Es una alegría, un honor, una bendición, un privilegio poder servir a los servidores. Quiero compartir una introducción y después contarles cuáles son los cinco puntos que nos van a interesar en esta enseñanza, en esta charla. La introducción tiene dos puntos. El primer punto [Música] Es, toda auténtica misión es un servicio, es servir. Y todo auténtico servicio es misión. Esa es la primera frase que hay que escribir. Si usted nota que la persona que tiene a su lado no está escribiendo, voltéese. Mírela duro, fuerte, no le diga nada, solo mírela. Repito la primera frase. Toda auténtica
misión es un servicio, es Servir. Y todo auténtico servicio es misión. A veces uno piensa que el misionero es únicamente el que toma el micrófono, el que dirige una predicación, el que viaja tal vez a una región y allí proclama la buena noticia. Por supuesto que esa persona es un misionero, pero para que eso suceda, hay muchos más que han trabajado y que están trabajando. Esta tarde, por ejemplo, yo Vi cómo se estaba instalando todo lo que ustedes ven. Esas sillas no se mueven solas. Alguien las puso ahí. Hubo gente que cargó, subió, movió, se
cansó, sudó. Y usted cuando mira al que está predicando o a la a la que está predicando, usted dice, "Qué bien ese servicio que presta la hermanita. Qué bien eso que hace el hermanito. Hay algunos que resultan o Que resultamos visibles, pero si estamos aquí es porque mucha gente, pero mucha gente ha ayudado, ha servido. Porque si luego analizamos esos ladrillos tampoco se ponen solos ni esas luces. Nosotros nos beneficiamos de muchas personas que sirvieron y es el servicio de todas esas personas lo que hace posible la misión. Por eso decimos, todo auténtico servicio Es
una misión y toda auténtica misión es un servicio. Porque si el misionero no lleva actitud de servidor, si el misionero no tiene actitud de servir a los demás y de servir a Dios, quiere decir que se está sirviendo de ellos para conseguir dinero, para alimentar su ego, para lograr su fama, su prestigio y eso no es misión. Yo creo que queda claro ese primer Punto. Lo repito para que todos lo tengamos presente. Toda auténtica misión es un servicio y todo auténtico servicio es una misión. En la renovación carismática hemos utilizado durante mucho tiempo y está
muy bien la palabra servidor, grupo de servidores, consagración de servidores, formación de servidores. Pero también hay algo que Está sucediendo y que no podemos negarlo. Y es que en muchos lugares estamos experimentando una especie de estancamiento como un freno, como que el impulso a veces disminuye, se hace más lento o se detiene. Esto se nota de muchas maneras, sobre todo se nota en el campo de la comunidad y en el campo de la evangelización. ¿Cuáles son las señales de peligro? ¿Las señales de alarma? O Como dicen ahora los jóvenes, los red flags, cuáles son esas
banderitas rojas que están diciendo, "Cuidado, cuidado, cuidado, cuidado. Esas banderitas son fundamentalmente dos. Cuando nos damos cuenta que la comunidad no está recibiendo más personas, no está creciendo, porque en ese momento empezamos a volvernos una especie de club, estamos siempre las mismas 12 personas o 15 o 50 personas, siempre los mismos. Esa es una señal preocupante. Ahí hay una alarma que está diciendo, "Algo pasa aquí." Porque el evangelio, mis hermanos, es como el viento. El viento no existe quieto. Si está quieto, no es viento. El viento es movimiento. Y la iglesia solo está bien cuando
está creciendo. La iglesia solo está bien cuando está avanzando. La iglesia solo está bien cuando está ganando nuevos corazones. Si no estamos ganando nuevos corazones, estamos perdiendo los corazones viejos. Escriba eso que le conviene. Repito, si no estamos ganando nuevos corazones, estamos perdiendo los corazones viejos. Y eso es algo que preocupa. Hay un país que yo amo mucho, viví ahí varios años, fue mi lugar de estudio cuando hice el doctorado, doctorado de teología. Ese lugar es Irlanda. Yo viví 6 años todo ese tiempo en la misma parroquia y resulta que los irlandeses, como muchas personas
del norte de Europa, son gente que tiene costumbres muy arraigadas, rutinas muy arraigadas, hasta el punto que la persona que va a misa casi siempre se sienta en la misma silla, en el mismo puesto. poco tiempo de estar viviendo allá, yo empecé a notar lo que todo el mundo se daba cuenta, que el señor Smith o el Señor Jameson o el señor o la señora Welling siempre se sentaba en el mismo lugar, pero como además eran personas ya bastante mayores, muchas de ellas, usted notaba que donde se sentaba el señor Smith siempre estaba Smith. Siempre
estaba Smith hasta que de pronto quedaba el asiento vacío. ¿Qué pasó con el señor Smith? Se murió. Iban quedando los asientos vacíos. Como yo viví 6 años, en 6 años Alcancé a ver cómo se iban vaciando los asientos. La iglesia solo existe conquistando corazones. La iglesia solo existe evangelizando. La iglesia solo existe avanzando. La iglesia solo existe creciendo. Cuando un grupo deja de crecer, empezó a perder. Y esa señal está sucediendo en muchos lugares. Entonces ahí tenemos una señal de alarma. Y muy parecido a lo que acabo de decir es el tema de evangelización. Cuando
una comunidad está viva, se parece a un niño. El niño está experimentando otras cosas. Curiosea, pregunta, sube, baja, se mueve. ¿Usted qué pensaría de un niño que, por ejemplo, es un domingo en la mañana y el niño desayuna ahí en la mesa del comedor de la familia y se queda sentado ahí en el comedor? Terminó de desayunar, digamos, 8:30 de la mañana y se queda sentado. Son las 10:30 y el niño está sentado en el comedor. Usted se preocuparía mucho. Usted diría, "Este niño está enfermo, algo le pasa, esto no puede, esto no es normal.
