¿Qué significa para ti la luz en medio de la oscuridad? En el corazón del océano Atlántico, hace más de 600 años, una imagen sagrada llegó de forma misteriosa a las costas de Tenerife, [música] trayendo consigo la luz de la fe a un pueblo que aún no conocía el Evangelio. Esta es la historia de Nuestra Señora de la Candelaria, la Virgen que porta la candela como símbolo de Cristo, [música] Luz del mundo, y que se convirtió en madre y maestra de innumerables devotos en España y América. Su advocación nos recuerda que María siempre nos guía hacia
su hijo, iluminando nuestro camino con la ternura maternal que solo una madre puede ofrecer. Capítulo 1. El hallazgo milagroso en Tenerife. En el año 1392, según nos cuenta la tradición, dos pastores guanches cuidaban sus rebaños cerca de la desembocadura del barranco De Chimisay, en la isla de Tenerife. Aquella tarde, mientras el sol comenzaba a descender sobre el horizonte, notaron algo inusual en la playa, [música] una figura erguida que parecía vigilar el mar. Los Guanches, pueblo originario de las Islas Canarias, nunca habían visto algo semejante en sus tierras. Uno de los pastores, curioso y tal vez
temeroso, se acercó a la figura para examinarla más de cerca. Con asombro, descubrió que se trataba de una imagen Tallada en madera, representando a una mujer hermosa que sostenía a un niño en su brazo izquierdo y una vela o candela en la mano derecha. La imagen medía aproximadamente un metro de altura y sus rasgos eran de una delicadeza que ningún artesano guanche habría podido realizar. Los pastores [música] intentaron mover la imagen, pero sucedió algo extraordinario. Sus brazos quedaron paralizados cada vez que intentaban tocarla. Asustados y maravillados a la Vez, corrieron a avisar a su mense,
el rey guanche de aquella región. El Mensei Acaimo, hombre sabio y prudente, comprendió que aquella no era una imagen común y ordenó que fuera tratada con el mayor respeto y veneración. La imagen fue trasladada con gran reverencia a la cueva de Ashbiniko, donde fue guardada como un tesoro sagrado. Aunque los guanches desconocían el significado de aquella representación, sintieron en sus corazones que se trataba de algo divino. La presencia de la imagen comenzó a obrar cambios en el pueblo. enfermos sanaban, corazones se apaciguaban y una paz inexplicable [música] se extendía entre quienes la veneraban. Con el
paso del tiempo, cuando los misioneros cristianos llegaron a las islas, revelaron el misterio de aquella imagen. Era la santísima Virgen María con el niño Jesús. El hallazgo milagroso de la imagen en las playas de Tenerife no fue casualidad, sino providencia Divina. La madre de Dios había llegado antes que los evangelizadores para preparar los corazones de los guanches y abrir el camino a la fe cristiana en aquellas tierras. Capítulo 2. Los guanches [música] y la madre de Dios. El Mensei Aimo fue el primero entre los guanches en reconocer el carácter sagrado de la imagen. Aunque su
pueblo adoraba a otros dioses y seguía costumbres ancestrales, Algo en aquella figura de madre e hijo, tocó las fibras más profundas de su alma. Ordenó que se construyera un santuario digno para la imagen y estableció que nadie debía acercarse a ella sin la debida reverencia. Durante los primeros años, la veneración a la imagen creció entre los guanches de manera sorprendente. Acudían a la cueva de Ashbinico con sus enfermos, sus preocupaciones y sus esperanzas. Muchos experimentaron curaciones inexplicables, Otros encontraron consuelo en momentos de tribulación. La imagen se convirtió en el centro espiritual de la comunidad, aunque
todavía no comprendían plenamente quién era aquella señora que los visitaba. [música] Según relatan las crónicas antiguas, la Virgen María se apareció en varias ocasiones a Antón, un guanche que había sido llevado cautivo por los españoles y posteriormente regresó a su tierra natal. En estas apariciones, la santísima Virgen le Reveló su identidad como madre de Dios y le pidió que instruyera a su pueblo en la fe verdadera. Antón, profundamente conmovido por estas visiones, se [música] convirtió en un instrumento providencial para la evangelización de los guanches. [música] El proceso de conversión no fue fácil ni inmediato. Los
guanches estaban profundamente arraigados en sus tradiciones y creencias. Sin embargo, la presencia maternal de la Virgen María fue Suavizando los corazones más duros, donde la imposición habría generado resistencia, la ternura de María generó apertura. Los guanches comenzaron a ver en aquella madre con el niño en brazos un reflejo del amor divino que nunca habían experimentado antes. Cuando finalmente llegaron los misioneros dominicos y franciscanos a Tenerife en el siglo XV, encontraron un terreno ya preparado por la intercesión de María. La imagen de la Candelaria había sido la Primera evangelizadora, la catequista silenciosa que con su sola
presencia había dispuesto [música] los corazones para recibir el mensaje de Cristo. Los guanches, que habían venerado la imagen sin conocer su significado pleno, ahora podían comprender el misterio. Aquella era la madre del Salvador, la que había sido elegida por Dios para traer la luz del mundo. Capítulo 3. La fiesta de la presentación del Señor. La advocación de Nuestra Señora de la Candelaria está íntimamente ligada a la fiesta de la presentación del Señor en el templo, celebrada el 2 de febrero. Esta festividad, [música] conocida también como la fiesta de las candelas, conmemora el momento en que
María y José llevaron al niño Jesús al templo de Jerusalén 40 días después de su nacimiento, para cumplir con la ley de Moisés. Según narra el Evangelio de San Lucas, [música] cuando María y José Presentaron a Jesús en el templo, fueron recibidos por el anciano Simeón, hombre justo y temeroso de Dios. que había esperado durante años la consolación de Israel. El Espíritu Santo le había revelado que no moriría sin antes ver al Mesías prometido. [música] Al tomar al niño en sus brazos, Simeón pronunció las palabras proféticas [música] que la Iglesia reza cada noche en las
completas. Ahora, Señor, puedes dejar que tu siervo muera en paz, porque Mis ojos han visto la salvación que preparaste para todos los pueblos. Luz que alumbra a las naciones. Estas palabras de Simeón son fundamentales [música] para entender la advocación de la Candelaria. Cristo es presentado como la luz que alumbra a las naciones y María es quien lo presenta, quien lo ofrece al mundo. La candela o vela que porta la Virgen en la imagen de la Candelaria simboliza precisamente esta verdad Teológica. María [música] nos trae a Cristo, la luz verdadera que ilumina a todo hombre que
viene a este mundo. La tradición de bendecir las candelas el 2 de febrero es antiquísima en la iglesia. Los fieles llevan velas a la iglesia para que sean bendecidas y luego las conservan sus hogares como símbolo de Cristo, luz del mundo y como protección espiritual. Esta costumbre recuerda que así como María presentó a Jesús en el templo, nosotros también debemos Presentar nuestras vidas a Dios y llevar la luz de Cristo a nuestros hogares y comunidades. La celebración de la Candelaria marca también el final del tiempo de [música] Navidad en el calendario litúrgico. 40 días después
del nacimiento de Cristo, cerramos el ciclo de la encarnación con esta escena de luz y profecía. María, la que guardaba todas estas cosas meditándolas en su corazón, nos enseña con su ejemplo a ofrecer nuestras vidas a Dios con la Misma generosidad con que ella ofreció a su hijo. La Candelaria es, pues, una fiesta de luz, de presentación y de consagración total al Señor. Capítulo 4. La devoción se expande por el mundo. Desde las Islas Canarias, la devoción a Nuestra Señora de la Candelaria se expandió con fuerza incontenible hacia América y otras [música] partes del mundo.
