El universo no es como nos gustaría creer, tan solo un lugar lejano, lleno de estrellas y nebulosas, ¿no? El universo es ante todo un escenario hostil, antiguo hasta lo incomprensible y profundamente indiferente a nuestra existencia, el cual para peor nos rodea por completo. Entre sus silencios se esconden fenómenos que desafían la lógica humana, objetos que no deberían existir y qué.
Sin embargo, allí están señales que parecen surgir de algo que jamás podremos comprender del todo. Misterios tan oscuros que incluso los científicos prefieren hablar de ellos en voz baja. Algunos de estos enigmas no solo plantean preguntas incómodas, sino que despiertan un miedo primitivo.
Y si el cosmos no es un lugar vacío, sino un observador paciente. Y si hay fuerzas ahí afuera capaces de borrar estrellas, [música] galaxias, civilizaciones enteras sin dejar rastro. Lo peor no es que no tengamos respuestas, sino que en muchos casos las respuestas que existen son todavía más perturbadoras que la ignorancia.
Justo hoy vamos a abandonar nuestra cómoda ignorancia existencial para adentrarnos en ese lado prohibido del universo. Abordaremos siete misterios reales documentados, estudiados por la ciencia y aún así aterradores. fenómenos que hacen que mires al cielo nocturno y te preguntes si realmente vale la pena el conocimiento o si el mismo nos hace sentir aún más desdichados e insignificantes.
Estos son los siete misterios más horribles del cosmos. Número siete. Los voids, por su traducción del inglés, vacíos son precisamente eso, gigantescos vacíos cósmicos, como por ejemplo el Boots Boid de, escucha bien la cifra, casi 330 millones de años luz de diámetro o el Heridano Supervid del que hablaremos más tarde, si tenemos en cuenta que nuestra galaxia La Vía Láctea mide si se incluye su alo galáctico 200,000 años luz, imagínate lo que son 330 millones.
Hablamos de regiones donde no hay galaxias ni estrellas, ni siquiera materia visible. Y son de tal tamaño que recorriendo estos vacíos a la velocidad de la luz, la más rápida según la ciencia, estos parches negros del universo se tardarían cientos de millones de años en atravesarlos. [música] Aún no te haces una idea de ese tamaño.
Imagínate esto. Si nuestro sol recorriera uno de estos voids de punta a punta, se apagaría antes de atravesarlo como un simple cerillo [música] que pierde su llama. ¿Comprendes ahora?
Y en un universo que debería estar lleno de estructuras a gran escala, encontrar estas burbujas de nada tan enormes, genera una sensación de desolación inmensa, como si el cosmos tuviera huecos deliberados donde la materia, la vida y la luz simplemente no pudieron arraigar. Y la ciencia no tiene idea de por qué. El void llamado Cold Spot, por su traducción lugar frío, es aún más anómalo porque aparece como una zona fría inesperada en el mapa del Big Bang en expansión en el que vivimos y algunos lo vinculan directamente a un supervacío masivo que desvía o enfría la radiación de fondo.
Hay algunas explicaciones que intentan calmar los nervios. La ansiedad existencial, pero la posibilidad de que sea la huella de una colisión con otro universo o simplemente un error cósmico, hace que cuestionemos nuestra comprensión de lo que llamamos el todo. Hace que uno mira al cielo y sienta que hay partes del universo que están ausentes.
y lo más extraño intencionalmente. Número siete. Número seis.
[música] En el mapa del llamado fondo cósmico de microondas, que viene a ser la luz fósil, los restos luminosos del Big Bang, hay un eje extraño donde las anomalías de temperatura y polarización se alinean de forma precisa con el plano de nuestro sistema solar y nuestra dirección de movimiento. Respecto al fondo, esta alineación bautizada como Axis of Evil, o sea, eje del mal, por su desafío al principio copernicano que dice que no deberíamos estar en un lugar especial, sugiere que el universo podría saber, entre comillas, de nuestra existencia, o que todo el cosmos observable está sesgado de una manera imposible. posiblemente conveniente para nosotros.
Muchos científicos esperaban que fuera un error en los artefactos de medición o un ruido estadístico, [música] pero tras años de datos, la anomalía persiste lo suficiente como para inquietar. implica que o bien nuestras teorías cosmológicas fallan a escalas enormes [música] o que hay una dirección preferida en el universo que apunta sospechosamente hacia nuestro rincón insignificante. [música] Es perturbador porque ataca directamente nuestra humildad cósmica.
