C. Muy buenos días. ¿Dónde ve el micrófono? Buenos días. Buenos días. Buenos días, gente. Buenos días. Dios bendiga. Buenos días. Paz, amor y gracia sean sobre ti, sobre los tuyos en esta dulce mañana que aquí tenemos. Bienvenido a nuestra programación, tu programación también, matutina al despertar. Así que vamos a despertar a alguien y vamos también nosotros a despertar y vamos a ponernos a cuentas con Dios. Cuéntale a alguien que ya comenzamos, que ya arrancamos y estamos aquí transmitiendo en vivo a través de nuestro canal de YouTube, pastora Judith Girirón. Así que atención, atención, alerta a
todos los que se conectan, a todas disciplinada que están creando hábitos saludables, que están eh formando un nuevo estilo de lo que es su vida devocional. Y a buen tiempo, señores, a buen tiempo. Ahora que arranca una temporada nueva, un tiempo nuevo, usted puede decir, "Uf, estoy haciendo cambios y cosas nuevas. Porque usted no puede pretender tener ah resultados diferentes haciendo lo mismo. Dice una gran y verdadera frase por ahí. Entonces, para usted tener resultados diferentes, usted también tiene que hacer de su vida cosas diferentes. Así que estamos aquí y saludito. Vamos a bajar este
audio. Saluditos. Un saludito a todos los que se conectan, que están atentos a que arranquemos. Dios bendiga mucho. Dios bendiga a las naciones que se conectan y están pendientes. Hoy vamos a tener un hermoso tiempo como siempre, pero quiero que pongamos ahí nuestra bella disposición para clamar y orar y que el Señor sea manifestándose en este tiempo. Buenos días. Buenos días. Bendito el Señor. Hoy es nuestro episodio número ah nueve. Es nueve, ¿verdad? Ya está la cuenta. Vamos perdiendo. Usted sabe que uno se va poniendo, uno se va poniendo tuleco, decían en el tiempo de
en el tiempo de de la vejez de bueno, de eso allá. Pero estamos en nuestro episodio número nueve. Y en este nuestro episodio número nueve vamos a ver una una área más que conquistar. Y el área de hoy le digo de corazón que bendito el Señor, estoy expectante a ver que el Señor nos trae. Cuéntale a alguien, cuéntale a alguien que no se pierda porque ya estamos en vivo. Una cosa es ver este matutino luego y lu y otra es verlo de manera presencial. Bendigo la vida de las personas que están ahí, no por mi
bendición, sino por la bendición de Dios. Bendigo la entrada y la salida, tu levantarte y tu acostar, así como dice la palabra, que Jehová bendiga todos tus caminos. Y en esta en esta etapa linda en la que estamos entrenando nuestro cerebro, así que usted está entrenando su cerebro. Vamos a estar orando para luego estar eh escuchando qué el Señor tiene hoy para contarnos. Me place decirle que hoy eh en su presencia van a suceder cosas en tu vida si usted lo cree. Amén. Dios siempre tiene cosas sorprendentes para hacer con nosotros. Y así vamos a
orar. Vamos a orar. Y bendiciones a todos los que siguen conectándose en esta mañana que Dios nos regala. Bendito el Señor. Póngase en actitud ahí de oración. Si usted está acostado, no ahí no cierre los ojos que puede soñarse que estaba orando. Si quiere camine por la casa, arrodíllese, tome actitud de oración donde usted se desconecta con lo terrenal y se conecta con el Señor. Así que vamos a a estar en este tiempo hermoso eh orando. Gloria al Señor, Padre. Gracias en esta mañana y tenemos que comenzar con un acción de gracias. Un gracias, Señor.
Un gracias. Gracias por lo que estás haciendo en nuestras vidas. Gracias por lo que estás haciendo en cada oyente, Señor, en cada persona que se conecta ahora con o en la posteridad. Gracias porque es un porque eres un Dios que siempre estás trabajando, Señor. Tú siempre estás trabajando. Y como dice aquel aquel himno hermoso, aunque yo no pueda verte, yo sé que tú estás trabajando y en esta mañana sabemos que estás trabajando en nuestras vidas, Señor, y nosotros estamos arduamente comprometidos en este trabajo, en este embellecimiento por dentro, en el que involucra directamente a nuestro
amigo el Espíritu Santo. Y en nuestras fuerzas queremos ver cada día lo que estás haciendo. Hoy le damos la bienvenida a un día nuevo. Hoy le damos la bienvenida a una mañana nueva. Hoy le damos la bienvenida a este capítulo del día, Señor, que no hemos vivido y que queremos vivirlo en tu presencia. Queremos vivirlo en tu agenda, en tus planes. Aleluya. Qué lindo es nuestro Dios. Queremos andar bajo la dirección, Señor. Por tanto, enséñanos el camino por donde debemos andar. ya lo has mostrado. Jesús es el camino. Él es nuestro modelo. Eres Jesús, nuestro
nuestro modelo a seguir, nuestro guion a leer. Dios mío, Jesús, eres eres nuestro nuestro eres lo que tenemos que admirar, la persona favorita, nuestro héroe, nuestro salvador, nuestro redentor, nuestro restaurador, regenerador, nuestro rescatador. Eres eres, eres el que ha dado su vida por nosotros y has derramado toda tu sangre, toda toda la sangre por nuestras vidas y nuestros pecados. No hay, no hay. Y si hubiera una persona que tiene la sangre pura, la sangre justa que no existe, pero si hubiera su sangre no daría, no pasaría el tiempo, no traspasaría las eras, no traspasaría a
la eternidad, porque tú también, Señor Jesús, eres eterno, eres omnipotente, eres omnipresente, eres omnisciente, eres Dios. Y desde esta conocimiento estamos hoy dando acción de gracias, gracias, gracias porque a veces damos por sentado las cosas que has hecho en nuestras vidas y se nos olvida agradecer desde el punto que eso era imposible. Hoy entendemos que era imposible que estuviéramos aquí. Era imposible que habláramos de salvación, que oráramos directamente al Padre, que nos conectáramos con la trinidad hermosa, que viviéramos con Dios por dentro. Era imposible, no se podía, no nos los ganamos, no lo merecíamos, era
imposible. Y tu sacrificio, Jesús, lo ha hecho posible. Nos has dado un nuevo camino al Padre. una dirección. Qué lindo. No sé si puedes percibir que Dios está tratando con nuestra convicción, nuestra convicción. Dios eterno, Dios de gracia, Dios de favor y de misericordia. Órale al Señor y pon tu día en las manos de él. Te pedimos que venga tu reino, Señor. Venga a nosotros tu reino. Y aquí está la petición del Padre Nuestro que nos atraganta a muchos. No decirla, sino vivirla. Hágase tu voluntad. Hágase tu voluntad, Señor, aquí en la tierra como se
