nos es común, siempre conducen al triunfo de tus planes, de los planes de Dios. Entonces, esto es algo que habremos de meditar hoy. Tenemos allí en el marco metodológico algunos puntos a considerar. Eh, por favor, hermana Flor, lenos el primer punto, por favor. Vamos a ser incisivos en este punto, hermanos, porque de aquí parte todo y aún cuando en ocasiones parece algo intrascendental, veremos los estragos catastróficos que a la postre se manifiesta. están en una situación así. Hermana Berta Salce, por favor, el siguiente. Confirmar que en cualquier momento tenemos a quién acudir por ayuda. Siempre
está el Señor listo y dispuesto para socorrernos. Dice la palabra del Señor que es nuestro amparo, que es nuestra fortaleza y que él es quien nos auxilia de una manera pronta. Justamente cuando estamos pasando por tribulación, cuando estamos pasando por necesidad, por aflicción, él está siempre allí. Hermano Raúl, el tercero, tal cual. dejar que el Espíritu Santo nos ayude a triunfar sobre el enemigo. Y vamos a estar considerando algunos puntos eh importantes al respecto de justamente estas manifestaciones del Espíritu Santo. El verso clave, el texto para hoy es Primero de Samuel 11:13. Y Saúl dijo,
"No morirá hoy ninguno, porque hoy Jehová ha dado salvación en Israel." Vea lo que dice la palabra del Señor. Porque hoy Jehová ha dado salvación en Israel. las generalidades que tenemos hoy. En primer lugar estaremos hablando de estos personajes. Saúl, ¿quién fue Saúl? A ver, hermanos, despierten. ¿Quién fue Saúl? El primer rey de Israel. los de Javes y los amonitas. Ahorita vamos a a tener este consideración al respecto. El autor del libro es el profeta Samuel, la fecha 930 antes de Cristo. Y tenemos allí dos lugares a considerar, Javala y Gilgal. Allí es donde se
desarrollan dos eventos importantes que estudiaremos. Hoy, hermana Pilar, ¿alcanza ahí a ver este texto? ¿Nos ayudas? Gracias, hermana. Qué hermosa verdad central. Cuando se sirve a Dios bajo el poder del Espíritu Santo, no solo se gana en victorias externas, sino también en las internas del corazón. Todos, amados hermanos, todos, lamentablemente, en tanto que estamos en esta en este mundo, tenemos batallas que sortear. Dice el apóstol Pablo que justamente no tenemos lucha contra sangre y carne, pero sí contra principados, contra potestades, contra huestes espirituales de maldad. Así es que esto es algo que vamos a estar
considerando dentro, amados, de los personajes que vamos a hablar hoy está Saúl, que lo tenemos plenamente identificado como el primer rey de Israel. Pero tenemos a los de Javes. ¿Quiénes eran los de Javes? Ustedes tienen ahí su hoja de estudio que se les compartió. ¿Quiénes eran los de Jav? ¿A qué nación pertenecían los de Jav? ¿A qué nación? La región era Galar, la ciudad digamos que era Javes, ¿no? Vamos a considerar el mapa, hermanos. Quiero que podamos recordar un poquito. Miren, hermanos, aquí tenemos esta región donde está justamente el botón. Ahí es de Galaat, donde
está el globo. Y acá tenemos Amón. Quiero que recordemos justamente ya habíamos estudiado la conquista del territorio de Canaán, que Canaán es qué la tierra que prometida. Recuérdenlo, amados hermanos. Espero que lo tengan ahí al dedillo. Les voy a proyectar este a ver si tengo aquí est Miren, hermanos, quiero que recordemos que acá por esta parte de abajo estaba Egipto. Entonces, recuerden que el pueblo de Israel salió de la esclavitud de Egipto y se encontraron primeramente con los amalecitas, así que ellos no pudieron pasar directo hacia la tierra. Pero después acá en esta región está
Edom, justamente que eran descendientes de Esaú. Y tenemos también a Moab y a Amón, que eran descendientes de quién? El sobrino de Abraham, Lot. Hermanos, hay que tener esto bien al dedillo, pues. Entonces, no pudieron entrar acá por abajo ni tampoco por acá. tuvieron ellos que rodear toda esta región, la parte de abajo, el territorio de Dom, el territorio de Moab y el territorio de Amón. Ahora bien, si alcanzamos a a ver por aquí, amados hermanos, no sé si alcanzan a a ver, aquí está el territorio de Amón. Ellos podrían ya haber ingresado así derecho,
pero los amonitas no le permitieron al pueblo de Israel su paso por esta región. Ahorita vamos a ver justamente que hay un precepto establecido por el Señor respecto justamente de respetar la región de los amonitas porque Dios se las había entregado a ellos. Entonces solamente debemos de tener dos cosas en consideración. Una, pues que eran parientes. Eran parientes los que estaban allí. Tenemos a los descendientes de Esaú, entre otros. Tenemos a los descendientes de Lot, más al oriente tenemos a los descendientes de Ismael. Pero justamente la región que nos atañe en este día es justamente
allí al norte de Amón, al sureste de lo que es el mar de Galilea. Entonces estaremos meditando allí ubicándonos justo en en nuestro estudio. Está Saúl como rey de Israel, están los de Javes, los cuales obviamente pertenecían a la nación de Israel. Y están los amonitas o los de Amón, que eran descendientes de Lot. Dios convierte las crisis en victoria. Quiero que definan, amados hermanos, en primer lugar con una frase, ¿qué es una crisis para ti? En una frase, alguien que quiera compartir una idea, hermano Raúl, ¿qué es una crisis? Es un problema. Muy bien.
