Es tan difícil llegar a un destino que no se tiene, cómo regresar desde un lugar en donde no se ha estado. Es obvio que hablo de objetivos y del hecho de que usted debe tenerlos, a menos que usted tenga objetivos definidos, precisos fijados en forma clara, no logrará el máximo potencial que tiene dentro de usted. La mayoría de la gente no tiene objetivos claramente definidos.
Usted puede tener a 100 jóvenes en la calle y preguntarle a cada uno, ¿qué está haciendo para garantizar su fracaso en la vida? después de recobrarse del choque inicial probablemente cada uno dirá, ¿qué me dice, que qué hago para garantizar mi fracaso? yo trabajo para alcanzar el éxito, y trágicamente la mayoría de ellos piensa que así es, sin embargo si seguimos a esos 100 jóvenes hasta llegar a la edad de 65 años, sólo cinco de ellos habrá alcanzado la seguridad financiera de la cual todos queremos disfrutar.
Cree que las personas que no logran éxito en la vida realmente tienen planes de fracasar, no lo creo así, el problema es que no hacen planes de nada. Los objetivos o planes son importantes así que, porque no hay más personas que los fijan no tienen. El 97 por ciento de la gente en nuestra sociedad no tiene organizado un programa de metas; es posible que tengamos algunas metas individuales pero no un plan integral de metas y hay una gran diferencia.
Las metas individuales están enfocadas en un objetivo específico y pueden hacer que descuidemos algunas otras áreas de nuestras vidas, aunque podemos alcanzar una, podemos pasar por alto o fracasar en otras áreas que pudieran ser aún más importantes. Mucha gente tiene metas tan meritorias como terminar la escuela, conseguir un trabajo o perder unas cuantas libras. Metas aisladas como estas son relativamente fáciles de proponer, sin embargo un programa equilibrado de metas es algo diferente.
Esta es la razón de por qué sólo el 3% de las personas tiene un programa de metas diseñado para cosechar los mejores beneficios de la vida. Hay varias razones por las cuales las personas no sientan metas. La primera razón por la cual la mayoría de las personas no tiene un programa de metas, es EL MIEDO, este es el gran inhibidor las personas tienen miedo de entregarse al logro de metas específicas debido a que piensan que lo más probable es que no vayan a poder alcanzar los objetivos que se fijan, no quieren cometer el error a todo el volumen de su voz, ni frente a sus amigos, así que simplemente no se comprometen.
Muchos se aseguran a sí mismos se fijarán objetivos pero no le dicen a nadie acerca de ellos, ni siquiera escriben sus objetivos en papel de esta manera, si no los logran, nadie lo sabrá; lo que constituye un enfoque más seguro y menos bochornoso para ellos. Utilizando esa forma de pensar podría yo señalar que un barco estaría mucho más seguro en el muelle que en el mar, pero no se construyen los barcos para ello, usted se sentiría más seguro si no se compromete, pero esa no es la razón por la cual fue creado, estoy convencido que usted fue creado para un propósito y de que está aquí por una razón, ese propósito es obtener de usted todo lo que sea humanamente posible para hacer sus contribuciones a la humanidad. Los objetivos le permiten hacer más por usted y también por otros.
James Allen autor de As a Man Thinketh afirmó, quien ha derrotado a las dudas y al miedo ha triunfado sobre el fracaso. La segunda razón por la cual las personas no tienen metas es porque tienen una pobre autoimagen, no pueden imaginarse alcanzando las cosas que internamente desearían poder alcanzar, pueden ver como otros lo consiguen, pero en cuanto a ellos, olvídese. El miedo en cierto grado, nos hace posponer las cosas y acobardarnos, para ser sincero el miedo y una pobre autoimagen están tan entretejidos, que es difícil sino imposible separar el uno de la otra.
La doctora Joyce Brothers dice que su autoimagen tiene una influencia directa sobre la ropa que viste, la forma en que luce, la profesión que abraza, el cónyuge que elige, los hábitos que adquiere, su conducta moral y las metas que se propone alcanzar. Esto es una fuerte motivación para hacer algo sobre la imagen que tiene de usted. La tercera razón por la cual la gente no tiene metas es porque nunca han comprendido completamente los beneficios.