hace en el cielo. No solo en mi vida, aquí en la tierra, aquí en mi país, aquí en las naciones, como en el cielo. En el cielo no se objeta tu palabra, Señor. No se pone en duda tu palabra. No hay otra opinión. Es tu voluntad. Es tu voluntad. Oh, gracias, Señor, porque está trabajando tan lindo en nuestra mente y nuestra mente está siendo está renaciendo, está siendo transformada, regenerada, está siendo llena, llena de ti, de tu gloria, de tu gloria, Señor, de tu gloria. Y tu gloria es tu presencia. Y tu presencia habla de
tu carácter. Y tu carácter es amor, misericordia, eternidad. Todos, todopoderoso, todo lo puedes, lo sabes todo y estás en todo lugar. Eres inmutable, no cambias, Dios mío. No, no hay como tú. tus atributos de amor, tus atributos de gracia, de justicia, de favor nos impresionan. Y aquí, Señor, te damos gracias porque hoy nos estás salvando. Ayer nos salvaste, hoy nos estás salvando. La salvación es progresiva y continua. Hoy nos está salvando. Somos salvos porque hoy nos está salvando y queremos, Señor. Yo decido por ti, Jesús. Aleluya. Ora al Señor ahí y toma tu decisión hoy,
ahora por Jesús. Tal vez nunca lo has hecho, tal vez ya lo hiciste hace muchos años y permaneces en esa decisión eh de la fe, pero hoy, cada mañana es una decisión a tomar y a tomar en serio. Así que entrégale y dile, "Señor, yo hoy, hoy, hoy te entrego, hoy te entrego mi vida, Jesús, y hoy te acepto como mi Señor y Salvador. Hoy ratifico, hoy confirmo, hoy continúo en esta decisión que hace tantos años, Señor, tomé, pero vale cuando la ratifico cada mañana. Hoy tomo mi decisión por Jesús. Hoy decido vivir en Cristo.
Hoy decido andar en el camino que es Jesús y en su gracia para estar y andar ir camino al Padre. Hoy decido que el Espíritu Santo sea, aleluya, el restaurador, el regenerador de cada hábito, de cada pensamiento, de cada asentimiento, de toda esa parte interna del alma. Gracias, Espíritu lindo. Gracias, Señor. Gracias. Gracias. Aleluya. Sigue dándole gracias al Señor ahí y te invito a que pongas tus peticiones delante del Señor. Si quieres escribirla, puedes escribir tus peticiones, pero vamos a tomarnos este momentito y este tiempo para orar por las peticiones, por las peticiones que ahí
comiencen a colgar. Gloria al Señor. Oramos por cada petición. Cuelga tu petición. Déjanos tu petición. Bendito el Señor. Gloria al Señor. Oramos, oramos, oramos, oramos por cada familia ahí que se conecta. La familia Valencillo, la familia eh de Sonia, la familia Pacheco, la familia Victoriano, la familia Martínez, la familia García, Pichar eh Alcalaz, Quezada, eh la familia Orosco, la familia Brito, cada familia que se está conectando y está Ahí vamos a estar orando por esas familias para que la unidad se mantenga, para que haya dirección clara, para que haya un enfoque de lo de Dios.
Así que eh vamos a orar, vamos a orar por tu casa, vamos a orar por tu familia para si algún hogar está viviendo ahora momentos de conflicto, discordia, eh desánimo, eh situaciones, falta de perdón, vamos a orar para que el Señor en esta hora te dé la victoria y puedas entender que tu familia puedas decir como Josué, una de las gran conquistas de Josué es poder haber dicho, es haber dicho, "Yo y mi serviremos a Jehová. Una cosa es usted servir, otra es usted lograr que la fe que usted tiene también los suyos puedan andar
en esa fe. Así que vamos a estar orando. Gloria al Señor. Sí, vamos a estar orando también por nuestro muchachito, por nuestro hijito lindo, por Brando. Amén. Amén. El Dios que comenzó la obra es fiel en perfeccionarla y Dios está perfeccionando obra. Ahí todo el que está clamando por está clamando por un una vea. Vamos a estar orando. Vamos a estar orando por esas fechas específicas. Voy a estar orando por el día de hoy en tu vida, por el día 17. Ponga solamente el día que marca el día de una decisión. Usted pone el día
y vamos a estar orando. Usted pone fecha tal. Gloria al Señor. Oramos, Padre, presentando cada familia. Estoy orando, estoy orando. Cada familia, cada apellido que mencionamos y que ha de mencionarse y escribirse en este chat, en este tiempo. La familia Mejía también que se integra. En el nombre de Jesús, oramos por eh la vida de cada integrante de hogar. Estamos orando por las peticiones, Señor, que están ahí en cada corazón y aún escritas. Estamos orando por veredicto a favor, en el nombre de Jesús. Estamos orando por días marcados. Y Señor, yo oro para que en
tu calendario, Señor, eh se marque ese día. De hecho, eh veo cómo se marcan los días. Estamos creyendo que esos días serán días en los que tú vas a mostrar un favor y se va a levantar tu mano, Señor poderosa, conforme a lo que has ya desde dicho. Tú has estado y has hecho a favor nuestro cada cosa y cada detalle, pero estoy orando por días específicos, días claves, días de victoria, días de conquista. Estoy orando por días de conquista. Oro por el día de hoy en el nombre de Jesús. Hoy es un día de
conquista en el nombre de Jesús. 5 de diciembre, día de conquista. Oro por el 17 de diciembre, día de conquista. Oro, Señor, por cada día que está marcándose, aleluya, en esta hora, en cada corazón. Es un día de conquista, un día donde ya los enemigos ah habrán tenido que retroceder porque también vamos a exterminarlo para que no regrese nunca más todo lo que nos hizo retroceder, todo lo que nos hizo devolver, todo lo que nos hizo caer, están los enemigos siendo dominados, están siendo exterminados en nuestra alma, en nuestra mente, dentro de nuestra alma, en
nuestra voluntad dentro de nuestra alma, sentimientos y emociones Estamos, Señor, anunciando día de victoria. Estamos parados como el profeta Ezequiel que anunció vida a esos huesos secos cuando ya Israel no tenía esperanza, se estaba hablando de una visión de un gran ejército que se levantaría de nuevo. Estoy orando en esta hora por días marcados. Esa es la palabra. Marcados, días de victoria, días sobrenaturales, días, aleluya, días a favor, días a favor en el nombre de Jesús. Así que marca tu día y día a favores. Hay un día a favor de lo que Dios hay gente
