Tomen asiento. ¿Están preparados para comenzar con la charla definitiva sobre los temperamentos? Espero que sí. No, no es la definitiva, pero es pienso que va a ser un descubrimiento para muchos en el tema de los temperamentos. Uno suele escucharlo muchas veces en la vida y generalmente no entenderlo. Como que capta algo, capta otra cosa. Y uno suele salir también con la sensación de yo creo que tal vez soy ese temperamento, pero tal vez el otro. En realidad no entendí. Pienso que con este método que vamos a ver, eh, van a comprender, van a saber aplicarse
para ustedes y van a poder aprovechar para los demás. Entonces, aprovechemos y hagamos esta charla. Entonces, ¿por qué es importante conocer los temperamentos? Eh, si bien evidentemente nosotros para ser santos necesitamos la gracia, por supuesto, pero la gracia va a trabajar sobre nuestra naturaleza, sobre la materia de lo que somos. Y sería un error grave pretender buscar algún tipo de santidad que nuestra materia no es capaz de dar. Hay gente que tiene una propensión más alta a la actividad y eso le sale naturalmente y la gracia lo va a ordenar Para que sea santamente activo.
Y hay otras personas que tienen una eh facilidad para la reflexión. Les cuesta un horror ponerse en acción. Tardan, cuando lo logran lo hacen más o menos. No tienen un temperamento opuesto para eso y entonces la gracia lo va a llevar a la santidad de otra manera. Forzar a un reflexivo, a que sea un santo activo y a un activo a que se quede encerrado contemplando, eh, es un poquito pedirle peras al olmo, como se dice. Entonces, esto es importante tanto para nosotros mismos, conocer de qué estamos hechos y por lo tanto a dónde podemos
llegar y cuál es el ideal concreto de educación y de santidad al que estamos tendiendo, eh, por supuesto también nos va a servir para conocer a los otros y en la obra de la educación eso es fundamental porque vamos a ver cuáles son las virtudes que tengo que alimentar un poquito más, cuáles son los defectos que tengo que corregir y de nuevo lo mismo, cuál es el ideal al que tengo que llevarlo específicamente. E y cuando ya no se trata de educación, cuando ya se trata de alguien que está hecho, es supremamente útil. De hecho,
es lo que marca un poco la diferencia en la capacidad de dirigir y de gobernar a los demás. Porque dirigir y gobernar o lo que se dice hoy en día como liderazgo supone dividir tareas, delegarlas a las Personas que son capaces de hacerlo. Es como dirigir una orquesta, ¿no? Yo delego a cada uno, bueno, tú tocas el violín, tú haces esto, tú haces esta parte. Y es un poquito no solo delegar, sino componer la pieza musical que cada uno puede tocar. En la medida que yo haga bien eso, puedo empezar a exigirle a los demás
que lo cumplan y tengo muchas probabilidades de de éxito. El que tiene mal ojo para ver si los súbditos son capaces o no, si tienen facilidad para esto, para lo otro, si esta tarea que le doy la van a hacer probablemente bien o probablemente mal, ese es el líder que normalmente fracasa, se pelea, se estrella y realmente no lidera hacia el fin común. no es buen eh superior, ¿no es cierto? Entonces, es uno de los aspectos esenciales de cualquier buen superior, sea que haya estudiado temperamentos, sea que le salga natural, porque lo distingue, lo percibe
y delega de esa manera y supervisa de esa manera. Eh, y al mismo tiempo, porque en el fondo, lo quieran o no, ser superior siempre tiene algún modo de educación, aunque sean gente grande, porque uno tienen que empezar a corregirle, matizarle, empujarlo, animarlo. Uno ya sabe de de alguna manera dónde está el defecto que tiene que pulirle, que tiene que eh eh sí, definitivamente mejorarle, ayudarla a mejorar, hacerle ver que lo tiene que mejorar. Bueno, repito, esta clasificación, el segundo puntico que está aquí, eh, es de René Leen o la escuela holandesa. Él Agarra una
serie de estudios que había hey compañía, no me voy a meter en la parte histórica y teórica, no importa mucho. Lo que sí les puedo decir es que es supremamente pragmático y basado en la realidad. Eh, un poquito habíamos visto, ¿se acuerdan la clase pasada yo les había contado la división entre el concupisble, el iracible y lo que es inteligencia y voluntad? las cuatro potencias así en general que tenemos que tener vistas a la hora de la educación y cómo el orden de eso es lo que me va a dar un ser no solo naturalmente
perfecto, sino un santo. Que el concupisble esté bien dirigido hacia el cupis y el iracible estén bien dirigidos hacia la racionalidad y que la racionalidad nuestra esté sometida a Dios. Si no se acuerdan, el dibujito del camello era impresionante. El camello era toda la parte de emociones o pasiones. El que está arriba es la racionalidad y tenía un una una lupa ahí. El que tenía las riendas es la voluntad. El que miraba con el telescopio la inteligencia y estaba la estrella de los Reyes Magos, ¿no es cierto? que era la fe. La fe mirada por
la inteligencia, la voluntad que obedece a eso para dirigir al camello y el camello que se deja llevar y que en realidad es el que arrastra las pasiones, las emociones. Bueno, eso realmente va a terminar coincidiendo con este método y esta clasificación, aunque es, vamos a verlo después, en ocho temperamentos en lugar de los cuatro clásicos, tiene solo tres criterios que hay que dominar. Si dominamos esos tres criterios, que van a ser como como las barritas ahí que uno va subiendo y va bajando, más emociones, Menos emociones, más actividad, menos actividad, más racionalidad, menos racionalidad,
vamos a ver que podemos generar no solo ocho temperamentos, podemos definir exactamente el nuestro, que es la parte bien importante del asunto, y vamos a poder ver fácil, digamos así, el parentesco que hay entre unos y otros, porque, por ejemplo, ahora lo voy a explicar al final, pero este tiene, concéntrese en las letras, no importa el restro, E, va a haber otro que tiene E a S. Entonces, estos son cercanos. Puede ser que yo tenga uno que tienda a veces al otro. Lo mismo, no sé, aquí tengo dos que son también lo mismo, cambia la
s y la P o tengo estos dos que solo cambia de A a NA. son primos y puede ser que yo tienda a veces a eso. E la ventaja de este sistema es que tiene esas tres condiciones que se basan en la realidad, como les decía, corresponden a las potencias del alma y la variación de esas condiciones me da todos los temperamentos y esa variación es muy transparente. Van a ver que es bastante fácil y práctico de aplicar. De hecho, esto pues es un es un estudio, el padre eh Renel es un estudio que hace
eh en los años 60, antes del concilio y pues que se aplicó se empezó a aplicar así brutalmente por todos los directores espirituales porque era muy práctico, Muy fácil, muy rápido de aplicar y muy realista funcionaba. Uno puede predecir el comportamiento de las otras personas una vez que eh lo detectó por dónde anda. Bien, entonces, más real es mucho más claro que el otro, eh, porque estamos reduciendo a los ingredientes principales, digamos, la materia prima. Quizá ahora todavía no lo entienden, pero la división clásica de los temperamentos en cuatro son comidas cocinadas. Y yo cuando
quiero mezclar una con otra, no sé exactamente qué es lo que mezclo de una y qué es lo que mezclo de la otra. Y por eso no sé exactamente si soy colérico, sanguíneo, sanguíneo melancólico o qué, porque tengo algo de cada uno, no está bien dividido. En cambio, aquí está dividido por los ingredientes esenciales. Y yo puedo decir, si esto tiene más o menos sal, sí, también tiene cierto porcentaje de aceite o no sé qué azúcar. Entonces, ya lo armé. Entonces, corresponde a tal temperamento y empiezo a leer y encaja todo. Oiga, qué bien. Y
