Vivimos des conectados y aislados, pero cuán diferente sería todo si nos diéramos a conocer Descargue gratis el manual de estudio“Completamente humano”y ¡restauresus relaciones [música] locutor: En Contacto con el Dr Charles Stanley celebra 45 años de la fidelidad de Dios. Hoy, en el programa En Contacto, "Una familia firme". Dr Charles Stanley: Dios creó a la familia, pero no hay familias perfectas.
De hecho, al leer la Biblia vemos rápidamente que Adán y Eva tuvieron graves problemas en su familia. No solo hubo conflicto entre ellos, porque recuerde que Eva le ofreció a Adán: "¿Por qué no pruebas el fruto? " Y él le dijo a Dios que ella lo incitó.
Algo así fue lo que dijo el. Luego, tuvieron 2 hijos. Y uno mató al otro.
Y dice la Biblia que los hijos del sacerdote Elí, eran impíos. Abraham se casó con Sara. Se llevaban bien.
Luego entra en escena Hagar, y hay conflicto. Y muchos otros casos en la Biblia, pero tomemos a David, quien fue el supremo de todos los reyes de Israel. Hubo mentira, asesinato, violación y rebelión en su familia.
Y era una familia maravillosa, y él fue un rey admirable. Pero su familia fue un desastre total. Así que cuando usted piense en su familia y diga: "No estamos tan bien", bien, recuerde esto, el que su familia no esté bien no significa que no puedan estar mejor.
Es decir, usted puede mejorar la situación, si está dispuesto a hacer algo. En nuestros días es difícil tener una familia firme. Y precisamente de eso quisiera hablar en este mensaje.
Dios quiere que tengamos familias firmes, prueba de ello es esto, vayamos un momento a Deuteronomio capítulo 6. Deseo que veamos varios versículos que prueban que Dios está muy interesado en que sus familias sean fuertes. Veamos el capítulo 6, leeré desde el versículo 3, para así ahorrar tiempo.
Notemos lo que dice aquí la Biblia: "Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres". Luego dice: "Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón".
Luego dice lo siguiente, en cuanto a la familia, que demuestra que Dios quiere familias firmes. Les dice a ellos hablando principalmente a los padres: "y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes". O sea, enseñar la Palabra de Dios a sus hijos, su familia, "Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos.
y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas". Sencillamente estaba diciendo: "Quiero la Palabra de Dios en tu familia, que a donde vayas, haya evidencia de que la Palabra de Dios está en tu familia". Dios quiere que tengamos familias firmes, amorosas.
Alguien dirá: ¿Cómo se define una familia firme? Sencillamente así. Es decir, una familia firme es aquella en la cual sus miembros se tienen amor y devoción unos por otros.
Amor y devoción unos por otros. No hay substituto, solo amor y devoción unos por otros. Así comienza una familia firme.
Y no es fácil, requiere esfuerzo. Y pienso que una de las razones por las que muchas familias no son firmes, es porque uno de los padres no está dispuesto a hacer lo necesario para fortalecer su familia. Entonces el propósito de este mensaje es darle las características de una familia firme.
No significa que tenga que seguir cada uno de estos puntos. Pero significa que estas son las cualidades de las familias firmes. Y le pido que escuche atento este mensaje.
Deseo que piense en su hogar, y en cómo puede mejorarlo, fortalecerlo, como sea. No se dé por vencido. No importa qué pasó, no se rinda.
Dios le puso allí por una razón. Y si lo escucha atentamente, Dios puede hacerle de gran influencia y sus hijos crecerán con la influencia y el testimonio adecuado. Y ellos pasarán lo que usted les deje.
Y eso les hará una familia maravillosa. Así que comencemos con la primera, y permítame decirle de antemano que, cuando diga la primera característica, quizás alguien diga: "Oh, descárteme". No.
Pues también hablaré de las familias divididas, separadas, mixtas, etcétera. Así que quédese conmigo desde el principio. Primero, padres consagrados a Dios.
¿Quiere una familia firme? Necesita un padre y una madre firmes que amen a Dios y se consagren a Él. Ese es el elemento más poderoso de todos en una familia firme.
Segundo, uno de los factores más importantes para tener una familia firme es que los padres sean consistentes. O sea, si dicen algo, que lo hagan. Porque los niños hacen esto.
Escuchan lo que decimos, pero hacen lo que hacemos. Y los niños observan muy bien eso. Si quiere congruencia, tiene que hacer lo que dice que hará.