Los conquistadores y colonizadores españoles, muchos de ellos provenientes de las islas, llevaron Consigo esta advocación mariana que les había brindado consuelo y protección. Cada barco que partía de Tenerife rumbo al nuevo mundo llevaba en su interior la fe en la Virgen de la Candelaria. En América, la devoción arraigó con especial intensidad. Los evangelizadores descubrieron que la imagen de María portando la luz de Cristo era comprensible y atractiva para los pueblos indígenas. La Candelaria se convirtió en puente entre dos mundos, Entre [música] dos culturas. que debían encontrarse en la fe común. En Perú, [música] Colombia, Bolivia,
México y muchos otros países se erigieron santuarios y basílicas dedicadas a esta advocación mariana. Copacabana en Bolivia se convirtió en uno de los centros de devoción más importantes de América del Sur. Según la tradición, un indígena llamado Francisco Tito Yupanki talló una imagen de la Virgen inspirándose en la advocación de la Candelaria. Esta imagen se convirtió [música] en patrona de Bolivia y atrajo a millones de peregrinos a través de los siglos. La Virgen de Copacabana, hermana espiritual de la Candelaria de Tenerife, obra innumerables milagros y bendiciones para su pueblo. En Colombia, la ciudad de Cartagena
acogió con fervor especial esta devoción. Los esclavos africanos y sus descendientes encontraron en Nuestra Señora de la Candelaria una madre Compasiva que comprendía su sufrimiento. La fiesta del 2 de febrero se convirtió en celebración de liberación y esperanza. Las procesiones de la Candelaria en tierras colombianas mezclaban la solemnidad española con la alegría y el colorido de las expresiones culturales africanas e indígenas. Hoy en día la devoción a Nuestra Señora de la Candelaria se ha extendido por los cinco continentes. [música] En Filipinas, en Italia, en diferentes países de Europa y América. Los devotos celebran la fiesta
de la presentación del Señor, honrando a María como la que nos presenta a Cristo. Esta expansión mundial de la devoción demuestra que el mensaje de la Candelaria es universal. Todos los pueblos necesitan la luz de Cristo [música] y María es la que nos guía hacia esa luz con su ejemplo y su intercesión maternal. Capítulo 5. [música] La patrona de Canarias. El amor del pueblo canario por su Virgen de la Candelaria es profundo y entrañable. No se trata simplemente de una devoción religiosa, sino de un vínculo filial que ha perdurado durante más de seis siglos. La
Virgen es para los canarios la morenita, la madre que llegó del mar para quedarse con ellos para siempre, compartiendo sus alegrías y sus penas, sus victorias y sus tribulaciones. Desde el pescador que sale al mar antes del amanecer hasta el anciano que reza el rosario en su hogar, todos los Canarios sienten que la Virgen de la Candelaria es parte inseparable de su identidad como [música] pueblo. En 1826, el Papa León XI declaró oficialmente a Nuestra Señora de la Candelaria como patrona principal del archipiélago canario. [música] Esta declaración pontificia no hizo más que confirmar lo que
el pueblo ya sabía en su corazón. La Virgen María, bajo la advocación de la Candelaria había elegido estas islas como morada especial de su amor Maternal. Cada isla del archipiélago tiene [música] su propia historia de amor con la Candelaria, sus propias tradiciones y celebraciones. En Gran Canaria, en La Palma, en el Hierro, [música] en todas las islas se elevan templos y ermitas donde la imagen de la Candelaria recibe homenaje y veneración. Los canarios que emigraron a otras tierras llevaron consigo esta devoción, estableciendo cofradías y santuarios en Venezuela, Cuba, Puerto Rico y otros países, manteniendo vivo
el vínculo con su madre celestial. La Basílica de la Candelaria en Tenerife es el corazón de esta devoción. Ubicada en el municipio de Candelaria, junto al mar que trajo la imagen sagrada, el santuario recibe anualmente a cientos de miles de peregrinos. Muchos llegan caminando desde diferentes puntos de la isla en romería de bota que puede durar horas o incluso días. Las romerías nocturnas son especialmente Conmovedoras. Miles de antorchas avanzan por los caminos oscuros como ríos de luz que convergen hacia el santuario. Los peregrinos cantan, rezan el rosario, comparten pan y agua y se animan unos
a otros cuando el cansancio aprieta. Otros llegan desde las islas vecinas, cruzando el mar, como hiciera la imagen en tiempos antiguos. Hay quien viene descalso cumpliendo una promesa hecha en momentos de dificultad. Hay quien trae a Sus hijos pequeños para que conozcan a su madre del cielo. Hay quien regresa año tras año fiel a una cita que considera sagrada. La historia de la basílica tiene sus momentos de prueba. [música] En 1789, una terrible tormenta destruyó el antiguo santuario y la imagen original desapareció en las aguas. El pueblo canario quedó devastado por la pérdida, pero su
fe no vaciló. Se talló una nueva imagen siguiendo fielmente las [música] Descripciones de la original. Y esta nueva representación fue acogida con el mismo amor y veneración. La Candelaria había demostrado [música] que su presencia no dependía de la imagen material, sino que vivía en el corazón de su pueblo. Algunos ancianos cuentan que sus abuelos le relataron como toda la isla lloró aquel día funesto, pero también como toda la isla se [música] consoló cuando la nueva imagen fue entronizada. La fe del pueblo canario se Había probado en el fuego de la pérdida y había salido fortalecida.