que tiene necesidad de un día clave. Hay otros que eh tienen necesidad, no tienen específicamente un día, por decirlo así, pero Dios está marcando días específicos. días estratégicos, días de conquista, días de conquista. El Señor ha de entregarnos la victoria. Conquista de la salud, conquista del trabajo, conquista de las finanzas, conquista del hogar, conquista en el nombre de Jesús todo lo que se levantó, todo juicio que se levantó en contra conquista, a buena hora el Señor nos ha entregado a muy buena hora el Señor nos ha entregado el tema de conquista. Y decimos amén, porque
las promesas de Dios en Jesús, en Jesús son sí. Y nosotros decimos, amén. Amén. Gloria al Señor. Amén. Gente, vamos a entregar esta palabra. Esperamos en el Señor no ser muy extenso. Quiero buscar eh quiero estar pendiente con ustedes de esta palabra para hoy. Hoy nos corresponde, si usted ha hecho su lista, usted sabe que hoy vamos a estar derrocando el rey de Devil. Devir con B larga. deir y recordamos que estamos en conquista y que conquista es dominar, ganar. Conquista es ah tomar control, tomar el territorio. Bendito el Señor. Se ha metido una gloria
en cada hogar, en cada casa. Y usted tiene que también tener la conquista de Josué. Yo mi casa hay alguien que dice, "Yo quiero, aparte de que el Señor me ayude a conquistarme a mí mismo. Quiero la conquista hoy de mi casa. Quiero ganar mi casa para Cristo. Quiero que del Señor me entregue en las manos esta conquista y podamos decir como Josué, yo y mi casa, hay alguien que tiene anhelo de esa conquista. Es uno a uno, poco a poco, pero vamos en continuo trabajo. Bendito el Señor. Oh, bendito el Señor. Vamos a postear
aquí. Quiero que vaya usted al libro de Job. Job. Sí, gente. Ay, no, no me gusta el libro de Job. Sí, Job. Vamos a ver en el libro de Job. Una palabra hermosa que ay santo. Que en el Señor el Señor nos ha de entregar. Dme un segundito. Okay, ahora sí. Saludo a todas las personas que siguen conectándose y que están presentes ahí, Estados Unidos, Colombia, República Dominicana. Si hay otro país conectado que no hayamos saludado, por favor déjanos tu banderita, escríbenos el nombre de tu país porque estamos aquí pendientes de lo que Dios está
haciendo para esta temporada. Amén. Y en esta temporada estamos hablando de conquista, conquistarnos. Yo quiero la conquista de mi casa. Yo y mi casa seguiremos a Jehová. Yo y mi casa serviremos a Jehová. Serviremos a Jehová. Bendito el Señor. Recuerde una cosa. Escriba por favor. Escriba por favor deir. Devir es con B larga. deir. Hoy vamos a estar derrocando ese rey que significa oráculo y vamos a verlo eh a conquistar el lugar donde Dios habla. Ay, santo. El lugar donde Dios habla. ¿Cuál es el lugar donde Dios está hablando? Una de las cosas que ha
estado haciendo la palabra del Señor en nuestras vidas es lo siguiente. Nosotros comenzamos a tener una mentalidad diferente porque mientras usted eh piense igual, usted va a vivir de la manera en la que piensa. Dice el libro de Proverbios, "Tal es su pensamiento, tal es el hombre. Tal es tu pensamiento, así eres tú. como tú piensas. Asimismo vas a vivir. Si tienes una mentalidad escasa, vas a vivir en escasez. Si tienes una mentalidad de victoria, vas a conquistar. Si tienes una mentalidad en la que entiende que no tienes ningún valor, vas a tratarte y a
vivir y a comportarte como una persona sin valor. Y yo quiero que usted de una manera rápida usted piense cuál es su pensamiento, porque hay algo importante y es que tenemos que estar pensando lo que estamos pensando, porque hay pensamientos que no vienen del Señor, pensamiento de destrucción, más los pensamientos de Dios son pensamientos de bien. Jeremías capítulo 2811. Y hay algo que nosotros tenemos que eh en este día conquistar es y es el lugar, la manera, el espacio donde Dios habla. ¿A dónde Dios te habla? Al corazón, a la mente. Sí, Dios habla a
la mente. Dios habla al corazón y Dios habla audiblemente. Entonces, tenemos que entender la manera en la que Dios habla y cómo Dios habla. Porque he escuchado, tal vez tú lo has dicho muchas veces, yo no sé si es Dios que me está hablando y eso es una eso es una ah una inquietud difícil de escuchar, pero usted sabe la el peligro que existe cuando usted no sabe si es Dios que está hablando, cuando usted está confundido y no sabe si le está hablando sus emociones que tienen el mismo timbre y tono de voz que
Dios en tu vida. Ay, santo. ¿Cómo así, pastora? Así, porque como Dios está hablando dentro de tu ser y tocando cada fibra de tu vida, si no es audible y Dios está hablando adentro de ti, usted escucha lo que Dios está diciendo, porque usted a través de la palabra, a través de de una predicación, a través de profetas, a través de sueños, de visiones, eso dice el libro de Job. Te debo la cita porque no puedo buscarla ahora. Entonces, ¿por medio de qué Dios te está hablando? Él tiene los medios seguros. El detalle es, "Mi
oído está listo. Mi oído está captando lo que Dios quiere decirme. ¿Acaso yo escucho la voz de Dios y la entiendo? Hm, yo sé cuando Dios me está hablando y yo he escuchado gente que dicen, "No, Dios me habló." Y después Dios no le habló, porque lo que yo escucho, lo que yo veo que ellos dijeron que Dios le habló después ya no es. Entonces no fue Dios que te habló. Porque si es Dios que te habló, entonces vamos a persistir en vamos a persistir en eso que nosotros hemos dicho que Dios nos habló. Gracias
hija José por poner el concepto de Devir. Qué bueno se lo iba a poner. Hay dos referencias de este territorio de Devir. Uno y es que se utiliza eh en su definición como oráculo. también era una eh dentro del tabernáculo una puerta que quedaba detrás de lo que estaba detrás o de la parte trasera refiriéndose al santuario interior tenía una puerta trasera. Entonces, a esa puerta se le llamaba Ebevir. También era ese lugar escondido y por sobre todo que es esta ciudad cananea donde nosotros estamos trabajando conquista. En todas esas áreas puede hablarse de ese
