[Música] Bendiciones. Saludos, buenos días. Estamos listos.
Estamos listos para lo que Dios está haciendo. Estamos felices, contentos por las cosas que Dios está haciendo. Así que hoy es un buen día para que, como siempre digo, usted llame a alguien, despierte a alguien, para que usted le diga a alguien, "Vamos arriba, estamos felices.
" Dios está haciendo muchas cosas hermosas y creemos que hoy no es la excepción. Creemos que hoy es un día donde el Espíritu Santo de Dios ha de trabajar en medio de cada persona y de cada uno de nosotros que vamos a ver y a escuchar esta transmisión. Así que esté listo, esté preparado, prepárese para lo que Dios quiere hacer.
prepárase para las cosas que Dios, verdad, quiere eh trabajar en usted, trabajar en cada uno de nosotros y seguir seguir eh eh tirando, seguir golpeando hasta ver la totalidad de lo que Dios quiere hacer y trabajar en medio de nosotros. Dios le bendiga muchísimo. Robert Pérez es mi nombre y estamos hoy en un eh eh matutino, en un devocional, en un día más, en un programa más.
Recuerde que estamos trabajando la serie Los gusanos del alma. Hoy enfocado en el gusano del dolor. Y quiero empezar como siempre con una oración y quiero aprovechar para orar también por muchas familias que están pasando por momentos difíciles debido a a una situación muy difícil que ha pasado en nuestra amada República Dominicana.
Nuestro país está un poco o muy dolido, está muy triste. Hemos pasado un momento muy difícil y queremos orar por cada familia, aparte también de las personas que nos están viendo. Así que incline su rostro y ore al Señor.
Gloria a Dios por misericordia. Gloria a Dios para que traiga consuelo, traiga paz a cada persona que ha pasado por este momento difícil. Señor, gracias.
Gracias porque tú eres bueno. Gracias porque no hay nadie como tú. Gracias porque por encima de todas las cosas eres Dios.
Gracias. Gracias. Gracias porque a pesar de los momentos duros, de los momentos difíciles, tú eres Dios.
Te glorificas. Gracias porque en ti hay paz. Gracias porque tú traes, Señor, tranquilidad, refugio, esperanza.
Padre, yo te pido en el nombre de Jesús por cada familia. por cada persona, Señor, que está pasando por un momento de dolor, por un momento de pena, por un momento de tristeza, también por momentos de incertidumbre, porque tienen familiares, Señor, que algunos que han muerto, otros que están hospitalizados, otros que no han sido encontrados. Yo te pido en el nombre de Jesús, aleluya, que tú hagas misericordia, Espíritu Santo, que tú tengas misericordia de cada vida, de cada persona, que tú, Señor, hagas algo a favor de ellos, que ellos puedan, Señor, conocerte en medio de este momento difícil como el Dios de paz, el Dios de tranquilidad, un Dios de esperanza.
Señor, yo te pido en el nombre de Jesús que tú pases tu mano sanadora por aquellos que necesitan salud. Te pido que pases tu mano de consuelo, que abraces, Señor, aquellas familias que necesitan consuelo, que tú traigas, Señor, en medio de tanto dolor, aleluya, en medio de tanto de tanta dificultad, tú hagas algo, Señor amado. Creemos en ti.
No tenemos a dónde ir, no tenemos a dónde acudir. Solamente podemos acudir a ti. Solamente podemos acudir a tu presencia.
Solamente podemos acudir a ti, que eres un Dios de paz, eres un Dios de tranquilidad. Padre santo y bueno, ten misericordia, Señor Jesús. Alzamos nuestra voz pidiéndote, Señor amado, que por favor ya no mueran más personas pidiéndote, Señor, que nos permita también entender, nos permita verte en medio de esta situación, nos permita, Señor, verte si quieres.
Aleluya. Santo Jesús, si esto es para enseñarnos algo, Señor, que podamos aprender, pero si hay algo que debemos aprender de todo esto, Señor, que podamos aprender para que podamos abrazarnos unos a otros en amor, que podamos abrazarnos, Señor, en paz, en en esperanza, Señor, que nuestro corazón pueda ser sensibilizado, que nuestro corazón pueda ser, Señor, Señor, sensibilizado, Padre, que nuestro corazón, Señor amado, endurecido, nuestro corazón de piedra pueda ser vuelto a un corazón de carne, Señor amado. Que vuelva, Señor, que regrese la empatía, que regrese la unidad en la familia.
Aleluya. Jesús, te amamos. Aleluya.
Santo, santo, santo, santo, santo, Señor Jesús. Que la familia vuelva a amarse, Señor, otra vez. que nuestra sociedad, Señor, vuelva a poner sus ojos en ti, Jesús.
Que nuestra, Padre, tu palabra dice que si se humilla tu pueblo, Padre, que si tu pueblo se humilla y adora tu nombre y si se arrepiente sus pecados, Señor, dice que tú te vas, Señor, a inclinar a nosotros, que vas a perdonar nuestros pecados y vas a sanar nuestra tierra. Te pedimos, Señor, que sane nuestra tierra, Señor. Te pedimos en el nombre de Jesús.