más pura, más auténtica. [música] El patronazgo de la Virgen sobre Canarias se manifiesta de innumerables maneras. En tiempos de sequía, el pueblo acude a ella pidiendo lluvia para sus campos. En momentos [música] de crisis económica o social encuentra en su santuario un refugio de paz y esperanza. Los marineros la invocan antes de hacerse a la mar, pintando su imagen en Los barcos y llevando medallas de la Candelaria como protección. Los enfermos buscan su consuelo en los momentos de dolor. Las madres le confían a sus hijos cuando salen de casa. Los jóvenes le piden orientación para
sus decisiones importantes. [música] La Candelaria no es una patrona distante, sino una madre cercana que acompaña cada aspecto de la vida canaria, desde el nacimiento hasta la muerte, desde la alegría más pura hasta el dolor más profundo. En los Hospitales canarios es común ver estampas de la Virgen junto a las camas de los enfermos. En las escuelas los niños aprenden desde pequeños a rezar a su madre celestial. [música] En los hogares la imagen de la Candelaria ocupa el lugar de honor, recordando a la familia que María vela por todos sus hijos. Capítulo 6. Milagros y
testimonios de fe. A lo largo de los siglos, innumerables [música] testimonios dan cuenta de los milagros Obrados por intercesión de Nuestra Señora de la Candelaria. Estos prodigios no son meras leyendas, sino hechos documentados que han fortalecido la fe de generaciones enteras. Los archivos de la basílica guardan cientos de exvotos, testimonios [música] escritos y objetos dejados por los devotos en agradecimiento por favores recibidos. Hay muletas de personas que volvieron a caminar, fotografías de enfermos desauciados que Sanaron, cartas de agradecimiento escritas con letra temblorosa por manos que la emoción apenas puede controlar. Cada uno de estos testimonios
cuenta una historia de fe, de súplica, [música] de esperanza que no fue defraudada. Uno de los milagros más conocidos ocurrió en los primeros años de la devoción, cuando un niño guanche cayó gravemente enfermo. Los sanadores de la tribu habían perdido toda esperanza de salvarlo. [música] Su madre, desesperada, llevó al pequeño Ante la imagen de la Candelaria y pasó toda la noche en oración. Al amanecer, el niño abrió los ojos completamente recuperado. Este milagro, presenciado por muchos, contribuyó enormemente a la conversión de los guanches [música] al cristianismo. El niño sanado, según cuenta la tradición, vivió muchos
años y fue uno de los primeros catequistas entre su pueblo, relatando siempre cómo la Virgen le había devuelto la vida cuando todos lo daban por perdido. Su Testimonio convenció a muchos escépticos de que aquella imagen no era simplemente un objeto de madera, sino un signo verdadero de la presencia amorosa de Dios. Durante las epidemias que azotaron las islas en diferentes [música] épocas, muchos enfermos experimentaron curaciones inexplicables tras invocar a la Virgen de la Candelaria. En el siglo X, cuando la peste bubónica amenazaba con devastar Tenerife, [música] el pueblo organizó procesiones Penitenciales con la imagen. Según
los cronistas de la época, la enfermedad retrocedió milagrosamente en las zonas donde había pasado la procesión, mientras que en otros lugares continuó cobrando víctimas. Los médicos de entonces, hombres de ciencia formados en las mejores universidades europeas, no pudieron encontrar explicación natural para este fenómeno. Algunos de ellos, inicialmente escépticos, terminaron reconociendo que habían sido testigos de Algo que superaba toda explicación racional. El testimonio de estos profesionales registrado en documentos oficiales añade credibilidad a lo que fácilmente podría descartarse como [música] superstición popular. Los marineros tienen especial devoción a la Candelaria [música] y cuentan numerosos relatos de protección
en alta mar. Pescadores sorprendidos por tormentas terribles que tras invocar a la Virgen vieron cómo las aguas se calmaban. Permitiéndoles regresar a salvo. Navegantes que se extraviaron en la niebla y fueron guiados por una luz misteriosa hasta Puerto Seguro. [música] Náufragos que, aferrados a los restos de sus embarcaciones, fueron rescatados de forma providencial después de encomendar sus vidas a la Madre de Dios. Hay un relato particularmente conmovedor de un barco que naufragó en 1894 frente a las costas de Tenerife. Los marineros, viendo que la muerte era Inminente, se encomendaron a la Candelaria. Contra todo pronóstico,
las corrientes empujaron los restos del barco hacia la playa, justo frente al santuario de la Virgen. Los pocos sobrevivientes atribuyeron su salvación a la intercesión de María y donaron una lámpara botiva de [música] plata que ardió ante la imagen durante décadas. Pero no todos los milagros de la Candelaria son [música] espectaculares. Muchos son silenciosos, íntimos, Conocidos solo por quien los recibe. La mujer estéril que concibe después de años de súplicas y tratamientos infructuosos. El hombre atormentado por la adicción que encuentra fuerzas para comenzar una nueva vida después de una noche de oración ante la Virgen.
[música] La familia al borde de la ruptura que recupera la armonía tras consagrar su hogar a la Candelaria. El joven confundido que descubre su vocación Mientras contempla la imagen de María presentando al niño en el templo. La anciana sola que encuentra paz ante la muerte después de recibir la bendición con la reliquia de la Virgen. Estos milagros cotidianos, multiplicados por millones a lo largo de los siglos, son el testimonio más hermoso del amor maternal de María bajo la advocación de la Candelaria. No siempre hay truenos ni relámpagos. No siempre hay sanaciones instantáneas o rescates dramáticos.