¿Qué? ¿Por qué está el niño sentado? ¿Por qué está el niño quieto? El niño es inquieto, el niño se mueve. Así pasa también donde hay vida, donde hay fuego, donde hay espíritu, Donde hay amor. El amor nos pone en movimiento. ¿A dónde vamos a evangelizar? ¿Cuál va a ser nuestra labor en este año? Las nuevas iniciativas se convierten siempre en oportunidades, en desafíos. ¿A dónde podemos llegar esta vez? Cuando la iglesia tiene buena salud, es como un niño o como un jovencito que está en buena salud, tiene iniciativas, Tiene inquietudes, sube, baja, se mueve, pregunta,
juega. Tanto que a veces los niños pequeños hasta nos causan impaciencia. Ay, este niño no se queda quieto, este niño no se calla, pero es porque está vivo. La iglesia necesita esa vida. Y si nuestros grupos no tienen iniciativas de evangelización, hay que preocuparse. Hay que Preocuparse. Entonces, ¿cuáles son las dos señales de preocupación? Que la comunidad se esclerotiza, se endurece, no crece. Pero no es solo que la comunidad no crece, sino que tampoco tiene iniciativas que le pongan en [Música] movimiento. Entonces, ahí termina nuestra introducción. Esos eran los dos puntos. Les repito, el primer
punto. La auténtica misión es siempre servicio. El Auténtico servicio es siempre misión. Ese era el primer punto. Y el segundo punto lo llamamos señales de alarma. ¿Cuáles son las señales de alarma? una comunidad que no crece y una evangelización que no tiene nuevas iniciativas. Ahora viene la gran pregunta que es como la esencia de esta enseñanza que les comparto con mucho amor. ¿Cómo se puede renovar el amor? Ustedes recuerdan ese texto que está en el capítulo tercero del libro del Apocalipsis. Muchas veces hemos meditado en ese texto porque el Espíritu Santo a través de el
visionario, a través del hombre del vidente del Apocalipsis que se llamaba Juan, algunos dicen que era el mismo apóstol Juan. No hay completo acuerdo entre los exégetas si era o no era. No es lo más importante ahora, pero sí sabemos que se llamaba Juan. Este Juan recibe del Espíritu Santo unos Mensajes que debe enviar a comunidades cristianas. En esa época las comunidades cristianas las llamaban asambleas, que en griego se dice eclesías. Eclesía y sería el plural. Son las iglesias. Y los capítulos 3 y cuatro del Apocalipsis contienen, perdón, dos y tres del Apocalipsis contienen los
mensajes a siete comunidades cristianas. Usted se encontrará en esos capítulos, repito, porque me estoy corrigiendo, dos y tres, usted va a encontrar que hay un Mensaje muy famoso que dice, "Tengo algo contra ti, que has perdido el amor primero." Has perdido el amor primero. Y a mí me llama mucho la atención porque ese texto es del siglo primero, es de hace 20 siglos. Y hace 20 siglos las comunidades cristianas sufrían de lo mismo que nos puede pasar a nosotros. Perdemos el amor primero. Ese fuego, esa inquietud, esa necesidad de crecer, esa alegría de ser parte
en la aventura del amor de Dios en Esta tierra se va perdiendo. Pero hay una buena noticia y yo estoy aquí para compartir esa buena noticia. Esa buena noticia es, hay camino para recuperar ese fuego, hay camino para recuperar ese espíritu. Ese camino tiene cuatro palabras que nos llevan a una quinta palabra. Por eso les dije que eran cinco. Cuatro palabras que nos llevan a una quinta Palabra. La quinta palabra, es decir, a donde conduce todo esto, es a la misión. Y como ya explicábamos, la misión es el servicio. El servicio es la misión. ¿Por
qué he subrayado tanto esa idea? Porque algunas personas sienten que como yo no hablo en público, entonces yo no soy misionero. Hay personas que sienten, como yo no compongo canciones ni doy conciertos, entonces yo no soy misionero. Mira, si estás sirviendo, si Estás apoyando la evangelización, si estás realmente comprometido en la causa del evangelio, claro que eres misionera. Claro que eres misionero, porque finalmente la iglesia es la que es misionera. Que alguna persona finalmente toma el micrófono y habla como me corresponde a mí en este momento. Eso es cierto, pero ya sabes, porque ya lo
dijimos, cuántas personas han hecho posible que esté aquí este servidor con Un micrófono en la mano. Entonces, hay cuatro palabras que nos interesan porque nos renuevan. Y esas cuatro palabras que renuevan el fuego en nosotros nos conducen a la quinta palabra que es la misión renovada. Seguramente ustedes ya han escuchado una expresión que se está diciendo en varios lugares de la RCC y esa expresión es hay que renovar la renovación. Renovar la renovación. Cuatro palabras he visto yo que son Claves. Y estas cuatro palabras, póngale mucho cuidado a esto, estas cuatro palabras no hay que
esperar que vengan de arriba. No hay que esperar que el comité universal cósmico y galáctico determine qué es lo que tenemos que hacer. Porque hay gente que está esperando a que esta macroorganización que nos dejó el Papa Francisco y que se llama Haris o Caris o Charis pronuncian las personas, pero bueno, eso viene de la Letra J del griego. Haris es gracia. Entonces, hay gente que está esperando a ver qué dice Roma, qué dice Haris, qué dice el comité nacional, qué dicen los asesores, expertos, peritos. ¿Qué es lo que tenemos que hacer? La renovación empieza
en ti. La renovación empieza en cada uno de nosotros. La renovación empieza en cuatro palabras que tú puedes aplicar Hoy, a partir de hoy, y que son para tu corazón. Por favor, no permitamos, esta es otra idea muy querida para el Papa Francisco, que Dios lo tenga en su gloria. No permitamos, por favor, que la burocracia de tal manera se adueñe de nuestra mente que estemos todo el tiempo trabajando como si fuéramos empleados de una multinacional, pero sin Sueldo. Nosotros no somos empleados de una multinacional sin sueldo. Nosotros somos hijos del Dios altísimo. Nosotros somos
hijos movidos por el espíritu de Dios. Porque dice San Pablo, Romanos capítulo 8, estos son los hijos de Dios los que se dejan mover por el Espíritu de Dios. Entonces, tú no tienes que esperar a que el padre tal, este otro padre, el padre que va a venir, el padre que ya vino, el obispo de no sé dónde, el Comité de no sé dónde, la coordinadora de no sé qué. No dejes que la burocracia se meta en tu mente. La renovación empieza en ti. Empieza en el diálogo de amor que tú tienes con Jesucristo, porque
fue él quien cambió tu vida, fue él quien hizo diferente tu historia, fue él quien cambió el rumbo por el que tú ibas caminando. Entonces, hay que empezar cada uno por sí mismo. ¿Cuáles son las cuatro palabras? Las puedes escribir, por favor. Las cuatro palabras son estas: [Música] adoración, [Música] formación, comunidad, obediencia, adoración. formación, comunidad, obediencia. Lo que yo voy a hacer en el resto de esta enseñanza es explicar un poco en qué consiste cada una de esas palabras y Por qué es importante que cada uno de nosotros las viva. Otra vez para que escribas.
