[Música] soy de Puerto Progreso Yucatán llevo más de 20 años pescando en el mismo mar que me vio crecer un océano turbio que a veces es tan bondadoso como cruel aquí todos tenemos nuestras historias cosas que vemos y que no compartimos fácilmente porque nadie las entendería pero hay algo que me sucedió hace 8 años algo que aún Ho me quita el sueño era una madrugada de Julio el tipo De noche en que el cielo y el agua parecen fundirse en un negro interminable había salido solo como a veces prefiero hacerlo buscando una pesca tranquila el
motor de mi lancha ronroneaba mientras me alejaba del puerto El Faro de Progreso desvaneciéndose poco a poco detrás de mí navegui por casi dos horas hasta llegar a un lugar donde la red siempre trae algo bueno ese día sin embargo no traería lo que yo esperaba cuando lancé La primera red la marea parecía inquieta el agua estaba inusualmente cálida como si escondiera algo Bajo su superficie sentía un peso en el aire una opresión que no podía explicar a pesar de eso esperé pacientemente con la mirada perdida en el Horizonte después de unos minutos tiré de
la cuerda había resistencia pero no la habitual de los peces luchando por por escapar era un peso muerto pesado y Rígido como si algo inerte estuviera Atrapado en mis redes cuando logré sacar el contenido a bordo el corazón me dio un vuelco entre las cuerdas y el alga enredada había un cuerpo era un hombre pero algo en él no estaba bien su piel era pálida y blanda como la de un pez pero lo más perturbador era su rostro o mejor dicho la ausencia de uno no tenía ojos nariz mi boca era solo una superficie Lisa
como si alguien hubiera borrado cada Rasgo humano me quedé inmóvil mi cerebro luchando por comprender lo que veía el agua que goteaba de su cuerpo tenía un olor extraño una mezcla de sal y podredumbre lo arrojé de vuelta al mar casi por instinto mi mente incapaz de tolerar la visión un segundo más pero incluso después de que desapareció bajo las olas sentí que algo había cambiado el aire era más pesado y el motor de mi lancha comenzó a fallar intenté arrancarlo de nuevo pero solo emitía Chasquido secos Fue entonces cuando lo vi una silueta oscura
deslizándose bajo el agua justo al lado de mi embarcación parecía humanoide pero sus movimientos eran antinaturales como si nadara con una cadencia imposible para cualquier ser vivo el agua comenzó a golpear los costados de mi lancha pequeñas olas que no deberían estar allí en una noche tan calmada mi respiración se aceleró mientras buscaba desesperadamente algo para defenderme Pero de qué no había nada tangible Solo esa presencia bajo el agua que sabía que me observaba incluso sin ojos finalmente el motor arrancó y me alejé a toda velocidad dejando atrás el lugar donde había sacado el cuerpo
no ni iré hacia atrás no podía el miedo había tomado el control absoluto de mi cuerpo esa noche no dormí intenté convencerme de que lo que había visto era algún tipo de ilusión una alucinación causada por el cansancio pero al día siguiente Cuando me acerqué a mi lancha para prepararme para otra salida encontré algo que me hizo dudar de mi cordura la cuerda de la red estaba cubierta de una sustancia viscosa como una mezcla de baba y sangre coagulada el olor era insoportable y al tocarla sentí un escalofrío que recorrió todo mi cuerpo lavé la
lancha con agua dulce y lejía tratando de borrar cualquier rastro de lo ocurrido Pero sabía que el problema no había Desaparecido desde ese día cada vez que salía al mar veía la misma silueta bajo las olas no importaba si iba solo o acompañado siempre estaba ahí siguiendo mi embarcación a una distancia prudente pero constante mis compañeros Pescadores me decían que estaba paranoico que el mar tiene formas de jugar con la mente pero yo sabía que esto era algo diferente Incluso en mis sueños esa figura aparecía inmóvil mirándome desde el agua Con un rostro que no
era un rostro las cosas empeoraron un mes después una noche mientras limpiaba mis redes en el puerto sentí que algo me observaba miré hacia el agua y vi una mano asomándose lentamente sobre la superficie era pálida y alargada con dedos finos y uñas casi transparentes no se movía solo flotaba ahí como si me invitara a acercarme retrocedí de inmediato dejando caer las redes al suelo y cuando volví a mirar ya No estaba pero en el lugar donde había estado el agua se arremolinaba formando un pequeño remolino que parecía imposible en una zona tan tranquila dejé
de salir a pescar por un tiempo el miedo había calado en lo más profundo de mi ser y no podía soportar la idea de estar en el agua pero en un pueblo como Progreso donde el mar es la vida no puedes huir para siempre finalmente mis ahorros se agotaron y tuve que volver decidí ir con otros Pescadores esperando Que su compañía me diera algo de tranquilidad sin embargo la silueta seguía ahí como siempre deslizándose bajo las olas invisible para todos excepto para mí Una noche mientras estábamos lejos de la costa sucedió lo peor habíamos lanzado
las redes y de repente algo comenzó a tirar de ellas con una fuerza descomunal no eran peces era algo mucho más fuerte entre Todos tratamos de recogerlas Pero entonces vi algo que me Heló la sangre la figura estaba ahí justo debajo de nuestra lancha mirándome pude sentir su ausencia de rostro ese vacío que era más aterrador que cualquier expresión solté la cuerda y grité asustando a los demás ellos no entendían que me pasaba pero yo sabía que si seguíamos jalando algo terrible ocurriría al final la red se rompió y todos caímos al suelo por el
impacto el agua alrededor de la lancha comenzó a burbujear y por un momento creí que Íbamos a volcar pero como si estuviera satisfecha la presencia se desvaneció mis compañeros me miraron con desconfianza el resto del viaje pero nadie dijo nada desde ese día dejaron de invitarme a sus salidas decían que traía mala suerte Y quizá tenían razón ahora Apenas puedo mirar el mar sin sentir ese nudo en el estómago cada vez que veo las olas romperse contra el muelle imagino esa silueta acechando bajo ellas esperando el momento adecuado para Volver porque sé que no ha
terminado hay noches en que sueño con el cuerpo sin rostro y cuando despierto El sonido del agua parece más cercano de lo que debería no sé qué fue lo que saqué del mar aquel día pero estoy seguro de una cosa no era humano y nunca debía haberlo tocado el océano guarda secretos que es mejor dejar enterrados en sus profundidades y ahora soy uno de los pocos que ha tenido el infortunio de aprenderlo por las Malas el canto de la sirena Era una noche sin nuna de esas en las que el mar parece un vacío infinito
una boca abierta que devora todo rastro de luz Mi historia comienza en 1974 pero lo que ocurrió ha seguido conmigo hasta hoy como una sombra en los bordes de mi memoria tenía 17 años y acompañaba a mi abuelo en su viejo bote pesquero él siempre decía que el mar es un lugar que respira que tiene hambre y que no perdona a los que lo Subestiman yo nunca entendí esas palabras hasta esa noche el golfo de México estaba particularmente quieto casi demasiado ni las olas rompían con fuerza ni el viento silbaba como solía hacerlo era como
si todo estuviera conteniendo la respiración mi abuelo y yo habíamos lanzado las redes varias horas antes pero la pesca había sido escasa él parecía nervioso Aunque intentaba disimularlo me di cuenta porque no Paraba de tocarse El sombrero y mirar hacia el Horizonte como si esara algo por mi parte estaba aburrido y con sueño A pesar de mi juventud ya había aprendido que las noches de pesca podían ser largas y solitarias pero algo en esa noche se sentía diferente la quietud era densa como si el aire mismo estuviera cargado de algo que no podía ver Fue
entonces cuando lo escuché por primera vez un canto era suave casi como un susurro al principio pero lo Suficientemente claro para distinguirlo entre el silencio una melodía dulce hipnótica que parecía salir de algún lugar bajo el agua me levanté intrigado y me acerqué al borde del bote tratando de identificar de dónde provenía la voz era femenina cálida y se mezclaba con el biven de las olas Pero había algo en ella que me erizaba la piel Aléjate de ahí la voz de mi abuelo cortó el momento su Tono era firme más duro de lo que jamás
