Dios bendiga mi hermanito Salomón y Dios bendiga todo este pueblo que se ha congregado para darle la gloria. [aplausos] La iglesia se ha de reunido a darle gloria a Dios esta noche. Dios bendiga a todos los hermanos también que acompañan a los pastores. Cuando entré al culto se sentía bien agradable, pero ahora que ya estamos aquí como que los aires ya no no no nos ayudan, pero no le vamos a dar importancia a eso, porque esta iglesia está hecha a la batalla. [ovación] [aplausos] Dios bendiga a todos a todos los hermanos, hermanas que están conectaditos
en las distintas plataformas en las redes sociales. Un saludo en el amor bendito y glorioso de Jesucristo para todos ustedes en todos los rincones de la tierra, en los cinco continentes. Que Dios los bendiga. A esa familia que están en esa sala. Leía un comentario de una hermana y que decía, "Yo escucho los mensajes y los pongo en autoparlante. Cuando lleguemos al cielo, [aplausos] nos vamos a llevar sorpresas porque quizás uno diga, ¿qué corona Dios le va a dar a ese predicador?" Aleluya. Y posiblemente va a ser más grande la corona de esa hermanita que
pone un parlante, que tiene esa valentía de decir, [aplausos] "Vamos a predicar este evangelio, [aplausos][ovación] porque esto no se trata de uno solo, esto no se trata solo del predicador. Aquí somos un equipo, somos una iglesia unida. [aplausos] Somos colaboradores de Dios para la gloria de su nombre. Usted [ovación] haga lo suyo y aquel de él y yo hago lo mío y juntos le vamos a hacer la guerra al [ovación] [aplausos] Está en problema el aquí en esta noche. Dios bendiga a toda la audiencia de Radio Gemaní, Radio Estterreo Revelación y TV Gemaní. Un saludo
para mi hermano Amilcar, la hermana Cenia, el hermano Adonay, la hermana Soila, las niñas, Laurita, el evangelista Rolando, el pastor Juancito, a todos los pastores Madaí, que Dios te bendiga todos, a todos amigos y amigas que todavía no son cristianos, usted no sabe de lo que se está perdiendo. [aplausos] Si usted supiera lo bueno que es esto. Lo más grande que a mí me ha pasado en la vida fue haber encontrado a Jesús. [aplausos][ovación] Todo lo demás es basura. Gloria a Dios. Aleluya. Y quiero también aprovechar enviar un saludo porque este programa está siendo retransmitido
a través de la emisora en la de la emisora Promesa de Cristo 94.1 FM en Mercedes Umaña Ausulután. Todos los miércoles a las 3 de la tarde, hora de Centroamérica. van a oír esta palabra. Gloria a Dios. El programa radial se titula Aún es tiempo de salvación. Su directora, nuestra hermana Dorita Márquez y el pastor Efraín Márquez. Que Dios los bendiga. [aplausos][ovación] Y me encontré con otros pastores este domingo y me decía uno de ellos, "Pastor, en toda la zona de San Miguel están sonando los mensajes en todas las emisoras evangélicas. Y me preguntó, ¿usted
tiene programación ahí?" Y le dije, "No, [aplausos] es el Espíritu Santo, gloria a Dios, que ha puesto en el corazón de la iglesia poner los mensajes. La gloria sea para Dios. [ovación] Se están escuchando en distintas emisoras en la República del Salvador, en Perú, en Cuzco, en Lima, en Piura, en Guatemala. México, Honduras, que Dios bendiga todos esos radioescuchas. Aleluya. Hasta donde llegue la palabra del Señor. Recuerde que aquí la gloria es de Dios. Si no lo tenía claro, se lo voy a repetir. Aquí, aunque le duela al la gloria es de Dios. Apunte hacia
arriba. [ovación] Aquí la gloria no es de los hombres, es de Dios. Es de Dios. [ovación] [aplausos] El que salva se llama Cristo. El que convence de pecado se llama Espíritu Santo. Y nosotros somos colaboradores [grito] de Dios y el crecimiento lo da Dios. Así es que nosotros seguimos siendo siervos inútiles. Amén. Título más lindo ese, padre. Me gusta ese título a mí. Es que cuando lo encumbran a uno, se le sube el humo a la cabeza y es tremendo golpe el que se da uno. Es mejor caminar bajito con humildad para que él sea
glorificado. Y cuando él es glorificado, los enfermos se sanan, los cautivos son libres. Se mueve el Espíritu Santo con libertad donde se le da la gloria. [aplausos] Aleluya. [aplausos] Tengo un tema que compartir con ustedes hoy y agárrese porque este tema está enardeciendo en mi alma. Que nada te separe de Cristo. Pero, pero es que anótelo. [aplausos][ovación] Atrévase. Que sepa el que aquí hay una iglesia determinada ya. Que aquí no somos un montón de gente que no sabemos para dónde vamos, que si me quedo, que si me voy, que si sigo, que y qué voy
a hacer. No, aquí hay gente determinada. [aplausos] Alaba lo que él vive. Que nadie te separe de Cristo, ni el dinero, ni una mujer, ni la empresa, ni la fama, nada, nada, nada. Gloria a Dios. Bendito sea el nombre de Cristo. Porque como dijo el gran apóstol Pablo, ya no vivo yo, dijo, Cristo vive en mí y lo que vivo en la carne lo vivo en la fe. [grito] Gloria a Dios. [grito] Aleluya. ¿Sabe qué es lo que se necesita hoy en las iglesias? Hombres y mujeres muertos al pecado. Te voy a decir una verdad
y prepárate. Escucha lo que te voy a decir. El no le tiene miedo a las iglesias repletas de gente. El no le tiene miedo a las multitudes. El le aterroriza gente llena de Dios. [ovación] Oh, gloria. Usted se puede comprar una Biblia de estudio. Usted se puede comprar la Biblia grande. Gloria a Dios. A eso no le tiene miedo el Lo que le aterroriza al es ver un hombre y una mujer, aleluya, llenos de la gloria de Dios, llenos del Espíritu Santo. Gloria. [ovación] Oh, gloria. Por eso es que aquel endemoniado, los demonios que estaban
en aquel hombre, dijeron, "A Jesús conocemos y sabemos quién es Pablo." Gloria a Dios. Pero ustedes, ¿quiénes son? Bendito sea el nombre de Jesucristo. Hasta el sabe los que son de Dios y los que no son de Dios. Aleluya. Por eso es que la meta del escuche lo que voy a decir. La meta del no es sacarte de la iglesia. La meta del es apartarte de Cristo. A él le encanta dejar evangélicos con una Biblia en la mano, pero apartados de Jesús. [aplausos] Santo. Adora lo que él vive. ¿Cómo dijo pastor? Sí. Hay hay gente
