Así es como vas a colapsar tu realidad para manifestar una vida completamente nueva. El otro día, una de mis alumnas en mi escuela de transformación para mujeres me preguntó, "Pero, ¿cómo puedo dar definitivamente el salto cuántico? " Porque llevo mucho tiempo sintiéndome que estoy a punto, a punto, a punto, a punto de darlo y cambiar mi realidad y nunca llega el momento.
Y esto que te voy a enseñar es exactamente lo que tienes que hacer si tú te encuentras en ese lugar. Tarán. Hola y bienvenido, bienvenida un día más a miércoles de metafísica.
Yo soy Pilar y en este espacio te doy las herramientas que necesitas para cambiar tu vida de dentro hacia afuera, usando los principios y leyes espirituales y metafísicas. Este eres tú o al menos es el viejo yo. Es esa persona, esa identidad antigua que quieres dejar atrás para dar paso a tu nuevo yo, a tu nueva vida.
Es imposible. Tú no puedes cambiar tu vida sin cambiar tu estado de consciencia, porque todo el mundo material es una correspondencia de las altas esferas, del mundo espiritual, del mundo energético. El mundo espiritual, el mundo de la energía, es todavía más real que el mundo que consideramos como real.
Y si quieres entender todo esto en profundidad, te recomiendo que veas mi lista de reproducción de los miércoles de metafísica. Y te preguntarás, Pilar, ¿por qué se llama el viejo yo si es mi yo actual? Bien, porque tu yo actual, tu yo presente no es tan presente como tú crees.
Tu yo actual es tu pasado conocido. Tu yo actual es tu pasado conocido. Por eso lo llamamos el viejo yo, porque en verdad todo lo que estás reproduciendo ahora son creencias, pensamientos y emociones que se instauraron en algún punto de tu pasado y que sigues reproduciendo y por lo tanto manifestando más de lo mismo.
Y por ese motivo tienes esta cara de indigestión, porque no te gusta lo que ves. Como te decía, todo tiene una correspondencia en el mundo material que proviene del mundo espiritual, del mundo energético. Por lo tanto, estos pensamientos y estas emociones que tú llevas sosteniendo todo este tiempo, todos estos años, emiten una cierta frecuencia.
Tú vibras de alguna manera. ¿Y cómo puedo saber, Pilar, de qué forma estoy vibrando, qué frecuencia estoy emitiendo? Remítete a tus resultados.
Por sus frutos los conoceréis, decía Jesucristo. Entonces, ¿cuáles son los frutos de tu realidad? ¿Cuáles son tus resultados?
Si tú sostienes una vibración de carencia, tú tienes una realidad llena de carencias. Si tú sostienes una vibración de abundancia, de prosperidad, de éxito, tú emites eso y por lo tanto manifiestas esa realidad. Y como yo soy mentalista, te estoy leyendo la mente ahora mismo y sé que estás pensando, "Pero, ¿cómo me puedes decir esto, Pilar?
Que yo soy la responsable de mi vida, que mis emociones, mis pensamientos, mis acciones, mis palabras, mi imaginación tiene una influencia directa en mis resultados. Sí, así es, amigo, amiga, así es. Y te lo digo por pura experiencia, porque yo lo he vivido.
El día en el que tú aceptas esto, tú empiezas a ser libre. Esta es la verdad que te hace libre. Este viejo yo en la tradición metafísica también se le conoce como el viejo Adán.
El viejo Adán representa la caída de tu consciencia, representa el sueño profundo del alma. En algún punto de tu vida tú te creíste que realmente eran las circunstancias externas las que determinaban tu estado interno sin darte cuenta de que es todo lo contrario. Te creíste la mentira del mundo de las apariencias.
¿Y por qué nos resistimos tanto a soltar ese pasado conocido, ese viejo Adán, ese viejo yo? Porque si cambiamos nuestros pensamientos y nuestras emociones, si cambiamos nuestro estado de ser, la frecuencia que emitimos nuestra vibración, nos cargamos a este viejo yo. En metafísica esto se le conoce como matar al viejo Adán.
Debemos sacrificar a ese ego. Debemos sacrificar todas esas creencias de carencia, de enfermedad, sacrificarlas en el altar de nuestra consciencia. es la ofrenda, es el precio que pagamos para una vida nueva.
Y hasta que tú no quieras dejar atrás todo lo viejo y antiguo, no vas a poder cambiar nada. Porque como se dice en Romanos, tú vas a ser transformado por la renovación de tu mente. Somos transformados por la renovación de nuestra mente.