Vamos. Yo quiero que usted en casa, donde está en casa, usted ore un momento. Yo quiero que usted donde está en casa, donde usted está en su hogar, donde usted se encuentra en su vehículo, donde usted se encuentre, usted ore al Señor y le pida al Señor que sane nuestra tierra.
Le pide al Señor que traiga, que haga misericordia. le pide al Señor que que trabaje en los corazones de las familias afectadas. Señor, nuestro país está dolido, Señor amado.
Nuestro país está pasando un momento de dolor, de tristeza, pero en ti hay esperanza. Pero en ti, Señor, en ti está la vida. Pero en ti, Señor, podemos encontrar consuelo.
Podemos encontrar todas las cosas, Padre. Yo te pido que este tiempo, aleluya, yo te pido que este tiempo en el nombre de Jesús, sea un tiempo que tú lo utilices, Señor, para hacer tu voluntad en nosotros. tú lo utilices para sanar las heridas, para sanar el odio, para sanar el rencor, para sanar tantas cosas que como nación, Señor, hemos desarrollado, que para sanar tantas cosas, Señor, que como seres humanos hemos desarrollado por causa de tantas cosas, de tantos golpes que posiblemente hemos recibido, muchas cosas que nos han hecho olvidarnos, alejarnos de ti.
Permite, Señor, por tu amor y tu misericordia. En el nombre de Jesús. Amén.
Aleluya. Gracias, Espíritu Santo. Vamos arriba.
Vamos arriba. Vamos a ministrar esta este día. Vamos a tratar eh el gusano del dolor y vamos a hablar acerca del dolor, del dolor del alma.
Pero quiero que usted este día, este día, en todo el día, usted se concentre, esté, verdad, en comunión hablando con el Señor, pidiéndole al Señor que tenga misericordia, pidiéndole al Señor que haga algo, pidiéndole al Señor que salve las vidas, pidiéndole al Señor que traiga salvación a nuestra nación. Ese es un tiempo para eso, para orar, para pedirle a Dios misericordia por las vidas y por las personas. Y vamos allá.
Vamos allá. Quiero comenzar hablando de que todas las cosas malas, todas las cosas difíciles que vivimos, que experimentamos nacen producto de Génesis, capítulo 3, versículo 15. Todas las cosas malas, ¿verdad?
, nacen de allí. Todo viene luego del pecado. El dolor que experimentamos, la tristeza que experimentamos, todas las cosas que podemos experimentar nacen de allí, vienen luego del pecado, ¿verdad?
Y el dolor del alma precisamente es un proceso, por decirlo de alguna forma interno que puede manifestarse como una tristeza profunda, también como ansiedad, desesperanza y como un vacío existencial, como un trauma o puede causarse por un trauma no sanado, por una culpa o también por un una pérdida de sentimiento. Y es muy importante analizar y entender esto. El dolor no se no llega de repente, por así decirlo.
No es como que hoy me desperté y mañana estoy sintiendo un dolor, mañana tengo una raíz de amargura, como habla la Biblia y este tipo de cosas de de cosas, ¿no? El dolor es algo que poco a poco va, ¿verdad? eh manifestándose en nosotros por cosas que hemos pasado y mayormente por traumas.
De repente pasa una situación en mi vida y esa situación como una semilla se siembra en mi corazón. Yo no la saco a tiempo, yo no sano eso a tiempo, yo no me expreso, eh eh eh no hablo, no voy a psicología, no oro, no resuelvo ese problema y de repente en mi corazón esa semilla comienza a germinar. Puede ser o puede entrar esa semilla a través de una palabra, puede entrar esa semilla a través de un suceso, de algo, ¿verdad?
, que me pasó eh algo traumático, puede ser la muerte de un familiar, puede ser un accidente, pueden ser muchas cosas, pero lo que produce el dolor, lo que produce el gusano, por así decirlo, del dolor es algo no sanado, es algo que se aloja en mi corazón, algo que se alberga en mi vida, pequeñito, que entra como una pequeña semilla. Y el hecho de yo no sanarlo a tiempo, el hecho de yo no retirarlo a tiempo, de yo no hacer un trabajo para que esto sea resuelto, el hecho de permitir que eso se quede en mi corazón, entonces eso comienza a crecer y comienza a germinar de una forma negativa. Entonces, esto puede llegar, como le decía, por una palabra, una simple palabra, no sanada a tiempo, se puede alojar mi corazón y luego esa semilla pequeñita dar como fruto, dar como fruto un árbol muy grande.