lugar donde Dios habla. Por eso hoy le hemos puesto a este tema el lugar donde Dios habla. Quiero que usted eh busque en su Biblia en el libro de Ajá. Okay. En el libro de Salmo 19:1, por favor. Salmos 19:1 y me lo postea ahí para leerlo. Bien. Salmos 19:1. Y también vamos a buscar en nuestras Biblias hermoso Dios y hermoso momento. La historia en la que Jesús, yo no sé si usted sabe que Jesús en el libro de Juan eh tiene siete yo soy. Yo soy la puerta, yo soy ah el buen pastor, yo
soy la luz del mundo. Jesús habla de siete. Yo soy y en uno de los yo soy que yo quiero que toc toquemos, perdón, en este día es el yo soy de el pastor. Una de las cosas que encontramos en Juan 10 278 también vamos a ver Salmos y Juan. Salmo 19:1 dice, "Los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de tus manos y de hecho comienza a seguir hablando de lo que dice la naturaleza." Y este salmo hermoso nos impacta. ¿Por qué? Porque está diciendo que la naturaleza reconoce a
Dios, la lo reconoce y lo sigue y le da gloria y le da honra y soberanía. La naturaleza, señores, quiere decir que hay árboles más agradecidos que usted, que hay eh el el cielo es más agradecido que usted, el los pajaritos, pero yo estoy hablando de una generación de gente íntima que está ahí conectada cada mañana, que sabe lo que es ser agradecido, que sabe lo que es levantarse cada mañana y entregarle el primer momento y el primer lugar al Señor. Y si los cielos cuentan su gloria, yo también la contaré. Hay alguien que tiene
que decir, "Yo también la contaré." Y si los cielos hablan del Dios hacedor, yo también hablaré de él. Si los cielos demuestran, ay, Señor, gracias. Si los cielos son capaces, si la naturaleza es capaz de hablar del Dios que los creó y cantar el pajarito cada mañana, usted nunca ha visto un pajarito peleando porque su pele su su voz es canto, su hablar es cántico. ¿Y será que nuestro hablar aún en los momentos difíciles suena cántico? ¿Será que nuestra comunicación se escucha como un cántico? Sí. Y es tiempo de que nuestra mente reaccione a lo
que nosotros le estamos ahí entrando. Esto es un depósito. Y estas palabras que cada mañana usted escucha usted cada mañana dice dicen la la dicen los psicólogos también dicen los del comportamiento, los que trabajan el comportamiento y la conducta del ser humano. De hecho, los neurocientíficos que el ser humano hace un patrón de hábitos después de los 21 días. A la semana usted ve cambio, pero después de los 21 días usted ya es eh casi en automático que comienza a andar o vivir en ese hábito. Y hemos aprendido que en el cerebro, la mente, usted
tiene una mente consciente y una mente subconsciente. Su mente consciente es este ahora que usted está escuchando. Usted escoge qué se le queda hoy de este devocional. usted lo decide en su mente consciente, porque su mente consciente es captada en una información y ella se queda. A ver, si usted escucha un mensaje de una hora y usted se le queda una palabra porque su mente consciente hizo uso de esa palabra y la llevó a un lugar subconsciente donde donde escojeque que eso sea parte de su patrón de vida. Por eso los hábitos se construyen y
también se cambian en un constante accionar por 21 días o más. Y si usted eh eh por 21 días o más deja de hacerlo. Ya usted hizo el hábito de no hacer hábitos. Ay, usted me entendió. Cuando usted crea o cambia un hábito, es más fácil cambiar hábitos, porque a veces queremos crear hábitos cuando ya yo estoy llena de otros hábitos, no salubres, hábitos tóxicos. Entonces, vamos primero a cambiar el closet, vamos a cambiar todo lo que esté ahí que no nos sirva, que no nos sirve. Vamos a cambiarlo por cosas actualizadas y que nos
sirven y que nos acercan al propósito y a Dios. Queremos recordarte en esta hora que no te lo había recordado, pero déjame recordarte. Dale like a esta publicación, esta programación matutina de hoy. Dale like, por favor, y recuerda compartirle a alguien que necesita conquistarse. Hoy estamos conquistando el territorio de Devir y Devir estamos entregando y asumiendo que es ese lugar donde Dios habla y estamos en este puntito específico diciéndote que es necesario que seas una persona de hábito, que seas una persona intencional, que seas una persona que que construyas ese patrón hermoso en el que
Dios quiere bendecirte. Y y tú tal vez estás diciendo, "Ay, pastor, es que yo soy muy espontáneo." Tener hábitos saludable no quiere decir que usted no va a ser un espontáneo, pero usted no puede vivir la vida de espontaneidad porque usted necesita, necesita, miren que Dios hace, Dios habla a su pueblo inst todos los días, todos los días le dice, "Repite la palabra, repítela." Entonces, ese lugar donde Dios habla en tu vida, ¿cuál es? ¿Está listo para escuchar la voz de Dios? Dios habla a través de sueños, dijimos, a través de profetas, a través de
su palabra, a través de visiones. Usted puede tener visiones despierto o visiones durmiendo. Usted puede tener sueños, sueños que son una alerta, un llamado, una instrucción de Dios. Usted puede eh escuchar a Dios a través de su palabra. Cuando usted está leyendo la Biblia, usted va escuchando a Dios, porque Dios va grabando su palabra en usted. Y también Dios usa gente que habla su palabra, verá sin torcerla. Y también Dios habla a través de de esas personas, de profetas, predicadores, gente de Dios que están haciendo lo de Dios. Y también usted, gloria al Señor, usted
también puede escuchar al Señor en voz audible. Seguimos orando. Amén. Amén. Vamos a estar orando. Sí, amado. Eh, gracias por estar ahí presente en esta programación, gente y ahí conquistadores que están ahí presentes orando por las peticiones que siguen eh colocando en el chat. Estamos orando por la salud física y la salud ah psicológica y espiritual. Bien, en las tres áreas y Jesús dijo en en la palabra de Dios, vemos en Isaías que Jesús murió en la cruz del Calvario por todas nuestras enfermedades. Fueron curadas y cuando dice todas está hablando de las enfermedades físicas,