A Veces el milagro consiste simplemente en la gracia para aceptar la voluntad de Dios, en la paz que sobrepasa todo entendimiento, en la esperanza que renace cuando todo [música] parecía perdido. Capítulo 7. La basílica y los santuarios dedicados a ella. La basílica de Nuestra Señora de la Candelaria en Tenerife es el santuario principal de esta advocación mariana, ubicada en el lugar mismo donde, según la tradición fue hallada la imagen original. La Basílica se alza majestuosa frente al mar, como un faro espiritual que guía a los peregrinos. Su arquitectura combina elementos tradicionales canarios con la solemnidad
de un gran templo mariano, creando un espacio que invita al recogimiento y la oración. La fachada principal de estilo neoclásico se eleva [música] imponente sobre la plaza, mientras que su interior acoge a los fieles con una atmósfera de paz y devoción. Los vitrales filtran la luz Del sol, creando un ambiente de recogimiento. Las columnas sostienen bóvedas decoradas con motivos marianos y el conjunto arquitectónico conduce la mirada y el corazón hacia el altar mayor, [música] donde reina la imagen de la Virgen. La plaza frente a la basílica está adornada con las estatuas de los nueve mensches
que gobernaban Tenerife antes de la conquista española. Estas figuras de bronce, obra del escultor José Abad, fueron inauguradas en 1993 Y representan a los antiguos reyes en actitud de reverencia hacia el santuario. [música] Los nueve mensados a Caimo de Guimar, Añaterbe de Guimar, Bencoo de Taoro, Benearo de Anaga, Pelinor de Adeje, Romen de Daute, Tegueste de Tegueste, Pelicar de Icod y Adona de Abona. Estas figuras de bronce recuerdan que la Virgen llegó primero a los guanches antes de la evangelización formal y que ellos fueron los primeros en venerarla. Esta presencia de los Antiguos reyes guanches
en el recinto sagrado es un reconocimiento hermoso de que María es madre de todos los pueblos y culturas. [música] Los turistas fotografían las estatuas, pero los devotos las contemplan con respeto, recordando que estos hombres fueron los primeros en reconocer el carácter sagrado de la imagen que el mar trajo a sus costas. En el interior de la basílica, la imagen de la Virgen ocupa el camarín principal, rodeada de flores, Velas y exvotos dejados por los devotos. [música] La imagen actual tallada después de la desaparición de la original en 1789 mantiene fielmente las características de aquella primera
imagen. María sostiene al niño Jesús en su brazo izquierdo y porta una candela en la mano derecha. Su rostro moreno refleja la descripción que nos han transmitido las crónicas antiguas. [música] El camarín está decorado con riqueza. Testimonio del amor del pueblo canario por su madre celestial. Lámparas de plata y oro arden constantemente ante la imagen, manteniendo viva la luz que simboliza a Cristo. Los muros laterales están cubiertos de exvotos, placas de agradecimiento, fotografías, cartas, [música] objetos personales dejados por quienes experimentaron el amor maternal de María. Cada objeto cuenta una historia de fe, un testimonio silencioso
de Oración escuchada, [música] de gracia recibida, de amor correspondido. Además del santuario principal en Tenerife existen cientos de iglesias y capillas dedicadas a Nuestra Señora de la Candelaria en todo el mundo. En América Latina destacan el santuario de Copacabana en Bolivia, la basílica de la Candelaria en Medellín, Colombia y numerosos templos en Perú, México y otros países. El santuario de Copacabana, situado a orillas del lago Titicaca, es uno de los centros de peregrinación más importantes de Sudamérica. La imagen de la Virgen tallada por el indígena Francisco Tito Yupanki en 1583 ha sido coronada canónicamente y
es venerada como reina de Bolivia. [música] Miles de peregrinos suben cada año al cerro Calvario para contemplar el lago desde las alturas y encomendar sus vidas a la protección de María. En Medellín, La Basílica Menor de Nuestra Señora de la Candelaria ocupa un lugar privilegiado en el centro histórico de la ciudad, siendo [música] testigo silencioso de la vida cotidiana de los medellinenses que acuden a su templo en busca de consuelo y orientación. Cada uno de estos santuarios tiene su propia [música] historia, sus propias tradiciones, pero todos comparten el mismo amor a María. como portadora de
la luz de Cristo. Son espacios donde el Cielo toca la tierra, donde los devotos experimentan la cercanía maternal de María. Son refugios de paz en medio del ruido del mundo, escuelas de oración donde el Espíritu Santo enseña a las almas a buscar a Dios. Cada vela encendida, cada rosario rezado, cada lágrima derramada en estos santuarios [música] se convierte en ofrenda de amor que sube al cielo por intercesión de Nuestra Señora de la Candelaria. En Manila, en Roma, en Buenos Aires, en Madrid, en cada rincón del mundo donde se venera a la Candelaria. El mismo amor
filial une a los devotos en una familia espiritual que trasciende fronteras, idiomas y culturas. María, la madre universal, acoge a todos sus hijos bajo el manto protector de su amor maternal. Capítulo 8. La procesión y las tradiciones. La fiesta de Nuestra Señora de la Candelaria, celebrada el 2 de febrero, es el momento culminante del año para Miles de devotos. En Tenerife los preparativos comienzan semanas antes con los fieles limpiando y adornando sus hogares, preparando velas para ser bendecidas y planificando las romerías al santuario. Las familias renuevan sus imágenes de la Virgen. Las floristerías se llenan
de encargos de ramos y coronas. Las panaderías preparan dulces tradicionales para compartir con los peregrinos. La víspera de la fiesta. Miles de peregrinos inician caminatas Nocturnas desde diferentes puntos de la isla, portando antorchas que iluminan los caminos en la oscuridad. [música] Algunos grupos salen desde Santa Cruz, otros desde la laguna, otros desde pequeños pueblos del interior. Todos convergen hacia Candelaria cantando himnos marianos, rezando el rosario, compartiendo historias de fe. Es una experiencia comunitaria profunda donde jóvenes y ancianos, ricos [música] Y pobres, caminan juntos hacia su madre celestial. La procesión principal es un espectáculo de fe