le había escuchado Me sujetó del brazo con fuerza y me obligó a sentarme no escuches nada no mires nada mantente ocupado sus ojos reflejaban miedo algo que no creía posible en un hombre tan fuerte como él intenté protestar pero su mirada me detuvo Había algo en su expresión que me hizo callar un terror que parecía viejo profundo como si supiera algo que yo no sin embargo no pude evitarlo el canto seguía Allí más fuerte ahora más claro como si me estuviera Llamando A mí específicamente mi abuelo intentaba ignorarlo concentrándose en las redes pero yo no
podía apartar mis pensamientos de esa melodía Fue entonces cuando lo vi un movimiento bajo el agua Justo a un costado del bote al principio pensé que era un pez grande Tal vez un tiburón Pero cuando me incliné para mirar mejor vi algo que me dejó helado había una figura humana bajo el agua su cabello era largo y flotaba como algas En el agua oscura sus ojos nunca olvidaré esos ojos eran amarillos brillaban en la oscuridad como los de un Depredador me miraban fijamente como Si estuvieran atravesando mi alma sentí que mi cuerpo se paralizaba pero
al mismo tiempo algo dentro de mí quería saltar al agua acercarme más escuchar mejor esa canción era como si una parte de mi estuviera siendo tirada hacia el Abismo sin mi consentimiento no la mires gritó mi Abuelo tirándome al suelo con tanta fuerza que golpeé la cabeza contra la madera del bote cierra los ojos no la escuches su voz temblaba y eso me aterrorizó aún más nunca lo había visto perder el control de esa forma él comenzó a rezar palabras en español que no entendí del todo mezcladas con súplicas y apert la melodía se hizo
más fuerte más insistente como si supiera que estábamos resistindo el agua comenzó a moverse Alrededor del bote despacio al principio pero cada vez más rápido podía escuchar el chapoteo de su movimiento Aunque nunca salió completamente a la superficie era como si nos estuviera acechando probando nuestra resistencia mi abuelo se apresuró a encender el motor pero el motor no respondía era como si algo lo estuviera bloqueando sea enciende gritaba mientras yo apenas podía moverme del Miedo de repente el canto se detuvo el silencio fue aún peor mi abuelo dejó de intentar encender el motor y me
miró con una expresión que nunca olvidaré no importa lo que pase no te metas al agua me dijo en un susurro no importa lo que veas no lo hagas antes de que pudiera responder el bote comenzó a sacudirse violentamente algo lo golpeaba desde abajo algo con una fuerza que no era natural las redes comenzaron a moverse Como si algo grande estuviera Atrapado en ellas pero cuando mi abuelo intentó recogerlas solo encontró pedazos estaban rotas desgarradas como si hubieran pasado por las fauces de un monstruo el agua a nuestro alrededor comenzó a burbujear y en medio
de la espuma vi nuevamente esos ojos amarillos esta vez estaban más cerca demasiado cerca mi abuelo agarró un cuchillo y se puso frente a mí como si intentara protegerme pero yo sabía que no había Forma de enfrentarse a lo que fuera que estuviera ahí abajo el bote seguía sacudiéndose Y de pronto escuchamos un sonido que no era de este mundo un grito que no puedo describir una mezcla de ira dolor y algo más algo que no era humano la figura emergió parcialmente lo suficiente para que pudiera verla con Claridad su rostro era hermoso y aterrador
al mismo tiempo una mezcla de rasgos humanos y algo más antiguo algo primitivo sus manos si es que podían Llamarse manos se agarraron al borde del bote y por un momento pensé que iba a subir mi abuelo gritó algo en un idioma que no reconocí y lanzó el cuchillo al agua la criatura soltó un grito ensordecedor y desapareció llevándose consigo la calma el motor del bote finalmente encendió como si algo hubiera soltado su agarre y mi abuelo no perdió tiempo en alejarnos de ese lugar durante el resto de la noche no hablamos él no dejó
de rezar en voz baja y yo no podía Apartar de mi mente esos ojos amarillos Cuando llegamos a la costa él me obligó a prometerle que nunca hablaría de lo que había pasado el mar tiene secretos dijo y algunos no están destinados a ser entendidos pasaron años antes de de que pudiera contarle a alguien esta historia mi abuelo murió Poco después de esa noche y yo dejé de pescar a veces sueño con ese canto con esos ojos me despierto sudando con la sensación de que algo me Observa desde las sombras nunca volví al mar abierto
No creo que lo haga porque ahora sé que el mar no solo respira también Mira también llama y a veces no deja ir a los que escuchan su canción la señal de las profundidades soy pescador desde hace más de 20 años no diré mi nombre ni el puerto exacto de donde provengo solo diré que lo que les contaré ocurrió en las costas del Golfo de México en un área donde las aguas parecen no tener Fondo y las noches son más negras que el pecado he contado esta historia solo una vez y cuando terminé nadie dijo
nada Solo me miraron con ojos llenos de incredulidad y miedo pero lo que viví aquella noche fue real y desde entonces nunca más he vuelto a dormir en paz todo comenzó en una temporada particularmente difícil la pesca había sido escasa durante semanas y los hombres en el puerto estaban Inquietos algunos decían que era culpa De los aides malos otros culpaban a los cambios en las corrientes yo no era un hombre supersticioso pero esa noche en particular al ver las aguas inmóviles bajo una luna incompleta sentí un escalofrío subí a mi bote el marea alta y
partí en busca de caladeros más lejanos decidí ir solo lo cual no era raro para mí siempre me ha gustado la soledad del mar navegui durante horas lejos de la luz de la costa hasta que Llegué a una zona que conocíamos como el silencio un lugar donde las aguas parecían más densas como si guardaran algo debajo las leyendas locales hablaban de barcos desaparecidos pero no había tiempo para cuentos preparé mis redes bajo un cielo sin estrellas y las lancé al agua durante un rato Todo estuvo tranquilo solo el sonido de las olas me acompañaba Entonces
algo cambió el viento cesó no fue algo gradual Simplemente dejó de soplar como si alguien hubiera apagado un interruptor el aire estaba tan denso que era difícil respirar encendí un cigarrillo para calmarme pero al levantar la vista vi algo en la distancia una luz parpadeante tenue que se reflejaba en el agua como si alguien estuviera sosteniendo una lámpara en la niebla la luz no debía estar allí no había barcos alrededor ni bollas ni faros era Imposible sentí una punzada de inquietud pero decidí ignorarla estaba allí para pescar no para perder el tiempo con cosas que
no entendía tiré de la red y para mi alivio estaba pesada era una buena señal sin embargo al sacar el primer lote noté algo extraño los peces estaban muertos no luchaban ni se retorcían simplemente colgaban inertes como si algo los hubiera drenado de vida antes de Atraparlos no tenían idas ni marcas visibles pero sus ojos estaban completamente blancos vacíos un sudor frío me recorrió la espalda descarté los peces pensando que quizá Había algo en el agua que los había matado pero mientras me inclinaba para revisar la red escuché un sonido era bajo y constante un
murmullo que venía desde algún punto detrás de mí me volví pero no había nada el agua estaba inmóvil y la luz parpade había Desaparecido sin embargo el sonido seguía allí como un cántico algo humano y antinatural a la vez solo es el viento me dije pero no lo era el viento no produce voces traté de concentrarme en el trabajo tirando de la red una vez más Pero esta vez algo tiró de vuelta no era un pez era algo mucho más fuerte algo que parecía querer arrastrarme con ella luché con todas mis fuerzas y finalmente con
un tirón desesperado logré liberar la red algo oscuro cayó al fondo del Bote envuelto en algas lo miré con cautela y lo que vi me hizo retroceder era una muñeca de porcelana con el vestido raído y el rostro cubierto de grietas como si hubiera estado sumergida durante años pero lo más perturbador eran sus ojos estaban negros como Pozos vacíos y me seguían sin importar donde me moviera la levanté con las manos temblorosas y sin pensarlo la arrojé al agua quería deshacerme de ella sin embargo al caer escuché un Grito no era un grito humano era