Puede nacer una raíz de amargura, puede nacer algo que se aloja en mi vida, en mi corazón. Y esto aunque comenzó pequeñito, aunque comenzó, verdad, como algo insignificante, por así decirlo, el hecho de no haberlo sanado a tiempo, esto va creciendo de forma muy grande y una vez crece, ahora es más difícil arrancarlo. O sea, es más fácil para mí tomar un árbol pequeñito o tomar una semilla o un árbol pequeño que está creciendo y arrancarlo.
puedo hacer con mis propias manos, puedo con un proceso rápido, con unas tijeras, una cuchara, cualquier cosa, puedo sacar una semilla o un árbol que pequeñito que está creciendo, pero una vez el árbol está grande, ya se necesitan maquinarias más difíciles para nosotros poder mover todo esto. Y en la Biblia el dolor se puede, verdad, manifestar o expresar de diferentes formas. Vemos expresión en la Biblia como alma abatida.
Vemos expresiones en la Biblia como espíritu quebrantado. Vemos expresiones en la Biblia como corazón contricto. Vemos expresiones en la Biblia como angustia del alma.
Todas esas expresiones expresan, por decirlo de alguna forma, un nivel de dolor. Ahora bien, es importante saber, es importante saber que el dolor no siempre va a producir o o puede en algún aspecto, y eso se lo voy a explicar más adelante, puede producir o puede sacarse algo bueno del dolor. Pero el salmista decía en el salmo 42 versículo 11, él se hace una pregunta y él dice, "¿Por qué te abates, oh alma mía, dentro de mí?
" Y dice, "¿Por qué te turbas? " Dice, "Espera en Dios. " David estaba experimentando y vemos en todos los salmos o en muchos salmos vemos a David expresarse con problemas emocionales.
Vemos a David expresar un dolor, ¿verdad? eh eh experiencia que pudiéramos decir que tienen que ver con ansiedad, que tienen que ver con depresión. Y David constantemente dice, o sea, estoy en una cárcel, estoy abatido, mi corazón está compungido dentro de mí.
Pero David siempre que habla de estas cosas, él tiene una apunta un lugar como un lugar de refugio, apunta un lugar como un lugar donde el dolor tiene sanidad, apunta a un lugar donde el dolor puede resolverse. Y ese lugar siempre es Dios, siempre es Cristo. Por eso él dice, "Alma mía, ¿por qué te abates dentro de mí?
" Él está teniendo una conversación consigo mismo. Y esto es muy importante porque hay ocasiones en lo que vamos a necesitar de otras personas para sanar, pero hay ocasiones en que en lo que llega esa persona, yo tengo que hablar conmigo mismo y poner de mi parte para yo sanar. Escuche esto.
Siempre para yo sanar cosas en mí, lo primordial siempre va a ser el deseo y la voluntad que yo tenga para poder mejorar situaciones en mi vida. Siempre va a depender de mí. Siempre va a depender de mi va o o la iniciativa que yo pueda tener.
O sea, Dios va a hacer cosas poderosas en mí. También Dios puede usar mucha gente que me ayude a cambiar, que me ayude a sanar, pero yo no puedo sanar si yo no tengo la voluntad y el deseo de hacerlo. O sea, yo puedo ir al psicólogo más grande del mundo, yo puedo tomar la terapia más grande del mundo, yo puedo hablar con con con el profeta más grande, con la persona que da las terapias más poderosas del mundo.
Pero sí en mi corazón no hay un deseo de yo sanar. Y y esto lo hablo continuamente porque hay mucha gente que han atesorado y y y han hecho que ese gusano del dolor lo han tomado como si fuera una mascota. ¿Qué quiero decir con esto?
No tienen el deseo de eliminarlo, no tienen el deseo de ser libre del dolor. Se han hecho uno con él. Han permitido que el espíritu de coniseración, ¿verdad?
, tome eh parte en su vida y ellos no tienen deseo de cambiar, no tienen deseo de que haya una ruptura entre ellos y el dolor, sino que han abrazado el dolor. Pero hoy yo vine en el nombre de Cristo Jesús a decirte que independientemente de lo que ha causado o ha sembrado ese dolor en tu corazón, hay una esperanza y hay alguien que puede sacar, hay alguien que puede matar, hay alguien que puede quitar, eliminar ese dolor y se llama Cristo. Entonces, Job también en algún momento experimenta este dolor.
Lo expresa en Job, capítulo 3, versículo 11. Dice, "¿Por qué? " Dice, "Él se pregunta, ¿por qué yo existo?
" José pregunta, "¿Por qué yo cuando caí en la matiz de mi madre yo no desaparecí? " Mire, aleluya, santo. Mire lo que el dolor puede causar en un hombre.
Él dice, "¿Por qué yo no desaparecí? " Dice, "¿Por qué yo no expiré en el vientre? " Miren lo que el dolor puede causar en la vida de un hombre.
Y no estamos hablando de cualquier hombre. El hombre que está expresando esto en Job capítulo 3, versículo 11, es un hombre que en los primeros capítulos de Job, yo siento la presencia del Señor, en los primeros capítulos es un hombre que está hablando y dice que él hacía, era un hombre, un varón perfecto, un varón recto y dice que este hombre tomaba y hacía sacrificio por sus hijos. El hombre que ahora está deseando que que que en el en la matriz de su madre él había desaparecido.