Si tal razón es aplicable a usted prepárense, porque al final de este programa sobre metas usted va a querer tener su propio programa de metas. La cuarta razón por la cual el 97% de las personas no tienen un programa de metas, es porque no saben exactamente cómo desarrollarlo; es obvio que si tuviéramos que conducir desde los Angeles hasta Nueva York sin instrucciones, mapas y letreros indicadores, tendríamos un buen grado de miedo. Con instrucciones, buenos mapas y claras señales de carretera, en gran parte ese miedo desaparecería; en realidad muy pocos intentaríamos hacer un viaje instrucciones de mapas, por desgracia muy pocas personas están equipadas con instrucciones específicas sobre cómo conducir en las autopistas de la vida.
No es de sorprenderse que la mayoría de la gente llega al final del viaje de la vida con sólo una fracción de lo que la vida tiene para ofrecerle. He aquí un ejemplo de la importancia de tener una meta clara y aferrarse a ella hasta alcanzarla. En 1963 después de sólo un año en el trabajo, un joven asistente de entrenador en la universidad de Carolina del sur fue despedido por el entrenador principal, le dijo que no tenía capacidades para entrenador y le sugirió que se buscara otra profesión, pero el joven estaba decidido a ser entrenador, le gustaba el trabajo y se había fijado lo que, para la mayoría de la gente parecería una meta imposible; ser el entrenador principal en la universidad de Notre Dame, una de las universidades con uno de los mejores equipos de fútbol americano en toda la nación con toda probabilidad el hombre que lo había despedido, consideró esa meta no solo fuera de alcance, sino que ni le pasó por la mente como una posibilidad.
Con esta meta en mente, Lou Holtz comenzó su camino aceptando ser el entrenador de la universidad de Ohio su trabajo allí fue tan bueno, que la universidad de Carolina del norte, lo llamó para que fuera el entrenador principal de su equipo de fútbol, en 4 años logró la mejor marca que jamás se haya visto en el fútbol americano a nivel universitario; posteriormente la universidad de Arkansas lo contrató y después de una docena de temporadas logró la mejor marca de juegos ganados en la historia de esa universidad. En 1979 antes de jugar la final por el campeonato, sus tres mejores jugadores fueron sorprendidos con una mujer en su cuarto, por lo que los despidió del equipo inmediatamente, esta decisión creó un verdadero dilema y la lluvia de críticas con los pronósticos de que seguramente esto le costaría el campeonato, pero el entrenador y su equipo no se rindieron y ni permitieron que esta idea entrara en sus mentes, y en un esfuerzo supremo ganaron uno de los más grandes partidos que registra la historia del fútbol americano universitario. Finalmente después de una breve pero exitosa temporada con la universidad de Minnesota a mediados de los años 80 recibió y aceptó una oferta para ser el entrenador principal en la universidad de Notre Dame, la meta que se había propuesto 20 años atrás al ser despedido de su primer equipo.
Hay un par de factores que son muy importantes, primero, el día que despidió a los tres jugadores ofensivos de su equipo de Arkansas, fue cuando en realidad se convirtió en el entrenador de Notre Dame. Los directivos de Notre Dame lo vieron como un hombre que puso los principios y carácter por sobre un partido de fútbol y decidieron, que la próxima vez que Notre Dame anduviera buscando un entrenador, elegirían a Lou Holtz. El segundo factor que es de interés para nosotros es que cuando Lou Holtz acepto el trabajo de entrenador principal en Minnesota, la única condición que puso en el contrato, fue que si Notre Dame lo invitaba para ser el entrenador, él se sentiría libre para aceptar la invitación.
Como ven, aún después de dos décadas su meta seguía tan clara en su mente como cuando la fijó por primera vez. La primera idea es, comprométase a que va a alcanzar su meta. El compromiso es esencial para la victoria en la vida de un individuo, las vidas comprometidas tienen significado, realización, propósito y entusiasmo.