Si todavía hay alguien que no está escribiendo, dale una mirada severa, mirada dura, como diciendo, "¿Qué te pasa, hermano? ¿Qué te pasa? [Música] viniste desde no sé [Música] Dónde, porque la impresión que yo tengo es que aquí todo queda lejos. Me [Música] perdonan. Viniste horas desde no sé dónde para que entonces las cuatro palabras, adoración, formación, comunidad y obediencia. Vamos a ver en qué consisten esas palabras, cuál es su base bíblica, cómo tenemos que aplicar cada Una de ellas y cuál es el bien que esperamos de esa aplicación. Empecemos por la adoración. Todas y cada
una de estas cuatro palabras son irreemplazables. Irreemplazables. No son intercambiables. con eso que este es un error que comete mucha gente, pensar que se puede, por ejemplo, reemplazar la adoración con la formación, que yo leo mucho, que yo estudio mucho, que yo miro muchos eh Videos, que yo escucho podcast, que yo estoy suscrito, eso está bien para tu formación, pero la formación no reemplaza la adoración y la adoración no reemplaza la formación, porque es que estas cuatro palabras van como por parejas. Podemos decir que son así como dos y dos. La adoración no reemplaza la
formación. La formación no reemplaza la adoración. Tú eres una persona muy Piadosa, te gusta visitar el santísimo, pasas horas, pierdes la noción del tiempo. Cuando estás con el Señor ante el sagrario, cuando estás en un rato de alabanza. Me alegra, me alegra saberlo, pero eso no reemplaza la necesidad de formación. Me alegra, veo la gente sintonizada. Esto es una bendición muy grande estar aquí. Y lo mismo con las otras dos, comunidad y obediencia. Tener sentido de comunidad sin tener sentido de obediencia es pertenecer a una élite. Muchas de estas ideas tienen que ver con la
enseñanza del Papa Francisco. Y él sí que le tenía alergia a las élites. Eso de que nosotros nos sintamos así como nosotros somos aquí los elegidos o somos los mejores. Olvídate, olvídate. Nosotros somos los compadecidos. Ese es nuestro nombre. ¿Por qué estoy sirviendo al Señor? Porque él se compadeció de mí. ¿Cuál es tu nombre? ¿Tú cómo te llamas? Yo me llamo Nelson. Compadecido Medina. Ese es mi nombre. Yo soy un compadecido. Dios se compadeció de mí. La persona que no tiene experiencia de compasión no tiene tampoco sentido de misión. Porque el que no se siente
compadecido finalmente siente que se merece las cosas. Y sentir que tú te mereces las cosas mata la Misión. ¿Por qué uno hace misión? Porque uno quiere que el mismo regalo que uno recibió le llegue a otros. Y eso se llama tener experiencia de compasión. Entonces, póngale la palabra compadecido o compadecida a su nombre. Supongamos que usted se llama, por ejemplo, estoy inventándome un nombre, María Coronado. Me lo acabo de inventar. Entonces usted debe decir, "Mi nombre es María Compadecida Coronado. Ese es mi nombre. Ese es mi Nombre. María Compadecida Coronado. ¿Usted cómo se llama? Yo
me llamo Jacinto compadecido Pérez. A ver, cuéntele a la persona que tiene al lado cuál es su nombre. Cuéntele. A ver, ¿cómo se llama usted? Dígale a ver usted, ¿cómo se llama? Este hermano querido ya me dijo su nombre. Este hermano querido, yo amo profundamente esta comunidad, esta fraternidad sacerdotal. Él me dice que Se llama José Compadecido Morales. Ese es mi nombre. Entonces, comunidad. Pero la comunidad no reemplaza la obediencia. Porque si tú tienes una comunidad, un sentido de comunidad sin obediencia, ¿sabes lo que te pasa? que si tú tienes comunidad sin obediencia, eres una
élite. Eres una élite porque finalmente estás por gusto. Y el que está por gusto no siente que está recibiendo un regalo, Sino siente que entró a un club, que entró a una élite y eso lo hemos aprendido muy bien del Papa Francisco. Es un error terrible. Otras personas, en cambio, que esa es otra tendencia en la iglesia, enfatizan la obediencia, la obediencia y la obediencia. Y aquí se hacen las cosas de tal manera. ¿Sabes cuál es el peligro cuando se enfatiza la obediencia y no se enfatiza la comunidad? Se llama Secta. Se llama secta. Y
entonces el jefe de la secta es el único que sabe, el único que entiende, el único que manda. Y no hay nada tan embriagante como el poder. Y de la embriaguez del poder se pasa otras embriagueces. Y esos son los escándalos en la iglesia. No voy a decir ningún nombre, ni lo digan ustedes que esto se está grabando. Pero esos son los escándalos en la iglesia. El que se llena de poder y no tiene sentido de comunidad, después Busca acariciar su ego de otras maneras y en esas maneras entra plata, privilegios, vanidad y sexo. Entonces,
te das cuenta, la obediencia sin comunidad se vuelve secta. La comunidad sin obediencia se vuelve élite. La adoración sin formación, que eso pasa también, la adoración sin formación es como un automóvil, como un carro o movilidad. Es como un carro que no tiene Timón y la formación sin adoración se convierte en una torre de marfil. Soy tan intelectual, yo comprendo todo. Yo tengo teología, tengo mi grado. Bueno, entonces necesitamos las cuatro. Adoración con formación, comunidad con obediencia. Ahora lo decimos al revés, obediencia con comunidad, formación con adoración. Esas cuatro necesitamos. Pero fíjate que las hemos
Dicho en un orden especial. Hemos empezado por la palabra adoración. ¿Por qué es tan importante la adoración? Porque la adoración es aquel acto por el que tú te rindes ante Jesús, por el que tú le entregas a Jesús. La adoración tiene muchas expresiones, muchas de las cuales se han vivido y se siguen viviendo, gloria a Dios, en la renovación carismática. La forma más típica de adoración en la renovación carismática es la Alabanza. La alabanza. Alabanza que te transporta, alabanza que te embriaga. Y tú sabes que la Biblia dice que uno tiene que embriagarse. La Biblia
dice, "Embriáguense. Embriáguense. Emborrách, se lo digo más claro." La Biblia dice, "Emborráchese." Y entonces me miran así con escándalo y dice, "Dios mío, ¿a quién vino a invitar? Este padre José Luis Morales. Nos está diciendo que nos emborrachemos." No lo digo yo, lo dice San Pablo. ¿Cómo es la frase completa? A ver, ¿quién se la sabe? Embriáguense del Espíritu Santo, del Espíritu Santo. Y esa embriaguez del Espíritu es la que muchas veces nos lleva a cosas que otras personas no entienden. La gente danza, le cruje la cadera, pero danza. La gente ora en lenguas. La
gente tiene descanso en el espíritu. La gente llora de gozo. Eso es bello. Eso es bello. Y yo quisiera que Todo bautizado viviera algunas de esas experiencias y ojalá todas. Sentirte tan amado que sientes que algo te desborda, te Es bello sentir tan amado que tú empiezas a alabar al Señor y lo bendices y lo adoras y le cantas y de repente una lengua nueva aparece en tu boca. Eso es lindísimo. Eso es lindísimo. Y así con las demás experiencias de embriaguez, hay que Emborracharse. Emborrách, sepan y entiendan, hermanos. Salgan y emborrách y mañana gran