de las enfermedades espirituales y de las enfermedades eh mentales, psíquicas. Así que oramos al Señor y pedimos en el nombre de Jesús que Ricardo en esta hora despierte a la realidad de Dios en su vida. En el Ayúdeme a orar en el nombre de Ayúdeme a orar por Ricardo. Vamos a hacer esta oración por Ricardo y por cada persona que está siendo perturbada en el ámbito. Estamos viviendo una era de mucha de mucha enfermedad emocional. Estamos viviendo muchas enfermedades mentales, perturbaciones, preocupaciones físicas y eso por tanto es una ataque a la salud espiritual. Así que
vamos a orar. Si usted tiene una persona en esa situación también, por favor, vamos a orar por esa persona. Si una persona usted conoce que está haciendo, se está hundiendo en la depresión, se está hundiendo en la ansiedad, tiene ataques psicóticos. Si hay una persona que usted conoce, que está siendo bombardeada en su psicis, en su mente, hm, que ha perdido la razón, otros que están confundidos, vamos a estar orando, vamos, vamos a orar, vamos a poner delante del Señor. Yo creo que es necesario, es necesario. falta mucha salud mental y por más sano que
usted ve gente ahí, usted conoce a alguien que está pensando eh cosas incorrectas sobre su vida por los ataques tan fuertes que está teniendo. Así que vamos a a orar por todas esas personas y vamos a estar orando también por Ricardo ahora. Padre, estamos unidos, Señor, este equipo, este grupo de conquistadores, no solo somos guerreros que pelean, no queremos conquistar porque somos insistentes y sabemos a quién clamamos. Y hoy venimos delante de ti, Padre eterno, a través del nombre de Jesucristo y guiado por el Espíritu Santo, que es el que pone el gemido indecible y
que nos hace pedir como conviene. Hoy estamos orando, Señor, por Ricardo, Señor, por su salud física, su salud emocional, espiritual, su salud, Señor, psicológica. Estamos orando por todas las áreas de su vida y sabemos que eres un Dios que responde. Y cuando nos unimos, Señor, en oración, grandes cosas suceden. Grandes cosas suceden. Y todo este grupo de gente está orando. No solamente por Ricardo, también incluimos en esta oración, Señor, a esas personas que tus hijos conocen, que yo también conozco. Yo oro, Señor, por el hermano de Jenny. Oro Dios, para que haya un amanecer que
se levante, Señor, ese telón de oscuridad, de confusión, de dificultad, que lo mantiene, Señor, escondido, que lo mantiene preso. Estamos orando, Señor, para que la libertad que en Cristo Jesús ha sucedido hace ya mucho tiempo en la cruz del calvario, en esta hora se haga manifiesto, se haga visible en la vida, Señor, aleluya, de esas personas que están hoy en 911 en auxilio, que no saben e eh eh discernir su derecha de la izquierda, que están, Señor, en una situación difícil, Padre, y por tanto su cuerpo también le ha seguido. al estado de su salud
espiritual y de su salud eh eh psíquica. Oramos, Señor, para que hoy haga un milagro y podamos escuchar, Dios de milagros. Tu palabra dice, Señor, que había un joven, ah, que estaba en los sepulcros, que daba golpes a su vida, que rompía cadenas, grilletes, y que al escuchar de Jesús y verlo cara a cara, fueron echados fuera todos esos espíritus inmundos y hubo una salud y y esa persona fue libre, Señor, sea por enfermedad, sea, Señor, por opresión. Hoy estamos orando, Señor, que la sangre de Cristo liberte y sane, liberte y sane, liberte y sane
tu sangre sana tu sangre liberta tu sangre. Aleluya. Restaura, restaura la salud, restaura el espíritu en el nombre poderoso de Jesús y por donde entró en el nombre de Jesús pueda ser visible para cerrar esas puertas en el nombre de Jesús. Pero ahora en este momento en el que esas personas no tienen la capacidad de discernir, de dirigirse, de tomar decisiones correctas, oramos, Señor, por ellos y venimos a favor, intercediendo a favor del que no puede ya interceder por sí mismo. Creemos en el nombre de Jesús que veremos tus milagros. Yo lo creo y aquí
hay dos, tres más creyéndolo. Pedimos el pan de hoy para esta mañana. Pedimos ese aceite fresco y que ese aceite fresco traiga sanidad y que escuchemos por algún medio y si no escuchamos seguimos igual creyendo, aunque no nos llegue la noticia de que tú has hecho el milagro en el nombre de Jesús. Amén. Amén. Amén. Gente, eh, gente linda. Por eso es muy importante nosotros entrenar nuestra mente. Dice la Biblia en el libro de Juan, capítulo 27 28, "Mis ovejas oyen mi voz. Escuche. Juan, Juan 10 2728. Mis ovejas oyen mi voz. Santo. Sí. Y
yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mis manos. Te estoy recordando que estamos tratando el punto, el lugar donde Dios me habla. El problema no es la voz de Dios. Dios habla, Dios ministra. El detalle es la disposición de nuestro ser para escuchar la voz de Dios. Porque nos hemos y hemos estado derrocando esos eh territorios ocupados por el ego, ocupado por el egoísmo, por el orgullo, todas esas cosas que no nos dejan escuchar claramente la voz de Dios. Y hoy venimos
haciéndole frente en el nombre de Jesús a todo lo que se está oponiendo en tu vida para que tú no escuches claramente la voz de Dios y no escuches las instrucciones que Dios está dando. Él da vida y da vida eterna y él dice que sus ovejas oyen su voz. ¿Sabe lo que está diciendo ese texto? que usted cuando escucha una palabra de parte de Dios, no la pone en duda, la sigue. Porque cuando usted pone en duda la palabra de Dios, usted está poniendo en duda su fe. Y cuando usted pone en duda su
fe, usted se hunde. Bendito el Señor. Estamos levantándonos porque Jesús describe, él se describe a sí mismo como el pastor y no cualquier pastor, el buen pastor. El buen pastor que su vida da por las ovejas. Si la Biblia dice que David dijo cuando iba, estaba frente a Saúl, le dijo, "Tu siervo, tu siervo ha matado leones, ha enfrentado os para cuidar la vida de las ovejas. Si eso era David, un simple mortal, ¿qué no hará Dios por nuestras vidas?" Y Jesús se presenta como ese buen pastor que ha dado su vida por las ovejas.