que cargan Biblia, que están en la iglesia, que cantan en la iglesia. Hay gente que son pastores, son predicadores, pero Cristo está lejos de ellos. Hay que volvernos a la senda antigua, hay que volvernos al fuego de Dios, hay que volvernos al camino [ovación] más. Aleluya. Aleluya. Abra su Biblia, por favor. Primera de Corintios. Mire, le voy a dar un texto que es una dinamita. Gloria a Dios. Aleluya. Aleluya. Primera de Corintios, capítulo 6. Aleluya. Gloria. Gloria a Dios. Gloria a Dios. Aleluya. Es que yo ya me imagino, hermano, los demonios. Aleluya. Satanás, porque es
un ejército muy organizado. El tiene un ejército organizado. A veces nosotros somos los desorganizados. El no. Pero yo me imagino al en las reuniones demoníacas que tiene y diciéndole a los demonios, "¿Ya te fijaste en aquel? Lo veo demasiado pegado a Cristo." Aleluya. ¿Ya te diste cuenta lo que está pasando? empezó a dejar la vanidad, empezó a dejar la mentira. ¿Te acuerdas de ese genio, ese carácter que tenía? ya lo está dejando y se está pareciendo a Cristo. [aplausos] Hay que movernos. Que se mueva [aplausos] porque yo ya estoy determinado. [ovación] ¿Te acuerdas que a
qué le gustaba lo ajeno? Hoy es la persona más honesta que hay en la iglesia. [aplausos] Aquella hermanita chismosa que, ¿cómo dijo pastor? Chismosa. Ya se curó. [ovación] [aplausos] ¿Qué le ha pasado? Es que la Biblia dice que el que permanece en él debe andar como él anduvo. ¿Cuántos lo adoran en esta noche? [ovación] Entre más te parezcas a Cristo, mejor cristiano vas a ser. Aleluya. Por eso pregúntale al Espíritu Santo en esta bendita hora, mientras yo hablo la palabra, allí donde estás sentadito, allí donde estás oyendo, te agrada como vivo, te agrada como hablo
te agrada como, aleluya, estoy llevando mi vida cristiana, te agrada como yo visto, bendito sea el nombre de Dios. Y el Espíritu Santo va a empezar a tratar contigo. Aleluya. Si él te dice, "No me agrada, métele mano. Gloria a Dios." Si él te dice, "Está bien lo que estás haciendo, síguelo haciendo para la gloria de Dios." Aleluya. Y el se va a revolcar en esta noche porque él está desesperado por ver cómo te saca Cristo. [música] Esto es una dinamita. Gloria a Dios. Primera de Corintios, capítulo 6, verso 17. Sufre [ovación] Ay, léalo, pero
siéntalo. Pero el que se une al Señor, ¿qué le ocurre? Un espíritu es con él. Un espíritu es con él. Gloria [grito] a Dios. [aplausos] [ovación] El le dice, "Peca, estoy unido con él. Ya no vengas a la iglesia. [carraspeo] Estoy en un solo espíritu con él. Alábalo. Vuelve al pecado. No, porque el que se une al Señor, un espíritu es con él. Ay, con él. Y cuando ese cristiano, esa cristiana se unen con el Señor, ocurre algo maravilloso. Empieza a sentir unos ríos de agua viva. Ay, aleluya. El predicador no le dice que alabe,
es que hay un fuego metido aquí adentro que se tiene que soltar un gloria a Dios, un aleluya. Aleluya. [grito] Mi alma te alaba. Es que tengo que adorarlo. Gloria a Dios. Es que algo grande ha pasado. ¿Qué es lo que te ha pasado? Lo que dice la Biblia. Pero el que se une al Señor. Y yo pregunto en esta bendita hora, ¿cuántos de los que están aquí sienten, oiga lo que estoy diciendo, sienten que están unidos, unidos al Cristo de la gloria? Aleluya. Mi alma te alaba. Cuando tú te unes con el Señor, ya
no vives tú. Cristo vive en ti y un espíritu eres con él. Oh, gloria a Dios. Y es ahí donde se surge el [grito] avivamiento. [ovación] [aplausos] Escúcheme bien. Eso es lo que lamentablemente muchos evangélicos no ven, pero el sí lo ve. Ay, Dios [resoplido] santo. Él viene y supervisa y dice, "Míralo, míralo. ¡Aleluya! Aleluya. Desde que se unió al Señor, alabado sea Cristo. Un espíritu es con él. [aplausos] se levanta con él, se va al trabajo con él, viene a la iglesia con él, va a la [grito] escuela con él, se va a la
casa con él y aleluya, lo quiero destruir y no puedo, [grito ahogado] lo quiero desanimar y no puedo. Le quiero sacar a Cristo y no puedo. que cuando se unió al Señor, un espíritu se hizo con él. Me le he hecho la [grito] guerra, me le he levantado, he tratado de destruirlo, he tratado de apagarlo, he tratado de desanimarlo, [grito] no he podido. Aleluya. Porque desde el día que se unió, [grito] se unió, [grito] [ovación] únete, únete, únete, únete, únete al Espíritu Santo, únete. El día que te unas al Señor vas a arder en el
altar. El día que te unas al Señor, serás un líder efectivo. El día que te unas al Señor serás un cristiano ejemplar, lleno del Espíritu Santo. Aleluya. El desánimo no te podrá detener. [ovación] [aplausos] [música] Escúchame. Esto es lo que le aterroriza al Ah, hermanitos religiosos de esos hay por montones, [música] hermanos. Problemático como arroz. Yo lo que quiero aquí son cristianos unidos con el Señor. [aplausos] Alábalo. Pero mientras yo predico esta palabra, aquí se ha desatado una guerra. Una guerra entre el espíritu y la carne, entre las tinieblas y la luz. Alábalo. Gloria. Ay,
mi alma te alaba. Y usted está en medio en [carraspeo] esta noche. Usted va a decidir de qué lado se va a ir. O se va del lado del o se va del lado de Dios. Yo ya lo decidí. Y usted, hermanito, y usted, [ovación] el no sabe que yo ya lo decidí. El sabe lo que está pasando en tu vida esta noche, pero yo sé que algo grande va a pasar en este culto, porque el que se une al Señor, un espíritu es con él. [risas] Y vas a salir de este culto lleno de
la gloria de Dios, lleno del Espíritu Santo, lleno de la unción de Dios. [grito ahogado] Déjalo que te llene. Déjalo que te llene. Oh, gloria a tu nombre. Mi alma te alaba. ¿Sabes por qué hay tantos cristianos que no se puede levantar? Porque están luchando solos. Están luchando con sus propias fuerzas. están luchando con su inteligencia, con sus habilidades. Y esto no es con tu fuerza, es con el poder del Espíritu Santo. Es con la unción de Dios. Aleluya. Con tu fuerza no vas a poder. Únete al Señor en esta noche. [risas] [aplausos] Escúcheme bien.
