Dios le bendiga, amados hermanos, nuestro hermano Beni Grajales. Estamos aquí continuando con una preciosa lección, la lección número cinco del expositor ah de la escuela bíblica, el expositor bíblico. La clase de hoy se basa en Daniel capítulo 5 y vamos a estar considerando los versos del 1 al 29. E para aquellos hermanos que no tienen expositores, habla su Biblia en Daniel capítulo 5. Eh, nuevamente el Título es consecuencia de la blasfemia y la profanación. Vamos a hacer una oración para rapidito dar comienzo. Te damos gracias, Señor, en esta tarde porque usted nos ha permitido nuevamente
llegar, Señor, ante su presencia, Dios mío, pidiendo su consejo, pidiendo su aprobación, su dirección en esta clase bíblica, Señor, que vamos a emprender. Permite, Dios mío, que lo que hablemos sea todo de su agrado. sea tu espíritu quien dirija nuestras palabras, Señor, y Que prepare el ambiente, los corazones, las mentes, Dios mío, de aquellos que van a oír y que tu palabra, Señor, haga efecto positivo en cada alma y cada vida. Que la fe crezca, que el deseo de servirle aumente, que las almas, Señor, sean salvas. Y estamos muy agradecidos de usted y se lo
pedimos todo en el nombre de Jesús. Amén. Eh, hemos estado hablando de eh los reyes babilónicos y dijimos que eh Nabucodonosor, En verdad era Nabuconosor 2, eh el que vino a levantar este imperio. Lo heredó en cierto sentido de su padre, pero fue él quien le dio el auge. Eh Nabucodonos reinó por 43 años. 43 años. Y luego de Nabucodonosor se levantaron otros reyes ah en Babilonia eh hasta que el imperio babilónico fue destruido por los medos y persas. Bendito el Señor. Según la historia y la Biblia también corabora esto. Eh, una vez murió Nabucodonosor,
vino un hijo suyo que se llamaba Evil Merodak, el cual reinó, pero reinó por poco tiempo, solamente 2 años. Ah, ya que su propio cuñado lo mató. Ah, y si seguimos así esa hilera de reyes, llegamos hasta el último rey que tuvo Babilonia, que se llamaba Nabonidus. Nonidus, pero este rey delegó, por así decirlo, el reinado A su hijo que se llamaba Belsas. Belsasal vino a hacer un viseroy o un regente. Ah, y este es el rey que hoy vamos a estar considerando. Bendito sea el Señor. Según el historiador caldeo que se llamaba Veroso, un
historiador muy famoso, dice que Nabudinus, el padre se fue a Etiopía o perdón a Arabia porque ya sabía que los días del reinado eran cortos y él dejó a Su hijo encargado. Bendito sea el Señor. este hijo mayor que se llamaba Belsazar, según la historia dice que era hijo de la hija de Nabucodonosor. La hija de Nabuconosor se llamaba Nitocris y tuvo a este hijo y este muchacho Belsasal aproximadamente reinó de 3 a 4 años. Ah, vendría a ser el último rey de Babilonia. El imperio total de Babilonia, algunos dicen que duró aproximadamente 85, 87
años. Ah, y hoy vamos a ver la caída de este gran imperio por la desobediencia de los hombres y porque ya Dios tenía todo escrito y tramado y tenía todo planeado. Porque Dios no es un Dios que lo podemos tomar de sorpresa. Él conoce todo. Él ya ha dicho cómo van a hacer las cosas. Bendito el Señor. Por lo tanto, Belsasal era nieto de Nabucodonosor Y aunque era nieto, él lo llamaba mi padre. Pero es como a veces nosotros a nuestros abuelos le decimos papabuelo o mamá abuela. Los llamamos papá y mamá, aunque no necesariamente
sean nuestros padres, pero de respeto y por querer asociarnos a ellos. Bendito sea el Señor. Ah, y aquí por primera vez terminamos el capítulo 4 de Nabuco Donosor, él siendo restaurado a su reino. Y aquí en el capítulo 5, de pronto aparece un nuevo rey. Quiere Decir que han ocurrido ciertas cosas, las cual el historiador eh de la palabra divino no ha no ha visto necesidad de dar todos los detalles, sino que ahora encontramos a un nuevo rey, el rey Bersazar. Amén. Y vamos entonces a dar comienzo a la clase pidiéndole a la hermana Olga
que nos lea el verso un de este capítulo 5. Amén. Dios les bendiga. El rey Belzasar hizo un gran banquete a mil de sus príncipes y en presencia de los 1000 Bebía vino. Amén. Fíjese la primera vez que encontramos descripción de este de este rey y lo encontramos en un festejón, lo encontramos fiestando. Se me parece al rico y Lázaro aquella aquella aquella historia que dijo Jesús donde hizo que el rico hacía banquetes todos los días. con esplendidez. Bendito sea el Señor. Y aquí, mientras Babilonia estaba en peligro, porque en este mismo momento, en esta
misma noche, ya los medos y Persas estaban entrando a la ciudad. Fíjese, mientras los medos y los persos sitiaban la ciudad para entrar, al frente de ellos iba un hombre que se llamaba Siro. Bendito sea el Señor. Y de ese vamos a hablar más después. Ah, fíjese, él está haciendo fiesta. Ah, Siro había mandado a crear una zanja, por así decirlo, para desviar el río Éufrates, porque el río pasaba debajo de las murallas de la ciudad. Ah, y esta ciudad de Babilonia tenía Aproximadamente 17 millas de muralla. Fíjesen. Y según los historiadores, esas murallas eran
de 22 pies de altura. Tenían más de 100 torres de vigilancia, cada una era 100 pies de alto, tenía unas puertas de bronce. Es decir, esta ciudad de Babilonia era muy fortificada. Pero fíjese cómo son las cosas. dirigido por Dios, le da inteligencia a Siro de que desvíe el agua que va debajo de las murallas, de tal manera que el Agua baje hasta la hasta los tobillos de sus soldados. Y al bajar el agua, entonces ellos se entran a la ciudad por dos áreas. Número uno, debajo de las murallas, por donde entra el río, y
por la misma puerta de la ciudad que este rey había dejado abierta. completamente. Bendito sea el Señor. Ah. Eh, hoy en día hay mucha gente que igual que Belsasal están en fiestas, están en fiestas, dejan sus puertas abiertas, por así decirlo. Hay peligro que está para entrar y para causarle daños y aún así no cambien su estilo de vida. Aún así no aceptan a Jesús. Aún con el peligro encima no buscan el refugio de Jesús. Bendito sea el Señor. Este rey era un bebedor, según lo que vemos ahí. En la poca descripción vemos que era
un joven, le gustaba hacer fiesta, le gustaba acompañarse de muchos príncipes a su alrededor, era muy orgulloso. Ah, le gustaba engraciarse con mucha gente y los invitaba a que vinieran con él a beber. Bendito sea Jesús. Dice que hizo un banquete. Ah, un banquete que sería el último que iba a dar. Bendito sea el Señor. Ah, qué qué hombre que vamos adelante darnos cuentas de todos los errores que hizo, no da honra y gloria a Dios y se entrega a todas estas cosas, a estas actividades que finalmente van a terminar con su Vida. Bendito sea
Jesús. Hermana Olga, léame el verso 2 y tr. Belzazar, con el gusto del vino, mandó que trajesen los vasos de oro y de plata que Nabucodonosor, su padre había traído del templo a Jerusalén, para que bebiesen en ellos el rey y sus y sus grandes, sus mujeres y sus concubinas. Entonces fueron traídos los vasos de oro que habían traído del templo y de la casa de Dios que estaba en Jerusalén. Y bebieron en ellos el rey, el rey, sus Príncipes, sus mujeres y sus concubinas. Amén. Fíjese la necedad de los hombres cuando se dan alcohol.