Dice, "Yo soy el buen pastor." Y el buen pastor su vida da por las ovejas. No importa el peligro, no importa la dificultad, no importa lo que aparentemente, bendito el Señor. Sí. En el nombre de Jesús Amauri. En el nombre de Jesús, Amauri, yo voy a escuchar buenas noticias. Yo estoy creyendo ese milagro, hija. En el nombre de Jesús, la mente de Amauri queda en el nombre de Jesús. En el nombre de Jesús, en su nombre, libre de toda opresión. Hay hoy un milagro, algo que no nos expliquemos. Estamos orando por esa libertad. Gloria al
Señor. Hoy nuestra programación está muy de clamor. Cuando escuchamos, y estoy tratando de ser muy obediente a la voz de Dios, el lugar donde Dios nos habla, el peligro que puede pasar en nuestras vidas es cuando nuestra mente se cauteriza. Y cuando nuestra mente se cauteriza, Dios le habla y usted oye y como que no oyó a nadie. Como el niño cuando eh el niño rebelde y desobediente que no oye al padre, que cuando usted lo corrige, el muchacho no oye, él sigue haciendo como que no oyó a nadie y sigue haciendo lo que se
le está diciendo que no haga, lo que se le está corrigiendo sigue como caballo desbocado, sin freno. Vamos a evaluarnos. Ayer terminábamos diciendo, pongámonos el termómetro y midamos la la fiebre. Mídase la fiebre, su fiebre suya, porque estamos con el termómetro, poniéndole el termómetro a otro, midiéndole la fiebre a otro. Es importante que hoy nosotros midamos nuestra fiebre porque tenemos que cuidar esta mente y llenar esta mente de lo de Dios. Porque cuando la mente se cauteriza ya no siente, ya no padece. Una mente cauterizada es una mente que no le importa nada. Es una
mente que ya la palabra no entra porque está cauterizada. Ya no está, ya no está viva, ya no sangra. Eso es una mente, eso es el cautel, el cauterio es un instrumento que quema el lugar donde estaba sangrando para que yo no ya no sangre más. Y eso hace que las células y ese tejido eh eh quede muerto, lo sella. Y así es una mente cauterizada, ya no le entra nada de Dios. Y oro al Señor para que si hay mentes ahí que el enemigo ha estado trabajando para cauterizarla a través del dolor, a través
de de vivencias difíciles, a través de traiciones. Ah ah ah ah ah. Tenemos la mente de Cristo. Tenemos la mente de Cristo en el nombre de Jesús. Cuidemos nuestra mente. Cuidemos nuestra salud mental. Las ovejas oyen su voz, pero cuando usted escucha y entra el sonido en su oído, el cerebro está interpretando que está escuchando. Si su cerebro no interpreta, o sea, si dentro de su cerebro usted tiene la línea de la audición, la de la línea de conexión para escuchar dañada, usted no escucha, no entiende. No es solamente el oído, el oído medio, el
oído interno que tiene que estar en salud, sino que también tiene que estar en salud su cerebro, su mente. Su cerebro hace una conexión en todo el cuerpo y le da instrucción al cuerpo completo. Entonces, vamos a hablar de tu oído espiritual. Vamos a hablar de ese lugar donde Dios te habla. ¿Está acaso tu oído en buena salud? Porque cuando en nuestro oído escuchamos ruidos excedentes, a la capacidad del tímpano humano lo daña. Cuando escuchamos explosiones, una explosión puede causar un daño en el oído, pero también puede causar un daño en el oído, una infección.
también entrar un objeto en el oído o o en o punzarlo o que entre algún raro en nuestro oído, se enferme el oído, se infecta, se llena de putrefacción, se daña, se perfora el el tímpano y usted deja de escuchar el tímpano también envejece. Aleluya. Cuántas cosas del oído. Gracias, Señor, doy porque estoy escuchando directamente de su palabra. palabra, palabra de su palabra. Nuestro oído, ¿cómo está? Nuestro oído están bien. Okay, está bien, pastor. Hemos estado escuchando y entrenando la mente. Hemos estado conquistando territorio del alma a través de nuestra mente. Pero, ¿cómo está tu
capacidad de escuchar y responder a lo que tú estás escuchando? El libro de Santiago dice que no solamente seamos oidores de la palabra, sino hacedores. Y cuando estamos hablando de no solamente ser oidores, una cosa es oír y otra cosa es escuchar. Cuando yo oigo, estoy de hecho poniendo la primera atención a lo que está sonando. Pero cuando yo escucho, yo estoy poniéndole atención para ejecutar eso que estoy escuchando. esto que usted ha estado escuchando todos estos días en este en esta serie. Hoy estamos en nuestra en nuestro episodio número nueve, pero en esta serie
hermosa de la gran conquista que es conquistarnos a nosotros mismos. Usted ha estado poniéndole atención, usted ha estado escuchando, usted ha estado poniendo en marcha y ejecutando algunas cosas de las que ha aprendido, porque si no, sencillamente es otro libro en su biblioteca de conocimiento. Es necesario que nosotros pongamos atención y escuchemos lo que Dios tiene para decirnos. Y vuelvo y repito el texto de Juan. Sus ovejas, él dice, "Mis ovejas, Jesús hablando, mis ovecas oyen mi voz. Ah, y me siguen. Eh, no solamente oyen mi voz, dicen me siguen. Y eh, vi no hace
mucho. Yo claro había escuchado que la oveja conocen la voz del pastor, pero vi un una pudiera ser un experimento que hicieron, pero una demostración de lo que es este texto. Y un personaje, el pastor estaba lejos de sus ovejas junto con un sin número de personas. Y a una de las personas le dijeron, "Llama a las ovejas." Mira, esta se llama así. Y las llamaba, fulana, porque hasta nombre le tenía las ovejas, fulana. Y ella seguía pastando como que nada pasaba. Pero en cejita a cada una la llamaba. María, Julián, Carla la llamaban. Ah,
no hacían nada, ni se movían, ni levantaban la cabeza. Y pasaron varias personas cuando el pastor de esas ovejas las llama. Cuando él las llamó por su nombre, levantaban la cabeza. Y no solo levantaban la cabeza, él le sirvaba y todas corrían hacia él. Ese es el texto específicamente en el que estamos recibiendo. Mis ovejas oyen mi voz y me siguen. No solamente oír, sino seguir. En esta mañana ese lugar donde Dios te habla, ese lugar donde Dios te habla. La tsunamita sabía que tenía que tener en su casa un lugar específico y especial y
cuidado. Donde fuera ese lugar específico, de morada de la voz de Dios, ese lugar donde Dios te habla. No, Dios hace mucho que no me habla. ¿Acaso usted está leyendo la palabra? Porque ese es el primer lugar donde Dios le va a hablar claramente su palabra, porque su palabra es su voz, su voz profética. Y usted no puede decir, "Yo no escucho a Dios." Entonces usted me está diciendo, "Yo no leo a Dios." Y esta mañana, ay, qué hermoso Espíritu Santo, esta mañana estamos escuchando a Dios. a través de esta palabra y Dios le está
diciendo a gente ahí que está ahí, este versículo es para ti. Y yo puedo decir, Dios te está diciendo, porque este versículo Dios lo dejó para ti, para ti hoy. Y te recuerda, tú eres mi oveja, tú me sabes oír, tú sabes escuchar y tú sabes obedecer. Tú me sigues. Tú eres esa oveja que cuando escucha tu nombre en voz de alguien más, tú no obedeces. Tú sabes obedecer mi voz. Permítanme dejar este versículo en nuestras vidas de esta manera. Mis ovejas oyen mi vozu? No solamente oyes lo que Dios te está hablando, también lo
pones en marcha y lo pones en práctica. Yo siento que algo me está quemando y llenando en esta hora. Y desde esta presencia quiero decirte, Dios ha estado haciendo cosas en tu vida. Todo Dios lo hace con un sentido. Dios tiene un objetivo claro en tu vida. Ahora nos vamos a dejar guiar. ¿Acaso tienes sed y hambre de la palabra de Dios? Y yo estoy orando en el nombre de Jesús para que se despierte un hambre y una seduchando esta palabra y que podamos escuchar claramente como Jesús dice, "Mis ovejas, mis ovejas oyen mi voz.