Muy importante. Desde luego, debemos ser buenos oyentes. Todo el mundo quiere ser escuchado.
Los niños quieren ser escuchados. Si quiere alejar a un niño, y separarse de ese niño, o niña, o adolescente, solo esté demasiado ocupado para escuchar. Escuchar es una actividad muy importante en una familia.
Quizás no siempre le interese lo que tengan que decirle. Pero recuerde: que le honran como su padre o su madre, y piensan que es más inteligente que ellos, y quieren que escuche lo que tienen que decirle porque tal vez pueda ayudarles. Y todos queremos ser escuchados.
Usted quiere ser escuchado en su trabajo, en su familia, con sus amigos. Siente que eso es muy importante. Negarse a escuchar a alguien es excluirle y realmente es expresar: "No eres digno de ser escuchado".
"No eres importante así que no te escucharé". No deje que eso suceda en su familia. Así mismo, disciplinar sin rechazar es un punto muy importante.
Que quiere decir que no discipline a sus hijos cuando esté enojado con ellos. Si está enojado por algo que hicieron, deje que le pase. Retírese, haga algo para calmar su enojo, hasta que usted y Dios puedan solventar su sentimiento.
Luego vaya y disciplíneles. Mire, si disciplina a sus hijos con ira, es probable que les lastime. Segundo, ellos sentirán, por su actitud, percibirán el rechazo.
Y no querrá que sientan el rechazo. Querrá decirles que está disciplinándoles por tal razón. Desde que mis hijos estaban pequeños, tenía como regla nunca disciplinarlos sin antes explicarles lo que iba a hacer.
Y al disciplinarlos, nunca tocaría a mis hijos con mi mano. Cuando golpea a un niño con su mano, sea en la cara u otra parte, hay algo en eso que lo convierte en rechazo. Psicológicamente hay algo muy destructivo en eso.
Y también leer la Biblia juntos. Sería impresionante saber en cuántos hogares cristianos, como decimos, los padres y los hijos leen la Biblia juntos. No hay un padre que esté muy ocupado.
Ninguna madre está muy ocupada. Quizás se mantenga ocupado, pero ¿qué podría ser más importante para sus niños que mostrarles esta Biblia magnificar la Palabra de Dios y hablarles de ella, y, mire, leerla con ellos, y leerla en familia? Quizás no la lea a toda la familia todos los días, pero al menos una vez a la semana.
Puede ayudarles a leer la Biblia a diario. Cualquier cosa que usted haga para que su hijo lea la Biblia, mire, se está ahorrando problemas, penas y lágrimas. Porque al leer la Palabra de Dios y descubrir lo que Él dice, y luego comparar lo que dice Dios con lo que dice usted, hay autoridad allí.
Y permítame decir esto. Es su libro guía para su vida, y de ellos también. Usted es quien debe motivar en ellos, la sabiduría, la sabiduría de guiar sus vidas por la Palabra de Dios.
Si yo le preguntase: ¿Quiere que sus hijos lean la Biblia y se guíen por ella? Sí. Bien, ¿quién será más efectivo?
No será el pastor. Yo puedo hablar una hora los domingos. Usted tiene los otros 6 días y 23 horas.
Usted es el modelo. Es lo que les enseñe lo que ellos verán. Leer la Biblia juntos.
No puedo decir cuán importante es. Es el libro guía para la vida. No tendríamos los problemas que tenemos.
No estaríamos en el desastre en que estamos, si los gobernantes, y la gente, sea en pueblos, ciudades, estados, o países, no estaríamos donde estamos si nuestros gobernantes se rigieran por los principios bíblicos. Y eso es cierto en la familia como en otros aspectos de la vida. Además querrá animarlos a pasar tiempo a solas con Dios.
No solo lo que lean juntos, sino que deben formar el hábito de leer la Biblia solos. Dígales: "Si hay algo que lees y no lo entiendes, ven a preguntarme, te ayudaré. Si no, encontraremos la respuesta".
No los deje con la duda. "Encontraremos la respuesta". También hay que forjar convicciones bíblicas en la vida de nuestros hijos.
Eso significa que hay que saber lo que creemos. Debemos mantener nuestra postura con la Palabra de Dios. Quiere que tengan una convicción de cómo tratar a otros y amar a otros, que tengan convicciones del perdón, entre muchas otras.
Si usted tiene convicciones, enséñeselas por demostración. Si no las tiene, no importa lo que diga, no funcionará. Harán lo que usted haga, no necesariamente lo que diga.