No es un hombre cualquiera, es un hombre que había dicho que sus hijos, que su casa era una algo de bendición y él ofrecía sacrificio. Era un hombre de oración, era un hombre de Dios, era un hombre que la Biblia lo llama perfecto, justo. Pero este hombre, a causa de lo que él está experimentando, no solamente físicamente, sino a causa de lo que emocionalmente él está viviendo, ahora el tipo tiene un dolor, eh un problema existencial.
Ahora el tipo tiene un vacío por cosas que le han pasado. Mire cómo el dolor puede hacer que la gente sienta deseo de desaparecer. Mire cómo el dolor puede hacer que la gente sienta deseo de no vivir, de no existir.
Y este hombre, que no es cualquier hombre, es un hombre de Dios, está diciendo, "¿Por qué yo todavía existo? ¿Por qué yo todavía vivo? " O sea, que si yo no sano a tiempo, que si a tiempo yo no le doy cabida a Dios para que opere en mí, para que borre, para que elimine el dolor, puede llegar un tiempo donde mi vida deje de tener sentido para mí.
Puede llegar un tiempo donde yo no quiera ya existir, donde no quiera vivir. Entonces, yo vine a decirte a ti en el nombre de Cristo Jesús que es tiempo de levantarse, es tiempo de tomar acción con eso. Eh, y usted diría, "Mire, usted no sabe, usted está hablando, pero usted no sabe que quien causó ese dolor fue papi.
Usted está hablando, pero usted no sabe que quien causó ese dolor fue mami. usted está hablando, pero usted no sabe que quien causó ese dolor fue alguien que mató mis sueños. Fue alguien que cuando más yo lo necesitaba no estuvo.
Fue alguien que me traicionó en el momento más vulnerable de mi vida. Yo vine a decirte, independientemente de lo que haya causado el dolor, hay alguien llamado Jesús. Aleluya.
Independientemente de lo que haya causado el dolor. Y yo siento que yo puedo ver a alguien sentado en su cama, acostado quizás llorar y decir, "Ay, que es muy fácil para él hablar, es muy fácil decir. " Pero él no sabe que hace unas horas pequeñitas, horas atrás, yo estaba orando, estaba llorando y diciéndole, Dios, quítame la vida.
Yo estaba orando y diciéndole, Dios, ¿por qué eh la tierra no se abre y me traga? Yo estaba pidiéndole al Señor que que me elimine. Yo él no sabe eso.
Quizás yo no lo sé. Quizás yo no puedo ahora mismo ver tu dolor, pero hay alguien que ve tu dolor. Hay alguien llamado Jesús.
Hay alguien llamado Cristo que está diciendo, "Si tú me das la oportunidad de entrar en tu corazón y yo no estoy hablando solo con gente que no son cristianas, no, yo le estoy hablando a cristianos ahora. Yo le estoy hablando a gente que vive una vida de oración, pero que por más que ha orado, el dolor no ha cesado. Yo le estoy hablando a alguien que por más que ha buscado, hay una herida no sanada, hay una hemorragia que que empezó pequeña, que que él no le daba mucha mente.
Yo realmente no le prestaba atención, pero poco a poco eso ha ido creciendo y ahora se ha puesto como una raíz de amargura. Y yo no sé qué hacer. Yo vine a decirte que para ti hay sanidad.
Y escuche esto. No solamente estos hombres experimentaron un dolor, no solamente David, no solamente Job experimentó dolor, sino que Jesús está en el Gsemaní, en Mateo capítulo 26, el versículo 38. Jesús está en el Jeemaní y Jesús dice, "Mi alma está muy triste hasta la muerte.
" Escuche, escuche. Esto para mí es muy importante porque Jesús no es cualquier persona. Y yo siempre resalto esto porque la gente piensa que servirle a Dios es vivir una vida de viento en popa.
La gente piensa que servirle a Dios es vivir una vida color de rosas. La gente piensa que vivirle a Dios es solamente bombos y platillos. No, Jesús está diciendo, "Mi alma está abatida.
Mi alma está triste. " Y dice, "Pero no triste solamente, está muy triste, tan triste que está triste hasta la muerte. " Y escuche esto.
Jesús está experimentando un dolor emocional profundo antes de su sacrificio. Pero escuche, Jesús vino a eso. O sea, Jesús es el tipo que está hablando, es el tipo que e necesita o que dijo, "Yo vine porque yo necesito que la humanidad a causa de un sacrificio que yo haga, a causa de lo que yo voy a hacer, de poner mi propia vida, a causa de eso, la la humanidad sea libertada.
" Y la Biblia dice que Pedro le dice a Jesús, "Espérate, tal cosa nunca te acontezca, por favor, tú eres de lo mío como tú me vas a decir ahora. Di que tú vas a ser quitado de nosotros. " No.
Y Jesús lo reprende. Escuche el nivel. Jesús le dice, "No, oye Pedro, apártate de mí, Satanás, porque para eso yo vine.
