Hace años trabajaba en una obra de construcción en aquellos días el turno nocturno era una tortura sin fin un desfile de sombras que jugaban con mis nervios Pero al final del día era un trabajo como cualquier otro había que llevar el pan a la mesa no obstante lo que presencié en aquella construcción cambiaría mi vida para siempre marcándome con una cicatriz invisible que nunca sanaría la obra en cuestión Estaba ubicada en las afueras de la ciudad una enorme estructura de concreto que se alzaba como una bestia dormida desde el inicio el sitio tenía un aire
pesado como si la tierra misma rechazara lo que estábamos levantando sobre ella los trabajadores hablaban en voz baja compartiendo susurros y miradas de reojo recuerdo claramente cuando uno de ellos un viejo llamado mencionó entre dientes que el lugar estaba Maldito el rumor se extendió Rápido decían que para asegurar el éxito de la construcción había que hacer ofrendas al principio pensé que se trataba de supersticiones comunes había escuchado sobre rituales y sacrificios en construcciones en el pasado pero jamás le di importancia no hasta que me tocó verlo con mis propios ojos una noche llegué al turno
un poco más temprano que de costumbre la obra estaba silenciosa como si todos los trabajadores hubieran desaparecido De repente Caminé entre las columnas y las vigas buscando a alguien a cualquiera pero solo encontré herramientas abandonadas y bolsas de cemento abiertas como si sus dueños las hubieran dejado caer y hubieran huido despavoridos al llegar al bloque nueve una sección que aún no habíamos terminado vi movimiento a lo lejos me acerqué sigilosamente Pues el instinto me di dijo que algo no estaba bien allí estaban los capataces y un grupo de Trabajadores rodeando a alguien sentí el sudor
frío recorrerme la espalda cuando me di cuenta de que el alguien era un indigente un hombre mayor de cabello encanecido y ropa sucia que parecía estar en un estado de inconsciencia O al menos en un estado de resignación total observé en silencio mientras lo arrastraban hacia un hueco en la pared de concreto un espacio que había sido dejado a propósito algunos de los hombres Cuchichear mirarlo a los ojos como si al hacerlo invocaran una maldición los capataces dieron una señal y uno de los trabajadores empezó a cubrir al indigente con cemento sus manos temblaban mientras
vertía el concreto fresco al principio lento como si dudara de lo que estaba haciendo pero luego aumentó la velocidad intentando terminar el trabajo cuanto antes el hombre no emitió sonido alguno tal vez estaba tan resignado tan vencido Que ya no le importaba cuando la mezcla cubrió su rostro no pude soportarlo más y retrocedí mi respiración era un torbellino de pánico y asco me quedé allí pegado a la pared mirando como finalizaban el trabajo solo Hasta que el último ladrillo cubrió el hueco el lugar se quedó en un silencio sepulcral Ninguno de los trabajadores dijo una
palabra simplemente se dispersaron como sombras esa noche llegué a casa sin saber si lo que había visto era real o Una pesadilla Aunque mi corazón sabía la respuesta quería reportarlo decirle a alguien pero el miedo me devoraba desde adentro quién me creería además los capataces tenían influencia cualquier intento de denuncia significaba arriesgar mi trabajo y peor mi vida así que callé como todos los demás Pero el verdadero horror no terminó allí la semana siguiente Se volvieron un desfile de sucesos que [Música] Retorciendo soplaba entre las estructuras escuchaba gemidos apagados lamentos que parecía que provenían del
bloque nueve al principio pensé que era mi imaginación el peso de la culpa jugándome una mala pasada pero los otros trabajadores también lo oyeron nadie se atrevía a hablar al respecto pero veía el terror reflejado en sus ojos cada vez que pasaban por esa sección un día Guzmán El anciano que solía hablar sobre maldiciones se acercó a mí y murmuró Algo que jamás olvidaré las ofrendas se multiplican este no será el único muchacho no será el último me costó comprender lo que quería decir pero la verdad me golpeó Poco después cada vez que la obra
sufría algún retraso una nueva ofrenda desaparecía del barrio la no investigaba Simplemente lo atribuía a desapariciones de indigentes casos sin importancia la construcción Mientras tanto avanzaba a un ritmo imparable parecía que cada sacrificio Aceleraba El Progreso como si el concreto mismo se alimentara de esas almas hubo noches en las que los lamentos parecían resonar más fuerte Como si aquellos hombres estuvieran aún atrapados luchando por liberarse de su prisión de concreto unos compañeros decían que veían sombras moviéndose por el bloque nueve figuras humanas que aparecían y desaparecían entre las vigas como almas en pena atrapadas en
un limbo de dolor yo intentaba no pasar por allí Pero el destino tenía otros planes Una madrugada durante una tormenta me tocó hacer una ronda de inspección el bloque nueve se erguía como un gigante oscuro imponente bajo la lluvia mientras caminaba por allí sentí que algo me observaba de de repente el sonido de golpes sordos contra el muro me congeló el alma parecía como si alguien golpeara desde adentro rogando por salir el pánico se apoderó de mí mis piernas querían correr pero mis pies parecían Anclados al suelo entonces vi una grieta en la pared me
acerqué y lo que vi dentro de ella Fue suficiente para romper lo que quedaba de mi cordura el rostro de un hombre o lo que parecía un rostro estaba incrustado en el concreto con una expresión de terror congelada en su superficie sus ojos Aunque inertes parecían seguirme [Música] condenándolo abandoné la ciudad y me Mudé lejos intentando dejar atrás el recuerdo de esa noche pero los gritos los rostros esos ojos inertes y acusadores aún me atormentan cada vez que cierro los míos por las noches cuando el silencio es profundo y la oscuridad se siente densa creo
Escuchar El eco de aquellos lamentos como un recordatorio de que algunas almas nunca encuentran Paz la obra se terminó y el edificio se levantó como un mausoleo un monumento macabro a Las vidas que se sacrificaron para construirlo cada vez que escucho de gente desaparecida de caso sin resolver no puedo evitar pensar en todas las otras ofrendas que probablemente siguen muriendo en otros lugares en otros muros en otros bloques nueve porque al final esa construcción no es solo de concreto y acero está hecha de huesos de almas atrapadas de un dolor indescriptible que no se borra
con el tiempo la Anciana dejaré mi nombre en el anonimato pero puedo asegurar que cada palabra de esta historia es real sucedió en Montevideo en una construcción donde trabajé hace ya Algunos años al principio todo Parecía un proyecto común nada especial un edificio de apartamentos en pleno centro de la ciudad no teníamos idea de lo que encontraríamos al empezar a remover la tierra ni mucho menos de lo que viviríamos en los meses Siguientes el terreno era grande y sabíamos que en el pasado había sido un asilo de ancianos Aquel lugar se hace décadas según los
vecinos nadie recordaba con exactitud la fecha pero todos coincidían en que era un lugar que mejor olvidado la mayoría de los ancianos que vivían allí no tenía familiares que los visitaran muchos murieron en el asilo y los pocos que sobrevivieron fueron trasladados a otros centros eso es lo Que sabíamos al menos Aunque para ser sincero no le di mayor importancia en su momento solo era un dato curioso más la primera vez que Sentí algo extraño fue una noche que me tocó quedarme hasta tarde en el sitio teníamos que asegurar unas vigas antes de la llegada
de un inspector y el tiempo apremiaba Solo éramos tres yo y dos compañeros Carlos y Pedro quienes como yo estaban acostumbrados a largas jornadas de trabajo el sol se había ocultado y la Luz de nuestras linternas apenas lograba atravesar la oscuridad que se había sentado en el lugar como una neblina espesa mientras ajustaba una de las vigas oí lo que parecían susurros me detuve creyendo que alguno de mis compañeros estaba hablando pero cuando miré alrededor Carlos y Pedro estaban demasiado ocupados en sus tareas volví a mi trabajo pero el murmullo seguía allí como si viniera
desde las Entrañas de la tierra un escalofrío me recorrió la columna me sacudí la sensación y terminé el trabajo lo más rápido que pude esa noche al volver a casa no pude dejar de pensar en lo que había escuchado me dije que debía ser el cansancio que no era raro Escuchar cosas extrañas cuando uno lleva tantas horas de trabajo pero en los días siguientes los susurros continuaron y ya no era solo yo quien los oía Pedro se quejaba de escuchar risas ahogadas como de Alguien que se burla A la distancia mientras que Carlos aseguraba haber
