[En el Pirineo oscense. En las montañas del parque natural de Ordesa] Fran: ¡Qué aire tan puro se respira aquí, Raquel! Ha sido una gran idea venir a pasar el fin de semana al Pirineo.
Raquel: Claro, Fran, y qué bonito está el paisaje todo nevado. Aunque no me gusta nada el aire que se está levantando. [Empieza a soplar mucho el viento] Fran: ¡Raquel!
¡Qué mal rollo! ¡Vámonos de aquí! Raquel: Deberíamos buscar un refugio, tendría que revisar el GPS.
Renato: ¡Eh, chicos! ¡Venid por aquí! Hay un refugio bajando esa colina.
Raquel: Date prisa, Fran, que nos vamos a quedar pajarito. Además, las tormentas en el Pirineo pueden ser peligrosas. [Pasos en la nieve.
La tormenta se aleja. Puerta de madera. Entran en la cabaña] Fran: Gracias, Renato, por tu ayuda.
¡Qué bien se está aquí dentro! Renato: Por supuesto, chicos, no os iba a dejar ahí a la intemperie. ¿Queréis un café?
Raquel: Oye, qué cabaña más coqueta. ¿Sabes Fran? Este es un estupendo sitio para grabar el nuevo podcast de profedeele.
Fran: Raquel siempre buscando los lugares más insospechados. Esto de grabar pódcast tiene su parte de riesgo. Teníamos que hablar de la globalización, ¿recuerdas?
Raquel: Así es. Y mira, estamos en una cabaña en lo más remoto de los Pirineos, tomando un cafecito italiano, en una taza de Ikea, ¡de Suecia! , y en compañía de Renato, que de Huesca, la verdad, no eres, ¿verdad, Renato?
Renato: [RÍE] No, no, soy de Brasil. He venido al Pirineo para disfrutar de la nieve y las montañas que no suelo ver por Sao Paulo. Raquel: ¿Ves Fran?
A pesar de estar en un lugar perdido de España, todo lo que nos rodea es de una esquina distinta del mundo. ¡Y esto se debe a la globalización! La verdad es algo que ha cambiado completamente nuestras vidas.
Podemos tener el producto que queramos, en el lugar que queramos y en la compañía de quién queramos casi de manera instantánea y por precios asequibles. Hace un siglo, sería impensable que Renato decidiese venir desde Brasil solo para hacer excursiones en los Pirineos, o que esta taza hubiese venido desde Suecia ¡porque sería carísimo! Fran: Se me ocurre una idea, Raquel.
¿Qué te parece si ponemos a prueba a Renato? ¿Le hacemos nuestra famosa pregunta de inicio del pódcast? Raquel: Me parece una idea perfecta.
Renato, a ver si sabes la respuesta correcta a esta cuestión. Renato: Dispara, estoy preparado [BRRRIIIIIN] Raquel: En mi mochila tengo un cargador de teléfono, en el techo de la cabaña hay una bombilla, y a Fran siempre le gusta llevar una armónica en el bolsillo cuando nos vamos de excursión. [Suena una armónica] Fran: [Ríe] Cómo me conoces, hermanita.
Raquel: Todos estos objetos tienen una cosa en común: están hechos de un metal muy concreto: el cobre. ¿Qué país hispanohablante es el mayor productor de cobre del mundo? A: Perú [BRRRIIIIIN] B: Chile [BRRRIIIIIN] C: México [BRRRIIIIIN] Renato: ¡Guau!
No tengo ni idea. Voy a decir que la A, mi país vecino: El Perú. Fran: Pues como siempre, Renato, sabrás si has acertado al final de este pódcast.
[BRRRIIIIIN] Fran: Creo que la globalización tiene aspectos muy positivos. Internet ha hecho que desaparezcan las fronteras, haciendo que nos podamos comunicar al instante con personas de cualquier parte del mundo. Raquel: Así es, Fran.
De hecho, si buscamos los orígenes de la globalización, tenemos que empezar por las primeras civilizaciones. Fran: ¿Tanto? Raquel: Sí.
Teóricos como Jan Nederveen Pieterse creen que todo empezó con los primeros intercambios comerciales y de información entre las personas; allá por el año 2000 a. C. aproximadamente.
Otros autores, sin embargo, no se van tan lejos en el tiempo. Por ejemplo, Goran Therbon habla de seis olas de la globalización: un primer periodo que se inicia en el 400 a. C.
