Quand je vois carré habitant tour tour tour tour des som je vois [canto] chan la guerre [canto] chan les amis du mond la guerre vivon a mi dum Dum둥 Dum [música] dum. [música][canto] [música][canto] à [música] fat soldat [música] am [canto] j'ai [música] Tous les désor [canto] quand je vois des je vois [música][canto] [canto] sur la guerre [música] [canto] [música] [música] tout [música] [canto] J'ai ma car tourner tourner tourner tour aussi chaud mais je vois un jour à voir Quand je vois carré habitant tourne tour tourne tour som je vois un jour [música] à voir chante
la confession la guerre chante Chan la chan mión D D [canto] [música] [canto] [música] [canto] [música] assez flat sur la terre [canto] [música] amon fait son la terre j'ai pas tous les tour aussi des hom j'ai un jour à [música] [canto][música] la guerra [música][canto] [música][canto] [música] Je vois [canto] que j'ai [música] [canto] Buona vesprada benvingudes yvinguts a la universit ena src de gradua impos de al estudiant que ha finaliz estud de medicina al curs 20252026 a la facultad de ciencias de la salud pode descargaros el programa de la gradua el QR que ten delenten la
primer a primeroc Minerva Sánchez Rivera y Andrés Martín alcalde graduats en medicina en representa del estudiant graduat [aplausos] [aplausos][ovación] [aplausos] Bienvenidas. y bienvenidos autoridades, docentes, familiares, amistades y todas las personas que hoy nos acompañan. Hay días que se viven y hay días que se sueñan durante años. Este es uno de ellos. Un momento que hemos imaginado muchas veces sin saber exactamente cómo sería, pero con la certeza de que no habríamos llegado hasta aquí solos. Por eso, antes de cualquier otra palabra, queremos dar las gracias. Gracias a todas las personas que han hecho posible esta graduación
y a todos los presentes por compartir este momento tan emotivo con nosotros. También queremos dar las gracias a quienes nos siguen desde casa, aunque no estéis aquí físicamente, sentimos vuestro cariño muy cerca. De la misma manera, recordamos a quienes ya no están con nosotros. Vuestra huella es imborrable y sabemos que aunque de otra manera, seguís presentes en cada paso que damos. Es inevitable que en un día como hoy no echemos la vista atrás y se nos vengan memorias de todo lo que hemos vivido. Nuestro viaje, a decir verdad, no tuvo el comienzo idílico que todos
esperábamos. Somos la promoción del COVID. Hicimos la selectividad llenos de incertidumbre, pero llegamos aquí cumpliendo un sueño. Vivimos un inicio lleno de restricciones, con toques de queda, sin poder vernos las caras y haciendo literalmente el Tetris para poder respetar la distancia de seguridad. Pero al fin y al cabo lo vivimos con la inmensa felicidad de saber que estábamos exactamente donde queríamos estar, estudiando medicina. 6 años dan para mucho y en este camino han quedado anécdotas que quedarán grabadas para siempre. Gracias al cero colectivo en bioquímica, nunca olvidaremos el verdadero peligro que suponen las latas hinchadas.
Después de una gran interpretación, tampoco borraremos de nuestra memoria dónde se ubica exactamente el saco vitelino. Y desde luego, ahora sabemos que por mucha antropología que hayamos cursado, las pinturas rupestres más ilustrativas no están en Altamila ni en Altapuerca, está en las paredes de nuestra facultad. Y qué decir de aquellas tardes, las tardes del proyecto Jamón, que nos demostraron con cuel realidad que las cosas no son siempre lo que parecen y que el plan no era ni de lejos tan entretenido como el nombre prometía. Hoy ponemos punto y final a nuestra etapa como estudiantes. Todo
lo que hemos aprendido en las aulas y en prácticas será, sin lugar a duda, la base de nuestro futuro profesional. Pero como también sabemos, no todo está en los libros. Hemos forjado amistades que valen oro. Por eso, lo que más recordaremos de esta época, dentro de unos años serán las caras de quienes hemos compartido este viaje con nosotros. Hemos tenido la inmensa suerte de coincidir, de apoyarnos y de crecer juntos. No hace falta que os digamos lo que ya perfectamente sabéis, que esto solo es el comienzo. Con los años, la medicina nos ha enseñado que
detrás de cada diagnóstico hay una persona, no una cama ni un número, sino alguien que espera, teme y confía. Hemos visto que escuchar y decir estoy aquí puede aliviar tanto como un tratamiento, porque la medicina no es Solo curar, es acompañar, cuidar y estar presentes en la vulnerabilidad ajena. siendo un privilegio y una responsabilidad que tendremos para siempre. [resoplido] Nada de lo que hemos aprendido habría sido posible sin la sanidad pública, el lugar donde nos hemos formado y que admiramos profundamente, pero también donde hemos visto de cerca sus dificultades, profesionales al límite con cargas asistenciales
enormes, guardias y jornadas inhumanas y que aún así siguen sosteniendo el sistema, cuidando a los pacientes y formando a quienes llegamos detrás. En medio de esa realidad, hemos tenido la suerte de aprender de profesionales extraordinarios que nos han enseñado la medicina más empática. De todo ello nace una convicción compartida, la necesidad de construir y defender una sanidad más humana, más sostenible y más justa. Y la responsabilidad de que cuando nos toque recibir a los que empiezan, sepamos hacerlo con la misma paciencia y [resoplido] generosidad con la que nos han acompañado a nosotros. Y es por
eso que queremos hablar de nuestro padrino Eloy, que nos ha enseñado a mirar un electro sin pánico, a querer la cardiología y a encontrar sentido donde antes solo veíamos líneas sospechosas. Nos ha enseñado a razonar, a disfrutar del proceso y a saber que si los argumentos son buenos, siempre hay opción de acabar negociando una buena paella. [resoplido] Gracias por tu paciencia infinita, por convertir aletas de tiburón y dientes de Sierra en algo casi lógico y por seguir explicando lo inexplicable con calma y humor. No queremos cerrar este discurso sin hacer una mención necesaria. Somos plenamente
conscientes de que nuestra presencia hoy aquí no es un hecho aislado, sino el resultado de un sistema público que ha apostado por nosotros. Sin una universidad pública, accesible y de calidad, la gran mayoría de quienes hoy nos graduamos, no habríamos tenido la oportunidad de convertirnos en médicos. No debemos olvidar nunca de dónde venimos ni el camino que nos ha traído hasta aquí. Haber tenido acceso a esta educación es un privilegio que conlleva una responsabilidad, la de defender el sistema que nos ha formado. Porque la educación pública es de todos y para todos. Porque el acceso
al conocimiento debe ser una garantía y un derecho, un privilegio de unos pocos. Que nuestro ejercicio profesional de ahora en adelante sea también nuestra forma de volver a la sociedad todo lo que nos ha dado. Y por último, compañeras y compañeros, nos gustaría pediros que os pongáis en pie y miréis a las personas que os han acompañado en este en este camino, vuestros seres queridos. [aplausos] [aplausos] [aplausos] Lo Porque si hoy estamos aquí, no es solo gracias a nuestro esfuerzo, sino también al apoyo incondicional de quienes han estado a nuestro lado. No hay agradecimiento más
sincero ni más merecido que el que les debemos a ellos. Por eso nos gustaría que les dierais otro fuerte aplauso. [aplausos] [aplausos] Gracias por acompañarnos en cada etapa, en cada duda, en cada momento de cansancio y en cada pequeña victoria. Gracias por comprender nuestras ausencias, nuestros horarios imposibles y los momentos de estrés. Gracias por sostenernos cuando lo necesitábamos y por celebrar con nosotros cada logro, por pequeño que pareciera. Este camino también os pertenece por haber creído en nosotros, habernos apoyado y acompañado sin pedir nada cambio. Sin vuestro cariño, paciencia y confianza no lo habríamos conseguido.