Por eso es que la Biblia dice, ah, que no debemos darnos a estas cosas porque opacan. Mientras la burbuja del vino sube, al hombre se le va la habilidad de poder razonar. entra la needad, empiezan a hacerse decisiones Que son incorrectas, pierden su sentido de control, porque uno que está borracho no tiene control de sus facultades. La decencia personal se le va. Hay muchos ah que metidos en estas cosas, en los vicios del mundo, han cometido errores que ni se acuerdan después de lo que hicieron cuando estaban en ese arrebato. Vemos aquí que se formó
tremenda borrachera. Por eso es que la palabra allá en Gálatas 5:21 dice, "Ah, que entre las cosas que no debemos de practicar, esta es una de ellas. Bendito sea el Señor. Él manda buscar a sus príncipes y para engraciarse y engrandecerse él delante de ellos, manda a buscar los vasos del templo de Jerusalén que habían sido removidos por su abuelo Nabucodonosor y llevado en el año 605 antes de Cristo a Babilonia. Esos vasos habían estado ahí todo ese Tiempo sin haber sido usados. Aunque Nabucodonosor se robó, se llevó estos vasos, ah, tuvo tan siquiera la
decencia de reconocer que estos vasos tenían un eh una función especial. Estos utensilios eran objetos sagrados usados en la adoración a Jehová Dios. Aún el mismo Nabucodonos no se atrevió a usar estas cosas para sus fiestas. Bendito sea el Señor. ¿Para qué eran estos vasos? Si vamos allá Al Antiguo Testamento, nos damos cuenta que eran usados para aguantar incienso. Eran usados para llenar de sangre y rociar la sangre. Eran usados para llenarse de aceite. Todas estas cosas eran necesarias al culto sagrado que se le daba Jehová Dios. representaban, por así decirlo, la gloria de Dios.
Ah, y por lo tanto, Nabucodonosor, aún en su loquera, podríamos poner entre comillas, nunca se Le dio deseo de eh por así decirlo, profanar estas cosas. Ah, pero este rey Belsazar hizo traer estos vasos de oro y los hizo traer para emborracharse él, sus príncipes, sus mujeres y sus concubinas. El mero hecho de que había allí mujeres y concubinas significa que esto no era un culto que se estaba dando. Esto era una Una donde había impureza sexual. Cuando la palabra habla ahí de mujeres y concubinas, está dando por entender que había impureza sexual, que lo
que había era bajo el alcohol y la droga había unas oljías y un desbalance y un falto de control de todas las cosas. Esa era la escena que existía en este lugar. Bendito sea el Señor. Algunos dicen que esta fiesta fue en honor, Entre muchas cosas, a un templo nuevo que se le había abierto al dios sol. Porque Belsasal, igual que su padre y otros antes que él, no reconocieron a Jehová Dios como Nabucodonosor, sino que se tornaron más a la idolatría, a dioses del sol, dioses de la luna y muchos otros templos y lugares
se edificaron en honor a estos dioses. Ah, esto era una blasfemia contra Dios. ¿Quién sabe? Bersazar al traer estos vasos Quería asociarse o quería revivir los días gloriosos de su abuelo. Usted ve. Voy a traer los vasos para acordar lo que mi abuelo hizo con este pueblo, con esta nación. Bendito sea Jesús. Ah, pero estaba blasfemando y estaba profanando a Dios. Bendito sea Jesús. Fíjese que su padre, el padre de Bersazal, el que dijimos que se llamaba Nabonidus, No estaba en esta fiesta porque ya él había visto lo que le esperaba. según los historiadores, porque
han habido eh escritos que se han se han encontrado escrito hasta por este mismo rey Nabodinus, donde dice él que él se había ido a Etiopía porque él ya había visto como los medos y los persas habían invadido y controlado todos los lugares alrededor de Babilonia y él sabía que Babilonia corría peligro y por lo tanto El padre de Belsazar No se encontraba. Pero qué grandes dichas cuando le confía el reino a su hijo. Un muchacho, un joven que no teme a Dios. Ah, un rey malvado, extravagante. Lo de él era bebidas, fiestas, darse el
lujo. Ah, invitar a todos sus amigos a que vinieran a la fiesta sin reconocer que el peligro ya lo tenía En la puerta. Bendito sea Jesús. La corrupción bajo el mandato de Belsazar, eh, olvídese, creció hasta las nubes. El mismo gobierno estaba siendo mal administrado. Ah, según la historia, los mismos sátrapas y muchos de sus príncipes estaban desagradados con lo que Belsasal estaba haciendo. una razón más para invitarlos, para ver si se los podía engraciar, Darle una fiestecita a ver si de ahora en adelante me sostienen y me soportan. Bendito sea Jesús. Ah, qué terrible,
qué triste que mientras festejaban el enemigo se introducía más y más. Así es el enemigo, mi hermano, amigo. Así es el enemigo. Mientras la gente festean, mientras la gente buscan gozo y alegría en otros lugares, Satanás se va acercando, echándole lazos, está acercándose a ellos para causar destrucción y ellos no se dan de cuenta Porque están envueltos en todas estas cosas. Ah, el enemigo no busca el bien para nosotros. El enemigo quiere destruirnos. Pero esta palabra que viene hoy es para que recordamos, recordemos que hay tiempo todavía, que no podemos de una u otra manera
eh, por así decirlo, eh, no hacer caso al llamado, no hacer caso a lo que la palabra está hablando. Bendito sea el Señor. Amén. Hermana Olga, sígame leyendo. Daniel, capítulo 5, Verso cuatro. Bebieron vino y alabaron a los dioses de oro y de plata, de bronce, de hierro, de madera y de piedra. Amén. Usted ve el mero hecho de que eso lo diga ahí, que tenían a sus dioses, significa que esto era una fiesta no meramente para ellos emborracharse y entrar en sino para adorar y dar beneplácito a sus dioses. Era una fiesta que estaba
llena de demonios, porque la Biblia dice que la el que eh el que adora a ídolos, al que le está adorando es a Satanás. El que adora ídolos le está dando culto a los demonios. Bendito sea el Señor. Fíjese. Mientras el rey estaba borracho y se deleitaba, ellos empezaron a adorar a sus dioses. Dioses que habían sido hechos de toda clase de material. Ahí entra la profanación. Porque todo El reinado y el imperio de Babilonia había sido levantado y permitido por Dios. No fue mano de hombre, no fue en el mismo Nabucodonosor, él tuvo que