algo más agudo más doloroso como si viniera de las profundidades mismas en ese momento el bote comenzó a balancearse violentamente como si algo enorme nadara debajo de mí las olas golpeaban con Furia y perdí el equilibrio cayendo de rodillas Entonces lo vi a unos metros de mi embarcación una figura emergió del agua era una mujer su cabello oscuro caía sobre su rostro y su vestido blanco estaba empapado pegándose a su cuerpo Delgado al principio pensé que era una sobreviviente alguien que había caído de un barco pero cuando levantó la cabeza supe que no era así
sus ojos eran como los de la muñeca completamente negros sin rastro de humanidad me miraba fijamente como si estuviera [Música] juzgáis por el miedo Entonces ella Habló no con palabras sino con su mirada de alguna manera supe lo que quería decirme No debiste venir aquí la mujer comenzó aer al bote flotando sobre el agua como si no pesara nada intenté arrancar el motor pero este no respondía mientras luchaba desesperadamente Noté que el agua a mi alrededor se estaba oscureciendo no era la noche algo más estaba cubriendo la superficie una sustancia viscosa y negra que se
extendía como un manto la figura ya estaba a solo un par de metros cuando Finalmente logré encender el motor sin mirar atrás aceler hacia la costa con todas mis fuerzas el camino de regreso fue un borrón no podía dejar de mirar hacia atrás esperando ver aquella figura persiguiéndome pero no había nada Solo el agua oscura y El eco de aquel cántico en mi cabeza cuando finalmente llegué al puerto No dije una palabra amarré el bote y me dirigí a casa sintiendo que algo me seguía Aunque nunca vi nada esa Noche mientras intentaba dormir escuché e
un golpeteo en mi ventana no tuve el valor de abrirla desde entonces he escuchado historias similares de otros Pescadores todos coinciden en algo hay lugares en el mar que no están hechos para los vivos lugares donde las reglas cambian y donde las cosas que vemos no deberían ser vistas a veces pienso en volver a ese lugar no por curiosidad sino para buscar respuestas pero cada vez que lo Considero recuerdo aquellos ojos negros y el cántico que aún me persigue tal vez nunca sepamos que hay en las profundidades Pero algo me dice que es mejor así
La Barca perdida era el año 1997 y la pesca en Mazatlán había sido mi vida desde que tengo memoria las aguas del Pacífico bastas y Aparentemente infinitas siempre me habían acogido con una mezcla De familiaridad y respeto pero ese respeto se convirtió en un temor profundo durante una noche sin luna una noche que me perseguirá hasta que cierre los ojos para siempre mi hermano José y yo habíamos salido a pescar en nuestra pequeña panga al anochecer el cielo estaba negro como la boca de lobo sin una sola estrella que rompiera la oscuridad habíamos decidido arriesgarnos
y alejarnos más de lo habitual el mal tiempo reciente había dejado nuestras Redes vacías y nuestros bolsillos aún más El mar estaba calmo pero en su quietud Había algo que me resultaba extraño como si estuviera conteniendo el aliento las horas transcurrían lentas con el leve crujir de la madera de la panga como único sonido la pesca había sido Modesta apenas unos peces dorados que se retorcían en la hielera Fue entonces cerca de la medianoche que vimos la luz primero fue un Destello como un Relámpago distante que se Reflejó en el agua pero sin rastro de
Tormenta en el Horizonte luego lo vimos una Barca a la deriva estaba a unos 100 m de nosotros iluminada por un resplandor Azul tenue casi sobrenatural no llevaba bandera ni marca alguna que indicara su origen mi primera reacción fue de alivio quizá alguien necesitaba ayuda Pero conforme nos acercábamos esa sensación se transformó en algo más pesado más inquietante ves eso José Murmuréis en silencio los ojos fijos en La Barca como si intentara entender lo que veíamos la luz azul parecía emanar de la madera misma un resplandor que no iluminaba el entorno sino que se quedaba
Atrapado en el casco no había movimiento ni voces ni el sonido del agua golpeando contra sus bordes Todo estaba demasiado quieto cuando finalmente llegamos a su costado me atreví a gritar hola Hay alguien ahí solo nos respondió El eco de Mi voz perdiéndose en la vastedad del océano José lanzó un anzuelo con cuidado engancho en el borde de La Barca para acercarla cuando estuvo lo suficientemente cerca nos inclinamos para mirar dentro el interior estaba vacío pero el suelo estaba cubierto de algo extraño una capa de humedad oscura que no era agua más bien un nodo
negro que parecía moverse levemente como si respirara un olor penetrante una mezcla de salmuera y algo pútrido Nos golpeó de Lleno lo más inquietante llegó unos momentos después un sonido suave al principio comenzó a surgir del interior de La Barca era un canto una voz femenina dulce y melancólica que entonaba palabras que no entendíamos José quien siempre había sido más religioso que yo murmuró con voz temblorosa es nahad creo mis dedos se aferraron al borde de nuestra panga mientras escuchaba aunque no entendía las palabras el tono era inconfundible Era un Lamento Había algo en esa
voz que me helaba la sangre como si viniera de un lugar muy antiguo y oscuro José se quedó completamente inmóvil sus ojos clavados en La Barca como si estuviera en trance tuve que sacudirlo para que que reaccionara Tenemos que irnos José le dije mi propia voz traicionando el miedo que intentaba controlar pero él no respondió en cambio sus labios comenzaron a moverse murmurando algo en voz baja no era español ni siquiera Parecía ser su voz un escalofrío recorrió mi espalda al darme cuenta de que estaba repitiendo el canto palabra por palabra como si lo conociera
de toda la vida tenté separarlo de La Barca pero él no se movía su mirada estaba fija en el interior del bote vacío su rostro inexpresivo pero susurrando ese cántico maldito en mi desesperación corté la línea que nos unía a la barca con un cuchillo haciendo que nuestra panga se Alejara lentamente pero el canto no cesaba de alguna manera seguía escuchándose resonando en el aire como si el océano mismo lo estuviera llevando hasta nosotros José final dejó de murmurar pero su rostro había cambiado sus ojos normalmente llenos de vida estaban vacíos como si algo dentro
de él hubiera sido arrancado no dijo una palabra durante el resto de la noche yo en los días que siguieron dejó de hablar Por completo Mi hermano quien solía bromear y cantar mientras trabajábamos se convirtió en una sombra de sí mismo lo llevé a médicos a curanderos incluso a un sacerdote pero nada cambió era como si algo en el mar se hubiera llevado su alma pero a mí el mar no me dejó ir tan fácilmente las noches siguientes fueron las peores de mi vida cada vez que cerraba los ojos ojos volvía a estar en esa
panga escuchando el cántico nahak que parecía Resonar en lo más profundo de mi mente soñaba con La barca con su resplandor azul y con figuras oscuras que se movían dentro de ella sombras que se deslizaban por el lodo negro a veces en mis sueños veía a José dentro de la barca pero no era él su cuerpo estaba allí pero sus ojos eran los de otra cosa algo que me miraba con un hambre indescriptible una noche semanas después del incidente escuché el canto de nuevo esta vez no estaba soñando me despertó Desde fuera de mi ventana
el mismo lamento en nahuati que había escuchado en el mar salí corriendo al patio temblando de miedo y miré hacia la costa a lo lejos en el Horizonte oscuro vi la luz azul Desde esa noche Supe que el mar no me dejaría en paz dejé de pescar vendí la panga intenté empezar una nueva vida lejos del océano pero siempre encontraba una excusa para regresar el mar me llamaba me susurraba y yo no podía Resistirme José nunca volvió a hablar ni siquiera hasta el día en que lo encontraron flotando en la playa con los ojos abiertos
