Hola a todos. En esta clase vamos a ver la primera parte del tema la ciudad de la posmodernidad. En el programa de la materia corresponde a la unidad 3.
1, de la cual desarrollaremos en esta clase el apartado de centralización urbana, las milvels parisinas como centros de servicios subregionales. Esta es la bibliografía y las páginas web que fueron consultadas para elaborar esta clase. En esta línea del tiempo vemos en la parte superior los eventos trascendentes para este periodo y algunos vinculados al más importante antecedente, el plan de Lombres.
En 1958, Francia reformó su Constitución nacional, instaurando la Quinta República y fortaleciendo el poder ejecutivo nacional, el gran protagonista en las intervenciones en París durante las siguientes dos décadas. Por otra parte, el informe del club de Roma de 1972 sobre los límites del crecimiento y la crisis del petróleo de 1973 propiciaron un paquete de medidas llamadas neoliberales. Esta década marcó el fin del estado de bienestar que caracterizó el periodo anterior y el surgimiento de una nueva concepción del desarrollo económico y la planificación urbana, como veremos en la siguiente clase.
La caída del muro de Berlín marca el fin de la Guerra Fría y se impone el proceso de globalización que se gestó en la década de los 70. En la parte inferior vemos algunas cuestiones ligadas a la planificación en Francia que desarrollaremos en esta clase, el plan director de la región de París y el Programa nacional de Billset. Veamos el contexto político y económico del periodo.
La década de los 60 en Europa marca el final de la reconstrucción. Tras la Segunda Guerra Mundial se caracterizó por profundas transformaciones sociales y económicas que ocasionaron importantes cambios en la forma de entender el urbanismo e incluso la ciudad. Se produce un marcado proceso de terciarización en la actividad económica.
Crece la proporción de población activa ocupada en el sector de servicios, mientras que se reduce la que se dedica a la agricultura, generando procesos migratorios desde el campo que impulsó el crecimiento periférico de la ciudad. La demanda de edificios destinados a la actividad terciaria estimuló la renovación edilicia en las áreas centrales. Ocurren también cambios en la composición demográfica.
Tras el baby boom de posguerra, que fue un crecimiento súbito en los índices de natalidad, hacia 1965 se inicia el declive. A partir de los años 80, la población en Europa no crece, reduciéndose en algunos casos. Se generaliza además un nuevo estilo de vida basado en el consumismo, mientras que la creciente disponibilidad de tiempo libre genera una diversificación en la industria del como consecuencia de estos cambios se difunden los centros comerciales, los parques temáticos y los centros de negocios.
El contexto que acabamos de ver tiene una gran influencia en la problemática urbana en los 60 en Europa. En esa década se detectan tres fenómenos que afectan a la ciudad simultáneamente: el crecimiento desordenado en las periferias urbanas, un marcado proceso de degradación en los centros históricos y la obsolescencia de grandes áreas industriales y portuaria ocasionada por los avances tecnológicos. Se manifiesta entonces una enorme desproporción entre la escala del proceso dinámico de transformación urbana y la de los recursos que disponen los urbanistas para enfrentar.
En las tres clases sobre ciudad postmoderna veremos algunas de las propuestas generadas en este periodo para enfrentar estos desafíos. En el marco de la reconstrucción de posguerra, la ciudad histórica comenzó a ser entendida como un patrimonio heredado de valor cultural, como veremos en la última clase. Surge entonces un conflicto entre protección y planificación.
Las autoridades responsables de la tutela del patrimonio pertenecen a una administración distinta de la que elaboran los planes urbanísticos. Las áreas de planificación formadas con criterios racionalistas propician la renovación edilicia que alimenta la especulación inmobiliaria y amenaza los centros históricos. Este conflicto persiste hasta hoy y se puede observar incluso en nuestro medio.
El gran desafío de este periodo es intervenir en la ciudad industrial que se desarrolló a lo largo del siglo XIX, que mezcla desordenadamente las funciones urbanas, residencia, industria, comercio. En este momento se cuestionan los principios del urbanismo SIAN, la tabula raza, que significaba la demolición completa de áreas urbanas para su remodelación y la rigurosa separación funcional. En los años 60, las ciudades europeas presentan un ciclo dinámico que incluye la expansión por crecimiento periférico y una gran presión de la especulación inmobiliaria sobre los centros históricos.