la cosa es que no me encaja, me doy cuenta que a veces en este ingrediente frente a determinadas circunstancias no lo tengo. Bueno, vamos a ir viendo un poquito eso, pero sepan que es mucho más fácil, mucho más claro, mucho más real que el otro sistema. El otro sistema tiene la ventaja, digamos, de ser el clásico, viene ya desde los antiguos griegos, Pero digamos que esto está aprovechando eso y distribuyéndolo, dividiéndolo según sus elementos esenciales, lo cual lo hace mucho más científico y mucho más fácil de aplicar. Bueno, dicho eso, eh hay un pequeño problema
con este sistema a los que ya estudiaron el otro y es que usa muchas veces las mismas palabras para significar lo contrario de lo que significa en el otro sistema. Por ejemplo, arranco del final. El temperamento colérico de este corresponde al sanguíneo del otro. El temperamento apasionado corresponde al colérico. El temperamento eh sentimental, bueno, el melancólico eso está fácil. y el flemático corresponde a cuatro temperamentos. De aquí es un pequeño problema cuando uno tiene la idea en la cabeza, sobre todo lo de colérico y no colérico. Y además, en realidad yo estoy traduciendo aquí, pero
eh eh lesen va a hablar de carácter en lugar de temperamento. Y los que saben un poquito dicen, "No, carácter es ya la formación personal, que uno depende de la personalidad, de las virtudes, de la educación, la experiencia propia." Bueno, cuando él habla de carácter, habla de temperamento. Entonces, hay un pequeño problema de terminología, pero no se asusten, no es grave. No es grave. Bien, entonces yo traduciendo lo que dice él, cuando dice temperamento, en realidad dice carácter. En fin, ¿qué es lo que vamos a entender en esta charla? Por temperamentos. Primero, es muy importante
distinguir entre el temperamento y la personalidad o entre el temperamento y lo que comúnmente conocemos como carácter. El temperamento es lo que nos viene de alguna manera congénito. Es una inclinación que no es tiránica, yo puedo vencerla. Es una inclinación que me me invita a actuar de determinadas maneras, a sentir de determinadas maneras y a comportarme o a tomar juicios de determinadas maneras. Pero es algo congénito, es algo químico, si quieren ponerlo así. Es algo que no lo puedo cambiar a propia voluntad. Yo lo puedo luchar, yo puedo hacer lo contrario de mi inclinación, pero
la inclinación que siento no la puedo cambiar. Por ejemplo, hay gente que siente eh decimos que tiene hormigas en la espalda y tiene inclinación actuar y hace hace todo el tiempo y necesita no se puede quedar quieto. Hay gente que no se puede quedar quieta. Bueno, puede quedarse quieta, pero va a sentir una necesidad de saltar de la silla que tiene que estar frenando todo el tiempo. Puede quedarse quieto y eso lo hace por su libertad, pero las ganas de moverse le vienen por temperamento, porque tendrá más adrenalina en la sangre que los otros, tendrá
más sangre que los otros, más glóbulos, no sé qué, no sé, pero hay algo químico en el cuerpo que lo empuja a actuar y eso no lo va a poder cambiar. Se dice en general que esa cuestión química no cambia y es en general cierto. La verdad es que puede sufrir ciertos cambios, pero lo importante y esencial es que esos cambios no se producen a voluntad, no dependen de que yo quiera cambiarlo. Esos cambios se producen porque hay una modificación química en mi cuerpo. Por ejemplo, es normal que un anciano eh le baje la capacidad
de estar activo. Puede pasar, no siempre va a pasar, pero alguien que fue muy activo en su juventud va llegando a los 60, 70 y cada vez tiene menos ganas de moverse, naturalmente, químicamente, no es por una cuestión de decisión, se va a empezar a sentir tentado, a quedarse un poco más quieto. Eso es una modificación química en el cuerpo por el envejecimiento. Bien. Repito, se dice generalmente que el temperamento no cambia, que lo recibimos de nacimiento, que se ve más puro cuando somos pequeños, porque todavía no hay educación que lo haya modificado. Tiene algo
de cierto, pero no es totalmente absoluto. Lo importante que hay que entender es que es una cuestión química que no la cambiamos a voluntad, distinto de la personalidad que ya depende de elecciones libres, actos que nosotros hacemos a favor o en contra del temperamento. Entonces, esos actos repetidos generan un hábito. El hábito hace que nos salgan cosas automáticamente sin pensarlos y genera como una inclinación añadida que puede ser a favor del temperamento o en contra del temperamento. El que es muy activo y se acostumbra a quedarse quieto y se obliga a quedarse quieto porque la
mamá lo reventaba si se movía, hay que hacerlo, pues puede generar una costumbre de quedarse quieto que no le cueste, pero que cuando se pone en actividad se Sienta más tranquilo, más, o sea, no cambió el temperamento, pero generó un hábito de personalidad por libre repetición de actos o porque la mamá lo pero lo generó ese hábito y le sale naturalmente. Naturalmente, entre comillas, adquirido. Esos son los vicios o virtudes. Vicios si son en contra de, o sea, cosas malas y virtudes y son hábitos buenos. Bien. Eh, eso es importante, muy importante distinguirlo, porque sobre
todo nos vamos a hablar de esto. Y cuando uno hace la retrospectiva para ver quién soy yo, digamos así, qué temperamento soy yo, si yo no distingo lo que viene de la personalidad, de la educación, de lo demás, realmente empiezo a decir, "No, pero yo en realidad no soy así." No, yo, claro, porque lo logré vencer por repetición de actos, normalmente por educación. Bueno, bendito sea Dios. Pero es importante enfocarse en cuál es mi tendencia química, digamos así, hacia lo que sea. Bien, dicho eso, vamos a ver entonces que esta clasificación, les decía, tiene tres
conceptos que hay que entender y van a ver que no son muy difíciles de entender. El primero es la emotividad. ¿Qué capac? Ya lo vamos a explicar un poquito más. El segundo es la actividad, es decir, Ese sentimiento me empuja a la acción con facilidad o se encierra adentro mío haciendo algo, digamos así. Ahora lo explico un poquito mejor. Y finalmente, ¿qué relación hay entre las emociones y mi libertad, mi inteligencia y mi voluntad? ¿Qué relación hay? ¿Quién vence en el momento que se despiertan las pasiones? ¿Quién eh guarda más racionalidad en el momento que
hay una pasión despierta? Eh, ¿por qué se despiertan las emociones? ¿Por lo que está enfrente a mí o por lo que yo estoy pensando en mi cabeza? Eh, bueno, ya lo vamos a explicar mejor, pero la relación entre las emociones y la libertad, la inteligencia y la voluntad, eh me van a dar distintos temperamentos. Entonces, lo importante es que hay que entender la emotividad. Yo puedo ser emotivo o no emotivo, pero no es sí o no, sino una barrita que voy subiendo y voy bajando. Digamos que sería neutro en el medio lo normal de cualquier
persona y sería si tengo más emociones que las demás personas, tiro la barrita hacia arriba y un poquito menos y ustedes la tiran cada cuánto lo que les parezca. Bien, emotivo o no emotivo, pero con ese matiz. La actividad también vamos a ver lo mismo, o sea, eh tiendo a la obra o me siento trabado para obrar, siento que tengo un bloqueo para obrar. Por ejemplo, la timidez es una señal de no actividad. El miedo al fracaso es una señal de no actividad. Me cuesta actuar porque tengo miedo al fracaso. Tengo una traba. Bueno, poco