y los labios curvados en una sonrisa macabra el médico dijo que había muerto ahogado pero eso no tenía sentido no había salido al mar desde aquella noche sin embargo en su mano cerrada encontraron algo un trozo de madera húmeda negro como la noche que despedía un tenue resplandor azul Ahora vivo con el constante temor de lo que Vendrá cada vez que cierro los ojos escucho ese canto y sé que algún día no podré resistirlo más La Barca me espera en el Horizonte con su resplandor antinatural y sus sombras hambrientas sé que volverá por mí porque
el mar nunca olvida y tampoco perdona el faro que no existía el mar es implacable no respeta al valiente ni al temeroso no le importa cuántos años lleve zcol si cometes un error Te cobra lo sé bien porque en 1983 casi me cobra a mí aunque no de la forma que todos imaginan hasta el día de hoy me pregunto si lo que viví fue real o una una locura provocada por la soledad y el miedo pero hay algo que no puedo negar algo oscuro habita en el corazón del océano Todo comenzó en una temporada particularmente
dura de pesca Trabajaba en un barco atunero cerca de Isla Mujeres eran Días interminables y noches donde el cansancio Apenas te dejaba Mantener los ojos abiertos esa tarde el cielo se oscureció tan rápido que nadie tuvo tiempo de reaccionar la tormenta nos atrapó como una bestia invisible el oleaje parecía burla tras burla y las ráfagas de viento gritaban como si el mar mismo estuviera furioso con nosotros nuestro capitán intentó mantener el rumbo pero el radar falló perdimos el control el único sonido que se escuchaba aparte de los gritos de los Hombres y el rugir de
las olas era la alarma de emergencia del barco cuando el caos amainó y el agua dejó de azotar noos con tanta fuerza nos dimos cuenta de que estábamos a la Der no había tierra a la vista ni referencia en los mapas para orientarnos Fue entonces cuando uno de los compañeros divisó algo en la distancia un faro la estructura surgía como un esqueleto en medio de la niebla sus luces intermitentes eran una promesa de Salvación no estaba registrado en nuestros mapas pero no teníamos opción estábamos al borde del agotamiento y sin suministros para soportar otro día
en mar abierto anclamos el barco lo más cerca que pudimos y remamos hacia la costa el faro se alzaba como un guardián silencioso Solitario En una isla que parecía no haber visto vida en décadas al acercarnos algo me resultó extraño no había señales de un muelle ni botes ni rastro de actividad humana aún así nos Dirigimos al edificio con la esperanza de encontrar ayuda O al menos una forma de comunicarnos con la Tierra Firme al entrar un escalofrío me recorrió la espalda las paredes estaban cubiertas de nombres tallados algunos recientes otros casi ilegibles por el
desgaste del tiempo entre los nombres había manchas oscuras sangre seca que nadie había limpiado Aquel lugar olía humedad sal y algo más algo que no podía identificar pero que Hacía que el estómago se me revolvieron un terno en un rincón cubierto de polvo y enmo sdo por la humedad Su contenido era perturbador el diario pertenecía Aparentemente a un farero que había vivido allí décadas atrás las primeras páginas describían su rutina diaria encender la luz al anochecer limpiar los cristales registrar barcos avistados pero poco a poco las entradas se volvían más Erráticas hablaba de voces en
el viento sombras en el agua y y una presencia que lo vigilaba desde las profundidades las últimas páginas eran apenas legibles Pero mencionaban algo aterrador sacrificios humanos al mar según él la isla no era un refugio sino un altar donde Los Pescadores perdidos ofrecían sus vidas a cambio de que el océano los dejara ir intentamos convencer al Capitán de regresar al barco pero la noche cayó rápido y la Tormenta seguía rugiendo en el Horizonte decidimos quedarnos en el far hasta el amanecer todos nos acomodamos como pudimos Aunque ninguno lograba relajarse del todo había algo profundamente
erróneo en Aquel lugar cada tanto me parecía Escuchar pasos en los pisos superiores pero cuando investigaba no encontraba nada alrededor de la medianoche escuché un grito venía de donde mi compañero Manuel Había decidido dormir corrí hacia allí pero la cama Estaba vacía sus cosas seguían en el suelo su manta aún tibia pero no había rastro de él los otros hombres comenzaron a buscarlo pensando que quizá Había salido al exterior nos dividimos en grupos y revisamos cada Rincón del faro no lo encontramos lo único que hallamos fue una pequeña puerta en la base del edificio oculta
detrás de unas cajas nadie recordaba haberla visto antes decidimos abrirla Aunque cada fibra de Mi ser Me pedía que me me detuviera la puerta daba a una escalera que descendía al interior de La Isla tallada directamente en La Roca bajamos con cuidado nuestras linternas apenas iluminaban el angosto pasillo el aire allí abajo era espeso Y olía aún más fuerte que arriba como a algo podrido finalmente llegamos a una especie de cámara las paredes estaban cubiertas de los mismos nombres que vimos arriba pero aquí eran más Numerosos tanto que no había un espacio vacío en el
centro de la cámara había un pozo y alrededor de él manchas oscuras que parecían recientes uno de mis compañeros se asomó al pozo y su rostro se puso blanco como el papel dijo que había visto algo moverse algo grande con tentáculos que parecían fusionarse con el agua misma antes de que pudiera advertirnos escuchamos un ruido no humano ni animal sino algo que parecía venir desde las Entrañas del mundo las paredes comenzaron a temblar y sin pensarlo dos veces todos corrimos de regreso al faro pero al llegar a la puerta algo Nos detuvo el mar había
comenzado a subir inundando la isla rápidamente corrimos al barco con el agua a la cintura luego al pecho no me detuve a mirar atrás pero podía sentir que algo Nos seguía cuando finalmente logramos subir a la embarcación el agua ya cubría casi toda la isla dejando Apenas la punta de del faro visible de Manuel nunca volvimos a saber nada no se ahogó estoy seguro de eso lo que se lo llevó no era humano los días siguientes fueron una neblina de miedo y silencio logramos regresar a Tierra Firme gracias a un barco que nos encontró pero
no dijimos nada de lo que habíamos vivido quién nos habría creído sin embargo desde entonces he tenido sueños que no me dejan en paz sombras acechando bajo agua voces que Susurran mi nombre y un faro Solitario que parpadea en medio de la nada algunas noches me despierto con la certeza de que no salí ileso de Aquel lugar que de alguna forma dejé una parte de mí en esa Isla o peor aún que algo de esa Isla me siguió hasta aquí bajo las olas soy Armando pescador del puerto de Manzanillo Y aunque he pasado toda mi
vida en el mar juro que hay cosas que ningún hombre debería presenciar lo que Les voy a contar no es una leyenda ni un cuento para asustar a novatos esto es real tan real como el frío que me atenaza cada vez que cierro los ojos y regreso a esa noche me he despertado en medio de la madrugada empapado en sudor y con el sonido de los gritos resonando en mis oídos como si vinieran desde el fondo del océano pero empecemos por el principio Era una noche como cualquier otra salimos al atardecer yo y dos compañeros
el viejo Chucho y un muchacho Llamado Elías nuevo en el oficio la temporada no había sido buena los peces escaseaban y los pocos que lograban llenar sus redes decían que había algo raro en el agua como si el mar estuviera inquieto supersticiones de viejos pensé pero esa noche el mar parecía más oscuro más pesado ni siquiera el reflejo de la luna podía atravesar la superficie como si algo la absorbiera nos adentramos más de lo habitual Chucho a pesar de su edad seguía siendo el mejor para leer las Corrientes y según él esa zona en particular
era prometedora anclamos el bote y lanzamos las redes el aire olía a sal y humedad Pero había algo más un dejo agrio que no pude identificar en silencio bajábamos bajo la luz de una linterna cada uno inmerso en su tarea cuando lo escuché por primera vez un grito lejano ahogado como si alguien estuviera gritando bajo el agua me congelé miré a mis compañeros pero ninguno parecía haberlo escuchado Volví a mi labor diciéndome que era el sonido del viento o de algún animal pero entonces lo oí de nuevo más claro Esta vez y sentí como un