conmovedor. La imagen de la Virgen es sacada del santuario con gran solemnidad por los cargadores tradicionales, hombres que consideran un privilegio poder llevar a la madre de Dios sobre sus hombros. La imagen es llevada en andas por las calles de Candelaria, acompañada por autoridades civiles y eclesiásticas, representantes de todas las islas del Archipiélago, grupos folclóricos vestidos con trajes tradicionales canarios y una multitud de fieles que la siguen cantando y rezando. Los balcones se adornan con mantones bordados, banderas canarias y flores frescas. Las campanas de todas las iglesias repican sin cesar, creando una sinfonía de bronce
que se escucha por [música] kilómetros. El aire se llena del aroma del incienso y las velas encendidas, [música] mezclado con la brisa del mar, Que parece también querer participar en la celebración. Durante la procesión es tradicional que los devotos lancen pétalos de flores al paso de la Virgen, creando una alfombra multicolor sobre el pavimento. Los niños arrojan rosas blancas, símbolo de la pureza de María. Las mujeres mayores lanzan claveles rojos [música] recordando el amor ardiente del corazón inmaculado. Muchos fieles encienden velas en señal de gratitud por favores recibidos, creando Un mar de luces que acompaña
a la madre de la luz. Hay quienes caminan descalzos como acto de penitencia o cumplimiento de promesas hechas en momentos de necesidad. Hay quienes recorren de rodillas los últimos metros hasta el santuario, ofreciendo este sacrificio por intenciones particulares. La curación de un ser querido, la conversión de un hijo, la paz en la familia. Madres levantan a sus bebés para que reciban la bendición de la Virgen. Ancianos se esfuerzan por estar presentes una vez más en la fiesta de su madre celestial, conscientes de que tal vez sea la última oportunidad que tengan en esta vida. La
celebración incluye también elementos culturales propios de Canarias. Los grupos folclóricos interpretan las tradicionales isas y malagueñas. Canciones populares que expresan el amor del pueblo a su Virgen. Las letras hablan del mar que trajo la imagen, de la luz que ilumina el camino, Del amor maternal que nunca falla. Los bailarines visten los trajes típicos canarios. Las mujeres con faldas amplias de colores vivos, blusas bordadas y mantones de seda, los hombres con pantalones hasta la rodilla, chalecos bordados y sombreros de paja. La música de timples, [música] guitarras y bandurrias llena el aire. Se comparten dulces típicos como
los almendrados, los bien me saabe y las [música] truchas de batata. Se organizan comidas Comunitarias donde todos son bienvenidos, donde el visitante es tratado como familia. Esta fusión de lo sagrado y lo popular demuestra cómo la fe católica puede encarnarse en la cultura de un pueblo sin perder su esencia. Como lo divino puede expresarse a través de lo humano sin degradarse. En América Latina, [música] las celebraciones de la Candelaria tienen características propias de cada región, pero mantienen el mismo espíritu de Devoción y alegría. En Puno, Perú, la fiesta se celebra durante dos semanas con danzas
folclóricas espectaculares [música] que mezclan elementos andinos con la tradición católica. Más de 200 grupos de danzantes participan, algunos con trajes que pesan más de 20 kg, adornados con plumas, espejos y bordados elaborados. Las danzas representan historias ancestrales reinterpretadas a la luz de la fe cristiana. En México, el 2 de febrero es el día en que Tradicionalmente se levanta el niño Jesús del nacimiento y se visten las imágenes con ropas nuevas. Las familias llevan a bendecir a sus niños Dios y luego organizan la tradicional comida de tamales, cumpliendo así con una costumbre [música] que une generaciones.
Cada pueblo, cada comunidad expresa su amor a la Virgen de la Candelaria según su propia sensibilidad cultural, [música] pero todos coinciden en reconocerla como madre que nos presenta A Cristo, luz del mundo. Capítulo 9. Nuestra Señora de la Candelaria en América. [música] La llegada de la devoción a Nuestra Señora de la Candelaria a América marcó profundamente la espiritualidad del continente. Los misioneros españoles, especialmente los dominicos y franciscanos, promovieron esta advocación mariana entre los pueblos indígenas, quienes la acogieron con entusiasmo. La imagen de María portando La luz de Cristo resonaba con la espiritualidad de muchos pueblos
originarios que veneraban al sol y a las fuerzas de la naturaleza. Para los pueblos andinos, acostumbrados a adorar al inti, el sol, comprender que Cristo era la verdadera luz del mundo no resultaba difícil cuando veían a María presentándolo con una candela encendida. La Virgen de la Candelaria se convirtió así en puente de evangelización, en catequista [música] Silenciosa que ayudaba a los indígenas a transitar desde sus antiguas creencias [música] hacia la plenitud de la verdad revelada en Cristo. En Perú, la devoción a la Candelaria se arraigó especialmente en la región [música] de Puno, a orillas del
lago Titicaca, el lago navegable más alto del mundo. Allí la Virgen es venerada como mamita Candelaria, [música] expresión cariñosa que refleja la ternura filial del pueblo andino Hacia María. Según la tradición, la imagen llegó a Puno en el siglo XV, poco después de la fundación de la ciudad. Los mineros de la región que trabajaban en condiciones extremadamente duras en las minas de plata de Potosí, encontraron en la Virgen de la Candelaria una [música] madre compasiva que comprendía sus sufrimientos. La fiesta de la Candelaria en Puno es una de las celebraciones religiosas más grandes de Sudamérica,
declarada Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO. Durante más de dos semanas, decenas de miles de danzantes y músicos rinden homenaje a la Virgen con sus trajes coloridos y sus coreografías ancestrales. Las danzas como la diablada, los caporales, la morenada y los sicuris cuentan historias de lucha entre el bien y el mal, de liberación de la opresión, de esperanza en medio del sufrimiento. Colombia tiene una relación especial con la Candelaria Que se remonta a los primeros años de la colonización. La ciudad de Medellín cuenta con una hermosa basílica menor de Nuestra Señora de