reconocer, esta no es mi Babilonia, esto es porque Jehová Dios así le ha placido. Bendito sea el Señor. Ah, pero qué profanación pública de este rey. Yo me imagino que adorando a sus dioses, lo que decían era, ustedes, nuestros dioses, son los que Nos han dado este imperio. Ustedes, nuestros dioses son los que nos han dado todas estas riquezas. Somos reyes porque ustedes metieron su mano. Bendito sea el Señor. Dios de toda clase de metal. Dioses que no oyen, no ven, no palpan, no saben. Dioses que son hechos por el mismo hombre, dioses que no
andan, hay que cargarlos. Bendito sea el Señor. Ah. Y este Belsazal junto con sus príncipes Están dando toda gloria y honra a sus dioses como si ellos fueran los responsables de ellos tener este imperio. Bendito sea Jesús. Ah, era por lo tanto necesario que Belsasar fuera tumbado. Era por lo tanto, necesario que fuera avergonzado, porque si lo hizo en público, si desonró a Dios en público, en público él sería tumbado. En público él sería deshonrado, En público él sería juzgado. Bendito sea el Señor. Ah, bebieron vino y alabaron a sus dioses. Fíjese, de oro, de
plata, de bronce, de hierro, de madera y de piedra. Bendito sea el Señor. ¿Qué qué qué retrato más triste? Ah, y podemos decir que se asemeja a mucho los que hay hoy en día, que hay personas que adoran, no al Dios verdadero, el Dios que está en el cielo, el Dios que mora Allá en su trono, sino que adoran aquí estatuas, esfijies, retratos, láminas, lo que usted quiera decir, cosas que no tienen poder, cosas que no son nada Y el hombre se doblega ante ellos y le adora. Por eso es que Jehová Dios dijo, "No
te harás imagen de ninguna semejanza de cosas que estén en el cielo o en la tierra o debajo de la tierra. No solamente no harás imágenes, que tampoco te arrodillarás y las Adorarás." Estos estaban aquí todos arrodillados ante sus dioses. Fíjese en qué culto, qué culto, un culto a sus dioses es un culto a sus demonios. Y estaban todos borrachitos y estaban todos en oljías teniendo sexo, por así decirlo. Ese era, ese era el culto que le estaban dando. Ese es el culto que Satanás quiere que le den. Ah, pero no es el culto ni
la honra que Nuestro Dios demanda de nosotros. Bendito sea Jesús. Hermana Olga, léame el verso 5. Bebieron vino y alabaron a los dioses de oro y de plata, de bronce, de hierro y madera y de piedra. El próximo. En aquella misma hora aparecieron los dedos de uno de una mano que de hombre que escribía delante delo sobre lo encalado de la pared en el palacio real. Y el rey veía la mano que escribía. Amén. Dice, "En aquella misma hora, yo voy a libertad literaria para decir que aquella hora era una hora tarde ya en la
noche." Amén. Porque la gente empieza a beber temprano, pero siguen. Ya se acerca la medianoche y entonces que ellos le dan más duro. En aquella hora se está refiriendo muy Probablemente ya a una hora avanzada. Ya una hora cuando sus profanaciones y sus blasfemias habían llegado hasta el tope, cuando ya las festividades eh eh eh estaban en lo máximo, cuando ya las oljías estaban en todo su apoeo. Eso es lo que significa en aquella misma hora. Usted sabe que hay gente que se amanecen bebiendo. Hay gente que a la medianoche es cuando les que empiezan
a beber más. Hay gentes que se pasan toda una noche, toda una madrugada en un bar, pero si usted los invita a venir a la iglesia y estar una hora o dos para oír la palabra, le dicen, "Estoy cansado, no puedo oír, tengo compromisos." Pero si alguien se le acerca y le dice, "Mira, hay un baile, hay una fiesta, hay una bebelada, hay hay algo grande en en la casa de Fulano, de tal o en aquel lado, aunque tengan que trabajar al otro día, dicen, "Para allá vamos." ve cómo el enemigo engaña a la gente.
Y hoy en día muchos y muchos andan por ese camino ancho, ah, de fiesta en fiesta, no tomando a Dios en cuenta, ah, blasfemando contra Dios, profanando contra Dios con sus acciones. Amigo, el que tal hace está corriendo un gran Peligro. Bendito sea el Señor. Fíjese, mientras ya se estaba acercando ya a la medianoche, quién sabe la hora ya tarde, de pronto dice que en una pared blanca, la palabra dice encalado. Encalado es una pared blanca. Ah, en una pared principal en el palacio aparece una señal de unos dedos de una mano de hombre que
escribe. Ah, empieza a escribir en símbolos, en lengua, En retratos extraños que ninguno de los que está allí puede descifrar. Bendito sea el Señor. Ah, ese era el dedo de Dios. Qué terrible cuando el dedo de Dios aparece para escribir. En la Biblia se mencionan otras eh veces donde aparece esa palabra del dedo de Dios. Si usted va conmigo a Éxodos capítulo 8 y 19, ah, cuando llegó aquella cuarta plaga de los piojos A Egipto, los mismos magos no pudiendo eh mimicar o copiar la plaga, se acercan a faraón y le dicen, "¿Qué? Dedo de
Dios. Es este dedo de Dios. Es este. No te metas con él. Esto no es de hombre. Aquí hay un Dios que está bregando. Cuando allá Moisés en Éxodos capítulo 31 verso 18 se le fueron dadas las leyes, los mandamientos fueron escritos por el dedo de Dios la primera vez en unas tablas de piedra. Y esa ley, esa ley, aunque era buena de Dios, también qué era una ley que condenaba al hombre, porque el que no hiciera lo que estaba ahí estaba bajo condenación. Bendito sea el Señor. Jesús mismo hablando allá a los fariseos en
Lucas 11:20 le dice, "Por el dedo de Dios echa fuera los demonios." Bendito sea Jesús. Ah, y ahora aquí vemos en una pared blanca encalada en el palacio empieza a aparecer un dedo, una mano que empieza a escribir juicio. Bendito sea el nombre del Señor. Dios puede hablar de diferentes maneras. Amén. Dios puede hablar en nuestros sueños. Dios puede hablarnos en la congregación. Dios puede hablarnos a Través de un hermano, de un siervo. Dios nos habla mayormente a través de su palabra. Amén. Amén. Pero Dios puede hablar de diferentes maneras. Ah, a veces hasta de
maneras que no esperamos que él nos hable. Ah, aquí apareció una mano. Fíjese en las oportunidades que Dios, quién sabe le había dado a a Belsazar. Ah, en dos años le pudo dar muchas oportunidades, amén, para que se arrepintiera. Yo creo, mi hermano, y estoy seguro de que su madre, la hija de Naboconodosol, le dijo muchas veces, "Tu abuelo era orgulloso. Tu abuelo se creía el superhombre hasta que Jehová Dios lo humilló. Eso fue la clase de la semana pasada, pero quién sabe, le entraba por aquí y Le salía por acá. Bendito sea el Señor.
