Había una vez en un pequeño pueblo rodeado de montañas dos niños gemelos llamados Tomás y Sofía eran inseparables siempre jugando juntos y haciendo travesuras la gente del pueblo siempre los confundía ya que eran idénticos Pero ellos lo encontraban divertido y se reían de las confusiones un día mientras jugaban en el bosque cercano al pueblo Tomás y Sofía encontraron una cabaña abandonada curiosos decidieron entrar para explorar dentro encontraron una vieja caja de madera y al abrirla descubrieron una carta escrita por el anterior dueño de la cabaña Un hombre llamado Eduardo la carta contaba la historia de
la cabaña Eduardo había vivido allí con su esposa y sus hijos pero un día una tormenta arrasó la zona y su esposa e hijos desaparecieron Eduardo no pudo soportar la pérdida y se mudó de allí dejando la cabaña abandonada Tomás y Sofía quedaron conmovidos por la triste historia y desperdigaron la cabaña para encontrar algo que pudiera ayudarlos a averiguar que había pasado encontraron un viejo diario hecho jirones en uno de los cajones de la cabaña las páginas del diario estaban en mal estado Pero todavía legibles en ciertos lugares las primeras entradas del diario contaban la
historia de Eduardo de cómo había encontrado la cabaña en el bosque y de cómo la había arreglado junto a su esposa y sus hijos Pero a medida que pasaba el tiempo las entradas se volvían cada vez más sombrías Eduardo escribió que había empezado a notar cosas extrañas en el bosque Y en la cabaña como ruidos extraños y objetos muriéndose los últimos días del diario estaban muy desgastados pero se podía leer una entrada final diciendo que su esposa y sus hijos habían desaparecido en la noche después de escuchar un ruido extraño fuera de la cabaña Eduardo
había buscado durante días sin éxito y finalmente decidió dejar la cabaña y mudarse Tomás y Sofía se desanimaron al leer la última entrada pero decidieron investigar más sobre el pasado de la cabaña preguntaron a los lugareños del pueblo pero nadie sabía mucho sobre la cabaña incluso Después de varios días de búsqueda no habían encontrado ninguna pista una noche cuando ya se habían resignado a no encontrar nada más una Misteriosa figura apareció en la cabaña era un anciano con barba blanca y ropa harapienta Tomás y Sofía se asustaron al principio pero el anciano les habló tranquilamente
y les dijo que venía en paz Estoy buscando algo que dejé aquí hace muchos años dijo el anciano algo que es muy importante para mí podríais ayudarme a encontrarlo Tomás y Sofía se miraron el uno al otro y asintieron con la cabeza ayudaron al anciano a buscar en la cabaña pero no encontraron nada Solo encontraron el viejo diario y la carta de Eduardo cuando Tomás y Sofía le explicaron su investigación al anciano él se puso muy triste les contó que él era el hermano de Eduardo y que la cabaña era su hogar de la infancia
también les contó que él había dejado un objeto muy valioso en la cabaña antes de que la tormenta destrozara todo es un reloj de bolsillo muy antiguo dijo el anciano Lo compré en Europa cuando era joven y tenía un gran valor sentimental para nunca he sido capaz de encontrarlo Pero creo que puede estar en la cabaña Tomás y Sofía Buscar un por todas partes incluso bajo los escombros de la tormenta hasta que finalmente encontraron el reloj en un rincón oscuro de la cabaña estaba un poco oxidado y desgastado pero seguía funcionando bien el anciano agradeció
a Tomás y Sofía por su ayuda y se despidió de ellos antes de irse les explicó que la tormenta que arrasó la zona había sido causada por una criatura del Bosque conocida como el hombre del trueno [Música] [Aplausos] [Música]