" Y ese hombre que habla esas palabras para Pedro, ese hombre que le dice a Judas, "Juda, lo que tú haclo rápido. " Ahora dice que su alma está muy triste hasta la muerte a causa de que el tiempo, el dolor se había acercado. O sea, Jesús había experimentado o estaba experimentando un dolor profundo.
O sea, que no es, no estás excepto, no estamos excepto de experimentar ese dolor profundo. Ahora, en la Biblia hay algunas cosas, no voy a leer todas las citas, pero le daré algunas citas. Y en la Biblia hay algunas cosas que producen dolor en el alma.
Por ejemplo, el pecado. Salmos 32, el versículo 3 y 4. Apunte, por favor.
también una pérdida. En Juan capítulo 11 versículo 33 y 35 hablamos del mismo Jesús. Jesús dice que Jesús lloró a causa de la pérdida de su amigo.
También el silencio de Dios en Salmos capítulo 13, o sea, cuando Dios hace silencio, nuestra alma se abate. ¿Por qué? Porque hay algo que nos causa dolor y también es la incertidumbre.
No saber qué va a pasar mañana, no saber eh eh qué vamos a vivir, no saber qué vamos a experimentar, pero también experiencias que podemos, ¿verdad? , experimentar como desequilibrio emocional pueden producir también en nosotros aislamiento social, el deseo de estar aislado, pero también algo que puede producir eh dolor en nuestra vida es falta de propósito y de esperanza. Recuerde que en la serie pasada hablamos acerca de origen, de propósito, de conocer mi propósito.
Y entre las cosas que hablamos, hablamos del llamado, hablamos del origen, hablamos del propósito en sí y no saber mi propósito, no conocer para qué estoy aquí, no conocer lo que Dios quiere hacer conmigo, puede también hacer que esto sea causa de dolor a mi alma. Ahora bien, la Biblia, santo, yo siento la presencia de Dios. La Biblia tiene, la Biblia tiene una respuesta para el dolor.
La Biblia tiene una respuesta para el dolor. Recuerde que dijimos que hay diferentes cosas que pueden causar dolor. Por ejemplo, hay dolores que que se causan a causa del pecado.
Hay dolores que hay dentro de nosotros a causa del pecado. Claro, todo su origen, el origen en sí del dolor es el pecado. Es decir, que cuando Adán y Eva pecaron, allí comenzó el dolor.
Antes de eso no había dolor. Antes de eso todo era alegría, todo era bien, pero luego del pecado las cosas se dañaron un poco. Seas, pero la Biblia tiene respuesta para todo esto.
Cuando estoy teniendo dolor a causa del pecado, el salmo 32:5 me da un eh eh una vitamina, me da un antídoto para ese dolor. ¿Y cuál es? dice que la sanidad y la confesión pueden hacer que el dolor producido por el pecado sea sanado.
O sea, hay gente que tiene cosas ocultas, hay gente que ha callado cosas y la Biblia dice, "Mientras callé, envejecieron mis huesos. " O sea, el salmista está diciendo que ocultar sus pecados causó en él que sus huesos envejecieran a una velocidad mayor. Está diciendo que ocultar sus pecados, tener cosas ocultas, dice que él estaba causando que sus huesos envejecieran.
Pero él dice, "Mi pecado te declaré. " Y dice, "Y tú perdonaste mi maldad y mis pecados. " O sea, que cuando yo confieso ese dolor que se ha causado a causa de ese pecado, puede ser un alivio para mi alma.
También Lamentaciones, capítulo 3, versículo 21 dice que Jesús no da una esperanza en medio del sufrimiento. Dice, "Esto recapacitaré en mi corazón. Por tanto, esperaré por la misericordia de Jehová, dice, no hemos sido consumidos.
La palabra aquí es esperaré. La palabra aquí es confianza. O sea, yo tengo que confiar en que en medio del dolor hay algo que va a suceder conmigo.
¿Y qué es? Hay esperanza en medio del dolor. ¿Por qué hay esperanza?
Porque Pablo dice, "Nosotros no somos como los que no tienen esperanza. " Pablo dice, "Nosotros no somos cualquier tipo de gente. Nosotros en Cristo tenemos esperanza.
" Y yo en la pandemia, esto fue una palabra que yo tomé para mí y yo decía frecuentemente, "Yo no soy de lo que no tiene esperanza. " Y yo quiero que esta palabra usted la guarde en su corazón. Y yo quiero que usted sepa que usted no es de los que no tienen esperanza.
Yo quiero que usted sepa que usted es más escriba esto. Yo quiero que usted escriba, yo tengo esperanza. Escriba, yo no soy de los que no no tiene esperanza.
Yo quiero que usted escriba, yo no soy de los que no tiene esperanza. O sea, usted tiene esperanza en Cristo. Yo sé que pasamos por dolor, que pasamos por diversas pruebas y de hecho la Biblia dice, "Alegrados, gózate cuando pases por diversas pruebas.