Ah, pero nadie, amigo, nadie puede blasfemar a Dios y salir ilícito. Bendito sea el nombre del Señor. Nadie puede profanar lo sagrado y creer que va a quedar inmune ante Dios. Este muchacho iba a ser juzgado por su falta de juicio, por la blasfemia que había cometido. Bendito sea el Señor. Ah, en aquella misma hora aparecieron dedos De la mano de un hombre y dice que el rey veía la mano que escribía. Y no solamente el rey, porque más adelante nos vamos a dar cuenta que todos los invitados, todos los invitados también vieron esa mano.
Bendito sea el Señor. Ah, y aunque estaba el rey borracho, se pudo parar. Cuando vio eso, se paró. Hermana Olga, léame el verso 6. Entonces el rey palideció y sus pensamientos lo turbaron y se Debilitaron sus lomos y sus rodillas daban daban la una contra la otra. Amén. El rey se paró. ¿Por qué yo puedo decir que se paró? Porque dice que su espalda se debilitó. Sus lomos se refiere a la espalda. Él se paró y se dio de cuenta que los músculos de su espalda no daban abasto, estaban debilitados. Dice que sus rodillas no
podían ya aguantar. Ah, la fiesta que había sido deleitosa entonces se convirtió en una pesadilla. Aunque estaba borracho, eso no lo hizo, no lo hizo eh estar inmune o reconocer que algo serio estaba ocurriendo. Bendito sea el Señor. Su conciencia aún estaba activa porque aunque no entendía lo que se estaba escribiendo, su conciencia lo Acusaba. Usted ve, mi hermano, usted ve, mi amigo. Puede que usted no haya entendido todas las cosas hasta ahora y puede que usted no conozca todo acerca de Dios, pero su conciencia le dice, "Lo que estás oyendo es verdad. Lo que
se te está enseñando y predicando es el evangelio correcto. Acéptalo. Bendito sea el Señor. Han habido testimonios de gentes que aún en la Borrachera han tenido una experiencia con Dios. Aún a punto de de de partir. Han tenido una experiencia con Dios porque Dios da oportunidad de hasta lo último. Bendito sea el Señor. Ah. De ahí de esa escena donde se dice que en la pared se estaba escribiendo, de ahí sale la frase que nosotros llamamos the handwriting in the wall, la escritura en la pared. Cuando alguien le dice a usted, "The handwriting is the
Wall", le está diciendo que viene un desastre inminente. Le está diciendo que viene algo fuerte. Ya ha sido echada a la suerte, ya se ha dicho que viene algo. Vemos ya la la la [risas] escritura. Bendito sea el Señor. Ah, estas palabras o lo que se escribió aquí, ¿quién sabe? Eren símbolos. ¿Quién sabe? era un lenguaje que ellos no conocían. Ah, No podemos decir a cier cierta que cómo era la escritura. Lo único es que ni el rey, ni sus séquitos, ni sus capataces, ni sus príncipes podían entender. Ellos vieron que se estaba escribiendo algo,
pero no podían entender. He aquí un misterio, bendito sea el Señor, de ahí que nadie podía interpretar. Ah, el misterio mayor que ha sido dado por Dios es la revelación de su hijo. Amén. Pero hoy tenemos la interpretación. Amén. Hoy sabemos que el único que salva es Cristo. Hoy sabemos que no no puede salvarnos ningún otro, ningún ídolo, ningún Dios otro, porque hay un solo Dios y un solo mediador. Y ese misterio no era conocido en el Antiguo Testamento, pero a nosotros se nos ha dado su interpretación. No tenemos excusa, amigo. No tenemos Excusa, hermano
mío. No tenemos excusa para no adorar a Dios. Bendito sea Jesús. Y fíjese una de las razones por las cuales esta eh eh este juicio fue escrito en en quién sabe en un lenguaje que ellos no entendían ni podían leer o en símbolos, era porque Dios quería mantener el significado y la interpretación a fuera de los sabios para que solamente Daniel fuera llamado, para que solamente Daniel pudiera interpretar. Bendito sea el Señor. Qué precioso. Usted ve como el hilo de las cosas van pasando. Dios tenía un propósito. Dios quería que fuera Daniel al que se
llamara. Bendito sea Jesús. Ah, y dice que el eh aquí eh el rey palideció, se puso pálido. Ah, sus pensamientos se turbaron. No podía pensar bien. Imagínense ustedes la escena de un rey que se levanta, que casi no se puede levantar porque su espalda se le se se Ha debilitado. Sus rodillas, dice ahí que daban la una con la otra. Estaban dando así. Dice que se puso pálido, dice que no podía casi ni hablar. Ah, y sus pensamientos empezó a pensar tantas cosas. Pero una cosa era cierta y él sabía que algo serio, algo serio
estaba pasando. Bendito sea el Señor. Amigo, usted va a esperar hasta ese momento. Usted va a esperar ese momento cuando ya Esté en la cama de la muerte o cuando esté un accidente que ya no pueda hablar ni dirigirse ni mirar y todo su cuerpo esté ya totalmente destruido para entonces reconocer a Dios. No, no seamos como Belsazar. No esperemos llegar a esa condición donde somos un saco de nervios, donde ya no podemos pensar, donde ya no podemos movernos para entonces tornarnos a Dios, ¿no? Porque muchos de los que esperen Hasta ese tiempo no van
a tener otra oportunidad. Aquí Bersazar se le acabó el tiempo. Su blasfemia y su constante rechazo de Jehová Dios había llegado a los cielos. Era ahora el tiempo de juicio. Bendito sea Jesús. Mandó a buscar a todos sus sabios, a todos sus encantadores, a todos sus astrólogos, a todos sus adivinos, todo el séquito usual que llamaban. Y ninguno pudo, Meramente no podía ni leer lo que había, mucho menos darle una interpretación. Y él en su e en en su estado emocional desquilibrado piensa que puede comprar a las gentes. Porque eso es lo que la gente
a veces piensan cuando ya están en sus últimos momentos de vida. dice, "Yo le voy a dar a la iglesia un millón. [risas] Yo voy a dejar toda mi herencia a a a la iglesia con tal de que me ganen un lugarcito allá en el cielo." Los católicos llaman eso las indulgencias. Indulgencias. Eso es algo que viene ya de siglos anterior, donde la Iglesia Romana empezó a decir equivocadamente y erróneamente que una vez la persona moría, si los que quedaban acá atrás vivos daban cantidades de dinero a la iglesia, el sacerdote, la iglesia podía sacarlos
del purgatorio y llevarlos al cielo. Y mientras daban las monedas en el gasofilácio, decían ellos, mientras la moneda cae, el espíritu de su amado está subiendo al cielo. Fíjese, [risas] esto es lo que estaba aquí tratando de versazar, decir, si ustedes me sacan de este apuro, si ustedes me dicen lo que hay y me dan buenas [risas] buenas noticias, yo voy a ¿qué? A darle una ropa de púrpura. púrpura era una un color de de traje o de ropa muy muy caro. Ah, y le voy a poner un collar de oro y lo voy a
hacer el tercero en el en el reino. ¿Por qué el tercero? Porque el padre Nabonidus era el primero, él era el segundo y él no iba a dejar su segundo lugar si no tenía que poner a otro en tercer lugar. Bendito sea el Señor. Ah. Y al no poder descifrar nada, dice la palabra que el rey y sus nobles empezaron a hacer gran escándalo, gran grito. Amados, una fiesta se volvió ahora en Una gritería, un correcorre, un desorden. De tal manera, mis amados, que la reina, la anciana reina, su madre, Niquotiris, la hija de Nabucodonos
oyó oyó el escándalo. Yo me puse a pensar, ¿por qué es que a la reina no le invitaron a la fiesta? Puede que haya múltiples razones. Mi opinión es que esta mujer, hija de Nabucodonosor, en cierto sentido era Temerosa a Dios. Había vivido las experiencias de su padre. Había visto como su padre fue de rey a bestia, a toro, y nuevamente después de 7 años fue restaurado. Porque más adelante ya se lo menciona al hijo. Debes de haberte acordado de lo que pasó con tu padre. Ah, una mujer que para ella esa fiesta no era
apta. Ah, ella no quiso ser parte de eso. Ella se quedó en su lugar. Bendito sea el Señor. Ah, y el otro que no fue invitado fue Daniel. Porque una vez Nabucodonosor partió. Daniel, que ya era anciano, se cree en algunos lugares, dice que tenía casi 90 años. Ah. Amén. Después que Nabucodonosor partió del reino al morir, Daniel no fue uno de los invitado a la corte del palacio. A Daniel se le echó para el lado. Si Daniel hubiera permanecido en el Palacio, quién sabe, alguno de estos reyes hubieran oído palabra y consejo de Dios.