borrachera. Pero, ¿pero de qué? ¿De qué? ¿De qué? Espíritu Santo. ¿De qué? Espíritu Santo. Si ustedes no dicen fuerte, esto no queda grabado. Mire dónde está el micrófono. Emborrách de ¿qué? del Espíritu Santo. Eso ya está mejor. Entonces, esa es la adoración. Pero hay un problema, o mejor dicho, hay dos problemas con la adoración típica, la Renovación carismática. Eso tenemos que corregirlo. Primero, que hay personas que hacen mucha adoración cuando están en el grupo, cuando están en el congreso, cuando están en la multitud. Pero y la adoración tuya esa que Cristo mandó y que no
se puede omitir. ¿Cuál fue la que Cristo mandó? Cuando vayas a orar, enciérrate en tu habitación. Háblale a tu padre que está en lo secreto o en lo escondido. Y tu padre que ve en lo secreto o en lo escondido Te recompensará. ¿Qué es lo que estamos perdiendo y qué es lo que tenemos que recuperar? En primer lugar, la adoración personal. No me estoy inventando nada. Usted mire, por ejemplo, lo que nos dice el apóstol San Pablo en Primera Corintios, capítulos 12 y 14, cuando habla de los carismas. Fíjate lo que dice con respecto a
las lenguas. Dice él, "Yo oro en lenguas." Y dice, "Yo oro en lenguas más que Cualquiera, pero oro en lenguas en mi oración personal." y dice, "En la asamblea prefiero decir una o dos palabras que sean útiles a la asamblea." Entonces, la renovación carismática ha tenido un cierto desorden que no es grave por un lado, pero sí es grave por otro. A mí no me parece nada grave y al contrario me parece lindísimo que en una asamblea se reparta don de lenguas y la gente cante y dance y goce y llore. Me Encanta eso. Me
parece lindísimo. Pero, ¿cuál es el peligro? Lo malo no es eso. Eso es bueno. Pero lo malo, ¿qué es? Que luego en tu casa, ¿dónde está la adoración? ¿Dónde está la adoración? Y el segundo problema que tenemos con la adoración y la renovación carismática es que algunas personas dependen demasiado del ambiente y de la música para adorar. Y resulta que ha habido grandes adoradores. Santa Teresa de Jesús era una gran Adoradora. Santa Catalina decía una gran adoradora. San Juan de la Cruz, gran adorador. San Francisco de Asís, gran adorador. En realidad, todos los santos han
sido grandes adoradores porque han sido grandes enamorados. Grandes enamorados. Pero si tú buscas San Francisco de Asís reunía multitudes para hacer la adoración, no. Muchos de estos adoradores los pillaban Adorando. Una de las frases más famosas y más lindas de San Francisco de Asís es esa que se recuerda, que algunas veces se dice en latín o en otros idiomas. En latín se dice deus meus et omnia y se suele traducir al español mi Dios y mi todo. Hay recuerdos de frailes que como espiándolo veían como este hombre se convertía todo él como en una poesía
de alabanza. estaba solo o él creía que estaba solo, lo estaban espiando, pero él creía que estaba solo. Y en la soledad, como manda Cristo en el sermón de la montaña, encerradito o en una cueva o por allá en un lugar, estaba él metido en una profunda adoración y le oían que decía Deus meus domnia, deus meusedomnia, que se traduce, mi Dios y mi todo, mi Dios y mi todo, mi Dios y mi todo. Y pasaba horas así, mi Dios y mi todo. Entonces, ¿está bien la alabanza comunitaria? Está muy bien, muy bien. Yo a
veces siento, especialmente en Congresos de la renovación, yo a veces siento que son como anticipaciones de cielo. A mí me encanta cuando la gente canta, cuando la gente se enamora, cuando hay ese espíritu que nos mueve a todos. Eso es lindísimo. Pero el problema no es ese. El problema es que se nos está olvidando, estamos dejando la adoración personal. Y fíjate que el Espíritu Santo está llevando a la iglesia por ese lado. En Mi país no conozco lo suficiente del Perú. En mi país, por ejemplo, las capillas de adoración perpetua están creciendo paso a paso.
Adoración perpetua en México, incluso en lugares de gran violencia están creciendo. Yo estuve varias veces en misión, hace rato no voy a ese lugar, pero lo quiero mucho. Pua, en el estado de Veracruz, Golfo de México. Yo no digo golfo de Estados Unidos, golfo, ese es otro tema ahí. Gol De México. Entonces, en el estado de Veracruz en Poza Rica, yo ahí me hospedé en casa de unos queridos amigos y recuerdo muy bien esa casa. Esta es una pura anécdota biográfica, porque el día de la renuncia del Papa Benedicto allá en febrero del año 2013,
yo estaba en misión ahí en Pica. Pero eso es una historia ahí secundaria. En todo caso, en esa casa donde yo estaba hospedado, practicaban, vivían la adoración perpetua. Y me impactó muchísimo Escuchar a la señora dueña de casa que tenía un horario terrible para su para su turno de adoración. Yo no sé si eran las 2, las 3, las 4 de la mañana, un horario que no era fácil. Y uno dice, "Pero esta señora, ¿cómo hace eso?" Pues eso hacía, tenía ahí la capilla de adoración relativamente cerca. El Espíritu Santo está llevando a la iglesia
hacia la adoración. Yo lo he visto en México, en Estados Unidos. Me llevaron a Un santuario que lo dirigen unos frailes. Me parece que son o franciscanos o capuchinos. Y tienen adoración eucarística perpetua. Cuando me llevaron ahí, acabábamos de terminar un congreso. Acuérdese que yo no soy tan joven como este padre, entonces yo ya me canso mucho. Yo ya tengo, hay que reconocer, yo tengo horario de viejito. Uno tiene que admitir las cosas. Entonces, yo acabé rendido, ¿cierto? Porque ya uno se Va cansando con la edad. Yo acabé rendido, pero me dijeron, "Mire, es importante,
conozca ese lugar." Entonces me metieron a un carro desmayado y me despertaron cuando llegamos allá al santuario. Qué lugar tan lindo. No me arrepiento y les agradezco. Qué lugar tan hermoso. Cuando llegamos serían más de las 10, 11 de la noche, a esa hora cantidad de gente adorando a Jesús. Y me dijo la persona que me llevó, así es Toda la noche. Espíritu Santo no solamente nos mueve a la danza, la bulla, el aplauso, también nos mueve a levantarnos 2, 3 de la mañana. Yo acompaño una comunidad de oración en Colombia que se llama Familia
Espiritual y desde hace varios años hay una disciplina que se llaman los Gedeones. Y los gedeones, ¿quiénes son? Personas que se levantan a las 3 de la mañana para hacer la coronilla de la misericordia y un rato de oración. Y van repartiendo por turnos. Claro, yo en mi calidad de viejito me cuesta mucho trabajo, algo así, pero yo veo la generosidad de tantas personas. El Espíritu Santo está empujando a la iglesia a que entre por caminos de adoración. No solamente en el Congreso, en el Congreso de la Renovación, todos son santos. Verá que mañana Dios
ha de permitir, Dios permita que haya una buena concurrencia. a nuestro congreso y usted verá que llega Y llega gente y cuando uno los ve alabando, bendiciendo, cantando, adorando, si a mí en ese momento me preguntan, ¿a quiénes canoniza? Yo digo, todos canonenlos todos canonenlos a todos. Pero para canonizarlos no basta con que canten en el congreso o adoren en el congreso. Se necesita que también en su vida personal haya adoración. Y ahí sí estamos fallando. Ahí sí estamos fallando. ¿Por qué? Porque nos Acostumbramos a depender demasiado de un ambiente, de unas canciones y por