¿Alguien tiene otra, hermano? Una necesidad. Muy bien. Una necesidad. Un tiempo de angustia, hermano Magdiel. Dificultad. Ajá. ¿Alguien tiene otra? Pues vemos que convergemos más o menos en lo mismo, una crisis como un tiempo de apremio de muchas formas de manifestación en la vida del hombre. En la lección anterior que consideramos en el capítulo 10 de Primero de Samuel, observamos, entre otras cosas una actitud noble por parte de Saúl. El primer rey de Israel. Este primer rey de Israel no le dio importancia a lo que aconteció allí. Recordemos, hermanos, que cuando es presentado justamente Saúl
como rey delante del pueblo, ¿en qué ciudad dijimos que fue esta presentación? Empieza con M. Mis en Mispa. Allí fue presentado él como rey. Y de hecho también mencionamos que en términos coloquiales pues no había sido este eh elegido unilateralmente por Samuel, sino que había sido elegido por Dios y que la manifestación justamente de la elección de Dios había sido justamente a través de la elección entre toda la nación. Recordemos que se utilizaban los instrumentos del del tumín y que de esta forma se fue manifestando la voluntad de Dios. Se fueron depurando lo que fueron
eh las tribus, después depurando las casas hasta que cayó en la suerte la casa de ¿quién? ¿Cómo se llamaba el padre de Saúl? Sí, excelente, hermanaita. Usted anda ahora, pero con todo, como decimos, cayó sobre la casa de Sis y dentro de la casa de Sis cayó la suerte sobre Saúl. Recuerden que en ese momento lo buscaron y no lo encontraban. Él estaba justamente escondido. Entonces, hermanos, al final de cuentas lo encuentran y lo presenta Samuel como el rey de Israel y escuchamos el clamor del pueblo decir, "Viva el rey." Pero no fue el sentir
de todos, a pesar de que pudimos ver que no es de que Samuel hubiera dicho, "Pues yo quiero elegirles y les pongo a este por rey." sino que a través del, ay, se me fue el nombre del otro instrumento. Ah, eran dos, el tumín, ay, se me olvidó el otro, a ver si lo recuerdan. Y el urim, si se manifestó que esa era la voluntad, no de Samuel, sino de Dios. Y a pesar de que el pueblo sabía que era la voluntad de Dios, no todos quisieron aceptar esa voluntad de Dios. La palabra nos mostró
que tuvo opositores desde el principio, pero Saúl no le dio importancia al menosprecio de algunos perversos que no quisieron aceptarlo como rey. Lo que hizo fue establecer sus bases. [tos] No sé si podemos un vasito de con agua. Hermano por establecer sus bases con los hombres de guerra, dice a la letra la palabra del Señor, cuyos corazones Dios había tocado. Recuerden que dijimos que todos se fueron a su casa, todos se fueron a su región, a excepción de los hombres de guerra, los cuales ya desde ese instante se fueron justo con Saúl. El pueblo de
los filisteos se había apoderado de casi todo el territorio del centro y sur del país, pues era un pueblo pagano muy fuerte y dominante. Ya lo explicamos la otra vez, justo que en el mapa, no sé si lo tenemos allí, en esta región que podemos ver, esta región al borde, eh a la frontera del Mar Mediterráneo, en la parte sur se ubica, gracias, se ubica la el pueblo de los filisteos, el pueblo de los filisteos, los cuales siempre habían estado estado en guerra y que hoy a este conflicto se le denomina como la guerra de
la franja de Gaza. ¿Lo recuerdan que lo hemos explicado con anterioridad? Ese pueblo de los filisteos se había apoderado de casi todo el territorio del centro y sur del país de Israel, pues era un pueblo pagano muy fuerte y dominante. Además, por si fuera poco, había una amenaza por todas partes, como la crisis en que se vieron envueltos los moradores de Javala, allá donde tenemos el globo arriba. Es probable que lo que Saúl necesitaba era tener alguna experiencia especial para empezar a demostrarle al pueblo que él era el caudillo escogido para la liberación de Israel,
del pueblo de los filisteos. Es decir, amados, acá con los filisteos había por sortearse una guerra, pero mientras que llegaba esta guerra había una confrontación o una batalla. Generalmente así le clasifican en términos militares, ¿no? Este, que perdí la batalla, pero no he perdido la guerra. Bueno, este era un conflicto, ¿no? Tal vez no a la misma escala que el que se encontraba con los filisteos, porque estos ya ocupaban parte de la región interna de lo que es la nación de Israel. Dios permitió el establecimiento de una monarquía. También mencionamos, amados, que después de que
el pueblo de Israel fue liberado de la esclavitud de Egipto, Dios utilizó liderazgo dentro de este pueblo. En primer lugar, el primer caudillo, ¿quién fue? Moisés con seguridad. Y el segundo, Josué. Amados hermanos, amados hermanos, necesitamos estar pero bien prestos en relación a la palabra del Señor. Después, hermanos, a través de Josué, el pueblo de Israel tomó posesión de la tierra prometida y a partir de ahí, ya cuando estuvieron en la tierra prometida, comenzó una etapa. La etapa de ¿quiénes? ¿Quiénes lideraban en el pueblo de Israel? Los jueces, amados hermanos. Y dijimos que Dios empezó
a utilizar a cada uno de estos hombres, pero resulta que hubo arraigo en el pensamiento de el pueblo de Israel al ver cómo era la forma de gobierno de otras naciones. Dijimos que en el tiempo de los jueces la forma de gobierno, ¿cómo era? Era teocrática. Lo mencionamos porque era Dios el que infundía en el pensamiento y el corazón de los jueces lo que se tenía que hacer. Inclusive, amados hermanos, pudimos ver que él les hablaba directamente a cada uno de ellos. Enseguida podemos ver que el pueblo de Israel tiene eh la intención de ser
como las demás naciones. Así le dicen a Samuel, queremos ser como las demás naciones que que tienen rey y queremos que él sea el que nos represente, que él sea el que nos dirija, que él sea el que nos gobierne, que él sea el que salga a la guerra a dar la cara por nosotros. ¿Recuerdan que consideramos esto? Entonces, la forma de gobierno enseguida justamente iba a ser a través de una monarquía, porque quien daría la cara por el pueblo de Israel ya no sería Dios, es decir, ya no sería un gobierno teocrático, sino un
gobierno monárquico, porque habría un rey por cabeza allí. ¿Cuál fue el argumento que utilizó el pueblo de Israel para que les pusieran rey? Le dijeron a Samuel, "Ponos, rey, porque tus hijos pues no son como tú." Pero explicamos también que los jueces en el tiempo de los jueces, valga la redundancia, no establecían una dinastía, es decir, que Dios no establecía al juez por herencia, sino que iba levantando de uno y de otro lado según fuera la consideración de nuestro Dios. Así es que el argumento del pueblo de Israel de alguna forma no era válido, porque