La creciente demanda de suelo urbano en localizaciones céntricas ocasionada por el crecimiento de las actividades terciarias produce un aumento de rendimiento económico en la zona central. Como consecuencia, la actividad residencial es desplazada hacia la periferia para dar lugar a actividades más rentables como comercios y oficinas. El crecimiento periférico a su vez impulsa la rentabilidad del suelo en las áreas centrales y produce aumentos en alquileres y en los precios de los inmuebles que expulsan a los habitantes y a las actividades tradicionales del barrio.
Los desplazados alimentan la demanda de suelo en la periferia y se reproduce el ciclo. Como las áreas centrales muchas veces coinciden con los barrios históricos, esta demanda de suelo pone en peligro la conservación del patrimonio arquitectónico y urbano. Como ya mencionamos, los barrios antiguos se encuentran tugurizados y degradados, por lo que su población es de bajos recursos y los comercios son pequeños y destinados a satisfacer demandas cotidianas, además de otras actividades artesanales como zapateros, modistas, etcétera.
Como ya dijimos, a partir de los años 60 se cuestionan los principios del urbanismo SIM, la tabula raza y la rigurosa separación funcional. Para intervenir en la ciudad industrial heredada, los urbanistas idearon una gama de métodos que van desde la conservación a la modificación y la sustitución edilicia, basadas en el estudio analítico de los tejidos urbanos y en la comprensión de los mecanismos de crecimiento. Los tres tipos de acciones desarrolladas para intervenir en la ciudad tradicional son tutelar y restaurar el patrimonio edificado, la renovación edilicia manteniendo la morfología urbana, o sea, la trama y las manzanas definidas por ella, y la transformación de áreas productivas obsoletas que se renuevan para albergar las nuevas funciones financieras, recreativas y residenciales que constituyen los grandes proyectos urbanos para superar Las dificultades que encontró la urbanística en su desarrollo durante la reconstrucción de Europa, que finaliza hacia 1970, se desarrollan varios diferentes métodos de intervención en la ciudad que poseen ópticas particulares enfocadas a situaciones específicas.
El contextualismo basado en las propuestas de la crítica tipológica italiana propone intervenciones en los centros históricos para su conservación. Lo veremos en la última clase. La arquitectura y el urbanismo participativos, por su parte, promueven soluciones de baja tecnología, reivindican a la arquitectura popular y proponen la participación del usuario en el diseño y la construcción como respuesta a los problemas de los asentamientos del tercer mundo.
Se vincula a la crítica anticapitalista y anticonsumista del movimiento situacionista. Se destacan los aportes teóricos de John Abracken, John Turner y Christopher Alexander. El gran proyecto urbano surge como respuesta a los conflictos generados por el control estatal total del desarrollo urbano, las demostradas problemáticas de liberarlo al criterio del mercado y la lentitud del proceso de planificación tradicional que abarca y articula varias escalas.
Se basa en limitar la acción urbanística a la resolución del fragmento urbano a partir de desarrollos urbanísticos que combinen acciones públicas y privadas. Lo veremos en la clase siguiente con más detalle. Y por último, se proponen nuevas ciudades para evitar la concentración de población y el crecimiento descontrolado de las capitales y la formación de aglomeraciones gigantescas.
Se propuso la colonización del territorio a través de pequeños núcleos urbanos, como veremos a continuación. Como antecedente veremos brevemente el plan de Londres, que sienta las bases de la planificación urbanística moderna. La crisis económica de los años 30 expone los problemas derivados de la distribución de las actividades industrial y agrícola en el territorio, que se fueron localizando espontáneamente a lo largo del tiempo en la periferia de Londres.