escalofrío me recorría la espalda escucharon eso pregunté rompiendo el silencio Chucho me miró con el ceño fruncido y negó con la cabeza Elías se rió nervioso pero no dijo nada intenté ignorarlo seguir con el trabajo pero los gritos no paraban eran intermitentes como si alguien pidiera ayuda desde el fondo del mar Había algo profundamente erróneo en ellos algo que hacía que mi corazón latiera con fuerza en el pecho decidí que no podía ignorarlo más si alguien estaba en peligro tenía que hacer algo fui hasta el borde del bote y lancé la red en dirección al
sonido tiré con fuerza esperando que fuera algún pez enredado un truco de mi mente cualquier cosa que pudiera explicar lo que estaba pasando pero cuando levanté la red lo vi era un rostro un rostro humano pero no Lo era estaba formado por coral alg restos de lo que parecían ser huesos las cuencas vacías de los ojos me miraban fijamente y su boca parecía congelada en un grito eterno solté la red de golpe y caí de espaldas con el corazón martillando en mis oídos Chucho y Elías corrieron hacia mí pero cuando intentaron sacar lo que había
en la red lo único que encontraron fueron algas quise creer que lo había imaginado que el cansancio me estaba jugando una mala Pasada pero sabía que no era así desde ese momento Todo cambió el mar que siempre había sido mi hogar se convirtió en una presencia hostil viva sentía que algo Nos observaba desde las profundidades algo que no quería que estuviéramos allí decidimos recoger las redes y regresar al puerto pero el motor del bote no arrancaba Chucho que siempre había sido práctico empezó a revisarlo pero incluso él parecía nervioso Elías No dejaba de al agua
murmurando algo sobre sombras moviéndose bajo la superficie yo no podía apartar de mi mente la imagen de esa cara de coral sentía que aún estaba allí esperándome el mar comenzó a agitarse las olas golpeaban el bote con fuerza y el viento traía consigo un sonido extraño un murmullo constante como si miles de Voces estuvieran susurrando al unísono intentamos encender el motor una y otra vez pero nada funcionaba Estábamos atrapados de repente las redes que aún colgaban del costado del bote se tensaron como si algo tirara de ellas desde abajo Chucho y yo intentamos levantarlas pero
era imposible la fuerza al otro lado era descomunal Elías pálido como un cadáver empezó a gritar que había visto algo una figura bajo el agua enorme y negra que se movía con lentitud rodeándonos las linternas comenzaron a fallar ando Hasta dejarnos en completa oscuridad el murmullo se hizo más fuerte más cercano ya no era un simple ruido podía distinguir palabras aunque no eran en un idioma que reconociera era un canto hipnótico y aterrador que parecía provenir de todas partes y de ningún lugar al mismo tiempo entonces lo vimos una mano enorme y escamosa emergió del
agua seguida de una figura que no puedo describir del todo porque mi mente se niega a recordarla era una amalgama de Formas humanas y marinas con tentáculos y ojos que brillaban con una luz antinatural estaba cubierta de algas y Coral como si hubiera salido del fondo mismo del océano y su presencia era aplastante como si el aire hubiera sido succionado del ambiente Chucho intentó rezar pero su voz se quebró en un soso Elías cayó de rodillas balbuceando incoherencias yo no podía moverme para por un terror primigenio un miedo que iba Más allá de lo humano
la criatura Nos observó por lo que pareció una eternidad y luego señaló hacia el agua Fue entonces cuando entendí No quería matarnos quería que nos fuéramos que nunca regresáramos el motor del bote que hasta entonces había estado muerto arrancó de golpe y sin pensarlo Chucho lo puso en marcha nos alejamos a toda velocidad con las redes a una arrastrándose detrás de nosotros no miramos hacia atrás pero sabíamos que la cosa seguía allí Observándonos cuando finalmente llegamos al puerto ya estaba amaneciendo nadie habló de lo que había pasado Elías dejó la pesca esa misma semana y
se fue del pueblo Chucho que siempre había sido un hombre fuerte envejeció 10 años de la noche a la mañana yo seguí saliendo al mar pero nunca volví a esa zona y cada vez que lanzo las redes siento que algo me observa desde las Profundidades ahora después de tantos años sigo escuchando los gritos bajo el agua cada noche cuando cierro los ojos veo Esa cara de coral mirándome recordándome que hay cosas en el mar que es mejor no perturbar porque el mar no olvida y lo que dejamos atrás esa noche sigue allí esperando el barco
de los silentes era 1992 una noche fría en medio del Pacífico cuando me encontré cara a cara Con algo que jamás podré olvidar soy pescador desde los 17 años hijo de marinos y nieto de un capitán que desapareció misteriosamente frente a las costas de Baja California el mar ha sido mi hogar pero aquella noche se convirtió en mi peor enemigo durante años había escuchado rumores en los muelles hablan de un barco que aparece en la neblina una embarcación que no pertenece a este mundo Nadie que lo ha visto vuelve a ser El mismo Yo solía
burlarme de esas historias ahora desearía no haberlo hecho todo comenzó con una oferta que no pude rechazar un viejo conocido Ramiro me contrató para un trabajo nocturno iba a hacer una faena rápida salir al mar abierto recoger redes regresar antes del amanecer la paga era buena y necesitaba el dinero salimos en su pequeño barco la tormenta Ramiro siempre supersticioso dejó caer un poco de licor al mar como ofrenda Antes de zarpar me reí de su gesto Aunque algo en su mirada me pareció distinto esa noche una mezcla de miedo y resignación apenas habíamos navegado un
par de horas cuando la niebla empezó a rodearnos era fría como si estuviéramos siendo envueltos por una criatura viva las luces del barco parecían ser devoradas por esa bruma Y aunque Ramiro intentaba bromear Para calmar los nervios yo podía sentir la tensión en el aire la radio Dejó de funcionar un detalle que me incomodó más de lo que quise admitir El sonido del agua golpeando contra el casco parecía distante como si nos hubiéramos adentrado en un lugar donde el tiempo y el espacio no se comportaban como debían Entonces lo vi primero fue una sombra entre
la niebla una silueta alta y delgada que se balanceaba con las olas pensé que era una ilusión algo causado por la falta de sueño o la humedad en Mis ojos Pero conforme nos acercábamos me di cuenta de que era real un barco de madera vieja con velas desgarradas y cuerdas colgando como si fueran vísceras era un espectro flotante algo que no debería estar ahí Ramiro lo vio bien no dijo nada pero su rostro se descompuso nunca olvidaré la expresión de terror en sus ojos via Ramiro dije finalmente rompiendo el silencio Pero antes de que pudiera
reaccionar escuchamos un sonido extraño como un Lamento que venía de todas partes y de ninguna era débil pero lleno de dolor no era humano y al mismo tiempo parecía serlo Ramiro pálido como un muerto empezó a rezar en voz baja Fue entonces cuando las figuras aparecieron primero una luego dos hasta que todo el barco estuvo lleno eran hombres o al menos lo que quedaba de ellos sus cuerpos eran huesudos sus ropas arient y mojadas pero lo peor eran sus rostros no tenían ojos en lugar de Cuencas vacías había carne desgarrada como si se los hubieran
arrancado con las manos esos seres se movían lentamente como Si estuvieran atrapados en un sueño eterno parecían gritar pero de sus bocas no salía sonido alguno sentí un escalofrío que me recorrió la espalda Ramiro estaba paralizado intenté tomar el control del timón pero por más que giraba el barco no se movía era como si algo nos estuviera sujetando manteniéndonos Anclados en ese lugar maldito las figuras empezaron a mirarnos O al menos eso parecía aunque no tenían ojos su atención estaba fija en nosotros uno de ellos Más alto que el resto levantó una mano huesuda y
señaló directamente hacia mí fue en ese momento cuando escuché la voz era un susurro apenas audible pero retumbaba en mi mente como un trueno Por qué nos ves no deberías vernos cerré los ojos pero las imágenes seguían ahí como si estuviera eran impresas en mis Párpados intenté gritar pero mi voz estaba atrapada en mi garganta sentí que el frío me invadía no solo el cuerpo sino también el alma era como Si estuvieran absorbiendo Algo de mí algo que nunca podría recuperar de repente el barco empezó a sacudirse violentamente Ramiro aún en trance fue lanzado al