lo más probable es de que el siguiente juez habría de ser alguien que no era pariente de Samuel. Pero el pueblo de Israel quería más bien ya tener un rey por cabeza. Así es que Dios les permite el establecimiento de una monarquía y además fue su voluntad darle alivio a su pueblo a través del líder que había escogido. Sin embargo, el pueblo no tomaba en cuenta los nuevos medios que Dios había puesto a su disposición, ignorando que Dios estaba estaba al lado de su rey. La crisis de la amenaza amonita dio lugar a la manifestación
del Espíritu de Dios para que Saúl trajera liberación al pueblo. Después de la victoria, el reino fue confirmado y hubo unidad y regocijo. Y es muy importante algo que vamos a considerar entre otras cosas. Dice, "El pueblo no tomaba en cuenta los nuevos medios que Dios había puesto a su disposición, ignorando que el Señor estaba al lado de él. Y es que no es que le dieron un cargo a Saúl y le dijeron, "Ya, tú eres el rey." ¿Qué sucedió para que él ocupara este cargo? ¿Qué hizo Samuel con Saúl? Ya que cayó la suerte
sobre él, lo ungió. Lo ungió. Él estaba cobijado no por Samuel, sino por Dios mismo. Lo veremos más adelante en los estudios. Pero cuando hubo la confrontación, el conflicto, justo cuando Saúl quería matar a David, David lo tuvo pero aquí en su mano y no lo tocó. Y aquel que se atrevió a hacerlo fue muerto por David, porque le dijo, "Nadie puede tocar al ungido del Señor." Y a veces, amados hermanos, se menoscaba justo los designios del Señor menospreciando su voluntad, en este caso, a través de la manifestación de su voluntad en la persona del
rey Saúl. Vamos a entrar en la primera parte del estudio que es fundamental y que ni siquiera empieza aquí, sino muchísimo más atrás. Los que se aíslan pueden ser atacados por él. Y es más, hermanos, yo le quitaría el puede ser. Literalmente los que se aislan son atacados por él. ineludiblemente, ineludiblemente Dios nosta a que siempre mantengamos la unidad en todo momento para que podamos de esta forma ester estar asidos de la mano del Señor. Recordemos que al lado oriente del río Jordán, amados, se asentaron tres tribus. Aquí está el río Jordán. Es aquí está
la delimitación. Acá está Amón. Pero aquí hay territorio que ocupó el pueblo de Israel. Si ustedes recuerdan, amados, cuando vimos esta distribución, ahí se asentó la tribu de Rubén, la tribu de Gad y media tribu de Manasés. Ahí, esos son los lugares que ocuparon. Así que los de Javes, los cuales se encontraban al eh noroente, podríamos decir, con respecto al territorio, ellos pertenecían a la media tribu de Manasés. Echen a volar su mente, hermanos. Pónganla a trabajar. ¿Quién fue Manasés? ¿Quién era Manasés? El sí, el nieto de Jacob, hijo de ¿quién? De José. Recuerden, hermanos,
que José territorialmente no tuvo herencia, pero en vez de él tuvo herencia Manasés. ¿Y quién era el otro hijo de José? Efraín. Excelente. Hay que echar a volar su su mente, hermanos. Manasés era el hijo mayor de José. Efraín era el hijo menor. Pero después cuando vimos en los estudios, vimos que tenía un efecto más preponderante Efraín dentro de el pueblo de Israel. Así que los de Javan israelitas de la media tribu de Manasé. Según el texto, los del oriente del Jordán no sabían que ya tenían rey, como leímos hace un momento. Tenemos en primer
lugar en Samuel 11:1 a un hombre que se llamaba Naas. Naás, amados hermanos, era el rey Amonitas. Los amonitas ya dijimos que eran descendientes de Lot, porque Amón fue hijo de Lot. Entonces podemos ver en primer lugar, hermanos, que había cierto parentesco. Si usted recuerda lo que era con respecto de Abraham, sobrino. Entonces, hermanos, si utilizamos a Abraham como el patriarca, el cual lo es, desde una rama hacia su costado izquierdo, podríamos decir que luego venía en la siguiente línea generacional Lot y después venía Amón. Y con respecto a su derecha está su hijo, que
era el hijo de Abraham, Isaac, y después viene Jacob. Y ya después ahí en Jacob se hace la diseminación en relación a todos los hijos de Jacob que ocuparon el territorio de Canaán. Así es que podríamos decir que eran parientes, pues eran parientes estas estas dos naciones. Los amonitas trataron mal a los israelitas durante su viaje de Egipto a Canaán. Jefté, que fue uno de los jueces de Israel, los derrotó, pero ahora 100 años después suben contra los de Manasés al oriente del Jordán. Algo que es importante aquí, amados, es de que el territorio que
ocupaban los hijos de Israel, en este caso, particularmente la región de Galaat, no era un territorio que perteneciera a los amonitas. Ellos estaban al norte, por decir, y con respeto de Amón al poniente, al poniente y norte de lo que era el territorio de Amón. Es decir, que la disputa entre ellos no era meramente territorial. Veremos en un momento que Israel jamás ocupó el territorio de Amón por mandato del Señor. Tenemos a esta ciudad Jav de Galaat. está en lo que se conoce como Transjordania en la actualidad a unos 30 km al sureste del Mar
de Galilea. Allí vemos el pulso azul, el mar de Galilea. Ahora bien, amados hermanos, Manasés tuvo varios hijos. Dentro de sus hijos se encuentra uno que se llama Makir. Makir. Usted apúntela en su hoja porque eso no viene. Makir, así como se escucha, fue el primogénito de Manasés. Además, Maquir fue el padre de Galaat para que se vayan ubicando. Por eso dice Jav Galaz. Galaad era la región perteneciente al hijo de Maquir, hijo de Manaset, hijo de José, hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham. Ahí te la llevas. Makir fue un guerrero conquistador
justo de los territorios que al apostre se denominaron Galaat y Basá. Fíjate algo muy interesante, hermanos, que investigué. El nombre de Maquir significa trocado. Apúntalo también. Trocado. Trocado es el participio del verbo trocar, que significa cambiar o intercambiar. Apúntalo pues, porque esto es la raíz del estudio de hoy. Trocar significa cambiar o intercambiar una cosa por otra o sustituir. Todo esto significa el nombre de Maquir. El nombre de Galaat significa monte del testimonio. Eso es lo que significa Galaad, hermanos. Monte del testimonio o bien otro significado es testimonio de la alianza o testimonio de la