Muchas muchas gracias. Hasta siempre. Vuestros delegados. Minerva y Andrés. [aplausos][ovación] [aplausos] No. [ovación] [aplausos] [aplausos] Eloy Domínguez Mafe, padr de la promoción y profesor de la Unidad Predeepartamental de Medicina de la Universidad Lame Prier. [aplausos] Queridos graduados, familias, compañeros, profesorado, autoridades académicas y amigos, es para mí un enorme honor acompañaros hoy como padrino de esta promoción y debo confesar que cuando me comunicaron que había que había sido elegido padrino, mi reacción no fue especialmente académica ni particularmente elegante. Algunos de los que estáis aquí seguro que recordáis aquella escena. Me preparasteis una sorpresa, entré en una
sala sin sospechar nada y de repente me encontré rodeado de estudiantes, aplausos y una noticia que no esperaba en absoluto. En Valenciano tenemos una expresión que me parece maravillosa, Fer, fer foc o fugir, algo así como enfrentarse la situación o salir corriendo. Pues bien, me gustaría deciros que aquel día elegí eh valientemente la primera opción, pero la realidad es que durante unos segundos me incliné claramente por la segunda. Por suerte recuperé cierta dignidad, volví a entrar y acepté un nombramiento que me emocionó profundamente. Además, debo admitir que nunca he sabido muy bien cómo reaccionar cuando
me conceden algún reconocimiento. No estoy seguro de merecer ser vuestro padrino, de hecho, aunque también es verdad que tampoco merecía la miopía magna y la tengo. Pero hay una diferencia importante. La miopía vino sin ceremonia, sin discurso y, desde luego, sin aplausos. Con el tiempo descubrí que la miopía tiene una ventaja inesperada. obliga a acercarse para ver bien y la medicina en el fondo consiste exactamente en eso, acercarse a los problemas, a los pacientes y sobre todo a las personas. Hoy es un día de celebración y debéis sentiros eh orgullosos. Orgullosos porque estudiar medicina no
es fácil. Habéis invertido años de esfuerzo, disciplinas, sacrificio, habéis superado exámenes. Reconozco que el mío no era de los más fáciles, ¿verdad? prácticas, trabajos, guardias de estudiantes y esa sensación permanente de que por mucho que estudiarais siempre quedaba algo más por aprender. Pero sobre todo habéis demostrado una cualidad que va a ser fundamental durante toda vuestra vida profesional, que es la perseverancia. Como cardiólogo paso eh buena parte de mi vida profesional, pues rodeado de corazones y eh una de las cosas que más me impresionan de ellos es que su grandeza no está en hacer algo
extraordinario eh De vez en cuando, eh sino en no fallar nunca en lo importante que es la tierra. De hecho, late más de 100,000 veces al día, todos los días durante toda una vida. Y sospecho que con los buenos médicos ocurre algo parecido. No, no los definen los momentos excepcionales, sino la constancia. Escuchar con atención, revisar una decisión, estar presente cuando alguien los necesit sostiene sobre miles de pequeños actos bien hechos. También me gustaría dirigirme a vuestras familias, eh, porque ningún médico llega solo hasta aquí. Detrás de cada estudiante hay padres, madres, hermanos, parejas, amigos,
personas que han sostenido en silencio muchos momentos difíciles. Hoy este logro también es vuestro. Celeberamos también que a veces damos eh celebramos también algo que a veces damos por sentado, haberos formado en una universidad pública. La universidad pública representa una de las mejores ideas de una sociedad que una sociedad puede tener, que el talento, el esfuerzo y la vocación deben encontrar oportunidades, independientemente del lugar de origen o las circunstancias económicas. Es una apuesta por el conocimiento, por la igualdad de oportunidades y por el futuro. Vosotros y yo mismo somos el resultado de esta apuesta colectiva.
Y vuestra profesión está ligada a otra institución que comparte exactamente estos mismos valores, que es la sanidad pública. Nuestro sistema sanitario tiene Limitaciones, dificultades, desafíos que conoceréis y sufriréis muy pronto, pero también encarna una conquista colectiva extraordinaria que integra y cohesiona la sociedad, garantiza una atención sanitaria universal y de calidad basada en necesidades de las personas y no en su procedencia o recursos. Esto no se sostiene únicamente con presupuestos, leyes o eh infraestructuras que evidentemente también son importantes. Se sostiene gracias a profesionales comprometidos, profesionales que deben ser reconocidos y cuidados por las instituciones que representan.