" cómo me voy a gozar pasando por diversas pruebas. Y Pablo lo que está diciendo es que lo que estamos pasando, lo que estamos viviendo, no se compara con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Entonces, Proverbios, Proverbios dice, "Donde no hay dirección sabia caerá el pueblo, más en la multitud de consejos hay seguridad.
" O sea, es importante, escuche, es importante hablar sobre mi dolor. Es importante, claro, hablar con las personas correctas. Es importante hablar con las personas correctas, pero es importante hablar sobre el dolor.
Es importante sentarte con alguien. Y yo le decía a alguien ayer, hay una palabra o hay una pregunta que es muy fácil de responder, pero que la mayoría de personas mienten o mentimos a la hora de responder. Y es una pregunta simple y sencilla.
¿Cómo estás? Esta pregunta se vuelve difícil cuando en nosotros hay raíz de amargura. Esta pregunta se vuelve difícil cuando en nosotros hay tristeza.
Esta pregunta se vuelve difícil cuando nosotros hay quebrantamiento. Esta pregunta se vuelve difícil porque ya nosotros no podemos responder simplemente estoy bien. Porque responder estoy bien es mentir porque mi corazón está destrozado y el corazón está dolido, destrozado.
Yo respondo de una forma que no es correcta y digo, estoy bien cuando realmente no lo estoy. Pero dice la Biblia que si yo puedo hablar con alguien y recibir un buen consejo, dice que esto puede ayudarme a librar o a liberar dicho dolor. También es importante la renovación mental.
Escuche, es importante para yo poder lidiar con el dolor, para yo poder eh eh eh romper con el dolor, es muy importante yo renovar mi mente. Y quiero hondar un poquito aquí porque usted tiene que saber que todo comienza en la mente. Usted tiene que saber que todo está en la mente.
Usted tiene que saber que el poder de todo está en la mente. O sea, allí es donde yo tengo que ganar primero. Yo tengo que ganar primero en la mente.
Necesito, escuche bien, ganar en la mente. Una palabra que yo recibo, aleluya, una palabra que yo recibo, una palabra negativa que alguien puede, verdad, eh tirar sobre mí, que alguien puede hablar a mí. Esa palabra se puede, como decía al principio, guardar en mi corazón, pero yo tengo que sacarlo de ahí.
¿Cómo? Ganando en mi mente. Yo necesito ganar.
Yo necesito vencer esas palabras. ¿Cómo? Yo la venzo escuchando la palabra de Dios.
Yo venzo esas palabras tratando la palabra de Dios. Yo yo esas palabras orando, hablando con Dios, escuchando lo que Dios tiene para decir sobre mí, escuchando lo que Dios está diciendo de mí. Yo venzo esas palabras que se han arrojado en mi mente y yo le quiero hablar a alguien y yo le quiero decir, renueva tu mente.
Romanos capítulo 12, el versículo 2, dice que debemos ser transformados y renovados por medio de nuestro entendimiento. O sea, es importante cambiar la mente. Cuando Jesús vino, él vino predicando, "Convertíos y arrepentíos.
" Él decía, "Arrepiéntanse y conviértanse. " Pero esta palabra aquí, arrepentimiento, no es eh eh darse en el pecho y pedir cacao. No, no, no.
Esta palabra aquí arrepentimiento tiene que ver con un giro, pero no un giro de 360º, sino un giro de 80º, un giro que me cambie de posición, de la posición a donde yo estoy. Y es lo que yo debo hacer. Yo necesito necesariamente poder.
Yo necesito renovar mi mente y cambiar mi mente para que el dolor y todo lo que está antiguo, todo lo pasado sea borrado. Mire lo que dice la Biblia. La Biblia dice en Isaías que el Señor habla al pueblo y le dice al pueblo a través del profeta, "No traigan a memoria las cosas pasadas, porque he aquí, yo hago cosas nuevas.
" Aleluya. Y el dolor que el pasado te ha causado puede quedar eliminado cuando yo abro mi corazón a Dios. Puede quedar eliminado cuando yo abro mi corazón al Padre.
Cuando yo doy mi corazón a Cristo, cuando yo permito que Cristo se adueñe de mi corazón, todo dolor puede desaparecer. Entonces dice, "Renovados por medio del espíritu y más bien por la renovación de nuestra mente. " Dice, "Esto demuestra que el cerebro puede cambiar con nuevas experiencias, nuevas nuevas nuevos pensamientos y como dice la Biblia dice que con la renovación de la mente.
" Ahora, Gálatas capítulo 2, versículo eh Gálatas capítulo 6, versículo 2, dice, "Sobrellevar los unos las carga de los otros. " Y escuche esto, porque esto es muy importante. Es importante que, Santo Dios, yo siento la presencia de Dios.
Es importante que yo no me aísle. Y usted dirá, "Bueno, pero ¿qué tiene eso que ver? " Mire, si usted ha visto, yo a mí me gusta ver mucho documentales de animales y por ejemplo mi animal favorito es el león y el león es uno de los animales que caza en manada, caza en grupos.