Por el otro lado los intentos de vida nunca satisfacen los intentos por lo general se convierten en algo negativo y lo negativo se convierte en crítico o incluso cínico, los intentos de vida nunca son victoria, el tratar no significa nada ni produce ningún resultado; alguna vez ha leído usted una biografía o una historia relacionada con alguien que intentó vivir y se convirtió en héroe. Hace pocos meses tuve el privilegio de volar por sobre las cataratas del Niágara por primera vez, al aproximarnos a estas el capitán del avión anunció por el intercomunicador: damas y caballeros a su izquierda están las cataratas del Niágara, quienes no las hayan visto desde el aire pueden mirarlas por las ventanillas del lado izquierdo del avión, constituyen una visión impresionante; seguí su consejo y aunque las cataratas estaban a varias millas de distancia, pude ver y sentir la enorme potencia del Niágara, al darme cuenta del rocío que saltaba a docenas de metros en el aire, al observar el rocío y mirar las cataratas se me ocurrió un pensamiento, durante miles de años habían pasado millones de toneladas de agua por esa caída de 60 metros para perderse en la nada relativa, luego un día un hombre, con un plan, dominó una parte de esa potencia abrumadora, dirigió una porción del agua de la caída hacia un objetivo específico y creó, miles de millones de kilovatios horas de electricidad, para mover las ruedas de la industria. Millares de hogares han tenido alumbrado, se han cosechado toneladas de alimentos, se han fabricado y distribuido muchísimos productos, se han creado trabajos, se han educado niños, construido carreteras edificios y hospitales como resultado de esta nueva fuente de energía la lista de beneficios casi no tiene final y todo sucedió por un hombre que tomó parte de la energía del Niágara y la dirigió a un objetivo o meta específica; es lo que le pido que haga usted.
En qué áreas debemos sentar metas, esencialmente hay seis clases distintas de objetivos: familiar, mental, físicos, social, espiritual y financiero, suponiendo que el dinero se percibe legítimamente, el dinero es un patrón de comparación que mide en forma simple el servicio que usted ha proporcionado. Usted tiene la obligación de vivir más de lo que necesita debido a que al hacerlo así crea oportunidades de trabajo para los que tienen menos talento que usted. Repito, el dinero es un patrón de comparación o medición del servicio proporcionado, sin importar cuál sea su profesión conforme de más servicios mayores serán las recompensas financieras.
Usted haya descubierto una cosa cuando se necesita el dinero hay pocos sustitutos para él, manteniendo igual todo lo demás le puedo asegurar, que ES MEJOR TENERLO QUE NO TENERLO La segunda idea es comprometerse a un diario y detallado autocontrol, la razón de esto se hace obvia cuando usted se da cuenta que si su compromiso no puede ser medido, tampoco puede ser administrado. Si puede hacerse, puede ser medido y si se puede hacer probablemente puede ser mejorado, la mayoría de nosotros sufre de una brecha de realidad bastante importante entre lo que decimos a otros que hacemos y lo que en verdad hacemos, en realidad nos engañamos a nosotros mismos y esto afecta negativamente nuestra productividad, le pone techo a nuestro potencial y límites innecesarios a nuestro futuro; por este motivo lo primero que debe hacer, luego de comprometerse a lograr un objetivo, es comprometerse también a un autocontrol para alcanzar su meta. Joe Frazier el ex campeón mundial de boxeo de todos los pesos lo dijo de esta manera: se puede elaborar un plan de pelea, pero cuando comienza la acción puede que no resulte como se había planeado y uno se queda únicamente con sus reflejos, es decir con solo su preparación, es allí donde se pone en evidencia su disciplina.