; la segunda ola que coincide con la llegada de Colón a América; la tercera con las guerras napoleónicas; la cuarta con el segundo colonialismo europeo; la quinta durante la Guerra Fría y la sexta a partir de los años 90 del siglo XX. Fran: Yo diría que la globalización como la entendemos hoy en día empezó en el siglo XIX, con la Revolución Industrial. El colonialismo y las máquinas nos permitieron acceder a más productos, más rápido y por mucho menos dinero que nunca antes.
Raquel: Estoy de acuerdo, Fran. Desde entonces, todo ha sido un no parar: empezamos a comunicarnos con telegramas, a movernos con trenes y barcos a vapor; y hoy tenemos internet y teléfonos móviles para comunicarnos al instante con cualquier persona del planeta, trenes de alta velocidad y aviones transoceánicos. Aunque ya hemos adelantado alguna idea, ¿qué otras ventajas crees que tiene la globalización?
Fran: Creo que tiene muchas ventajas, Raquel. Lo primero que hemos visto es que se ha facilitado un montón el comercio internacional. En este mundo globalizado es más fácil comerciar o incluso contratar.
Una persona puede trabajar para cualquier empresa desde cualquier parte del mundo. Las empresas pueden buscar el talento donde quieran para poder ser más competitivos. Mira ProfedeELE, que cada uno trabaja desde su casa.
Dani está en Italia, Jahel en Noruega, Laura en Barcelona, y Aitor y Enara en Bilbao. Raquel: ¡Es verdad! Yo he notado también mucho el fenómeno de la globalización en el ámbito académico.
Es increíble la cantidad de universidades que publican sus investigaciones, a las que cualquiera puede acceder con un solo clic, favoreciendo el desarrollo científico a nivel mundial. Fran: Y también conocemos mejor otras culturas y estilos de vida. ¡No hay más que visitar la web de ProfedeELE para aprender sobre la vida y la cultura de los diferentes países hispanohablantes!
Raquel: Además, actualmente es muy fácil estar todos conectados gracias a las redes sociales o ver películas en cualquier idioma. Fran: Aunque, ahora que hablas de idiomas, la globalización impone la necesidad de comunicarse entre muchas personas, lo cual a priori es algo bueno, ¿no? Pero eso significa que muchas lenguas se dejen de utilizar, siendo sustituidas por lenguas con muchos hablantes como el inglés, el chino o el español.
Raquel: Y con cada lengua perdida, se pierde una manera de ver el mundo. Según la National Geographic Society, se perdieron 600 lenguas a lo largo de todo el siglo XX. Hoy en día, se hablan unas 7000 lenguas alrededor del mundo, pero un tercio de todas ellas tienen tan solo 1000 hablantes o menos.
Se calcula que, a este paso, se pueden perder otras 3000 lenguas para el año 2100. Fran: Y eso si llegamos al 2100. Raquel: ¡Hala!
¡No me seas cenizo! Fran: La globalización también tiene sus riesgos. Mira, cuantos más aviones y barcos haya transportando mercancías y personas; cuántas más fábricas se necesiten para producir más productos, más contaminación habrá.
Además, las guerras y los conflictos internacionales en el último siglo han estado a punto de acabar con la humanidad. ¿Y qué me dices de las crisis económicas? Cuando Estados Unidos cayó en el 2008, todo el mundo entró en crisis.
¿Y cuándo el virus del covid apareció en China? Todos los países del mundo sufrimos las consecuencias. Raquel: Jo, visto así, no suena tan ideal, la verdad.
Me están viniendo a la mente también todas esas tiendecitas de barrio que están cerrando en Zaragoza, y seguro que en todas las ciudades del mundo. Los reyes del comercio ahora son Amazon, Google, y el caso español más famoso: Inditex, que no hay ciudad en la que no haya abierto una tienda de ropa. Fran: El impacto de la globalización en la economía local es evidente.
¿Te acuerdas cuando éramos pequeños de todas las fábricas que empezaron a cerrar porque se iban a Tailandia o a China? La globalización ha permitido que las empresas se vayan sin problema a donde contratar trabajadores y conseguir productos sea más barato, y eso crea desempleo en occidente… Raquel: …y en muchos casos llegan a explotar a sus trabajadores, como en Vietnam o Bangladesh, donde se ha denunciado muchas veces lo poco que pagan y que a veces tienen a niños trabajando en las fábricas. Fran: Pero bueno, Raquel, es verdad que también hay esperanza.
¡La esperanza es lo último que se pierde! Estoy pensando ahora en los “Fridays for future” , un movimiento estudiantil fundado por Greta Thunberg que se manifiesta cada viernes en muchísimas ciudades del mundo para que los políticos se pongan manos a la obra para luchar contra la crisis climática. Raquel: Además, son muchos los científicos que apoyan los movimientos a favor del clima.