A partir de hoy, esta [carraspeo] esta responsabilidad de servicio público también será vuestra, porque ser médico significa mucho más que diagnosticar enfermedades o indicar tratamientos. Significa acompañar a las personas en momentos de vulnerabilidad física o psicológica, escuchar, reconocer los propios límites, tomar decisiones difíciles cuando no existen respuestas perfectas. Y significa recordar siempre que detrás de cada análisis, de cada resonancia, de cada electrocardiograma, hay una persona esperando ayuda. La tecnología cambiará, la inteligencia artificial cambiará, los tratamientos cambiarán y probablemente lo harán más deprisa de lo que imaginamos. De hecho, yo ya me siento absolutamente obsoleto en
algunos aspectos, pero hay algo que seguirá siendo imprescindible, que es la confianza, la confianza que un paciente deposita en vosotros, porque la confianza no se gana con eh algoritmos, se gana con competencia, eh honestidad y humanidad. Permitidme ahora una última reflexión. Muchos de vosotros conocéis cuál es mi principal aportación a la innovación docente, ¿verdad? cuando se enseñaba la electrocardiografía y alguien respondía Con especial seguridad, yo solía lanzar una pregunta aparentemente inocente que es la de te juegas una paella. No sé si mejora el aprendizaje, pero sí puedo asegurar que en cuanto aparece la posibilidad de
pagar arroz para 10 personas, el pensamiento crítico mejora de manera espectacular. viendo esta promoción, sospecho que tengo muchas fallas pendientes, pero eh [aplausos] [aplausos] pero os diré una cosa, sería la mejor derrota posible porque no hay mayor satisfacción para un profesor que comprobar que sus alumnos están preparados para seguir avanzando [aplausos] [aplausos] Y si puede acabar, os diré que vosotros lo estáis, eh, que os recibís un título, pero también recibís la confianza de una sociedad que espera mucho de vosotros. Sed excelentes médicos, rigurosos, curiosos, humildes, defender la universidad pública que os formó, defender la sanidad
pública que necesitará vuestro talento y vuestro compromiso. Y sobre todo, no perdáis nunca la capacidad de acercaros, porque la medicina avanza gracias a la ciencia, pero los pacientes recuerdan sobre todo a quienes estuvieron cerca cuando más lo necesitaban. Quizás después de todo mi miopía no era tan mala preparación para esta profesión. Enhorabuena por todo. [aplausos] [aplausos] [aplausos] [aplausos] Seguidamente es procedirá la imposición de beques graduats y graduades en medicina. Ten la Estefanía Ruiz Palomino, secretaria de la Facultad de Ciencias de la Salud. A continuación nomenarem les graduades y el graduat la imposición de les beques
to seguit podrán rebre la felicita del membres de la taula presidencial y fer una fotografía conmemorativumnat que se ha graduat a la facultad de cienci de la salud de la universitatome i prim académic 20252026 el pelgrau en medicina demenar manuel alcántarais [aplausos] a alejandravarez maría andrío Con [aplausos] [aplausos] [aplausos] Juan Andrés Arenó Badrán, Gema Arévalo, Arévalo, María Barberá Beltrán, Carlos Barreda Piqueres, Eso. [aplausos] [ovación] [aplausos] [aplausos] [aplausos] María Barrios Martos, Paula Beltrán López, Sara Benuna Buti Lía Bermúdez Catalán [ovación][aplausos] [aplausos] [música] Mireya Cabrera Guía, Nerea Cañetes ornichero, [música] Miranda Casas Matas, María Catalá Más [ovación]
[aplausos] [aplausos] Isabel Fuertes Carmen Silvia Albero [aplausos] Alexandra Nicole Chlu Cruchanu Arturo [música] Anton Perales Laura Andrés Inés. Mañer [aplausos] Iván Dols Bautista Candela Domínguez Lorens Raquel Duque Rodríguezam. [música] Mi carta. [aplausos] [aplausos] Mohamed Yasin el Jamami Cartaz Raquel Espelleta García, Blanca Esplugues Nebot Marc Falco Porcar [ovación] [aplausos] David Fernández Moreno, Anna Fontanela Álvarez, María Franc Isabel Frank Costa [aplausos] [música] [aplausos] Máxim García Caballero. Clara [música] García Morcillo, Paola García Neira. [aplausos] [aplausos] [aplausos] Jeno GZ Campos, [música] Carolina María González López de Vicuña, [aplausos] [aplausos] [aplausos] Dorisaedmani, Alba Hernández de Asís, Leonoría Herz Car León
Ríos [ovación][aplausos] Bra. [aplausos] [aplausos] Eva María López Rubio, Katy Mansilla Ortín, Mark Manzaneda Vizcarro, Sandra Márquez Escamilla, [aplausos][ovación] [aplausos] [ovación] [aplausos] Andrés Martín, alcalde. Martínez, Cristian Martínez [música] de Alvarenga, López de Almeida, Claudia Martínez Jiménez [ovación] [aplausos] Marta Méndez Colino, Góz R A Montol Martínez. [aplausos] [aplausos] Mero, Adrián Oribejillos, Ana Palasí San Roque, María Pellicer Marín. [ovación] [aplausos] [aplausos] Marina Penalba Abellán, Juan Manuel Perdomo Mejía, Monserrat Peris Bag Irene Plan Rela [aplausos] [aplausos] Guillermoifer Ramón Rodríguez Simón [aplausos][ovación] [aplausos] [aplausos] [música] [aplausos] Coral Rodríguez Puertas Sánchez [música] Z Ra Santo. [ovación] [aplausos] Lucía San García, Isabel
Sebastía París, [música] Andrea Denisa, Yanina Tap Sara Tobar Hernández [aplausos] [aplausos] Lía Traver Miralles, Pablo Ana Vera Sanegre Venga. [aplausos] [aplausos] [aplausos] Carolina Vidal Scit, Judith Villanueva Ferrer, [aplausos] [aplausos] seguidamente procedirá la entrega del premi al millor expediente académic de medicina de la promoción 202026 la para Carlos Vilar Fabra presidente del cole oficial de meches de Castelló [aplausos] Buenas tardes, mesa presidencial, nuevos gradogados, nuevos médicos, compañeros. familiares, gracias por estar aquí con nosotros. Lo que quiero decir es que como promoción habéis elegido seguramente lo mejor que puedes elegir hoy, porque yo sé que es un
gran cardiólogo, lo sé, pero hoy sé que es un gran médico, es un médico excelente porque tiene corazón y sabe emocionarse. Pues gracias. [aplausos] [aplausos] Felicidades. Hoy los protagonistas sois vosotros, no son nadie más. Así que muchas felicidades. Felicidades a las familias. Felicidades también. Vosotros aquí no habéis llegado solos, habéis llegado gracias a las familias que tenéis detrás. Hay con su apoyo, confianza, sacrificios habéis conseguido que lleguen aquí. Hace un año aproximadamente más o menos estaba también aquí de pie dando este mismo discurso y como ahí bajo justamente se graduaba a mi hija y la
verdad es un un acto muy muy emocionante. Luego he pensado este año ha probado lo ha sacado bien, ha ido todo muy bien y ayer que hoy empezaban realmente me di cuenta del sacrificio que vas a tener que hacer, pero un sacrificio que vale la pena. Yo llevo trabajando 30, 35 años y he perdido muchas, muchas cosas personales, cumpleaños, Navidades, cosas familiares muy importantes, pero al final creo que ha valido la pena. Con lo cual, felicidades, enhorabuena y espero que sigáis siendo unos grandes médicos. Hoy es un día de celebración. [aplausos] [aplausos] Celebramos vuestro esfuerzo,