la Candelaria en pleno centro de la ciudad, construida en el siglo X. El templo, con su arquitectura colonial y sus retablos dorados es un oasis de paz en medio del bullicio urbano, pero es en Cartagena, donde la devoción adquiere características únicas. [música] El barrio de la Candelaria, uno de los Más antiguos de la ciudad, debe su nombre a la advocación mariana. Durante la época colonial, los esclavos africanos encontraron en la Virgen de la Candelaria una madre que comprendía [música] su dolor y les ofrecía esperanza de liberación. Muchos historiadores señalan que la devoción a la Candelaria
entre los afrodescendientes [música] tenía un componente de resistencia cultural. En María veían a Una madre que, como ellos, conocía el sufrimiento, pero mantenía la esperanza. Las procesiones de la Candelaria en Cartagena mezclaban la solemnidad española con los ritmos africanos, creando una expresión única de [música] feia, como mencionamos anteriormente, la Virgen de Copacabana es considerada hermana de la Candelaria de Tenerife. El santuario de Copacabana, ubicado también a orillas del lago Titicaca, pero en Territorio boliviano, es el principal centro de peregrinación del país. La historia de la imagen es fascinante. En 1583, el indígena Francisco Tito Yupanki,
nieto del inca Tupak Yupanki, talló la imagen después de haber aprendido el oficio de escultor con maestros españoles. Según cuenta la tradición, Tito Yupanki recibió inspiración divina para realizar su obra, que fue inicialmente rechazada por las Autoridades eclesiásticas por considerar la tosca. Sin embargo, tras una serie de milagros, la imagen fue aceptada y entronizada. Los peregrinos llegan desde todos los rincones de Bolivia para presentar sus necesidades a la mamita, como cariñosamente la llaman. Es tradicional que los devotos suban al cerro calvario desde donde se contempla una vista espectacular del lago Titicaco para rezar y meditar.
Muchos llevan miniaturas de casas, automóviles, Billetes, [música] títulos universitarios o maletas, pidiéndole a la Virgen que bendiga estos aspectos de sus vidas. México también celebra con fervor la fiesta de la Candelaria, aunque allí se mezcla con tradiciones prehispánicas de manera particular. El 2 de febrero, las familias mexicanas llevan a bendecir las imágenes del niño Jesús de sus nacimientos, vistiéndolo con ropas nuevas y adornadas. Esta tradición Conocida como levantar al niño Dios marca el final del ciclo navideño. Después de la bendición se organiza la tradicional comida de tamales, platillo prehispánico que ha sido cristianizado y asociado
a la celebración. Existe también la costumbre [música] de que quien encontró el muñequito en la rosca de Reyes el 6 de enero debe ser el padrino del niño Jesús y ofrecer los tamales el 2 de febrero. Esta costumbre que combina la fe católica con elementos De la cultura indígena mesoamericana demuestra como María, bajo la advocación de la Candelaria se ha hecho verdaderamente americana, inculturándose en las tradiciones de cada pueblo sin perder su esencia de madre que nos presenta a Cristo. En Tlacotalpan, Veracruz, la celebración incluye una procesión fluvial [música] por el río Papaloapan, donde la
imagen de la Virgen es llevada en lanchas adornadas, [música] mientras miles de devotos la Acompañan desde las orillas. Capítulo 10. Símbolos y significado de la imagen. La iconografía de Nuestra Señora de la Candelaria es rica en simbolismo teológico. Cada elemento de la imagen nos habla del misterio de la encarnación y de la misión de María en [música] la historia de la salvación. Contemplar la imagen con ojos de fe nos permite descubrir verdades profundas sobre nuestra relación con Dios y sobre el camino de santidad al que todos estamos Llamados. Los padres de la iglesia [música] enseñaban
que las imágenes sagradas son biblias de los pobres, es decir, catequesis visual para quienes no saben leer. La imagen de la Candelaria cumple perfectamente esta función. Sin necesidad de palabras, proclama verdades fundamentales de nuestra fe. El elemento más distintivo de la imagen es la candela o vela que María porta en su mano derecha. Esta luz simboliza a Cristo, quien declaró en el Evangelio de San Juan, "Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida." María, al sostener esta candela, nos muestra su papel
como la que presenta a Cristo al mundo. Ella no retiene la luz para sí misma, sino que la ofrece a todos los que se acercan, elevándola para que todos puedan verla. Este gesto nos enseña que María siempre nos conduce hacia su hijo, nunca hacia sí misma. Como decía San Luis María Grignion de Monfor, a Jesús por María. La Virgen es el camino más seguro hacia Cristo, porque nadie conoce mejor al Hijo que la madre que lo llevó en su vientre, lo alimentó, lo educó y [música] lo acompañó hasta el pie de la cruz. El niño
Jesús descansa en el brazo izquierdo de su madre, cerca del corazón. Esta posición no es casual, sino que representa la intimidad única entre María y Jesús. Ella lo llevó en su vientre durante 9 meses, lo alimentó con Su pecho, lo educó en la fe de Israel, lo acompañó en su ministerio público y estuvo al pie de la [música] cruz en el momento supremo del sacrificio redentor. niño mira hacia adelante hacia el mundo que ha venido a salvar, mientras María lo sostiene con ternura maternal, pero también con firmeza. No es un niño jugando, sino el salvador
del mundo que María presenta a la humanidad. Esta imagen nos recuerda que Cristo no vino al mundo como un adulto plenamente Formado, sino que quiso experimentar la vulnerabilidad de la infancia dependiendo del cuidado amoroso de su madre. La humildad de Dios, que se [música] hace pequeño y frágil por amor a nosotros brilla en esta representación. El rostro moreno de la Virgen en la imagen de la Candelaria tiene también su significado profundo y ha sido objeto de reflexión teológica a través de los siglos. Algunos autores señalan que representa la universalidad De María, madre de todos los