visto sombras en el último piso a pesar de que aún no habíamos terminado de construirlo pasaron semanas y la situación empeoraba las herramientas se perdían las vigas parecían moverse de lugar y por las noches el sitio estaba impregnado de un olor nauseabundo como si algo se estuviera pudriendo allí nos quejamos con el jefe de obra Pero él se limitó a reír y nos dijo que no fuéramos Supersticiosos es solo un edificio viejo decía los materiales y el polvo pueden jugarte malas pasadas Todo cambió la noche que vi a la anciana esa noche estaba solo en
el sitio me tocaba hacer una última inspección antes de serrar pues al día siguiente vendría un equipo nuevo a trabajar en los detalles del último piso estaba subiendo las escaleras revisando los niveles cuando sentí que alguien me observaba al principio pensé que era uno De los muchachos que había regresado por alguna herramienta olvidada Pero cuando me volví no había nadie avancé un par de pasos más y de repente en el pasillo al fondo la vi era una figura delgada encorvada vestida con una bata larga y Blanca la tenue luz de mi linterna apenas alcanzaba a
iluminarla pero podía distinguir su cabello gris y largo que le caía desordenado sobre los hombros estaba de espaldas inmóvil como si me ignorara por Completo intenté hablarle preguntarle qué hacía allí el sonido de mi propia voz se sintió absurdo y frágil en Aquel lugar pero ella no respondió ni se movió solo seguía allí como una estatua congelada en el tiempo di Un paso atrás Y al hacerlo ella empezó a girarse lentamente hacia mí nunca voy a olvidar su rostro era una máscara de arrugas los ojos hundidos en profundas cuencas negras sus labios finos y pálidos
temblaban ligeramente como si intentara Decir algo no era una nada de odio ni de miedo era simplemente vacía y esa ausencia de emoción me heló la sangre no supe qué hacer Mi instinto me gritaba que corriera Pero mis piernas no respondían solo pude quedarme allí mirando esos ojos muertos finalmente pude darme la vuelta y correr escaleras abajo sin mirar atrás apenas llegué a la salida oí su voz un susurro apenas audible pero claro como el día no me dejes aquí me paralic pero No volví la cabeza salí del edificio y no paré hasta llegar a
la calle donde finalmente pude respirar los días siguientes fueron un infierno apenas podía dormir y cuando lo hacía soñaba con ella en mis sueños la anciana me perseguía por los pasillos del edificio siempre murmurando la misma frase me despertaba cada noche con la sensación de que alguien estaba en mi habitación observándome desde la esquina Pensé en renunciar Pero algo me detenía Tal vez era el orgullo o quizás una oscura necesidad de entender qué estaba sucediendo allí Lo hablé con mis compañeros pero Carlos me dijo que prefería no escuchar nada al respecto y Pedro quien siempre
se había burlado de los rumores admitió que también había visto a la anciana Aunque en su caso ella simplemente desapareció frente a sus ojos como una sombra diluyéndose en el aire las semanas siguientes el ambiente en el sitio de construcción se Volvió más pesado a menudo sentíamos como si alguien nos estuviera observando acechando en los rincones oscuros más de una vez vimos sombras que no correspondían a ninguna persona o cosa en particular y en las noches los susurros se intensificaban como si el propio edificio murmurar historias antiguas y terribles un día mientras trabajábamos en el
último piso encontramos algo que por confirmar nuestros peores temores al Excavar para colocar una de las últimas vigas la pala de Pedro chocó contra algo duro creímos que era una Roca pero al desenterrarla nos dimos cuenta de que era una vieja caja de madera sellada con clavos oxidados y envuelta en un paño sucio la abrimos y dentro encontramos una colección de fotografías viejas y amarillentas en esas fotos se veían ancianos sentados en sillas de ruedas con rostro apagados y miradas vacías pero lo más perturbador fue una última Foto el rostro de la anciana que habíamos
visto en el edificio en la imagen estaba sentada junto a un árbol con la misma expresión de vacío que había visto aquella noche al reverso de la fotografía estaba escrito en una letra temblorosa no los dejen olvidados después de encontrar esa caja no pudimos seguir trabajando presentamos nuestras renuncias el mismo día y no volvimos a poner un pie en Aquel lugar años después Volví a pasar por la calle donde estaba el edificio lo terminaron pero cada vez que miro hacia arriba siento una presencia como si alguien me observara desde el último piso a veces en
las noches cuando cierro los ojos escucho susurros y me despierto con la sensación de que hay alguien junto a mi cama repitiendo aquella frase que todavía me persigue no me dejes aquí no sé si un día podré librarme de ese rostro de esos ojos vacíos que parecen seguirme a donde Quiera que vaya Tal vez sea una advertencia O quizá solo el recuerdo de una vieja alma olvidada que aún espera ser liberada lo único que se con certeza Es que desde aquella noche no he vuelto a dormir tranquilo los huesos en la construcción Mi nombre es
Eduardo y soy de Tegucigalpa he trabajado en construcción desde que tenía 18 años y he visto cosas Que pocos creerían pero ninguna de esas experiencias se compara con lo que vivimos en una obra en las afueras de la ciudad una que se quedó grabada en mi mente Como un tatuaje oscuro y persistente un recuerdo que aún me asalta en las noches más tranquilas cuando el silencio es tan pesado que parece que incluso el aire teme moverse era una tarde común Cuando ocurrió estábamos cavando los cimientos para un Nuevo edificio un proyecto grande que prometía mantenernos
ocupados por al menos un año había sol pero el calor no llegaba hasta las anjas donde trabajábamos una especie de frescura húmeda se agolpaba en el fondo el tipo de clima que se siente como un escalofrío constante en los huesos las palas y picos avanzaban lentos pero seguros arrancando la tierra endurecida por años de abandono todo parecía normal hasta que el pico de uno de los Compañeros Ramiro se quedó atascado en algo se agachó y con las manos comenzó a apartar la tierra ahí fue cuando vi lo que él ya había descubierto un hueso al
principio pensé que era de algún animal pero al examinarlo más de cerca reconocí la forma no era ni largo ni curvado como los huesos de los perros que suelen enterrarse en terrenos baldíos era humano la forma el tamaño lo sabíamos de inmediato conforme quitábamos más tierra fueron apareciendo otros huesos estaban Desparramados como si hubieran sido esparcidos sin ningún respeto o tal vez reubicados en ese sitio en algún momento desconocido la pila crecía y con cada hueso que aparecía la atmósfera se volvía más pesada como si el aire se hubiera vuelto denso y difícil de respirar
nadie quería decir nada pero todos sabíamos lo que estaba pasando por la de cada uno qué significaba esto A quiénes pertenecían esos restos Y por qué estaban ahí por supuesto el instinto Decía que debíamos parar y reportarlo a las autoridades pero el capataz un hombre que siempre había sido escéptico y con pocas ganas de complicarse la vida nos ordenó que siguiéramos trabajando es mejor no meterse en problemas innecesarios dijo decidimos seguir excavando y cubrimos los huesos con la misma de la que los habíamos sacado un acto de cobardía tal vez pero ninguno de nosotros tenía
intención de perder el trabajo esa misma noche justo Cuando terminamos de cubrir el área un perro apareció en la obra era negro como la noche con un pelaje tan oscuro que absorbía la poca luz que quedaba lo primero que me llamó la atención fueron sus ojos eran de un rojo penetrante brillando con una intensidad antinatural ía mirarnos estudiá como si supiera exactamente lo que habíamos hecho sentí que me atravesaba con su mirada una sensación tan incómoda que sin darme cuenta retrocedí unos pasos el Perro se quedó allí sin moverse observándonos ninguno de nosotros se atrevió
a acercarse Había algo en el que inspiraba un miedo irracional un terror que te hacía querer correr y al mismo tiempo te congelaba en el sitio no nos daba mucho que hacer Así que todos fuimos retirándola a casa mis pensamientos no dejaban de regresar al perro a esos ojos rojos que parecían haber marcado algo dentro de mí al día siguiente el perro Seguía ahí esta vez estaba echado justo sobre el sitio donde habíamos encontrado los huesos lo extraño era que no ladraba ni gruñía solo nos miraba cada vez que alguien intentaba acercarse el perro se
levantaba lentamente y se movía con esa parsimonia inquietante como si supiera que no podía ser ahuyentado tan fácilmente nadie decía nada al respecto pero era evidente que su presencia nos incomodaba pasaron los días y el perro Seguía en el sitio Había algo en su comportamiento que empezaba a trastornar a algunos de los trabajadores Ramiro el primero en encontrar los huesos fue el primero en ceder me dijo que había soñado con el perro y que en el sueño el animal lo perseguía por un cementerio abandonado un lugar tan oscuro y desolado que ni siquiera las estrellas
