en la tierra de Us vivía Un hombre llamado Job conocido por su bondad y rectitud era un hombre rico bendecido con una gran familia tierras vastas y abundantes bienes pero más allá de sus posesiones materiales Job era conocido por su profunda fe en Dios cada día ofrecía sacrificios y oraciones por sus hijos temeroso de que hubieran pecado contra Dios en sus corazones su vida A pesar de su prosperidad estaba marcada por la devoción y la humildad un día en el reino celestial se produjo un diálogo crucial entre Dios y el has considerado a mi siervo
Job preguntó Dios no hay otro como él en la tierra un hombre íntegro y recto temeroso de Dios y apartado del mal Satanás respondió con cinismo acaso Job teme a Dios de balde no has protegido su vida su casa y todo lo que posee pero estira tu mano y toca todo lo que tiene y verás si no blasfema contra ti en tu misma cara Dios confiado en la fe de Job permitió a Satanás ponerlo a prueba pero le prohibió tocar su vida así comenzó una serie de calamidades que pondrían a prueba la resistencia y la
fe de Job como nunca antes primero llegaron mensajeros con noticias devastadoras los sabeos habían atacado y robado sus hes y asnos matando a sus siervos fuego de Dios había caído del cielo y consumido sus ovejas y a sus pastores los caldeos habían saqueado sus camellos y asesinado a más siervos pero lo peor estaba por llegar un viento poderoso había derrumbado la casa de su hijo mayor Mientras todos sus hijos estaban reunidos matándolos a todos Job se desplomó al suelo rasgando sus vestiduras en señal de luto y cubriéndose de polvo entre Lágrimas y dolor pronunció una
de las declaraciones más impactantes de fe desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo Volveré allá el señor dio y el señor quitó Bendito sea el nombre del señor a pesar de su dolor Job no pecó ni culpó a Dios pero Satanás no estaba satisfecho se presentó de nuevo ante Dios argumentando que si Job era tocado en su carne seguramente maldecir a Dios una vez más Dios permitió a Satanás poner a prueba a Job Pero esta vez afectando su salud Job fue atacado con llagas dolorosas desde la planta de los pies hasta la coronilla
sentado en ceniza raspaba sus heridas con un Tiesto mientras su esposa al ver su miseria le dijo Todavía mantienes tu integridad maldice a Dios y Muérete pero Job con una calma casi sobrenatural le respondió hablas como una necia recibiremos el bien de Dios y no recibiremos el mal en medio de su sufrimiento llegaron tres amigos elifas bildad y sofar al verlo de lejos apenas lo reconocieron y comenzaron a llorar en voz alta rasgando sus ropas y arrojando polvo al aire durante siete días y siete noches se sentaron con él en silencio reconociendo la magnitud de
su dolor finalmente Job rompió el silencio maldiciendo el día de su nacimiento Por qué no moría al nacer lamentó Por qué no expiré al salir del vientre sus amigos en lugar de consolarlo trataron de convencerlo de que su sufrimiento era consecuencia de algún pecado oculto pero Job seguro de su integridad rechazó sus acusaciones hasta los niños me desprecian si me levanto hablan contra mí ex en un momento de desesperación mis amigos más íntimos me aborrecen y los que yo amaba se han vuelto contra mí elifas con su tono de sabio dijo quién inocente Se ha
perdido recuerda por favor cuándo fue que el justo fue destruido bildad sugirió que si Job se volvía a Dios y pedía perdón Sería restaurado sofar más Severo lo instó a arrepentirse para que su vida fuera renovada pero Job firme en su convicción insistió hasta el día de mi muerte no renunciaré a mi integridad mantendré mi justicia y no la dejaré en la soledad de la noche Job hablaba consigo mismo tratando de encontrar sentido a su sufrimiento porque señor qué he hecho para merecer esto Dónde están tus promesas de protección y amor Me has abandonado Dios
escuchá los lentos de Job finalmente rompió su silencio desde un torbellino le habló con voz potente Quién es este que oscurece mi consejo con palabras sin conocimiento cíñete como un hombre yo te preguntaré y tú me responderás dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra dímelo si tienes inteligencia Job humillado y asombrado por la grandeza de Dios respondió he hablado de cosas que no entendía cosas demasiado maravillosas para mí mis oídos habían oído de ti pero ahora mis ojos te ven por eso me retracto y me arrepiento en polvo y ceniza Dios satisfecho Con la
humildad de Job reprendió a sus amigos por no haber hablado correctamente sobre él luego restauró la fortuna de Job dándole el doble de lo que había tenido antes Job vivió el resto de sus días en paz y prosperidad rodeado de una nueva familia y bendecido con una larga vida la historia de Job nos enseña que incluso en el sufrimiento más profundo la fe y la perseverancia pueden llevarnos a una comprensión más profunda de Dios y de nosotros mismos que en medio de la oscuridad Y el dolor la luz de la fe puede guiarnos hacia La
redención y la paz que nuestras pruebas Aunque difíciles pueden ser una oportunidad para crecer y transformarnos recordándonos que al final Dios siempre tiene un propósito y un plan más grande Para nuestras vidas [Música]