vuestra constancia, vuestra capacidad para superar dificultades. Hoy es el día en que la medicina os recibe como nomos miembros de esta profesión extraordinaria, una profesión que os os permitirá entrar en las vidas de personas en algunos de sus momentos más difíciles, pero también en los momentos más importantes. Una profesión que os va a exigir conocimiento, Dedicación, esfuerzo. Pero hay algo que pocas profesiones pueden ofrecer, la posibilidad de aliviar el sufrimiento humano y de mejorar la vida de los demás. Recordarlo. Vivimos además, yo creo que un momento fascinante para ejercer la medicina, un momento único para
ejercerla. Yo creo que ahora alguno lo habéis nombrado antes en el discurso anterior, vosotros venís al hospital, nos veis como estamos todo el día trabajando de estajo, eh, no sé, quemados, quería decirlo, no sé si decir quemados, e despoticando de todo, de todo el sistema, de todo, ¿no? Pero realmente eh reconocer que esto va a valer la pena. Ninguno, ninguno de nosotros que en un momento dado hemos hecho una mala palabra sobre la medicina, ninguno, volveríamos a hacer otra cosa. Volveremos a ser médicos seguro. También hay que tener en cuenta que estamos en una época
que vosotros vais a vivir el cambio con la incorporación de la inteligencia artificial, ¿no? Eso ya está ahí, aún no está de todo implantada, pero ya está ahí, ¿no? Pero esto pensar que nunca va a sustituir la mirada que transmite la tranquilidad, la mano que acompaña, la atenta escucha, la empatía, la confianza. Un algoritmo puede y seguramente hará con mucha mucho mejor que nosotros identificar una enfermedad, pero no puede comprender nunca el miedo de que una persona de recibir una mala noticia. Un algoritmo podrá calcular probabilidades mucho Mejor que nosotros, pero jamás va a poder
ofrecer consuelo. Podrá analizar datos, miles, millones de datos, pero no va a poder nunca generar esperanza. Por eso estoy convencido que el futuro pertenecerá a la inteligencia artificial en manos de médicos excelentes, médicos preparados científicamente, pero médicos profundamente humanos. El hoy y hoy lo hemos demostrado. Hm. con la emoción, ¿no? Por eso somos médicos. Y ahora lo veremos en unos segundos, unos minutos. Vamos a jurar el juramento hipocrático, que no es simplemente una tradición, es un compromiso. es un compromiso con la vida, con la dignidad humana, con la honestidad, con la confidencialidad, con la excelencia
profesional y con la búsqueda permanente del conocimiento y sobre todo con la idea de que el paciente tiene que ser el centro siempre de nuestras decisiones, siempre, porque cuando un paciente entra en la consulta no nos entrega unos síntomas a recordarlo, nos entrega sus miedos, sus dudas, sus esperanzas y nos concede sucede algo extraordinariamente valioso, su confianza. Nunca olvidéis ese privilegio que vais a tener. Pero también quiero recordaros que la medicina no lo vamos a dejar en solitario. No estamos solos. A lo largo de nuestra carrera compartiréis las guardias, consultas, éxitos, momentos difíciles con otros
compañeros, recordarlo, con otros compañeros. Por eso, respetar siempre a vuestros compañeros, aprender de quienes tienen más experiencia, apoyar a quienes comienzan junto a vosotros y recordar Que la excelencia profesional nunca está reñida con la humildad. recordarlo [aplausos] y extender este mismo respeto a todos los demás profesionales sanitarios, enfermeras, técnicos, fisioterapeutas, psicólogos, farmacéuticos, auxiliares y tantos otros que forman parte esencial de la atención que reciben nuestros pacientes. Ningún médico, por brilliante que sea, puede ofrecer una calidad asistencial sin el trabajo coordinado de un equipo comprometido. La confianza, el respeto mutuo y la colaboración sean importante, son
tan importantes como la buena medicina para el conocimiento científico. Porque liderar no solo más, sino es saber trabajar con los demás y reconocer el valor de cada profesional sanitario, ser grandes médicos, pero sobre todo ser grandes personas porque cuando la ciencia y la humanidad caminan juntas, la medicina alcanza su máxima grandeza. Enhorabuena promoción de 2026. Bienvenidos a la profesión médica y muchas gracias. [aplausos] [aplausos] A continuación la paraula Estefanía Ruiz Palumino, secretaria de la Facultad de Ciencias de la Salud. [aplausos] A continuación es procedirá al lurament del premi al millor expediente académic del grau en
medicina de la promo 2020 un guardo conedit col oficial dees de castelló en ense un empat en la máxima cualifica académica el col ha deciditorar premi execuo a les alumnes Clara García Morcillo y Traver Mira [ovación] [aplausos] [aplausos] [ovación] [aplausos] [aplausos] [aplausos] [aplausos] [aplausos] A continuación es procedirá el churam hipocrátic graduats y graduades en medicina del president del cole oficial de Castelló, Carlos Vila Fab. Carlos Fabra si algúes a la sala que renovar el per está con y ser un plan repetir conmigo. En la hora de incorporarme a la profesión médica, me comprometo solemente a
consagrar mi vida al servicio de la humanidad, rendir a los míos y a mi profesorado en el respeto y el reconocimiento que me merecen, ejercer mi profesión con conciencia y dignidad. La salud y la vida de la persona enferma serán mis primeras preocupaciones. Respetar el secreto de quien haya confiado en mí. Mantener todos los medios en mi alcance. el honor de las nobles tradiciones de la profesión médica. Mis colegas serán hermanos y hermanas. No permitir en térmit debería personal enferma sin importan consideraciones religiosas, nacionales, étnicas, políticas o de clase social. No admitir, incluso bajo amenazas
utilizar mis conocimientos médicos contra la humanidad y hago esas promesas solemne y libremente por mi honor. [aplausos] [aplausos] [aplausos] Ten la palabra, Vicente. del grado de medicina. [aplausos] Hola, buenas tardes, querido decano Carlos, presidente del Colegio de Médicos, padrino de la promoción, amigo clínico, investigador y también profesor claustro de profesores, autoridades, familias. Yo creo que hay que reconocer a las familias lo primero y por supuesto a todos los alumnos y alumnas, ahora ya graduados y graduadas o no sé si llamarles colegas. Ah, es para mí un privilegio dirigirme en este día a todos vosotros que
marca no solo el fin de una etapa académica, sino el inicio de vuestro compromiso con la vida y la salud de la sociedad. Hace unos días asumí el vicedecanato de este grado y ahora estoy aquí viéndoos partir. O sea, que hemos coincido muy poquita. Habéis superado 6 años de una gran exigencia técnica, pero también de Un profundo crecimiento humano. Recordad siempre que aunque la ciencia os dará las herramientas, la empatía y el sentido común, sabéis todos que es mi frase favorita, es lo que os convierte hoy en médicos. No perdáis nunca el espíritu de Castellón.