querían brillar sobre él despertaba sudando y sin aliento con la sensación de que algo se Le venía encima aunque no había nadie en la habitación yo también empecé a tener sueños extraños soñaba que caminaba por el sitio de la obra pero en lugar de ser un terreno baldío era un cementerio antiguo las tumbas estaban rotas y había cruces y lápidas desparramadas como si alguien hubiera pasado a destruirlo todo caminaba entre las ruinas y al final del camino siempre estaba el perro mirándome Con sus ojos rojos despertaba cada noche justo antes de llegar a él con
el corazón la tiéndame tan fuerte que me costaba volver a conciliar el sueño Mientras tanto en la obra las cosas empezaron a ir mal las herramientas desaparecían y los que intentaban trabajar en la zona donde encontramos los huesos sufrían accidentes uno de los muchachos Manuel cayó de una estructura y se rompió una pierna no fue nada letal pero todos Sabíamos que había algo más detrás de todo esto era como si el terreno mismo estuviera maldito como si algo invisible pero poderoso intentara protegerlo de nuestras manos intrusas Fue entonces cuando empezaron los rumores algunos decían que
que el perro era el guardián de un cementerio olvidado un antiguo lugar de descanso que había sido profanado cuando comenzamos la obra otros decían que no era un perro en absoluto sino el Espíritu de uno de los muertos de alguien que había sido enterrado allí y que ahora buscaba venganza y luego estaba la versión más siniestra la que contaba que el perro era el demonio mismo enviado para castigar a aquellos que habían perturbado la paz de los muertos pasaron semanas y el perro seguía ahí inmóvil y atento la mayoría del equipo ya estaba al borde
de la paranoia y algunos Incluso se negaron a seguir Trabajando yo trataba de mantener la calma de no ceder ante el miedo irracional pero cada noche el sueño se hacía más y más intenso era como si algo me estuviera llamando como si una voz profunda y gutural susurrara mi nombre desde el fondo de la tierra un día el capataz decidió que debíamos cabar en el mismo sitio para avanzar con la obra nadie quería hacerlo pero no había opción en cuanto tocamos la tierra el Perro comenzó a ollar era un sonido desgarrador como un Lamento que
venía de un lugar más allá de lo comprensible todos sentimos el escalofrío recorrer nuestras Espinas y a pesar de que el capataz intentó imponer Su autoridad nadie quiso tocar la pala el perro se quedó allí aullando con sus ojos fijos en nosotros brillando como brasas en la oscuridad finalmente el capat se dio por vencido y decidió dejar esa zona intacta mandó Acercarla como Si eso fuera suficiente para contener lo que estaba ahí el perro se fue aquella noche y no lo volvimos a ver sin embargo la sensación de ser vigilado nunca se fue las noches
eran peores sentía que alguien me observaba desde el borde de la obra que algo oscuro y sin nombre nos había marcado para siempre después el proyecto Fue cancelado no dieron razones oficiales pero todos sabíamos que el rumor del Perro Negro se Había esparcido la gente evitaba pasar cerca y los pocos que lo hacían decían que sentían el aire más denso el ambiente más pesado como si algo invisible les empujara a salir nunca volví a saber de ese perro ni del sitio pero cada vez que sueño con él despierto con la sensación de que algo terrible
sigue ahí esperando y en las noches en Que el silencio Se hace insoportable me pregunto si tal vez ese perro no era más que un aviso una Advertencia de que hay lugares donde No deberíamos pisar secretos que deben permanecer enterrados y guardianes que no descansan ni en la eternidad desde ese día nunca miro una obra de construcción sin pensar en lo que podría haber enterrado bajo mis pies tal vez en alguna otra zanja alguien más esté cabando su propio camino hacia la locura despertando a algo que debería haber quedado en paz y tal vez al
igual que yo algún día se dé cuenta de que hay Cosas en este mundo que están destinadas a permanecer olvidadas Aunque el tiempo y la curiosidad humana se empeñen en desenterrar lasas la mujer de los cimientos era velador tengo 46 años y dejé la construcción después de esta experiencia han pasado Ya varios años pero aún me despierto a veces en medio de la noche empapado en sudor con el sonido de un llanto sordo resonando en mis oídos Fue En un proyecto que nunca se terminó en Buenos Aires era una construcción abandonada en pleno centro que
se había detenido sin explicación aparente nadie hablaba mucho al respecto solo decían que había habido problemas con los permisos y el financiamiento y que quizás un día lo retomarían ese día nunca llegó y después de lo que vi Espero que nunca lo haga todo comenzó una noche de invierno la construcción estaba oscura y El viento soplaba con fuerza silvando entre los andamios y haciendo crujir los tablones de madera como si fuera un Lamento esa noche me tocaba hacer guardia solo algo que ya había hecho antes sin problema mi trabajo era sencillo cuidar las herramientas y
asegurarme de que nadie se colara a robar era el tipo de trabajo que podía hacer casi en piloto automático pero esa noche Había algo distinto en el aire algo que no podía Ignorar había rumores entre los trabajadores susurros sobre sombras que se movían entre los cimientos al caer la noche y de vez en cuando alguno juraba haber oído voces yo siempre había creído que eran solo cuentos para asustar a los novatos para hacernos creer que la construcción estaba embrujada me reía de esas historias hasta que me tocó experimentarlo que nunca antes había creído posible eran
casi las 2 de la madrugada cuando la vi Por primera vez estaba revisando que las herramientas estuvieran en su sitio cuando noté algo en la periferia de mi visión una figura blanca que se movía cerca de los cimientos me acerqué pensando que se trataba de algún vagabundo o quizás de alguien que se había colado para robar pero al acercarme la figura tomó forma era una mujer y no una mujer cualquiera llevaba un vestido blanco sucio manchado de tierra y algo más oscuro que en la Penumbra parecía sangre ella estaba llorando su llanto era suave casi
un susurro pero lo suficientemente fuerte como para que yo lo escuchara por encima del viento no podía ver su rostro claramente pero sentía su tristeza su dolor como una punzada en el pecho no era un llanto común era como si cada lágrima que derramaba llevase siglos de sufrimiento di un par de pasos hacia ella cauteloso Pero a medida que avanzaba ella Retrocedía me acerqué más intentando calmarla diciendo palabras que ni yo mismo recuerdo pero no me contestaba solo se alejaba siempre manteniendo la misma distancia entre nosotros A veces parecía desvanecerse en las sombras y yo
me detenía pensando que quizás había imaginado todo hasta que el llanto comenzaba de nuevo y la veía otra vez más adelante siempre junto a los cimientos siempre llorando el frío era cada vez más intenso cortante como si se Colara a través de mi piel y llegara hasta mis huesos de repente una Ráfaga de viento más fuerte de lo normal hizo que un andamio cercano se tambalear salté hacia atrás sintiendo que en cualquier momento esa estructura metálica caería sobre mí Pero se detuvo Y entonces Noté que la mujer ya no estaba el silencio era opresivo como
si el mismo mundo hubiese contenido la respiración Miré a mi alrededor buscando alguna señal de ella algún rastro pero No había nada Solo oscuridad volví a mi puesto y traté de calmarme es el cansancio me repetía solo el cansancio sin embargo en el fondo sabía que no era así no quería volver a pensar en eso pero algo me decía que esa no sería la última vez que vería a la mujer a la noche siguiente ya no tenía tanto valor cada sombra me parecía su silueta y cada crujido su llanto pero esta vez algo había cambiado
a medida que avanzaban las horas empecé a notar Marcas en el suelo cerca de los cimientos eran como huellas pequeñas y profundas y parecían dirigir un rastro hacia la oscuridad seguí el camino de las marcas con la linterna temblorosa en la mano mis pasos resonando sobre concreto frío y desnudo al llegar al final del rastro la vi de nuevo estaba de pie mirándome esta vez podía ver su rostro con mayor Claridad sus ojos eran pozos oscuros vacíos sin vida pero cargados de Algo que no era humano la piel de su rostro estaba pálida y cadavérica
estirada sobre los huesos de una forma antinatural y lo más extraño de todo era que no tenía labios su boca era una línea negra una herida que se abría y cerraba en un movimiento silencioso pero de su garganta surgía ese llanto que ya se había convertido en un tormento para mí intenté retroceder pero no podía era como si mis pies estuvieran clavados al suelo el terror se apoderó de mí Y Entonces ella levantó una mano no pude hacer otra cosa que mirarla mientras avanzaba hacia mí no sé cuánto tiempo pasó pero en un momento sentí