Pero cuando no queremos oír la palabra de Dios, oímos al enemigo. Ah. Por eso es amigo que le exhortamos a que esta palabra de Dios usted la atesore, la oiga. Por eso también, hermano que me escucha, le pedimos, le rogamos que no deje de ir al templo a oír la palabra de Dios. Porque cuando vacilamos en no oír la Palabra, el enemigo se va a acercar por el lado a darnos sus consejos. es siempre estar cerca del siervo de Dios, cerca tener a uno que habla la palabra de Dios, que nos exhorta, nos habla, nos
dice, nos dirige. No porque seamos más perfectos que ninguno, pero la palabra de Dios es siempre buena y aceptable. Bendito sea el Señor. Pero ese fue uno de los errores mayor de Belsazar, que a Daniel ya no lo invitaba. A los que invitaba eran a los Sacerdotes y dioses idólatras, a los que con él adoraban al Dios sol, al Dios luna. Bendito sea el Señor. Ah, por eso es que Daniel no aparece en este momento cuando él llama a todos sus sátrapas y a todos sus adivinos y astrólogos. Ah, Belsazar solamente había oído de Daniel,
no lo conocía. Amén. lo había oído de él. Nunca se interesó en tenerlo en su corte. Nunca se interesó en buscar su consejo. Ah, sí. Bendito sea el Señor. No seamos así. No seamos así. ¿Quién sabe? Su madre, como yo dije, la había mencionado de su abuelo. Ah, porque cuando la reina oye este escándalo y averigüe y sabe lo que está pasando, le dice a su hijo, mira, aquí hay un hombre que el espíritu de los dioses santos está en él. Este hombre ayudó a tu abuelo. Este hombre ah da interpretación de sueños. Este hombre
es un hombre honesto al cual Debes de llamar y oír. Ah, porque tu padre, tu abuelo fue ayudado por él y tu abuelo cambió de una bestia a un hombre manso, a un hombre bueno, a un gran rey. Lo que tú heredaste, lo heredaste porque tu abuelo se convirtió a Dios y Dios se lo se lo aguantó para que hoy tú lo tengas. Bendito sea el Señor. No temas, llámalo que él te interpretará. Bendito sea el Señor. Qué bueno cuando, ¿verdad? Reconocemos que Hay personas que Dios usa en el consejo, en la palabra, en la
exhortación. Ah, y debemos debemos de asociarnos con tales personas. Debemos de buscar el consejo de tales personas. Bendito sea el Señor. Por eso es que hay muchas personas hoy en día que cuando están en problema y dificultad pues llaman al pastor, ¿verdad? Llaman al ministro, llaman al consejero. Bendito sea Jesús. Bendito sea. Eso es bíblico. Eso es bíblico. Bendito sea el Señor. Y aquí entonces Daniel es traído. Hermana Olga, léame el verso 13 y 17. Entonces Daniel fue traído delante del rey y dijo al rey a Daniel, "¿Eres tú aquel Daniel de los hijos de
la cautividad de Judá que mi padre trajo de Judea? Entonces Daniel respondió y dijo delante del rey, "Tus dones sean para ti y da tus tus recompensas a otros. Le leeré la escritura del rey y le daré la Interpretación." Amén. Amén. Fíjese, él manda a buscar a Daniel y de la manera que se dirige a Daniel los llama hijos de la cautividad. Es decir, ni lo reconoce. Amén. Porque acuérdese, Daniel tenía un puesto alto. Lo que pasa que fue que cuando murió Nabuco Donosor, al parecer este puesto o le fue quitado o no era reconocido
como lo que debía de haber sido reconocido. Lo llama. ¿Eres tú uno De los esclavos que vinieron de Judá? De los esclavos que trajo mi padre. ¿Eres tú no de ellos? No. Fíjese. Y Daniel empieza a hablar. Daniel le recuerda quién fue su abuelo. Le recuerda cómo Dios lo humilló. Le recuerda como Nabucodonosor se arrepintió y convirtió. Le recuerda que Nabucodonos era el soberano, el hombre más grande en poder que había existido En la historia cuando Nabuconos decía una palabra, era la única palabra, tenía poder para levantar y para matar y para hacer todo. Dijo,
"Pero todo eso se lo dio Dios y él reconoció a Dios." Ah, pero usted no ha reconocido a Dios. Usted ha actuado con de respeto. Usted ha actuado como un niño malcriado. Usted ha actuado como un joven engreído. Usted ha actuado como una persona Arrogante. Usted ha actuado como un borrachón y sobre todo como un blasfemo. Bendito sea el Señor. Fíjesen que cuando Nabucodonosor la semana pasada hablamos que tuvo el sueño, ¿verdad? Acuérdase de aquel árbol cuando Daniel fue llamado para que lo interpretara. Dice que una vez el rey Nabucodonos le explicó el sueño, Daniel
estuvo casi Una hora callado. ¿Ustedes se acuerdan que hablamos de eso? Amén. Estuvo una hora atónito. En cierto sentido, eso es un respeto hacia el rey. Daniel respetaba a Nabucodonosor, aunque era un hombre arrogante, Daniel veía en él potencial. Daniel sabía que Nabucodonos un día sería restaurado y de la manera que le habla a Nabucodonos es con gran respeto. Oh, mi Señor, ¿se acuerdan? lo llama, oh mi señor rey, este sueño sea para sus enemigos y no para usted. Fíjese el respeto, el amor, el orden. Pero mira de la manera que le habla a este
muchacho engreído, le habla sin ese respeto. Lo primero que le dice, usted no me puede comprar. Usted [risas] ve la que la hermana me leyó ahí, el verso 17. Usted no me puede comprar Con todo el dinero que usted quiera. Ah, no, porque usted ha actuado mal. Usted no ha hecho honor a Dios. Aleluya. El patrón de vida que usted lleva no es digno de respeto. Y por lo tanto, Daniel una vez le dice todas estas cosas, empieza entonces a hablarle de lo que ha visto. Amén. Antes de hablarle eso, fíjate lo que le Dice
Daniel a Belsazar. Y al Dios cuya vida y camino están en sus manos, usted Belsazar no ha honrado. Los caminos y la vida que están en sus manos. Esa misma mano es la que usted está viendo ahora que está escribiendo. Ah, y aquí entonces Daniel empieza a hablarle en arameo, porque todas estas palabras son en arameo. Arameo era el idioma de los caldeos también y fue También un idioma que los hebreos hablaban. Cristo hablaba arameo. Amén. dando a entender que aquellas palabras no eran en arameo, era en un lenguaje no conocido, era, quién sabe, usando