Y algo que hace el león es lo siguiente, es que ellos atacan una jaoría, atacan una manada, por ejemplo, de búfalo, de cualquier animal, ¿verdad? , que anda en manada. Dice que él lo ataca.
Y cuando lo ataca, una de las cosas que él hace es que él aísla al que está más débil. buscan a uno pequeño y lo persiguen de forma tal que el débil o uno de ellos se quede solo. O sea, para el león es más fácil atacar a un solo que atacar a un grupo.
Y eso es importante. ¿Por qué es importante? Porque una de las cosas o una de las estrategias que el enemigo utiliza es que cuando nosotros estamos pasando por momentos difíciles y por momentos de dolor, una de las estrategias que el enemigo usa es que él trata de aislarnos.
¿Y para qué él trata de aislarnos? Porque el aislamiento trae debilidad. Repito, el aislamiento trae debilidad.
Usted ve que inmediatamente le pasa cualquier cosa, eh se se toman un momento a solas, quieren estar solos, eh quieren no quieren hablar con nadie, dejan de ir a la iglesia y y se engañan diciendo, "No, yo estoy pasando teniendo un momento para mí. Yo estoy teniendo un momento conmigo. Sin embargo, lo que están haciendo es aislarse y esto le da más tiempo o hace que la estrategia del enemigo sea más eficaz en la vida de ellos por el hecho de estar solos.
¿Qué te quiero decir con esto? Que dice la Biblia, "Sobrellevad la carga los unos a los otros. " Es decir, la Biblia nos está mandando en Gálatas capítulo 6, versículo 2, nos está mandando a vivir en coinonía.
nos está mandando, me está diciendo, Robert, cuando tú estés en momentos duros, en vez de ailte, busca compañía, busca con quién hablar, eh eh conversa con alguien. Eh eh eh dice la Biblia, qué bonito, qué bueno es que habiten los hermanos juntos y en armonía. Y nosotros creo que en ocasiones hemos quitado la importancia de nosotros poder, verdad, estar en armonía.
Nosotros hemos quitado la importancia, lo poderoso que es nosotros animarnos unos a otros. Por eso Pablo dice, escuche, no deje de congregarse. ¿Por qué Pablo dice eso?
No es porque usted se va a ir para el infierno si usted no se congrega. No es porque usted di que se ay, se me lo va a llevar el demonio por la iglesia. No es por eso.
Pablo aconseja que nosotros nos congreguemos, porque hay cosas que nosotros recibimos cuando estamos en la iglesia. ¿Qué recibimos? Una de esas cosas es coinonía.
Recibimos ánimo, recibimos amigos, hermanos, que están pasando momentos difíciles al igual que yo, pero nos podemos animar. Por eso Pablo dice, "Anímense unos a otros con estas palabras. " Pero para que otro me anime, yo tengo que estar cerca de ese alguien.
Para yo escuchar a alguien decir, "Yo estaba pasando tal dificultad, pero Dios me ayudó. Dios hizo algo conmigo. Para que eso pase en mi vida, yo necesito necesariamente que Dios, ¿verdad?
, a través de alguien lo haga. " Pero para yo poder recibir eso, yo necesito estar con la gente. Entonces, hay muchas personas que tristemente se han aislado, no quieren comunicación con nadie, no quieren que nadie le hable, están no y porque también hay gente que por causa del dolor han recibido la vergüenza.
Y también lo contrario, hay gente que por causa de la vergüenza ha venido el dolor, pero déjeme decirle, no hay vergüenza para los que están en Cristo. ¿Cómo s? Le he dado herramientas, le he dado algunas herramientas y ahora le voy a dar otras más de acuerdo a lo que la Biblia dice, con oración profunda y sincera.
Filipenses, capítulo 4, versículo 6. Aquí usted va a encontrar que cuando oro, cuando tengo una oración sincera, el Padre me puede ayudar con el dolor. También oración, ¿verdad?
Como le decía, oración, también meditación en la palabra, perdón, meditación en la palabra de Dios. Salmo capítulo 1. Meditación en la palabra de Dios.
Es importante sacar tiempo, señores. Es importante sacar un tiempo para yo meditar en la palabra de Dios. Es importante sacar un tiempo para yo hablar, para yo eh pasar un tiempo con Dios escuchando.
Escuche, es muy importante escuchar lo que el cielo está diciendo de mí. Es muy importante saber lo que Dios está diciendo de mí. Por eso a veces escuchamos tantas voces que no tienen nada que ver con lo que Dios está diciendo y terminamos haciéndole caso a esas voces, pero Dios está diciendo, escucha lo que yo estoy diciendo.
También, como le decía, renovar nuestra mente en Romanos capítulo 12, versículo 2, con comunión y apoyo espiritual, como hablábamos hace un momento, y también con ayuda profesional. puede ir, señores, es bueno ir a terapia, es bueno. Es bueno conversar con alguien, es bueno.
