¿Alguna vez te preguntaste a dónde van tus recuerdos cuando creces? Terminan así, solos fríos y cubiertos de polvo. Es irónico que unos personajes que lucharon tanto por ser libres terminaran encerrados en el olvido. Ver a Madagascar en este estado es el recordatorio más crudo de que la infancia tiene fecha de caducidad. Y lo más triste no es verlos rotos, es saber que mientras ellos esperaban volver a hacernos reír, nosotros simplemente seguimos adelante.