alianza. Y todo esto es sumamente importante. Vayan a su Biblia al libro de los Números. Vamos a leer unas porciones allí. Busquen el capítulo 34 primeramente, amados hermanos, los que se aíslan pueden ser atacados por el enemigo. Primeramente, consideremos los límites de la tierra prometida. Números 34 1 al 2 y 10 al 12. Hermano Raúl, por favor, fuerte. Números 34, 1 al 2 y 10 al 12. Y 10 al 12. y bajará. Gracias, hermano. Hermanos, espero que hayan puesto atención. No sé si alcanzan a ver este puntito que se mueve aquí. Vean, hermanos. De este
punto hacia la izquierda era el territorio que tenía que ocupar Israel. Y el punto de conflicto se encuentra justo de este punto, pero hacia la derecha. En primer lugar, Dios había establecido límites. Ahora bien, dos tribus y media deciden quedarse fuera, no de la tierra, eh, territorialmente hablando, ¿sabes? se quedan fuera del plan de Dios porque Dios había planeado que la tierra prometida, amados hermanos, sería por acá. Inicialmente no era eso y mucho más. abarcaba todavía Arabia, todavía Irak, etcétera, desde el principio, pero a causa del pecado, cuando dudaron y anduvieron vagando en el desierto
40 años, se acortan esos límites y ahora la tierra era de aquí, de aquí hacia mi lado izquierdo, pero el punto de conflicto está de este lado. Así es que la tribu de Rubén, de Gaz y la media tribu de Manasés se quedan no solamente fuera del territorio de la tierra prometida, sino que se quedan fuera del plan de Dios. Dice los versos 13 al 15, "Y mandó Moisés a los hijos de Israel diciendo, esta es la tierra que se os repartirá en heredades por sorteo que mandó Jehová que diese a las nuev." Esa es
la de Manasés. Porque la tribu de los hijos de Rubén según las casas de su padre y la tribu de los hijos de Gat según las casas de sus padres y la media tribu de Manasés. Fíjate lo que dice allí. han tomado su heredad. No dice ya recibieron la heredad de Dios. Dice, "Han tomado ellos su heredad." Dos tribus y media tomaron en su heredad a este lado del Jordán, frente a Jericó, al oriente, al nacimiento del sol. ¿Cuál fue la razón, amados hermanos? Ya estamos, ya estamos estableciendo que ellos están allí por gusto, pues
porque no formaba parte de la tierra originalmente que tendría que ocupar el pueblo de Israel. Ellos dijeron, "Acá nos quedamos." La razón, no quisieron despojarse de sus posesiones. Ve al capítulo 32 de los Números, versos del 1 al 5. Y allí podrías tú considerar la razón. Los hijos de Rubén y los hijos de Gat tenían una muy inmensa muchedumbre de ganado y vinieron a la tierra de Jaser y de Galaad y les pareció el país lugar de ganado. Vinieron pues, los hijos de Gad y los hijos de Rubén y hablaron a Moisés y al sacerdote
Eliazar y a los príncipes de la congregación diciendo: "A Tarot, Divón, Jaser, Nimra, Jezbón, Elialé, Sebá, Nebo y Beón, la tierra que Jehová hirió delante de la congregación de Israel es tierra de ganado y sus siervos tienen ganado. Por tanto, dijeron, "Si hallamos gracia en tus ojos, desce esta tierra a tus siervos en heredad y no nos hagas pasar el Jordan. Así, hermanos, que ellos Dios dijeron, "Acá nos quedamos." ¿Sabes por qué? Dice el verso 1 del 32, "Porque tenían una inmensa muchedumbre de ganas. Y para ellos poseer la tierra prometida, pues tenían que dejar
todo eso tras de sí, porque recuerda que tenían Sí. Entonces ellos no quisieron despojarse de sus posesiones. Cuántas personas hay, hermanos, que no se quieren nacir al pueblo de Dios porque no están dispuestos a despojarse de sus posesiones. Y no hablamos únicamente en el ámbito económico, hablamos de sus posiciones en el ámbito de su vida. No quiero dejar este vicio, no quiero dejar hasta no quiero dejar hoy en día un problema fundamental, no quiero dejar mi actitud. La soberbia es una causa fundamental de desapego al Señor. Yo pienso así, yo soy así y así me
quedo. Pues, hermano Raúl, también no quiero dejar mi religión. Y la religión hoy en día para muchos ya ni siquiera únicamente se limita a la religión per sé. se se disemina en muchas otras cosas que pueden ser esta situación. Ahora bien, esta actitud no solamente afecta a este tipo de personas, puede afectar a más, dice la palabra del Señor que puede causar desaliento en los hermanos. Tú puedes leer Números 326 al 14. Ya no lo leo porque se me va el tiempo. Pero ahí Moisés los confronta y les dice, "Ey, tengan cuidado porque sus padres
tuvieron esta misma actitud y por su causa no entró el pueblo de de inicio a la tierra de Canaán. Los desalentaron y Dios los castigó. No traigan otra vez esta afrenta sobre el pueblo para que sea nuevamente castigado por el Señor. Leíamos hace un momento, perdón, cantábamos este hermoso himno Canten del amor de Cristo. Y justamente, amados hermanos, eh veía esto que dice el hermoso coro. La victoria es segura a las huestes del Señor o pelear con la mirada puesta en nuestro protexto. Cuando tenemos nuestra mirada desviada hacia otros puntos, hermanos, la victoria no será
segura. La clase lleva por título, tal cual. Eh, Dios convierte las crisis en victoria. Y continúa diciendo el himnólogo, cuando estemos en gloria en presencia de nuestro redentor, a una voz la historia diremos de nuestro redentor, hermanos, cuando estemos en gloria. Esto era la tierra prometida, pues esto de acá, pero hubo unos que decidieron quedarse acá. En el sentido espiritual, hay muchos que deciden quedarse de este lado en la actualidad, que no están dispuestos a despojarse, que no están dispuestos a seguir avanzando. Y lo peor de todo es justo lo que dice el capítulo 32
de los números que pueden causar desaliento en el en el pueblo. Que además, hermanos, ellos están dispuestos a dar un servicio a medias para volver exactamente a donde mismo. Dice Números 321 y 19, así no volveremos a nuestras casas hasta que los hijos de Israel posean cada uno su heredad, porque no tomaremos heredad con ellos al otro lado del Jordán ni adelante, por cuanto ya por cuanto tendremos ya nuestra heredad en este lado, no la heredad que Dios preparó para nosotros, no la herencia de la tierra prometida, sino la que nosotros quisimos escoger de este
lado. Y ya que todos acompañemos a los demás, nos regresamos a donde mismo. Hermanos, un servicio a medias para volver a donde mismo, pero su ingenuidad tarde o temprano cobrará factura. Dice los versos 16 y 17 de Números 32. Entonces ellos vinieron a Moisés y dijeron, "Edificaremos aquí majadas para nuestro ganado y ciudades para nuestros niños, y nosotros nos armaremos e iremos con diligencia delante de los hijos de Israel hasta que los metamos en su lugar y nuestros niños quedarán en ciudades fortificadas." Fíjate lo que dice allí. En ciudades fortificadas a causa de los moradores