Es mezcla de humildad, resilencia y vanguardia, que habéis respirado en estas aulas y también en cada uno de los centros sanitarios en los que habéis hecho prácticas y habéis asistido. Como nuevo vicedecano me toca mirar hacia el futuro, pero uno no puede construir el mañana sin honrar el camino ya recorrido. Una persona eh ha dedicado su energía a velar durante eh todos estos años que habéis estado aquí. eh por la calidad de vuestra enseñanza y por el prestigio de este título. Os ha visto entrar como estudiantes llenos de dudas y hoy os ve salir como
graduados, para mí como colegas. Sois ya de la familia médicos y médicas. Por eso creo que mejor que nadie, mejor que ella. Para dedicaros las últimas palabras, tengo el honor de ceder la palabra a la profesora María Muriac So. [aplausos] [ovación] [aplausos] Bueno, aquí el espíritu del pasado. En primer lugar, dar la bienvenida a las autoridades presentes, profesores que habéis venido a compartir este acto con nuestros alumnos ya médicos y, por supuesto, a todas las familias y amigos que hoy os acompañan en un día tan especial. Y ahora sí, enhorabuena. 6 años, seis largos años
que ahora parece que han pasado en un abrir y cerrar de ojos. Los dos primeros he tenido la suerte de acompañaros como profe y los siguientes como vicedecana. Hoy cierro ciclo con vosotros y por eso agradezco al equipo de Canal, a Vicente, la oportunidad que me han dado de despedirme de vosotros. Llegar hasta aquí no es fácil, pero en vuestro caso probablemente lo ha sido todavía menos. Habéis sido una promoción que ha vivido acontecimientos históricos relacionados con la medicina y con la sanidad que seguramente otras generaciones no han vivido en décadas. Comenzasteis la carrera, ya
lo habéis dicho, en plena pandemia. Os ha tocado vivir después situaciones como la Dana o una huelga médica histórica en la que además no os habéis quedado al margen. habéis sido sin duda una promoción reivindicativa, pero e [risas] A veces parecía que no hablábamos el mismo idioma y a la vez habéis demostrado que detrás de esa capacidad de reivindicar había también un enorme compromiso. No habéis dudado ni un momento en una pala y ayudar a quitar barro cuando tocaba. Y además habéis dejado vuestro granito de arena en el nuevo plan de estudios que veremos nacer,
esperemos, en un tiempo. Eso define mucho mejor a una promoción que cualquier expediente académico. Habéis perdido durante el camino a un profesor y a un compañero, algo poco habitual en el paso por la universidad. Hoy me gustaría recordar a Juan y a Juan Carlos por el ejemplo que fueron y porque nos han enseñado una de las lecciones más importantes de la medicina que no siempre es posible curar, pero siempre podréis cuidar y acompañar. [aplausos] Aun con todo, estoy segura de que habéis sabido aprovechar y disfrutar el paso por la universidad al máximo y más en
vuestro caso que sois el único grado que pasáis 6 años de vuestra vida codo con codo con compañeros y amigos que os van a durar toda la vida. Algunos incluso habéis alargado un poquito la estancia, yo creo que porque nos teníais cariño, pero eh estoy segura de que este paso ha dado para mucho. Agobios, lloros, amor, desamor, amistad y me parece que muchas manifiestas también. Y sobre todo, habéis devuelto el honor al grado ganando las jornadas deportivas otra vez. [aplausos][ovación] Termináis ahora una etapa muy especial, pero empezáis nuevos retos muy ilusionantes. Os queda muchísimo trabajo
por delante. Ya habéis cogido una profesión en la que siempre tendréis que estudiar, pero sé que vais a ser unos médicos estupendos. Aún así quería pediros que aunque es evidente que la inteligencia la lleváis de serie, recordéis que la humildad, ya lo han dicho vuestros compañeros ahora ya, que la humildad y la empatía la deberéis escoger y trabajar cada día. Que dediquéis vuestro trabajo a ayudar a los demás y que aunque cambien los tiempos, las tecnologías o incluso el propio sistema sanitario, no perdáis nunca esa esencia. Yo crecí viendo a mi padre levantarse de la
mesa de Navidad para ir a atender una urgencia de un paciente y los tiempos han cambiado. Sí, pero hace un par de años también, siendo uno de mis hijos el paciente, he visto a su médico dejar su noche vieja para atenderle en un momento de necesidad. Eso demuestra que aunque no hay duda de que el mundo está cambiando, hay algo que sigue intacto y es la vocación de cuidar. Quería deciros también que en medio de un debate actual sobre la situación de la sanidad pública y sobre la solución pasa por aumentar las plazas de estudiantes
de medicina, hay algo que sí está claro. Hacen falta más profesores y más médicos dispuestos a enseñar. La Transmisión de conocimiento forma parte ya inseparable de vuestra profesión. Recordarlo cuando estéis ejerciendo y os lleguen nuevos alumnos a los que tendréis que tutorizar. Acordaros en ese momento de aquellos buenos profesaron su tiempo, su atención y os tuvieron en cuenta durante sus prácticas y por qué no también de aquellos que no lo hicieron tamban bien como esperabais. Y ahora voy a aprovechar el momento para hacer una de mis reflexiones de fisio, que no me podía ir sin
una. Espero que os acordéis cuando estábamos explicando endocrino, que dijimos que una misma hormona puede producir efectos completamente distintos dependiendo al receptor al que se una. Pues a partir de hoy vosotros sois receptores y no solo vais a recibir señales del sistema sanitario, de los pacientes o de la sociedad, os llegarán estudiantes que os observarán continuamente para aprender no solo medicina, sino también cómo debe comportarse un médico. Y ahí tendréis la oportunidad de dejar una impronta importante. Como receptores podréis activar vías completamente distintas. podéis despertar vocaciones, motivación y confianza o todo lo contrario y estoy
convencida de que vais a escoger bien. No quiero acabar sin agradecer a todas las personas que hacen posible que este grado funcione día a día, al equipo de Canal, especialmente a vuestro vicedecano Paco Ross, que nunca sube al escenario, [aplausos] Pero que casi ha pasado más horas encajando prácticas que vosotros estudiando. a todos los coordinadores del grado y también al personal de administración y servicios que cuidan de vosotros mucho más de lo que veis. Y por supuesto a todos los profes que dedican su tiempo y esfuerzo a formaros y a los departamentos de salud que