Somos un accidente estadístico o el universo tiene una estructura que nos coloca en el centro de algo que no entendemos. Y si estamos allí en el centro, surge la pregunta que todos temen. ¿Acaso somos observados?
¿Acaso somos un experimento de algo o alguien? ¿Qué exactamente somos? Quizá no nos gustaría saberlo.
Número cinco. Los agujeros negros son mencionados en numerosas novelas y películas de ciencia ficción y sentimos curiosidad, fascinación y temor por ellos. Y es que allí, en el corazón de cada agujero negro, las ecuaciones de la relatividad general predicen una singularidad donde la densidad y la curvatura del espacio tiempo se vuelven infinitas.
Y las leyes de la física que conocemos dejan de funcionar por completo. El tiempo y el espacio, tal como lo entendemos, se disuelven. Algunos físicos plantean que podrías caer eternamente hacia una nada matemática, sin fin ni resolución, atrapado en un proceso que nunca termina.
Casi todos concuerdan en que allí el tiempo se detiene. Algunos postulan que incluso retrocede, lo cual significaría que de caer allí caerías de hecho dentro de ellos mucho antes de caer, planteando una paradoja que nuestras mentes les resulta incomprensible. Otras ideas van más allá.
Cada agujero negro podría ser una puerta a un universo bebé o contener un puente, entre comillas, hacia realidades alternativas, lo que implicaría que nuestro propio universo podría haber nacido dentro de uno. Caer en uno significaría abandonar nuestra realidad para siempre. sin posibilidad de retorno ni de comunicación.
[grito] El misterio de la verdadera naturaleza de la singularidad de los agujeros negros es profundamente inquietante porque representa el colapso total de la racionalidad humana ante lo infinito. Están por todas partes. Algunos son errantes y podrían acercarse a nosotros [música] y no tenemos la menor idea ni la capacidad de imaginarnos cómo funcionan por dentro.
La mente de hecho colapsaría si lo comprendiera. Número cinco. Número cuatro.
[música] Con billones de galaxias [música] y muchos billones de planetas potencialmente habitables, la ecuación de Drke sugiere que el universo debería estar repleto de civilizaciones. [música] Sin embargo, no hay señales, sondas, megaestructuras ni rastro alguno. Y en esto consiste la paradoja de Fermín.
Las explicaciones más oscuras que intentan resolverla son las que más duelen. O estamos completamente solos en un cosmos inmenso, lo que hace nuestra existencia un milagro absurdo y solitario. ¿O significa que las civilizaciones inteligentes se extinguen casi inmediatamente después de surgir?
Lo cual es una teoría llamada el gran filtro, que podría estar justamente allí delante de nosotros o podría ser peor. Entidades avanzadas nos observan en silencio y eligen no responder, tal como un naturalista humano que observa un terrario lleno de hormigas sin interactuar con ellas. La idea de que podríamos ser los únicos seres conscientes que alguna vez existirán gritando al vacío eterno sin respuesta, genera una soledad existencial abrumadora.
Pero la posibilidad de que seamos una especie primitiva en una especie [música] de zoológico cósmico donde los demás deciden no interferir, sería aún peor quizá. Las explicaciones a la paradoja de Fermi destrozan nuestra esperanza de compañía cósmica y nos [música] hacen cuestionar el propósito de la inteligencia. nos hunden en un horror psicológico y ontológico casi insoportable.
Y por eso esta paradoja es uno de los potenciales misterios más horribles del universo, como lo conocemos. Número tres. Sé que has oído hablar del Big Bang, pero has [resoplido] oído hablar del Big RIP.
La teoría plantea que si la energía oscura que abunda por todo el universo no es constante, sino que se fortalece con el tiempo, la expansión acelerada del universo podría volverse tan violenta que en unos 20 o 100,000 millones de años, primero separaría galaxias, luego sistemas solares, planetas, moléculas. Luego átomos e incluso las partículas subatómicas. Finalmente, de ser el big rip cierto, el espacio tiempo mismo se desgarraría, [carraspeo] terminando toda estructura posible en un infinito violento.