He estado meditando, pensando, estudiando qué pasa con la iglesia. Y me hago esta pregunta, ¿cómo se nos metió el como concilios, concilios completos que eran de sana doctrina, que predicaban santidad por dentro y por fuera, que eran celosoria a Dios. Aleluya. Ahora se vale de todo [aplausos] y aquí es donde el Espíritu Santo me llevaba. ¿Sabe qué es lo que ha logrado el Sin que te des cuenta separarte de Cristo a Dios. Aleluya. Y escuche bien, al que se separa del Señor se le nota de lejos. Habla diferente, actúa diferente, piensa diferente y el le
predica. ¿Sabe qué le dice el Tú ya eres maduro. No le dice tú ya estás podrido. Le dice tú eres ya maduro. [aplausos][ovación] padre de toda mentira, vete a contar ese cuento a otro. Gloria a Dios. Porque en esta iglesia se va a seguir predicando la sana doctrina, se va a seguir predicando de la santidad, se va a seguir predicando de la pureza. Gloria a Dios. Se va a seguir predicando en contra del pecado. Le guste a quien no le guste, gloria a Dios, aquí se va a predicar contra el pecado. Aquí se va a
hablar de la santidad. ¿Cuántos dicen amén? ¿Cuántos quieren esa palabra? [ovación] ¿Cuántos aman la sana doctrina? ¿Cuántos nos cuántos nos unimos al Señor? [ovación] Que lo oiga el que el pueblo está respondiendo esta noche. [ovación] Y como dijo el evangelista H, y no estamos locos, [ovación] aquí estamos cuerdos que engañen a otros si quieren. Y yo les traigo anuncio en esta hora de parte de Dios. Escúchenme, vienen tiempos difíciles para la iglesia. Aleluya. Por eso el Espíritu Santo me ha puesto a predicar esta palabra. ¿Sabes por qué? Porque Dios va a preparar esta obra, esta
iglesia. Porque va a llegar el momento que Satanás va a buscar sacarte a Cristo, apartarte, te va a sobar la cabeza y te va a decir, "Pero todavía er evangélico, quédate ahí." Glor, pero separado de Cristo, sentado en la silla, hechó un témpano de hielo. [aplausos] Alábalo. [ovación] Y luego te va a decir, "No seas tan fanático. A la iglesia no hay que ir todos los días. Escoge los días. Yo te aconsejo para que el pastor no te vaya a poner en la lista negra, ve solo los martes. [aplausos] Alábalo. ¿Acaso Dios es solo Dios
del día martes? ¿Acaso Dios solo es Dios del día sábado? ¿Acaso Dios solo es día Dios del día domingo? El Dios que predicamos aquí es el Dios del lunes, del martes, del miércoles, del jueves, del viernes, del sábado y del domingo y de los 12 meses del año y los 365 días del año. Dele gloria a Dios [grito] si puede. [ovación] Dele la gloria a él. Esto no se va a cambiar. [ovación] Mi alma te alaba, Padre. Hay una batalla espiritual, hermanos. Hay una guerra. Yo lo puedo estar sintiendo en los últimos días. Mire, hay
una desesperación de algunos hermanitos por irse por la vanidad, por irse en el libertinaje. Bendito sea el nombre de Dios. Pero aquí vamos a aguantar aunque los embates del sean duros. No vamos a meter la vanidad a la iglesia. No vamos a traer el mundo a [grito] la iglesia. No, adóralo, adóralo. [ovación] ¿Y por qué, pastor? ¿Por qué? ¿Por qué usted está siendo tan duro? No soy yo, hermanito, es la palabra. ¿Sabe qué dice la Biblia? Que se conviertan ellos a ti, pero tú no te conviertas a ellos. Es el mundo el que tiene que
venir a la iglesia a convertirse al Cristo de la gloria. Y no es la iglesia que se tiene que ir al mundo. Y por si acaso, por si acaso me daban ganas a mí de cambiar el mensaje, me encontré con un grupo de hermanos que me dieron, "Siga así, siga así. Como si fuera Dios que los usa para decirme, no se calle", me dijo otro. Siga predicando como predica. [grito] No cambie, hermanitos. Para viejo no me voy a arruinar, voy a mejorar. Porque este camino no vale tanto lo que hiciste en el pasado, sino cómo
vas a terminar esta carrera. Lo que más vale es cómo vamos a terminar. [ovación] Dígame usted, ¿de qué me sirve a mí estar predicando aquí? Hermano, cuando yo era jovencito y adolescente, cómo Dios me usaba, varón. Yo sentía la presencia de Dios a Dios. Aleluya. Y ahora esté aquí muerto, vacío. Tanto era la unción que sentía cuando era jovencito. Y es la misma unción que siento en esta misma noche, [aplausos][ovación] porque mi Cristo no ha cambiado. Cambia la gente, cambian las iglesias, cambian las religiones, pero el Cristo de la palabra es el mismo de ayer,
