Roberta había estado conduciendo durante horas la carretera parecía interminable serpenteando por un desierto árido y desolado la oscuridad de la noche parecía devorar todo a su alrededor y las luces de su coche eran el único signo de vida en ese vacío sus ojos estaban pesados y el cansancio empezaba a pasar factura Fue entonces cuando vio un cartel iluminado a lo lejos anunciando un hotel de carretera hotel paraíso aliviada Roberta giró hacia la entrada de grava y estacionó el coche frente al hotel el edificio tenía una apariencia peculiar como si estuviera Atrapado en el tiempo era
una construcción de dos pisos con un letrero luminoso que parpadeaba levemente las luces amarillas del porche proyectaban un resplandor suave pero algo en la en que las sombras danzaban bajo la luz la hizo dudar por un momento entró en el vestíbulo del hotel y fue inmediatamente recibida por una sensación de calor acogedor el ambiente estaba decorado con muebles antiguos que aunque bonitos parecían fuera de lugar en el mostrador de recepción una mujer de mediana edad alta y elegante la esperaba su cabello era largo y oscuro y sus ojos brillaban con una una intensidad hipnotizante ella
sonrió a Roberta una sonrisa que era a la vez acogedora e inquietante Bienvenida al hotel paraíso dijo la mujer con una voz aterciopelada que resonaba en el aire me llamo Rebeca en qué puedo ayudarte esta noche Roberta sintió un escalofrío por la espalda pero lo atribuyó al cansancio Necesito una habitación para pasar la noche respondió tratando de ocultar el can sancio en su voz claro querida tenemos la habitación perfecta para ti es cómoda y silenciosa ideal para una buena noche de descanso Rebeca tomó una antigua llave de bronce y se la entregó a Roberta sus
dedos rozando suavemente los de ella déjame acompañarte a la habitación mientras caminaban por los pasillos Roberta no pudo evitar notar la extraña decoración del Hotel Las paredes estaban cubiertas por espejos antiguos cada uno reflejando las tenues luces del pasillo de manera distorsionada intentó ignorar la sensación de que algo la observaba a través de esos espejos pero era difícil apartar la impresión de que los reflejos estaban ligeramente retrasados llegaron a la habitación y Rebeca abrió la puerta revelando un espacio acogedor Pero igualmente peculiar había una cama grande con sábanas de seda que parecían invitar a un
descanso inmediato las paredes estaban decoradas con cuadros de paisajes Pero había algo inquietante en los detalles los árboles parecían retorcidos y los cielos teñidos de un rojo oscuro eran perturbadores Rebeca entró en la habitación acomodando las almohadas en la cama como si se asegurara de que todo estuviera perfecto si necesitas algo estaré aquí dijo Rebeca con una sonrisa que parecía prometer más que simple hospitalidad sus ojos atraparon los de Roberta por un momento largo e incómodo duerme bien querida Roberta agradeció y cerró la puerta Tan pronto como Rebeca salió pero no pudo sacudirse la incomodidad
decidió tomar una ducha caliente para relajarse esperando que eso aliviara la tensión en sus músculos y mente el agua viente parecía ayudar y por un momento casi olvidó la extraña atmósfera del lugar cuando salió de la ducha y se envolvió en una toalla suave sintió un alivio momentáneo pero el alivio fue breve cuando miró al espejo empañado del baño vio algo que la hizo detenerse en el vapor se formó la silueta de una figura una sombra indistinta como si alguien estuviera de pie justo detrás de ella se giró bruscamente pero el baño estaba vacío rió
nerviosamente tratando de convencerse de que era solo su mente jugando trucos pero una persistente sensación de inquietud permaneció se acostó en la cama pero no podía relajarse cada sombra en la habitación parecía moverse sutilmente y el silencio era pesado opresivo trató de distraerse pero sus pensamientos seguían volviendo a Rebeca Había algo extraño en la dueña de hotel algo casi magnético que la atraía y repelía al mismo tiempo sus pensamientos Fueron interrumpidos por el suave sonido de la música venía del pasillo una melodía antigua y melancólica intrigada se levantó y abrió la puerta el pasillo estaba
vacío pero la música continuaba parecía llamarla Roberta siguió el sonido que la llevó a una sala de estar al final del pasillo allí encontró a Rebeca sentada frente a un piano antiguo tocando con una gracia que la hipnotizaba la tenue luz de las velas iluminaba suavemente su rostro resaltando su belleza casi sobrenatural Rebeca miró hacia arriba y sonrió al verla no pude dormir dijo Roberta sintiéndose extrañamente atraída por esa mujer Ah eso les pasa a muchos de nuestros huéspedes respondió Rebeca con una voz baja y seductora Pero no te preocupes sé exactamente lo que necesitas