hacen posibles vuestras prácticas. Gracias también a vuestras familias por confiar en nosotros para formar a sus hijos y nietos. Han sido 6 años en los que habéis estado en nuestras manos, pero a partir de ahora viene toda una vida en la que nosotros vamos a estar en las vuestras como pacientes. Hoy os devolvemos a la sociedad con orgullo y con confianza. [aplausos] Y ahora sí, quiero desearos mucha suerte, un buen viaje. Recordaros que esta siempre será vuestra casa, que podéis volver de visita o para quedaros. Y por último, pediros disculpas por todos los errores que
seguro hemos cometido involuntariamente durante este tiempo. Muchas gracias. [aplausos] [aplausos] vicedecano del grado de medicina, presidente del Colegio Oficial de Médicos, padrino de la promoción secretaria de la facultad, director del departamento de de medicina, vicedecano de de prácticas, autoridades sanitarias, muchas gracias por acompañarnos esta Tarde, es algo importante para nosotros, de verdad. Profesorado, personal de administración y servicios, familias, amigos y amigos y amigas, y muy especialmente querida promoción de graduadas y graduados de medicina. Bueno, hoy es un día profundamente importante para la Facultad de Ciencias de la Salud. Tal vez eh creo que es el
día más importante del año para nosotros. Es un día de celebración, es un día de emoción, es un día de reconocimiento, pero sobre todo hoy es vuestro día. Después de años de esfuerzo, de estudio, de prácticas, de exámenes, de madrugones, de incertidumbres, de cansancio, también de muchas ilusiones compartidas, llegáis a este acto de graduación y lo hacéis ya como médicos formados en una universidad pública, en una facultad comprometida con la salud, con la ciencia, con la formación rigurosa y con el servicio a la sociedad. En primer lugar, me gustaría comenzar mis palabras dándos la enhorabuena.
Quería dar especialmente la palabra, la las gracias a Minerva y Andrés por sus palabras. La verdad es que me han gustado mucho, me ha gustado mucho la reivindicación que habéis hecho de la universidad pública. María me ha restregado por la cara que ganasteis las jornadas deportivas y me he acordado que no sé dónde está la copa. O sea, que antes de desaparecer de la facultad habrá que intentar recuperar el trofeo. Bueno, enhorabuena porque habéis llegado hasta aquí y por todo el camino que habéis sido capaces de de recorrer. Me consta y y lo tengo claro
que no ha sido fácil. Medicina, obviamente creo que el que más es un grado que implica mucha vocación, una gran exigencia, constancia, disciplina, resistencia y algo que también ha nombrado el presidente del Colegio de Médicos, humildad para aprender cada día. Hoy culmina vuestra etapa por esta universidad, pero comienza una etapa nueva y también va a cambiar vuestra forma de aprender. Hasta ahora habéis estudiado para saber. Ahora llega un tiempo en el que vais a tener que estudiar para superar una prueba muy exigente, como es el examen de la especialidad y después esto no acaba aquí,
obviamente, y seguiréis estudiando para cuidar, para decidir, para orientar, para aliviar, para diagnosticar, para tratar y muchas veces también para saber estar y acompañar cuando no siempre se puede curar. María ha recordado a dos personas que iniciaron el proceso con vosotros y no están aquí. y a Juan Bisánchez, que fue director del departamento de medicina y a Juan Carlos Oliver, que bueno, era compañero vuestro de tercer curso y al cual pudimos homenajear no hace mucho en las jornadas de investigación. Indudablemente vivimos en un momento de de un cambio extraordinario para la medicina. Eh, el presidente
del colegio ya ya ha hecho alusión a la inteligencia artificial. Podemos incrementar esa lista, la medicina personalizada, la genómica, la simulación clínica, la cirugía de alta precisión, la telemedicina, las nuevas herramientas diagnósticas. Todo esto está transformando indudablemente la forma de ejercer la medicina. Vosotros vais a desarrollar vuestra carrera en un contexto totalmente diferente y y no exento de enormes cambios. Todo es apasionante, indudablemente, pero también nos obliga a recordar algo esencial, que ninguna tecnología puede sustituir la responsabilidad ética del médico, ningún algoritmo puede sustituir la mirada clínica y ninguna pantalla debe de interponerse entre el
profesional y la persona que tiene delante. La tecnología, obviamente, va a ser una aliada totalmente imprescindible, pero la confianza seguirá construyéndose de persona a persona. La medicina necesita ciencia, innovación, tecnología, pero obviamente va a seguir necesitando a profesionales como vosotros, capaces de mirar, de escuchar, acompañar y decidir con humanidad. Permitidme, bueno, a veces un poco uno es un poco pretencioso, pero permitirme cuatro consejos. Bueno, tres, cuatro. Bien. El primero, muy sencillo, alzad la mirada, eh, alzad la mirada del teléfono móvil, de la pantalla, del informe, de la historia clínica, del app, del algoritmo, de la
inteligencia artificial. Alzad la mirada, no para rechazar la tecnología, que obviamente eso es imparable y no podemos prescindir de ella, pero creo que sí que es importante alzar la mirada para ponerla en su sitio y recordar que debe de ayudarnos a ver mejor pero no a mirar menos, que debe Acercarnos más a las personas y no alejarnos de ellas. En segundo lugar, alzad la mirada e intentad bajar las barreras, las barreras de la prisa, del cansancio, las barreras de la rutina, las barreras de pensar que ya sabemos lo que le pasa al otro antes de
antes incluso de haberlo escuchado. Las barreras que a veces levantamos casi sin darnos cuenta para protegernos de nuestra propia incertidumbre o de la fragilidad con la cual convivimos en el día a día. Alzad la mirada, barrer las barreras y en tercer lugar, mirad a las personas. Mirad a los pacientes, no solo como portadores de síntomas, diagnósticos o tratamientos. Intentar mirar a las personas como eh, perdona, intentar mirar a los pacientes como personas con una vida, con una historia, con sus miedos, sus vínculos, sus pérdidas, con esperanza. Y mirar también algo que creo que os hemos