del país. Estaban confiando, amados hermanos, en la fortaleza de su mano en este tiempo, 100 años antes, mucho más todavía, perdón, decían, "No, pues tenemos ciudades fortificadas que nos van a defender de nuestros enemigos." Pero a la postre hoy en día se están encontrando con la amenaza de Amón. La ingenuidad, amados hermanos, tarde o temprano cobra factura. Los que se aíslan pueden ser atacados por el enemigo. Un incidente de hacía de más de 100 años dejó raíces de amargura que brotaron justo en el tiempo del rey Saúl. Ya dijimos que los amonitas eran descendientes de
Lot, el sobrino de Abraham. Y por esta relación con los hijos de Israel, Dios no permitió que fueran exterminados por los israelitas. Dice Deuteronomio 2:19, "Y cuando te acerques la te acerques a los hijos de Amón, no los molestes ni contiendas con ellos, porque no te daré posesión de la tierra de los hijos de Amón, pues a los hijos de Lot dado por heredad." Pero ellos no trataron bien al pueblo de Israel en el tiempo de los jueces. Siempre atacaron a los israelitas que recibieron herencia al oriente del Jordán. Pues jueces dice Jueces 108, "Y
se encendió la ira de Jehová contra Israel y los entregó a mano de los filisteos y a mano de los hijos de Amón, los cuales oprimieron y quebranaron a los hijos de Israel en aquel tiempo, 18 años, a todos los hijos de Israel que estaban al otro lado del Jordán, en la tierra del amorreo, que está en Galá." Como decimos coloquialmente, hermanos, a estos les gustó la mala vida. justamente porque tenían una condición de aislamiento, eran más vulnerables y susceptibles de ser atacados. Por 300 años hubo enemistad entre los amonistas y los de Israel. Entonces
surgió Jefté, uno de los jueces, el esforzado galaadita, que causó grandes estragos a los de amor, según Jueces 1129 al 33. Y el espíritu de Jehová vino sobre Jerusté. Vimos hace un momento al inicio de la clase que también el Espíritu de Dios vino sobre Saúl, se manifestó sobre Saúl para dar libertad a su pueblo ahora como rey. Dice la palabra del Señor, "Y fue Jefte hacia los hijos de Amón para pelear contra ellos. Y Jehová los entregó en su mano y desde Aoer hasta llegar a Minib 20 ciudades y hasta la vega de las
viñas los derrotó con muy grande estrago. Así fueron sometidos los amonitas por los hijos de Israel. Pero aún así, más tarde quisieron volver a someter al pueblo israelita de Jav de Manasés. La crueldad de Na y su odio contra los hijos de Israel se ve en su insólita amenaza contra los débiles moradores de Javes. Naás quería vengarse amenazando con aniquilar a los de Javes. Estos dejaves, ignorando que ya tenían rey, querían hacer alianza con su propio enemigo por por lo menos para poder sobrevivir. Puede ver usted justamente en la porción que estamos considerando en el
primero de Samuel, capítulo 11. Primero de Samuel, capítulo 11. Dice el verso 1, después subió Naonita y acampó contra Jav de Galaad. Y todos los de Jav dijeron Ana, "Haz alianza con nosotros y te serviremos." Mira lo que dice, hermano. Ni las manos metieron, pues le dijeron, "Pues vamos a ser amigos, pues, y te serviré." Cuántas veces en la vida espiritual asumimos esta actitud y este pensamiento erróneo ante el enemigo. Nos asedia el enemigo y decimos, pues más que no me vaya tan mal y allá estaré contigo. Estos habían ignorado que ya tenían rey justo
porque estaban aislados del resto del territorio. Recordemos que había una situación, inclusive hubo una situación por causa de que estas tribus se quedaron a la parte oriente del río Jordán. Recuerden, amados, que estos levantaron justamente un monumento, justamente tratando de dar testimonio a través del mismo, que ellos, a pesar de que no habían ido a la tierra prometida, ellos decían, "No vamos, pero nosotros también somos parte de ustedes." Hoy en día hay muchos hermanos espiritualmente hablando que viven en esta misma idea y esta misma situación. No estoy allí, pero yo estoy allí. No me verás
allí, pero yo allí estoy, pues. Y esta situación le estaba aconteciendo a este pueblo de Manasés. Recordemos que Jav se encontraba situado en la región de Galaat. Ya dijimos, amados, que Galaat, ¿qué significa? ¿Qué significa Galaat? Montes del testimonio. ¿Sabes qué significa Naás? Naás, el nombre de Naas significa serpiente, literalmente. ¿Y quién es la serpiente, amados hermanos? El Lo que esa serpiente quería destruir para siempre justamente era el testimonio de Dios. No es una casualidad, hermano. Todo esto. La analogía es evidente. Si Satanás no puede destruir la fe del creyente, por lo menos buscará que
el creyente haga concesiones. Buscará que el creyente haga alianzas con él. Querrá obligarlos a negociar aceptando su poder sobre nosotros. No te destruyo, pero sutilmente ahí me inmiscuyo entre ustedes. Recuerden, hermanos, que los de Javican a este Naas, rey de los amonitas. Pues no nos destruyas, pues vamos a hacer alianza contigo y te vamos a servir. Y este Naceptaba la oferta, pero con una condición. ¿Cuál era la condición? sacarles el ojo derecho y se lo dice en su cara, pues le dice, "Pero les voy a sacar el ojo derecho a todos como afrenta, afrenta a
Israel. Así humilla el a los que están a los que le están sujetos." En aquel entonces, los guerreros peleaban con la espada en la mano derecha y el escudo en su brazo izquierdo. Este los protegía casi completamente contra los ataques y estaba diseñado para que lo mantuvieran contra la cara de esta manera, dejando libre solamente la visión del ojo derecho para poder combatir. Así que al perder su ojo derecho los imposibilitaba para la batalla. Podrían mantener su escudo en el brazo izquierdo, pero ya no podrían mirar para contraatacar. Una razón del peligro y la vulnerabilidad
de estos israelitas era su aislamiento y su separación del resto de sus hermanos, pues vivían lejos al otro lado del río Jordán. Aquí se aprende que el aislamiento trae desconexión de las bendiciones que el resto del pueblo ya está gozando. Por eso debemos llenarnos de una santa indignación y unificar al pueblo para emprendar un ataque masivo y profundo contra el imperio satánico de la incredulidad y el pecado. Amados hermanos, mientras que el pueblo de Israel estaba cobijado y protegido por el Señor, a pesar de las vicisitudes que ya se manifestaban respecto de los filisteos, pero
tenían unidad entre ellos, amados, estos estaban padeciendo una gran afrenta. Lo más triste de todo es no saber dónde buscar ayuda. Esa condición de desamparo y soledad hizo que los enemigos se levantaran para caer sobre los dejaves de la media tribu de Manasés en Galaat. Atemorizados por la amenaza de sus enemigos amonitas que habían subido contra ellos desde el sureste del Jordán. Los de Javidon 7 días de plazo para rendirse. Todo parece indicar que unos y otros ignoraban que Israel ya tenía rey. Ni los amonitas lo sabían, pero tampoco lo sabían los de Rubén, Gad