Tenemos que hacer una dieta mental, un ayuno mental de creencias, de formas de pensamiento, de ilusiones. Y cuando hagamos esto, seremos tentados por el enemigo, seremos tentados por el viejo yo, el viejo Adán. Cuando tú le quitas el alimento y le quitas la atención a esa vieja identidad, a esa vieja realidad, esa vieja realidad, ese antiguo yo, ese viejo Adán, teme por su propia supervivencia.
Va a querer sobrevivir a toda costa y constantemente el mundo exterior, el mundo de las apariencias, estará mandándote señales para que tú vuelvas a poner tu foco de atención ahí, para que tú no te salgas de lo conocido, porque esto es una iniciación. espiritual. Y cuando tú te inicias en el camino de la consciencia, en el viaje del autodescubrimiento, tú tienes que dejar atrás todo lo conocido.
Todo esto que vemos en las historias, en las películas, en las novelas, de cómo el héroe se inicia en su viaje y se encuentra amigos, enemigos, obstáculos, monstruos, todo esto es una representación de nuestro mundo interior, es de nuestro viaje interior. los obstáculos, los enemigos, los malos que tenemos que derrotar o redimir de alguna manera y luego se vuelven nuestros amigos y aliados. Todo esto son nuestras formas de pensamiento, son nuestras creencias, nuestra imaginación, nuestras emociones y al final del viaje, al final de la aventura, el héroe regresa de nuevo a casa, pero esta vez él es una persona completamente distinta.
Por lo tanto, no puedes crear una nueva realidad desde el mismo nivel de pensamiento y emoción que la vieja. debes sintonizar en la nueva frecuencia de esa nueva yo, cambiando tu estado del ser, no del hacer, no del hacer, del ser, porque no importa lo mucho que intentes hacer las cosas distintas, eso se cae, no se sostiene. Entonces, como decía Jesús, no seas el necio que construye su casa sobre la arena, porque entonces vendrá cualquier tempestad y destruirá tu casa.
Sé el sabio que construye su casa sobre la roca. No importan las tempestades que vengan, eso se mantendrá firme. La casa siempre ha sido una representación del yo.
Ya hemos hablado de esto en otros capítulos de miércoles de metafísica. Entonces, tu yo, te está diciendo Jesús, construye tu yo, tu casa, tu yo, ese lugar donde habitan tus pensamientos, emociones, creencias, tu reino, constrúyelo en un lugar desde la sabiduría, en un lugar sólido. ¿Qué es un lugar sólido?
El lugar del ser, el lugar de la energía, el plano espiritual, las altas esferas. No construyas esa identidad en el mundo exterior, porque el mundo exterior es volátil, es ilusorio, es imposible que esa identidad se mantenga firme. Tienes que ser el nuevo yo antes de ver resultados.
No esperes señales externas para sentirte diferente. Primero te sientes diferente, luego la realidad cambia. Entonces, debes mantenerte en coherencia, debes hacer las cosas con sabiduría, debes ser coherente.
Coherente con tus pensamientos, coherente con tus emociones. Y así es como puedes colapsar las posibilidades dentro del campo cuántico. ¿Qué es el campo cuántico?
El campo cuántico, esto lo hemos hablado muchísimas veces, es el mundo de la 4D, la cuarta dimensión, como decía Platón, el mundo de las ideas o el reino de los cielos, si lo quieres interpretar desde las escrituras. La 4D es la eternidad, es donde se encuentra el Altísimo, que se dice, ¿no? Aquí es donde habita la inteligencia divina y todos, absolutamente todos, tenemos acceso aquí.
Pilar, ¿cómo accedo al campo cuántico de posibilidades? Estándote quieto, quieto, quietecito, que te quiero. ¿Por qué?
Te lo voy a explicar. El mundo externo, el mundo de las apariencias, el mundo de la ilusión, la malla, te va a decir, "No, no, no. Quieres cambiar tu realidad, muévete, haz un montón de cosas, adelante, no pierdas el tiempo.
Pero ya te digo yo que te puedes matar a hacer cosas en el mundo exterior, que en las altas esferas no estás moviendo absolutamente nada, porque sigues en el viejo yo. Tus pensamientos y tus emociones siguen transmitiendo la misma señal al campo cuántico. ¿Qué se dice en los salmos?
Estaos quietos y conoced que yo soy Dios. Lo primero que debes hacer para acceder al campo cuántico de posibilidades es pararte. Pero no te pares solo físicamente, párate mental y emocionalmente.