En 1937 se realizaron estudios de distribución de población analizando los aspectos sociales, económicos y estratégicos, cuyas conclusiones describían las desventajas de la concentración demográfica y de las actividades económicas en torno de las grandes ciudades y reconocían la incapacidad de las autoridades para regular el crecimiento debido a las limitaciones que imponía la legislación. En 1944, aún antes de que finalice la Segunda Guerra Mundial, se adopta el plan de haber Colombi y Foro para la reconstrucción de Londres. A partir de los estudios previos se establecen varias zonas concéntricas y se proponen diferentes estrategias para cada una de ellas.
El área interior, que concuerda con el condado de Londres, presentaba una excesiva densidad, por lo que plantean la relocalización de 400,000 habitantes y evitar intervenciones radicales en las zonas consolidadas. En cambio, el anillo de suburbios que rodea Londres presentaba una densidad satisfactoria, pero exigía ser reorganizada y equipada. La vasta zona alrededor de la ciudad, el cinturón verde, permanecerá inalterada para limitar el crecimiento de Londres.
Finalmente, en el territorio alrededor del condado se establece el anillo exterior en el que deberían levantarse las nuevas ciudades autosuficientes, las New Towns. A continuación veremos sobre la planificación urbana moderna en Francia que tuvo como una de sus propuestas la creación de bills novels, o sea, ciudades nuevas. Dentro del marco institucional de la Quinta República Francesa se forma el sistema moderno de planificación territorial que perfecciona la metodología esbozada en el plan de Londres.
Se destaca su estructura basada en organismos que trabajan coordinadamente en las distintas escalas de planificación, tanto urbana como regional y nacional, y que elaboran planes territoriales de gran amplitud para toda Francia entre 1963 y 1967 y que a su vez enmarcan otros planes menores, tanto regionales como urbanos. La planificación moderna en Francia tuvo como una de sus propuestas de ordenación territorial la creación de nuevas ciudades, las llamadas Vilnubels. Mayor aporte del urbanismo francés de este periodo son los nuevos instrumentos que permiten llevar a la práctica las decisiones tomadas dentro del marco de los planes territoriales de gran amplitud y permiten la concertación entre el sector público y los promotores privados.
En 1958 se regulan las zonas de urbanización prioritaria destinadas a proyectos urbanos de pequeña escala como la reurbanización de los grandes predios estatales en obsolescencia funcional o en desuso. En 1962 se instituyen las zonas de urbanización diferida que permite la preferencia del Estado como comprador de la Tierra durante 14 años y se adapta a programas de largo plazo. Finalmente, las zonas de planificación concertada se crean en 1968 para facilitar los proyectos de gran escala, asociando capitales públicos y privados en una sociedad de economía mixta.
Fueron pensadas para la realización de conjuntos de vivienda o servicios concesionados de los entes locales. El esquema director de la región de París se redactó entre 1963 y 1966. y buscaba evitar el crecimiento desmesurado de la capital ante el crecimiento poblacional causado por el baby boom de posguerra y los fenómenos migratorios que ya mencionamos anteriormente.
En primer término y como base para la planificación se realizaron previsiones para toda Francia en el año 2000. Se estimó un poder adquisitivo quintuplicado, la circulación triplicada de coches y una población de 75 millones de habitantes, de los cuales el 77% sería población urbana que requeriría la construcción de 700,000 viviendas nuevas cada año. Aquí se observa la intención de utilizar un método científico para la planificación urbana, aunque la previsión del crecimiento poblacional no se verificó porque en el año 2000 el país contaba con solo 60,5 millones de habitantes.
Basándose en las estimaciones, se planteó absorber el crecimiento poblacional y evitar la expansión periférica de París por medio de ocho nuevas ciudades con una población entre 140,000 y 500,000 habitantes localizadas en las proximidades de París, en franjas horizontales al norte y al sur. Finalmente se construyen solo cinco. Sergi Pontuis, Evri, Marnel Valet, Melunenau, Sanctantin Anibalin.
El programa nacional de Bill Nubels, que se concreta entre 1965 y 1970, comprendía cuatro ciudades nuevas situadas cerca de otras urbes importantes y cinco próximas a París. Como parte de esta propuesta se generó el plan de refuerzo de ciudades medianas destinado a equilibrar la población en el territorio de Francia, disminuyendo la pérdida de población y revitalizando la economía de las ciudades medianas para evitar el crecimiento de la aglomeración parisina. Planes de las nuevas ciudades se evitan las unificaciones rígidas propias del Siam y su definición arquitectónica tendrá lugar en el decenio siguiente al desarrollarse cada proyecto en particular.