suelo miré hacia el barco fantasma y vi que se estaba desvaneciendo Las figuras comenzaron a retroceder hundiéndose en la niebla Pero antes de desaparecer por completo uno de ellos saltó al agua no lo vi claramente pero escuché el chapoteo y luego un sonido que jamás olvidaré una respiración pesada como si algo enorme estuviera nadando bajo nosotros intenté encender el motor pero no respondía Ramiro todavía en el suelo murmuraba palabras que no entendía el silencio volvió pero per era Un silencio que pesaba no era natural sentí que algo Nos observaba desde las profundidades entonces sucedió el
barco se inclinó de un lado como si algo hubiera chocado contra el desde abajo era una fuerza inmensa y supe que no era un animal normal me aferré al mástil mientras Ramiro gritaba señalando hacia el agua algo emergió no puedo describirlo completamente porque mi mente se niega a recordarlo con Claridad era grande oscuro y tenía una forma que No pertenecía a este mundo sus ojos sí tenía ojos eran como pozos de oscuridad y cuando me miraron sentí que el tiempo se detenía con un golpe violento la criatura desapareció dejando una Estela que hizo tambalear el
barco el motor finalmente respondió y Ramiro con un último esfuerzo logró encenderlo nos alejamos de ese lugar lo más rápido que pudimos no hablamos durante el resto del viaje cuando finalmente llegamos a la Costa Ramiro simplemente me miró Y dijo Nunca vuelvas a hablar de esto y no lo hice No hasta ahora Desde esa noche mi vida nunca volvió a ser la misma tengo pesadillas recurrentes en las que estoy de nuevo en ese barco Atrapado en la niebla con esas figuras mirándome a veces cuando estoy solo en el Siento que alguien me observa desde el
agua sé que no estoy solo algo quedó conmigo aquella noche algo que no puedo explicar el mar mi hogar durante tantos Años ahora es un lugar que me llena de terror y aunque lo intento no puedo dejar de escuchar ese susurro Por qué nos ves no deberías vernos ojos en la niebla soy pescador de oficio nacido y criado en una pequeña aldea costera de Panamá el mar es mi vida pero también mi mayor temor no por sus olas gigantes ni por sus criaturas conocidas sino por lo desconocido que habita en su oscuridad insondable lo que
voy a contar ocurrió Hace años pero cada vez que cierro los ojos lo revivo como si hubiese sucedido ayer y aunque no suelo hablar de esto algo me dice que alguien más debe saberlo quizás sea mi forma de exorcizar El horror que nunca me ha dejado Era una noche tranquila en altamar una de esas que comienzan como cualquier otra éramos tres en La Barca Jorge un viejo lobo de mar con más historias que dientes César un joven aprendiz y yo habíamos salido al caer el sol como de costumbre Buscando llenar nuestras redes con peces el
cielo estaba despejado y las estrellas brillaban como guías pero la calma pronto se volvió inquietante la niebla llegó de repente espesa y pesada cubriendo todo a nuestro alrededor era tan densa que apenas podíamos ver nuestras propias manos frente a nosotros el aire estaba extraño cargado de un silencio antinatural hasta las olas parecían haberse detenido fue César quien lo notó Primero un brillo tenue como dos pequeñas llamas danzando en la distancia nos quedamos quietos intentando descifrar qué era pero antes de que pudiéramos hablar más luces aparecieron ojos que brillaban en la niebla eran demasiados para contar
moviéndose lentamente rodeándonos no eran faroles ni reflejos eran ojos y todos estaban fijos en nosotros Jorge intentó espantar nuestro miedo con un chiste sobre peces Bioluminiscentes pero su voz temblaba sabíamos que aquello no era normal sentí un escalofrío recorrerme la espalda mientras las luces parecían acercarse poco a poco César rezaba en voz baja y yo apretaba el remo en mi mano como si pudiera usarlo para defenderme de algo que no entendía nadie decía nada pero todos lo sentíamos no estábamos solos de pronto escuchamos un ruido era un golpe hueco como si algo hubiese chocado contra
La Barca luego otro y otro más Los ojos se movían con más rapidez rodeándonos en círculos la niebla parecía volverse más espesa con cada minuto sentí que el aire se hacía más frío Hasta que mi aliento formaba pequeñas nubes frente a mí nadie se atrevió a encender la linterna teníamos que revelar demasiado solo empeoraría las cosas Fue entonces cuando lo escuchamos un sonido gutural profundo y arrastrado como un gruñido pero que parecía provenir de todas direcciones al Mismo tiempo Jorge se levantó bruscamente pero algo lo hizo detenerse su mirada estaba fija en el agua justo
al borde de La Barca antes de que pudiera advertirnos algo salió disparado desde las profundidades no lo vimos pero sentimos el impacto La Barca se sacudió violentamente como si algo enorme hubiera chocado contra nosotros el miedo nos paralizó intentamos remar pero no había Forma de orientarnos el compás giraba sin sentido y el motor de La Barca no respondía estábamos atrapados flotando en un océano de neblina y ojos brillantes cada minuto que pasaba sentíamos que algo se acercaba más Jorge susurró que deberíamos mantener la calma pero sus manos temblaban al punto de que apenas podía sostener
el Remo César estaba blanco como una sábana y yo yo solo quería que aquello terminara el siguiente golpe fue más Fuerte la barca se inclinó peligrosamente y por un momento pensé que volcaría algo frío y resbaladizo me aparté de un salto con el corazón latindo en los oídos fue en ese momento cuando vimos las marcas profundas líneas de garras como si algo hubiese arañado la madera de La Barca Jorge las tocó con la punta de los dedos y por primera vez en mi vida vi terror en sus ojos de pronto el gruñido regresó Pero esta
vez estaba más cerca era un sonido tan grave que vibraba en nuestros huesos Entonces algo salió del agua no lo vimos del todo porque la niebla lo cubría pero era grande más grande que la barca sus ojos brillaban con un fulgor antinatural y su forma era imposible de definir no era un pez ni un tiburón ni nada que pudiera tener nombre su presencia era abrumadora como si el mismo mar se hubiese encarnado en una criatura Monstruosa lo último que recuerdo de esa noche es el agua cubriéndolo Todo La Barca se balanceaba violentamente mientras la criatura
se movía a nuestro alrededor después de eso todo se volvió negro cuando desperté el sol ya estaba alto la niebla se había disipado pero La Barca estaba cubierta de marcas de garra Jorge y César estaban a mi lado pálidos Y en silencio Ninguno de los tres quiso hablar de lo ocurrido nadie lo haría regresamos al puerto con las redes Vacías y el alma rota desde entonces no he vuelto a altamar algunos dicen que la niebla puede ser traicionera que juega con tu mente pero yo se lo que vi lo que sentimos y sé que en
algún lugar del océano esos ojos siguen observando el silencio del Abismo dejo mi nombre en el anonimato porque hay cosas que es mejor no asociar a tu identidad sobre todo cuando se trata de algo que no puedes explicar y que podría marcarte como loco vivo en Campeche México y desde que tengo memoria el mar ha sido mi vida atrapaba peces antes de saber atar las agujetas y mi padre siempre me decía que el mar era un ser vivo que nos daba de comer pero también tenía sus secretos Nunca creí del todo en esas historias hasta
aquella noche ahora lo creo ahora sé que el mar guarda cosas que no deberían salir a la superficie Era una noche sin nuna el tipo de oscuridad que te envuelve y hace Que pierdas la noción del tiempo salía a pescar solo algo que rara vez hacía pero estaba Ur de dinero y los peces buenos no esperaban a nadie tenía mi pequeña lancha y una red que me había servido bien durante años no hacía viento ni Se oía nada más que el golpeteo del agua contra el casco era el tipo de silencio que empieza a meterse