un tirón en mi pecho como si una mano invisible me hubiese arrancado el alma y luego de la nada Todo se desvaneció estaba solo de pie en medio de la oscuridad y el único sonido era mi propia respiración entrecortada cuando intenté hablar con los otros Trabajadores al día siguiente Me miraron con extrañeza como si yo estuviera loco nadie quería escuchar mi historia nadie quería hablar de la mujer de hecho la mayoría se usa a siquiera acercarse al sitio después de que se ponía el sol todos sabían que algo Andaba mal pero preferían fingir que no
era así como si el simple hecho de ignorar el problema lo hiciera desaparecer pasaron varias noches Sin incidentes Y aunque yo intentaba convencerme de que todo había sido una Alucinación no podía sacarme su imagen de la cabeza la última noche que pasé allí decidí que sería mi última Guardia Había algo en el ambiente una tensión que hacía que cada segundo se sintiera eterno esa noche el llanto comenzó más temprano mucho antes de lo usual me paralis al oírlo ese sonido que ya había aprendido a odiar la vi acercarse desde lejos deslizándose entre las sombras como
un espectro hambriento de vida Esta vez no Retrocedió se detuvo frente a mí y estiró una mano su toque Era frío casi doloroso y sentí como la fuerza me abandonaba como si con cada segundo que pasaba cerca de ella estuviera drenando mi vida al día siguiente no fui capaz de volver supe que nunca se terminaría esa construcción era un lugar maldito un sitio en el que algo terrible había ocurrido y que de alguna forma la mujer quedaría allí atrapada para siempre condenada a vagar entre los cimientos Que nunca verían la luz del día los rumores
crecieron entre los trabajadores y poco a poco todos se fueron alejando del lugar no sé qué fue de aquel edificio ni si alguien intentó retomar el proyecto lo único que sé es que desde entonces cada vez que paso cerca siento el frío que me penetraba esa noche y oigo en algún Rincón de mi memoria el eco del llanto de la mujer de los cimientos por eso dejé la construcción Nadie puede entender lo que Vi ni lo que sentí pero yo sé que fue real Nadie puede decirme que fue solo un sueño o una ilusión aquella
noche en Buenos Aires frente a ese esqueleto de edificio inacabado me enfrenté a algo que no pertenecía a este mundo y me dejó marcado de por vida nadie se atrevería a construir sobre esa tierra y espero que jamás lo hagan porque hay cosas que es mejor no despertar hay secretos que es mejor dejar Enterrados la niña del el último piso era el año 2016 estábamos a punto de terminar la construcción de un rascacielos en Caracas una estructura imponente que se alzaba por encima del caos y del bullicio de la ciudad recuerdo cada detalle de aquel
proyecto cada tuerca cada viga y cada día interminable de trabajo bajo el sol inclemente pero lo que nunca olvidaré es lo que sucedió en los últimos días de Esa obra algo que todavía me despierta en la madrugada empapado de su y con el corazón desbocado uno de los operadores de grúa un hombre curtido por los años y por el trabajo pesado comenzó a hablar de algo extraño decía que había visto a una niña desde las alturas al principio todos lo tomamos como un chiste un comentario sin importancia Pero él insistía contaba que cada tarde alrededor
de las 5 la veía parada en el Último piso del edificio justo en el borde mirando hacia la y luego al vacío todos sabíamos que esa obra había tenido sus percances siempre las hay en este tipo de proyectos pero nunca se había escuchado nada tan macabro como una muerte sin embargo los rumores comenzaron a circular unos decían que era el espíritu de una niña que cayó durante una construcción anterior cuando aún estaba el esqueleto de acero del Edificio yo no creía en esas cosas al menos no entonces pero después después de lo que viví ya
no estoy tan seguro una tarde cuando el calor empezaba a ceder y el cielo se tenía de ese tono naranja propio de Caracas decidí quedarme más tiempo para revisar unos detalles en los pisos superiores los operarios se habían marchado y solo se escuchaba El ruido de la grúa al moverse con lentitud Caminé hasta el último piso sin Prisa sabiendo que tenía el edificio entero para mí todo estaba en silencio ese tipo de silencio espeso y pesado que se siente en las obras de construcción cuando el bullicio cesa Fue entonces cuando la vi por primera vez
estaba ahí de pie en el borde justo donde decían llevaba un vestido blanco que ondeaba con la brisa el pelo largo y negro que le cubría la cara no podía distinguir sus rasgos pero algo en ella me resultaba profundamente Perturbador una sensación gélida recorrió mi cuerpo intenté acercarme pero cada paso que daa parecía no reducir la distancia entre nosotros era como si el edificio se estirara como si ella estuviera atrapada en un espacio que no respondía a las leyes del mundo real de repente la niña giró la cabeza hacia mí y aunque no podía ver
sus ojos sentí una mirada que me atravesaba que escarbaba en lo más profundo de mi ser el aire se volvió denso y sentí una Presión en el pecho que me dificultaba respirar de un momento a otro sin más ella se dejó caer hacia atrás al vacío corrí hasta el borde pero no había nada ahí ni rastro de ella solo el viento susurrante y el Abismo después de ese día algo en mí cambió mis compañeros notaron que estaba más callado más nervioso las noches Se volvieron un tormento cerraba los ojos y la veía caer una y
otra vez Incluso en mis sueños la niña aparecía en los rincones oscuros Mirando desde las sombras Había algo en ella que me decía que no era simplemente una alucinación era real comencé a investigar a preguntar entre los obreros y lo que encontré me hizo dudar aún más de mi cordura uno de los trabajadores me contó en voz baja que hacía años cuando apenas empezaba a construir el edificio una niña de unos 10 años había desaparecido En las cercanías se decía que la vieron jugando Entre las vigas que nadie la vio salir y que nunca encontraron
su cuerpo Fue entonces cuando las piezas comenzaron a encajar y entendí que ella no era una ilusión era una presencia atrapada entre los ladrillos y el acero los días siguientes fueron una pesadilla cada vez que subía al último piso la veía siempre en el mismo lugar siempre a la misma hora ya no me atrevía a acercarme simplemente me quedaba ahí paralizado observando Cómo repetía aquel gesto de Caer como un disco rallado no se la mencioné a nadie no quería que pensaran que me había vuelto loco pero su presencia comenzó a afectarme me sentía drenado como
si algo me succionar la vida una tarde cuando estaba a punto de marcharme el operador de la grúa se me acercó no había intercambiado muchas palabras con él pero esa vez me miró a los ojos como si supiera exactamente lo que estaba pasando me dijo que la única forma de liberarla eraa ofrecerle un Reemplazo no entendía A qué se refería pero su mirada era fría y calculadora Había algo en su tono que me heló la sangre no pude dormir esa noche pensando en sus palabras un reemplazo acaso sugería que alguien debía ocupar su lugar para
que ella pudiera irse Pero cómo podría hacer algo así la moralidad y el miedo se debatían dentro de mí comencé a evitar el último piso pero su influencia era como una neblina que se extendía por todo el Edificio podía sentir su presencia aunque no la viera finalmente después de días de tortura mental decidí que debía enfrentarla subí al último piso sabiendo que esta vez no habría marcha atrás la encontré en el mismo lugar pero algo había cambiado su vestido parecía más sucio su pelo más enmarañado me acerqué y esta vez ella no se movió no
miró al vacío me miró a mí sentí que mi cuerpo se paralizaba un Frío antinatural me recorrió la espina dorsal y supe que algo estaba mal me estaba atrayendo lentamente hacia el borde no podía resistirlo era como si una fuerza invisible me empujara me asomé y vi el vacío abismal y en ese momento entendí vi sus ojos esos ojos oscuros y sin vida reflejados en el cristal de de una ventana cercana y vi algo más un reflejo de mí mismo cayendo una y otra vez como ella fue Entonces cuando me di cuenta de que ella
no me Quería a mí quería que la acompañara que compartiera su destino no recuerdo cómo pero logré apartarme bajé corriendo sin mirar atrás con la sensación de que cada paso podría ser el último dejé el edificio esa noche y nunca volví mis compañeros nunca me vieron regresar el proyecto se terminó y el rascacielo se convirtió en una sombra más en el Skyline de Caracas una estructura imponente y vacía llena de secretos que nadie se atreverá a explorar pero sé que Ella sigue ahí esperando en el último piso en ese borde que da al vacío buscando