Las pequeñas ciudades se construían en áreas rurales en los alrededores de París, donde ya existían pequeños núcleos urbanos. Fueron concebidos como centros administrativos, económicos y culturales estructurantes en su región. La primera medida del proceso de urbanización es la delimitación del perímetro.
Para dar prioridad al Estado que adquiría las tierras por expropiación o compra, el área se declaraba zona de urbanización diferida. Una sociedad de economía mixta de capital público mayoritariamente se encargaba de redactar el plan, adquirir los terrenos y reestructurar el parcelario. Las grandes parcelas generadas se declaran zonas de urbanización concertada y son cedidas a operadores públicos o privados para su urbanización.
Los proyectos contaron con importantes arquitectos a cargo del diseño como Mario Bota y Ricardo Bofil, y se caracterizaron por una búsqueda de evitar paisajes urbanos monótonos y generar una mezcla de usos. Todos los barrios poseen sectores residenciales, equipamientos y otras actividades. El paisaje urbano es monumental, de deliberada complejidad formal, fruto de la colaboración entre urbanistas, arquitectos y artistas.
Por último, quiero mostrarles un poco sobre dos de las bilnels parisinas que se consolidaron lentamente con distinto éxito. El PR se localiza a 27 km al sudeste de París, con la que se conecta por carretera y ferrocarril. Se formó por la Unión de Cuatro comunas y cuenta con universidad, centro comercial, parques de oficinas y varios polígonos industriales, además de actividades de investigación científica.
El centro de la ciudad está conformado por un centro cívico formado por una plaza rodeada por el Ayuntamiento, la Cámara de Comercio e Industria y un conjunto que incluye la catedral, la Casa diocesana y un convento. El arquitecto suicizo Mario Bota trabajó en la ordenación del centro de la nueva ciudad y proyectó el conjunto de la catedral. En 1973 se inició el proyecto Cartieres Piramides en la Viln, un conjunto destinado a la clase media formado por 7,000 viviendas de las que se concretaron solo 2500.
Incluye comercios de cercanía, locales gastronómicos y un supermercado. El diseño buscó evitar las monótonas barras y torres que caracterizaban a la arquitectura de los años 60. El concepto de partida fue crear un hábitat que mediara entre lo individual y lo colectivo y la forma de pirámide se debe a que los edificios se construyeron en etapas.
El barrio se degradó en los años 70 a causa de la crisis económica. Actualmente la mayor parte de su población es joven y de bajos recursos que alquila su vivienda. El barrio está siendo rehabilitado.
Aquí pueden apreciar otra vista del cartier de Spiramids. La Plaza Toscana forma parte de un centro comercial en Marnela Valet, muy próximo a Euro Disney. Este espacio articula con la zona residencial próxima.
Es peatonal y allí se sitúan las terrazas de los restaurantes. Se inspira en la plaza del anfiteatro de Luca. Su arquitectura es clasicista, sin que se pueda hablar de un lenguaje arquitectónico definido, siguiendo la propuesta postmoderna de la tendencia historicista, que fue muy utilizada en los lugares de esparcimiento y consumo.
Situado en Marnela Valé, ese espa de Abraxas se diseñó y construyó entre 1978 y 1983. El concepto de partida fue generar un conjunto de edificios icónicos de carácter monumental. que convierte al conjunto de vivienda social en un lugar de encuentro y punto de referencia de la nueva ciudad.
En este proyecto, el arquitecto español Ricardo Bofil utiliza varios recursos de la arquitectura postmoderna: la ironía, el colage y la cita. El uso de los arquetipos clásicos, el teatro, el arco y el palacio y la utilización de elementos ornamentales pertenecen a la corriente historicista. El lenguaje es ecléctico y complejo con referencias al Eduaudí, entre otros, y fue facilitado por el sistema de prefabricación de los elementos constructivos.
Para finalizar, les dejo otras dos vistas del conjunto Les Spaz de Abraxas.