Mis ovejas oyen mi voz y las oyen, me siguen. Me siguen. Y debemos así como escribe bendito el Señor Wendy, debemos escondernos. Y yo sé, yo yo te quiero decir dónde vamos a escondernos. Escondernos en su presencia. Entrar hoy en su presencia. Yo te voy a invitar junto conmigo 5 minutos porque el el reinado de Vil lo estamos conquistando. Ese lugar donde Dios nos habla. Tener esa sed y ese anhelo de escuchar la voz de Dios, de quemarnos por dentro de su palabra, de corregirnos, de amarnos, de que usted pueda escuchar a 1000 gente diciendo,
"Dios te ama. Pero hay un día que tú escuchas a Dios mismo diciendo, "Te amo." Y hoy, esta mañana el Señor nos está arrullando así, abrazando. Nos está abrazando con su presencia, nos está llenando de su sola presencia. Déjate abrazar porque hoy estamos conquistando el lugar donde Dios nos habla. No queremos ser hijos desobedientes, ni reverdes, ni egoístas. No queremos ser hijos, eh, queremos ser hijos agradecidos. Y ahí se está levantando todo un ejército de conquistadores agradecidos que está escuchando una voz específica de Dios hablarle. Dios está hablando a nuestras vidas en este día. Dios
te hace justicia. Dios va a hacer ese milagro. Ten paz. Ten paz. Permíteme ser voz de Dios ahora en este momento para tu vida. Ten paz. Dios es más grande que cualquier problema y cualquier dificultad. Ten paz y continúa cada vez más seguro, más segura caminando. No te detengas, no te devuelvas, no renuncies. Pasan tantas cosas para que renuncies a tu Dios. Y si tienes tanta, si tienes ganas de llorar ahora, ve, si está en el trabajo, toma una pausa rapidito, ve al baño, llora y dile, "Señor, hoy conquisto el lugar donde tú me hablas
y no quiero comprometerlo con problemas. No quiero comprometer ese lugar con dificultades, con escasez." ¿Por qué? Porque el lugar donde Dios nos habla se ha estado llenando de muchos problemas. Y en vez de escuchar a Dios, lo que escucha es lo que tienes que hacer, lo que no tienes que hacer, lo que se dijico, lo que quieres alcanzar, la deuda, el problema, los hijos, el esposo, la casa en el lugar de Dios. Y ahora el Señor me trae y me recuerda un sueño que yo tuve y había un lugar donde yo tenía que entrar y
cerrar la llave con una como una caja fuerte y desde ahí orar. Yo no podía orar desde el lugar de afuera. Yo tenía que entrar a ese lugar y ponerle una llave y una caja, en una como una caja fuerte, encerrarme. Y el Señor en el mismo sueño me decía, "Es que en el lugar donde tú vienes a hablar conmigo, tú no te puedes traer nada de afuera." Y esa palabra yo le estoy dando a tu vida en este día. Es que el lugar donde Dios nos habla, no podemos llenarlo de tantas cosas que traemos
de afuera. entremos al secreto, escondámonos en su presencia y traigámosle nuestra quejas. Claro, traigámosle nuestras peticiones, pero no traigamos a esos dioses eh eh modernos. No traigamos esas preocupaciones a sentarlas, a orarle también a ella, a pensar también en ella, no. El lugar donde Dios nos habla, solamente Dios está ahí. Por eso en el lugar santísimo solamente estaba el arca. No había más nada, no había más nadie. Para el sacerdote entrar ahí, había tenía que cruzar tres espacios. Tenía que haber cruzado el labacro, haber cruzado el lugar santo para entrar al lugar santísimo. En el
lugar santísimo solamente está Dios. Pero hay gente que se ha conformado con estar a donde están los panes, a donde están los peces, a el lugar santo. Es un lugar donde Dios habita en ti. Estás tranquila, estás tranquilo, estás bien, pero hay un lugar que va más allá de eso, de esa de esa salud, de esa estabilidad y un lugar donde solamente importa él. Y a ese lugar es el que yo te estoy invitando en este día que conquistemos. Perdón que llore, pero hay hay por dentro por dentro el Señor está llenando, inundando mi vida.