su próximo reemplazo Loma de pichincha soy de Quito y he trabajado en la construcción durante más de 20 años he visto cosas que harían que muchos se alejaran de este oficio he sido testigo de accidentes espantosos de huesos rotos y sangre derramada y he escuchado historias de lugares malditos donde los trabajadores se niegan a volver pero Jamás había experimentado algo como lo que viví en esa obra cerca de la Loma de pichincha era un trabajo nocturno algo común en proyectos donde tiempo apremia el edificio iba a ser un centro comercial y las órdenes de los
ingenieros eran claras debía estar listo en se meses llueva otro n nos habíamos acostumbrado al frío de la medianoche y a la bruma espesa que bajaba desde la Loma Pero había algo en esa zona que nunca terminó de asentarse en mi pecho Algo oscuro como un peso que se sentía en el aire y que nos dificultaba respirar como si cada piedra y cada Rincón ocultaran un secreto la primera noche no sucedió nada fuera de lo normal solo el ruido de las máquinas y el zumbido del generador pero al tercer día a eso de la medianoche
el silencio fue roto por un grito no era un grito humano era un alarido que reverbero en las vigas y sacudió el aire un sonido que parecía venir de las profundidades de la Tierra los hombres se quedaron quietos con las palas en el aire y yo sentí un escalofrío subirme por la espina todos nos miramos en silencio como buscando confirmación de que lo habíamos escuchado pero nadie dijo nada a la mañana siguiente uno de los albañiles Luis un tipo joven y fuerte me contó la historia dicen que hace unos 50 años en la misma Loma
un trabajador murió sepultado no encontraron su cuerpo hasta semanas después y cuando lo hicieron su Rostro estaba distorsionado por el terror los ancianos dicen que su espíritu aún ronda por aquí buscando venganza contra los vivos él era el último hombre de su turno el último en quedar Atrapado no creía en la historia por supuesto había escuchado cuentos de fantasmas en casi todas las obras relatos que los hombres inventan para pasar el rato y asustar a los nuevos pero esa misma noche volví a escuchar El grito Esta vez fue más fuerte Como si Viniera desde el
fondo de una fosa fue un sonido tan desgarrador que tuve que taparme los oídos algunos de los hombres huyeron dejando caer sus herramientas y me quedé allí paralizado intentando entender qué demonios estaba ocurriendo pasaron varios días sin que nada extraño sucediera pero el ambiente se había vuelto denso los hombres estaban nerviosos y se decía que algunos habían tenido pesadillas con el hombre sepultado que se les aparecía en sueños Pálido y cubierto de tierra suplicando por su vida a veces incluso cuando estaba despierto creía ver sombras moviéndose en los rincones una noche mientras me tomaba un
respiro me pareció ver una figura en lo alto de la estructura en construcción era un hombre o algo que parecía un hombre de pie y observándonos parpade y ya no estaba no le conté a nadie lo que vi no quería que pensaran que estaba perdiendo la cabeza pero cada Noche sent que la obra me observaba que algo me vigilaba desde la oscuridad y luego Una madrugada sucedió lo impensable estábamos trabajando en los cimientos cavando una zanja profunda cuando uno de los hombres gritó corrí hacia él pensando que se había lastimado pero lo encontré temblando y
señalando al fondo del agujero miré hacia abajo y vi en la pared de tierra lo que parecía ser un pedazo de tela vieja descompuesta la excavadora ó removiendo El suelo y poco a poco apareció un cuerpo o lo que quedaba de él el cráneo estaba aplastado y la carne se había convertido en un amijo de huesos y tela sucia el supervisor nos ordenó de tener el trabajo de inmediato y llamó a la policía nos alejamos pero yo sentí una extraña atracción hacia el cuerpo no podía apartar los ojos de esa calavera como si me estuviera
mirando el cuerpo fue retirado y los los trabajos se suspendieron durante unos días mientras Se hacían Las investigaciones nadie nos dio una explicación pero todos sabíamos lo que eso significaba habíamos encontrado al hombre sepultado el mismo que había estado gritando desde las profundidades cuando reanudamos la obra el ambiente se había vuelto aún más opresivo era como si el suelo mismo nos rechazara los hombres empezaron a renunciar y algunos de los que se Quedaban hablaban de oír pasos cuando estaban solos de sombras que se arrastraban en la periferia de su visión yo mismo empecé a soñar
con el hombre en mis pesadillas estaba Atrapado en la tierra pálido y suplicante Y cada noche Se acercaba un poco más hasta que podía sentir su aliento frío en mi cara una noche me quedé solo en la obra me tocaba revisar unos planos y la madrugada se me vino encima estaba por irme cuando escuché un susurro no era un grito esta Vez sino un murmullo apenas audible parecía provenir de los cimientos de donde habíamos encontrado el cuerpo bajé con el corazón latiendo tan rápido que sentía que iba a estallar cuando llegué al borde de la
zanja el susurro se convirtió en un Lamento algo que decía mi nombre me incliné sobre el borde y en la penumbra vi una mano asomar entre la Tierra retrocedí tambaleándose me agarró el pie una fuerza helada que me tiró hacia abajo caí golpeándome Contra el suelo y la tierra comenzó a ceder bajo mí me aferré al borde de la zanja pero algo tiraba de mí hacia abajo con todas mis fuerzas logré salir y me alejé corriendo respirando con dificultad esa noche no volví a la obra y al día siguiente renuncié no volví a escuchar los
gritos pero las pesadillas continuaron cada noche el hombre sepultado aparece su rostro distorsionado y cubierto de tierra su boca abierta en un grito mudo Sus ojos vacíos acusadores hasta hoy no sé si lo que viví fue real o si fue producto de la fatiga y el miedo pero cada vez que paso cerca de la Loma de pichincha siento que algo me Observa que algo me sigue como si el hombre sepultado aú buscara venganza como si me reclamara por haber descubierto su descanso final no he vuelto trabajar en construcciones nocturnas y evito las obras cerca de
esa Loma porque sé que en la oscuridad Todavía se escuchan los Ecos de su grito buscando a quienes perturbamos su eterno sueño el niño del andamio era el año 2008 y el trabajo de remodelación me había llevado al centro de Ciudad de México el edificio una estructura antigua que se alzaba en imponente entre los nuevos rascacielos tenía un aire desolador se sentía frío a pesar de que el sol caía a plomo en la calle habíamos comenzado a trabajar en los primeros Pisos removiendo paredes y quitando escombros para preparar la instalación de nuevos acabados todo iba
bien dentro de lo normal para una obra hasta que llegamos al tercer piso ahí las cosas comenzaron a sentirse diferentes al principio eran pequeños detalles cosas fuera de lugar herramientas que desaparecían sin explicación sonidos que parecían provenir de ninguna parte pensé que eran imaginaciones mías o quizás fruto del Cansancio pero una tarde mientras revisaba unos planos junto a un compañero escuchamos algo que me erizó la piel Parecía un murmullo un susurro suave como si alguien estuviera rezando o canturreando una melodía nos miramos conscientes de que estábamos solos en esa sección del edificio el ruido cesó
Tan pronto como comenzó dejando un silencio sepulcral que se hacía cada vez más difícil de ignorar un par de días después mientras trabajábamos en la Demolición de una pared uno de los albañiles Ernesto mencionó que había visto algo extraño había subido al andamio para ajustar unas láminas cuando de reojo vio a un niño descalzo corriendo entre los tablones como si estuviera jugando Ernesto confundido y quizás un poco asustado gritó para advertirle pero el niño desapareció en cuestión de segundos me lo comentó con una mezcla de incredulidad y nerviosismo le resté Importancia pensando que quizás la
luz o el polvo le habían jugado una mala pasada pero entonces lo vi yo mismo estábamos ya en los últimos días de trabajo arreglando detalles y terminando de colocar los acabados era ya tarde cerca de las 7 de la noche y el sol comenzaba a ocultarse estaba solo revisando unas tablas de madera que íbamos a instalar de repente un movimiento me llamó la atención al levantar la vista ahí estaba Un niño de no más de 8 años con el cabello revuelto y los pies descalzos parecía mirarme directamente a los ojos con una expresión que era
una mezcla de tristeza y curiosidad el aire se volvió pesado y se sentí un frío que se me clavó en los huesos sin pensarlo Caminé hacia él pero en cuanto di unos pasos el niño comenzó a correr desapareciendo al final del andamio donde no había más que vacío asustado retrocedí y volví al interior Del edificio respirando agitadamente como si acabara de escapar de una pesadilla no se lo conté a nadie me parecía absurdo casi imposible pero una parte de mí Estaba completamente de que lo que había visto era real esa noche no pude dormir la