importa cuál es el tipo de traba. La no actividad. es una una opción y la actividad es otra opción. Entonces, en este segundo criterio, tac, tac, lo mismo, barrita para arriba, barrita para abajo, no es sí o no absoluto. Y tercero, en la relación entre las emociones y la voluntad, todavía no lo puedo explicar, pero sepan que también hay dos opciones, primario y secundario. O soy primario, soy más intuitivo, etcétera, o soy secundario, soy mucho más reflexivo, etcétera, que ya vamos a explicar después. Pero dicho eso, en estas combinaciones de sí o no, sí o
no, sí o no, en cada una de estas tres cosas me van a dar los ocho temperamentos simplemente variando. Esto es con todo. Sí, sí, sí, no, no, sí, no, sí, no. Voy poniendo así, los combino y me dan ocho opciones de combinaciones, no más. Bien, dicho eso, que todavía no entienden nada, yo sé, no se preocupen, eh, porque dicen que para mantener la atención hay que problematizar, o sea, ustedes están seguros que van a lograr comprenderlo, pero todavía no comprenden y eso les hace mantener la atención. Al final de todo, van a comprender en
la última palabra, entonces logro que vean el video hasta el final, gano más vistas y me vuelvo un youtuber famoso. Bien, Entonces, ¿qué es la emotividad? Repito, es la capacidad de sentir o de reaccionar en sentimientos frente a un estímulo externo. Hay un evento que puede ser externo o interno, pero no importa. Supongamos que hay algo externo. Pongámosle algo e qué sé yo, me reg me dan un regalo. Me dan un regalo. Y frente al regalo puede haber un montón de reacciones distintas. Hay gente que cuando le dan un regalo, es más frecuente en las
mujeres, no todas, le regalan un pijama de perritos. Besit y le muestra a todo el mundo el pijama de perrito. Mira el pijama pijama publica estado en no sé dónde video de TikTok con su pijama. Hay una reacción exageradísima con respecto o se es un pijama y tiene perritos. Okay. Eh, hay una reacción emocional supremamente exagerada, no estoy hablando de nadie en particular, ¿no es cierto? Eh, hay una reacción supremamente exagerada de emociones ante un estímulo pequeño. Entonces, esa reacción exagerada de emociones significa que es una persona emotiva. Eh, puede pasar al revés, suele pasar
al revés. Por ejemplo, cuando una mujer le regala algo al novio, lo prepara, lo hace, lo piensa, hace exactamente lo que necesita y tal cosa y va y le regala al novio. Y el novio ve que le regalan un pijama de perritos. Dice, "Ay, qué lindo, mi amor. ¿Y qué vamos a comer esta noche? Salimos, oiga, pero pero salí, lo busqué, lo medí la talla, busqué el material que a usted le gusta, tal cosa y usted está lindo, sí, pero te gusta. Sí, sí, sí, mi amor. Sí, sí. y se da cuenta que la otra
le está dando una, pero no lo siente, no hay una reacción necesariamente. Claro, el pijama de perritos no es algo que le toca muy de cerca, eh, pero digamos que puede pasar que haya determinadas personas que cosas que le tocan de cerca igual no sientan demasiada emoción. Tampoco hay, no es que nadie va a sentir nada, nada, nada, pero digamos menos de lo normal, hay mucha gente que uno eh, qué sé yo, todos están felices porque dio una noticia y la persona es así, qué bien. El otro está saltando, caminando por el techo. Ah, sí,
qué bien. Hubo un poquito así como un granito de emoción y hasta ahí llegó como la sensibilidad a la emoción. En algunos es Más alta, en algunos es más baja, pues muchos puede ser normal, digamos. Las personas que sienten mucho, estos ya son efectos del asunto. ¿Cómo detectar si es un si uno es una persona que siente mucho o no? Por ejemplo, es propio de las personas exageradas el sentir mucho, el que exageran lo que hablé. No, porque no sé lo que me hicieron. ¿Qué tal cosa? Siente mucho, reacciona mucho ante cosas que son. Y
uno lo está escuchando, dice, "Okay, sí, tampoco es la muerte." No, te hicieron. Pero bueno, pues tranquilo, tranquila. Suelen ser exagerados o las cosas son buenas, ¿no? Que esto es un espectáculo, que es un no sé qué. Y suelen ser también muy cambiantes porque hoy era un espectáculo y mañana no, eso no me gusta eso. Pero no era que te encantado, ¿no? Sí, pero porque son más superficiales, están en lo en lo en lo primero. Tienden a ser también muy subjetivos. ¿Qué significa eso? que pues si están contentos todo lo ven color de rosa y
cuando están tristes, por ejemplo, todo lo ven negro y cuando alguien les hirió la sensibilidad es la peor persona del mundo y no quiere saber nada y cuando alguien me cae bien, quiero pasar la vida al lado, digamos. Eh, esa subjetividad, ese color de anteojos que se ponen, eh, pues es una señal de que estoy mirando las cosas a través de mis emociones. Mis emociones de alguna manera son fuertes y nublan un poquito mi juicio. Bien, otra señal de que uno de ese motivo es el ser simpático, no que siempre sea simpático, sino que lo
puedo hacer. O sea, caigo bien, me llevo bien, logro manejarme. ¿Por qué? Porque la persona eh emotiva como que resuena fácilmente en la emoción de otro. Eh hace resonar, cae bien. Eh eso, la la simpatía es privilegio exclusivo de una persona emocional. Una persona que es no emotiva constantemente tiene la sensación de que tal vez no caigo tan bien. Puede que no le preocupe, pero es como, bueno, si no yo en la sociabilidad, bueno, me defiendo, si me toca lo hago, pero no es tanto lo mío. Eh, bueno, la compasión también es una señal de
alguien que es emotivo, que pueda sufrir con el sufrimiento del otro. alguien no emotivo puede ver que la otra persona sufre y lo entiende. Tal vez entiende que tiene que hacer, pero no lo siente. La compasión es sentir como propia la el dolor o la pasión del otro, la compasión, el alegrarse junto con los demás, etcétera. Y también es privilegio exclusivo de los emotivos el poder ser o apreciar las cosas artísticas que me generen emociones. Una persona emotiva ve una puesta de sol, ¿no? Uy, o se queda callado, se lo guarda dentro, pero wow, qué
hermoso, qué cosa, ¿eh? Una persona no emotiva, Ve una apuesta de sol y le dice, "Ah, ya deben ser las 6 un poquito, ¿no? Eh, la capacidad artística, sobre todo el que siente emociones, siente necesidad como de expresar las emociones, eh, pues eso suele ser privilegio del emotivo. Quizás el no emotivo puede apreciar una cosa bien hecha, pero no le genera emociones. y como no le genera emociones, tampoco le da mucha importancia. Ah, qué bueno, mira que lo que logra hacer, qué bien. Ya, sigamos con lo nuestro. Eh, bien. Ya con eso más de uno
se puede dar cuenta si tiende a ser emotivo o tiende a ser no emotivo. En general, es mucho más frecuente el temperamento emotivo con cierta moderación. Hay gente que puede ser un poco más exagerada en sus emociones sin hacer alusión a nadie. Bien. Segundo criterio, a valorar. Fíjense que ustedes ya se pueden ya se pueden catalogar y eso no está muy difícil. Soy de muchas emociones o de pocas emociones. Ya pueden poner e o ne e. Bien, con respecto al segundo criterio, repitamos que este criterio responde a las pasiones del iracible, que las voy a
recordar, las vimos en la clase pasada, frente a un bien o a un mal arduo, es decir, un bien difícil de alcanzar o un mal difícil de evitar. ¿Qué pasiones son las que se me despiertan más fácil? Si yo tengo un bien alcanzable, o sea, un bien difícil de alcanzar, yo lo considero alcanzable, me va a salir esperanza. Si ese bien difícil de alcanzar yo lo considero inalcanzable, voy a tender a la desesperación o la desesperanza ante un mal futuro, arduo, difícil de evitar. Si yo lo considero evitable, me voy a empujar a la audacia.