consiguiente nos acostumbramos a que otros hagan la fuerza y nosotros nos vamos a ir detito. Ustedes saben que mi país, un deporte que es muy famoso y que nos ha dado cierto nombre a los colombianos es el ciclismo. Y usted sabe que cuando practican los ciclistas practican en grupo por muchas razones. ¿Cómo practican los ciclistas? Por ejemplo, va Un grupo, un pequeño pelotón, cinco o seis ciclistas, ¿qué hacen? Se ponen en línea. Hay uno que está rompiendo el aire y detrás de él, exactamente detrás, se hace otro y luego otro y luego otro. Son cuatro
o cinco. Al que le toca hacer la fuerza es el que va adelante porque es el que va rompiendo el aire. Los otros se aprovechan de que este ya rompió el aire y entonces van mucho más suave. Avanzan ha unos kilómetros y luego el que iba adelante se pasa atrás Y otro hace la fuerza. Entonces, ¿qué nos está pasando en la renovación? Que nos acostumbramos a que otros rompan el aire, a que otros hagan el esfuerzo, ¿no? Si quieres de verdad que tu grupo de oración, que tu comunidad de oración se renueve, ponte tú a
romper el aire, ponte tú a abrir el camino, ponte tú a avanzar. Entra tú en la adoración. Y eso no se puede hacer si no tienes un propósito claro. Haz el esfuerzo, pero hazlo en el Nombre del Señor y por amor a él y que sea el Espíritu que te mueva. Hablemos un poco de formación. Les voy a contar una cosa que sucedió cuando yo empecé en la renovación. Cuando yo empecé en la renovación, había una cantidad de gente que no había nacido. Mucha gente no había nacido. Es que imagínese que cuando yo empecé en
la renovación o mejor dicho, la primera experiencia que yo tuve grupo De oración fue en el año [Música] 1974. Eso fue hace más de 50 años. Por consiguiente, yo he visto moverse a la renovación, crecer, tener dificultades, como todo movimiento en la iglesia, todo movimiento, toda fundación, toda iniciativa del espíritu siempre pasa por crisis. Usted mire la historia de los dominicos. Una cosa fue el siglo XI, ya el siglo XIV fue otra cosa muy Diferente. Hay crisis, hay subidas y bajadas. Pero, ¿a qué voy yo? Estamos con el tema de la formación, la importancia de
la formación. Cuando yo conocí esa renovación carismática, años 70s, 80, comienzo de los 80, luego yo entré a mi comunidad en diciembre del 84. Cualquier congreso que se hacía, lo primero que la gente metía en el bolso es lo que esta señora tiene. Levante, Por favor, su Biblia. Hágame el favor. Levántela más alto, por favor. Eso. Levanten sus Biblias. Levántenlas. Eso. Eso. Ese es el camino. ¿Qué estaba pasando? ¿Qué ha pasado en muchos lugares? No de tanto de los servidores. ¿Qué está pasando en muchos lugares? En muchos grupos de oración. La gente dejó de llevar
la Biblia. Algunos dicen que eso se depende, que eso está, que eso depende mucho del tema de que ahora todos los Celulares tienen Biblia. Entonces, ¿uno cree que coner la Biblia en el celular la tiene. ¿Qué tanto lees la Biblia de tu celular? La primera formación es la lectura, el contacto directo, la lectura directa de la palabra de Dios. Yo me acuerdo en esos grupos de oración, año 83, 84, sí, yo sé que había dinosaurios en esa época. Yo sé de qué siglo soy, pero les cuento una cosa. En esa época yo veía Las Biblias
subrayadas con anotaciones. Algunos dicen, "Ay, ¿cómo le hacen eso a la Biblia?" A mí me parece que si se hace con respeto y para provecho espiritual es válido. Eso no se hace en el celular. Eso también conviene pensarlo, aunque hay aplicaciones que pueden ayudar a eso. Entonces, ¿qué te quiero decir? Tu primera formación es el contacto directo, directo con la palabra de Dios. Y el contacto directo solo se Logra con un plan de lectura. He comentado en otros escenarios, lo repito aquí, no me lo tomen, por favor, como un acto de vanidad, pero les quiero
contar que este servidor de ustedes ha leído cuatro veces completas la Biblia. He leído por cuatro veces la Biblia completa, siempre con un plan de lectura. No es arrancar en Génesis y terminar en Apocalipsis, pero sí es leer todas y cada una de las páginas, todos y cada uno de los capítulos y versículos De la Biblia. Eso hay que hacerlo. La cuarta vez que leí la Biblia completa, que fue hace como unos 5 años, 6 años, me decidí a grabarla. Y si ustedes buscan 365 días con la Biblia en internet, les va a llevar a
la grabación que yo hice. 365 días con la Biblia. Y cada vez hay más personas que se están interesando en eso. Y acuérdate lo que dijimos, la adoración no reemplaza la formación. Que tú tengas muchas Alabanzas y muchos cantos y que conozcas desde los antiguos cantos hasta los nuevos cantos. Porque hay gente que conoce desde los cantos anteriores a la renovación carismática, como uno que oía yo en mi infancia y que decía, "De gozo se llenó mi corazón." Si lo ha oído alguien aquí, nadie. Ay, no, los bebés, pues. Perdonen, perdonen que les hayan traído
pues aquí una momia que les hable. Perdonen, Pues mejor sigo, mejor sigo con mi tema. Voy a seguir con mi tema mejor no discutamos. Cosa impresionante con esta gente. Pero uno tiene que asumir su edad. Sigamos. Entonces, la formación, la primera formación es el contacto directo con la palabra de Dios. y el contacto directo. Algunas personas dicen, "Ah, yo estoy suscrito a tal publicación." Porque como ahora hay tantas editoriales Y movimientos que sacan, por ejemplo, las lecturas de la misa de noviembre o de junio del mes que sea, entonces hay gente que dice, "No, yo
estoy suscrito a eso y yo leo ahí." ¿Cómo te dijera, no es solamente leer, es apropiarte esa palabra, es entrar en esa palabra, es dedicarle tiempo hasta que esa palabra, como decía un amigo mío, hasta que esa palabra suelte su jugo. Suelte su jugo. Hasta que tú sientas que esa palabra te cuestiona, te Consuela, te exhorta, te empuja. Hay que descubrirla como una palabra viva. Es una palabra viva y la palabra viva siempre interactúa contigo. La palabra de Dios siempre se mete contigo. Siempre se mete en tu vida. ¿Para qué? Para consolarte, para regañarte, para
golpear tu ego, para levantarte, para secar tus lágrimas o para hacerte llorar. Todo eso hace la Biblia. Si no estás teniendo esa experiencia de Formación, eso no lo reemplaza ningún congreso, eso no lo reemplaza ninguna sesión de alabanza. Acuérdate, la adoración no reemplaza la formación. Pero además de eso, es necesario completar nuestra formación con otros elementos. Y esos otros elementos, básicamente serán los buenos textos del magisterio de la iglesia. Yo siempre recomiendo a Juan Pablo Segund y a Benedicto. Del Papa Francisco recomiendo Algunos documentos. Yo recomiendo el Papa Francisco sobre todo tres. El que más