imagen del niño descalzo rondaba mis pensamientos impidiéndome encontrar consuelo al día siguiente llegué más temprano que de costumbre decidido a convencerme de que todo había sido una ilusión sin embargo al entrar En el edificio Me encontré con algo que me heló la sangre justo en el piso al borde del andamio estaban las huellas de unos pies descalzos se dibujaban perfectamente en el polvo y parecían dirigirse hacia el borde Donde había visto al niño desaparecer no había duda alguna esas huellas no estaban ahí el día anterior Los rumores comenzaron a correr entre los trabajadores los vecinos
curiosos por la Remodelación comenzaron a acercarse y poco a poco las historias de tragedias pasadas salieron a la luz según contaron el edificio había sido escenario de un ible accidente hacía décadas un niño que vivía ahí había caído desde el tercer piso justo en el lugar donde ahora estábamos trabajando la historia decía que el niño había muerto instantáneamente y desde entonces su espíritu rondaba el edificio apareciendo ocasionalmente para jugar entre los Escombros y asustar a los nuevos inquilinos esa noche me quedé en el edificio decidido a averiguar la verdad el supervisor me permitió hacerlo aunque
con un un gesto de incredulidad preparé una pequeña lámpara y me asegurémonos en la oscuridad cada crujido cada sombra parecía tomar vida propia mi respiración se volvía más pesada con cada paso y el aire olía a humedad y polvo antiguo como si el Edificio se resistiera a ser renovado cerca de la noche volví al tercer piso encendí la lámpara y observé cada Rincón buscando alguna señal cualquier indicio de lo que habíamos presenciado de repente escuché un sonido que me paralizó era el suave golpeteo de unos pies descalzos en el andamio me volví lentamente Y ahí
estaba nuevamente el niño esta vez su expresión era diferente casi como si intentara decirme algo me quedé inmóvil incapaz de hablar Y sentí que el tiempo se detenía el niño levantó una mano señalando hacia el interior del edificio en ese instante un frío glacial me recorrió el cuerpo y entendí que debía seguirlo comencé a caminar Detrás de él entrando en un pequeño cuarto que no habíamos explorado antes al cruzar el umbral el niño desapareció pero el cuarto se llenó de un aire pesado y opresivo no había ventanas y la única fuente de luz era mi
lámpara que comenzó A parpadear errático ahí en el suelo encontré algo inesperado era un pequeño zapato de niño viejo y cubierto de polvo pero inconfundible lo recogí con manos temblorosas notando que estaba roto y sucio como si hubiera estado ahí durante décadas al alzar la vista vi algo escrito en la pared apenas visible bajo la teno luz no me dejen solo el mensaje parecía hecho con una caligrafía infantil y cada palabra estaba llena de Desesperación salí corriendo del cuarto dejando el zapato y la lámpara atrás Bajé las escaleras tan rápido como pude sin mirar atrás
sintiendo que el edificio entero se cerraba sobre mí al salir a la calle el aire fresco me golpeó como un balde de agua fría devolviéndome a la realidad respiré profundamente tratando de calmarme y juré no volver a entrar en ese lugar no regresé al trabajo al día siguiente renuncié a la obra sin dar Explicaciones pero aún hoy cada vez que paso por ese edificio siento que el niño Me observa desde una de las ventanas esperando Atrapado en un limbo del cual parece imposible escapar desde entonces cada vez que escucho sobre una remodelación en algún edificio
antiguo no puedo evitar recordar esa noche esa presencia y esas palabras grabadas en la pared cadenas en la tierra nunca me ha gustado hablar de Esta historia pero después de tantos años he llegado a la conclusión de que tal vez compartirla me libere de su peso soy de Paraguay y aunque me ha tocado trabajar en muchos lugares inhóspitos jamás experimenté nada como lo que viví en esa construcción en el campo tal vez lo que cuento aquí se deba a mi imaginación exacerbada O tal vez sea algo más pero esta es la verdad desde entonces no
puedo dormir sin ver su rostro todo comenzó cuando la empresa me Envió a supervisar una obra en las afueras en medio de la nada era una edificación pequeña una especie de galpón o depósito el terreno era amplio rodeado de pasto alto y árboles retorcidos que se mecían como si ocultaran secretos el ambiente era denso el aire parecía cargado y hasta los cuando se atrevían a pasar se callaban al cruzar el campo en el segundo día de excavación uno de los obreros Juan dio Con algo duro bajo la tierra la pala chocó contra algo metálico con
un ruido sordo que resonó de una manera extraña como si se expandiera en el suelo escarbo un poco más y ahí estaba una cadena gruesa de eslabones oxidados que parecían tallados en hierro antiguo era evidente que llevaba mucho tiempo ahí algunos estaban tan incrustados en la tierra que parecía que el suelo los había devorado uno de los obreros comentó en tono de broma que parecía una Cadena de esclavos algo que el tiempo hubiera olvidado sin embargo ninguno de nosotros podía decir si eso era cierto la miré más de cerca curioso y Noté que la cadena
tenía marcas tallados que parecían símbolos estaban desgastados Pero si te acercabas lo suficiente podías ver lo que parecían ser figuras humanas y animales retorcidos entrelazados en un baile grotesco lo peor era que Cuanto más Mirabas más te parecía que se movían que aquellos grabados tenían vida propia esa noche de vuelta en el campamento improvisado que habíamos montado cerca de la obra no pude dormir sentía un peso en el pecho como si algo invisible me apretara cuando finalmente logré conciliar el sueño tuve una pesadilla veía a un hombre cubierto de sombras arrastrando aquella cadena por el
suelo dejando surcos en la Tierra no se veía su rostro Pero de alguna manera sabía Que me miraba me desperté de golpe sudando con la certeza de que no estaba solo al mirar alrededor nada Solo la oscuridad y el susurro del viento entre los árboles lo extraño fue que al día siguiente no era el único varios de los obreros se quejaron de haber tenido pesadillas similares todos hablaban de un hombre de cadenas de una presencia que les oprimía el pecho era como si una sombra nos hubiera Cubierto a todos sin aviso nadie quería hablar demasiado
del tema de alguna forma todos preferíamos fingir que solo había sido una coincidencia una mala noche causada por el cansancio la construcción continuó y con cada día que pasaba la cadena parecía menos enterrada la primera noche después del descubrimiento alguien la había desenterrado parcialmente parecía una broma de mal Gusto pero nadie se atrevía a admitirlo sin embargo al tercer día la cadena estaba completamente fuera de la Tierra como si alguien la hubiera arrancado desde abajo parecía inverosímil los obreros juraban que no habían tocado nada Y de alguna forma les creía la cadena no parecía haber
sido desenterrada con herramientas sino liberada por una fuerza que no alcanzábamos a comprender las pesadillas No cesaron Empeoraron ahora en mis sueños el hombre no solo me miraba sino que se acercaba cada vez más podía oír el sonido de las cadenas raspando la tierra El chirrido metálico que hacía eco en mi mente incluso cuando despertaba no me atrevía a contarles a los demás Hasta qué punto Esto me estaba afectando pero pronto me di cuenta de que no hacía falta el miedo se había instalado en cada uno de nosotros como un huésped Indeseado una noche decidí
que no podía más tomé una pala y me dirigí a donde habíamos encontrado la cadena mi plan era enterrarla de nuevo devolverla al olvido al llegar me di cuenta de que alguien más había tenido la misma idea la cadena estaba semienterrada pero no de una manera ordenada parecía como si alguien hubiera intentado enterrar a toda prisa con la desesperación de quien quiere librarse de algo peligroso Sin pensarlo tomé la pala y comencé a acabar furioso intentando ocultar aquello que nos estaba robando la paz Pero a medida que cababa algo extraño sucedió el suelo se tornó
blando como si escarbar en carne en lugar de tierra un olor nauseabundo invadió el aire una mezcla de podrido y Dulce que se pegaba a la garganta y ahí a unos pocos centímetros de profundidad encontré un hueso mi respiración se cortó no era un hueso de animal era una tibia Humana la tomé entre mis manos tratando de convencerme de que todo aquello era un mal sueño pero no lo era Fue entonces cuando escuché el sonido no era el viento ni los árboles era el sonido de una respiración pesada y errática que venía de algún lugar
cercano sentí que alguien me observaba mis manos temblaban tanto que dejé caer la pala y en en medio del Silencio absoluto escuché el chasquido de las cadenas un sonido sordo y Profundo que se movía entre las sombras corrí sin mirar atrás sin pensar en nada más que en alejarme de Aquel lugar maldito a la mañana siguiente decidí que ya no podía quedarme reuní mis cosas y me fui antes de que nadie pudiera detenerme algunos compañeros intentaron preguntar qué había sucedido pero mi silencio Fue suficiente para que dejaran de insistir si sin embargo antes de irme