intentado transmitir desde esta facultad. Intentad mirar también a vuestros compañeros, a otros profesionales sanitarios a quienes sostienen el sistema muchas veces desde lugares discretos, pero totalmente imprescindibles. Porque cuando uno levanta la mirada descubre algo fundamental, que es todo aquello que nos une. Descubre que más allá del rol del médico, que va a ser el vuestro ya, el rol de paciente, pues todos compartimos cosas en común. a veces la propia vulnerabilidad, la necesidad de cuidado, el deseo de ser escuchados y el miedo que sentimos eh cuando la vida se complica. Muchas veces van a ser estos
propios pacientes quienes os recuerden por qué elegisteis esta profesión y quiénes os devuelven el sentido y quiénes os devuelvan al sentido profundo de la medicina. Hoy, bueno, os comparto una situación que se está dando. Hoy estoy aquí eh presidiendo esta graduación, pero también hay un trocito de mí que no está aquí porque mi hijo también se está graduando ahora mismo en segundo hizo la la pau esta semana y nos sorprendimos con la noticia de que quería hacer medicina como su madre, como su abuelo, como su bisabuelo. Y cuando un hijo te dice que quiere hacer
medicina, por una parte dices, "Uy." Pero por otra dices, "Ay, aquí hay muchos médicos presentes y saben de qué estoy hablando." Bueno, eh, la medicina obviamente es una profesión extraordinaria, pero también es una profesión muy exigente. Exigente en lo intelectual, en lo técnico, en lo emocional y en lo humano. Ser médico implica cuidar a los demás, pero ser médico no debería implicar olvidarse de uno mismo. Durante mucho tiempo las profesiones sanitarias hemos construido una cierta cultura de sacrificio que vosotros ya lleváis impreso en vuestro en vuestro ADN, sencillamente por el hecho de de haber llegado
hasta donde habéis llegado, de resistencia siliciosa, de aguantar siempre, de estar siempre disponibles. María ha hecho alusión a una noche vieja, ha hecho alusión a un cumpleaños y a y a una comunión, porque es así la medicina, no mostrar cansancio, no reconocer la vulnerabilidad y creo sinceramente que esa cultura es preciso revisarla. En los últimos días hemos conocido noticias dolorosas relacionadas con la salud mental de médicos residentes. Noticias que han generado preocupación entre los propios residentes, las organizaciones profesionales y las instituciones sanitarias. Redacción médica 30 de mayo, hace apenas unos días. El suicidio tiñe de
negro el proceso de formación sanitaria especializada para médicos. De momento 2026 acumula varios casos, dos en Cataluña y uno en Valeres. Además investigado un cuarto suceso de suicidio en Canarias haecido en las últimas semanas del mes de mayo. Periódico La Razón ayer mismo. Los residentes exigen medidas tras tres suicidios en 5 meses. 1000 que se están incorporando estos días se encuentran con un ambiente caótico, con denuncias de jornadas inasumibles y de falta de supervisión y amenazan con una huelga indefinido tras el verano. Obviamente no traigo estas noticias con el objetivo de ensombrecer vuestra celebración ni
mucho menos, sino precisamente porque os respeto, porque os considero ya parte de esta profesión y porque la honestidad creo que también es una forma de cuidar y curar no tiene por qué significar romperse. El estrés mantenido, la presión asistencial, las condiciones laborales precarias, la carga emocional y la exposición continua al sufrimiento, a la enfermedad y a la muerte. Pueden tener tienen un impacto profundo sobre la salud física y mental de los profesionales. Y esto no es una señal de debilidad, sino que es una realidad humana. Por eso, uno de los grandes retos de vuestra generación
será ejercer una medicina excelente, obviamente comprometida, obviamente cercana, pero aprendiendo también a cuidaros, a reconocer vuestros límites, a pedir ayuda cuando sea necesario, a descansar. a compartir las cargas, a construir equipos saludables y no confundir la vocación con una autoexigencia destructiva. Necesitamos médicos brillantes más que nunca, pero también necesitamos profesionales sanos, equilibrados, capaces de sostener en el tiempo una profesión que exige mucho, pero que también puede dar muchísimo sentido a la vida. No vais a poder dar lo mejor a los demás si os olvidáis completamente de vosotros mismos. Cuidarse no es egoísmo. Cuidarse es también
una forma de responsabilidad profesional, porque quien se cuida está en disposición de cuidar mejor. Quien reconoce sus límites decide mejor. Quien preserva su salud emocional acompaña mejor. Ojalá, tal y como nos recordaba de la cortina, nunca perdáis esa sensibilidad necesaria de cualquier médico ante el sufrimiento ajeno, pero ojalá también perdáis la sensibilidad hacia vuestro propio cansancio, hacia vuestras propias Emociones, hacia vuestra propia necesidad de apoyo y ambas cosas forman parte de una medicina verdaderamente humana. La medicina os va a pedir mucho, pero no permitáis que os lo pida todo. Eh, seguro que alguna vez habéis
escuchado alguna frase, yo mismo la he mencionado varias veces en jornadas que hacemos de puertas abiertas. Se le atribuye teóricamente a Confucio, aunque hay fuentes que la ponen en ducha, en duda, que dice algo así como escoge una profesión que te guste y no tendrás que trabajar ni un solo día en tu vida. Pues bien, permitidme que hoy os diga con todo el respeto hacia Confuncio, que creo que en eso estaba profundamente equivocado. La medicina, incluso si se ama, es trabajo, mucho trabajo, es esfuerzo, es responsabilidad, es cansancio, es estudio constante, es tomar decisiones difíciles
y es una exposición continua al sufrimiento humano. La vocación no elimina esta exigencia, la vocación no evita este desgaste. La vocación no protege por sí sola frente al estrés crónico ni frente al cansancio emocional. Por eso, quizá el verdadero reto no sea encontrar una profesión que os haga olvidar que trabajáis, sino el verdadero reto será construir una manera de ejercer que os permita seguir siendo buenos médicos, buenas médicas, sin dejar de estar bien como personas. Y eso implica aprender a cuidaros. Hoy también, cómo no, es un día para dar las gracias. En primer lugar quería