Y una de las cosas principales es esta. Siempre ser sinceros, escuche, siempre seamos sinceros con nuestros hijos en todo. Ahora, por ejemplo, escuche bien, digamos que es una hija y le pregunta algo a su padre y él no fue sincero.
No le dijo la verdad. Lo hizo 3 veces. Cuando esa niña crezca, y busque un esposo, y conozca a este joven o a este otro, ¿sabe lo que aún está en su subconsciente?
"No confíes en los hombres". Dirá: "Eso no es cierto". Es totalmente cierto.
Cuando alguien de tal autoridad como su padre, es deshonesto, no dice la verdad, miente, o llámelo como quiera, y un niño ve eso, escucha eso, siente eso, ¿qué pasa? Cuando se trata de hombres, mire, su experiencia con el hombre más importante de su vida, es que no confíe en ellos. Exactamente eso pasa.
Comienza su matrimonio con un obstáculo. Así que quisiera alentarlo a que sea sincero. Mire, no importa lo que diga, haga lo que diga, porque lo que usted diga no necesariamente será lo que ellos harán.
Sino lo que usted haga es lo que ellos harán. Y puede arruinar sus futuras familias, desde la infancia. Usted dirá: "Bueno, ¿qué de los hogares desintegrados?
" ¿Puede ser una familia firme, que sea ha desintegrado, por divorcio, separación? Sí se puede. Quizás no sea tan fuerte como podría serlo pero es posible.
Dirá: "Bueno, ¿cómo se hace? " Mucha atención, comenzamos hablando de 2 padres creyentes juntos. Si elimina eso por un momento, todo lo demás que dijimos puede practicarlo en un hogar desintegrado.
Si no está el esposo o la esposa, o si se han vuelto a casar, sea cual sea la situación. Puede practicar todos esos principios que mencionamos, sin excepción, salvo que son una familia diferente, y tienen un asunto serio por delante. Simplemente diría esto, si es una familia mixta, tiene 2 hijos de ella y 2 hijos de él, o como sea, recuerde esto: mantenerse física y emocionalmente cerca de sus hijos, principalmente, sus hijos.
Es decir, si su esposa o el esposo se los lleva, manténgase emocionalmente cerca de ellos, lo más que pueda porque son parte de usted. Salieron de usted, madre. Siguen siendo sus hijos.
Mamá, papá, manténganse tan cerca como puedan, física y emocionalmente, para que nunca sientan que sus verdaderos padres les dejaron. A menudo es difícil, en especial para la esposa. Si una esposa o un esposo han tenido un divorcio terrible, horrible, y ya están al punto de odiarse uno al otro, y los niños por aquí.
Pienso en el terrible trauma en el corazón de esos niños que un día ven ir a su padre y no regresa, la niña que ve partir a su padre para no volver. Y no importa lo que les diga, no lo entenderán. Y si usted es padre, piense en esto, cuando se marcha, recuerde que dará cuenta al Dios santo, por traer niños al mundo y haberlos abandonado, sin darse cuenta que les rompía el corazón, afectando todo su ser emocional.
Dirá: "Bueno, lo superarán". No lo harán. No lo superarán.
Queda allí la cicatriz, mientras que vivan. Por eso debe hacer lo posible por salvar su matrimonio. A veces no se puede.
No importa lo que haga o pase, a veces no funciona. Uno de los 2 decide que se irá y abandona al otro. Y no puede evitarlo.
Dios estará allí para ayudarle. Y para fortalecerle. Y para ayudarle a amar a esos hijos, de una manera excepcional.
Si no está uno de los 2 padres, debe aumentar su tiempo de oración y lectura bíblica con sus hijos. Es decir, usted se convierte en el refugio físico. La Biblia dice que moramos bajo la sombra del Omnipotente.
O sea, si estamos bajo su sombra, es algo muy grande. Y el Señor dice que es nuestro refugio, nuestra sombra, nuestro guardador. Cuando seguimos leyendo la Biblia con nuestros hijos, aunque no esté mamá o papá, y no lo entendamos, y ellos tampoco entiendan por qué, y no queremos ser críticos.
Queremos orar que pase lo que pase, que Dios actúe en sus vidas. Y no importa cuánto nos esforcemos cuando quedan cicatrices, heridas, dolor. Pero tenemos la responsabilidad de mitigarlo lo más que podamos.
Y también, recordarles que confiar en Dios es más importante que nunca, cuando falta uno de sus seres queridos. Confiar en Dios es más importante que nunca, porque ahora no tenemos a papá, no tenemos a mamá; pero tenemos a Dios. Y lo que queremos grabar en su corazón es esto: "Dios es tu Padre.