Recuerdo que en 2019 la revista Science publicó un documento firmado por más de 3000 científicos de todo el mundo. ¿Y la vacuna contra el covid? Fue el resultado de la colaboración de laboratorios de todo el mundo.
Fran: Está claro que, a pesar de sus riesgos, la humanidad es capaz de utilizar la globalización para mejorar el mundo. Como decía, Raquel, hay esperanza. Oye, ¿qué te parece si descubrimos la respuesta a la pregunta del principio del pódcast?
Raquel: ¡Claro! Recuerdo cuál era la pregunta. Decía que en mi mochila tengo un cargador de teléfono, en el techo de la cabaña hay una bombilla, y a Fran siempre le gusta llevar una armónica en el bolsillo cuando nos vamos de excursión.
Todos estos objetos tienen una cosa en común: están hechos de un metal muy concreto: el cobre. ¿Qué país hispanohablante es el mayor productor de cobre del mundo? A: Perú [BRRRIIIIIN] B: Chile [BRRRIIIIIN] C: México [BRRRIIIIIN] Renato: Y yo he respondido la A, el Perú.
Raquel: ¡Casi! La respuesta correcta es su vecino: Chile. De hecho, Chile produce casi el doble de cobre que Perú, aunque a pesar de todo Perú es el segundo en la lista.
Fran: Y ahora, aprovechamos la presencia de Renato para que nos cuente cómo siente él que la globalización ha cambiado su vida desde que era pequeño hasta ahora. Renato: Pues recuerdo que en los años ochenta, década en la que yo nací, no había internet ni tampoco redes sociales. Los niños de aquel entonces jugábamos con juegos analógicos: juegos de mesa y, claro, también muchos juegos en la calle.
Éramos niños de calle, ¿no? Y hoy día pues veo que los niños están conectados todo el tiempo y muy metidos en las redes sociales. En mi infancia estábamos muy adictos a la TV, a los programas de aquel entonces, y hoy día nada; los niños tienen una carta, ¿no?
Una carta muy amplia de medios de información, de diversión. Todo esto en internet. Sabemos por ejemplo hoy día empezó una guerra en el oriente en la misma hora en que lanzan un cohete.
Todo esto en vivo, en directo. Creo que lo de la globalización es interesante porque claro que nos trae muchas ventajas, pero también desventajas. Y una de ellas es exactamente pensar que poco a poco vamos perdiendo nuestra cultura, una vez que, como estamos superconectados, lo que se inventan del otro lado del mundo o lo que los niños están consumiendo al otro lado del mundo muy rápidamente llega a nuestra localidad y entonces muchos somos los que dejamos de comprar del comercio local, de vivir lo que es nuestra identidad, digamos, ¿no?
Pero una de las ventajas: nosotros tenemos cada vez más posibilidades de trabajo, por ejemplo. Puedo vivir en mi ciudad y trabajar para una empresa que está en otro país. Lo veo como algo positivo también, ¿no?
Así que, desde mi infancia hasta hoy, muchos son los cambios provocados por la globalización. Fran: Muy interesante todo lo que plantea Renato. Como hemos dicho, la globalización tiene su lado bueno y su lado malo.
Raquel: Oye, Fran, se me ha ocurrido un tema muy interesante para el próximo pódcast: un viaje por la historia de la lengua castellana. Fran: ¡Guau! Seguro que a nuestros estudiantes les va a encantar.
El Mío Cid, Cervantes, los visigodos, Sor Juana Inés de la Cruz… Y tú, querido oyente, ¿quieres participar en nuestro próximo pódcast? Síguenos en Instagram (@profedeelees) y mándanos un audio, o si lo prefieres, mándanos un audio a la dirección de correo electrónico info@profedeele. es.
Raquel: Mándanos un audio intentando leer El Cantar de Mío Cid (escrito en español medieval) y cuéntanos qué te ha parecido: fácil, difícil, sorprendente. . .
¡Anímate a participar! CIERRE: Fran: Pues nada, queridos oyentes, es la hora de despedirnos de otro episodio más de los pódcasts para aprender español de www. profedeele.
es Raquel: Recuerda completar las actividades de este capítulo a través del enlace que encontrarás en la descripción y de darle a “Me gusta” y suscribirte, si quieres estar al tanto del nuevo contenido que subimos al canal. Fran: ¡No te olvides tampoco de seguirnos en las redes sociales! ¡Nos vemos en el próximo episodio!
Los dos: ¡Adiós!