símbolos, era usando ciertas imágenes y ciertas cosas, pero que Jehová Dios le explicó y le enseñó a Daniel lo que representaba y Daniel, Daniel ahora lo interpreta, traduce en arameo lo que está escrito Allí. Bendito sea Jesús. Hermana Olga, léame el verso 26, 27 y 28. Esta es la interpretación del asunto. Mene, contó Dios tu reino y te ha puesto fin. Te que pesado has sido en balanza y fuiste hallado falto. Pérez, tu reino ha sido roto y dado a los medos y a los persas. Amén. Fíjese la palabra men en sí son dos Veces
que aparecen. Ahí lo menciona una, pero la la escritura decía menel uparsín o per. Okay. Que mencione dos veces mene mene. Significa que hay autoridad, que esto va en serio, que esto viene de parte de Dios, que es apremiante. [risas] Cuando nuestros padres nos llamaban dos veces era porque deja lo que estás haciendo y coge para acá. Te tengo que decir algo. De la misma manera cuando Cristo decía, "De cierto, De cierto te digo, no hay duda que lo que te estoy diciendo es palabra verdadera y firme." Amén. La palabra primera que le dice mene,
que significa contó Dios tu reino y le ha puesto fin. Bendito sea el Señor. Es decir, amados, que los días de la vida de este rey habían sido contados. Usted sabe cuando usted va a comprar algo, le pasan la cuenta, ¿verdad?, de todos los artículos. Cuando la cuenta da al final es que ya no se le vayan air Más cosas. Ya usted va a pagar por todo lo que aparece en esa en esa lista. Cuando se pasa la cuenta de algo es que los cargos van a ser radicados, que ya no hay más tiempo. Ah,
ya le pasaron la cuenta. [risas] En Puerto Rico. Dice, "Me pasaron la cuenta." Es decir, que ya se me acabó el guiso, ya no hay más tiempo. Ahora voy a tener que pagarlo, voy a tener que bregar con la situación porque ya el juez el juez me dio la sentencia. Ah, los días de nuestra vida todos son contados, amigo. ¿Usted sabía eso? Todos. Amén. Aún los pelos de nuestra cabeza. Dios sabe cuánto tenemos. Todos los días de nuestra vida han sido contados. Nadie va a vivir menos o más de lo que Dios ya ha predisto.
La cosa es, ¿qué va a hacer usted con sus días? va a vivir en pecado hasta el final o va a querer venir a Jesús y arreglar Las cosas. Hermano, ¿qué vamos a hacer con la vida cristiana que llevamos? ¿Vamos a seguir eh eh teniéndola en poco, no vamos a querer trabajar para el Señor? ¿Nos vamos a estar quejando todo el tiempo? No vamos a sacarle provecho a nuestros días. Acuérdase, Dios está contando todos nuestros días, todos nuestros días. Y queremos que cuando se nos pase la cuenta diga, "Eres salvo por la sangre de Cristo."
Porque muchos van un día a comparecer ante el trono blanco, amigo, que nunca quisieron aceptar a Jesús. Murieron con una cuenta que nunca fue saldada. Y en aquel día van a ser abiertos libros y en esos libros van a estar las cuentas de todos las personas que han vivido en esta tierra. Aquellos que han rechazado a Cristo, Todas las veces que oyeron la palabra está escrito ahí. Todas las obras que hicieron están escritas ahí. Ah, sean buenas o sean malas. La cosa es que esto no se valen cuántas cosas buenas hice y cuántas malas no
hice. Ah, porque hay un solo pago para nuestra cuenta. Para que al final dijo, pagado por completo. Amén. Y eso es la sangre de Cristo que pagó el precio por nuestros pecados. Amén. Así, Mi amado y mi amigo, a este hombre se le acabó el tiempo y desafortunadamente la cuenta no había sido pagada. [risas] Le iban a pasar la cuenta y la radicación de cargos. Ah, no podía seguir viviendo de fiado. Dos veces se le repitió mene. Mene. Es decir, es tiempo de pagar. Time to. Es tiempo de pagar porque Dios ha contado todas las
cosas. Ah, y se acabó el tiempo. Te ha puesto fin. Bendito sea El Señor. Segundo, le dice que su vida sí ha llegado a su fin. Te ha puesto fin. Porque la vida del hombre aquí, si no está en Cristo, no es una vida eterna con Jesús. Los caminos de nuestra vida todos han sido evaluados y son siendo evaluados por Dios. Amigo, entra en el camino correcto. Ah, hay muchos caminos que llevan a la Perdición, pero uno solo lleva al cielo. Ese es el camino que tenemos que andar. Bersazar no había andado por el camino
correcto. Había tomado todos los caminos y las salidas de su vida para darse una buena vida, para vivir en para vivir en bocacheras, en fiesta, en fiesta. Tekel, pesado ha sido en balanza y fuiste hallado falto. ¿Quién sabe? En aquellos Símbolos aparecía una balanza. Por eso es que digo yo que pudo haber sido símbolos como una lengua extranjera que nadie conocía. Amén. [risas] Esa balanza significa que Dios te ha venido pesando toda tu vida. Tu vida ha sido evaluada por Dios. Cada uno de nosotros hemos sido evaluados. Aunque éramos malos y llenos de pecado, en
el otro lado está Cristo y todo esto baja y la gracia de Cristo Nos salva. Amén. Amén. Pero sin tener a Cristo al otro lado de nuestra balanza, nos perderíamos, amigo. Ah, fíjese, Dios no solamente había contado a Bersazar y Bersazar se había quedado corto, sino que también lo había pesado y al pesarlo no pesaba mucho. estaba liviano. No había nada en su favor, no había nada Que le diera crédito, que le diera garantía, que le diera favor a Dios ante Dios. Por eso es amigo, que necesitamos que Cristo esté está al otro lado de
nuestra balanza, porque él es quien nos va a dar el valor y la garantía de llegar al cielo. Bendito sea Jesús. Ah, usted sabe, amados y amigos, en este mundo hay mucha injusticia. A veces la balanza de justicia en este mundo no es correcta, ¿no? Aunque vamos a los tribunales y dicen que la ley es ciega, porque yo no sé si usted ha visto que uno de los símbolos de la profesión de la ley es una mujer con un un un pañuelo en sus ojos que no pueda ver y tiene en sus manos una balanza.