Bueno, vamos a evitar, vamos a escapar, vamos a hacer, voy a ser audaz. Si lo considero difícil de evitar y que yo no lo voy a poder evitar, me va a mover el temor. Es un mal futuro, un mal que se me viene. Ay, eso no, no puede ser eso, qué miedo, qué cosa. Y son frente al mismo evento dos actitudes completamente distintas. el que se mueve al obstáculo a chocar y el que se asusta ante el obstáculo y se retrae. Y ante un mal ya presente, por ejemplo, alguien que me está haciendo bullying, mi
reacción natural es a matarlo aunque yo muera en el intento. Ah, es así de grande, gigante. Me hace, no sé, puedo morir, pero yo voy a pegar. Tal vez muero, pero yo voy a pegar. Mi reacciones a la ira. O mi reacción es a la tristeza que no mal presente, no lo puedo evitar, esto no se puede quitar y se queda y se aguanta y se aguanta y se pudre por dentro. Bien, La esperanza, la audacia y la ira como reacción natural definen el temperamento activo, el que es capaz de atacar el obstáculo que me
está impidiendo o alcanzar el bien o evitar ese mal. La desesperación, el temor y la tristeza definen el temperamento no activo que ante el obstáculo es pusilánime, no se atreve. No, yo no puedo. No, yo eso no lo logro. No, eso no soy capaz. Nunca lo voy a obtener. No, ya no lo voy a lograr nunca. Ay, que no me vaya a pasar eso porque no puedo. Y tristeza, sobre todo cuando el mal está presente de un modo permanente. Esto define el temperamento no activo. Muy importante. Y esa esa distinción es clave, supremamente clave, porque
ya ustedes fácilmente pueden empezar a poner si soy activo o no activo. tiendo más bien a ser optimista, a ser enojón, a ser eh audaz, o sea, vamos, hagamos ese o tiendo más bien, ah no, con paciencia, soy tímido, soy soy no, no, eso no se puede, nunca lo voy a lograr y y tiendo una tristeza interna, ya no activo. Fíjense que es bastante fácil empezar a escoger cuál es mi temperamento. Todavía no sé qué consecuencias tiene eso, porque después vamos a pensar que según cómo relacionan esas cosas va a dar distintas distintos temperamentos pero
complejos con toda una serie de de características muy propias, cada uno muy particular, Pero ya podemos empezar a poner qué soy qué soy. Levante la mano, ¿quién hasta ahora ya dijo, yo soy esto, yo soy esto. Levante la mano. ¿Quién todavía está que no entiende si es emotivo o no emotivo? si es activo o no activo. ¿Okay? Normalmente cuando no se dan cuenta mucho si son emotivos o no emotivos es porque son poco emotivos. Y si se no se dan cuenta si son activos o no activos, normalmente es porque tienden más bien a la actividad.
No exagerada, pero puedo hacer las cosas cuando me toca hacerlas. Aquí un punto clave de la actividad o no actividad es que puede depender mucho del contexto, sobre todo este tema de la no actividad se va a dar en la relación con la autoridad, un profesor, un superior, algo, me puedo bloquear, el clásico, me bloqueé y no pude decir nada en el examen. Es por esto, porque empiezan estas pasiones a bloquear a la persona. No lo voy a poder, no voy a lograr y me está presionando mucho. No, no sale. Yo a mí me cuesta
encima presionar. Pero esto el que es así lo detecta rapidísimo porque está encerrado adentro en esos sentimientos. Si no lo detectan, es porque tienden más bien hacia este lado. A uno se da cuenta a veces que es recontraoptimista, recontractivo, Recontra a volcar afuera la la las cosas. Bueno, pero hay hay otros que son normales. Bien, si son normales, pónganse de este lado en el activos. Y si en este no se dan cuenta, pónganse más bien de los no emotivos. Bien. Relación entre las emociones y la inteligencia y la voluntad. Esto es un punto hermoso, importantísimo,
porque es supremamente filosófico, pero fácil, no se preocupen. Es cómo cómo interactúa la emoción con mi libertad. Por ejemplo, esas emociones, supongamos que yo sí, porque no hay nadie que no sienta ninguna emoción, salvo que sea, no sé, autista grado cuatro. Eh, sentimos emociones. Hasta los autistas sienten emociones. Pero, ¿qué es lo que despierta mis emociones? Un temperamento primario tiene las emociones del presente, de lo que percibo acá y ahora. Entonces, le regalan el pijama de perritos y en cuanto lo ve, automáticamente se despierta una emoción. Ay, me llama de perrito, no sé. Sobre todo
esto va a ser muy común con los que son más emotivos, pero porque se despierta inmediatamente, eh, la emoción está arrebatando. Alguien que es más racional Va a emocionarse mucho más con la reflexión del asunto, no con el pijama de perritos, porque si lo reflexiona se da cuenta que es solo un pijama de perritos. Pero en alguna cosa que sí sea útil, me regalaron un carro, tal vez en el primer momento es como, "Ah, un carro y qué bien." Y después le voy echando cabeza, "Oiga, tengo un carro y tengo, no sé, y puedo hacer
y tal cosa." Y también empieza a pensar, "Oiga, pero un carro es mantenerlo y yo tengo tal gasto, tal cosa." Empieza un poquito de temor, ¿eh? porque le está echando cabeza y las emociones se empiezan a despertar con eso. Por ejemplo, el que sus emociones se despiertan ante lo presente nunca es rencoroso. El que reacciona con lo que ve, porque me hicieron algo, pero después ya se pasó, lo olvidé, no le presto atención porque sigo prestando atención a lo que está aquí en el presente y el presente está cambiando. No es rencoroso. El que presta
atención a la reflexión cada vez que recuerda algo que le hicieron es no no no quiero pensar en eso. No, yo lo perdoné, padre, yo lo perdoné, pero lo quiero ver nunca más. No es rencoroso para nada. Este, ¿por qué? Porque las emociones siguen a una reflexión. Por supuesto, si en su reflexión logra perdonar, realmente también logra dejar el rencor. Pero digamos que naturalmente le van a durar más. Se despiertan en los primarios, en los que se despiertan del presente, de lo que están viendo, se despiertan mucho más fácil, o sea, pum, saltaron, Mientras que
en el reflexivo son como más estables al presente, pero también pueden ser mucho más profundas las emociones cuando dependen de algo racional, real. Es típico, por ejemplo, los hombres generalmente suelen ser más reflexivos, las mujeres suelen ser más en cuanto al presente, a los sentidos. Es típico, por ejemplo, un hombre que está sufriendo por la economía de la casa y que echa cuenta, si no lo puede resolver, caer en una depresión super profunda. ¿Por qué? Porque la reflexión constantemente le muestra que hay un mal presente que no lo puede evitar. Y esa reflexión, aunque tarda
en caer en esa depresión, cuando cae, uf, vaya usted a levantar un hombre de una depresión, demora años. Levantar una mujer de una depresión a veces regalarle un pijama de perritos. Puede pasar. O sea, estaba terrible tirar en el piso. Ah, pijama de perrito. Sí. Oiga, pero usted no estaba mal. No, qué mal. Pijama de perrito. Ya. Bien. Por eso las emociones en el que está de lo presente, cuando cambia lo presente, cambia la emoción. Entonces acordar, en fin, por allá este una pareja de esposos recién casados que Estab amorcito y no sé qué y