me gusta a mí, digamos, estética y teológica y espiritualmente hablando, fue la carta que sacó de San José. Me encanta, me gusta mucho. Luego me gusta mucho Evangel y Gaudium, el gozo del evangelio, un documento maravilloso. Y otro que me gusta mucho es el último que nos regaló el Papa Francisco, Dilexit nos amó, el documento sobre el Sagrado Corazón. Esos tres me Gustan. Debo decir con humildad y que esto no se me tome a mal, hay algunos documentos del Papa que también han producido cierta preocupación y muchos interrogantes en muchas personas. Me parece que eso
sirven más como para un estudio discusión teológica que para formación general del pueblo de Dios. Yo me quedo sobre todo con esos tres. La carta de San José, el gozo del evangelio y dilexit nos amó. La carta, la encíclica, perdón, sobre el Sagrado Corazón de Benedicto, yo recomiendo prácticamente todo, todo lo que puedas leer de Benedicto, fantástico. Y de Juan Pablo Segund recomiendo prácticamente todo, incluyendo el Catecismo de la Iglesia Católica, que para mí es el gran libro de referencia que te ayuda a aclarar dudas. Yo siempre le digo a la gente, si estás en
una misa y el sacerdote dice algo que a ti te suena como raro, consulta ese tema en el catecismo Y lo que diga el catecismo, quédate con eso. Con el debido respeto a mis hermanos sacerdotes, obispos o quien sea, quédate con el catecismo. Ese fue un gran regalo, uno de los grandes regalos que nos dejó Juan Pablo Segi. Eso es formación. Eso es formación. Entonces, una pregunta que tenemos que hacernos y que en los grupos de oración hay que hacer es, ¿tú qué estás leyendo? A esa pregunta no hay que tenerle miedo. ¿Tú qué estás
leyendo? Acuérdate que internet está matando el hábito de la lectura. La gente no lee, nos quedamos únicamente con memes. Los memes. Estamos a base de memes, a base de noticias cortas y se están produciendo ahora con inteligencia artificial peor, se están produciendo una cantidad de cosas que no le sacaron al pobre Papa Francisco, que el Papa dijo que ahora necesitamos santos de Jeans y tenis o zapatillas. Y dice uno, "¿Cuándo dijo el Papa eso?" Internet lo dijo. Si internet lo dijo, fue así. ¿Acaso internet oráculo? ¿Acaso chat GPT es el oráculo? Imagínese que yo le
pregunté a Yeminay o Géminis escribe. Le pregunté a Yaminay, que es la inteligencia artificial más conocida de Google. Le pregunté a Jamina para que ustedes no se fíen de la inteligencia artificial tan fácilmente. Le pregunté, ¿por qué no ha Sido canonizado el Papa León 13? Porque ustedes saben que hay dos leones, papas León, que son especialmente famosos. El primero que se llama León Magno, que vivió en el siglo Vto y el 1ercero, León XI, que vivió en el siglo XIX. Murió a comienzos, los puros comienzos del siglo XX. Pero resulta que el León 13 no
está canonizado. Entonces yo dije, como no es tan fácil averiguar eso, yo dije, pues voy a poner a prueba la inteligencia Artificial. Gemini, cuéntame por qué el Papa León XI no ha sido canonizado. Me responde la inteligencia artificial de Google. Ahí lo tengo, ahí lo tengo grabado en mi computador. Mira lo que me responde. El Papa León XI sí fue canonizado en la misma fecha en que fue canonizado eh San Pedro Canicio y me dio la fecha, una fecha del siglo XX y me dijo cuál era el Papa que había canonizado a León XI. Todo
eso es mentira. No se fíen de la inteligencia artificial para datos cruciales. Ahí lo tengo en mi computador. Es que es más, le voy a sacar captura de pantalla a eso porque hay que advertirle a la gente porque la inteligencia, la llamada inteligencia artificial lo que hace es examinar lo que aparece en internet. Y si internet se llena de mentiras, entonces la inteligencia artificial te responde cualquier estupidez. De hecho, Hay un nombre técnico que se utiliza en inteligencia artificial para ese fenómeno. Lo llaman alucinaciones, hallucinations. Y una alucinación, ¿qué es lo que me pasó a
mí? Que la inteligencia artificial siempre te responde algo. Y si resulta que la única información que tienes sobre un tema es lo que escribieron algunos creativos, chistosos por allá en quién sabe qué país, eso es lo que aplica. ¿Por qué estoy comentando esto? Porque nosotros tenemos que tener una formación seria, hay que leer cosas que valgan la pena. Hay de los papas, ya les dije qué recomiendo yo. Hay que leer cosas que valgan la pena. Hay que leer a los doctores de la iglesia. ¿Qué has leído tú de San Alfonso María de Ligorio? Mira, Alfonso
María Ligorio entre tantas cosas que hizo, es el fundador de los redentoristas. Entre tantas cosas que hizo este bendito obispo, que no sé de Dónde sacaba tanto tiempo, escribió una cantidad de libros. ¿Para quiénes? Para gente tan normal como tú o como yo. Visitas al santísimo, mes de María, preparación para la muerte. Él era un predicador magnífico y era un hombre de un sentido pastoral muy grande. ¿Has leído algo de Alfonso María Ligorio? ¿Has leído de San Francisco de Sales? ¿Has leído de Santa Teresa de Jesús? ¿Dónde están los doctores de la iglesia en tu
biblioteca? ¿Dónde están? ¿En tu Celular o en tu libro electrónico? Eso es formación. La formación te acostumbra a que tienes espíritu de familia. Para mí la formación con los padres de la iglesia, con los doctores de la iglesia es espíritu de familia. Es como tú cuando tú te sientas con el último tío que te queda vivo. Porque a veces hay tíos así, el tío que tiene 82 años, ¿sí? Oyó la cifra, ¿no? 812 años. Entonces tú te sientas con el tío que tiene 812 años y oyes historias y te cuenta historias de cómo era. No
es que eso en esa época lo único que existía en Lima era el Rimac. y te cuenta historias de cómo era este país antes de que existiera una avenida que por su nombre nunca debería congestionarse y que se llama [Música] evitamiento. Se supone que evitamiento nunca tenía que Congestionarse. No sé si eso se cumple. Creo que no. Entonces, el tío de los 82 años te cuenta esas historias y esas historias te hacen sentir tu familia, tu historia, tu raíz, tu país. Hay que leer a estos santos. Hay que leer a estos santos. Eso es formarse.
Hablemos brevemente sobre comunidad y sobre obediencia y por qué necesitamos fortalecer la comunidad. ¿Cuál es el error más grande que estamos cometiendo en comunidad? Creo que son Dos los errores más grandes. El primer error grande que estamos cometiendo en comunidad se llama carnalidad. ¿En qué consiste la carnalidad? en que me relaciono más y me interesa más únicamente la gente que me cae bien y le caigo bien. Eso se llama carne. Eso se llama carne. Cuando yo lo trato más a usted, porque usted es la persona que me cae bien. En cambio, no trato más a
este señor porque no sé, yo creo que tiene como una cara como rara. No me gusta, nunca me saluda. Yo lo veo como tan antipático, como tan arrogante. Resulta que el tipo lo que tiene es una gastritis [Música] crónica. Hermanos queridos, carnalidad, ¿qué es carnalidad? es asociarme únicamente con los que son de mi mismo gusto, de mi misma edad, de mi mismo estilo. Eso es carnalidad y eso mata a la comunidad porque la comunidad no ha sido convocada ni reunida por las leyes De la simpatía. Las leyes de la simpatía y del me cae bien.