Si en la oscuridad de la madrugada no hizo lo correcto, ahora quedará al descubierto bajo el resplandor de las luces, entonces no sólo se trata de identificar sus metas, sabiendo claramente cuáles son y estando fuertemente comprometido con el logro de ellas lleve las escritas con usted para que les sirvan en el control de sus actividades diarias; al finalizar su día establezca las seis cosas más importantes para lograr estas metas que deberán realizar al día siguiente y según su orden de importancia. Se requiere de una enorme cantidad de disciplina para hacer esto pero le garantizo que si lo hace todos los días, mejorará su productividad en todos los ámbitos de su vida y experimentará una libertad que sólo la responsabilidad disciplinada le puede aportar, también debería proponerse invertir unos 30 minutos a la semana para mantener sus metas al día y planificar la semana siguiente. Robert Collier decía: el éxito es la suma de pequeños esfuerzos que se repiten, día tras día.
Así que divida su meta en pequeñas partes; mi primer libro nos veremos en la cumbre tiene 384 páginas luego de concluir el trabajo de investigación, escribí el libro en 10 meses, eso significa escribir un promedio de 1. 26 páginas por día. Se crían hijos positivos en un mundo negativo al darles diarias inyecciones de tiempo, amor y atención; se edifica un bello matrimonio mediante la diaria aplicación de gentileza, consideración, respeto, fidelidad, cuidado y atención a su cónyuge.
Se construye una carrera de éxito, sea cual fuere el campo al que se dedica, por medio de las docenas de pequeñas cosas que realiza el trabajo y fuera de él. Se logran esas importantes metas al dividirlas en pequeños segmentos. La tercera idea es: convierta sus desventajas en ventajas.
El 21 de septiembre de 1993 mientras hablaba ante más de 13. 000 personas en Denver Colorado, observé a un caballero que estaba casi totalmente recostado sobre su espalda en una silla de ruedas reclinable y que se deleitaba tremendamente con lo que estaba oyendo, la sonrisa en su rostro era amplia, frecuentemente soltaba una carcajada y en varias ocasiones, aplaudió vigorosamente lo mejor que pudo. Cuando acabe mi discurso me detuve para conversar con él, porque rara vez o quizás nunca, he visto a alguien con tanto gozo y deleite dibujado en su rostro hice un comentario acerca de su entusiasmo y dije que tenía que conocer al hombre, tan impedido, que sin embargo obviamente, lo estaba mucho menos que muchos de los robustos presentes.
Cuando habló acerca de la libertad que tiene quedé anonadado, he aquí el porqué: a la edad de siete años Walter Sonne Weingarten sobrevivió a la tercera peor epidemia de polio del siglo 20, quedó paralizado del pecho hacia abajo y durante los siguientes 25 años de su vida debió usar un pulmón de acero que pesaba más de 290 kilos, lo usaba 18 horas cada día y cada noche durante; 25 años durmió con él en su habitación, era prisionero del sistema que le permitía seguir viviendo. A menudo se ha dicho que la necesidad es la madre de la inventiva y en este caso ciertamente queda comprobado. En 1975 Sonne Weingarten "diseñó el primer prototipo de pulmón o respirador portátil" y comenzó a viajar por todos los Estados Unidos.
Ahora entendemos verdad, por más de 25 años ese pulmón de acero determinó donde podía ir y donde no, ahora está libre de él y puede reír, aplaudir, y disfrutar de la vida mucho más. En 1984 ante la persuasión de varios médicos pulmonares en el área de Boston Massachusetts se fabricaron manualmente varios prototipos de su invención para personas que padecían de un tipo de distrofia muscular que se había concentrado en la parte superior del cuerpo y afectaba a los músculos respiratorios, posteriormente se produjo a un modelo para niños y jóvenes, interesante ¿no? que buscando resolver un problema propio, terminó resolviendo también los problemas de muchas otras personas, su desventaja la convirtió en una ventaja para sí mismo y para muchas otras personas.