el besito y el esposo de repente tira una y la mujer porque cambió algo en el presente y automáticamente el que es primario, pum, cambia la emoción rapidísimo. En cambio, el que es reflexivo, el que sus emociones siguen a la reflexión, a la idea, a lo a lo que estoy pensando en mi cabeza, es más lento en cambiar de emociones, es mucho más estable y aunque tenga emociones profundas, no se notan tanto afuera, porque son emociones que siguen a mi reflexión. Bien, el juicio del que es primario suele ser mucho más subjetivo porque según la
emoción va a juzgar distinto. Eh, por supuesto, cuanto más emotivo, más subjetivo y cuanto más primario, peor. Eh, muy muy parcial, un modo de ver que que no logra eh a veces ponerse en el juicio del otro, no entiende por qué, pero que yo jamás haría eso. Yo no está en su emoción y todo lo filtra con su emoción. El otro es como que está un poquito arriba de la emoción y y pues puede entender más, mira las cosas más fríamente, ¿no? No, sí, a mí me cae mal, pero me doy cuenta que es porque
me cae mal. No, yo no debería caerme mal. Eh, en cambio otro, no, ¿cómo no te va a caer mal si estas cosas? porque quedan nublada, nublado el juicio, Coloreado el juicio según la emoción que tienen. Y en un primario las emociones son intuitivas, o sea, pum, las decisiones, perdón, las reacciones son intuitivas. Pasó tal cosa, automáticamente reaccionó, primero hace y después piensa. El secundario no logra hacer eso. O sea, eh el secundario necesita pensar antes de obrar y ocurrió algo y él dice, "Espere espere espere, pensemos qué vamos a hacer." El otro ya hizo
10 cosas y este espere espere espere, ¿qué está haciendo? Pensemos. Claro, la reacción de uno es mucho más efectiva, mucho más rápida. En algunos casos es lo que se necesita y en otros casos pues se necesita reflexionar mal. Ojo, eh, hago un paréntesis, no significa que uno sea necesariamente eh mejor que el otro, porque depende de las circunstancias. De hecho, cuando hablamos de temperamentos, hablamos de pecado original. O sea, los temperamentos existen porque existe el pecado original. Porque el ser humano debería ser capaz de ante las situaciones que lo necesitan. Ser primario, como por ejemplo
cuidar un bebé. cuanto llora, pues a ver qué es lo que tiene, si se cayó, salir corriendo antes de ponerse a pensar a ver si se lastimó o no. Eh, y en las situaciones que necesitan reflexionarse él capaz de pararse y reflexionar, pero eso ya es eh ya repito, el que se quede uno estancado en un lado más que en el otro es propio Del pecado original. la falta de flexibilidad de adaptarse a la situación concreta, lo mismo las emociones, o sea, eh las emociones está bien sentirlas, pero no está bien, por ejemplo, que me
nublen el juicio. No está bien que me nublen el juicio. Yo tendría que poder mantener un juicio objetivo a pesar de sentir emociones. Y en proporción, las emociones tendrían que ser en proporción siempre a lo que está ocurriendo. Entonces, cuando hablamos de esto, temperamento, estamos hablando de pecado original. Nuestro Señor, ¿qué temperamento tenía? ninguno. Tenía una naturaleza perfecta, por lo tanto no tenía temperamento. Es cierto que objetivamente hablando tiene más ventajas el ser secundario que el primario, el ser emotivo que el ser no emotivo, porque la emoción es la energía para hacer cosas, el ser
activo que el ser activo. Pero igual el ser activo puede tener sus defectos, porque a veces hay cosas que hay que temer. ¿Qué s yo? Yo no voy a ir solo como Rambo contra un ejército. Digo, "No, yo los voy a vencer porque soy activo." Oiga, no, espere, hay cosas que sí hay que temer. Y a veces pasa que eh hay gente que ha muerto por ser muy confiada. Le vienen a robar tres personas, dicen, "No, yo voy a pelear, yo no me voy a quedar callado." Dijo, eh, "Desde que se inventó el revólver, se
acabaron los valientes", decía mi mi profesor de de tawondo. Pues sí, o sea, no sean bobos, yo les enseño defensa personal y todo, pero sepan que a veces hay que temer. O sea, hay cosas que no podemos vencer. Hay cosas, hay veces que hay que sentir temor y hay veces que no se puede atacar el mal. Hay que es mejor quedarse callado adentro que que luchar y sentir ira, ¿no? Pero objetivamente hablando, es mejor un temperamento activo, es menos problemático. Los temperamentos no activos son muy problemáticos. Un modo de detectar si uno tiene un temperamento
no activo práctico, práctico. ¿Usted sufre de colon irritable o de gastritis? No activo porque se está guardando adentro las cosas y eso tensiona bien. Salvo que bueno sea algo genético de familia que tal cosa, intolerancia, no sé qué. Bueno, pero es supremamente frecuente los temperamentos no activos, gastritis y colon irritable. Bien, dicho esto, levante la mano. ¿Quién ya más o menos dice, "Soy esto, esto y esto." Levante la mano. ¿Quién dice no sé? Okay. Normalmente el que dice no sé es porque está en el orden de los no emotivos. Estos temperamentos son Bastante fáciles de
sacar. Los que tienen emoción fuerte, reacciones fuertes, estos son un poquito más complicados. Pero bueno, vamos a empezar. No voy a hacer todavía una descripción profunda, solo quiero mostrarles cómo interactúan las cosas y ya, si Dios quiere, vamos a dedicar eh la próxima clase dentro de un año. Estaba mirando que la última clase fue hace un año, este 3 de mayo del 25. Qué horror. En fin, vamos a dedicar, si Dios quiere, la próxima clase, rezando y esperando que sea pronto, eh, a desarrollar temperamento por temperamento. A ver si en una clase alcanzamos a desarrollar
por lo menos los más frecuentes que son pues estos cuatro son frecuentes, el flemático es frecuente, el amorfo es super infrecuente, el apátimo puede existir y el sanguíneo es un poquito también infrecuente, pero empezando por los más frecuentes y después si nos da el tiempo desarrollamos los otros. Pero ahora voy a dar punticos eh de cada cosa. Temperamento colérico. Temperamento colérico es corresponde a la división de cuatro al sanguíneo. Repito. Entonces si están pensando en la división de cuatro y lo habían visto, sanguíneo, ese sí coincide tac tac. Pero el nombre es justamente lo contrario.
Entonces confusión, pero no importa. Es emotivo, siente mucho, es activo, entonces fácilmente extrovertido, o sea, lo muestra fuera, lo hace. Es fácilmente irracible. Eh, el colérico, por algo se le pone el nombre de colérico, porque fácilmente se enoja, reacciona inmediatamente y manifiesta sus emociones, pero también así de fácil como se enoja, como es primario, se le quita la el enojo. También se enoja ante las cosas presentes o se emociona ante las cosas presentes y se le pasa rapidísimo. Es un poquito la caricatura que yo hacía del pijama de perritos. eh corresponde realmente al al temperamento
colérico. Suele ser muy charlatán, suele ser muy simpático, caer muy bien, pero después de 2 horas de estar con ese temperamento, uno necesita silencio, por favor, necesito paz. O sea, yo no puedo vivir porque esta persona siente mucho, lo manifiesta exteriormente, arrastra a los demás a sus sentimientos y es una montaña rusa de sentimientos porque los sentimientos van con cada evento. Entonces pasa de la emoción extraordinaria del pijama de perritos a que qué sé yo, no sé, le dan que que el novio no le dio no le dio un beso porque no dijo, "Te amo."