me enteré de algo que me dejó helado uno de los obreros Pedro había desaparecido Durante la noche nadie lo había visto desde que se fue a dormir y su cama estaba vacía sin señales de que hubiera salido por su cuenta las autoridades buscaron sin éxito no encontraron rastro alguno ni siquiera su huella en la tierra húmeda fue como si se lo hubiera tragado el suelo algunos obreros mencionaron que en la última noche Pedro había hablado de intentar desenterrar la cadena de acabar con aquel horror de una vez por todas otros decían que lo vieron Caminar
entre la niebla solo como si siguiera un rastro invisible años después regresé a aquella área movido por la necesidad de comprobar que todo aquello había sido un mal sueño una mala jugada de mi mente el galpón estaba en ruinas abandonado la vegetación no había cubierto todo y parecía que el tiempo se había detenido me acerqué al lugar donde habíamos encontrado la cadena y ahí estaba enterrada a medias como el primer Día al acercarme noté algo extraño una nueva serie de marcas había aparecido en los eslabones marcas que no estaban ahí antes eran más profundas como
si alguien las hubiera tallado con desesperación de pronto una Brisa fría me envolvió y sentí el mismo peso que aquella primera noche giré sobre mis talones y me marché convencido de que a veces hay cosas que es mejor dejar en paz desde entonces cada noche cuando cierro los ojos siento Que algo tira de mí escucho el chasquido de las cadenas y veo una sombra acercarse siempre más cerca y aunque intento convencerme de que todo fue producto de la fatiga en el fondo se que hay cosas que no podemos enterrar secretos que permanecen bajo la tierra
Esperando ser desenterrado el silvido de la obra Mi nombre es Francisco y trabajo de velador en una obra en construcción aquí en Panamá llevo un par de años en el Oficio siempre me ha tocado el turno de noche y siempre en proyectos a medio acer donde la sombras se mezclan con el cemento y El eco de los ruidos se queda Atrapado entre las vigas nada me me asustaba O al menos Eso pensaba hasta hace poco Todo comenzó una noche en la que el silencio era tan denso que se podía cortar el viento apenas movía las
hojas de los árboles y el único sonido era el eco lejano del tráfico la obra en la que estaba era una torre de Apartamentos de unos 15 pisos la estructura estaba terminada pero el interior aún no las paredes eran de concreto desnudo y el Metal de las vigas parecía absorber cada sonido como si la obra misma estuviera viva respirando esperando esa noche mientras hacía Mi recorrido habitual escuché un silvido era constante prolongado y cada vez más intenso al principio pensé que era el viento colándose por algún Rincón de la estructura Pero había algo raro no
era El típico sonido que hace el viento al filtrarse por las rendijas Este era diferente parecía tener un tono humano como Un lamento alargado y agudo y lo más extraño era que se sentía demasiado cercano como si viniera de algún lugar Justo a mi lado aunque cuando volteaba no había nadie no le di demasiada importancia pensé que podía ser alguna tubería mal instalada o el sonido de algún material suelto en el andamio seguí con Mi recorrido anotando en la Libreta los puntos de chequeo que tenía que cubrir al llegar al cuarto piso el silvido se
hizo aún más fuerte al punto de ponerme la piel de gallina algo me decía que no estaba solo en ese momento recordé lo que me había contado un compañero hace una semanas según él unos años atrás durante la construcción de otra Torre cercana un trabajador había caído del último piso decían que fue un accidente un resbalón por culpa de la lluvia pero algunos Juraban que lo habían visto tirarse lo más extraño Es que la historia del compañero no terminaba ahí decía que que desde entonces los veladores que se quedaban solos escuchaban un silvido Un lamento
agudo que parecía flotar por las vigas y los pasillos vacíos cuando le pregunté si era broma me miró con esos ojos cansados que solo tienen los que ya han visto demasiado y sin decir una palabra se Persigno no creía en esas historias pero esa noche el silvido parecía cobrar vida por cada paso que daba el sonido me seguía modul volviéndose casi una Lía aterradora aceler El Paso queriendo terminar el recorrido y regresar a la caseta pero cuando estaba por llegar a las escaleras escuché otro sonido era un golpe seco como si alguien hubiera tirado algo
pesado al suelo mi corazón comenzó a latir desbocado cada latido resonando en mis oídos como el redoble De un tambor me asomé con cautela al hueco del ascensor y ahí fue cuando lo vi por un instante aría que vi una sombra caer tan rápido que apenas pude distinguir su forma era un cuerpo un cuerpo que caía desde lo alto hasta desvanecerse en la oscuridad no hubo sonido de impacto solo un vacío profundo que parecía absorber toda la realidad tragué saliva [Música] sentía un frío inusual que subía desde Mis piernas hasta el pecho como si algo
me estuviera paralizando desde dentro Entonces lo volví a escuchar el silvido esta vez venía desde el último piso Pero tenía algo distinto no era solo un sonido sino una sensación una presencia que parecía descender por las escaleras acercándose lenta pero inexorablemente era como si algo invisible estuviera bajando escalón escalón avanzando hacia mí me costaba respirar y mi cuerpo a pesar del terror Que sentía no respondía con todas mis fuerzas conseguí moverme y bajé corriendo los pisos restantes sin detenerme a ver atrás sintiendo el peso de esa presencia persiguiéndome pegada a mis talones llegué a la
caseta y me encerré cerrando con llave La puerta afuera la obra se veía tranquila como si nada hubiera pasado Pero dentro el aire estaba pesado casi irrespirable apagué las luces intentando calmarme Pero el eco del silvido seguía resonando en mi cabeza reverberando en el silencio como un fantasma aferrado a mi mente no sé cuánto tiempo pasó pero el sonido desapareció tan repentinamente como había empezado no volví a escucharlo esa noche pero no pude sacármelo de la cabeza los días siguientes El Recuerdo se volvía más intenso como si aquel silvido se hubiera grabado en mi memoria
hablé con otros compañeros les pregunté si alguna vez habían escuchado algo Parecido la mayoría se rió tomándome por loco o intentando hacer una broma Pero uno de ellos un hombre mayor que llevaba años en el oficio simplemente me miró con una seriedad abrumadora y me contó algo que me heló la sangre me dijo que en aquella misma obra hace más de un año se había reportado la muerte de un velador un hombre que había sido encontrado muer en el sótano nadie sabía cómo había llegado hasta allí pero su cuerpo presentaba signos de haber caído Desde
una gran altura algunos pensaron que se había lanzado desde uno de los pisos altos mientras que otros juraban que había sido empujado pero lo más extraño fue el reporte del forense su cuerpo estaba completamente destrozado pero sus manos estaban cubiertas de cemento fresco como si hubiera intentado agarrarse a algo que nunca estuvo allí desde entonces cada vez que hago mis rondas el miedo está latente escondido en cada sombra en cada Rincón a veces Mientras camino por los pasillos vacíos siento una presencia una sombra que me sigue que se mueve a través de los Pilares y
las vigas y el silvido nunca se ha ido regresa algunas noches cuando estoy solo y todo parece tan silencioso que el menor ruido se convierte en una amenaza no sé si lo que escuché y vi fue real o producto de mi imaginación pero cada noche cuando termino mi turno y dejo la obra siento que algo se queda allí esperando Vigilando como si la construcción misma fuera un monstruo un ser hecho de concreto y metal alimentado por el miedo de aquellos que la habitan he pensado en renunciar dejar este trabajo y buscar algo menos siniestro pero
el miedo de enfrentar esa noche final esa despedida en la que tal vez el silvido se haga más fuerte y la sombra se acerque lo suficiente como para Carme es lo que me mantiene aquí Atrapado porque sé que en el fondo si huyo ese algo me seguirá y Sé que una vez que te encuentra nunca te deja ir cada noche la obra parece más oscura y el peso de las vigas parece cernirse sobre mí como si me esperar y en el silencio mientras avanzo por el pasillo de concreto el silvido comienza de nuevo más fuerte
más cercano Y sé que la próxima vez que lo escuche tal vez no tenga la suerte de salir corriendo cimientos de sangre Mi nombre es Pedro Gutiérrez y soy de un pequeño pueblo en las montañas De México llamado San Juan de los Lagos he trabajado como albañil toda mi vida desde que tengo uso de razón mis manos han moldeado ladrillos y cemento y mis ojos han visto la transformación de uras desde sus cimientos hasta sus alturas imponentes sin embargo lo que he presenciado en mi carrera va más allá de lo que la mayoría de las