Es decir, que la ley es ciega para no ser contaminada por nadie. Y según lo que la balanza dice, así es que la ley está supuesta a bregar. Pero la balanza de la justicia de este Mundo es incorrecta. Al inocente lo encarcelan. Amén. Y al culpable lo sacan libre. El hombre hoy en día puede sobornar aún hasta los jueces, puede sobornar hasta los a los mismos abogados y puede salir a la calle el que verdaderamente hizo el crimen. Pero a Dios no lo podemos engañar, A Dios no lo podemos manobrar, a Dios no lo podemos
manipular, porque él tiene a cada hombre en sus manos y él pesa los corazones. Él pesa los espíritus. Bendito sea el Señor. Y aquí Belsazar había sido puesto en balanza. Dios lo tenía en su mano y lo estaba balanceando a ver qué daba y se dio de cuenta que Bersazar no pesaba mucho. Bendito sea el Señor. Aleluya. Y finalmente le dice Pérez o Uparcí, que significa tu vida ha sido rota, Ha sido partido, te he cortado, he acabado contigo, el hilo de tu vida se ha roto. Por eso es bueno que nuestra vida esté escondida
en Cristo. Amén. Belsazar había sido hallado falto y por lo tanto su reino iba a ser terminado. Aquella era la última fiesta y oljía que Belsasal iba a tener. Había desobedecido e ignorado a Dios, pero ya se le acabó el tiempo. Dios iba a dividir, dice ahí, el reino de Babilonia entre los medos y los persas. Porque el reino de Babilonia, igual que su rey, estaba falto de valores espirituales, estaba falto de valores morales, no tenían a Dios en memoria en nada. Bendito sea Jesús. Ah, pero qué bueno Que aquellos que hemos venido a Jesús,
en nuestra vida hay valor. Amén. En nuestra vida hay peso. En nuestra vida hay fortaleza. Ah, porque Cristo nos tiene en sus manos. Bendito sea el Señor. Hermana Olga, léame el verso 29 para terminar. Entonces mandó Belsazar vestir a Daniel de púrpura y poner en su Cuello un collar de oro y proclamar que él era el tercero señor del reino. Amén. Fíjese, al parecer el rey no pone atención a lo que se le ha dicho. No muestra ningún arrepentimiento. Ah, sino que lo que le vino a la mente fue, "Te voy a pagar, Daniel. Ah,
asíismo hay gente que aún oyendo el mensaje de Dios se hacen oídos sordos. Amén. Amén. Aún la palabra tocándole, diciéndole, "Si no vienes a Jesús, te espera un gran problema, tu vida corre peligro. Aún así, oyéndolo, no se arrepienten. Usted ve la mente de este rey no estaba en arrepentimiento, estaba en tratar de engraciarse con Daniel. Bendito sea Jesús. Bersazal sabía lo de su abuelo Nabucodonosor. Su madre se lo había dicho En una y otra ocasión. Y cuando le mandó a a pedir que trajera a Daniel, se lo vuelve a acordar. Este es el varón
que le dijo esto y esto y esto a tu abuelo. Ah, por lo tanto, Bersazar no era inocente. Amén. Bersazar tenía conocimiento. Bersazar actuó y pecó no por ignorancia, no. Como muchos hoy en día que siguen pecando y apartándose del Señor y siguen viviendo en el mundo, pero no es porque Son ignorantes en la palabra, porque ya la palabra le ha hablado muchas veces. Ah, usted ve, no podemos blasfemar. No podemos blasfemar contra cosas que no conocemos. El que blasfeme es porque está blasfemando, hablando en contra de algo que sabe que es santo, algo que
es correcto y aún así lo rechaza y se mofa de ello. Bendito sea el Señor. No había excusa para que Belsazar fuera tan desobediente. No había excusa para que él hubiera blasfemado a Dios. Ah. Hoy en día cada persona que me oye, cada hermano que me oye, tiene más conocimiento, tiene más luz, tiene más manifestación de Dios que la tuvo Belsazar. ¿Usted sabía eso? Sí, porque la palabra de Dios hoy corre libre y abundante por todo lugar. Y yo estoy seguro que muchos que los que Han oído esta palabra la han oído otras veces, pero
Dios que es bueno te está dando otra oportunidad. Amén. Por lo tanto, no hay excusas para no reconocer a Dios. Dice esa misma noche, esa misma noche en octubre 12, porque esto todo está descrito en la historia, octubre 12 del año 539, antes de Cristo, cayó Babilonia. A Belsazar lo mataron, como dice la palabra, te ha puesto fin. Tu reino ha sido roto y hoy saredado a los medos y a los persas. Ah, la Biblia dice que Siro era el que iba al frente comandando las tropas que entraron a Babilonia esa noche. Okay. Babilonia cayó
sin derramamiento de sangre. No cayó una bomba atómica, no vino los soldados a matar a todo el mundo. Mientras todos estaban borrachos, mientras el rey, quien sabe ya estaba en Su habitación, allí le llegó la muerte. Allí lo mataron. Ah, fíjese. Y Siro, más adelante vendremos a saber allá en Isaías 44:38 que Dios lo usó para tomar a Babilonia. Lo dícelo claramente. Ah. Y fue un hombre que hizo la voluntad de Dios. Ah, una vez entraron allí a Babilonia, Siro puso a un medo, porque era un ¿Qué? Era un imperio medo persa. Aunque la fuerza
militar la llevaba a Persia. En este Momento, Ciro puso a uno que estaba bajo su mando, un medo que se llamaba Darío. Y Darío tenía aproximadamente 62 años. era un líder militar y según lo que yo estudié, eh este Darío era tío de Siro. Aleluya. Así que había conexiones Filiales de familia. Bendito Señor. Y este Darío vino a ser el virrey o el gerente o el viseroy, como usted quiera llamarlo, que fue puesto al frente del reino, aunque la fuerza detrás y las decisiones las hacía Siro. Bendito sea el Señor. Ah, y también fue usado
por Dios Darío. Bendito sea Jesús. Todo porque Dios da cumplimiento a su palabra. Se lo había dicho a Nabucodonosor, Luego de ti vendrá otro reino de plata con dos brazos, medos y persas. Bendito sea Jesús. Pero la lección de hoy es para ver hasta dónde llega la ignorancia y la desobediencia del hombre. Y cuando no se arrepiente, viene juicio de parte de Dios. Amén. Dios me les bendiga, Dios me les guarde. Gracias por su atención prestada. Esperamos que se hayan gozado, eh, porque estas lecciones son muy aplicables aún hoy en día. Amén. Eh, esto de