de hoy y por los siglos de los siglos. Y si él no cambia, el pastor David Gutiérrez tampoco va a cambiar. Voy a mejorar, no voy a retroceder. Es que yo no tengo espíritu de cangrejo, porque la Biblia dice que Dios no nos dio espíritu de cobardía, [ovación] sino de poder, amor y dominio propio. Esta carnita no me tiene que decir a mí lo que yo tengo que hacer. Ay, santo. Por eso es que la vida en el espíritu es muy diferente a la vida en la carne. Gloria a Dios. Eso es lo que necesita
la iglesia, hermano. Si queremos ese despertar espiritual y que aquí se mueva la gloria de Dios y que aquí vengan los enfermos y sean sanos y que aquí vengan los cautivos y sean libres. Porque yo estoy seguro, hermano, que un día y no un día ya vamos a ver la gloria de Dios manifestada en esta iglesia. Vamos a ver los enfermos ser sanos. Gloria. Oh, ay, santo, te alabo. Pero pero escúcheme bienelu. Fíjese que en el libro de Apocalipsis, capítulo 12, verso 12, dice, "Ay, de los moradores de la tierra." Aleluya. Ese hay es un
lamento de Dios. Para que usted lo entienda, pobrecito de los moradores de la tierra. Lo que les viene y sabes qué dice la palabra, porque Satanás ha descendido y no viene contento, viene con gran ira. Ayúdanos. Y sabe por qué viene con esa gran ira? Dice el texto, porque sabe que le queda poquito tiempo. Los que no se dan cuenta son los evangélicos. El sabe que se le está acabando el tiempo y está desesperado. ¿Cómo cómo destruir la iglesia? Cómo desanimar la iglesia, cómo apartar la iglesia de Cristo cómo sacarnos de la sana doctrina, a
ver cómo mete el pecado dentro de la iglesia, a ver cómo mundanaliza la iglesia, que el Señor reprenda al Pero todavía hay más de 7,000 que no han doblado su rodilla ante los baales. Y aquí hay un grupo de ese de esa iglesia. Gloria a Dios. hermanito, que nada, pero métete esto en el alma. Déjame clavártelo en el alma. Amén. Gloria a Dios. Que nada te separe de Cristo. [aplausos] Nada. [aplausos] Y oiga lo que le voy a decir. Siento fuertemente de parte del Espíritu Santo, que esto es un aviso de Dios para muchos de
los que están en la iglesia. Siento que es una advertencia. Aleluya. A veces Dios nos ha hablado, pero hemos hecho oído sordo a la palabra. ¿No ha sentido usted que en los últimos días hay como una atmósfera, una pesadez? Aleluya. Que usted quiere orar y no puede. Que usted quiere ayunar y no puede. Usted quiere adorar [grito] y no puede. Y dice, "Hermano, ¿será que estoy en pecado?" No es que hay una batalla por separarte de Cristo, pero aquí va a sufrir el [aplausos][ovación] Oh, alábalo. [aplausos] Porque ese texto lo vamos a llevar aquí en
el alma. El que se une al Señor, un espíritu es con él. [aplausos] Y cuando usted esté unidito al Señor, déjelo que se venga. Que no es con usted que va a pelear, va a pelear con él. [ovación] El que lo toque a usted va a tener que tocarlo a él. El que se meta con usted se va a tener que meter con él. Ay, santo. Yo no sé si esto le da gozo a usted, hermano. Bendito Dios. Es que yo siento una presencia tan grande, hermano. Dios está preparando la iglesia. Vienen tiempos difíciles. No
sé por qué siento fuerte a quién en mi corazón decirlo. Vienen ataques terribles contra la iglesia. Y sabe, esto no es para meterte miedo, esto es para despertarte. Esto es para que mañana digas, estoy en ayuno. Voy a voy a meterme en oración. Aleluya. Voy a voy a obedecer la palabra. Voy a apartarme del pecado. Voy a vivir en santidad. Gloria a Dios. ¿Sabes? Es que Dios ama demasiado esta obra. Dios ama esta iglesia. Dios ama su iglesia. Bendito pueblo, [ovación] vaya a Romanos, capítulo 8. Gloria a Dios. Aleluya. Gloria a Dios. Gloria a tu
nombre, Señor. Bendito Dios. Aleluya. Aleluya. Gloria. Aleluya. Mire, aunque sea de una manera simbólica, en el espíritu, agarre al Señor y dígale, "Quédate aquí conmigo. No te vayas. Mejor que me bote la novia, que me bote el novio, que se vaya. Quédate tú. [ovación] ¡Aleluya! Graciasoria a Dios. Gloria a Dios. Escuche, escuche esto. pocos hombres en la historia de la iglesia desde sus desde su nacimiento. Aleluya. Pocos hombres tenían metido a Dios hasta en el tuétano de los huesos como el apóstol Pablo. Yo le digo a Dios que me dé aunque sea una migaja de
lo que le dio a Pablo. Yo le he preguntado, he llorado y le he dicho, "¿Por qué te amó tanto? ¿Por qué no te revelas a mi vida como te le revelaste a ese hombre?"Oria a Dios. Aleluya. Dios. No quiero tenerle miedo ni al le dijo. Porque si alguien supo lo que era sufrir por la causa de Cristo, ese fue Pablo. Ese hombre supo lo que era un azote. Amén. lo que era ser apedreado, lo que era ser traicionado. En Efesio, en Efeso le dieron una paliza, lo apedrearon y lo sacaron arrastrado de la ciudad.