pueblos y razas, [música] que no pertenece exclusivamente a ninguna etnia o cultura, sino que acoge a todos por igual. El color de su piel rompe las barreras raciales que tanto daño han causado a la humanidad. Otros ven en su tes oscura un símbolo de su solidaridad con los pobres y los marginados, con aquellos que sufren discriminación por el color de su piel. En América, especialmente, la morenita ha sido vista Como una madre cercana que comparte el color de piel de [música] los pueblos indígenas y afrodescendientes, haciéndose verdaderamente una de ellos. Santa Teresa de Calcuta solía
decir que veía el rostro de Cristo en los más pobres. De manera similar, muchos devotos han visto en el rostro moreno de la Candelaria el rostro de Cristo, que se identifica con los pequeños y humildes de la tierra. Los vestidos de la imagen, aunque varían según las Épocas y las restauraciones, suelen [música] ser ricos y ornamentados. Reflejo del amor del pueblo que desea honrar a su madre celestial con lo mejor que posee. Los mantos bordados con hilos de oro y plata, las coronas de metales preciosos, las joyas ofrendadas por los devotos. Todo habla del reconocimiento
de la dignidad suprema de María como madre de Dios. Sin embargo, esta riqueza exterior no debe hacernos olvidar que María fue una mujer humilde de Nazaret. Que vivió en la pobreza y la sencillez. San Lucas nos dice [música] que cuando presentó a Jesús en el templo, ofreció como sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, que era la ofrenda de los pobres, que no podían [música] permitirse un cordero. Los vestidos suntuosos son expresión de gratitud del pueblo, no una negación de la humildad de María. La verdadera riqueza de la Virgen no está en sus ropajes,
sino en su corazón inmaculado, totalmente Entregado a Dios y abierto a todos sus hijos. Como canta el Magnificat, derribó del trono a los poderosos y enalteció a los humildes. María es la primera y más perfecta discípula de su hijo, que vivió las bienaventuranzas en plenitud. Capítulo 11. enseñanzas espirituales de esta advocación. La devoción a Nuestra Señora de la Candelaria no es simplemente un acto de piedad popular, [música] sino una escuela de vida espiritual Profunda y transformadora. María bajo esta advocación nos enseña verdades fundamentales sobre nuestra relación con Dios y sobre el camino de santidad al
que todos estamos llamados por el bautismo. [música] Contemplando a la Virgen con el niño y la candela, aprendemos lecciones que pueden transformar nuestra existencia si las acogemos con corazón sincero. Los Santos han encontrado en las diferentes advocaciones marianas fuentes Inagotables de inspiración espiritual y la Candelaria [música] no es la excepción. Santa Teresa de Ávila, San Juan de la Cruz, San Luis María Griñón de Monfort y tantos otros grandes maestros espirituales han meditado sobre el misterio de la presentación del Señor, descubriendo en él [música] enseñanzas que iluminan el camino hacia la santidad. La primera lección [música]
es la de la presentación total a Dios. Así como María presentó a Jesús en el templo, [música] nosotros debemos presentar nuestras vidas a Dios sin reservas ni condiciones. No somos dueños de nosotros mismos, sino que pertenecemos al creador que nos amó primero y que nos ha llamado a la existencia [música] por puro amor gratuito. Esta verdad puede parecer amenazante para nuestra cultura moderna que exalta la autonomía individual y el derecho a decidir sobre nosotros mismos Sin ninguna referencia a Dios, pero en realidad es [música] profundamente liberadora. Cuando nos presentamos a Dios, reconocemos nuestra verdadera identidad
como hijos suyos y encontramos el sentido último de nuestra existencia. Como escribió San Agustín. nos hiciste, Señor, para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti. La presentación no es pérdida de libertad, sino encuentro con la verdadera libertad que consiste en amar y ser amado, [música] en servir al único que merece ser servido. María nos enseña que la entrega total a Dios no empobrece, sino que enriquece, no limita, sino que expande nuestras posibilidades de ser plenamente humanos. La segunda enseñanza es la de ser portadores de luz en un mundo frecuentemente oscurecido por
el pecado. María sostiene la candela que representa a Cristo y nosotros como cristianos estamos llamados a ser luz del mundo Según las palabras del mismo Jesús en el sermón de la montaña. No una luz propia producto de nuestros méritos o virtudes naturales, sino reflejo de Cristo que habita en nosotros. Por la gracia santificante recibida en el bautismo, [música] en un mundo frecuentemente oscurecido por el egoísmo, la violencia, la injusticia, [música] la mentira y la desesperanza, los discípulos de Cristo deben brillar con la luz de la caridad, [música] la Justicia, la verdad y la esperanza. Cada
acto de bondad genuina, cada palabra de consuelo sincero, cada gesto de perdón generoso, cada testimonio de vida coherente con el evangelio es una candela que ilumina las tinieblas. San Pablo nos exhorta, resplandezcan como antorchas en el mundo, manteniendo en alto la palabra de vida. La Candelaria nos recuerda esta vocación bautismal [música] de ser luz, no para nuestra propia gloria, sino para que otros vean Nuestras buenas obras y glorifiquen al Padre que está en los cielos. La tercera lección es la de la maternidad espiritual de María, verdad dogmática definida por el Concilio Vaticano Segundo. María no
solo es madre de Jesús según la carne, sino madre de todos los redimidos según el Espíritu. Bajo la cruz en el momento supremo del sacrificio redentor, Jesús nos la entregó como madre cuando dijo a Juan, que representaba a toda la humanidad, Heí [música] a tu madre. Y Juan continúa el evangelio. Desde aquella hora la recibió en su casa. La Candelaria nos recuerda que tenemos una madre en el cielo que intercede por nosotros ante su hijo, que nos acompaña en nuestras luchas cotidianas, que llora con nosotros en nuestros dolores y se alegra con nosotros en nuestras
victorias. No estamos solos en el camino de la vida. María camina a nuestro lado como camina junto a todo peregrino que busca Sinceramente a Dios. Santa Teresita del Niño Jesús, en su lecho de muerte expresó su confianza en María con estas palabras: "Si muero, no irá al cielo. Iré a la patria con mi madre." Esta confianza filial en María [música] es parte esencial de la espiritualidad católica y la Candelaria nos la [música] recuerda de manera especialmente hermosa. La cuarta enseñanza es la de la humildad como camino necesario hacia la verdadera grandeza. María, siendo la Madre