Y yo quiero ir concluyendo, pero yo quiero animarte. Yo te quiero animar este día y te quiero decir, es un tiempo, es un buen tiempo, es un tiempo muy hermoso para usted hoy. No lo deje para mañana, señores.
No lo deje para mañana. Es un buen tiempo para que hoy, para que este día usted decida sanar. Es un buen tiempo para que usted este día decida sanar, porque el dolor del alma es real, es complejo y es profundo.
No, no recuerde cómo iniciamos. Iniciamos hablando de tres hombres de Dios, David, Job y el mismo Jesús. Dice que cada uno de ellos en situaciones eh diferentes, en situaciones adversas, experimentaron el dolor.
Cada uno de ellos experimentaron dolor, pero dice la Biblia que cada uno de ellos encontró refugio en Cristo. O sea, no queremos restar la importancia a tu dolor. Claro que no.
No queremos decir que no es fuerte, que no es importante lo que estás viviendo, lo que estás experimentando. Claro que es fuerte, claro que es difícil, pero tienes que saber, tienes que saber que en Jesús hay esperanza y que en Jesús hay vida. La Biblia ofrece La Biblia ofrece respuestas poderosas para usted resolver problemas con el dolor.
La Biblia expresa situaciones poderosas en las que yo puedo a través, ¿verdad? , de lo que Dios está haciendo, de lo que Dios está trayendo, de lo que Dios, ¿verdad? Las cosas que hemos experimentado, esto es muy importante, las cosas que hemos experimentado y hemos vivido, la Biblia habla que nosotros podemos en Cristo resolverla.
Entonces, yo quiero que usted haga algo conmigo y es que usted ore. Yo quiero que usted ore conmigo y que usted ponga la mano en su corazón donde usted se encuentre, que usted ponga la mano en su corazón y usted haga una oración sincera. Escucha lo que yo dije.
Haga una oración sincera, no finja, no. haga una oración y hable y le diga, "Padre, yo necesito que tú sanes mi dolor. " Haga una oración y digas, "Padre, yo necesito que tú sanes mi dolor.
" Háblele al Padre y dígale la razón por la que usted está pasando dolor. Y si usted no sabe, háblele también, "Padre, yo realmente no sé por qué esto me duele tanto. Si solamente fue una palabra que yo le resté importancia, ¿por qué me duele tanto?
¿Por qué es tan difícil para mí? ¿Por qué es tan doloroso? Y yo quiero que usted me acompañe a orar en el nombre de Jesús.
Padre, gracias. Gracias porque tú eres bueno. Gracias porque no existe nadie como tú.
Gracias, Espíritu Santo. Y como empezamos, así mismo culminamos, Señor, orando. Y te pido, Señor, en el nombre de Jesús, que tú hagas un trabajo en el corazón de cada persona que está pasando por un momento difícil.
Yo te pido, Señor, que por alguien que posiblemente no sabe qué le ha causado ese dolor o quizás lo sabe, pero le da miedo hablar con alguien, le da miedo, Señor, a hacer algo al respecto. Yo te pido que tú le des la fuerza y la valentía para él poder, Señor, hacer trabajos, para él poder hacer modificaciones, para él poder hacer cambios en su vida. Yo te pido que tú traigas, Señor amado, en el nombre de Cristo Jesús, a través del Espíritu Santo, el consuelo necesario.
Quizás algunos están enlutados, quizás otros, Señor amado, han sido heridos por palabras. Quizás alguien porque alguien mató sus sueños, quizás alguien porque no sabe qué hacer, quizás alguien porque está viviendo momentos de incertidumbre. Independientemente, Señor amado, de cuál sea ese dolor, independientemente de cuál sea ese quebranto, yo te pido, Señor, que tú que haces todas las cosas nuevas, yo te pido que tú que operas, Señor, cuando nadie puede operar, yo te pido que tú vengas sanando y no solamente, Señor, el dolor del alma, sino también el dolor físico.
Yo hablo ahora en el nombre de Cristo Jesús, que tú vengas trayendo, Señor, sanidad a todas las personas que me están viendo, que me están escuchando. Yo te pido, Señor, que tú traigas, Señor amado, sanidad en el nombre de Jesús en los problemas de los huesos, problemas estomacales, Señor, cáncer, sin importar cuál sea, cuál sea, Señor, el problema, yo te pido que sanes, Señor, la sanidad de, Señor, que sea en el alma, que sea en el espíritu, Padre, que sea físico, que tú operes, Señor, que hagas milagros. Tenemos fe y creemos en ti en el nombre de Cristo Jesús.
Amén y amén. Te queremos invitar a suscribirte a nuestro canal. Te queremos invitar, pastora Jud Girón, suscríbete.
Queremos invitarte también activar la campanita, a dar like y a comentar. Comparte esto con alguien si tú crees que puede ser de bendición, compártelo y también así al mismo tiempo nos ayudas a crecer. Dios te bendiga mucho, Dios te guarde y nos vemos mañana a la misma hora.
Yeah.