Las leyes de la simpatía son las leyes propias de la carne. A mí me llamó mucho la atención cuando yo entré a mi comunidad. Yo hice mi noviciado hace 40 años. Yo doy todos esos datos, pero no suelto mi edad fácilmente. Hace 40 años estaba este servidor de ustedes haciendo el noviciado allá con los dominicos en Chiquinquirá, Colombia. Ahí estaba yo Haciendo el noviciado. Y nos dice el maestro, maestro de novicios, nos dice, "Ustedes no se conocen a sí mismos. Yo como buen arrogante y vanidoso, yo dije, "¿Y ahora este viejito de dónde va a
sacar eso?" Pero tenía razón porque nos dio un buen argumento. Dijo, "Ustedes solo se reúnen hasta ahora solo se reúnen con la gente que es de su mismo pensamiento, de su mismo gusto, de su misma cuerda." Eso Lo dijo hace 40 años. Así uno no se conoce. La verdadera comunidad cristiana no se constituye reuniéndose con la gente que es de la misma edad de uno, del mismo nivel intelectual de uno, del mis del mismo ingreso económico que uno. Cuando usted empieza a reunirse así, se cae en un pecado que es el pecado de la carnalidad.
Y el la peor consecuencia de la carnalidad es que usted se pierde de conocer la obra de Dios y se pierde Conocerse usted mismo. ¿Por qué? Porque cuando usted tiene incomodidad con una persona, cuando usted dice, "¿Por qué ese señor me mira así? ¿Por qué me trata así? ¿Por qué me molesta esto?" Usted tiene dos opciones. Usted puede recluirse en su grupo de carnalidad, es decir, la gente con la que yo me siento bien, con la que simpatizo. O usted puede hacerse preguntas más profundas. ¿Qué es lo que me fastidia de Esa persona? Ah, de
esa persona, por ejemplo, me fastidia que pretende tener la razón en todo en vez de darme la razón a mí. O sea, ¿qué es lo que me está mostrando la persona que me incomoda? ¿Qué es lo que me está mostrando? Me está mostrando cómo soy yo. Detrás de cada incomodidad hay una revelación. escriba eso que le conviene. Gracias a Dios hay como un 55% que sigue escribiendo. Eso es bueno. Es un buen Porcentaje, padre. Buen porcentaje. Entonces, ¿cómo es la frase? Detrás de cada incomodidad hay una revelación. esa persona. Ay, me acuerdo, por ejemplo, en
un grupo de oración que una de las personas que era relativamente mayor en ese tiempo, creo que se murió el año pasado. Ah, no, no se murió. Ahí sigue aguantando. [Música] Bueno, esta era una Señora, era una señora que le tenía desconfianza y como mala voluntad a una jovencita o por lo menos bastante más joven que ella. O sea, yo empecé a darme cuenta que nunca decía nada bueno de esa otra mujer, pero nada, nada bueno. Y especialmente le criticaba que su cuerpo que era como se exhibía mucho, que dicen en mi país, no sé
si esa palabra se utiliza aquí, es una palabra malsonante, mostrona como esa persona que medio se exhibe, como que no. Oiga, conociendo más el caso, resulta que uno de los complejos que tenía esta mujer ya mayorcita, uno de los complejos que ella tenía era complejo de fea. Entonces ella fue donde el doctor y le dijo, "Doctor, yo tengo complejo de fea." Y el doctor le dijo, "Complejo no. [Música] Entonces, entonces la señora, como ella tenía su complejo de fea, ella lo llamaba complejo de fea, vamos a usar la palabra de ella. Como ella tenía Complejo
de fe, entonces adivine qué le pasaba, que ella se sentía incómoda frente a cualquier mujer bonita. Porque claro, si hay algo grave para una persona fea, es que la pongan al lado de una persona bonita. En cambio ahí es lo mismo que pasa entre gordos, entre gordos entienden. Entonces, fíjese, fíjese que la carnalidad crea rivalidad, la carnalidad crea división y La carnalidad impide que uno se conozca a sí mismo. ¿Qué es lo que me incomoda de la gente que me incomoda? Escriba esa palabra, esa pregunta, por favor. ¿Qué es lo que me incomoda de la
gente que me incomoda? Porque detrás de cada incomodidad hay una Exactamente. Entonces, un gran problema que tenemos en las comunidades es la carnalidad. Y el otro gran problema que tenemos en la comunidad se llama la autosuficiencia, De la cual ya nos habla la carta a los hebreos, por lo menos en dos textos. Autosuficiencia. que surge de un engaño y el engaño es creer que porque yo lo entiendo ya es vida en mí. Entonces, hay gente que dice, "No, yo tengo muy clara." Me acuerdo una persona, un pariente mío, de hecho, que estuvo asistiendo un un
tiempo a grupos de oración de la renovación allá en mi país y de repente dejó de asistir y Entonces mira la razón que él daba. Es que yo tengo muy clara mi fe católica y a mí no me van a meter en ninguna secta ni nada de eso. Yo tengo las cosas claras. Cuidado con esa autosuficiencia intelectual. Es pura autosuficiencia intelectual. Cuidado con eso. Es que la fe cristiana, y esto nos lo explicó muy bien el Papa Benedicto, no consiste en que usted tenga solamente solamente ojo al adverbio, solamente ideas claras, es que usted tenga
vida de Dios en usted. Y Por eso decía el Papa Benedicto, la fe cristiana no es una estructura de ideas, sino el fruto de un encuentro vivo con la persona viva de Jesucristo. Es así es. Entonces, ¿qué pasa? Que uno empieza a ausentarse de la comunidad porque cree yo, ¿qué voy a aprender allá? ¿Qué qué voy a aprender? O sea, ¿qué me van a enseñar? Como quien dice, sé tanto. O sea, realmente estoy tan maduro que ya casi me pudro. Yo sé Mucho. La fe cristiana no es que sepas mucho. La fe cristiana no es
que sepas mucho. La fe cristiana es que vivas la vida de Dios. Entonces, los dos grandes problemas de la comunidad son la carnalidad, que es pretender uno siempre reunirse con los mismos porque son de mi misma edad, de mi mismo gusto, de mi misma eh región. Hay tantas maneras de carnalidad. Y la otra es la autosuficiencia intelectual. Yo ya tengo todo claro. Yo qué voy a ir a aprender Allá. Y necesitamos obediencia. Obediencia fundamentalmente a dos cosas. obediencia a lo que la iglesia espera de nosotros. Yo he tenido la bendición, pienso que es una gran
bendición, yo he tenido la bendición de colaborar con numerosas diócesis. Yo estuve aquí en una población que yo no sé si ustedes han oído mencionar del norte que se llama Chiclayo. ¿Le suena de algo estos días Chiclay? A ver, un aplauso para el [Aplausos] Papa. A mí me invitó a predicar un obispo que se llama Robert Francis Prevost. Me invitó a predicar allá. Imagínese para un retiro de sacerdotes. He tenido otros retiros de sacerdotes aquí en el Perú también. Mis amados hermanos agustinos precisamente me invitaron a predicar También aquí al Perú hace unos años. He