y Manasés. Por otra parte, si los israelitas hubieran estado al tanto de lo que sucedía en la capital, habrían enviado además sus mensajeros directamente con el mensaje al rey Saúl, no por todo el territorio de Israel, como dice el versículo 3. La ignorancia de los mensajeros de Jav se deja ver en que al llegar a Gabaá, en lugar de dirigirse a la casa del rey, contaron su desgracia a todo el pueblo. Contaron su desgracia a todo el pueblo. La ignorancia del pueblo se nota en que alzó su voz y lloró en lugar de buscar a
Dios por medio de su recién ungido e instalado rey que vivía justamente en Gaba de Benjamín. En la vida cristiana también se dan casos como el de Jav de Galaz. Hay ignorancia, descuido y falta de interés por poner en práctica el plan que Dios nos ha dado. Estas son condiciones que se deben cambiar si se quiere cumplir con la voluntad de Dios. A veces hablando en un sentido espiritual, esta misma situación acontece en nuestra vida. Y en vez de buscar de inmediato, hermanos, ser fortalecidos por el Señor, buscamos más bien eh andar eh compartiendo nuestra
afrenta, nuestra aflicción, nuestro apremio y aún nuestro agobio con los demás. En vez de ponernos directamente enfocados con quien puede darnos una resolución al problema, diseminamos nuestro pesar. Afianzamiento y aplicación. Recuerde que el enemigo siempre ha manifestado un odio amenazante contra los hijos de Dios. Ya dijimos hace un momento cuál era la razón, hermanos, del odio de los amonitas contra los hijos de Israel. Aparentemente dijimos que ninguna, porque los hijos de Israel no ocuparon territorialmente a el territorio, valga la redundancia, de Amón. Pero podríamos decir que tal vez a lo mejor alguna situación de envidia
porque estos eran parientes. Recuerden que cuando Lot se separa de Abraham, Abraham hasta le dice, "Pues tú di para dónde te quieres ir y qué territorio quieres ocupar y yo me voy para el otro lado." Y dice la palabra, amados, que Lot vio lo que era lo mejor y para allá ganó, pues, y Abraham se fue para el otro lado, justamente. Entonces, podemos ver que tal vez podría ser solamente una cuestión de envidia. Al postre podemos ver que Satanás infundió en estos de Amón un sentimiento de ira contra los hijos de Israel, de tal forma
que empezaron a hacerles la vida difícil. ¿Desde cuándo? pues tan siquiera cuando iban rumbo a la tierra prometida no los dejaron pasar y enseguida fueron también eh muy insistentes tratando de complicarles la existencia, pues, en diferentes ocasiones afrentándolos. Recordemos ya hace un momento que pudimos ver que tuvo que ser necesaria la intervención de Jefté. como juez de Israel para libertar al pueblo en esta situación de apremio contra los de Amón. La debilidad de muchos se debe a que olvidan que tienen un rey, el cual es ¿quién? Cristo. A eso se debe la debilidad de muchos
a que olvidan que tienen un rey. Vamos a pasar a la siguiente parte. Cuando el Espíritu de Dios interviene, absolutamente todo cambia. Cuando el Espíritu de Dios interviene, todo cambia. Y en primer lugar, a través de este cambio puede producir reacciones inesperadas. El Espíritu Santo es una persona con facultades libres, las cuales se manifiestan de diferente manera en la persona a quien Dios le ha asignado alguna misión. Siempre lo ha sido. Recordamos, amados, que inclusive el apóstol Pablo dice que el Espíritu Santo da con liberalidad a quien él quiere, de la manera que él quiere
cuando quiere. Entonces, de esa manera siempre se ha movido el Espíritu Santo. Así como en Saúl hubo un brote de ira, el cual no fue producto únicamente de su temperamento, lo podemos ver a través de la manifestación de los líderes de Israel. Se menciona mucho en el Pentateuco, se menciona incluso en el libro de los jueces, inclusive acabamos de leer la porción en Deuteronomio cuando dice que el Espíritu de Dios se manifestó justamente en Jefté para llevarlo a la liberación con respecto de los amonitas. El escritor sagrado atribuye la ira de Saúl como una explosión
de energía de la manifestación del Espíritu Santo. Este concepto de la infusión instantánea del Espíritu de Dios en los días de Israel es común en el Petateuco y mucho más en el libro de los jueces. La visita y presencia del Espíritu de Dios en su vida no solo enardeció el corazón del joven monarca, sino que también le iluminó un plan con el cual comunicarse con todas las tribus de Israel. Pudimos ver que Saúl hizo una convocatoria recurriendo a un método antiguo. Él cortó dos de sus bueyes y envió muestras a todas las ciudades del país.
Esta era una lección objetiva que ilustraba lo que haría con los bueyes de los que no acudían al llamado de emergencia nacional. Como era de esperarse, la respuesta de todo el pueblo fue también una demostración más del apoyo divino con el cual contaba Saúl. Notemos que la amenaza no fue tan severa porque no incluía la amenaza sobre la vida de los hombres, pero sí sobre la de sus posesiones, sus bueyes, el equipo de transporte, la agricultura. Así fue como salieron todos como un solo hombre. El comandante general Saúl organizó su ejército en Besec, ciudad de
Isacat. Probablemente estaba presente también allí Samuel. El pueblo entonces dijo a Samuel, "¿Quiénes son los que decían, "Han de reinar Saúl sobre nosotros? Dadnos hombres y los mataremos." Según el verso 12. Pero no se menciona como una figura de importancia primordial, por lo menos en el aspecto militar, pues el jefe humano del ejército ahora era el rey Saúl. Es fácil deducir por qué Israel iban 300,000 hombres, mientras que de Judá fueron solo 30,000. Y es porque los de Judá se encontraban en la disputa del territorio, defendiéndolo justamente de los filisteos. Pero proporcionalmente hablando, amados, 30,000
hombres aportados por la tribu de Judá eran bastantes con respecto a el resto de los que aportaron las demás tribus pertenecientes a la nación. La alegría de los dejes es un mensaje estratégico al malvado Naas. ¿Qué dijimos? ¿Qué significa el nombre de Naas? Serpiente. La alegría de los dejaves es un mensaje estratégico al malvado Naad. fueron el preludio de una gran liberación. Sin embargo, la victoria debía atribuirse a la intervención del Espíritu de Dios. Amados, ¿qué dijimos que se significa el nombre de Jav? Trocado. Y dijimos que trocar significaba sustituir o intercambiar. Makir. Ah, perdón.