No sé. Ah, no, hoy no me dijaba feliz. Y o al revés o pasa de la tristeza absoluta y sale a la alegría con el pijama de perritos. Entonces, una montaña rusa de Sentimientos que no logra frenar de ninguna manera. suele ser muy simpático, es la persona que domina normalmente en una conversación, eh, y pues no suele ser ni rencoroso, suele ser un poquito por su primari inconsistente, un poquito superficial, bastante superficial, un poquito inconstante en las cosas que hace, o sea, empieza y cambia y hoy quiero eso. No, no, no. Yo decidí, voy a
ser médica, voy a voy a estudiar para médico y tal cosa y hm tr días después, no, no, no, mejor voy a ser bombero porque los bomberos y a los cuatro días es como que la estabilidad de las decisiones es pum pum pum pum pum según cómo cambia la emoción, cambia las decisiones y la emoción cambia con cada cosita que hay en el momento. Por supuesto, repito, es la tendencia natural. Se puede luchar, se puede vencer, se puede generar una personalidad que estabilice eso y normalmente las personas adultas logran frenarlo un poco, pero eh pues
es la base que hay. O sea, yo les puse el dibujito que no les comenté, es otra de mis obras de arte. Las personas emotivas van a sentir así como wow. O sea, eh, el río que tira para un lado es el temperamento y la barquita puede remarcia donde quiera. Esa es la personalidad. Y que se acostumbró a remar contra corriente puede sentir, "No, pero yo no soy así." Bueno, porque tengo una costumbre de Pero si yo no tuviera esa costumbre por educación, por repetición de actos, pues la corriente me lleva para allá. E bien,
el apasionado, digamos que es eh es el temperamento más dotado. Es motivo, estamos en lo mismo, es activo igual que el que el colérico sanguiño, según la otra división. Eh, pero es, por ejemplo, el colérico es supremamente desorganizado. Si ustedes tienen un jefe que es colérico, el jefe que es colérico hace todo a la vez, difícilmente organiza bien, abarca todo al mismo tiempo porque tiene es una actividad desbordada como jefe. Es una actividad desbordada y arrastra los demás en esa actividad. El apasionado es el jefe por naturaleza. tiene emociones, sabe comunicarlas, es buen vendedor, pero
es actividad organizada como jefe. O sea, pensé, organicé, vi que esto era lo mejor, me apasioné por eso y vamos y no lo suelta y arrastra los demás. Y cuando los demás caen, él no cae, él sigue arrastrando. Es el temperamento más dotado, por supuesto, tiende muy fácilmente al verse dotado, suele ser optimista, siente que lo puede lograr todo, que no hay nada que se le escape y siente muy fácilmente orgullo, vanidad. eh muy fácilmente convence a los demás, más con razones que por emociones. El colérico es super supremamente bueno para contagiar a los demás
a su actividad porque prende rápido y cuenta y dice, "No, vamos a hacer esto y tal cosa." Ay, sí, buenísimo, no sé cuánto. Eh, y en general el colérico, como no es tan organizado, si se da cuenta que hay otro que es organizado, le echa las cosas. Usted haga, no, sí, sí, vamos, lo vamos a hacer, lo logramos. Y yo lo miro. Sí, sí, siga, siga, viene bien. Vamos, vamos. El el apasionado lo desarmó en la cabeza, lo organizó y lo da a los demás. No, no, tú esto. Y sí, tú puedes, pero tienes que
hacerlo así, así, así. Tum. Y apoya y cuando ve, o sea, es el jefe, jefe, jefe por naturaleza. Normalmente el temperamento apasionado se destaca naturalmente porque a diferencia del colérico, como el colérico es primario, todas las emociones se manifiestan automáticamente y se manifiestan subiendo y bajando. Es una montaña rusa. El apasionado es una montaña, pero que sube suavecito y se mantiene arriba arrastrando. Y digamos así, en lo que uno ve superficialmente, puede ver una persona más o menos tranquila, pero cuando te empieza a vender su idea, te arrastra. Te arrastra. Cuando te empiezas a vender
la idea, vos decís, "Oiga, sí." Y te dice, "No, por esto, por esto y tal cosa." Y tiene las dos cosas que arrastran, la emoción y la racionalidad. O sea, te muestra la lógica que hay atrás y te muestra eh una emoción, o sea, te vende. O sea, esto está buenísimo. Es como un testimonio. Cuando uno escucha los testimonios que que me convence, ¿no? Porque tú yo antes eh sufría de insomnio y ahora tomo la pastilla y soy buenísimo. Tome. Eso es una emoción que arrastra sin mucha lógica atrás. Pero el que te dice, "No,
¿sabe por qué? Porque tiene tal cosa y tal otra y no sé qué." Ese te entra por la cabeza y también por el otro lado logra las dos cosas. Entonces, contagia pasión, pero la contagia organizada y la delega. La delega. muy es muy bueno para delegar, mientras que el colérico si él le gusta la obra, la hace al mismo tiempo, es muy desorganizado. El colérico naturalmente es muy desorganizado. Bien, para no desarrollar demasiado, solo para tirar ahí un poquito la idea, sobre todo si ya dijeron, "Soy esto, esto y esto." El sentimental corresponde al melancólico,
encajan bastante bien los nombres. es una persona que siente muchas emociones, pero generalmente le cuesta manifestarlas y como se la pasa pensando en su cabeza porque es reflexivo, es secundario, acá es secundario, se la pasa pensando en su cabeza, esas emociones se vuelven muy estables y muy permanentes. Y las emociones del no activo, recuerden que tienden a ser desesperación, temor y tristeza. Entonces, el melancólico, por ejemplo, el melancólico es un apasionado frustrado. Le encantaría ser un apasionado, le encantaría convencer a los demás, le encantaría pararse frente a los demás y contar sus ideas, pero piensa
en eso y se quieren enterrar abajo de una baldosa. No, no, no. Yo frente a los demás, yo no puedo decir, yo no puedo hacer, yo no. y no te lo dice, pero tac, se queda quieto y puede engañar porque está tan acostumbrado a frenar esa Acción, a frenar e la manifestación exterior. Es lo contrario del extrovertido. Es introvertido. Está tan acostumbrado a esconderlo que en el rostro uno puede pensar que es una persona que no siente lo que ve de afuera. como, bueno, sí, no, bueno, tal cosa, sí, no sé qué, pero uno urga
un poquito más y se da cuenta lo propio propio de este temperamento es la convicción de que no puedo, convicción de que yo no lo puedo lograr algo. Porque, ojo, eh, esta esto siempre es frente a determinado bien, determinado mal, eh, que yo siento que no puedo vencer o que siento que no puedo alcanzar. En el ambiente donde se sienten cómodos, se vuelven un poquito apasionados. Entonces, no es raro que el melancólico en lo que sí puede gobernar y que depende totalmente de él y que puede hacer en privado sea extraordinario como la música o
el arte. Siente tanto, se lo comprime adentro, lo reflexiona tanto que es buenísimo para el arte y lo siente. O sea, ustedes escuchan a Chopen nocturno de Chopen y dicen, "Este hombre era un melancólico." O sea, estaba todos los días pensando si se suicidaba hoy o mañana, ¿no es cierto? este, pero hermoso, o sea, con una habilidad, una capacidad, pero uno lo escucha y por poquito emotivo que sea, uno sale, pero con una tristeza atroz, porque claro, ese hombre tiene una una son las emociones con las que realmente resuenan. es muy bueno artísticamente, pero siempre