personas podría imaginar lo que estoy a punto de relatar es una serie de eventos que me atormentan hasta el día de hoy Experiencias que revelan una oscuridad escondida en los cimientos de muchas construcciones Esta es mi historia una historia de horror y tragedia todo comenzó hace unos 15 años en ese entonces yo era un hombre joven fuerte y ansioso por ganar dinero para mantener a mi familia aceptaba cualquier trabajo que se me ofreciera sin cuestionar demasiado fue en esa época que recibí una oferta para trabajar en un proyecto de construcción de un complejo de lujo
En las afueras de la ciudad el pago era excelente mucho mejor de lo que había ganado hasta entonces Y aunque el lugar estaba un poco alejado no dudé en aceptar al llegar al sitio de construcción noté algo peculiar había un silencio extraño en el aire un tipo de quietud que te ponía los pelos de punta el terreno Estaba rodeado de una espesa selva y una gran parte del área estaba desierta salvo por algunas barracas improvisadas para los Trabajadores conocí al capataz un hombre robusto de mediana edad llamado Don Ignacio tenía una mirada severa y apenas
me dirigió la palabra al asignarme mis tareas los primeros días fueron normales O al menos eso parecía trabajábamos largas horas bajo el sol abrazador levantando muros y mezclando cemento sin embargo Noté que algunos de los trabajadores parecían nerviosos siempre Mirando por encima del hombro y susurrando entre ellos por las noches Mientras intentaba dormir en mi barraca escuchaba ruidos extraños en la selva susurros cantos y a veces gritos ahogados que parecían provenir de lo profundo del Bosque una noche la curiosidad me venció decidí seguir los sonidos para ver qué estaba ocurriendo me adentr en la selva
moviéndome con cautela para no ser descubierto Cuanto más avanzaba más intensos se volvían los murmullos y cantos finalmente llegué a un claro Donde via un grupo de personas reunidas alrededor de una gran hoguera reconocí algunos de ellos como compañeros de trabajo pero también había extraños vestidos con túnicas oscuras lo que presencié a continuación fue Espeluznante en el centro del círculo había una mesa de piedra y sobre ella un cuerpo humano no podía distinguir si estaba vivo o muerto los hombres en túnicas cantaban en un idioma que no Reconocí mientras Don Ignacio el capataz levantaba un
cuchillo ceremonial lo que vi después me heló la sangre con un movimiento preciso Ignacio hundió el cuchillo en el pecho del hombre en la mesa la sangre manó y el canto se intensificó me quedé paralizado incapaz de moverme o gritar de alguna manera logré regresar a mi barraca sin ser visto no pude dormir esa noche ni las siguientes las imágenes de lo que había visto se repetían en mi mente una y otra Vez quería irme Pero sabía que si lo intentaba probablemente me encontraría con el mismo destino que el hombre en la mesa de piedra
en los días que siguieron empecé a not que algunos trabajadores desaparecían no hacían preguntas no dejaban rastro simplemente se desvanecían cada vez que uno desaparecía el capataz nos decía que habían renunciado que no podían soportar las duras condiciones del trabajo pero yo sabía la verdad sabía que habían sido Sacrificados la construcción continuaba y con cada sacrificio parecía que el edificio crecía más rápido los ent se asentaban con firmeza antinatural Y las paredes se alzaban sin problemas empecé a escuchar historias de viejos compañeros de trabajo sobre rituales antiguos prácticas que aseguraban la solidez de las estructuras
mediante ofrendas humanas no podía creerlo pero lo había visto con mis propios ojos una noche mientras Trabajábamos en los pisos superiores vi a uno de mis compañeros Manuel un hombre joven y robusto ser llevado por Don Ignacio y otros Manuel no estaba consciente lo llevaban hacia la selva Y aunque quise intervenir el miedo me paralizó sabía que cualquier intento de salvarlo resultaría en mi propia muerte pasé la noche temblando en mi litera esperando escuchar el final de Manuel pero solo hubo silencio los días se Convirtieron en semanas y las semanas en meses la construcción avanzaba
y yo me mantenía en mi lugar esperando el momento adecuado para un día mientras trabajaba en el sótano encontré un pequeño cuaderno escondido detrás de una pila de ladrillos al abrirlo descubrí que pertenecía a un trabajador anterior alguien que también había presenciado los horrores y había intentado documentar lo que ocurría las páginas Estaban llenas de notas frenéticas detalles de los rituales y nombres de aquellos que habían sido sacrificados la última entrada era incompleta terminando bruscamente como si su autor hubiera sido interrumpido decidí que tenía que hacer algo no podía quedarme de brazos cruzados Mientras más
personas eran asesinadas una noche después de una jornada agotadora me acerqué a uno de los trabajadores más jóvenes un muchacho Llamado Javier y le conté lo que había visto y leído Javier Aunque asustado accedió a ayudarme a reunir evidencia y buscar una manera de detener los sacrificios durante la siguiente sem Javier y yo documentamos todo lo que pudimos tomamos fotografías y notas detalladas y comenzamos a planear nuestra huida sabíamos que no podíamos confiar en nadie más en el sitio de construcción cualquier intento de buscar ayuda podría resultar en nuestra muerte Decidimos que la única forma
de salir era durante la noche cuando la vigilancia era menos estricta finalmente una noche sin luna Javier y yo estábamos listos para escapar con nuestras mochilas llenas de evidencia nos adentramos en la selva siguiendo un sendero que habíamos descubierto durante nuestras exploraciones el corazón Me latía con fuerza en el pecho cada sonido de la Selva Parecía un presagio de nuestro fin caminamos durante horas con la esperanza de poner la mayor distancia posible entre nosotros y el lugar de los horrores de repente escuchamos voces detrás de nosotros habían descubierto nuestra ausencia el pánico se apoderó de
nosotros y comenzamos a correr pero el terreno era traicionero y pronto nos encontramos atrapados en una maraña de vegetación las voces se acercaban y Finalmente nos Rodearon Don Ignacio apareció entre las sombras con una sonrisa cruel en su rostro pensaron que podían escapar dijo acercándose con el cuchillo ceremonial en la mano Javier intentó luchar pero fue inútil lo vi caer al suelo inmóvil me enfrenté a Ignacio sabiendo que mi destino estaba sellado lo que estamos haciendo es necesario dijo Ignacio sus ojos brillando con una locura incontrolable estos sacrificios aseguran La durabilidad de las estructuras es
una práctica antigua un secreto que pocos conocen sentí el filo del cuchillo contra mi piel y cerré los ojos esperando el final pero en ese momento un ruido fuerte rompió el sil un grupo de hombres armados emergió de la selva disparando al aire y gritando órdenes eran policías alertados por un informante anónimo probablemente alguien que había encontrado nuestras notas y Fotografías en el caos que siguió fui rescatado y llevado a la seguridad Don Ignacio y sus Cómplices fueron arrestados y la construcción fue detenida indefinidamente la evidencia que habíamos reunido Fue suficiente para condenarlos y las
historias de los sacrificios humanos salieron a la luz causando un escándalo nacional Aunque la justicia fue servida las experiencias que viví en Ese sitio de construcción nunca me abandonaron los rostros de las víctimas los rituales macabros y las sensación de impotencia siguen persiguiéndome de alguna manera me siento responsable por no haber hecho más por no haber actuado antes pero también Sé que sobreviví para contar esta historia para advertir a otros sobre los horrores que pueden esconderse detrás de los muros de cualquier edificio hoy en día sigo trabajando como Albañil pero cada vez que empiezo un
nuevo proyecto no puedo evitar preguntarme qué secretos oscuros podrían estar ocultos en los cimientos Y cada noche cuando cierro los ojos las imágenes de aquellos sacrificios vuelven a mí recordándome que el verdadero horror no siempre está en lo sobrenatural sino en lo que los humanos son capaces de hacer en nombre de la ambición y la Superstición Soy Pedro Gutiérrez Y esta es mi Historia que sirva de advertencia para todos aquellos que se adentran en el mundo de la construcción hay secretos que es mejor no descubrir y horrores que es mejor no presenciar si te gustaron
los relatos Nos gustaría que nos apoyar con un like o un comentario ya que eso nos ayudaría bastante y si no estás suscrito o suscrita te invito a que lo hagas para que no te pierdas lo mejor de oscuros relatos de la noche sin más gracias por Escucharnos hasta el próximo relato