Sí, sí, sí. Makir. Dijimos que Makir era el hijo de de Manasés. Ya, ya recuerdo, perdón. Javes significa dolor. Ese es el nombre, ese es el significado, perdón, del nombre de Javes, dolor o el que causa dolor. Y todas estas situaciones, amados, se conjugan en la situación de apremio que estaban padeciendo. Entonces, habíamos visto en esta ecuación que Naás, el cual su nombre significaba serpiente, pretendía dañar con afrenta al pueblo de Dios, ubicado en la región de Galaat, región la cual lleva por significado monte del testimonio. Y justamente este Gala, hijo de Maquir, el cual
era hijo de Manasés, hijo de José, Makir tiene justamente este significado que dijimos trocado o sustituir. Y esta referencia es alusiva justamente a la acción de lo que hicieron estas tribus de Rubén, Gad y Manasés. sustituyeron, reemplazaron o intercambiaron lo que sería su herencia dentro del territorio de la tierra prometida. Esta es Canaán, para asentarse al oriente del río Jordán. Inclusive en la porción que leíamos ahí en el libro de los Números, en el capítulo 32, cuando ellos hacen la promesa a Moisés de que iban a pelear, iban a combatir, les dice Moisés, pues si
lo hacen, está bien, pero si no Moisés le da la instrucción a Josué, pero si no van ellos a la guerra, entonces le darás herencia dentro del territorio de Canaán, porque realmente estas tribus debieron de haberse se ha sentado dentro del territorio de Cana y no lo hicieron precisamente por gusto. Así que podemos ver, amados, que cuando nos salimos del plan de Dios, que cuando nos eh desapegamos de lo que Dios ha establecido para nosotros, vienen acontecimientos de complicaciones respecto a la vida que cada uno de nosotros podría eh suceder. M. Vamos a continuar, hermanos.
Eh, quiero que me ayuden a le a leer ahí el versículo número 11. Versículo número 11. Estamos en Primero de Samuel, capítulo 11 y vamos a leer el verso número 11. Entraron en medio del campamento a las de la mañana e losistas hasta y los que quedaron por el de tal manera. Muy bien. Ahorita nuestro pastor nos estaba diciendo un punto clave. Los de Judá, ¿cuántos hombres tenían? 30,000 y e las demás tribus eran 330,000 hombres de Saúl. Entonces vemos que aquí el asalto era verdaderamente estratégico al campamento amonita. Entendemos hasta ahí. El enemigo, amados
hermanos, no logró subyugar más al pueblo de Dios que moraba. ¿En qué lugar estamos viendo? En Javes. Sí. en Javes de Galat y sus alrededores, ni se salió con su plan despiadado de mutilarlos. Hermanos, Saúl estaba siendo dirigido por Dios en ese momento. Dios, como ya lo había ungido el profeta Samuel, Saúl tenía que utilizar esa dirección sabia que el Señor le estaba dando. Dice, "Saúl demostró ser un gran estratega y todo el pueblo le respondió mejor que quizás, hermanos, a lo mejor él estaba esperando." Este versículo número 11 dice que entró por tres direcciones
a la vez con 110,000 hombres de cada frente. Por lo menos cuatro o 5 horas descargaron el furor de la ira de Dios sobre los enemigos hasta derrotarlos. ¿En quién estamos confiando nosotros, amados hermanos? Esa debe de ser nuestra bandera. Jesucristo es nuestro guía. Jesucristo es el que nos impulsa a seguir adelante para derrotar cualquier crisis que se nos enfrente. Y dijimos que crisis es prueba, dolor. ¿Qué más dijimos acerca de las crisis? Problema, angustia, tribulación. El salmo 191 me dice que el Señor está conmigo. Él es mi pronto, ¿qué? Ah, perdón, es el salmo
eh 46. El Señor es mi pronto auxilio. ¿Dónde? En las tribulaciones. El el rey Saúl tenía que tomar decisiones claras para su vida. ¿Por qué? Porque por lo que él decidiera, el pueblo iba a avanzar sabiendo que la victoria no era por manos de él como líder, sino de Dios. Te encuentras en medio de situaciones difíciles, pídele al Señor que te ayude. Tú no puedes. Yo no puedo en mis propias fuerzas. Yo necesito tener la dirección correcta de Dios para poder ir y pelear en medio de aquel problema, en medio de aquella situación a la
cual yo me estoy enfrentando. Era difícil para el rey enfrentarse a aquellos ejércitos de gente que peleaba contra él en sus propias fuerzas sí le podría ser difícil, pero él estaba siendo dirigido no por cualquier persona, estaba siendo dirigido solamente por Dios. Por lo menos dice la escritura, de 4 a 5 horas descargaron el furor de la ira de Dios sobre los enemigos hasta desfallecerlos un momento, hasta derrotarlos. Y se me viene a la mente aquella aquella frase cuando estaba David peleando contra Goliat y David que era el de los meros buenos guerreros, eh, perdón,
Goliat, y le dice, "Oye, ¿qué? Un simple muchachito, ¿no te vas a poner tu casco, no te vas a poner, no vas a agarrar tu espada?" ¿Qué le contesta David? Yo no vengo a ti con espada. Lanza ahí, yo vengo a ti. ¿De quién confiaba David en sus propias fuerzas? No. Estaba frente a un problema. Estaba frente a un problema, pero sabía que no iban a hacer sus fuerzas las que iban a derrotar a Goliat. dice, "Yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos y tú lo has provocado." Cualquier crisis, hermanos,
que se ponga alrededor de nosotros y enfente de nosotros, si vamos en nuestras propias fuerzas, obvio que nos van a derrotar, obvio que nos van a tumbar, pero cuando pedimos la bendición y la dirección de nuestro Dios, decimos, "No, no, no, no te estás metiendo con cualquier gente, te estás metiendo con el Rey de Reyes y Señor de Señores." ¿Por qué? Porque yo soy hija de él. Yo soy hijo de él. Y en medio de cualquier situación, el Señor me ha dicho que él pelea por mí. ¿Por qué? Porque no somos cualquier cosa. Amados hermanos,
¿qué es lo que tratamos de darles? En mande, ¿alguien habló? No. Claro que sí, claro que no. Somos hijos del rey. Y Pedro nos dice que nosotros somos un pueblo de Dios, un pueblo adquirido por Dios. Somos un real sacerdocio. Somos una nación santa, no nada más para venir y calentar banca ni para estar sentados como si nada. No, tenemos crisis, tenemos problemas. Él pelea por nosotros y lo hizo con el rey Saúl. No peleó contra cualquier gente, estaba siendo dirigido por Dios. para ganar aquella pelea. Cuando el Espíritu de Dios, hermanos, interviene, todo cambia.