dar las gracias al profesorado que os ha acompañado durante todos estos Años. También agradecerle y felicitarle al hoy por por sus palabras, que me ha gustado especialmente que se haya emocionado. Además, se lo he dicho y es y dice mucho, es verdad, de una persona que está acostumbrado a trabajar con pacientes y no emocionarse y realmente creo que le habéis calado y le habéis llegado al corazón. Eh, agradecer a quien os han dado clase, os ha evaluado, os ha exigido, os ha orientado y en muchos casos quien os ha servido de ejemplo. También agradecer a
los tutores clínicos, a los hospitales, a los centros de salud que están tan perfectamente hoy aquí representados. Sin estos dispositivos asistenciales, obviamente, vuestro vuestra aprendizaje y vuestra formación hubiera sido totalmente imposible y no podemos estar más que agradecidos. Obviamente, en el entorno asistencial en el cual habéis tenido el privilegio de formaros, habéis descubierto que la medicina no se aprende solo en los libros, sino que se aprende, obviamente, en un consultorio, en la planta, en las urgencias, en el quirófano, en la atención primaria, en el silencio tras dar una mala noticia, en la complejidad de tener
que tomar una decisión clínica o en la serenidad de un profesional que sabe acompañar. Quería también agradecer al personal de administración y servicios de la facultad que muchas veces vuestro trabajo pasa totalmente desapercibido, pero sin ellos, por ejemplo, este acto de graduación sería totalmente imposible y la verdad es que agradeceroslo de corazón. Y gracias de una manera muy especial a ese bebé que está llorando, que son vuestras familias, Vuestras familias que nos han sostenido durante todos estos años, a quienes han vivido de cerca vuestros nervios, vuestros exámenes, vuestras ausencias, vuestros horarios imposibles y vuestra ilusión,
a quienes os han animado cuando dudabais, a quienes han celebrado cada pequeño avance en vuestra trayectoria y a quienes muchas veces han hecho grandes sacrificios. silencios para que hoy pudierais estar aquí. Este título también les pertenece a ellos y mucho, además, de verdad. Bueno, eh [aplausos] gracias. Como decano de la Facultad de Ciencias de la Salud, me gustaría que allá donde os lleve vuestra trayectoria profesional llevéis con orgullo el nombre de esta facultad. y de la Universidad Ya que recordáis que aquí os formasteis no solo para ejercer una profesión, sino para contribuir a una sociedad
más saludable, más equitativa y más humano. Hoy cerráis una etapa, pero la universidad no se despide de vosotros. María Muria ya os lo ha recordado en sus palabras. Esta seguirá siendo vuestra casa, una casa en la cual vais a poder volver cuando queráis para seguir formándos, para investigar, para colaborar. Ojalá para enseñar a los que van a venir después y ojalá si entre ellos está mi hijo o simplemente para recordar que aquí empezó una parte esencial de vuestra vida profesional. Y ya para finalizar os voy a lanzar mi último consejo, que este quizás es un
poco extraño, pero os lo digo de verdad que es muy sincero. Si algún día no muy lejano buscando por Walapop o por Vined encontráis por el mismo precio un fonedoscopio Lindman electrónico último modelo y un kayak de mar, no le dudéis demasiado y comprar el kayak de mar, ¿eh? [aplausos] El fonendoscopio indudablemente os ayudará a escuchar a los demás y va a ser fundamental en vuestra vida profesional, pero quizá el kayak de mar o aquello que para cada uno de vosotros cumpla esa misma función, que pueden ser igualmente unos esquis, unos patines, una bicicleta, unos
palos de golf o cualquier otra forma de respirar fuera del hospital, os ayude también a escucharos a vosotros mismos, a parar, a respirar. a tomar distancia, a recordar que antes que médicos sois personas y que solo desde ahí, desde una vida que también se cuida, se puede cuidar bien a los demás. No olvidéis nunca la medicina, pero no dejéis tampoco que la medicina os haga olvidaros de nosotros, de vosotros mismos y de vivir. Bueno, querida promoción, ojalá seáis buenos médicos, buenos en conocimiento, buenos en la técnica, buenos en la Decisión clínica, pero también buenos en
la escucha, en el trato, en la prudencia, en la compasión y en la dignidad con la que miráis a cada paciente, porque al final pasarán los años y muchos de vuestros pacientes probablemente no recordarán vuestras palabras, no recordarán vuestros diagnósticos ni vuestros tratamientos. Pero lo que sí que recuerdan los pacientes es cómo los hicisteis sentir. Recordarán si se sintieron escuchados, si se sintieron respetados, si en medio de la incertidumbre encontraron en vosotros una presencia serena y humana y se acordarán de vosotros como personas. Y ese indudablemente es uno de los grandes poderes que tiene la
profesión que habéis elegido, la medicina. En nombre de la Facultad de Ciencias de la Salud os doy la enhorabuena. Nos sentimos profundamente orgullosos de vosotras y de vosotros. Disfrutad de este día. Ya me han dicho que os vais al Puch. Celebradlo mañana con vuestras familias, con vuestros amigos, con vuestros compañeros y con todas las personas que os quieren. Y salid al mundo con confianza, con humildad, con vocación y también con la conciencia de que cuidar bien empieza muchas veces por aprender a cuidarse. La sociedad os necesita. Muchas gracias y enhorabuena. [aplausos] [aplausos] Ahora hay que
ponerse el pie. Gaudeamos signitud. [música] [canto] [música] [canto] posukundam [música] juventuteen posmolesta senut noitumus [música][canto] noitumusun [música] [canto] Mundo fuere ubisun cuátenos y [canto][música] mundo fuerdeasa inferos transeasa superos bisan [canto] [música] academia [canto] vivan profesores. Viva academia. [canto] Vivan profesores. Viva membrotli. Viva membra sem [canto] flore flore [música] [aplausos] Exclosa la sesió record estudiantat que ha de quedar a la sala per poder realizar les fotografíes de grup familiars y amics pueden abandonar la sala superior. Muchas gracias. [aplausos] Amor [música][canto] que a ti va [música] mirar con [canto] matra [música] y no [canto] estab Abra.