Y sabe por qué lo sacaron y lo dejaron porque pensaron que estaba muerto. Para que usted vea la magnitud del sufrimiento de Pablo, ¿cuál era el qué pretendía Satanás? Uno, matar a Pablo, porque Pablo era un problema para el para el reino de las tinieblas. Dos. que de alguna manera apartarlo de Cristo, que Pablo dijera, "Wow, [resoplido] si Dios me prometió estar conmigo hasta el fin del mundo y por qué esta terrible paliza que me han dado Pero siempre, mire, hermanito, le voy a dar un consejo. Rodéese de hermanos buenos. [aplausos] Dele la gloria al
que vive. [ovación] En medio de aquella batalla, un grupo de hermanos rodearon a Pablo y oraron por él. Aleluya. Y si la Biblia dice que lo dejaron porque pensaron que estaba muerto, yo creo que estaba muerto. Pero la oración del justo puede mucho. [aplausos] Se levantó. [ovación] Alábalo que él vive. Se sacudió un poco Pablo y dijo, "¿A dónde es que dejé el tema del mensaje? Vamos para allá. Voy a ir a volver a predicar." se volvió a meter a la ciudad. [aplausos] Aleluya. Y los demonios alborotados. Allí viene Pablo otra vez. Gloria a Dios.
Aleluya. Porque mire, hermanito, no permita que nada ni nadie lo aparte de Cristo. No dejes que esa prueba te aparte de Cristo. No dejes que esa tentación te aparte de Cristo. [risas] No dejes que esa oferta del te aparte de Cristo. No dejes que esa mujer, ese hombre, para que te esté invitando a pecarte aparte de Cristo. Bendito sea el nombre de Dios. Esta palabra viene de parte de Dios para muchos que están a un paso de apartarse. [ovación] Pues ya usted se imagina, nadie tenía la autoridad espiritual moral para hablar de esto como Pablo.
Gloria. Amén. Porque una cosa es que venga uno de esos doctores de hoy, de los falsos llamados apóstoles de hoy, que andan ahí hasta con un gran smoking y caminan hasta de una manera especial, los meten por una puerta así privada para que nadie los vaya ni a tan siquiera a saludar, porque es un mega un mega carnal. [aplausos] Aleluya. Este no, este sabía lo que era ser sacudido como el trigo. Yo me imagino que bendito Dios, las reuniones del con los demonios. ¿Y por dónde anda Pablo hoy? Hombres. [música] se metió allá por la
odisea, allá hasta por Gala. El espíritu se lo llevó para Macedonia allá. Llegó a Filipo, alborotó la ciudad, llegó a Atenas, donde estaba la cuna de los grandes filósofos griegos y le dijo, "Miren, he visto que sois muy religiosos." Aleluya. Pero observando entre los altares que ustedes tienen aquí, ahí hay una inscripción que dice el Dios no conocido. Y de ese es el que predica Pablo. [aplausos] Aleluya. [grito] Vamos a la palabra. Romanos capítulo 8. Aquí se nos va a ir la flojera espiritual esta noche. Ese hermanito que estaba ahí, no pues yo ya este
era el último culto, fíjese que y para que uno les crea lo hacen tan dramático, hermano, es que tengo una prueba. ¿Y cuál es la prueba, hermanito? Ayúdanos, Señor, que el hermano que me dijo que me iba a invitar a comer no me invitó. Fíjeselo. Fíjese que el hermano no me saludó. No me saludó. Viera cómo me siento de débil. Ya, ya no voy a venir al culto porque el hermano no me saludó. le debería de dar pena. [aplausos] Debería de decir, "No lo puedo creer que haya llegado tan bajo. Romanos capítulo 8 verso 35.
Respire y lee esa palabra con autoridad. Pregunta Pablo, a Dios. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? Wow. La Biblia no lo dice. Aleluya. Pero yo sé lo que pasa cuando uno está bajo la unción y uno está en en privado. Gloria al Señor. Aleluya. No sé si Pablo estaba bañado en lágrimas. En lágrimas escribiendo esta carta a Dios y sintiendo el testimonio del Espíritu Santo. Gloria a Dios. Aleluya. Gloria a Dios. y saber que tenía ataques del por todas partes, que habían enemigos de la fe, judaizantes, falsos maestros que decían, "Pablo es un falso."
Desacreditaban su llamado, hablaban mal de él. a Dios. Más sin embargo, a Dios, en esa profunda meditación y sabiendo la guerra que se lleva en este camino y todo lo que había vivido y pasado, respiró profundo y dijo, "¿Quién me podrá separar del amor de Cristo?" Aleluya. Mire hermano, yo le voy a decir algo. Esto yo siento que casi era un reto al mismísimo Era restregándole al la palabra. [música] Era como diciéndole al "Me perdiste para siempre. [aplausos] Conmigo ya no. Y bendito sea Dios que dejó esta palabra [aplausos] para que en esta noche nosotros
la estemos disfrutando también. [ovación] ¿Cuántos le alaban por la palabra? ¿Cuántos dan gracias a Dios por esta palabra? [ovación] Tú que estás en prueba, en batalla, en lucha, tú que te estás sintiendo agobiado, que ya no tienes fuerza, gloria a Dios, agárrate del poder de esa palabra. Gloria a Dios. Respira profundo en ese baño de lágrimas, en ese dolor que estás, en esa tristeza, en esa soledad, allí donde sientes que eres un cero a la izquierda. Respira profundo y dile en la cara a Satanás, ¿quién me podrá separar del amor de Cristo? [aplausos] [ovación] ¿Quién?