Todo cambia, ¿no? ¿Cuál? No solamente una cosa, todo cambia. Cuando dejamos que su Espíritu Santo intervenga, el Espíritu Santo puede hacer cosas inesperadas y también puede darnos la victoria. Versículo número 12. Dios convierte las crisis en victoria. Los triunfos no deben dar lugar a la arrogancia. Versículo número 12. Muy bien. Después un buen líder no va tras los aplausos. Después de una gran victoria, el verdadero liderazgo se revela en la humildad y en el enfoque correcto. Dios y en medio de la crisis hay un propósito. ¿Por qué a mí casi siempre decimos no? ¿Por qué?
Si yo sirvo, yo doy, yo hago, yo esto, porque a mí un verdadero liderazgo se revela en la humildad y en el enfoque correcto, Dios y su propósito. En el versículo 12 dice, "Entonces todo el pueblo dijo a Samuel, ¿quién podrá compararse conmigo? Está mal, ¿verdad? Está mal el texto. Versículo 12. El pueblo entonces dijo a Samuel, ¿quiénes son los que decían, "Ha de reinar Saúl sobre nosotros? Dannos estos hombres y los mataremos." Un buen líder, hermanos, no busca poder ni reconocimiento, sino que señala siempre al verdadero rey. Versículo número 13. Y Saúl dijo, "No
morirá hoy ninguno, porque hoy Jehová no dice podría ha dado." Lo tomamos. Tómalo. Tomémoslo, hermanos. En medio de las crisis, el Señor nos da la victoria. Quizás en algún momento el rey Saúl pudo haberse sentido como esto se hizo por mí. Si yo no hubiera si yo no hubiera hecho, no. El lugar de él era este. No morirá hoy ninguno, porque hoy nuestro Dios, hoy Jehová, hoy el Señor ha dado salvación en Israel. Versículo número 14. ¿Lo seguiría el pueblo, ¿sí o no? ¿Por qué? Porque ya venían de una victoria, amados hermanos. Ya había evidencia
de triunfo. ¿Y qué pasa cuando estás pídele y pídele al Señor en medio de tu crisis, en medio de tu problema? El Señor te da la victoria. y ya no vienes. No se fueron ellos para otro rumbo. Ellos permanecieron ya después que el rey Saúl les dice, "Hoy no morirá ninguno, porque el Señor nos ha dado salvación aquí en Israel." Después dice, "Más Samuel dijo, aparte del pueblo, ¿no? Y Samuel dijo a todo el pueblo, venid, vamos a Gilgal para que renovemos allí el reino." Estaba esperando aplausos eh Samuel, no, hermanos, estaba siendo dirigido solamente
por el espíritu de Dios para poder seguir guiando a su pueblo especial, a su pueblo escogido. Versículo número 15. Y fue todo el pueblo a Gilgal e invistieron allí a Saúl por rey delante de Jehová en en Gilgal y sacrificaron allí ofrendas de paz delante de Jehová y se alegraron mucho ahí el Saúl y tenemos que ser parte del liderazgo, parte eh fundamental en el el crecimiento de liderazgo aquí en la iglesia. Si hay una batalla y hay una victoria, no solamente es de nuestro líder, es de toda la comunidad, porque todos doblamos rodilla, todos
oramos, todos peleamos. Mía es la victoria, dice el Señor. ¿Has tenido algún problema en esta semana? La mayoría de las veces tenemos muchos problemas en la semana, pero el Señor te dice, "No estás solo, yo estoy contigo." ¿Qué aprendemos, hermanos, en esta lección? ¿Qué aprendemos? ¿Qué aprendemos de la actitud perdonadora de salud de Saúl hacia sus opositores después de esta gran victoria que les dijo, "Ey, no morirá hoy ninguno, porque hoy Jehová ha dado salvación a Israel." Del Señor es la victoria. Si atravesamos por valle de sombra de muerte, el Señor me dice, "No temeré
porque tú estarás conmigo." Sigamos al líder, hermano, no al líder físico, terrenal como es el liderazgo de nuestra iglesia. Sigamos al mayor líder que es nuestro Dios. Dice que puestos los ojos en Jesús, el autor y el consumador de nuestra fe, nosotros nos podemos equivocar, pero el Señor no. El Señor sigue dándonos victorias, el Señor sigue proveyendo para sus hijos. El Señor sigue siendo el mismo Dios de ayer, de hoy y para siempre. ¿Qué aprendiste hoy? Debemos estar unidos como pueblo de Dios y bien informados de lo que está sucediendo. Hay que luchar en un
frente unido para derrotar al y darle solamente la gloria al Señor por nuestros triunfos. Fíjate que separados podremos ser derrotados, como lo vimos en la parte número uno. Separados de Dios podremos ser derrotados por el adversario, pero si nos sometemos a los planes de Dios, tenemos una victoria garantizada. ¿Lo crees? Tenemos victoria garantizada si no nos separamos de Dios. Fíjate cómo está el mundo ahorita. Si ellos batallan, nosotros tenemos al guerrero poderoso delante de nosotros, guiando nuestro camino y que aún en medio de las crisis que pudiéramos tener, vamos a obtener la victoria. ¿Lo creen?
Dios les bendiga. Vamos a a repetir el texto para esta mañana. Lo encontramos en Primero de Samuel. 113. Primero de Samuel 11. Discúlpemme que 11, perdón. 11. M.