Cuatro aprenda a responder a la desilusión Lo que en una última instancia determinará su éxito en todos los ámbitos de la vida no es lo que le suceda sino cómo reaccione ante lo que le suceda. En un partido de fútbol que decidiría a los finalistas del campeonato de fútbol americano de 1986, faltando apenas unos segundos para que terminara el partido, Notre Dame que iba perdiendo el partido tenía su posición la pelota e iniciaba un ataque que potencialmente le podía dar la victoria, un jugador de Notre Dame se desmarcó en la zona de gol y el lanzador le hizo un pase perfecto justo a las manos, pero el jugador no alcanzó a agarrar el balón y la universidad de Notre Dame perdió el partido y perdió también la oportunidad de pelear por el campeonato, diez de los once hombres del equipo de Notre Dame hicieron todo lo que se requería de ellos y el 11º se esforzó mucho más, sin embargo el balón que se cayó es típico de lo que nos puede suceder en la vida. Cuento esta historia porque en su vida habrá ocasiones en que hará todo lo que se supone que haga y a otro se le caerá el balón, la forma en que se enfrente a los balones caídos de la vida determinará en alto grado su éxito en el logro de sus metas.
La ilusión por vivir y triunfar puede obrar milagros. En las casas de reposo y hogares para ancianos de todo el país ocurre el fenómeno interesante de que la tasa de mortalidad declina notablemente antes de las festividades y días especiales tales como los aniversarios matrimoniales y cumpleaños, muchas de las personas se fijan el objetivo de vivir para una navidad adicional, un aniversario extra o una fiesta de la independencia más, inmediatamente después del evento alcanzado el objetivo de clima el deseo de vivir y la tasa de mortalidad se dispara. Efectivamente, la vida es valiosa y solo se sostiene en tanto que tenga algo valioso por objetivo.
Los objetivos en la vida son importantes y virtualmente casi todo el mundo lo sabe, sin embargo por elección o por indiferencia el hombre promedio de la calle sigue divagando por la vida siguiendo las líneas de menor resistencia sin enfocarse en objetivos y metas claras; a menos que siga moviéndose hacia adelante, en otras palabras hacia un objetivo o una meta empezará a caer. La quinta idea es disciplínese. Habrá ocasiones en que se desanimará, habrá días en los que sencillamente no tendrá deseos de levantarse y presentarse a su trabajo o de intentar lograr sus metas, cuando eso sucede el mando lo toma en el carácter y el compromiso; el carácter lo sacará de la cama, el compromiso lo hará entrar en acción y la disciplina le permitirá completar la tarea.
Ha habido numerosas ocasiones en las que todos nosotros nos hemos sentido sin deseos de hacer lo que debíamos hacer, pero como nos habíamos comprometido a realizar la tarea, nos arrastramos fuera de la cama y nos presentamos al trabajo. Lo que resulta interesante es que pronto somos cautivados por lo que estamos haciendo y olvidamos todo lo relativo a no sentirnos bien y nuestro rendimiento es excelente. Luego de dar esos pasos tuvimos deseos de realizar la tarea, el punto a destacar es que la motivación viene después de la acción y no a la inversa.
Recuerde, cuando haga las cosas que debe hacer en el momento que deba hacerlas, llegará el momento en que pueda hacer las cosas que desea hacer en el momento que desee hacerlas. El diccionario dice que un objetivo es un propósito, es un plan, es algo que usted espera hacer. Sin reserva le diré que quienquiera que usted sea, en donde quiera que esté y lo que haga, debe tener objetivos y que la única manera de alcanzarlos es trabajando disciplinadamente.
Las madres deben tener objetivos, los vendedores, médicos y atletas deben tener objetivos; con objetivos definidos usted libera su propia energía y comienzan a suceder cosas. Puede imaginar a Sir Edmund Hillary, el primer hombre en conquistar el monte Everest explicando cómo pudo lograr tal hazaña, imagíneselo diciendo algo como "bueno la verdad es que yo solía dar una caminata un día cuando, repentinamente me di cuenta que sin proponérmelo había llegado a la cumbre de la montaña más alta del mundo", suena absurdo, ¿no es cierto? o puede imaginarse al presidente de la junta directiva de General Motors explicando que había conseguido ese puesto debido a que todos los días llegaba a trabajar y que lo promovieron sucesivamente hasta que un día llegó a ser presidente de la junta, es ridículo ¡desde luego!
pero no más ridículo que el razonamiento de que usted puede lograr cualquier cosa significativa sin tener objetivos específicos y trabajar disciplinadamente en ellos hasta alcanzarlos.