Aleluya. Quiero hablar con ustedes hoy. Sea sincero, porque lo lo estoy viendo y espero volverle a ver. ¿Cuántos vinieron aquí para quedarse? [ovación] [ovación] [aplausos] Así empezó a temblar el infierno. Mire, oiga, oiga esa gente. [ovación] No lo digas, no lo diga, porque uno es débil. Que el Señor reprenda al Yo puedo ser débil, pero mi Cristo tiene poder. Mi Cristo no es débil. Que acaso dependo de mi fuerza. Que acaso dependo de mis oraciones, que acaso dependo de mis ayunos. Yo dependo de Dios. Usted depende de Dios. [ovación][aplausos] Qué profundidad esto. ¿Quién? Mire. Ya
me imagino yo esos demonios llenos de ira. Vamos y matemos a Pablo. Y decían, "Pero es que está haciendo una pregunta que no podemos responderle. Es que mira, a ese hombre lo hemos apedreado. A ese hombre le han dado con vara. Ese hombre ha estado en grandes naufragios en alta mar. Ese hombre sabe lo que es tener hambre. escasez. Ese hombre sabe lo que es tenerlo todo y no se le ha subido el humo. Ese hombre ha visto los paralíticos caminar, los muertos resucitar y ya no se cree el sumo sumo apóstol. Le tratamos de
meter orgullo, no podemos. Le metemos vanidad, no podemos. Aleluya. Le decimos que no ore, ora más. Le decimos que no ayune. Lo llevaban preso para Roma y en ayuno. Y sabe qué hizo Dios preso y ayunando. Y usted que sale en la mañana hoy va a estar soleado, mejor no. [aplausos] Alaba lo [grito] que él vive. [ovación] Y oiga lo que ocurre. [aplausos] Va preso para Roma y vino el ángel de Jehová. Aleluya. Gloria a Dios. Y le habló. Gloria a Dios. Gloria. Y Pablo le dijo a todos los de la embarcación, no se preocupen,
le dijo, que el ángel del Dios, de quien soy y a quien sirvo, estuvo conmigo anoche y me dijo que ninguno de ustedes va a aparecer [aplausos] y me voy a separar yo [grito] de ese Cristo. Que el Señor reprenda al y sus demonios. [ovación] [aplausos] No te sueltes. Agárrate más. Agárrate más. Agárrate más. Que en las tempestades Dios se mete contigo. En la prueba Dios se mete contigo. Si te meten al horno de fuego, Dios se mete al horno de fuego contigo. Si te meten al foso de los leones, Dios se mete contigo también.
[ovación] [ovación] Entonces Pablo escribe esta carta y dice, "¿Quién me podrá separar del amor de Cristo?" Aleluya. A Pablo se le había revelado el evangelio. Dios conocía el amor de Dios. Amén. Conocía la fidelidad de Dios. sabía que al Dios que le servía no es como algunos evangélicos que dicen que a veces se bajan con el pie izquierdo. Hermano, este día como que me bajé con el pie izquierdo, dice Dios no. Dios es fiel. Fiel. Por eso es [grito] que el nos quiere separar de Cristo. ¿Y sabes qué dice la Biblia? que aunque nosotros seamos
infieles, él permanece fiel [aplausos] y vas a dejar que el te separe y vas a dejar que el te desanime. [ovación][aplausos] Si esto es lo más glorioso que nos ha pasado, [ovación][aplausos] esto no tiene comparación. Hábleme de lo que usted quiera. Hábleme de negocios. Hábleme de dinero. Hábleme de fama. Hábleme de todo lo que usted quiera. Nada se compara con la presencia de Dios que yo estoy sintiendo aquí en esta noche. Nada. [aplausos] Mire que yo tengo el grato privilegio de salir a predicar este evangelio y a donde llego a veces hasta en los aeropuertos,
pastor, se toma una foto conmigo, pero yo no cambiaría nada de eso por esta bendita presencia. Nada. Yo le digo al Señor, si eso me va a dañar, quítamelo y déjame tranquilito allá en Wesberry. Alábalo que él vive. Si eso no me va a dañar y la gloria será para ti, que corre este evangelio hasta los confines de la tierra. Le di porque es que yo no vivo de eso, hermano. Yo no vivo de like, yo vivo de la presencia de Dios. Aleluya. Pero, ¿dónde lo he aprendido? Que nadie me separe del Cristo de la
gloria. Por eso yo te digo a ti, siervo de Dios, sierva de Dios, si Dios te está levantando y si Dios te está usando, sé más humilde, únete más al Señor para que seas un espíritu con él. Gloria a Dios. Que nunca se te sube el orgullo, que nunca se te sube el humo. Bendito sea su nombre. Mantente humilde, [risas] aunque Dios te sue. Sé humilde. [ovación] [aplausos] Hay hombres que cómo Dios los estaba usando, hermano. Cómo Dios los había levantado. Unción, milagros, prodigios. sanidades, buena palabra, pero la fama los infló. No, yo prefiero que
me quiten todo, que me lo quiten y estoy aquí delante de la presencia de él y sabe que no miento, que me lo quite. Si algo me va a quitar, que él esté conmigo. Señor, hasta si tienes el permiso hasta de sentarme a Dios. Pero que nada me separe de él, [aplausos] nada. ¿Cuántos adoran a ese Cristo? [ovación] Es que yo quiero que usted entienda algo esta noche. Él es mi gran amor. Jesús es la razón de mi existir. No quiero nada sin él. Nada. No quiero vivir si él no va a estar conmigo. No
quiero, no quiero ministerio. Si él no va a estar conmigo, no quiero nada. A veces me pongo a orar por las páginas de la iglesia, por el ministerio y le digo, "Ese asunto es tuyo. Si tú quieres promoverlo, promuévelo. Y si no, déjalo tranquilo así. Gloria a Dios. Aleluya. Gloria a Dios. A mí no me da cosquilla eso. Eso es tuyo, le dijo. Que acaso soy yo. Si él me deja un ratito, se acabó. David Gutiérrez se acabó. Soy nada. [grito] Si ahora estoy aquí es por su bendita gracia. [grito] [ovación] Por eso es que
estoy predicando este tema, [aplausos] [ovación] que nada te separe de Cristo. Y dice aquí la palabra, tome nota por si acaso es usted. Tribulación. ¿Alguno ha vivido algún momento de tribulación aquí? ¿Usted sabe lo que significa estar atribulado, mi hermanito? De esos momentos que el cielo parece gris, el techo de acero, usted ora y nada, nada de nada. Gloria a Dios. Aleluya. Usted sin trabajo y el rentero. Y lo que está de moda hoy, te voy a echar la policía, te voy a l amar migración, te voy a montón de diluchos diciendo eso. Usted, usted
me echa la policía, yo le voy a echar a Cristo. [aplausos][ovación] ¿Cuántos lo adoran? No tenga miedo. Vamos. [aplausos] Angustia. Pablo empieza a nombrar. Gracias. Hacerse preguntas de qué cosas pudieran separarlo del amor de Cristo. Y él dijo, "¿Será que la tribulación, la angustia de eso que usted quiere respuesta rápido y no llegan nunca?" Alabado sea Dios. Aleluya. Y que cuando más rápido lo quiere, más se demora. Gloria a Dios. Y usted está que apúrate [aplausos] veía a un anciano que lo estaban rescatando en Venezuela. Ya lo tienen cerca, pero todavía hay unos bloques de