de Dios, la inmaculada, la llena de gracia, la reina del cielo y de la tierra, no se enorgullece ni busca gloria para sí misma. Al contrario, se presenta en el templo como una mujer más del pueblo, cumpliendo la ley de Moisés como cualquier otra madre judía, de condición humilde. Ofrece el sacrificio de los pobres, se somete a la purificación ritual, aunque ella es la más pura de todas las criaturas. Su grandeza radica precisamente en su Humildad, en su capacidad de hacerse pequeña para que Dios sea grande, de ocultarse para que Cristo brille. En una sociedad
obsesionada con el éxito visible, el reconocimiento público, la acumulación de poder y la autoafirmación constante en redes sociales y otros medios, María nos enseña el valor de la humildad [música] como camino hacia la verdadera grandeza que es la santidad. Los santos más grandes han sido frecuentemente los más humildes. San Francisco de Asís se llamaba así mismo el hermano menor. Santa Teresa de Liisiu descubrió su caminito de pequeñez. San Juan María Viané se consideraba indigno del sacerdocio. La humildad no es humillación ni falsa modestia, sino verdad sobre nosotros mismos. Reconocer [música] que todo lo bueno que
tenemos de Dios y que sin él nada podemos hacer. Finalmente, la Candelaria nos enseña sobre la esperanza teologal, [música] esa virtud sobrenatural que nos hace Desear y esperar con firme confianza la vida eterna y las gracias necesarias para alcanzarla. La candela que arde en la oscuridad es símbolo perfecto de esperanza que no se apaga jamás. Por más densas que sean las tinieblas que enfrentemos en nuestra vida, enfermedad grave, pérdida de seres queridos, fracaso en proyectos importantes, desilusión ante la maldad humana, crisis de fe, la luz de Cristo permanece encendida. María nos asegura Con su ejemplo
y su intercesión que su hijo ha vencido al mundo, que el bien triunfará definitivamente sobre el mal, que la vida es más fuerte que la muerte, que el amor [música] es más poderoso que el odio. Esta esperanza no es ingenua ni escapista, como si cerráramos los ojos ante el sufrimiento real que existe en el mundo. Al contrario, es realista y está fundamentada en el hecho histórico de la resurrección de Cristo. Como escribió San Pablo, si Cristo no Resucitó, vana es nuestra predicación y vana también nuestra fe. Pero Cristo sí resucitó de entre los muertos como
primicias de los que durmieron. La Candelaria mantiene encendida la llama de esta esperanza en el corazón de los fieles. Capítulo 12. Oración a nuestra Señora de la Candelaria. Oh santísima Virgen de la Candelaria, madre del Redentor y madre nuestra, que con tu presencia iluminaste las costas de Tenerife y abriste el camino de la fe a Los pueblos que te desconocían. Escucha las súplicas de tus hijos que acuden a ti con confianza filial. Tú que portaste en tus brazos maternales a Jesús, luz verdadera que ilumina a todo hombre, y lo presentaste en el templo [música] cumpliendo
humildemente la ley del Señor, enséñanos a presentar nuestras vidas a Dios con la misma generosidad con que tú ofreciste a tu hijo. Ayúdanos a reconocer que no somos dueños de Nosotros mismos, sino hijos amados del Padre Celestial, que nos ha llamado a la existencia por puro amor. Que sepamos entregar a Dios todo lo que somos y tenemos, confiando plenamente en su providencia amorosa. Virgen de la Candelaria, que sostienes la candela que simboliza a Cristo, luz del mundo y esperanza de los pueblos, ayúdanos a ser portadores de esa luz divina en medio de las tinieblas de
nuestro tiempo. Que nuestras palabras sean luz que consuela A los afligidos, nuestras acciones luz que orienta a los extraviados y [música] nuestro testimonio, luz que atrae a todos los hombres hacia tu hijo amado. Concédenos la gracia de vivir siempre como hijos de la luz, rechazando las obras de las tinieblas. Madre de la Candelaria, madre de misericordia y consuelo, intercede por nosotros ante tu hijo Jesús. Preséntale nuestras necesidades y angustias, nuestros sufrimientos y dolores, nuestras Alegrías y esperanzas, nuestros temores y preocupaciones. Alcánzanos la gracia de vivir siempre en la luz de la fe, la esperanza y
la caridad, caminando por las sendas de la santidad con la misma humildad y pureza con que tú caminaste en este mundo. [música] Enséñanos a ser humildes como tú fuiste humilde, a servir como tú serviste, a amar como tú amaste y a entregarnos completamente a la voluntad de Dios como tú te entregaste sin Reservas. Protege a tus devotos de las Islas Canarias, de América y del mundo entero. Bendice a las familias que te invocan con fe. Consuela a los enfermos que te suplican con esperanza. Fortalece a los que sufren bajo el peso de la cruz. Guía
a los que buscan [música] el camino de la verdad. Acompaña a los que se sienten solos y abandonados. Y socorre a los que luchan [música] contra el desaliento y la desesperación. Virgen santísima de la Candelaria, bajo Tu manto acogedor nos refugiamos. No permitas que nos apartemos de tu Hijo, [música] que nos extraviemos en las tinieblas del pecado o que perdamos la esperanza en las pruebas de la vida. Alcánzanos la conversión sincera del corazón, la gracia de una buena confesión, la perseverancia en el bien y la fidelidad a los mandamientos de Dios. Protege a los marineros
que surcan los mares, a los viajeros que emprenden caminos, a los niños que crecen en la Inocencia, a los jóvenes que buscan su vocación, a los esposos que construyen familias, a los sacerdotes que sirven al altar, a los religiosos que consagran sus vidas y a los ancianos que se preparan para la eternidad. intercede por los que sufren persecución por causa de la fe, por los que han perdido la esperanza, por los que viven lejos de Dios, por los que nunca han conocido a Cristo y por los que están próximos a la muerte. Condúcenos siempre hacia
Jesús, Como condujiste a los pueblos antiguos, para que, iluminados por su gracia, caminemos por las sendas de la salvación hasta llegar un día a contemplarlo cara a cara en la gloria eterna del cielo, donde tú reinas como reina y madre. Amén. M.