revelarse contra Dios y esto de blasfemar contra Dios y esto de y profanar cosas sagradas, esto aún lo vemos hoy en día. Bendito sea el Señor. Vamos a hacer dos oraciones. La primera es por la iglesia y segundo por aquellos que quieren hacer profesión de fe. Oremos al Señor. Padre celestial, en esta hora yo te presento, Dios mío, tu iglesia preciosa que usted ha salvado con su sangre. Señor, sabemos que ante usted estamos en sus manos, Dios eterno, usted vela por nosotros y estamos en balance, pero sabemos que el sacrificio de Jesús es suficientemente poderoso
y grande para contrarrestar todos nuestros pecados, de tal manera que todos son borrados y echados a la mar. Señor, le pedimos, Dios mío, que usted nos ayude a contar nuestros días siempre a su servicio, porque la vida humana, Señor, es frágil. La vida humana es solamente un milisegundo, Padre eterno, comparado a La eternidad, pero queremos vivir todos nuestros días honrándole, Dios mío, haciendo su voluntad, sirviéndole, Padre. Mira cada uno de mis hermanos, aquellos que están desanimados, Dios mío, da fortaleza. Los que están enfermos, sánalos. Los que están, Dios mío, retenidos, Dios, Espíritu de Dios, da,
Dios mío, un toque especial. Usted es el único que puede preparar, Dios mío, el corazón. Usted es el único que puede traer ánimo, Fortaleza. Espíritu de Dios, toca a mis hermanos, Señor, que están retenidos. clamamos a ti porque a quién vamos a él, Señor, si no solamente en usted hay vida eterna. Gracias, Padre, por todas estas cosas y te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén. Amigo, ahora vamos a hacer una oración por usted. Amén. Porque esta palabra es para usted también. Usted no debe de seguir viviendo como Belsazar, Ah, ignorando a Dios, echando
a Dios un lado, porque su vida está en balanza, sus días están siendo contados, su cuenta está siendo añadida, ah, está siendo sumada. Y usted quiere que cuando su cuenta sea sumada, abajo aparezca salvo por la sangre de Cristo. Amén. Por lo tanto, ahí donde está, levante su mano y haga esta oración de arrepentimiento. Padre, yo vengo a ti, Señor, en esta hora. Yo oído su palabra. Mi corazón, Señor, ha sido compungido. Dios eterno, yo he corrido de usted mucho tiempo. Yo me he alejado de usted. Yo no he querido hacer caso a su palabra,
pero hoy yo le pido perdón. Yo me arrepiento, Dios mío, de corazón sincero y le pido que me perdones, Señor. Borra mis rebeliones, borra mis pecados, borra todo negativismo, Señor, que hay en mí. Dios mío. Lávame, Cristo, en tu sangre preciosa. Líbrame de todo mal, Señor. Escribe mi Nombre en el libro de la vida. Yo quiero estar ante tu presencia, Señor. Que tu Espíritu Santo descienda en este momento y entre a mí, me fortalezca y me dé fuerza para seguir hacia adelante. Señor, yo me comprometo de hoy en adelante servirle todo el resto de mis
días, Señor. Y estoy agradecido por este privilegio, esta oportunidad que me has dado, Dios mío. Yo no la echaré fuera. Yo, Señor, no me olvidaré más de su misericordia y de su gracia, sino que Seguiré siempre sirviéndole el resto de mis días. Te lo pido, Padre, en el nombre de Jesús. Amén. Y amén. Amigos, si usted hecho esa oración de fe, usted ha sido salvo. Qué bueno. Amén. Su salvación vale igual que la mía. La salvación de Dios es entera para todos. Amén. Le pedimos que haga tres cositas. Número uno, que lea la palabra de
Dios. Amén. Lea la palabra de Dios. La palabra de Dios lo es es el alimento Para su alma. Amén. Y sin alimento no podemos vivir. Si no nos alimentamos espiritualmente, nos morimos. Segundo, saque tiempo para orar, para hablar con Dios, para dirigirse a Dios. Dios está siempre dispuesto a oír la oración de sus hijos. Amén. Tercero, saque tiempo para visitar y congregarse en una iglesia. Amén. Una iglesia que hable la sana doctrina. Le estamos hablando no de ídolos, ni de dioses, ni de patrones, ni de liturgias, nada. Estamos hablando Solamente de Jesús. Amén. Y queremos
que usted nos dé una visita. Si usted no tiene un lugar en el cual se siente confortable o no conoce a nadie en esta ciudad de Wster, la iglesia cristiana Natanael está en el 166 de la Holden Street aquí en la ciudad de Western Massachusetts. Nos reunimos ahí los domingos a las 2 de la tarde, los viernes a las 7 de la noche y cada otro martes a las 2 de la tarde. Amén. Le esperamos. Llámenos a los teléfonos que Aparecen en pantalla para selecionar que estamos ahí. Amén. Dios te bendiga, Dios te guarde y
vamos ahora a pedir que los hermanitos que están conmigo, cada uno de ellos, ¿verdad?, se dirija a la grey, a los hermanos y se despidan. Bendito sea Jesús. Hermana Olga, Dios me les bendiga a todos y que pasen todos unas buenas noches. Amén. Y ahora vamos a pedir al hermano eh Arturo, nuestro técnico, que también se despida del de los hermanos. Dios te bendiga, hermanos. Amén. Y finalmente vamos a pedir a nuestro pastor, hermano Hugo Cádenas. Bendito sea Jesús. Amén. Dios les bendiga, mis hermanos. Un precioso estudio de la palabra de Dios. Amén. Es pura
palabra de Dios. Escúchelo, véalo. Dios bendiga toda su casa. Amén. Amén. Bendito Dios. Y este Es el hermano Benji Grajales, ¿verdad? Estamos aquí eh haciendo la voluntad de Dios, enseñando la palabra, predicando la palabra. Amén. Y queremos que usted continúe en este camino. Amén. La venida del Señor está cerca allá en el libro de revelación, el último capítulo de la Biblia, ¿verdad? Revelación capítulo 22, ¿verdad? y el verso 20, que es el último capítulo, el último capítulo, el último verso de la Biblia inspirada, dice, "El que da Testimonio de estas cosas, ahí se está refiriendo
a Jesús. Jesús quien da testimonio de todo lo que se escribe ahí, dice, "Ciertamente vengo en breve." Eso es diciéndolo a la iglesia. Y nosotros le contestamos, Maranata. Amén. Sí. Ven, Señor Jesús. Amén. Dios me les bendiga, Dios me les guarde y hasta la próxima. Hermano Benji