cemento que impedían sacarlo. Y de momento empieza la tierra nuevamente a temblar y le dice el anciano a los que lo estaban rescatando, "Váyanse ustedes", les dijo, "porque la tierra empezó a temblar. Aquel anciano estaba preocupado por los que lo estaban rescatando, como diciendo, "Yo ya nada puedo hacer." Aleluya. Y aquellos hombres le dijeron, "Acepte a Cristo como su salvador." [aplausos] Mire, hermano, y voy a dejar yo que me separen de este Cristo, si en los momentos de dolor, de angustia, [grito] solo él es el que aparece. Los amigos se van, la gente se va,
hasta los hermanos de la iglesia lo abandonan a uno. El único que queda es Jesús. [ovación] Lo que Dios hace en esos momentos de dolor, de angustia, de tribulación. Vi otro pequeño videíto a una mujer que era practicante de la brujería y venía con unos muñecos de este porte, los traía del cuello y traía una clase de almaganas que solo las venden en Hond y venía hablando. Que el Señor te reprenda, Satanás. Amén. Se acabó la brujería conmigo. Pacata yatá. [aplausos] [ovación] Y yo dije dentro de mí, eso [grito] es lo que solo Cristo puede
hacer. [ovación] Tiene más poder que Satanás. Tiene más poder que la brujería, tiene más poder que la santería, tiene más poder que el ocultismo. Adora lo que él vive. Gloria a Dios. Es el poder [grito] de los poderes. [ovación] [aplausos] Mire, aquella señora sacó como algunos seis muñecos. grandotes. Gloria a Dios. Muñeco que salía era el maganazo que le caía. Y yo le voy a decir algo a usted porque voy a concluir ahora. Tengo que cazar una pareja esta noche después de predicar. Escuche, si esa mujer que practicaba la brujería se dio cuenta que el
no tenía la solución. ¿Y por qué usted que es cristiano está permitiendo que lo separeno? Si hay gente allá [grito] afuera en Venezuela, en Chile, Perú, en Colombia, Ecuador, en el mundo entero, deseando tener el Cristo que está aquí en esta noche y los que están aquí están locos por separarse de él. Hágame el favor, [aplausos] que siento un celo de Dios ahorita. Aleluya. [ovación] Que si me diera cuenta que hay uno así, me quito el cincho y le doy y después le pido perdón al Señor. Es que no lo puedo tolerar, no lo puedo
entender, no lo puedo asimilar. Es que no cabe en mi en mi en mi mente, gloria a Dios, que alguien se atreva a dejar un Cristo de poder por la basura que tiene el allá afuera, por el pecado, por las tinieblas. ¿Cómo vas a cambiar la luz por las tinieblas? [ovación] Gloria a Dios. Aleluya. Pero yo te advierto, vienen tiempos muy difíciles, muy difíciles. Y Dios me ha permitido traerles esta palabra esta noche porque quiere preparar la iglesia para que no te separen. Ya está advertido, hermanito. Cuando venga el ataque, Dios va un millones de
pasos delante de ti. Ya nos avisó Dios. Dígale, "Ya me avisó Dios de este ataque. Ya me avisó Dios que te ibas a levantar. Yo sé lo que [grito] tú quieres, lo que tú andas buscando es separarme de mi gran amor, del Cristo de la gloria. Te equivocaste de cliente, A Cristo no lo dejo. ¿Cuántos le pueden decir así que no? [ovación] Aquí me quedo. Si quieren votarme ustedes, vótenme, pero que no me vote Cristo. Que si ustedes me votan, yo no pierdo nada, pero si me vota Cristo, lo perdí todo. [aplausos] Sí, porque la
gente no le gusta mucho hoy la sana doctrina. Leo y dejo ahí. Repito, ¿quién nos podrá separar del amor de Cristo? Tribulación o angustia o persecución. Y algunos que ya están comprando hasta el boleto porque dicen, "Hermano, es que una persecución aquí." Ay, Dios mío. Yo ya me voy para mi país porque mire, aquí ya no se puede vivir. Y esto es que es una pequeña persecución y ya ya están atribulados. Y estoy hablando verdades. Hambre. o desnudez. Aleluya. Que le pase como me pasó a mí cuando me convertí al evangelio. Dos pantalones y dos
camisas y de paso habían 7 días de culto. ¿Qué le parece? Ya solo falta que la gente di, "Hermano David, no se baña, porque si no se cambia, no se baña." Y es que no tenía. Y me vestía de la segunda, donde los pantalones valían 350 en los años 80 y la camisa valía 250 y el traje llegaba a los $ y como yo era el presidente de la juventud, lo llevaba al mall a todos de la segunda. Nos dábamos una gozada. Vive Jesús. [aplausos] Esos jóvenes eran tremendos y como a veces los trajes nos
quedaban pero bien cabalitos y los jóvenes eran bien tremendos. Decía, "Hermano David, ese filado era igualitito a usted." Yo le decía, "Hermanito, usted quédese quieto, no diga." Ya planchados no se daban cuenta que eran de la segunda y felices. Y sabe cómo estábamos, llenos del Espíritu Santo. [aplausos] Ahora el trajecito ese nuevo que te has comprado te enfermó, [aplausos] se te subió el humo. Por eso es que hay cristianos que Dios los tiene que mantener en una bicicleta toda la vida. Porque si Dios lo sube en un carro, ya dejan de venir a la iglesia,
ya no le dan raya a nadie. [aplausos] Sea humilde y sea bueno. Que nada te separe de Cristo. Si Dios te da, dale gloria a Dios. Y si no te da, dale gloria a Dios también. [aplausos] Ya, ya rato estoy diciendo que termino, pero voy ahora sí. Aleluya. Hambre o desnudez o peligro o espada. Mire, algunos apenas llegan a la persecución, imagine que llegara la espada, que le aparezca uno ahí con tremendo espadón y ajá y usted va a ir a la iglesia otra vez y se lo esté sonando ahí en el paimento. Si pasa
de aquí, vamos a ver. [risas] Aleluya. En nuestros países se viven esas cosas. En las aldeas así, en el monte hay gente que es de esas religiosas terribles. Y dijo Pablo, como está escrito, "Por causa de ti somos muertos todo el tiempo." Pablo había muerto para el pecado, vivía para Dios. Somos contados como ovejas del matadero, de matadero. Y oiga lo que dice Pablo. ¿Con qué convicción, con qué seguridad para que lo oiga el infierno, lo oiga el lo oiga quien lo quiera oír? que nada lo podía separar del amor de Cristo. [aplausos] Escuche lo
que dice. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. [aplausos] Por lo cual estoy seguro, yo estoy seguro también, yo no sé usted, pero yo estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principado, ni potestades, ni lo presente. ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios [aplausos] que es en Cristo Jesús, Señor. [ovación] Señor nuestro. [aplausos] Y cierro con esto. Espero verlos en el cielo. [aplausos] Amén. Yo voy para allá.