Roberta debería haber sentido miedo pero en lugar de eso se sintió inexplicablemente atraída por Rebeca cuando Rebeca se levantó y se acercó a ella el aroma de un perfume amaderado la envolvió y Roberta sintió su corazón acelerarse cuando Rebeca extendió la mano Para acariciar su rostro ella no retrocedió había algo encantador casi hipnótico en la manera en que Rebeca se movía hablaba y la tocaba Quédate conmigo un rato murmuró Rebeca con los labios tan cerca que Roberta podía sentir su aliento cálido no tienes que ir a ningún lado Roberta no podía pensar con Claridad estaba
envuelta en una Niebla de seducción incapaz de resistir el poder de Rebeca cuando los labios de Rebeca tocaron los suyos una extraña sensación recorrió su cuerpo era una mezcla de éxtasis y terror como si estuviera siendo atraída hacia algo profundo y oscuro pero en el fondo de su mente una voz débil trataba de advertirle algo estaba terriblemente mal de repente Roberta se sintió mareada y desorientada intentó alejarse pero sus piernas no le respondían su visión comenzó a oscurecerse y el último sonido que escuchó antes de desmayarse fue la suave risa de Rebeca un sonido que
reverber en sus oídos como un eco distante y siniestro Roberta despertó en su cama confundida y asustada la luz del sol entraba por las cortinas y por un momento pensó que todo había sido un sueño pero cuando miró a su alrededor vio que la habitación parecía diferente la cama estaba deshecha y había marcas de manos en el espejo como si alguien hubiera intentado salir de dentro de él se levantó rápidamente y se vistió decidida a salir de ese lugar sin embargo cuando intentó abrir la puerta se dio cuenta de que estaba cerrada por fuera golpeó
la puerta gritando por ayuda pero nadie respondió el pánico comenzó a apoderarse de ella fue Entonces cuando escuchó la voz de Rebeca suave y tranquila al otro lado de la puerta Roberta por qué tanta prisa no quieres quedarte un poco más Roberta retrocedió con el corazón latiendo descontroladamente qué es lo que quieres de mí gritó tratando de contener las lágrimas qué quiero repitió Rebeca con una voz cargada de dulzura te quiero a ti querida para siempre desesperada Roberta buscó una forma de escapar miró el espejo y por primera vez se dio cuenta de que no
reflejaba la habitación en la que que estaba sino otro lugar un espacio oscuro y vacío en el reflejo vio a otras personas figuras indistintas atrapadas en la oscuridad con expresiones de agonía eterna Rebeca estaba entre ellas su rostro ahora revelando su verdadera forma una criatura antigua y sedienta cuyo poder de seducción era una trampa mortal con un esfuerzo desesperado Roberta tomó una silla y la lanzó contra el espejo el vidrio se rompió con un estruendo y una ola de oscuridad emanó de su interior como si el vacío mismo intentara devorar todo a su alrededor Rebeca
gritó al otro lado de la puerta un sonido ensordecedor que mezclaba ira y desesperación las luces de la habitación parpadear violentamente y la oscuridad comenzó a consumir el espacio a su alrededor Roberta corrió hacia la ventana pero al abrirla se dio cuenta de que el exterior Ya no era el mundo que conocía el desierto había desaparecido reemplazado por un vacío infinito un abismo negro sin fin estaba atrapada sin ninguna salida Rebeca apareció en la puerta su apariencia transformada en algo horrible e inhumano su piel antes impecable estaba pálida y rígida como cera sus ojos ahora
brillaban con un hambre depredadora y sus labios se curvan en una sonrisa distorsionada que revelaba dientes afilados y desiguales Roberta retrocedió acorralada entre la ventana y la monstruosa presencia que se acercaba el aire de la habitación estaba pesado sofocante impregnado con el olor acre de la decadencia las paredes parecían cerrarse a su alrededor como si el propio hotel estuviera vivo conspirando para mantenerla allí no lo entiendes querida dijo Rebeca su voz ahora ronca pero aún cargada con ese tono hipnotizante Yo soy lo que mantiene vivo este lugar yo alimento al hotel y él me alimenta
a mí somos uno Y ahora tú también formarás parte de esto Roberta sintió el pánico crecer dentro de ella la mirada de Rebeca una mezcla de deseo y desesperación la hacía sentir como un animal acorralado su cuerpo temblaba pero con un esfuerzo titánico luchó contra la sensación paralizante de miedo necesitaba huir encontrar una forma de salir de allí antes de que fuera demasiado tarde puedes matarme pero nunca serás mi dueña dijo Roberta intentando mantener la voz firme Aunque sabía que esas palabras podrían ser sus últimas La sonrisa de Rebeca se ensanchó mostrando aún más de
