramos a la habitación de mi abuelo ya era demasiado tarde ya había fallecido y me di cuenta de que mi padre estaba ahí seguramente mi abuelo lo había mandado a llamar y cuando nos acercamos a él escuché que el padre Dijo que El charro negro no lo había dejado arrepentirse cuando fueron los funerales nadie del pueblo fue a acompañar el ataúd de mi abuelo y en el entierro solo mi padre yo y el sacerdote estábamos presentes yo traía El Morralito en la mano y le dije al padre lo que me
había comentado mi abuelo antes de morir estaba a punto de colgarmelo al cuello cuando el sacerdote me lo arrebató lo volteó al revés y solo pude ver carbón lo aventó a la tumba y nos dijo que comenzáramos a echar tierra nos advirtió que aquel morral si nos daría dinero pero solo significaba seguir con la maldición después de eso todos los negocios de mi abuelo quebraron y nadie quería comprar sus propiedades ya que la sombra de la maldición siempre estaría presente la historia de mi abuelo y El charro negro se convirtió en una leyenda en el
pueblo y cada vez que alguien mencionaba su nombre un escalofrío recorría la espalda de todos los presentes y la noche siguiente al entierro tuve un sueño inquietante vi al charro negro Cabalgando por el pueblo riendo y sembrando el terror me desperté sudando y con el corazón acelerado desde entonces su presencia se hizo más fuerte en mi vida comencé a escuchar sus risas en la oscuridad de la noche y a sentir su mirada penetrante en cada Rincón decidí investigar más sobre El charro negro y descubrí que era un ser malévolo un espíritu maligno relacionado con el
mundo de los muertos y los pactos oscuros pues Su objetivo era seducir a las almas desprevenidas y llevarlas al Abismo mi abuelo sin darse cuenta había caído en sus garras y pagó un alto precio por ello Mi abuelo era un buen hombre pero la tentación le ganó y ni el dinero pudo hacerlo feliz relato escrito y adaptado por Liz rayón