Entra en un estado de quietud, de relajación, como dice Joe Dispensa. Entra en el no ser. Primero entra en el no ser.
Vacílate de esos pensamientos. vacíate de esas emociones. Haz ese ayuno espiritual.
Como decía Jesús, muchos de nuestros problemas tan solo se solucionan con ayuno y oración, un ayuno espiritual de tus pensamientos y emociones. Y la oración, la fe. La fe es vibrar en certeza antes de ver pruebas.
La fe consiste en darte la vuelta, girar tu rostro al mundo exterior y mirar hacia dentro. Cuando tú te paras, te estás quieto, te estás quietecita, te paras, entras en ese estado de no ser, te vacías de tus pensamientos y de tus emociones, matas al viejo Adán, eliminas al viejo yo, al pasado conocido, ahí entras. directamente en el campo cuántico de posibilidades.
Ahí, en ese campo cuántico de posibilidades, no hay límites de nada. No existe ni el pasado ni el futuro. Estás habitando el eterno presente.
¿Por qué crees que en las Escrituras se habla de Dios como el eterno, como el Altísimo? Porque es ahí donde habita la inteligencia divina, en el eterno presente, fuera del espacio y del tiempo, desde ese no ser, tú puedes escoger esa nueva realidad, tú puedes escoger ese nuevo yo. ¿Cómo?
Trayendo a tu consciencia los pensamientos y emociones de ese estado de consciencia. Cuando tú estás aquí en este tipo de ondas cerebrales, que es un acceso, una puerta directa a tu subconsciente, estamos hablando de las ondas cerebrales que emite tu cerebro cuando te encuentras en un estado profundo de relajación y meditación. Ahí es donde se produce tu gran salto cuántico.
Tu gran salto cuántico no es que tú agarres y digas, "Catapluma, aquí estoy. " No tienes que saltar a ninguna parte. De hecho, le comenté a mi alumna que me decía que tenía esta duda de cómo dar el salto cuántico definitivo.
Yo le dije, "No tienes que dar ningún salto. El único salto que tienes que dar es un salto de alegría porque ya eres, porque ya tienes, porque ya estás ahí. Ahí en ese estado de quietud interna en el que tú tienes un acceso directo al campo cuántico de posibilidades y conscientemente decides despertar esos pensamientos, esas emociones, ¿cómo se siente esa realidad?
¿Cómo se siente ese nuevo yo? Sucede el colapso de realidades. Repasemos.
Uno, matar al viejo Adán, dejar atrás el pasado conocido, el viejo yo. Darnos cuenta de que esos pensamientos y emociones nos están dando resultados que no queremos. Por lo tanto, ¿qué debemos hacer?
Cambiar cómo nos sentimos y cómo pensamos, cómo colapsamos nuestra realidad. Estando quietos, estando quietas. No hagas nada.
Párate, relájate, entra en un estado profundo de conexión con la inteligencia divina. Medita profundamente. Entra en un estado de no ser.
Deja de ser quien eres. Deja de hacer lo que haces. Ahí, en ese estado profundo de meditación, tu cerebro emite cierto tipo de ondas cerebrales.
Esas ondas cerebrales son un acceso directo a tu subconsciente. Ya no estás habitando en la tercera dimensión, ya no estás atrapado en el mundo de las apariencias. Ahora estás entrando en la cuarta dimensión, en el eterno, en el Altísimo, ahí donde no existe ni la enfermedad, ni el fracaso, ni el desamor.
En ese estado del ser, selecciona los pensamientos y las emociones que se corresponden con ese nuevo yo. Siéntelas en ese momento, están disponibles ahí para que las sientas, para que te visualices y por lo tanto, como se dice en Romanos, serás transformado por la renovación de tu mente. Y bueno, prácticamente eso es todo lo que quería decir.
Te han mentido durante toda tu vida diciéndote que para conseguir las cosas tienes que ser realista. En verdad no se trata de conseguir nada, sino de ser la persona que consigue todo eso. Y no se trata tampoco de ser realista, se trata de ser una persona divinamente creativa.
La fuerza del hacer te puede llevar hasta cierto punto, pero el poder del ser no tiene límites. Bueno, espero que te haya encantado este vídeo, que hayas aprendido muchísimo. Espero haberte freído el cerebro.
Era un poquito mi intención, pero ya sabes, cualquier pregunta que tengas puedes dejármelo en los comentarios para siguientes vídeos y nos vemos el miércoles que viene.