Créelo, esta teoría científica es muy posible. A diferencia de otros finales, aquí no hay un enfriamiento gradual ni un colapso. Todo es arrancado capa por capa hasta que ni siquiera los protones pueden mantenerse unidos.
Es una muerte por desintegración total donde la realidad se estira hasta romperse. Y a esta perspectiva se le llama el big riple. Es de hecho una de las teorías más inquietantes que manejan los científicos de nuestro tiempo, sin saber exactamente cómo lidiar con ella.
de producirse el big re no solo nos borrará, sino que destruirá la posibilidad misma de existencia coherente. Es cierto, sí, que quizá esté lejano en el tiempo, pero quita toda trascendencia la vida misma que poseemos. Y de solo pensar en lo que implica, nuestra conciencia tiende a desintegrarse por insignificante.
Número dos. Supongamos que las proposiciones del big no se cumplen. Acá nos enfrentamos a la alternativa más clásica.
Es decir, en billones de años la expansión diluirá toda la materia. Las estrellas se apagarán. Los agujeros negros se evaporarán por la radiación de Hawkin y la entropía alcanzará su máximo.
Un universo uniforme, frío de casi 0 gr kelvin, oscuro e inerté, donde no podrá ocurrir ningún proceso, ningún pensamiento, ninguna diferencia, nada, nunca, para siempre, jamás. Este es el final más probable según los datos actuales. No habrá explosión, no habrá desgarro, solo una entropía perfecta que convierte todo en un vacío homogéneo, sin estructura ni posibilidad de cambio.
Imagina que toda la belleza, el amor, el arte y la conciencia que alguna vez existieron se diluyen en una uniformidad eterna sin eco y sin la menor posibilidad de resurgir alguna vez. Allí, en ese destino paciente e inevitable, el más grande conquistador del mundo y el por diosero que mendigaba en una plaza pública serán exactamente lo mismo. De hecho, serán lo mismo que un gusano o una bacteria o cualquier cosa que haya existido alguna vez.
Es un enigma inevitable e irreversible y representa la victoria absoluta de la nada sobre cualquier significado y el horror de saber que todo esfuerzo cósmico termina en aburrimiento infinito. Hagamos lo que hagamos, lleguemos donde lleguemos. Piensa esto.
Al final la nada es el destino inexorable de todo lo que somos, lo que hacemos. e incluso de lo que imaginemos. Si lo piensas bien, casi todo lo que hacemos los humanos, leer, jugar, amar, escuchar.
Lo hacemos para no tener que pensar al respecto, para distraernos un poco y no enloquecer ante el horror [música] de la existencia. Número uno. Y es así que llegamos al misterio cósmico más aterrador de nuestro top, uno que es mucho más amenazante que los anteriores, por lo menos en lo inmediato.
Nuestro universo podría estar en un estado de falso vacío metaestable. Es decir, en cualquier instante, en cualquier punto del espacio, una fluctuación cuántica podría crear una burbuja de vacío verdadero que se expande a la velocidad de la luz, reescribiendo las leyes físicas fundamentales dentro de la burbuja, protones, electrones, átomos y toda estructura conocida dejarían de existir. Ante esa perspectiva, las constantes físicas cambian y la materia se desintegra instantáneamente.
No lo veríamos venir. La burbuja llegaría desde cualquier dirección sin aviso, destruyendo todo a su paso, sin dolor ni conciencia, solo fin absoluto. Podría ocurrir ahora mismo mientras escuchas esto y no habría escape ni supervivencia posible.
Para que lo entiendas de una manera más gráfica, vivimos literalmente al borde de un abismo. Allí está cada segundo, cada milésima de segundo, solo que nunca te habías enterado de ello y ahora mismo lo estás mirando y sientes el mismo vértigo que vienen sintiendo los científicos desde que lo descubrieron, desde que descubrieron que vivimos cada instante al borde de la nada. Y es por eso que el decaimiento del falso vacío es el enigma más horrendo y perturbador de este universo que habitamos, porque es uno que nos acompañará cada momento de nuestras vidas, las cuales según la física podrían junto al universo mismo desaparecer literalmente en cualquier momento.
Y de hecho, según muchos, es un milagro que aún no lo haya hecho. Si el video te gustó, apreciaría mucho que le dieras pulgar arriba. Muchas gracias.
Te habla Dodros y te deseo buenas noches.