Yo voy para allá. Yo no entré aquí a jugar ni a pasar el rato aquí, no. Yo entré aquí y voy para arriba. El único que lo puede impedir soy yo mismo si permito que me separen de Cristo. De lo contrario, no hay que me impida llegar arriba. Ya Cristo pagó el precio por mí. [aplausos] Yo espero que todo este pueblo, los que están abajo y los que están aquí arriba, verlos en el cielo [aplausos] que sufre el Siento un gozo aquí como un testimonio del Espíritu Santo, como si el Espíritu de Dios me dijera,
"Sí, mi siervo." Así es. Así es. Así es. Yo sé que vas para arriba. Yo lo sé. Es que él me conoce. Él sabe quién soy. Él sabe lo que siento. Estoy determinado. El día que me convertí a Cristo, saqué la idea de volver atrás. Eso ya no es parte de mi agenda. A mí me asustan los evangélicos que me dicen, "Y fíjese que me desanimé, ya no quiero." Eso no es que se desanimó. Usted siempre ha vivido programado de volver atrás. Amén. Cambie, cambie su manera de pensar. De mi parte hago vigilia porque tengo
un montón de textos aquí, pero mejor lo cierro. Cierro ya. Aleluya. Dios es bueno. Aleluya. Gloria a Dios. Si en esta noche aquí hay un amigo, a Dios, levántese que es su gran noche. Si usted se siente débil y necesita reconciliarse, véngase también. ¿Y qué van a pensar? Que piensen lo que quieran. Dios, aleluya. A mí no me vas a arruinar la vida con tus opiniones. A mí la que me interesa es lo que Dios quiere hacer conmigo. Y tú, joven, que Dios te bendiga, hija. Me gustaría esta noche que oráramos por ti. Dios tiene
algo especial para tu vida. Vente, hija. Por allí está la hermanita Rina. Dios te bendiga. Vente. Y la otra joven, "Tú ya le sirves al Señor." Cristo es lo más bueno que hay. ¿Algún amigo? ¿Alguien más que necesite a Jesús? Sírvele a Dios que es lo más bueno que hay. Por aquí viene un joven también. Amén. Oh, ayúdenos a orar, por favor. Espíritu Santo. Alabado sea Dios. Alabado sea Dios. Nuestra hermanita Jessica Mejía, vamos a orar por usted. Véngase [música] que Dios va a pelear su batalla. Gracias. esta noche la hermanita Jessica Mejía con necesidadoros
[música] [música] rey de gloria Hermanita Carla, hermana Carla, hermana Carla. En el nombre de Jesús, Señor, rey de gloria, Dios [música] [música] en el nombre de Jesús. Dios rey de este joven Dios [música] amado, padre para testimonio de tu nombre espíritu amendida [música] por el nombre de Jesús. Estamos [canto] [música] todos orando, hermanos. Todos orando, [música] [música] hermanita Andrea, óeme, óeme por la hermana Blanca. [música] Todos orando, todos orando. Hay una presencia de Dios gloriosa. [música] Tú que me escuchas a través de radio, televisión y quieres reconciliarte con el Señor, haz esta oración conmigo. Señor
Jesús, en esta noche me reconcilio, te acepto como Señor y Salvador de mi vida. Perdóname, límpiame con tu sangre y no te acuerdes nunca más de mis pecados. [música] Séllame con tu Santo Espíritu y escribe mi nombre en el libro de la vida. Gracias, Jesús. Todos orando. Hay una presencia de Dios muy grande, hermano. Hay una presencia de Dios. Padre, padre, trae liberación, liberación, liberación, liberación. Padre mío, padre, hay liberación. Padre mío, pelea por esta madre, pelea por estos hijos. Pelea, pelea, pelea, pelea, pelea, pelea. Oh, Dios de la gloria, aquí tenemos peticiones, Dios mío,
por un niño de 7 años, Padre, en el nombre de Jesús. Aleluya. En el nombre de Jesús, levántalo de ese coma, Padre, en el nombre de Jesús. En el nombre de Jesús. persona que tiene problemas renales, problemas en los riñones, Padre, en el nombre de Jesús, trae sanidad. Glorifícate ahora. Glorifícate. Haz milagros. Ay, Dios, mi alma te alaba. Trae libertad. Libertad a la iglesia. Libertad. Se equivocó el Padre, que nadie, que nadie, que nadie separe a mis hermanos de Cristo. Que nadie, que nadie sea dale libertad, dale libertad al pueblo. Dale libertad. Espíritu Santo, despierta.
Despierta la iglesia. Despierta la iglesia. Despierta la iglesia, Padre. Despierta la iglesia. llamado. Llena del Espíritu Santo llena. Hay llena del Espíritu Santo, llena. Ay, llena del Espíritu Santo. Llena, Padre, llena, fortalece. Gracias, gracias. Hecho está. Gracias. Oh, gracias. Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias. Ay, toda la gloria sea para ti. Aleluya. Te adoramos, Jesús. Que Dios los bendiga. Amados hermanos, nuestro hermanito Héctor Vaquedano da gracias. a la iglesia, a Dios, porque Dios trajo con bien a su madrecita y la tenemos aquí con nosotros. Damos gracias a Dios por ello. La gloria sea de Jesucristo.
[aplausos] Y nuestra hermanita Luis Mar está cumpliendo años. Yeah.