sus dientes afilados matarte Oh no querida yo no mato yo transformo Rebeca avanzó moviéndose como una sombra desesperada Roberta lanzó la lámpara que estaba a su lado hacia Rebeca el objeto atravesó el aire pero en lugar de golpear a Rebeca simplemente la atravesó como si ella estuviera hecha de humo la criatura se detuvo por un momento su expresión cambiando de malicia a una curiosa confusión Rebeca parecía luchar contra algo dentro de sí como si estuviera dividida entre el hambre y un recuerdo distante casi olvidado de humanidad eres fuerte Roberta Por eso me gustas tanto resistir
solo hace que todo sea más dulce desesperada Roberta retrocedió aún más tropezando con sus propios pies hasta caer junto a los fragmentos del espejo roto con manos temblorosas agarró un trozo afilado de vidrio el reflejo distorsionado de Rebeca brillaba en las facetas quebradas del espejo y por un instante Roberta vio no solo a Rebeca sino a varias figuras detrás de ella como si otras almas perdidas estuvieran atrapadas en ese fragmento todas clamando en silencio por Liberación detente Rebeca No hagas esto gritó Roberta levantando el trozo de vidrio como un escudo no necesitas seguir con esto
déjame ir la expresión de Rebeca se endureció no puedo esto es todo lo que soy ahora este hotel estas paredes esta oscuridad todos necesitamos de ti tu resistencia solo nos hace más hambrientos antes de que pudiera reaccionar Rebeca avanzó Roberta actuó por instinto y con toda la fuerza que pudo reunir clavó el trozo de vidrio en el brazo extendido de la criatura en lugar de sangre un líquido negro y viscoso brotó de la herida y el grito que Rebeca soltó fue más de sorpresa que de dolor retrocedió tambaleándose su cuerpo temblando violentamente mientras intentaba mantener
su forma humana las sombras a su alrededor pulsar como si fueran parte de ella contorsion mándelo tormento esto no te salvará sió Rebeca sus ojos ahora ardían con una luz roja maligna pero me lastimaste eso no Debería ser posible Roberta vio su oportunidad aprovechando la confusión corrió hacia la puerta Pero sintió que las sombras se cerraban a su alrededor intentando atraparla luchó contra el impulso de mirar hacia atrás con el sonido del lamento de Rebeca resonando en sus oídos ía que si se detenía estaría condenada estaría logró abrir la puerta y corrió por el pasillo
que ahora parecía extenderse infinitamente las paredes temblaban como Si estuvieran vivas el sonido de susurros y lamentos provenía de todos lados los espejos a lo largo del camino reflejaban imágenes distorsionadas no solo de ella sino de otras personas aprisionadas allí sus bocas abiertas en gritos silenciosos de terror eterno Pero entonces en medio del pasillo Roberta vio algo que la hizo detenerse una puerta no era una salida común sino una puerta de madera antigua grabada con símbolos que no reconocía había algo en ella que parecía prometer una salida pero también una terrible incertidumbre sabía que continuar
hacia la entrada principal podría ser una trampa pero esa puerta era una oportunidad tal vez su única Rebeca apareció de nuevo su forma parcialmente derretida como una estatua que se estuviera desmoronando pero su presencia aún era poderosa Ven conmigo Roberta si cruzas esa puerta nunca podrás regresar Pero si te quedas puedo hacer que tu eternidad sea menos dolorosa Roberta sintió la tentación arrastrarse por su mente una parte de ella casi y queriendo creer en Rebeca Pero entonces escuchó de nuevo los susurros de los prisioneros en las sombras las voces de aquellos que habían caído antes
que ella y supo que no había una verdadera elección con el corazón latiendo violentamente extendió la mano y giró la manija de la puerta Misteriosa en la abrir la puerta una luz cegadora la envolvió por un momento todo lo que vio fue blanco un vacío absoluto Pero entonces el vacío comenzó a transformarse en formas colores y sonidos estaba de vuelta en la carretera de pie junto a su auto estacionado el hotel El horror Rebeca todo había desaparecido como una pesadilla disipándose al amanecer Pero había algo mal el sol en el Horizonte estaba detenido como si
el tiempo estuviera suspendido el aire estaba pesado cargado con un una quietud opresiva cuando Roberta miró hacia atrás no había rastro del Hotel solo la carretera infinita frente a ella entró en el auto con la mente aún aturdida por lo que acababa de suceder y encendió el motor condujo por un tiempo pero el entorno a su alrededor nunca cambiaba como si estuviera atrapada en un bucle cuando miró por el retrovisor lo que vio hizo que su corazón se detuviera Rebeca estaba sentada en el asiento trasero sonriendo con esa misma expresión perturbadoramente dulce te dije que
nunca podrías regresar susurró Rebeca la carretera continuaba frente a ella sin un final a la vista Roberta supo entonces que no había escapado estaba atrapada en ese lugar en ese momento interminable para siempre conducida por la seducción de Rebeca el hotel había desaparecido pero su cautiverio era eterno