tendiendo hacia lo trágico, Hacia lo triste, lo lo lo apasionado, lo frustrado. Eh, realmente eh eso es lo que define el temperamento melancólico. Hay un obstáculo en algo que yo siento que no puedo vencer. No, no lo voy a lograr. El miedo, el fracaso, no puedo yo. No, no, no. Y si llega a salir mal, no, no, no. Eh, estos temperamentos, algún paréntesis, eh están causados muchas veces por una educación muy rígida, muy exigente, muy perfeccionista de parte de los papás, que le generan en el juicio que nunca dan la nota, que nunca llegan, que
siempre le faltan cinco para el peso. Yo no soy capaz. Y uno se da cuenta en un niño rápidamente dice, "Oiga, ¿me haces un dibujito de un perro?" Di, "No, no, yo no puedo dibujar un perro." Y es bueno. Uno se da cuenta que sabe dibujar. No, no, no. Pero hazlo. Y si te equivocas, ¿qué pasa? No, pero eh ah, dibuja. Mira, yo hago un perro mejor que el mío. Te va a salir. Bueno, pero no, mira. Y te lo dan y te dicen, "Me salió mal." No, me salió feo. Es un modo de autodefensa,
porque tengo miedo que me digan que está feo. Entonces, yo me anticipo y lo digo yo. Salió feo, ¿verdad? Sí. No, está muy lindo, en serio. Sí, sí. No, te uy, tienes un potencial impresionante. A ver, a ver, hazle la colita. Oiga, pero le sale mejor que a mí. Y el niño empieza a juntar confianza. Segunda cosa que le pide es que te dibuje y ya te la hace de una vez. ¿Qué es lo que pasa? una educación muy rígida, muy exigente, muy perfeccionista, en que solo lo perfecto es bueno y lo bueno le falta
en realidad para ser perfecto. Entonces es malo. Una educación muy rígida genera una sensación constante de incapacidad o de frustración. Y lo curioso es que esto ocurre en un temperamento reflexivo que es supremamente capaz. Supremamente capaz. No es capaz porque está convencido de que no, solamente por eso, porque si se pone y lo hace sin miedo lo haría perfecto. Normalmente tienden a ser muy perfeccionistas, un poquito obsesivos de la perfección, ¿eh? Y por eso si sienten que no lo pueden hacer perfecto, no lo hago. O lo hago perfecto o no lo hago. Y sobre todo
que no lo mire nadie. Bueno, eso se puede desarrollar más, pero nos quedamos ahí con el sentimental. El nervioso, el nervioso es un temperamento muy pintoresco porque parece una una alguien de doble personalidad. El nervioso es un colérico frustrado. Entonces, en un ambiente donde se siente cómodo, es colérico, es lo normal del del nervioso. En un ambiente donde se siente cómodo, es extrovertido, alegre, baila, hace, por ejemplo, se mete en la ducha y canta y baila y siente ganas de hacerlo, pero de repente entra, no sé, ante alguien desconocido, ante alguna autoridad. Profe, hay una
traba. S no, si no hay como mal contacto, o sea, quiero quiero ser colérico, pero se traba. Y es muy curioso porque es fácil de detectar visualmente. Si una persona nerviosa se clava, no te puede dar contacto visual, eh te das cuenta que quiere hacer algo y hasta físicamente va y se traba, porque como es tan primario, es lo propio, ¿no? Emotivo, no activo esa traba y primario de reacciones inmediatas, lo empiezo a hacer y me doy cuenta que no no puedo, me da miedo, pero lo quiero hacer otra vez. Entonces, visualmente uno ve una
persona que que en esas situaciones se mueve así y lo ves en un ambiente relajado y es otra persona. O sea, cuando está en el en el en el lugar donde está trabado ante eso que le da timidez, esa eso que le genera la pusilanimidad, parece un ente. O sea, es una persona que y no es raro que ante esas situaciones, perdón por el paréntesis, Pero que le toque ir al baño porque se descompuso. Pero sí, o sea, en un examen se traba, no pudo decir nada y le tocó salir porque se le revolvió el
estómago. Típico absoluto de sufrir gastit y colon irritable. Absoluto. Sentimental también, pero el nervioso peor. O sea, el nervioso es literalmente y se dice nervioso porque parece realmente eso, o sea, que que se traba y no te mira y te quiere decir y vos te das cuenta que hace estos movimientos literalmente como lo voy a decir, ¿qué? ¿Qué pasa? Nada. Suéltese, hombre, que no pasa nada. Eh, muy curioso. Parece parece un un ente literalmente en un ambiente donde se siente trabado y en el ambiente donde está relajado es lo más extrovertido que hay. Bien, eso
para los emotivos. Levante la mano. ¿Quién ya se soy esto. Okay. Bien. Para los no emotivos voy a arrancar primero por el flemático que no corresponde exactamente a lo que en la división de cuatro se llama flemático. Este flemático es la persona más sencilla del mundo. El flemático es una persona que no se lleva mal con nadie. Para súbdito es lo mejor que hay. Para jefe le falta algo que puede mejorar, pero le falta algo. El flemático no emotivo, o sea, no tiene muchas emociones, pero es activo y es secundario. Es decir, es una persona
reflexiva, buenísima para la reflexión, por ejemplo, filosófica, teológica, científica. es una persona supremamente realista, nada de subjetivismo, de emociones que distraen, ¿no? Con una mirada tranquila, o sea, no tengo, lo voy pensando, lo voy haciendo, eh, muy poco expresiva facialmente, pero es así porque no siente. Entonces, vos le hablás, tal vez aprendió que tiene que ser así, pero no mucho más. Este, entonces vos estás diciendo, "Este hombre me estará entendiendo, esta mujer me estará entendiendo. Eh, y vos vas des hablando, hablando." Y al final te da una conclusión que dice, "Te entendió todo, te lo
desarmé, te lo entendí, te lo te lo explico." Perfecto. Sí. Trac, tac, tac, tac, tac. Y son eh maquinitas de actividad. No tiene ningún problema en trabajar, en hacer, en ser disciplinados, levantarse un horario, acostarse un horario, Cumplir cumplir tiempo de trabajo. Son maquinitas de trabajo que no se pelean con nadie porque no hay emociones, no hay no hay susceptibilidad, no hay no porque todo eso no está. Hay una objetividad muy grande y capacidad de trabajo. Entonces es para súbdito es lo mejor que hay. Lo mejor que hay. Cero problemas. Lo que le das lo
hace, lo entiende rápido y funciona. Para jefe le está faltando emociones, le falta un poquito de compasión, le falta contagiar esa emoción a los demás, le falta muchas veces comprensión de lo que los otros están sintiendo o están diciendo, porque él es una maquinita, él funciona y hace, entonces no entiende por qué los otros no funcionan y no hacen y se desespera de que sean tan emotivos los demás, así como, "Ey, es un pijama de perritos, o sea, matem. ¿Qué hubiera cambiado si fueran conejitos? Dígame, ¿qué hubiera cambiado? Bueno, ese es el flemático de esta
división. Después tenemos el apático. El temperamento apático. Estoy salteando de los que son más frecuentes. El temperamento apático es un temperamento muy simpático porque también es detectable visualmente. Hay algo que el temperamento apático tiene necesariamente de solemnidad. El temperamento apáctico, todos sus movimientos son solemnes. Se va a rascar la cabeza y hace, hago un paréntesis, lo podemos borrar después del video. El padre Bernardo, el padre Bernardo es solemne en todo lo que hace, solemne en su modo de hablar, supremamente tímido, facialmente casi cero expresión, siente muy poco. tiene pena con todo el mundo, pero siempre
solemne. Y esa solemnidad, además de que es muy santo, esa solemnidad le da la fama de santidad. O sea, porque no mucho gusto, facialmente estable y uno le está hablando, padre, ¿qué tal cosa? Que se me murió mi mamá y no sé qué. Qué bien rece, pero es un temperamento que tiene muchas virtudes, un temperamento que también como no tiene tantas emociones y no tiene tanta actividad, va a tender a ser mucho más pasivo. No es el flemático activo. Hay un flemático que es activo, que logra hacer y hacer, aunque no tenga demasiadas expresiones, logra