estado predicando a sacerdotes en muchos lugares, en varios países, en Panamá, en México, en Estados Unidos, en España, bendito sea Dios, predicando a sacerdotes. Y por tanto, el servicio de predicación a los sacerdotes me lleva al diálogo con los obispos. ¿Cuál es una preocupación que tienen los obispos con respecto a los movimientos laes? Casi todos utilizan esta expresión. se están volviendo o se Han vuelto ruedas sueltas. ¿Qué quiere decir eso? Quiere decir que nuestros obispos tienen siempre planes pastorales. Nuestros obispos tienen siempre líneas y directrices e instrucciones. Y muchas veces los que más fallamos en
la obediencia somos nosotros los de los movimientos. Entonces, ¿qué significa obediencia? Vamos a traducirlo de esta manera, un profundo sentido de iglesia, que yo pertenezco a la Renovación carismática. Aleluya. Usted pertenece a la renovación, me alegra mucho. Pero, ¿y vida en su parroquia? ¿Cuál es? ¿Cuál es la vida en su parroquia? Usted tiene también una pertenencia a una parroquia. ¿Cuál es la vida en su parroquia? ¿Cuál es su servicio en la parroquia? Gracias a Dios hay muchos servidores de la renovación. Lo digo porque lo he visto. Y servidores también de otros movimientos o de otras
Experiencias eclesiales que tienen claro que la mejor manera de caminar en la iglesia y con la iglesia es ser los primeros en ayudar, ser los primeros en servir, que hay algunos lugares donde no es tan fácil. Estamos de acuerdo. Hay lugares donde no es tan fácil. Eso es así. Totalmente de acuerdo. Pero pero eso no nos exime de obediencia. Obediencia entonces es sentido de iglesia, es sentido de Compromiso, es sentido de comunidad. Que si se hace una actividad, que si se hace una misión, vamos a apoyar. Que nuestro párroco, cada uno en su parroquia tiene
esta este trabajo, este ejercicio, esta misión, esta esta labor que quiere hacer, este encuentro que quiere hacer. Vamos a ayudar que nuestros obispos en el Perú, por ejemplo, tienen esta línea. Vamos a apoyar, vamos a hacer algo en esa dirección. ¿Por qué es tan importante el Sentido de iglesia? Porque el sentido de iglesia es el que permite el sentido profundo de comunidad más allá de los límites del movimiento del grupo en el que yo estoy. Vivir la obediencia es vivir el misterio mismo de Cristo. Porque fíjate la palabra que dijo Cristo, "Yo no he venido
a hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado." Y la obediencia es gratísima a Dios, como ya aparece en el Antiguo Testamento. Porque fíjate las palabras que le dijo Samuel al rey Saúl, que estaba entrando precisamente en rebeldía y en desobediencia. Mira lo que le dijo Samuel. Mejor es obedecer que sacrificar. Es que en realidad la obediencia es sacrificio precioso, sacrificio de mi capricho, sacrificio de mi gusto. Eso es precioso y eso es muy valioso y eso es muy Necesario, hermanos. Entonces, hay cómo renovar el amor primero. Estamos llegando a la conclusión.
Ya pueden ir despertando a la gente que se había por el agotamiento. Entonces, hay manera de renovar el amor. Adoración, pero adoración también personal, formación, contacto frecuente, fructuoso. Acuérdate hasta que suelte su jugo este pasaje. Encuentro con la palabra de Dios. Lectura provechosa. No quedarse con los memes ni con la inteligencia artificial. comunidad. No puedo guiarme por la carnalidad y simplemente por el gusto. Tampoco. Dios me libre caer en la autosuficiencia intelectual. Y finalmente, obediencia. ¿Que es qué? Sentido de pertenencia a la iglesia y sentido de compromiso con las iniciativas de la renovación carismática, con
las iniciativas de mi Grupo, con las iniciativas de mi parroquia. Pónganse de pie. Vamos a hacer una pequeña oración para darle gracias a Dios por este hermoso encuentro. Bendito sea Dios que nos ha permitido encontrarnos y bendito sea Dios por todo este movimiento de fe impresionante que está aconteciendo en el Perú con la Renovación Carismática Católica y que está sucediendo en la fraternidad sacerdotal Jesús vive. Vamos a orar. Vamos a orar. Entremos en Ese espíritu profundo de oración para pedirle al Señor una sola cosa. Renueva, Señor, el fuego. Renueva el fuego, Señor, en mi corazón.
Tenemos que reconocer con humildad que hemos fallado en muchas cosas, que nos hemos quedado cortos, que el egoísmo, la pereza, el cansancio, las ocupaciones de la vida se han convertido en prioridades. Y hoy te decimos, Señor, perdónanos. Perdónanos porque nos hemos descuidado en avivar esa llama. Perdónanos, Señor, porque muchas veces nuestra única oración ha sido la oración comunitaria y se nos ha olvidado que a la comunidad también hay que llevar una llama encendida de amor. Perdónanos, Señor, porque muchas veces hemos descuidado nuestra formación. Perdónanos, Señor, porque hemos descuidado el contacto vivo, cotidiano, fructuoso con tu
divina palabra. Perdónanos, Señor, porque a veces nos hemos dejado llevar por la Carnalidad, por la comodidad de solo hablarle a los que nos caen bien, a los que son de nuestro mismo sexo o de nuestro mismo nivel económico o de nuestro mismo nivel intelectual o de nuestra misma tendencia en política eclesial. Perdónanos, Señor. Trae a nosotros el viento nuevo, el fuego nuevo. Trae a nosotros espíritu de santidad hasta que se realice, Señor, en la iglesia. Hasta que se realice en la iglesia lo que tú has Querido. Tú, Señor, tú tienes un plan. Tú tienes un
deseo para la RCC. Tú tienes un deseo para nuestros grupos, tú tienes un plan para nuestros grupos. Ese es el plan que se tiene que cumplir. Eso es lo que se tiene que hacer realidad y todavía no hemos llegado allá. Por eso te pedimos la fuerza, el fuego, el amor, Señor, el amor. Amor que nos queme por dentro, amor que nos mueva. Ese amor que movió a un Juan Macías, ese amor que movió, así te lo suplicamos, a un Martín De Porres, ese amor que movió una Rosa de Lima, ese amor que hizo que se
movieran sin detenerse, sin detenerse, buscando la corona que no se marchita. Danos ese amor. Alabado seas. Alabado seas, Señor. Te bendecimos con acción de gracias. Te glorificamos, Señor. Te bendecimos. Tú mereces alabanza, tú mereces gloria. Tú mereces el amor. Amén. Amén. Tak.