¿Será acaso que yo soy una oveja que oye su voz y lo sigo? Yo estoy hablando ahí con ovejas. Yo estoy hablando con las mejores ovejas que están ahí escuchando y están presentes que Dios ha estado hablando. Hay gente que no le gusta que le digan oveja. Yo quiero que me digas, Jesús, tú eres mi oveja porque tú has escuchado mi voz y me sigues. Al fin del mundo, Señor, te seguiré. Seguiré a donde vayas, Jesús, que ha estado estorbando ese lugar de Dios, que ha estado estorbando esas visiones, que ya no ves, que ya
no hueles, lo de Dios. que ha estado estorbándote para que Dios hable a tu vida, que ya no tienes tiempo de leer y y y entrar en la palabra que ha estado dañando. La tsunamita rápidamente hizo varias cosas. Ella preparó un lugar, le puso cama, le puso mesa, le puso luz, hizo una habitación, un lugar a donde descansar en Dios y a donde alimentarse. Eso representa la mesa, alimento. y sentarse a la mesa significa que vamos a ser corregidos, enseñados y en la cama, reposo, que no importa lo que esté pasando, vamos a estar tranquilos
y seguros. Tenemos que irnos, pero yo voy a cerrar este chat y vamos a cerrar esta transmisión, pero yo creo que hay alguien ahí entrando al lugar santísimo que te impide entrar a donde solamente estén Dios y tú. Vamos, hagamos habitación. Escribe ahí, hagamos aposento. Hagamos un aposento en nuestra vida para él. Conquistemos de vir todo lo que estuvo ahí en ese aposento que solamente era para que Dios hablara con nosotros. Y se ha llenado de tantas cosas que no logramos concentrarnos en la oración. Cada vez que comienzas a orar, eh eh te perturba la
mente, no te deja orar, el sueño no te deja orar, las imágenes no te dejan orar, la preocupación no te deja orar. ¿Qué fue? ¿Qué es lo que está perturbando el lugar de Dios donde Dios habla? Hoy limpiamos y hoy entrenamos nuestra mente. ¿Hay alguna oveja ahí que oye la voz de Dios y la sigue? Tú eres esa oveja. Hagamos aposento para Dios. Yo sé que Dios ha tocado tu vida, como también ha tocado la mía. Muy lindo en esta mañana. Y hoy a la puerta, si estás en vivo, a la puerta de un fin
de semana, sé que tendrás un fin de semana lleno de presencia de Dios. No descuides el lugar donde Dios habla. No lo descuides ese oído. Si ha entrado infección, se han entrado palabras, murmuraciones o chismes que te han hecho mirar atrás o mirar a lo lado o mirar a otra persona diferente. No, no, no, no. Cierra tus oídos a esas voces que llaman tu nombre, pero no es tu pastor. No hagas caso, ni siquiera levantes la cabeza. Pero si el pastor te llama, como él le dijo a María frente al sepulcro, María, ella miró, miró,
mencionó mi nombre, Raboni. Ya conoció que era Jesús, no lo conoció en físico, pero cuando escuchó su voz, cuando escuchó su nombre en su voz, supo que era su amado y su maestro. Todo lo que Dios habla a tu vida no va a estar, no va a contradecirse. Dios no se contradice. Su palabra no se contradice. Gloria al Señor. ¿Cuántos están? ¿Cuántos han sido bien tocados? Las lágrimas no me dejan ver claro el chat o la edad, no sé, pero escríbame, por favor. Hay cuántos fueron arrollados. arrollados. Yo estoy diciendo es algo diferente ayer y
diferente antes de ayer. Usted me dice yo. Si usted si no no tiene que decir nada, tranquilo, tranquila. Pero si usted fue arrollado con una presencia que entró como un tsunami que lo inundó, usted dice, "Yo porque vamos a hacer esa oración final porque hay un oído, no medio, hay un oído interno que hoy el Señor ha restaurado." Hay gente que va a comenzar a escuchar a Dios claramente en sueños, en visión, a través de profeta, leyendo su palabra. y audible. Hay gente que se va a despertar, ¿quién me llamó? Vas a escuchar tu nombre
porque Dios te está llamando puntualmente y específicamente. Dios te está llamando. Aleluya. Amén. Y vamos a orar por Susana Caldero. La están operando ahora y ahora el Señor Jesús está enviando médicos, está tocando en el nombre de Jesús. Oramos al Señor que ya tengo una experiencia de Dios en esa cirugía. En el nombre de Jesús. En el nombre de Jesús. Por todos esos yo que se están levantando. Yo también, amado, yo siento que me estoy derritiendo y no en fuego. Me estoy derritiendo. Llena de amor. Yo siento el amor de Dios, pero aleluya. Su amor.
Su amor. Tenemos que terminar. Yo de verdad no quisiera ni siquiera terminar. Pero quiero orar por ese oído interno que Dios ha estado en toda esa gente que está diciendo yo que recibió ese diferente. Dios ha estado despertando un oído interno y tú sabes que es Dios. Ese oído interno no va a ser convencido por gente que toca emociones. La palabra de Dios solamente lo va a tocar. Todo lo que viene de Dios va a llegar a ese oído interno y se levanta la generación de obedientes. Que no importa lo que se nos pida, lo
haremos y que la palabra de Dios no se contradice y lo sabremos y andaremos firmes porque recordaremos que somos ovejas y sus ovejas oyen la voz y lo siguen. Hoy, Jesús, te seguimos. Solo habla que aquí está todo tu pueblo oyendo tu voz. Yo estoy oyendo tu voz. Aleluya. Y te sigo hoy. Yo te sigo. Te seguiré, Jesús. Te seguiré. Yo he decidido seguir a Cristo y hoy conquistamos en el nombre de Jesús ese lugar, ese espacio donde Dios habla claramente y no va a ser perturbado por nada ni por nadie. Hoy, Señor, nos llenas
de amor, nos llenas de amor, nos inundas. Gracias porque yo no tengo cómo expresar lo que siento y yo sé, Señor, que estás llenando cada vida ahí y escucharemos los testimonios. Señor, gracias por este devocional que has mandado hacer. Hay días que no quiero levantarme, hay días que tengo sueño, hay días que estoy cansada, que estoy agotada, pero más fuerte es lo que has pedido que lo que yo siento. Y aquí estoy, Señor, por obediencia. Hay gente, Señor, escuchándome llorar, gente obediente que está haciendo cosas por obediencia, Señor. Y hay algo que yo sé y
es que tu recompensa la obediencia. Y hoy, Señor, hay gente que va a ser recompensada a su obediencia en ti. En el nombre de Jesús, gracias por terminar esta semana en nosotros, en este devocional, de esta manera tan linda. Gracias, Jesús. Gracias. Hoy vamos a terminar, gente. Tengo que terminar ya, pero ahí sigue conquistando ese lugar con el Señor donde Dios te habla. Por favor, antes de irte, regálanos un like. Deja deja tu like. Habemos mucha gente conectada, pero hay pocos que le han dado like. Si todavía no te has suscrito a nuestro canal, por
favor suscríbete. Y el lunes, para los que estamos en vivo, seguimos con el episodio número 10, conquistando un territorio nuevo del alma. Y hoy de verdad hay gente ahí que sabe que ha conquistado terreno. Tenía mucho que usted no sentía tal vez la presencia. Uno ha entrado ese lugar de de de tremendo del Señor. Dios te bendiga, Dios te guarde y gracias por estar ahí, por quedarse ahí. Les abrazo y nos vemos en el episodio número nueve. Y para los que están en vivo, nos vemos el lunes. Recuerda que esta programación es de lunes a
viernes y seguimos en esta serie. Tremenda serie, la gran conquista. En el nombre de Jesús, Dios te bendiga. Chao.