debajo de la piel algo estaba mal aunque no sabía qué Reme hasta un área que pocos Pescadores frecuentaban mi padre la llamaba la boca Un rincón donde el mar parecía abrirse en un negro decía que los peces grandes estaban ahí pero que el lugar tenía una mirada como si te vigilara esa noche necesitaba un buen botín Así que ignoré su advertencia y tiré la red mientras esperaba me pareció Escuchar algo primero creí que era el viento pero el aire estaba quieto era como un Lamento un sonido bajo arrastrado casi humano me quedé congelado con la
mirada clavada en la Negrura buscando sin querer realmente encontrar nada de repente vi algo a la distancia era un acantilado que apenas podía distinguir en la penumbra y ahí de pie estaba una mujer estaba inmóvil con un vestido blanco que brillaba levemente bajo las estrellas no debería haber nadie ahí era un lugar remoto inaccesible desde Tierra Firme mi primer pensamiento fue que estaba perdida o que planeaba saltar grité para advertirle que se alejara del borde pero ella no se Movió cuando me acerqué un poco más su cabeza giró hacia mí fue Entonces cuando lo vi
sus ojos no tenían pupilas ni Iris eran dos pozos negros más oscuros que la misma noche sentí como el miedo me paralizaba pero no podía apartar la mirada ella levantó un brazo señalándome y luego sin más se dejó caer al vacío mi reacción fue instintiva ré con todas mis fuerzas hacia el acantilado gritando tratando de ver dónde había caído pero cuando llegué no había nadie el agua Estaba calma como si no hubiera pasado nada mis manos temblaban mientras tiraba de la red para alargarme de ahí pero al intentar levantarla me di cuenta de que algo
estaba mal la red estaba demasiado pesada como si hubiera Atrapado algo enorme luché con todas mis fuerzas para subirla Pero al final la cuerda se rompió y la red se hundió en el Abismo maldije en voz alta pero algo me detuvo de seguir peleando en el agua justo al lado de la lancha había una figura Flotaba inmóvil con el rostro hacia abajo encendí mi linterna y la apunté esperando que fuera un cadáver algo que aunque horrible tenía una explicación lógica pero no era un cuerpo la figura giró lentamente hasta quedar boca arriba y lo que
vi me quitó el aliento era la mujer del acantilado su rostro estaba pálido casi transparente y sus ojos seguían siendo esos pozos negros su boca se abrió de golpe en un grito silencioso y el agua a Su alrededor empezó a burbujear Fue entonces cuando sentí el primer golpe contra el casco de La lancha algo estaba debajo de mí algo grande la embarcación se balanceaba violentamente como si una criatura gigante la estuviera empujando intenté arrancar el motor pero no respondía golpes más fuertes sacudieron la lancha y escuché como el agua empezaba a filtrarse por las tablas
fue En ese momento cuando comprendí que el mar no era un lugar sino una presencia las burbujas a mi alrededor aumentaron y de pronto algo emergió era una especie de mano enorme escamosa con dedos largos y membranas entre ellos la vi apenas unos segundos antes de que se hundiera de nuevo pero Fue suficiente para paralize no podía pensar no podía moverme todo lo que sabía era que necesitaba salir de ahí con un último esfuerzo René hacia atrás alejándome de Las burbujas y los golpes el agua se calmó de repente como si la criatura hubiera perdido
interés Pero entonces sentí una presión en mi pecho una presencia que no podía explicar miré hacia el acantilado Y ahí estaba ella de nuevo de pie observándome con esos ojos imposibles no recuerdo cómo llegué de vuelta a la orilla lo siguiente que supe fue que estaba de rodillas en la arena empapado y temblando mi lancha estaba destrozada con marcas de arañazos Profundos en los tablones intenté contarle a alguien lo que pasó pero nadie me creyó dijeron que había imaginado cosas que tal vez me había quedado dormido pero yo sé lo que vi y sé que
no fui el primero desde entonces he hablado con otros Pescadores que han sentido esa mirada en el agua o que han visto cosas que no pueden explicar algunos incluso han desaparecido sin dejar rasto ya no pesco en la boca de hecho apenas me acerco al Mar pero cada vez que escucho el viento silvar o el golpeteo del agua siento que algo me llama algo que nunca debía haber despertado el silvido del Pacífico Mi nombre es José llevo pescando en el Pacífico toda mi vida como mi padre y su padre antes que él el océano es
mi hogar un lugar que siempre he respetado pero nunca temido hasta esa noche lo cambió todo nunca había sentido un miedo tan profundo tan visceral es Difícil ponerlo en palabras pero intentaré hacerlo tal vez sirva de advertencia para otros que se aventuran en las aguas abiertas sin entender los secretos que esconden Era una noche tranquila el tipo de calma que debería relajar a cualquier pescador pero en mi caso me ponía nervioso un cielo despejado una luna llena reflejándose en el agua como un espejo y ni una sola ola que perturbara la superficie algo se sentía
extraño Aunque no podía decir que Era mi barca pequeña pero robusta se deslizaba por el agua como si flotara en aceite Todo estaba demasiado quieto mientras revisaba mis redes escuché algo que me hizo detenerme en Seco un silvido un sonido agudo largo como el de alguien intentando llamar mi atención lo primero que pensé fue que algún pescador cercano estaba jugando una broma pero cuando miré a mi alrededor No vi ni una sola luz en el Horizonte era imposible que alguien estuviera tan lejos sin embargo El silvido volvió esta vez más claro como si proviniera del
aire mismo no del agua intenté ignorarlo y concentrarme en mi trabajo revisé las redes y las solté al agua pensando que lo mejor era mantenerme ocupado y no dejarme llevar por ideas tontas pero entonces Sentí algo extraño en La Barca como si un peso invisible se hubiera posado sobre ella no había viento no había olas pero mi embarcación crujía como si alguien estuviera caminando sobre el casco me Quedé inmóvil escuchando con el corazón latiendo en mis oídos pero no había pasos solo el mismo silvido más cercano esta vez como si estuviera justo detrás de mí
no mé no sé por qué pero algo me dijo que no debía mirar me aferré al timón con las manos sudorosas y murmuréis Detrás de mi nuca pero cuando reuní el valor para girarme no había nadie solo el océano infinito y la Luna brillando con una intensidad casi dolorosa al amanecer encontré algo que Me heló la sangre mis redes estaban llenas de peces pero todos estaban muertos era como si algo los hubiera succionado por dentro sus ojos eran negros vacíos y sus cuerpos estaban rígidos hinchados pero eso no fue lo peor en el fondo de
mi barca cubierto de una fina capa de agua salada Había algo más un dibujo no sé cómo explicarlo pero parecía una figura humanoide hecha con una sustancia negra y pegajosa como Alquitrán tenía brazos largos y delgados y una cabeza ovalada sin rostro solo con un agujero oscuro en el centro que parecía un ojo único mis manos temblaban mientras intentaba limpiarlo pero la marca no desaparecía estaba como impregnada en la madera quise regresar al puerto de inmediato pero una parte de mí Estaba convencida de que nadie me creería Cómo explicas algo así sin sonar como un
loco Así que contra Mi instinto decidí seguir Pescando al menos hasta llenar las redes con algo que pudiera vender necesitaba justificar mi ausencia Pero el día no fue mejor los peces que capturaba seguían apareciendo muertos y cada vez que revisaba las redes sentía esa misma sensación de ser observado como si el océano mismo tuviera ojos y estuviera fijándose en cada uno de mis movimientos cuando cayó la noche me preparé para regresar Pero entonces Ocurrió algo que nunca olvidaré la luna brillante y omnipresente comenzó a apagarse no fue como cuando las nubes pasan frente a ella
Esto fue diferente era como si alguien hubiera cubierto la luna con una sombra el agua antes tan calma empezó a agitarse primero eran pequeñas ondas pero en cuestión de minutos se convirtieron en olas que sacudían mi barca con violencia y luego lo escuché de nuevo el Silvido esta vez no era un sonido lejano era fuerte ensordecedor y parecía venir de todas partes a la vez tapé mis oídos pero no sirvió de nada el silvido estaba dentro de mi cabeza caí de rodillas en La Barca tratando de no vomitar por el mareo Fue entonces cuando lo