hacer y trabajar. Eh, Cuando va a hacer algo, necesita agarrar papel y lápiz y anotar todo lo que va a hacer. Se estresa fácilmente cuando le toca hacer una actividad. La hace muy bien porque es capaz. No es que no sea capaz, pero eh generalmente va a preferir un libro y leer. Va a preferir arrodillarse y rezar. Naturalmente le va a hacer. es un temperamento que naturalmente es reflexivo, contemplativo. Eso es lo propio de ese temperamento. le va a dificultar muchísimo las relaciones sociales, le va a dificultar muchísimo la comprensión y como es no activo,
tiende a estas cosas, aunque no con demasiada emoción porque no la tiene, pero eso fácilmente al encerrar dentro de la cabeza eh hace, por ejemplo, que sean temperamentos eh hipocondríacos, que estén pensando que tienen una enfermedad constantemente, que tengan que revisarla, eh hace que sea Sí, muy organizado como temperamento porque lo piensa, pero también muy viviendo en el pasado, muy fácilmente rencorosos de algo que no que le hicieron, que no les gusta. Eh, hago el parente. Estoy hablando del apático ya no del padre Bernardo. Eh, por favor, San Bernardo. Este, pero el temperamento apático va
a ser tendencia mucho más fácilmente eh rencoroso, Con cierta tendencia a la tristeza, a la pasividad, muy contemplativo, bastante bueno, muy bueno para las cosas abstractas como la matemática, la ciencia, etcétera. Esa contemplación, digamos así. El temperamento sanguíneo. El temperamento sanguíneo es un temperamento difícil de detectar. Eh, el que lo tiene sí puede detectarse fácil, pero es un temperamento que normalmente no tenemos en el radar. Es una persona, su hermano, es una persona que en un ambiente siempre cae bien, se sabe llevar porque no es emotivo, no tiene muchas emociones, pero como es primario sabe
adaptarse muy bien al ambiente, lo percibe muy bien y sabe adaptarse bien. Pero es una adaptación según conveniencia y según utilidad. Es una adaptación para llevarse bien. Y es una persona que si habla con un ateo le va a decir, "No, bueno, naturalmente, no, sí, pues es difícil que Dios exista, pero tal cosa, tal otra y ah, qué bien, o qué cosa." Y después habla con un católico, ¿no? Sí, la religión tal cosa. Es un temperamento que se mimetiza en el lugar porque no tiene emociones. Es muy primario, está Viviendo el momento. Entonces, no tiene
reflexiones tan propias. es como que se deja arrastrar muy fácil por lo que le dicen y no es necesariamente porque sea manipulador, es porque como que hasta le convencen en el momento, pero mañana cambia porque le convenció otra cosa. Eh, fácilmente, fácilmente sí se vuelve manipulador cuando quiere algo, logra entender lo que la otra persona quiere escuchar y logra decírselo. Normalmente son cosas instantáneas, o sea, quiero que me dé chocolate, entonces usted cocina tamban y tal cosa y empieza a hacer. Pero es un temperamento bastante difícil de detectar porque parece emotivo, pero no lo es.
Eh, es un temperamento, sí, ya digo, el que lo tiene se da cuenta y cuando uno conoce muy muy profundo una persona lo detecta, pero no es de los que solemos tener en el radar. Tenemos ahí algunos ejemplos eh, que no voy a decir nombres, pero en fin. Bien, en el amorfo, evidentemente es el menos dotado de todos los temperamentos porque no tiene ni mucha energía, porque nada le motiva mucho, no tiene capacidad de actuar, es totalmente pasivo y para colmo vive el momento presente, ni siquiera reflexiona mucho. Es un tipo de temperamento que se
entrega superfácilmente a los placeres, por ejemplo, de la comida que hay ahora. Ahora tengo ganas de comer. Es una persona que no logra prestar atención prácticamente a nada porque todo le aburre, nada le motiva y y se distrae. Y pues si uno le habla, sí, tal cosa, poco expresión facial, eh, es quizás lo que más nos imaginamos cuando pensamos en un flemático de la división de cuatro. es quizás el amorfo, pero no es un temperamento muy frecuente. No es un temperamento muy frecuente. Eh, antes de terminar como esta esta visión general, sí me interesa también
decirle que ante determinadas situaciones yo puedo ser más emotivo o menos emotivo, ¿no es cierto? Los temperamentos primarios suelen ser más emotivos a lo que tengo enfrente. Y eso se nota en la montaña rusa de que va cambiando la situación y mi emoción para arriba, para abajo, venía depresivo y eh pijama de perritos y listo, perfecto. El temperamento secundario es un temperamento que aunque sea emotivo va a ser más emotivo a las ideas, a la reflexión, a la abstracción, al recuerdo de algo. Por ejemplo, en el melancólico que es emotivo y y secundario, es super
frecuente que le esté repasando a lo que debería haber hecho y no hizo. Y eso es lo que hunde más el pozo de la frustración y de la de la convicción de que no puedo. Porque estuve con, por ejemplo, un muchacho que le quiere hablar a una chica que le gusta y es melancólico y no se animó y tuvo tres oportunidades para hacerlo. va a pasar toda la noche pensando en las tres oportunidades que tuvo, qué es lo que debiera haber hecho y reflexionando que Soy un idiota. Perdón por la siempre me olvido que para
usted es un poco más fuerte que para mí. Bien, va a pasar toda la noche así y va a refrescar cada vez que recuerde eso la convicción de que yo no sirvo. Yo no le voy a poder hablar nunca. Nunca le voy a poder hablar. se va a terminar casando con otro porque yo no le hablé, pero no puedo. No me pregunte por qué, pero no puedo. Eso en depende cuál sea el objeto que me traba pues cambia porque puede ser que el sentimental, por ejemplo, sea eh melancólico con eso que siente que no puede,
pero con otras cosas se ha apasionado porque hay una una vinculación. Solo hay que cambiar la N por la A y ya. donde siente que domina, donde siente que puede, un ambiente que lo que lo aprecian, que lo quieren, que no lo traban, pues él funciona bien. Él funciona bien, pero donde se trabó, se trabó. Y el problema de él es que se traba, se autoconvence, que no puede y no lo sacas de ahí por más que lo empujes, sobre todo cuando seas una persona grande. Eh, pero lo que voy es, fíjense los parentescos que
hay entre temperamentos, mirando lo que tienen en común y que ante determinadas circunstancias mi temperamento puede ser eh colérico y en determinadas puede ser nervioso. En determinadas puede ser apasionado y en otras se puede correr a sentimental. O puedo ser una persona que ante determinadas cosas soy apasionado y que en otras me vuelvo flemático. Solo tengo que cambiar menos emociones en determinadas circunstancias. Eh, y así fíjense que tengo un temperamento secundario y es fácil ver cuál puede ser. Incluso puedo tener tres Temperamentos secundarios según si en algunas circunstancias tiendo a no por ejemplo este tiendo
a no emotivo, en otras tiendo a ser secundario y en otras tiendo a ser no activo. Eh, bueno, no, ese no sería de aquí tendería a chu chu chu chu chu me perdí a este al sanguíneo. Entonces puedo tener tres temperamentos secundarios que según las circunstancias en este tipo de circunstancias funciona así, en este otro funciona así, pero me parece que al solo concentrarse en los tres patrones lo hace mucho más claro, mucho más realista y mucho más fácil de aplicar. Superfácil de aplicar. Ya digo, los que a veces no se detectan bien lo que
son, suele ser suele ser eh porque son poco emotivos. Los poco emotivos tienen menor capacidad de de de reflexión sobre su sentimiento y su y su modo de ser.