Tu padre terrenal no está, pero Dios es tu Padre celestial y Él suplirá tus necesidades y las nuestras". Y sé que en la vida de mi madre, todos esos años sin un padre, mi madre me recordaba que nuestro Padre celestial era ahora mi padre, que de algún modo saldríamos adelante. Y pasamos momentos muy difíciles, pero ella siempre estaba allí alentándome.
Y algo interesante que puede hacer por sus hijos es darles un versículo alentador cada mañana, algo que Dios ponga en su corazón. Dígales: "¿Por qué no lees esto antes de ir a la escuela esta mañana? " Y si les ha dado una Biblia y la tienen, dígales, por ejemplo, y este es uno que cito a menudo, Dios dice: "Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos".
Un niño pequeño puede entender eso. Y usted sabrá exactamente qué decirles. Y es una oportunidad maravillosa para enseñarles la importancia de su relación personal con Dios y que pase lo que pase en la vida: "Saldrás adelante, saldremos adelante, tendremos una familia firme, pase a lo que pase".
Nunca será tan firme como podría serlo, pero será más fuerte que la mayoría lo permite. Así que quisiera animarle, quien quiera que sea, si usted no ha aceptado a Jesucristo como su Salvador, se le hará muy difícil, tener una familia firme e hijos firmes. Vivimos en un mundo torcido en contra de nuestros hijos, en todo lugar hay algo para destruirles, mental, física y moralmente.
Usted es su refugio, su auxilio. Ambos se necesitan, y todos necesitamos a Dios. Le animo a aceptar a Cristo como su Salvador, pídale que venga a su vida, a ayudarle a ser la persona que Él quiere que sea, y a ser la clase de padre consagrado a Dios, que debe ser.
Quizás usted sea un hijo o hija que ha tratado muy mal a su familia. Dirá: "Bueno, eso fue hace mucho tiempo". ¿Sabe?
Aún les duele. Siguen heridos. Dirá: "Lo han olvidado".
No es así. Uno no olvida cuando alguien le hiere de niño, y ellos no olvidan cuando uno les hiere. Así que le animo a resolver cualquier asunto en su familia.
Pida perdón, arregle las cosas, y haga lo posible por honrar a su padre y su madre. Y quisiera decirle hoy que todos tenemos responsabilidades con nuestros hijos. Tenemos responsabilidades unos con otros, amarnos, ayudarnos como sea posible, en eso consiste ser creyentes.
Y le animo a tomar sus apuntes del día de hoy. Puede archivarlos en algún lado, y lo lamentará. Lo que debe hacer es repasarlos, leerlos nuevamente.
Si quiero recordar algo que se me hará difícil recordar, hago una lista y la coloco en un lugar donde pueda verla todos los días. La leo con frecuencia, y esto es lo que descubrí hace tiempo. Cuando surge algo que debo recordar, allí está.
No porque lo haya leído una vez, ni porque lo haya escuchado una vez, sino porque sabía que sería fácil olvidarlo. No ha escuchado nada que no sea importante. Todo es importante, funciona, y es verdad.
Y estamos hablando de criar a sus hijos, a sus nietos, y quizás algunos de ustedes, abuelos, tendrán que asumir el rol de padres, porque sus hijos han arruinado su matrimonio. Pero, abuelos, pónganse a disposición. No están muy ocupados para escuchar a sus nietos.
No lo están. Ellos le necesitan. ¿Sabe qué?
Será como un ancla para ellos. "Siempre puedo ir al abuelo. Sé que estará allí para mí".
Harán lo mismo por usted. Si no es salvo, usted va en contra de sí mismo. Le ruego, en el nombre de Jesús, que se entregue a Él, pidiéndole perdón por todos sus pecados, confiando en Él como Salvador, luego deje que Dios actúe en su vida y en su familia.
Padre, encomendamos todo esto a Ti. Y te pido que el Espíritu Santo del Dios vivo, Tú, Señor, grabe estas verdades en las mentes y corazones de quienes han escuchado y quienes escucharán. Señor, actúa de tal modo en los corazones que cada familia se vuelva más firme y más fuerte, y comparta estas verdades con sus amigos que tienen familias desintegradas o que pasan por situaciones difíciles.
Haznos, Padre, misioneros de la verdad, de toda la verdad que nos has enseñado, para compartirla, porque queremos que alguien a su vez la comparta. En el nombre de Jesús oramos, amén.