vi algo emergió del agua a pocos metros de mí al principio pensé que era una roca o algún objeto flotante pero cuando mis ojos se ajustaron a la oscuridad me di cuenta de lo que era Era una figura igual a la que estaba dibujada en el fondo de mi barca alta delgada con extremidades que parecían demasiado largas para su cuerpo su piel era oscura brillante como si estuviera hecha de petróleo no tenía rostro pero de su cabeza surgía un único agujero que emitía el silvido no sé cómo pero sabía que me estaba mirando no tenía
ojos pero sentía su atención clavada en mí como si me estuviera estudiando intenté arrancar el motor Pero mis manos no respondían el miedo me tenía paralizado solo podía mirar como esa cosa se acercaba lentamente deslizándose sobre el agua como si no necesitara nadar cuando estuvo a unos pocos metros se detuvo entonces levantó un brazo largo y Delgado apuntándome El silvido se detuvo y en su lugar escuché algo que me heló la sangre mi propio nombre José era una voz gutural baja como si Viniera desde lo más profundo del océano no sé cómo tuve el valor
pero finalmente logré arrancar el motor aceler tan rápido como pude sin mirar atrás con el corazón golpeando mi pecho como un tambor podía oír el agua agitándose detrás de mí como si algo enorme me persiguiera pero no me atreví a mirar solo Seguí adelante rezando para llegar a tierra cuando finalmente vi las luces del puerto sentí una mezcla de alivio y Terror no bajé la velocidad hasta que mi barca chocó contra el muelle y cuando lo hizo salté de inmediato mi padre y algunos Pescadores que estaban allí corrieron hacia mí preguntando que había pasado pero
no podía hablar solo señalé La Barca cuando revisaron el interior no encontraron nada ni la figura dibujada ni los peces muertos solo el agua salada como si nada hubiera ocurrido desde entonces no he vuelto a Salir al mar vendí mi barca y me mudé tierra dentro lo más lejos posible del océano pero las noches siguen siendo un tormento a veces cuando cierro los ojos puedo escuchar ese silvido siempre distante siempre llamándome y sé que tarde o temprano tendré que responder porque hay cosas en el océano que no podemos entender cosas que no pertenecen a este
mundo y aunque huyamos ellas siempre encuentran la manera de alcanzarnos El delfín negro hace unos años me ganaba la vida como pescador en las costas de Honduras no era un trabajo fácil pero era mi vida mi orgullo cada día salía al mar antes de que el sol se asomara y no regresaba hasta el anochecer con la esperanza de llenar mis redes y llevar algo de comer a casa ese día el cielo estaba encapotado y el mar Aunque en calma Tenía un aire pesado como si ocultara un secreto Bajo su superficie si hubiera Sabido lo que
estaba a punto de suceder habría quemado mi barca y dejado el oficio para siempre había navegado unas millas Mar adentro justo donde Los Pescadores decíamos que el agua se oscurece como tinta allí entre la soledad infinita del océano lancé mis redes me quedé esperando tarareando una canción vieja que mi abuelo solía cantar mientras pescaba conmigo de niño de repente las bollas comenzaron a hundirse con una fuerza que no había visto antes Debe ser algo grande pensé Aunque en el fondo una sensación extraña me caló los huesos cuando recogí la red me topé con algo que
nunca había visto era un delfín pero no como los que solía encontrar este era completamente negro como si estuviera hecho de sombras sus ojos eran enormes y vacíos un negro aún más profundo que su piel casi imposible de describir no parecía vivo pero tampoco muerto un escalofrío recorrió mi espalda mientras lo miraba pero la ambición me Ganó Pensé que podría venderlo a buen precio O al menos usarlo como un amuleto raro esa noche en cuanto regresé a casa la atmósfera se volvió pesada mi esposa y mis dos hijos parecían Inquietos como si sintieran algo que
no podían explicar el aire dentro de la casa estaba denso con un olor Salado y metálico que no desaparecía Por más que abriera las ventanas dejé el delfín en un rincón del patio trasero y decidí preocuparme por el al día siguiente Mientras tanto no Podía quitarme de la cabeza la sensación de que algo me estaba observando incluso dentro de mi propia casa la primera señal de que algo estaba mal llegó al amanecer mi hijo menor despertó llorando sin razón aparente decía que había tenido una pesadilla pero no podía recordar De qué se trataba mi esposa
comenzó a quejarse de un dolor en el pecho que no se día y yo aunque no lo dije sentía una presión constante en el estómago como si algo pesado estuviera Apretándome desde adentro decidí salir temprano al mar para distraerme pero al llegar a La Barca encontré que las redes estaban rotas y la madera del casco parecía corroída como si hubiera pasado meses bajo el agua Aunque la había reparado hacía solo semanas algo dentro de mí me decía que era culpa del delfín pero no quería creerlo era solo un animal verdad sin embargo los días que
siguieron fueron aún peores mi familia Cayó enferma con fiebre y escalofríos inexplicables ningún médico encontraba la causa y por más que intenté pescar los peces parecían evitar mis redes como Si estuvieran malditas la casa comenzó a crujir por las noches con sonidos que parecían pasos arrastrándose por el techo más de una vez me desperté sobresaltado seguro de haber escuchado un susurro o un golpe en la pared junto a mi cama el delfín Seg guía ahí en el patio su piel en lugar de descomponerse parecía oscurecerse aú más como si absorbiera la luz del sol una
tarde mientras intentaba enterrarlo Noté que sus ojos que yo juraría que estaban vacíos ahora tenían algo en ellos una especie de brillo tenue como el reflejo de un fuego lejano solté la pala y retrocedí con el corazón latiendo desbocado Fue entonces cuando decidí buscar ayuda un amigo me habló de un Chamán que vivía en un pueblo vecino alguien que entendía de cosas del mar al principio dudé pero la desesperación me llevó a buscarlo cuando le conté Mi historia su rostro se tensó me dijo que lo que había Atrapado no era un delfín común sino un
espíritu Guardián del océano uno que protegía las aguas y a quienes las respetaban al haberlo sacado del mar había desatado su ira el chamán me explicó que debía devolverlo al mar pero no sería tan fácil debía hacerlo al Caer la noche durante la Luna nueva y ofrecer algo de mi sangre como Disculpa me dio un cuchillo ceremonial y unas instrucciones que sonaban más como un Rito que como una solución no tenía nada que perder Así que decidí intentarlo la noche de la Luna nueva llegó con un viento frío que helaba hasta los huesos cargué el
delfín en mi barca y ré hasta las aguas oscuras donde lo había encontrado Todo estaba inquietantemente Silencioso ni una ola ni un sonido de gaviotas solo mi respiración y el crujir de la madera bajo mis pies siguiendo las instrucciones del chamán corté mi Palma con el cuchillo y dejé que mi sangre cayera sobre el delfín en ese instante el agua comenzó a moverse violentamente como si algo enorme estuviera debajo de mí el delfín pareció hundirse en la madera de La Barca y sus ojos vacíos Se volvieron hacia mí por última vez de Repente un grito
desgarrador resonó en la noche no era humano pero tampoco parecía de un animal era como si el mar mismo estuviera gritando luego el agua se calmó Y todo quedó en silencio Cuando regresé a casa la atmósfera había cambiado mi familia comenzó a recuperarse y las cosas lentamente volvieron a la normalidad pero yo nunca fui el mismo cada vez que salgo al mar siento que algo me observa desde las profundidades y en las noches cuando el Viento sopla fuerte juro que escucho ese grito recordándome lo que hice y lo cerca que estuve de perderlo todo ahora
cada vez que alguien me pregunta por qué no pesco en las aguas profundas solo digo que son peligrosas No quiero hablar de la maldición del delfín negro pero si alguna vez te encuentras con algo en el mar que no entiendes te ruego que lo dejes ir porque el océano guarda secretos que es mejor no desenterrar si te gustaron los relatos Nos gustaría Que nos apoyar con un like o un comentario ya que eso nos ayudaría bastante y si no estás suscrito o suscrita te invito a que lo hagas para que no te pierdas lo mejor
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